Hola sé que me he desaparecido algunos días pero lo siento.

Aquí está el nuevo cap.

Ya saben nada me pertence.

Con ustedes…

Iniciando desde Cero

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-. Severus…- me llamó.

-. Dime- dije girando mi rostro.

-. Te quiero- y me abrazó.

Pov. Severus.

Me llené de emoción al escuchar sus palabras. Me desvanecí en su abrazo.

-. Enserio?- no lo podía creer. No estaba acostumbrado a escuchar esas palabras.

Solo las había escuchado de mi madre.

-. Si, te quiero- rozó mis labios. Me quedé anonadado.

No, esto era demasiado para mí-. Tú estas confundida, no te has recuperado de tu relación con Krum y yo…

-. Severus…- volvió a besarme-. Yo me refugie en Viktor y lo llegué a querer mucho porque el siempre me dio mi espacio y me dejaba elegir, se que te herí terriblemente y en verdad lo siento. No quise herirte.

-. Yo soy quien debe pedirte perdón – ella negó y volvió a besarme-. Si debo hacerlo – ella volvió a besarme esta vez con más ímpetu.

-. Reaccionaste por instinto y no te juzgo por eso. Tú debes perdonarme- no tenia que perdonarle nada-. Te perdono si me perdonas- sonreí de felicidad y esta vez fui yo quien la besé.

Paré el beso cuando sentí que se volvía mucho más exigente. Roce sus labios-. Nunca te lo pregunté y me arrepiento de no hacer las cosas como eran debidas- ella acaricio mi cabello.

-. Qué cosa?- sonrió.

-. Me permitirías cortejarte?- sonrió y me besó.

-. Claro que sí señor Snape- dijo educadamente.

Sonreímos nuevamente.

La acomodé en mi regazo y besé su mejilla.

-. Te quiero- volvió a decir y me prometí escuchar un te amo de sus labios.

-. Te amo- volví a besarla y la abracé.

Seguimos leyendo un rato mas hasta que me di cuenta que era la hora de la cena-. Es mejor que vayamos a cenar- ella asintió.

Nos pusimos de pie y fuimos hasta la puerta.

En el Gran Comedor, todos comían con tranquilidad y ella tambien lo hacía junto con sus amigos.

-. Lo que hace el amor- dijo Dumbledore-. No crees Severus?- preguntó.

-. No sé a qué te refieres- mentí.

-. De un mes para acá ya no te vez tan amargado y la señorita Granger, se ve más tranquila y feliz. No crees que sea una coincidencia?.

-. Estas chiflado Albus- apuré lo que quedaba de vino en mi copa y me retiré a mis aposentos no sin antes escuchar.

-. Estoy feliz por ti Severus. Ella es la indicada- sonreí para mis adentros.

En mi despacho, me puse a pensar en que haría esas semanas sin mi hermosa Hermione.

Sabía que a los hermanos Weasley los habían encerrado en Azkabán por intento de violación e intento de homicidio. A la pequeña comadreja, le dieron quince años en prisión mientras que al imbécil ese le dieron veinte, al probar que por su culpa y de la señorita Brown, ella tenía problemas de visión, sumándole lo del intento de violación.

Y a la insípida de Brown, cinco años por ser cómplice del tarado ese.

Sentí que tocaban a mi puerta y fui a ver quién era.

Cuando abrí vi que era ella.

Cerró la puerta y colocó algunos hechizos.

Empezó a besarme y yo le correspondí sus besos.

La tomé en brazos y la llevé a la habitación y empecé a besarla, pero me di cuenta de que íbamos muy rápido y no quería que ella se sintiera presionada.

-. No, Hermione- ella me miró frustrada-. Tu aun…- se me tiró encima y empezó a besarme con ansias-. Es muy pronto…- traté de decir, pero ella se colocó sobre mi y empezó a despojarme de mis prendas.

Estábamos en mi cama. Mi torso quedó al descubierto y ella empezó a besarme arrancándome gruñidos de placer.

Ella me quitó los pantalones y quedé en mis bóxers negros.

Su entrepierna estuvo sobre la mía y ambos gemimos ante el contacto.

