Los personajes de VA pertenecen a RM


Capítulo anterior:

-Yo, Dimitri... -no dejaba de sollozar y las palabras no salían, es que como le explicas a él hombre más noble que he conocido, qué yo sentí lo que le pasaba, que llegué tarde, que me sentía responsable de la pérdida de una vida tan joven y alegre. Ella había estado aquí y aún no sabía por qué, la mitad de cosas no las entendía, mi mente no las procesaba, lo único que reconocía en este instante: es que nunca me perdoné su muerte, la había perdido y de seguro ahora después de está devastadora revelación lo perdería a él...

-¿La conociste verdad? - suplicó.

-Sí. Conocí a... - inhalé muy fuerte, durando más tiempo del necesario en responder.

Un minuto

Dos minutos

Tres minutos y luego…

-Victoria. - dijimos al mismo tiempo los dos.

Su perfecta máscara se derrumbó, y yo me deje llevar por el cansancio...

En medio del sueño sabía que había vuelto a quedar sola…


-8.

Regreso


-Amarás la comida, te lo aseguro los pelmeni de pollo, el pastel pirozki con fresa, la enorme torre de blinís, shashlyk preparado con carne, el borsch y el platillo estrella de mi casa el pan negro exquisito, delicioso y bien calientito, te chuparías los dedos, y conociéndote mi madre estaría contentísima contigo, eres buena para comer y ella para cocinar.

-Algún día iremos Vika. -mencioné al ver su entusiasmo. Siempre que hablaba de Rusia y de su familia se le iluminaba el rostro como un niño pequeño con dulces. -Cuando terminemos el martirio en la academia. -agregué más para mi misma que para ella.

-Sí, por favor Rose!… -chilló de emoción.

- Si el doctor me lo permite. –dije amargamente y muy bajito. Estábamos desparramadas en el césped de mi casa después de clases. Un día normal: poco sol, algunas nubes, brisa fresca, ella adaptándose a vivir aquí y yo bueno… amoldándome a los repentinos cambios que experimentaba en mi interior sin dejar que nadie se diera cuenta y siguiendo como una adolescente "normal", aunque en mi caso casi no aplicaba esa palabra.

Ella habló, pero no puse atención, últimamente eso se estaba volviendo una costumbre mi mente iba y venía en los momentos menos adecuados.

-¿Qué dijiste?. –pregunté.

Suspiró con una risilla tranquila. -Siempre distraída Rose. – Se colocó boca abajo con los codos sobre la tierra. -¿Qué si es por eso que faltas tanto a la escuela?. El doctor, las clases, ¿Por qué?.

Juguetee con algunas ramillas secas, escarbando el suelo. – Ya sabes los dolores de cabeza.

-Sí lo sé, pero ¿Qué dicen tus papás, el medico? ¿Por qué ocurre tan a menudo? .

-No lo sé. El doctor está investigando un poco. –me encogí de hombros. – Y mis padres no se ponen de acuerdo con lo que piensan, mi madre todo lo exagera para mal y el viejo todo lo exagera para bien. Él casi esta orgulloso de que me pase algo diferente a todos los demás. Pero sé que a ambos les preocupa.

-¿Y...Lissa y tus amigos ya saben?

Negué agitando la cabeza de un lado a otro. -Todavía no, Liss piensa que estoy actuando un poco extraño, pero no ha profundizado más en eso y prefiero que se mantenga así hasta que yo sepa que ocurre.

Ella asintió y ambas nos quedamos en silencio escuchando las hojas de los árboles moverse de un lado al otro y producir ese sonido de extraña paz.

-Vika, ¿por qué escogiste Montana de todos los lugares del mundo entero para ir de intercambio?

Suspiró ruidosamente. -No tenía opción, era aquí o seguir en Baia. A mi en realidad no me molesta estar aquí, aparte es por un tiempo corto, no por siempre.

-Yo hubiera elegido una playa, sol, arena y un muy pero muy buen hombre bien cincelado todo su cuerpo, que pusiera bloqueador sobre mi espalda… pero aquí es tan aburrido no hay nada divertido y pasa haciendo frío la mayor parte del año, el sol es como una mala broma para aquellos que amamos sentirlo.

