Disclaimer: Los personajes pertenecen a la maravillosa Rumiko Takahashi, la trama viene de nuestras locas mentes.
Tema Del Día: Un boleto hacia el pasado
Encargado: Andrés Hale
Como sería si la familia de Kagome y sus amigas visitan el pasado por un día
Ya casi han pasado cuatro años desde que Kagome decidió vivir en la era feudal junto con Inuyasha y sus amigos, poco se sabe de lo que ocurrió con su familia desde ese día… Sota el hermano menor de Kagome se encuentra cerca de terminar la preparatoria, él aun vive con su madre y su abuelo donde son visitados en algunas ocasiones por las amigas de Kagome Ayumi, Eri y Yuka para saludar y preguntar si hay noticias sobre Kagome.
Sota POV
Creo que con esto es suficiente, ya esta muy tarde, debería irme a dormir de inmediato, después de todo mañana tengo examen. El joven Sota se va a su cama desando dormir lo suficiente…
…¿Dónde estoy? –Es un lugar boscoso y se encuentra totalmente en silencio-
—Hola Sota –se escucha la voz de una joven-
—Esa voz –Esa voz es de…- ¿Kagome eres tú? ¿Dónde estas? no te veo
—Estoy aquí tras de ti –dice la voz muy alegremente-
—¡Hermana cuanto tiempo! Te he extrañado tanto –comienzo a llorar de alegría-
—Yo también hermanito, ¿Cómo has estado? ¿Y mamá y el abuelo?
—Estoy muy bien, ya casi termino la preparatoria, mamá se encuentra bien pero te extraña y el abuelo esta un poco enfermo pero igual de imparable, dime ¿Cómo estas tú? ¿Por qué no nos visitas?, tus amigas también vienen de vez en cuando para saber de ti… -Sota estaba tan feliz que no sabía como explicar y preguntarle todo lo que se le venia a la mente-
—Yo estoy bien Sota, es solo que no puedo
—¿Por qué? –Quiero una explicación-
—Debo irme, saluda a mamá y al abuelo, diles que también los extraño –Kagome se iba alejando y desapareciendo entre el bosque-
—¡No te vayas Kagome, regresa! –la sigo todo el bosque se esta tornando mas y mas oscuro mientras trato de alcanzarla- ¡HERMANA!...
Sota se despierta de salto y se da cuenta que solo era un sueño, pero estaba feliz de poder haber estado con su hermana así fuera solo por un momento. Ya había amanecido así que se preparo y salió a presentar aquel examen. Cuando regreso a casa se encontró con la sorpresa de que aquel día las amigas de Kagome habían vuelto a su casa para saludar y preguntar por Kagome
—Hola chicas, que coincidencia que estén aquí –saludo a todas- Hola mamá ¿y el abuelo?
—Hola hijo, ¿Qué tal tú día?, el abuelo esta tomando una siesta –me respondió mamá-
—El examen estuvo difícil pero hice lo mejor que pude, despierta al abuelo tengo algo que contarle a todos
—Hola Sota, ¿por qué estas tan alegre? y ¿De qué coincidencia hablas? -respondió Ayumi-
—Es sobre un sueño que tuve con Kagome la noche anterior
Sota les contó a todos lo que había soñado junto con Kagome y a pesar de que todos se alegraron, también se deprimieron un poco al saber que solo era un sueño y que aun no había noticias de ella.
