LAS PERSONAS MENCIONADAS EN ESTE FIC PUEDEN SER O NO REALES. ESTA HISTORIA ES 100% FICCION Y NI JENNIFER NI LANA HICIERON LO DESCRITO AQUI. LA HISTORIA ES MIA Y LA PUBLICO SIN ALGUN FIN DE LUCRO.
-No a estar a tu lado siempre- Contesto Lana con un dulce beso en la comisura de los delineados labios de su amante.
El fin de semana pasó demasiado rápido para Lana y Jennifer, sin darse cuenta ya era Lunes y no solo tenían trabajo que hacer sino que también tenían la cita con el Paparazzi.
-Kevin Bass me mandó un correo, él estará aquí en la hora de comida- Dijo Lana antes de comenzar a grabar la escena.
-Perfecto, por cierto se te ve fabuloso ese vestuario- Contestó Jennifer mirando descaradamente la camisa azul que estaba abierta de los primeros tres botones.
-¡Acción!- Se escuchó al fondo y como un instinto tomaron posiciones y entraron en personaje.
Jared se encontraba fuera de escena al igual que Josh, ambos miraban a sus compañeras de trabajo y reían cuando alguna se equivocaba.
-¿Crees que todo funcione para ellas?- Preguntó Jared mirando al frente.
-Yo creo que si muchacho- Dijo Josh sinceramente- ¿Por qué lo preguntas?
-Quiero ser igual de valiente, quiero luchar por lo que quiero… como ellas.
-¿Alguna chica?- Preguntó Josh mirando a su nieto de ficción.
-La sobrina de Emilie, he salido con ella a comer y a patinar y creo que me gusta…
-No te detengas, si la quieres demuéstraselo y pídele que sea tu novia- Le dijo el rubio dándole unas fuertes palmadas en la espalda.
-¡Corte!- Se escuchó- A comer y nos vemos en dos horas.
-¿Comemos juntos?- Pregunto Ginni cuando llego con su esposo y con Jared- ¿Se unen?- Agrego dirigiéndose a Jenn y a Lana.
-Los alcanzamos, tenemos algo que hacer antes- Contestó la morena.
Ambas mujeres caminaron hasta el camerino de Jennifer donde quedaron de verse con Kevin Bass.
-Miren si es mi pareja favorita- Dijo el joven con su enorme sonrisa blanca- ¿Tienen listo mi chisme?
-Kevin ¿Tienes nuestras fotos originales?- Preguntó la rubia.
-Por supuesto están en esta USB, pero no pienso dárselas hasta que me cuenten de que trata todo esto.
-De acuerdo, confiaremos en que después de saberlo nos entregaras la memoria- Dijo Lana- El chisme que te ofrecemos es sobre mi esposo… Fred Di Blasio, como te dijimos será completamente tuyo porque serás tú quien tome las fotos y siga la nota desde cerca.
-¿Qué clase de nota?- Soltó el hombre tomando una postura más profesional.
-No preguntes porque, aunque supongo que te lo has de imaginar, pero Jennifer y yo lo queremos envolver en un chisme dónde él sea el protagonista de la nueva relación gay.
Kevin Bass soltó una carcajada y dio un par de aplausos cuando escucho de que iba todo, cuando se calmó miro a las mujeres y asintió.
-Cuenten conmigo…con una condición.
-¿Cuál?- Preguntaron ambas al mismo tiempo.
-Cuándo ustedes dos vayan a dar la noticia de su relación quiero ser yo quien tenga la exclusiva.
-Dos exclusivas a cambio de unas fotos ¿No crees que es mucho abuso?- Soltó Jennifer quien empezaba a desesperarse.
-No querida, no solo son las fotos, también es el trabajo que voy hacer para captar todo el showsito que quieren hacerle al pobre señor Di Blasio, además de mi silencio.
La rubia tenso la mandíbula y gruño una respuesta afirmativa para el paparazzi.
-Tenemos un trato, ustedes solo encárguense de poner a Fred en el momento y con la persona adecuada y yo hago el trabajo sucio.
-Perfecto Bass, estamos en contacto- Dijo Lana a modo de despedida.
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Pasaron días para poder encontrar a quien sería el nuevo ligue de Fred, pero después de tanto buscar dieron con el actor perfecto que las ayudaría.
-Dices que únicamente has actuado en teatro ¿cierto?- Preguntó Matt cuando vio al hombre.
-Cierto.
-Papá debe creer que eres un macho- Agregó Patrick- Debes actuar muy bien.
-Confíen en mí, me haré el mejor amigo de su padre y en poco tiempo toda la prensa pensará que él está saliendo con el actor Gay más rentable de Brodway.
-Su primer encuentro es hoy en la cancha de tennis del club, no lo olvides- Apuntó Lana.