-Rose era aquí o no salía, ese fue el acuerdo de mis padres. – su voz cambió, algo sentimental, triste... -No sé ellos siempre se llevaron mal, yo era muy pequeña y no recuerdo las discusiones, pero luego él a escondidas enviaba dinero para cubrir mis estudios y supo del programa de intercambio y entre esos lugares estaba Montana, después de hablar y hablar y volver a hablar con mi madre ella lo aprobó, aunque mi abuela nunca estuvo de acuerdo y eso siempre me preocupo.

-¿Por qué ella no quería?

-Nunca lo dijo, pero lloró en su cuarto tres días seguidos cuando me fui. Y le dijo a mi mamá que no creía que fuese una buena idea. -se volvió a encoger de hombros. -Ella como que presiente cosas, pero nunca son claras, es un poco confuso y creo que esta vez se equivocó porque todo ha ido de maravilla, pienso que era más la idea de no querer que viajara tan lejos, ella es del pensamiento que los hombres pueden decidir a donde irse, pero las mujeres deben ser más hogareñas.

- ¿Eso no es un poco retrógrada, para este siglo?

-Para ella no, aunque fuera de eso tiene muchas cosas buenas y ha sido un pilar fundamental en la familia.

-Y también tiene cosas locas de eso no hay duda.

Ella rió. –Mira quién lo dice.

-Cállate!. –le lancé varias de las hojas secas.

-En fin espero que todo siga así. –dijo quitándose los restos de ramas y florcillas de su ropa. –Espero que nada malo ocurra.

-Yo espero lo mismo.-murmuré. -Por cierto, me alegra que hayas venido a este lugar, si no fuera por ti no tendría esta obsesión por los dijes y definitivamente no tendría a quien contarle lo que me sucede.

Ella sonrió. -Sabía que te iba a gustar.

-Tienes razón. -pasé la yema de los dedos por las pequeñas figuritas. -Este el que tiene forma de escudo con las siglas VA ¿qué significa?

-Valor y amistad. –hizo una pausa. –Rose prométeme que no te lo vas a quitar aún cuando yo ya no este aquí.

-¿Y a dónde piensas irte?

Ella puso los ojos en blanco. –A Rusia obvio. Aunque ya sabes que puedes venir conmigo y conocer a mi familia y también a Dim…

La corté. –Lo prometo Vika no me lo voy a quitar….


Me arrastré hacia el otro extremo del sofá, me faltaban aún fuerzas para incorporarme. Hace una hora había despertado y llevaba rato pensando en el sueño que tuve anoche con Vika un recuerdo de una conversación pasada...

Suspiré agotada al parecer voy a vivir siempre con ese dolor y sufrimiento, los recuerdos y las imágenes de lo que vi ayer se quedarían grabados en mi cabeza para siempre.

Me daba muchísima rabia, nostalgia y cólera todo lo que este sitio guardaba. Y estaba enojada conmigo misma por no tener las fuerzas de indagar más, por no luchar con lo que sentía, por no crear esas barreras ¿habría decepcionado a Abe?. De seguro que sí, él hubiera esperado que me esforzará y todo lo que lograba era deteriorarme cada vez más.

Las lagrimas resbalaban por mis mejillas, me sentía vacía, como si no fuera una persona siquiera. Cada vez que tenía una visión es como si me despojarán de mi humanidad. Tenía que huir de aquí. Tenía que empezar alejarme tanto como pudiera

El dolor de cabeza aún sigue palpitando aunque es un poco leve comparando con el de ayer, aparte tengo una extraña sensación que me recorre, desde anoche desde que toqué la pulsera se creó un vinculo, nunca había experimentado eso, nunca jamás imaginé poder introducirme en los recuerdos o vivencias de otra persona.

"Por favor no me hagas daño"... Le había dicho aquella chica rubia tirada en el suelo a Victoria.