Le quité sus prendas, dejándola desnuda ante mí. Solo Merlín sabía cuanto había extrañado su piel, su cuerpo. Estar en ella.

Empecé a besar sus labios de manera demandante. Me senté con ella sobre mí.

Se abrazó a mí. Sus manos acariciaban mi espalda y mis hombros mientras que yo la sostenía de la nuca para poder devorar mejor sus labios y mi otra mano estaba en su espalda baja presionándola contra mí, sintiendo su humedad.

-. Oh Severus- jadeo ella.

Me despojó de mis bóxers y su mano fue hasta mi erección y la colocó justo en su entrada y fue bajando sobre mí.

-. Hermione- sisee su nombre lleno de placer. Como amaba a esta mujer.

-. Hazme el amor Severus- me pidió y yo la complací con gusto.

Empecé ese vaivén de caderas mientras ella me besaba y acariciaba mi cabello.

Sus gemidos y mis gruñidos, llenaban la habitación y nos lanzaron al precipicio llamado orgasmo.

-. Severus- su respiración era agitada y la mía tambien.

-. Oh, Hermione te amo- ella me abrazó con fuerza y me besó.

Me sentía tan satisfecho, no era como las veces anteriores que me sentía con un sabor amargo en la boca cuando nos liberábamos. Me acosté en la cama y la abracé a mí.

Dios como la amaba, me moría de ganas por que se quedara conmigo en las vacaciones de navidad y estar bien, pero no se podía mejor me quedaba disfrutando de mi tiempo con ella todo lo que podía.

La abracé más a mi cuerpo y me perdí en los brazos de Morfeo, inhalando su delicioso aroma a vainilla y canela.

Sintiendo que algo se me escapaba de la mente algo necesario e importante. Lo ignoré y me rendí de una vez por todas a los brazos de Morfeo.

Pov. Hermione.

Me levanté y sonreí al recordar lo que había pasado anoche. Me sentía tan feliz. Me sentía protegida y amada.

Mire a Severus, que estaba mirándome con una expresión taciturna y triste.

-. Qué pasa?- le pregunté preocupada.

-. No te arrepientes?- me preguntó y yo sonreí.

-. No me arrepiento es mas quiero repetirlo mil veces más- empecé a besarlo. Y sentí algo crecer bajo mi muslo-. Al aparecer tu tambien quieres- dije pícaramente-. Pero lastimosamente estoy famélica- me puse de pie y tomé su camisa.

Busqué mis lentes y me los puse.

Fui a su cocina y preparé el desayuno.

Sentí sus manos sobre mi vientre. Solo llevaba los pantalones.

Desayunamos juntos y el volvía a tener esa mirada triste-. Ya dime qué te pasa Seve.

-. Te voy a extrañar- confesó y me llenó de ternura…

-. Y yo a ti- lo besé.

Ya habíamos planeado las vacaciones con los chicos desde hace dos meses y no podía fallarles.

Pero siempre podía escaparme. Podía tomar un Traslador desde la isla Zante, en donde tenía mi residencia. Ahí pasábamos las vacaciones de verano mis padres y yo. Si tan solo Severus tuviera casa en la isla…

-. Si tengo casa en la isla Zante- usó sus dotes de oclumante sin que yo me diese cuenta.

-. Oye!- me quejé y él se echo a reír-. No lo hagas.

-. Entonces podemos estar juntos- reímos juntos y fuimos a bañarnos.

Los días pasaron y mis días con Severus se acabaron por el momento.

Viajamos por el método muggle. Por avión.

Draco, Theo, Pansy y Blaise estaban muy emocionados.

-. Hermionie estás segura de que esto no se va a caer?- preguntó Blaise, riendo nerviosamente.

-. No seas gallina Blaise- dijo Draco y luego me miró asustado cuando el avión empezó a despegar-. Estas segura Hermione?- todos nos pusimos a reír.

Harry y Luna estaban tranquilos muy abrazaditos en sus asientos.

-. Hay pero que ternurita- dijo Blaise mirándolos, Harry hizo una mueca.

-. Por qué lo trajimos Mionie? – preguntó Harry.

-. Si por qué?- preguntó Theo.

-. Porque me adoran chicos- dijo Blaise pegado de sí mismo.