—Supongo que es lo más cercano que sabremos sobre Kagome –dije un poco triste y se produjo un largo silencio en la sala de la casa-
—Si tan solo pudiéramos visitarla solo por un momento –dijo mamá un tanto pensativa-
—Seria genial ver donde esta viviendo Kagome –dijo Yuka mientras suspiraba-
De repente se escucho un fuerte ruido que venía del templo donde se encontraba el pozo
—¿Qué fue eso? –dijo Eri sobresaltada-
—Eso viene del pozo –dijo el abuelo casi sonriendo-
—Debe de ser Kagome, ¡Esta de regreso! –no puedo creerlo y salgo a toda prisa hacía el pozo-
—Sota espera, puede ser peligroso –dijo mamá preocupada, pero ya estaba muy lejos-
—Espéranos –las chicas estaban tras de mi-
Abrí la puerta del pozo de golpe, pero estaba todo oscuro y no había ninguna pieza fuera de lugar, el pozo estaba tal y como lo habíamos dejado desde que Kagome se marchó. Mientras buscaba algo que nos estuviera en su lugar las chicas entraron y se quedaron viendo el pozo, no muy seguras pero en un momento comenzaron a buscar también. Mamá y el abuelo llegaron después y justo cuando pasaron por la puerta, esta se cerro de golpe y el pozo se iluminó totalmente como si alguien hubiese encendido una luz en su interior.
—¿Qué pasa? –estaba algo asustado-
—No teman –se escucho una voz dulce y tranquilizadora que venia del pozo- soy una pequeña parte de la magia de Midoriko la creadora de la perla que fue destruida por Kagome, soy la encargada de mantener sellado este pozo que comunica a este mundo con el del pasado
—Así que tú eres quien nos mantiene separados de Kagome –dijo el abuelo-
—Eso es correcto, para mantener la línea del tiempo estable y sin problemas los mundos no pueden estar comunicados entre si, aun así, he escuchado su gran deseo de ver a Kagome y debido a sus intenciones puras los dejaré ir solo por un día hacía la era feudal
—Lo dices en serio –mamá dijo entusiasmada entre lágrimas-
—Hablo en serio, y también lo hago con la siguiente advertencia, aquel mundo esta lleno de demonios y criaturas por lo que deben ser cuidadosos y solo disponen de 24 horas, si no regresan en ese tiempo, las consecuencias no serán agradables
—Entendido –respondí rápidamente, aunque todos estábamos un tanto pálidos con la advertencia-
—Como ya todo ha sido dicho, entren en el pozo para llevarlos a aquel lugar donde Kagome y los demás los esperan…
Todos saltamos y nos sorprendimos al ver que bajo nosotros el suelo se transformo en lo que parecía un cielo estrellado mientras caíamos lentamente hasta que aterrizamos en algo duro. Miramos y aun estábamos en el pozo pero en el desde allí no se veía el techo del templo si no un hermoso cielo anaranjado, era el atardecer.
— ¿Quién esta allí? –del exterior escuchamos varios pasos acercándose, esa voz…-
— ¡Hermana!...
LA MAÑANA DE ESE MISMO DÍA EN LA ERA FEUDAL…
Kagome POV
—Buenos días –me saludo Inuyasha- ¿Por qué lloras? ¿Ocurre algo?
—Buenos días, estoy bien es solo que tuve un hermoso sueño donde me encontraba con Sota, lucía igual que cuando decidí venir hacía aquí, me pregunto como estará él y mi familia
—Deben de estar bien no tienes por qué preocuparte, por cierto que hay para desayunar, estoy hambriento
—Al menos déjame levantarme ¿no? –¡uish! Inuyasha parece un niño pequeño cuando se lo propone-
—¿Por qué te molestas? –dijo mirándome con grandes ojos-
—Olvídalo –me levante y comencé a preparar el fuego para el desayuno, una vez que puse agua a hervir me fui a tomar un baño, no sin antes decirle a Inuyasha que pusiera cuidado con el agua mientras no estuviera-
Al regresar descubrí que Inuyasha había preparado todo el desayuno y la cabaña lucia impecable