Mi mente puede ser comparada con un torbellino de dudas, sabía que algo terrible había pasado en este lugar, pero: ¿Qué era lo que realmente buscaban torturando a esas chicas? ¿Quiénes eran? ¿Habrán descubierto sus muertes? ¿Quién hizo esto? ¿Cuál es el objetivo detrás de todo? ¿Habían muerto todas...? ¿Y sí alguna logró escapar? Necesitaba indagar, buscar, necesito respuestas. Y lo que más me mortificaba son las preguntas referentes a mi difunta amiga, ¿qué hacía ella aquí? ¿Cómo conocía la cabaña? Ella se veía confusa al ver a las mujeres, pero no estaba confundida con la cabaña es más cuando huía de aquí sabía con exactitud cuál era el camino para salir de este sitio. ¿Por qué y con quién?

El mayor y doloroso problema; era que ella era la única que podía contarme lo que rondaba en mi cabeza, la que debía saber lo que pasaba aquí, conoció la verdad y sé la llevó consigo a la tumba, ya ella no estaba no podía pedirle explicaciones y tampoco había confiado suficiente en mi para contarme sobre este lugar...

Soledad era lo que me rodeaba, Dimitri no había aparecido, no sabía donde estaba, no había vuelto… Cerré los ojos y empezaron a brotar las lagrimas. ¿Cómo podía pedirle que se quedara cuando yo había sido la culpable de no impedir la muerte de su hermana, sabía que él estaba solo que su familia y amigos no estaban en este país y ahora lo estaba defraudando.

Nunca me había sentido tan destrozada en mi vida como en este momento.

Con el cansancio del cuerpo, y entre dolores me levanté preparándome para partir. Exhalé profundo respirando el olor nauseabundo de este lugar, necesitaba salir con urgencias no soportaba estar ni un minuto más aquí, lo único que me había retrasado era la esperanza de ver regresar a Dimitri, pero eso era algo egoísta de mi parte.

Sobre la mesilla aún estaba la linterna, los suministros y el mapa, los tomé dispuesta a irme.

Arrastré los pies como una anciana sin volver a ver atrás a la cabaña, solo alguien empecinado en que le encontraran viviría aquí; ese alguien era un maniático que no estaba segura si aún vivía o no; bajé la cabeza revisando el mapa para saber por dónde tenía que continuar, habían tantas marcas, puntos, líneas, lo que parecía ser caminos en un terreno tan extenso que no sabía por dónde comenzar.

Lo percibí antes de escuchar el crujido de hojas secas, eso me detuvo, porque ya no estaba sola, él estaba ahí, había vuelto, no se había marchado.

Aún así me sentía peor viéndolo frente a mi. ¿Cómo iba a seguir junto a él?, es como si volviéramos desde cero, con secretos, dudas, sin conocernos…

Su cabello estaba suelto ocultando el rostro y sus músculos tensos. Se veía con furia y más pálido si fuese posible. Quería tirarme a correr hacía él, tal vez para consolarlo o para consolarme a mí, pero de igual forma no lo hice, no después de lo de ayer…

-Has vuelto. -dije torpemente mientras caminaba acercándome a él cautelosa. Rompiendo el hielo.

–Nunca me fui. –dijo en tono serio. –Prometí que hoy saldrías de aquí eso es lo que haremos.

Habló como si unas horas atrás no hubiéramos descubierto algo importante de su hermana, ni que yo estaba involucrada o que él fuese su hermano y ella la persona que él buscaba con desesperación. Quería hacerle mil y un preguntas y contarle lo que yo sabía sobre ella, pero algo en su rostro, en su postura y en su voz hizo que no mencionara nada.

-Dimitri yo necesito… antes de seguir… es necesario que hablemos… -tragué el nudo que se estaba formando en la garganta.

- No Rose, ahora no. –la fatiga se veía reflejado en sus facciones y su voz sonaba casi a una súplica. -Hoy no, ni aquí, ni en este estado. -sacudió la cabeza como si tratara de borrar la tormenta de pensamientos que tenía.

-Cuéntame todo cuando estemos lejos de aquí. –continuó él. –Prométeme que lo harás.