-Nos vemos mañana a la misma hora para que nos digas como te fue- Dijo Jennifer antes de salir de la bodega de vestuarios del set.
-Lana ¿Qué pasará si papá se entera que nosotros estamos dentro de este plan?- Preguntó Jack con notable preocupación.
-Lo ideal sería que no se dé cuenta, pero si lo hace no te preocupes porque yo siempre estaré con ustedes- Contestó la latina con su maternal sonrisa.
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Las semanas pasaron y conforme transcurrían el actor que habían contratado y se hacía llamar Marco se hacía más amigo de Fred, mientras tanto Kevin Bass aprovechaba y tomaba fotos en el momento y ángulo preciso.
-Marco me invitó a pescar a su casa en Aspen- Dijo Fred mientras comían todos en el comedor.
-¿Vas a ir solo papá?- Preguntó Matt deseando que la respuesta fuera sí.
-No, quiero que Lana y ustedes me acompañen- Respondió Fred tomando la mano de su aún esposa- Será solo un fin de semana.
Los chicos miraron a Lana y ésta les sonrió tranquilamente para que no se preocuparan. Más tarde cuando Fred salió de la casa Lana llamó a Kevin Bass para contarle los nuevos sucesos.
-Bass al teléfono- Contestó el hombre.
-Tenemos un problema, Fred quiere que pasemos un fin de semana en familia junto con Marco ¿qué hacemos?
-Eso es genial Lanita, podemos vender la historia como que no solo te engañaba sino que lo hacía en tus narices ¡Será una bomba!- Grito Kevin con emoción- Pero tú no te preocupes querida, que de fotos y encabezados me encargo yo, tu solo dedícate a pasar un lindo fin.
-De acuerdo, nos estamos viendo. Besos- Dijo la morena y colgó.
-¿Todo bien Lana?- Preguntaron los muchachos Di Blasio.
-Si chicos, según Kevin nosotros solo debemos preocuparnos por pasar un buen fin de semana.
Los Di Blasio asintieron y salieron dejando sola a Lana, ella aprovecho el momento y llamo por FaceTime a su rubia.
-Hola nena, ¿Cómo estás?- Dijo Jennifer toda sudada.
-¿Dónde estás Morrison?- Preguntó Lana mientras se pasaba la lengua por los labios.
-En el Sauna del club, pedí que nadie entrara y bueno aquí estoy… ¿quieres venir?
-Creí que habías pedido que nadie entrara- Contestó la morena sin apartar la vista de los pechos que se asomaban por la cámara.
-La única que puede pasar eres tu ¿entonces vienes?
-Llego en 10 minutos Jenn- Soltó Lana cortando la conversación.
En una maleta metió ropa, toalla y las cosas necesarias para un baño, tomo las llaves de su auto y salió con dirección al club deportivo.
Cuando llego camino saludando a quienes la reconocían y se dirigió hasta el sauna donde solo podías pasar con un código.
-No tengo el código- Le dijo Lana a la encargada del acceso.
-No se preocupe señora Di Blasio, usted puede pasar sin él, son las indicaciones que me dieron.
-Gracias.
Rápidamente se desvistió y se envolvió en su toalla blanca, se puso sandalias y entro al sauna donde Jennifer se encontraba recostada completamente desnuda.
-¿Es una buena vista?- Preguntó la rubia con los ojos cerrados.
-¿Cómo sabes que estoy aquí?
-Reconozco tu perfume a kilómetros, ven siéntate conmigo- Contestó Jennifer mientras se acomodaba- El sauna se disfruta mejor si no tienes ropa puesta y tu querida estas muy cubierta con esa toalla.
Lana sonrió y sin algún tipo de pena dejo caer su toalla, se sentó a lado del amor de su vida y la tomó de la mano.
-Contigo siempre hay una nueva aventura que vivir- Dijo la morena empezando a sudar.
-Quiero que todos tus días estén llenos de cosas nuevas, quiero hacerte feliz, quiero amarte hasta que muera y si existe otra vida ahí te seguiré amando- Susurro Jennifer cortando la distancia y besando los labios carnosos de la latina.
Ambas mujeres estaban sudando, sus cuerpos estaban calientes y llenos de deseo y lo único en lo que podían pensar era en entregarse por completo.
-¿Notas como tu cuerpo encaja con el mío?- Le gruño Jennifer a Lana en el oído- Eres mía.
-Soy tuya- Jadeo Lana al sentir como la rubia unía sus centros.
Sus cuerpos se movían como un ritmo delicioso, el sonido que provocaban el choque de sus centros adornaba el silencio del sauna y los jadeos eran una melodía para los oídos de las dos.
-Muévete rápido- Suplico Lana desde abajo.