—Inuyasha no debiste –dije sonrojada y apenada-
—Quería disculparme por lo de hace un momento y que mejor que preparar el desayuno a mi esposa –dijo con la cabeza baja-
—Aww, ven aquí –le di un beso de agradecimiento- lo siento, es que me puse mal al recordar a mi familia
—Esta bien, no es nada, mejor comamos
En verdad estaba hambriento *Kagome dejar escapar una gota mientras ve a Inuyasha comerse casi todo el solo*. Ya que este día no tenía nada que hacer, decidí pasarlo junto a Inuyasha y los demás, nos dirigimos hacia un prado donde hicimos una especia de picnic hasta que comenzó a anochecer así que ya era casi hora de irnos
—Kagome… -¡umh!, ¿alguien dijo algo?-
—¿De qué hablas Kagome? –todos me miraron extrañados-
—Kagome, te estoy hablando dentro de tu mente –dijo una voz dulce-
—¿Qué esta…? ¿Quién…? –dije para mi misma-
—No te preocupes, soy una parte de la magia de Midoriko que cuida el pozo que comunicaba este mundo con tu lugar de origen, vengo a darte un mensaje…
—¿Midoriko, aun existe? ¿Qué mensaje? –Respondí en mi mente a aquella voz-
—Solo soy una pequeña parte y es lo único que queda, quiero decirte que cumplí un deseo a tu familia y amigas del futuro, ellos vienen hacía esta era solo por 24 horas y te estarán esperando en el pozo…
—¡¿Qué, mi familia y mis amigas aquí?! –no podía creerlo-
—Date prisa… -la voz desapareció-
—¿Ocurre algo Kagome?, ¡Holaaa! –Shippo me pregunto mientras me movía-
Retome la compostura y salí a toda prisa hacia el pozo. Todos salieron tras de mi sin entender que ocurría pero yo solo podía pensar en mamá, Sota el abuelo y mis amigas solos en ese lugar, estaba tan feliz y al mismo tiempo tan preocupada de que les pudiera ocurrir algo, pero no podía ocultar la alegría de verlos una vez más. Ya estaba cerca, del pozo salió una luz resplandeciente, algo ocurría, ¿será una trampa?
— ¿Quién esta allí? –dije mientras me acercaba, los demás aún me seguían-
— ¡Hermana! –escuche la voz de un joven un tanto familiar, ¿es ese Sota?- ¿Sota eres tú? –no podía contener las lágrimas mientras me acercaba-
—Kagome espera, ¿qué sucede? –los demás estaban tras de mi pero ignore sus advertencias-
—Hija ¿Dónde estás? –Esa es mamá-
—¡Mamá, Sota! –mire hacia el interior y allí estaban todos, el abuelo y Sota eran quienes más había cambiado pero eran ellos, mi familia y las chicas- No puedo creerlo- y me lance hacía el pozo donde me atrapo Sota entre lágrimas y abrazos de ambos
—¡Kagome!... ¡Hija!... ¡Hermana!... –todos se abalanzaron sobre mi a abrazarme y saludarme, estaban tan felices
—¿Kagome estás bien? –los demás estaban asomados desde el borde del pozo preocupados de que no me hubiese pasado nada-
—¡Inuyasha cuanto tiempo! –Sota saludo a Inuyasha-
—¿Son ustedes?, ¿Cómo es que están aquí? –Preguntó extrañado Inuyasha-
—No vas a presentarnos –dijo Sango cómicamente-
—Es cierto… mamá, abuelo, Sota, Ayumi, Eri y Yuka, ellos son mis amigos y mi esposo. Ya conocían a Inuyasha, él es Miroku, su esposa Sango con sus hermosos hijos y el pequeño es Shippo dijo mientras señalaba a cada uno
—¡Ya soy grande! –Reprocho Shippo-
—Lo siento, él es el "adulto" zorro mágico Shippo –dije bromeando-
—Así esta mejor –dijo Shippo orgulloso de si mismo-
Todos se saludaron cordialmente y luego de que todos saliéramos del pozo con la ayuda de Inuyasha teniendo especial cuidado con mi abuelo, Sota nos contó lo sucedido, me sorprendí al saber que habíamos tenido el mismo sueño, no se si será coincidencia o alguna relación entre hermanos. Todos nos fuimos hacía la aldea de Kaede mientras la noche iba cayendo.
