Durante los años que siguieron visitamos Equestria de vez en cuando queriendo mantener el contacto entre los ponis y nosotras. Supongo que debimos visitarlos más seguido, de lo contrario no nos habríamos topado con la gran sorpresa que nos esperaba.
- (Luna) Hermana, por favor dime que tú también estás viendo esto.
- (Celestia) También lo veo, Luna. – Algo extraño ocurría en el cielo.
El sol y la luna subían y bajaban de manera muy alocada, los árboles se levantaban del suelo y flotaban como nubes y las nubes… las nubes se habían pintado de rosado mientras corrían en feroces carreras o precipitaban lluvias de chocolate. Algo muy extraño estaba ocurriendo y Equestria parecía ser el centro de toda esa locura.
En el camino a Canterlot, que se había convertido en la capital de Equestria en nuestra última visita, pudimos ver muchos ponis sufriendo por el sin sentido de todo lo que les rodeaba mientras que otros parecían haberse adaptado bastante bien a todo el caos. Pero había algo extraño en esos ponis, ellos actuaban tan extraño como el ambiente que les rodeaba, recuerdo claramente haber visto a un poni masticando su comida y al ir por el siguiente bocado su plato se llenaba un poco más, fue algo… repugnante.
Intentamos conseguir información de los ponis en el camino, pero fue inútil. A cualquiera que le preguntábamos qué estaba pasando, nos respondía que no tenía la menor idea y que ya no sabía si podría seguir con toda esa locura, o nos decía que no tenía la menor idea de qué estábamos hablando, que todo esto era completamente normal y que lo dejáramos tranquilo. No fue un viaje tranquilo.
- (Celestia) Tenemos que llegar pronto, Luna, una vez nos juntemos con la princesa sabremos que está ocurriendo aquí.
- (Luna) Y podremos armar un plan para solucionarlo.
- (Celestia) Exacto.
Como Equestria había sido fundada en parte por la princesa Platinum, se colocaba a una princesa unicornio en representación de todos los unicornios, junto con el comandante de los pegasos y el canciller de los terrestres, por pura tradición.
Milagrosamente nos las arreglamos para llegar a Canterlot, el lugar era un indescriptible desastre, pero seguía reconocible, un poco. No podía ver la hora de hablar con la princesa y averiguar cómo solucionar todo esto. La verdad, no podía ver mucho ya que se había hecho de noche otra vez.
Entramos al castillo tratando de adivinar qué estaba pasando, pero nada de lo que nos pudiéramos imaginar sería siquiera cercano a la realidad.
- (Celestia) ¡Princesa! Vinimos tan rápido como pudimos. – Hablé precipitadamente, debí asegurarme de que la princesa hubiera estado en el salón primero.
- (Discord) ¡Chicas! ¡Finalmente me habéis encontrando! – Frente nuestro, sentado en el trono, Discord en persona. Estaba completamente anonadada, Luna y yo lo dimos por muerto tanto tiempo atrás que volverlo a ver fue una de las experiencias más extrañas de nuestras vidas. – ¿Por qué tanto silencio? Han de ser milenios desde la última vez que nos vimos, este debe ser el juego de las escondidas más largo que he jugado, por un momento creí haberlo ganado.
La sorpresa seguía invadiendo mi ser, no era capaz de articular un solo pensamiento lógico, simplemente no me podía creer el que, después de tanto tiempo, Discord estuviera con vida.
Entonces, se nos acercó volando para preguntarnos por nuestro silencio.
- (Discord) Oh, vamos chicas. Digan algo por favor, ¿O será que ya os olvidasteis de mí? – Se nos acercó un poco más aún. Con sus orejas lo más cerca posible de nuestras bocas, esperando nuestra respuesta. – Vamos, díganlo, yo sé que vosotras sabéis.
- (Luna) ¿Discord?
- (Discord) ¡Correcto! – Gritó mientras sacaba confeti de sus garras. – Ahora Celestia, es tu turno.
- (Celestia) Creímos que habías muerto.
- (Discord) No seas ridícula. Se necesita más que un simple rayo arcoíris de destrucción para acabar conmigo.
- (Celestia) ¿Qué te pasó? Luna y yo te buscamos por días.
- (Discord) Oh, no me gusta pensar mucho en el pasado, yo soy más de esos que miran hacia delante. Por ejemplo, ahora mismo puedo ver nuestro futuro ahora que los cuatro finalmente nos hemos reunido. – Descartando el telescopio que Discord hizo aparecer de la nada apuntando directamente a mi cara, lo que más me extrañaba era su forma de contar.
- (Celestia) ¿Los… cuatro?