Había cierta desesperación en sus palabras, que indicaba que su negativa a hablar tenía que ver con algo más de lo que aparentaba. Le pasaba algo. No obstante opté por no presionarlo, no cuando habíamos pasado lo de ayer.

-Lo prometo. –dije con cierta amargura al recordar que ya antes había hecho promesas a un miembro de su familia, que lamentablemente no cumplí.

Introdujo la mano en el bolsillo del pantalón y sacó la pulsera de Vika. Era el único objeto que teníamos de ella, él que habíamos encontrado en este horrible lugar.

Dude antes de tomarlo. -No digas nada solo guárdalo, tómalo tú. Cuando sea el momento indicado, entrégamelo.

Temía que al tocarlo sucediera lo mismo que ayer y me transportara en alguna extraña visión. Así que abrí el bolsillo de la chaqueta y él la puso con cuidado ahí. Me sentía con un peso más encima, pero nuevamente no cuestioné su decisión de entregármela.

-¿Cómo voy a saber cuando es el momento indicado?.

-Solo lo sabrás.

-Dimitri. –dude un segundo antes de continuar. -¿Qué sucede?

Se quedó callado, pero no apartó la mirada de mis ojos, abrió un par de veces la boca y al final cuando pensé que iba hablar, solo sacudió la cabeza negando.

-Vayamonos de aquí Rose, esté no es el mejor lugar para hablar. - incorporó el cuerpo por completo y ocultó sus sentimientos en aquella mascara tan perfeccionada que le había visto tantas veces en está travesía.

Pero yo sabía que algo pasaba con él, no era que estábamos perdidos en este bosque, no era la muerte de su hermana, no era yo, era algo más, algo que no lograba descifrar.

-Sí. Salgamos de aquí. -respondí.

"Después resolveré todo conmigo misma, con Dimitri, con las muertes, con la cabaña, con lo que siento y con lo que quiero". -pensé sin decir nada de eso-.

Cuando estábamos a unos cuantos metros del lugar voltee la cabeza viendo a un costado el laberinto y al fondo la choza oscura y casi en ruinas donde ambas cosas iban quedando atrás.

Todo tan extraño, tan solo, tan misterioso y doloroso.

Aquel lugar guardaba tantos secretos.

Volví a revisar todo esperando encontrarme con aquella bola de luz, pero no había ni un leve destello de ella... Suspiré para mis adentros, vi de reojo a Dimitri, serio, concentrado, decidido, con tantos secretos…

Recordé lo que me pareció percibir la noche anterior antes de dormirme: " No te enamores de mi… este no soy yo"

No estaba aún segura sí lo que había escuchado era cierto, si lo había dicho él o era mi mente, pero de algo estaba segura.

Este no era él, no era el hombre que me había descrito tantas veces Vika en la academia, no era aquel chico que me encontré en la cueva

¿Quién era? ¿Por qué tanto misterio?...

Levanté la cabeza en alto lista para enfrentar lo que viniera, sin apartar los ojos del hombre ruso que iba delante de mi.


Nota de autor

Hola a todas, volví después de muchos meses, ya me hacía mucha falta estar por acá. Ahora he tenido un poquito más de tiempo o bueno por lo menos he podido acomodarme para encontrar espacios y escribir.

Les comentó que releí toda la historia para ponerme al día, pero al leerla vi cosas que no me gustaron y unas faltas terribles, así que voy hacer corrección de todos los capítulos y a continuarla.

Además aprovecho para comentarles que dentro de unos días tendremos las últimas historias con la temática navideña en la cuenta de "Romitri Historias Cortas de Colección".

Y por último como si no tuviera ya tanto trabajo con el que ponerme al día por acá, estoy escribiendo una nueva historia, ya llevó unos 3 capítulos escritos apenas estén corregidos la publico. Lo sé es una locura, pero prometo que voy a terminar todo.

***Con respecto a este capítulo en especifico: el próximo ya esta listo y escrito. Al fin saldrán de este bosque tan tormentoso***.