Capítulo 8: "Cumpliendo la misión"
Ya habían pasado varias semanas desde que Kakaroto había partido del planeta Vegita para cumplir la misión que le había encomendado el padre de su princesa. Durante esas semanas, Kakaroto debido a su conducta amable, respetuosa y sobre todo debido a su sinceridad y nobleza de corazón se había ganado la amistad de los tres hombres que viajan con él con la misión de exterminarlo, quienes cada día que pasaba se cuestionaban entre sí, si debían cumplir tan cruel misión.
Milk cada día que pasaba extrañaba más y más a su amado, la compañía de Vegueta a quién ella consideraba su hermano había sido fundamental para que ella no se deprima más cada día, pero a pesar de ello, cada minuto que pasaba ella sentía en su corazón una profunda opresión, la misma que sintió cuando su amado le confeso que iría por una misión de su padre a otro planeta.
Kakaroto cada día que pasaba se acostumbraba más a la gravedad pero extrañaba más a su princesa, haciendo que algunos días se ponga nostálgico pensando que el padre de ella bien podría aprovechar este tiempo para seguir con la idea de comprometerla con algún príncipe, lo único que le hacía mantener la calma era que Vegueta le dijo que él no permitiría que algo así se diera.
Nave:
Un joven de cabello alborotado platicaba con tres hombres.
Ya me dirán a qué planeta vamos, decía Kakaroto sonriendo.
Al planeta Tierra, dijo el hombre de mirada ruda.
¿Planeta Tierra?, dijo Kakaroto.
Si, dijo el hombre.
¿Y ya falta poco para llegar?, decía Kakaroto.
Solo unos minutos más y estaremos entrando a su órbita, dijo el hombre de mirada ruda.
Toma Kakaroto, dijo el hombre de cabello azul, entregándole una lata al joven de cabello alborotado.
¡Gracias¡ dijo Kakaroto abriendo la lata y bebiéndola.
Se lo pusiste, dijo el hombre de pelo puntiagudo, solo para que el hombre de cabello azul lo escuche.
Sí, no podemos arriesgarnos, siendo hijo de Bardock su poder debe ser sorprendente, con eso estará debilitado y nosotros podremos cumplir la misión, dijo el hombre de cabello azul.
Si tienes razón, no podemos arriesgarnos, dijo el hombre de cabello en puntas mirando con lastima al joven de cabello alborotado que bebía de la lata.
Abróchense los cinturones que vamos a aterrizar, dijo el hombre de mirada ruda.
Mi vista, dijo Kakaroto mirando doble.
Es por la gravedad, dijo el hombre de cabello azul.
Pensé que ya me había acostumbrado, dijo Kakaroto.
Pues en un solo viaje es difícil acostumbrarse, dijo el hombre de cabello en puntas.
Planeta Vegita:
Una bella pelinegra platicaba en el bosque con su amigo cabello de flama.
¿Crees que ya haya llegado?, decía Milk preocupada.
Según mis cálculos, sí, claro eso dependerá de a que planeta fueron, a que galaxia, decía Vegueta.
No comprendo porque mi padrino es tan discreto con el destino de ese viaje, decía Milk.
Yo tampoco linda, por más que le insistí a mi padre no me lo quiso decir, según él es un viaje muy confidencial, lo único que sé es que todas las naves que partieron ese día no tenían el mismo destino, pues algunas ya volvieron, decía Vegueta.
¿En dónde estará mi Kakaroto?, ¿se encontrara bien?, decía Milk con tristeza.
Él está bien, es muy fuerte, no te preocupes por ello, ya paso un mes, ya debe estar de regreso, tu padre le dijo que más a o menos dos meses se tardaría en ese viaje ¿no?, por el tiempo de viaje supongo que fue a una misión a algún planeta de la galaxia norte, dijo Vegueta.
¿Pero cuál, hay muchos planetas allí?, decía Milk.
Hay un par que mi padre aún no ha explorado, podría ser Marte o la Tierra, dijo Vegueta.
¿Crees que mi Kakaroto lo esté pasando bien?, tú una vez me dijiste que no todos los planetas son iguales al nuestro, que la gravedad afecta mucho los cuerpos, decía Milk preocupada.
Así es pero como te dije Kakaroto es fuerte, de seguro ya se adaptó a ella, decía Vegueta para calmar a la pelinegra.
Planeta tierra:
Un fuerte ruido que produjo un movimiento parecido a un temblor se produjo a miles de kilómetros de la capital central donde quedaba ubicada la corporación más grande de investigación y tecnología del país, "Corporación Cápsula".
Que sucede papá, dijo una linda joven peli azul que se encontraba junto a su padre un hombre mayor de lentes mirando las diferentes pantallas en su centro de investigación.
Algo extraño cayó en el desierto ubicado a…., decía el padre de la peli azul.
¿Crees que sean alienígenas?, decía la peli azul iluminándole el rostro.
No lo sé hija, pero si logramos comprobar la existencia de esos seres de otro planeta, nuestra corporación sin duda se convertirá en la mejor del mundo, decía el hombre.