- (Discord) ¡Pero que olvidadizo soy! Screwby-Doo ¿Dónde estás? Voy a echarle un ojo a esa poni – Y literalmente se sacó un ojo y lo envió en busca de la poni. – La van a adorar, ella es un verdadero encanto. Ya llegó, esperad aquí. – Entonces, se desvaneció y reapareció en el umbral al otro lado del salón. – Celestia, Luna, por favor déjenme presentaros a ¡Screwball! – Cuando se acercó a nosotras pude ver que había algo en ella que no parecía normal en un poni terrestre cualquiera. La forma en la que su crin se movía al caminar era como si tuviera una nube lavanda y blanca en la cabeza y sus ojos con espirales en ellos, podría jurar que se movían cada vez que los miraba directamente. – Screwball, ella es tu tía Luna y ella es Celestia, tu madre.
- (Celestia)¡¿Qué?! Eso no puede ser cierto. – No podía ser cierto, de tener una hija creo que yo lo sabría.
- (Discord) Pues déjame decirte que tengo la extraña habilidad de hacer que lo imposible ocurra. Veras, luego de separarnos, parte de la magia que usasteis para quitarme esas joyas de mal gusto se quedó pegada a mí como chicle en el cabello, durante años no tuve idea de qué hacer con ella. Entonces un día me dije a mí mismo "llevo demasiado tiempo hablando solo, mmm… ¡Ya sé! Voy a usar esa magia que tengo de sobra para crear alguna clase de compañero, tal vez una hija. Sí, seguro será divertido."
- (Luna) ¿Pero eso no la convertiría en mi hija también?
- (Discord) Pues, no. Solo usé la parte de Celestia, tengo la tuya guardada para una ocasión especial.
- (Luna) ¿Qué ocasión?
- (Discord) Aun no lo sé. Lo que sí sé es que será algo grande, o por lo menos de gran importancia.
De pronto recordé a qué veníamos Luna y yo, tuve que interrumpir para poder conseguir algunas respuestas.
- (Celestia) ¡Discord! ¿Tienes alguna idea de dónde podría estar la princesa?
- (Discord) Mmm… déjame pensar… Recuerdo que ella la estaba pasando de maravilla en los jardines de caramelos cuando le llame por unos deberes reales y me gritó algo como "Encargate tú, yo renuncio" y se marchó. No la he visto desde entonces.
- (Celestia) ¡Espera! ¿Renunció? Eso no puede ser posible.
- (Discord) Pues es lo que ocurrió, lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Aunque, ahora que lo pienso, no recuerdo exactamente cuando fue. Bueno, si no me crees puedes preguntárselo personalmente. Buena suerte buscándola ¿Por qué no te llevas a Screwball contigo? Estoy seguro de que tenéis mucho de qué hablar. Y ya que la princesa me dejó a cargo, hay muchas cosas que hacer en Equestria. Si me disculpan. – Entonces desapareció, dejándonos a Luna y a mí con Screwball, quien reía un poco cada vez que se volteaba a mirarme.
Decidimos buscar pistas en el castillo y Screwball nos preguntó si se podía unir agregando que era una excelente buscadora. Luego de una larga conversación de miradas, Luna y yo acordamos en llevarla, no podría causar más desorden del que ya existía.
Durante la búsqueda nos encontramos con un salón de teatro bastante particular. La habitación estaba hecha en espiral de tal forma que el suelo cambiaba de lugar con el techo y volvía a su lugar.
- (Screwball) ¡Detrás del telón! Estoy segura de que encontraremos pistas detrás del telón. ¡Siganme! – Comenzó a correr por el pasillo con total naturalidad y entusiasmo mientras el suelo se convertía en la pared y luego el techo a lo largo que avanzaba, dejando escapar su pequeña risa de cuando en cuando.
- (Celestia) ¡Screwball, Espera! Ya llegó al otro lado.
- (Luna) No caminaremos por ahí, ¿Verdad?
- (Celestia) Pues la verdad me asusta un poco ir volando, además a Screwball no le paso nada caminando.
- (Luna) Bien, pero a la primera rareza volaré lo más rápido que pueda hasta el escenario
- (Screwball) ¡Apresúrense! – No dejaba de moverse y dar vueltas, parecía como si se hubiera comido una dotación de un año de cubos de azúcar en menos de una hora. – Antes de que la pista se vaya.
Luna y yo íbamos caminando lentamente hasta el escenario, desconfiadas de que no pasara nada a medida que avanzábamos.
- (Screwball) ¡Finalmente! Rápido, detrás del telón está la pista que buscáis, estoy segura.