—Kagome ya regresó voy con Shippo a pescar la cena para todos –dijo Inuyasha y se marchó-
—Estoy tan feliz de vivir esta experiencia como mis ancestros vivían –el abuelo parecía hacer su sueño realidad-
—Así que aquí es donde vives, esta super cool todo es tan hermoso y natural-dijo Ayumi con sus ojos resplandecientes mientras veía la aldea y las aguas de los cultivos brillando a la luz de la luna
—Es verdad, todo es encantador y tu casa es muy acogedora –dijo mamá mientras recorría la cabaña-
—Todo esta muy bien pero creo que desentonamos en este lugar, Kagome no tendrás ropa para prestarnos y no lucir tan forasteros –dijo Yuka-
—emm… bueno… la verdad es que solo tengo prendas de sacerdotisa y todas luciríamos iguales, creo que los aldeanos se extrañaran al ver tantas sacerdotisas juntas y no creo que Sota y el abuelo luzcan bien con esa ropa –dije apenada-
—No te preocupes Kagome yo tengo kimonos de sobra que trae Miroku de los palacios luego de hacer su trabajo, ya regreso, además debo acostar a los pequeños –y Sango se marcho a su cabaña-
—¿Y cuál es tu trabajo? –Preguntó Eri a Miroku-
—Purifico palacios y cabañas además de exorcizar poseídos junto con Inuyasha –dijo amablemente-*Todos se quedan mirándolo con una gota tras de su cabeza*
—Así que si hay monstruos en esta época -dijo Ayumi con voz temblorosa-
—No te preocupes aquí estamos a salvo –dije para consolarla-
Sango regreso con los kimonos y más tarde Inuyasha llego con una gran pesca de la cual Shippo se sentía orgulloso de haber cazado uno de ellos. Seguimos charlando alegremente hasta que llego la hora de dormir, Sango y Miroku se marcharon y Shippo se quedo dormido junto a Inuyasha luego de discutir por el último pez asado. Solo quedaron mamá y Sota despiertos junto a mí
—Estoy tan feliz de verte hija –dijo mamá- tienes un gran esposo, una hermosa casa y buenos amigos que te cuidan –estaba comenzando a llorar- no sabes cuanto te he extrañado
—Y yo a ti mamá –dije mientras la abrazaba-
Mamá se fue a dormir y me quede hablando con Sota sobre todas las experiencias que había vivido, él me contó de algunas novias que había tenido y de lo sola que estaba la casa desde que me marche
—Es una lastima que debamos irnos mañana, me hubiese gustado pasar más tiempo contigo como buenos hermanos –dijo Sota mientras se acostaba-
—Si es una pena pero no sabes lo feliz que estoy de verlos a todos –le dije mientras yo también me acomodaba para dormir-
—Mañana será un gran día –dijo antes de quedarse dormido-
—Así será…
A LA MAÑANA SIGUIENTE…
—Emmm Kagome el baño…-me susurro mamá- al parecer todas querían ir pero no se atrevían a preguntar, o tal vez pensaban que debían hacerlo "a la antigua"
—No se preocupen, discutí con Inuyasha hasta que construyó un pequeño baño afuera de la casa con un agujero bajo el cual pasa agua corriente, no es un baño en mármol pero es más "privado" –todas parecían más tranquilas y salieron de inmediato hacía allí-
—Buenos días hermosas damas –saludo Miroku con más confianza de la necesaria, no antes de que Sango se lo llevara de allí jalado de una oreja-
—Disculpen a mi esposo –dijo Sango avergonzada-
Después de desayunar salimos a dar un paseo, no sin antes asegurarnos de que no hubiese nada maligno por el lugar, ya que el abuelo no soportaría tanta acción y no queríamos poner a nadie en peligro.