Iré a ver, dices que esta entre Kame House y la capital Central entre las coordenadas…, decía la peli azul.
Así es hija, pero no quiero que vayas sola, decía el hombre.
No te preocupes papá, le diré a Dieciocho y Marón que me acompañen de paso que Marón se distrae un poco, no me gusta verla así de deprimida, decía la peli azul.
Está bien, hija, ve con cuidado, solo toma fotos de lo que veas, no vayas a acercarte, decía el hombre.
No te preocupes padre, tendré cuidado, dijo la jovencita peli azul saliendo del laboratorio a la velocidad de un rayo para ir en busca de sus amigas.
Kame House:
Un grupo de jóvenes y un anciano se miraban entre sí.
¿Qué fue ese ruido maestro?, dijo un calvo.
Provino de por allá, decía un joven de cicatriz.
¿Por qué no vamos a verlo?, dijo un joven de tres ojos.
Yo voy con ustedes, dijo una rubia de cabello ondulado.
Maestro, ¿nos presta su helicóptero?, dijo otro joven.
Está bien Piccolo, pero vayan con cuidado, dijo un anciano.
Mientras tanto en un desierto:
No me siento bien, decía Kakaroto bajando de la nave sosteniéndose de ella.
Discúlpanos, pero nosotros solo cumplimos órdenes, dijo el hombre de cabello en puntas, dándole un golpe en el estómago al joven de cabello alborotado haciéndole botar sangre por la boca.
¿Qué les pasa?, decía Kakaroto devolviendo débilmente los ataques.
No debiste mirar tan alto niño, decía el hombre de mirada ruda, dándole un golpe en la espalda que Kakaroto por lo débil que se encontraba por efecto de la bebida que tomo no pudo evitar.
¿Qué me dieron?, dijo Kakaroto.
Algo para evitarte más dolor, así podemos acabar contigo, más rápido, dijo un hombre de cabello azul dándole una patada en el estómago.
¿Por qué?, dijo Kakaroto con voz débil.
No debiste poner tus ojos en la princesa, ese fue tu error dijo el hombre de mirada ruda con lastima.
¿Cómo lo saben?, dijo Kakaroto.
El rey Ox y el rey Ouji planearon este viaje para eliminarte, alguien te descubrió con la princesa y le fue con el chisme al rey, por eso nos dieron las órdenes expresas de matarte, dijo el hombre de mirada ruda.
Amar no es pecado y Milk y yo nos amamos, decía Kakaroto.
Deja de decir eso, dijo el hombre de cabello azul, lanzando al jovencito de cabello alborotado con tal fuerza que hizo que el pobre golpeara su cabeza contra una roca y esta empezara a sangrar mientras él quedo aparentemente muerto.
¿Lo mataste?, dijo con tristeza el hombre de cabello en puntas.
Esa era la misión, ¿no?, pues ya la cumplí, dijo el hombre de cabello azul con ironía.
Si, esa era la misión, pero nosotros habíamos acordado otra cosa, decía el hombre de mirada ruda.
Pues eso ya no importa, ya está muerto, si lo dejábamos aquí vivo como decías corríamos el riesgo de que el chiquillo encuentre la forma de volver al planeta para buscar a la princesa ya que este planeta tiene muy buena tecnología, decía el hombre de cabello azul.
Tal vez tengas razón, dijo con tristeza el hombre de mirada ruda.
Entonces cortémosle la cola para llevarlo como prueba que cumplimos la misión y vámonos ya antes de que alguien llegue hasta aquí por el ruido de la nave, dijo el hombre de cabello en puntas.
Está bien, dijo el hombre de mirada ruda cortándole la cola al joven de cabello alborotado mientras miraba al jovencito como inspeccionándolo.
Adiós Kakaroto, tal vez en otra vida te encuentres con tu princesa y puedas ser feliz con ella, perdónanos muchacho pero por ahora es mejor así ninguno de mis compañeros han notado que aún estás vivo te dejare aquí para que inicies una nueva vida, dijo el hombre de mirada ruda subiendo a la nave con la cola en la mano.
La nave emprendió vuelo, dejando el cuerpo aparentemente inerte del joven de cabello alborotado.
Planeta Vegita:
Una bella princesa sentía un inmenso dolor en su corazón sin comprender ¿por qué?.
¿Qué me pasa?, decía la princesa llevando sus manos a la altura de su corazón mientras se sentaba en el borde de su cama.
Kakaroto, mi amor, espero estés bien, decía la princesa mientras la imagen del rostro de su amado venía a su memoria.
Planeta Tierra:
Un par de helicópteros aterrizaban cerca del lugar donde habían escuchado horas antes la explosión.
¿Estás segura que fue aquí Bulma?, decía una rubia de cabello lacio corto.
Claro que sí, lo vi en el laboratorio de mi padre, decía la joven mientras rastreaba el área con un pequeño equipo que tenía en sus manos.
¿Esa que baja de ese helicóptero no es Lunch?, dijo otra peli azul.
Si, ¿qué hace aquí?, dijo Bulma con molestia mientras Dieciocho y Marón miraban la rubia de cabello ondulado con molestia.