Jennifer apoyo su peso en un brazo y empezó a mover sus caderas contra las de Lana, la morena mientras tanto buscaba que el contacto fuera más profundo y con ayuda de su mano estimulaba los pechos de su amante.
Las gotas de sudor que resbalaban del cuerpo de la rubia caían en el de la morena pero a ésta no le importaba en lo más mínimo, su única preocupación en ese momento era que ambas llegaran juntas al clímax.
-Vamos nena, sigue moviéndote así- Decía Jenn siguiendo el ritmo que Lana había puesto.
Chocaban con intensidad sus sexos, rosaban sus clítoris y se regalaban sensuales caricias al momento de besarse.
Jennifer sintió que no iba a aguantar más, estaba a punto de alcanzar el orgasmo y esperaba que Lana lo hiciera igual así es que con una mirada cargada de lujuria le soltó una fuerte nalgada a la morena y le gruñó en el oído.
-Córrete conmigo.
Y como si de magia se tratara las dos llegaron juntas gritando y soltando deliciosos sonidos de placer.
-Acuéstate a mi lado- Susurro Lana.
Jenn se acomodó sobre el brazo de la morena y cerró los ojos esperando a que su respiración se normalizara.
-Este fin de semana voy a salir- Dijo Lana mientras miraba como su rubia se relajaba sobre su cuerpo.
-¿A dónde vas a ir?- Pregunto Jenn aún con los ojos cerrados.
-Aspen… con Fred.
Y como si le hubieran lanzado un balde de agua fría Jennifer abrió los ojos y se sentó para mirar a Lana.
-Debes estar de broma, si te vas de vacaciones con tu esposo seguro tendrán sexo.
-Tranquilízate primero… en segunda sería raro si no tuviera intimidad con él, seguro empezaría a sospechar que algo no anda bien- Respondió Lana con fingida tranquilidad.
-¿Qué intentas decirme? No entiendo ¿acaso me estas pidiendo permiso para acostarte con tu esposo? Quien por cierto es un cerdo que te chantajea.
-Tuvimos un lindo momento Jenn, no dejes que Fred lo arruine- Suplicó Lana tomándole el rostro a la rubia con ambas manos.
-Te equivocas Lana, en esta ocasión no es Fred quien lo está arruinando… y si no te molesta iré a tomar un baño.
La rubia salió furiosa del sauna, tomó su toalla, sus cosas de aseo y se metió en una de las regaderas privadas. Soltó un gruñido de frustración y dejo que las lágrimas de impotencia resbalaran por su rostro.
-¡Joder!- Gritó dando un puñetazo en la pared.
Lana había salido unos minutos después, se había dirigido a las regaderas y entró en el momento justo en el que los sollozos de Jennifer comenzaban a ser más intensos.
Sin pedir permiso entro a la regadera y abrazó a la rubia por la espalda.
-Eres una maldita egoísta Lana, siempre lo has sido- Dijo Jenn entre lágrimas.
-Lo se amor.
-Me revienta de dolor saber que todos los días duermes en la misma cama que Fred y me mata el solo imaginarte entregándote a él.
-Sigue siendo mi esposo, perdóname.
-¡No Lana! No te perdono, es más jódete tú y el idiota de Di Blasio, por mi puedes quedarte con él si tanto te gusta estar a su lado- Grito Jennifer sin notar que el agua empezaba a ponerse fría.
-Creí que lo entendías Jenn, creía que comprendías que fingir que todo está normal incluía la intimidad.
-¿Y yo dónde quedo? Acaso debo chingarme mientras te tiras a tu esposo y a mí simultáneamente.
-No tienes porque soportar esto, sé que es duro para ti y aunque me duela entiendo si ya no quieres seguir.
Jennifer cerro la llave del agua, se limpió las lágrimas y beso dulcemente a Lana.
-¿Te estas despidiendo?- Pregunto la latina con un nudo en la garganta.
- Necesito un tiempo a solas… sin ti- Contestó saliendo de la regadera y metiéndose en un vestidor.
Mis queridas lectoras aquí tienen el capítulo 9 de esta historia. Estoy segura que a muchas les gustó la escena en el sauna y seguro me amarán por eso, pero también estoy segura que habrá otra tantas que querrán matarme por esta pequeña ruptura. Y tú ¿De qué lado estas?
Como saben esta historia empezó como un simple One-Shot y gracias a sus peticiones se alargó hasta convertirse en lo que hoy es, sin embargo no le quedan muchos capítulos más. (Yo calculo que máximo unos 4 o 5)
Así es que aún tienen tiempo para ponerme en un sensual Review todas sus dudas, sugerencias, comentarios, etc. Créanme que tomo en cuenta todo lo que ustedes me ponen.
Sin más por el momento las dejo no sin antes mandarles un dulce beso de despedida al estilo Morrison. ¡Adios!