—Kagome ¿quién es ella? –Eri señalo hacia el cielo-*Todos miraron hacia arriba y quedaron petrificados*
—Umjm ÉL –dije fuertemente para cubrir su pregunta- es Sesshomaru el hermano mayor de Inuyasha –ella pareció entender que debía tener cuidado, menos mal Sesshomaru por otra parte parecía distraído, seguro se dirigía hacia donde Rin
—Qué cosita tal linda –mamá no dejaba de abrazar a Shippo como si fuera un peluche, él me miraba como pidiéndome auxilio pero no podía salvarlo e Inuyasha se burlaba de eso-
—Y a que se dedican ustedes –pregunté a las chicas-
—Bueno yo estoy trabajando en una empresa importante –respondió Ayumi-
—Yo soy supervisora de un teatro –respondió Eri-
—Yo acabo de abrir mi propio local de pastelillos –respondió Yuka-
—¡Genial! Estoy muy feliz por ustedes chicas
—¡Kagome! –dijo Koga mientras corria para acercarse-
—¿Qué haces aquí perro? –respondió Inuyasha groseramente-
—Inuyasha compórtate –lo reprendí-
—Viendo como tratas mi amor prohibido –dijo sonriente-
—Amor prohibido –dijeron todos al unísono, mis amigas me miraban sospechosamente queriendo saberlo todo-
—Bueno yo… -¡Que hago!-
—¡Koga espera! –por fortuna Ayame venía detrás- como abandonas a tu esposa así lobo tonto
—Y ¿ustedes son? –dijo Koga-
Después de explicarle todo, Koga y Ayame decidieron acompañarnos, todos estaban fascinados con ellos dos ya que sabían historias sobre los hombres lobo pero no se los imaginaban tan humanos de una forma extraña.
—Te pareces mucho a Kagome, al principio pensé que eras ella y que se había cortado el cabello -le dijo Koga a Sota-
—¿A mi hermana? –Sota no sabía que decir-
Las chicas conversaban con Sango y Miroku, mientras el abuelo le pedía a Koga que contará historias de su tribu y sin darnos cuenta entre risas y buenas charlas llego el atardecer, todos estaban tristes porque sabían que debían marcharse así que nos dirigimos al pozo. Todos se despidieron amablemente, Sango les regalo los Kimonos y además empaco sus ropas en una canasta, las chicas estaban felices de haberme visto y fueron las primeras en saltar al pozo, Inuyasha ayudo a bajar al abuelo que no quería irse sin buenos amuletos para conservar así que Miroku le regalo algunos pergaminos. Solo quedaban mamá y Sota
—Hija estoy feliz de verte con una vida tan prospera, espero que seas feliz por siempre y recuerda que de ser posible siempre te estaré esperando –entre lágrimas nos despedimos e Inuyasha la bajo al pozo-
—Sota yo… -él lucia deprimido, no quería marcharse- sé que es difícil pero tu perteneces al futuro, debes graduarte y cuidar del abuelo y mamá, además sé que encontraras el amor pronto, después de todo eres muy guapo –le guiñe un ojo-
—No quiero alejarme de ti hermana, no otra vez, te extraño mucho, quiero estar junto a ti –él estaba llorando-
—Pero si siempre estaré junto a ti, que no vez que hasta nos hemos visto en sueños, confía en mi, yo estaré bien
El no parecía querer hacerle así que solo me abrazo fuertemente y luego salto al pozo no sin antes decir adiós, luego una luz salió del pozo y todos desaparecieron de allí
—Los amo –rompí a llorar mientras Inuyasha me consolaba- regresemos a casa- dije mientras me calmaba
El regreso a casa fue silencioso pero aunque la despedida fue triste, estoy feliz de haber pasado este día frente a mi familia y amigas… Gracias Midoriko…
Ir al baño "a la antigua", quiere decir, hacer las necesidades tras un arbusto o en un pequeño agujero cavado por la misma persona.
Esperamos que les haya gustado, por favor, aliméntenos con Reviews que es el ánimo para que el escritor siga adelante. Muchas Gracias por leernos
Damos gracias por los Reviews con temas tan geniales, algunos de ellos serán tomados en cuenta para futuros capítulos. Seguiremos recibiendo con gusto todas las ideas que tengan para aportar y nos vemos la próxima semana con un nuevo "¿Qué tal si…?"
Sin más Preámbulos
¡Nos estamos Leyendo!