Screwball cruzó el telón y yo le seguí luego, detrás de mí entró Luna, pero ella entró a una habitación diferente y yo no lo noté hasta que fue muy tarde.
- (Celestia) ¿Qué lugar es este?
- (Screwball) Este es uno de los lugares favoritos de papá, el pasillo de la historia, los vitrales aquí registran parte de la historia de Equestria.
Eran muchos los vitrales en ese pasillo, los del principio mostraban la fundación de Equestria con un hermoso detalle, en el medio pude ver coronaciones y algunas batallas. Las últimas seis eran de Discord.
En la primera, la cabeza de Discord se asomaba por una esquina con una expresión curiosa mientras sus garras movían el paisaje a su alrededor. El segundo vitral mostraba a Discord siendo coronado mientras la princesa unicornio corría alejándose de la escena. La tercera mostraba al comandante de los pegasos y la canciller de los terrestres enfrentándose a Discord con un ejército de ponis siguiéndolos, mientras en la cuarta se puede ver a los tres bailando alegremente y el ejército desaparecido. Sobre el quinto, no estoy segura si estaba roto o incompleto. Pero el sexto vitral estaba completo, Discord y yo estábamos sentados en el trono y Screwball a la derecha de Discord, el sol y la luna fusionados en uno solo mientras ponis de todas las clases se arrodillaban en frente de nosotros y en un rincón en el fondo, un cuadro negro donde Luna estaba encerrada.
- (Celestia) Esto no puede estar bien.
- (Screwball) ¿Qué cosa?
- (Celestia) En este vitral yo estoy al lado de Discord, como si fuéramos una pareja o algo parecido.
- (Screwball) ¿Y qué es lo malo de eso?
- (Celestia) Pues es que eso no ha pasado.
- (Screwball) Papá quiso quitarse unas tareas de encima, así que terminó este un poco temprano.
- (Celestia) Va a tener que quitarlo ya que eso no va a pasar.
- (Screwball) Yo no estaría tan segura. – Comenzó a flotar en el aire mientras su crin y su cola se movían como nubes en el viento. – Después de todo, cualquier cosa es posible en el reino de mi padre.
- (Celestia) ¿Puedes volar?
- (Screwball) ¡Vamos mamá! Estoy hecha de pura magia, volar es nada para mí. Ahora tengo que irme, papá me dejó muchas tareas y no quiero defraudarlo. ¿Por qué no me ayudas? Será divertido.
- (Celestia) Yo…
- (Luna) ¡Hermana! ¿Dónde estás?
Me volteé al escuchar a Luna y me di cuenta de que estaba detrás de una puerta donde se supone estaba la cortina del escenario, aparentemente no podía ver a través del umbral de la puerta.
Ella estaba buscándome y Screwball se estaba marchando con todas las preguntas que tenía para hacerle. Luna no podía verme ni oírme, pero además se veía perdida. No sabía dónde iba Screwball ni si me la toparía otra vez, mas Luna debía saber sobre los vitrales y que todo esto era culpa de Discord.
- (Screwball) Debo irme.
- (Luna) ¿Tia?
- (Celestia) ¡Espera! Iré contigo. – Ese fue el momento en el que caí.
Discord me tendió una trampa y yo inocentemente caí en ella. Abandoné a mi hermana para satisfacer mi hambre por el conocimiento. Este es mi segundo gran pecado, por el cual deberé pagar el resto de mi vida.
Después de ser corrompida por la magia de Discord, mis intereses se redujeron a pasar tiempo con Screwball y cualquier cosa que no estuviera relacionado con ella pasaba desapercibido para mí. Por lo tanto, no fui testigo de todo lo que vivió Luna. Pero lo que me contó fue lo siguiente:
Luna cruzó el telón detrás de nosotros, pero terminó en una habitación diferente a la que yo y Screwball entramos, entró a un salón bastante normal en comparación al salón de teatro de antes. Era un salón de baile, la gran y brillante pista, la tarima para la elegante para la banda musical, los enormes ventanales que daban al jardín y las enormes puertas de entrada que se encontraban detrás de Luna las que notó apenas se dio vuelta para regresar por donde entró. Mientras miraba desconcertada la puerta escuchó a Discord que le hablaba desde el otro lado del salón.
- (Discord) Finalmente apareces, Luna. – Le decía mientras bailaba solo. – ¿Te gusta? Esta es una de las pocas habitaciones que no he cambiado en lo más mínimo. Realmente amo bailar.
- (Luna) Discord, dijiste que tenías cosas importantes que hacer, ¿Has estado bailando todo este tiempo?
- (Discord) Que yo dije… ¿De qué estás hablando? No hemos hablado en dos días.
- (Luna) Eso no es cierto, hace menos de una hora que nos vimos. Dijiste que tenías cosas que hacer, nos dejaste con tu hija y desapareciste.
- (Discord) Y yo insisto en que eso pasó hace dos días. De hecho, le pregunté a Celestia por ti y ella me dijo que llevaba tiempo sin verte. ¿Por qué no bailas conmigo una pieza o dos? – De un chasquido hizo aparecer una orquesta lista para tocar.
- (Luna) Gracias, pero no. No suelo bailar a menos que sea en galas.
- (Discord) Eso es bastante fácil de arreglar. – Hizo sonar sus garras una vez más y rápidamente aparecieron un montón de ponis vestidos de gala y bailando al ritmo de la música, si no fuera suficiente, puso a Luna en un vestido, que solo me puedo imaginar, y Discord ahora vestía un terno que solo él podría lucir. – Ahora sí, ¿Bailamos, princesa Luna?
- (Luna) No hemos usado nuestro título de princesa en bastante tiempo.
- (Discord) ¿Quiénes?
- (Luna) ¿Eh? Celestia y yo por supuesto.
- (Discord) Aun no me respondes.
- (Luna) ¿No aceptaras un no como respuesta?
- (Discord) Me alegra que nos entendamos.
Comenzaron a bailar y luego de un par de pasos, Discord decidió reanudar la conversación.
- (Discord) Estoy preocupado por ti, Luna.
- (Luna) ¿Por qué?
- (Discord) En estos dos días que desapareciste han pasado muchas cosas. Celestia no se ha alejado de Screwball ni por un segundo, pero eso no es lo más importante. Ya que Screwball es mi hija, Celestia ha sugerido que deberíamos casarnos así ella podría estar con Screwball todo el tiempo.
- (Luna) ¿Y eso qué tiene que ver conmigo?
- (Discord) Pues verás. Ahora que soy gobernante de Equestria, si Celestia se casa conmigo, eso la convertirá en Princesa de Equestria, le pregunté qué pasaría contigo y lo que me dijo fue que no habría espacio para tantas princesas en Equestria así que lo mejor sería que te dejáramos fuera de todo esto y serías una ciudadana más. – Entonces, Luna dejó de bailar, miraba desconcertada a Discord, claramente le costaba trabajo creer lo que le acababa de decir.
- (Luna) No, no puede ser cierto. Nosotras estamos destinadas a gobernar y cuidar es te mundo juntas. Durante miles de años Celestia me enseñó que así serían las cosas, no pudo cambiar las cosas así de repente, no por una poni que ni siquiera conoce.
- (Discord) Lo sé y estoy en completo desacuerdo con Celestia. Creo que tú deberías gobernar en Equestria, Celestia claramente no está clasificada para el trabajo.
- (Luna) Supongo que no.
- (Discord) Únete a mí, Luna. Juntos podremos gobernar Equestria como nunca se ha visto ni se verá. Solo será cuestión de tiempo antes de que todo el mundo sea nuestro.
- (Luna)Pero, ¿Qué pasará con Celestia?
- (Discord) Ella estará bien, mientras esté al lado de Screwball ella será feliz, no es como si algo más le importara. Ahora mismo lo único que importa eres tú.
Eso es todo lo que ella me dijo. Luna dice no recordar que pasó después, no niega que cayó en la tentación de Discord, pero jamás me ha dicho si ocurrió justo en ese momento o después con alguna otra trampa, tampoco cómo se liberó de su poder, ella simplemente ha evadido el tema desde siempre, hasta que finalmente dejé de preguntarle. Sin embargo, si me contó que cuando volvió a ser ella misma se encontraba muy lejos de Canterlot, cerca de los límites de Equestria y que estaba determinada a sacarme del embrujo de Discord.
Nota del autor: Muchos dirán que 6 meses puede ser mucho tiempo entre un capítulo y otro (en especial para cortos como estos), pues tienen razón. Pero ahora estoy de vuelta y espero poder dedicarle tiempo a esto que tanto me gusta que es escribir.
Originalmente este capítulo iba a ser más largo, pero pensé que como ya había partido otros en dos partes no vi razón de porque este no. Con el final que quedó ahora creo que es mejor dejarlo así.
2° Nota: Pues, el siguiente capítulo quedó muy corto... siempre me he preguntado para qué son los tres asteriscos que a veces aparecen en los libros, creo que son para cambiar el tema (como cambiar de capítulo sin hacerlo realmente). espero estar usándolos apropiadamente y veamos qué pasa. Se iba a llamar Hermanas Pedidas, por si tenían dudas.