Pasaron las horas…

-. Espero que les guste la casa- les dije.

Al frente de nosotros había tres casas separadas por una en medio bastante descuidada pero linda.

A los lados de esa propiedad había dos casas más grandes.

Todos me miraron y empezaron a conducirse hasta la casa del centro menos Harry y Luna-. Y ustedes por qué no caminan?- preguntó Blaise.

-. Porque esa no es mi casa. Es esta- les dije señalando una casa Blanca e imponente. Mis padres eran los dentistas más reconocidos y dueños de una empresa que fabricaba prótesis dentales, pastas de dientes y demás.

-. Por Merlín esto es hermoso- entramos al hall de la casa y fuimos a recorrer la casa.

-. Quiero bañarme en esa cosa…- dijo Pansy.

-. Piscina- dijimos Harry yo a la vez. Eran las diez de la mañana.

-. Vamos a por los vestidos de baños- les dije tomando las llaves y mi billetera.

Fuimos por el pueblo y entramos en una tienda. Sentía que me miraban y solo podía ser una persona

Severus…

Estas hermosa-sonreí para mis adentros.

Empezamos a ver los vestidos de baño mientras los chicos veían sus bañadores.

Empecé a ver unos conjuntos.

Había uno de dos piezas de color negro.

Debo de decir que el color negro te queda genial por esa razón no lo compraras.

Ya lo veremos Snape.

Busqué un short y vi una maya de colores vivos que me serviría como cinturón.

Pagamos los vestidos y fuimos a casa.

Pasamos la tarde en la alberca tranquilos tomando refrescos y comiendo chucherías.

Los días pasaron y yo me sentía mal en las mañanas, me levantaba con mareos y unas ganas de vomitar terribles.

No me apetecía comer otra cosa que no fueran ensaladas y pollo a la plancha. Era la comida favorita de Severus. Era lo que había cocinado en uno de nuestros encuentros.

Esta mañana fue peor todo el malestar. Y de eso se dio cuenta Draco, que entró en mi habitación.

-. Hermione estas bien?- me preguntó y yo asentí tratando de calmarlo.

-. Si…- mi voz fue casi inaudible. Otra arcada me atacó y fui hasta el baño.

Mi garganta ardía terriblemente y me sentía débil.

-. Hermione dime que no estás…- lo miré aterrorizada. Mierda podía estar embarazada.

El me tenía recostada en la cama luego de que yo saliera del baño.

Me puse de pie y me tambalee, pero logre mantener el equilibrio.

Entre al baño y me di una ducha rápida.

Me puse mi ropa interior- que guardaba en el baño- y fui a mi habitación. Draco ya había sacado mi ropa y miraba hacia la ventana. Me vestí con el traje y las sandalias.

Fui hasta él y toqué su hombro se veía compungido.

-. Vamos te acompaño- me guio hasta la puerta y fuimos rápidamente hasta la clínica del pueblo.

Me sacaron sangre y esperamos a que me dieran los resultados.

Tenía sentimientos encontrados.

Por un lado estaba feliz ya que formaría una familia y volvería a sentirme en ese ambiente. Por otro lado estaba el temor de que fuese muy pronto para nuestra relación y que él no quisiera al bebé.

Los resultados llegaron y no fui capaz de hacerlo, no podía leerlos.

-. Hazlo tu- le dije a Draco.

-. No, hazlo tu- me dio el sobre.

-. Tu quisiste acompañarme, tu lo lees- le dije y el asintió.

No quería saber, de seguro Severus se molestaba. El odiaba a los niños.

Draco lo leyó-. Hermionie estas embarazada – su voz era neutra.

Me tapé la boca con ambas manos.

-. Que le voy a decir a Severus?- él se encogió de hombros.

-. Que estas embarazada.

-. Que harías tu…- salimos de la clínica y paseamos por la plaza-. Si llegara y te dijera que estoy embarazada?

-. Yo…- en ese momento escuchamos.

-. Draco por fin te encuentro-dijo Astoria Greengrass, una chica muy tierna que a él le atraía.

-. Que pasa Tory?- ella lo miró y luego me miró. Se veía desesperada.

-. Hola- me saludo.

-. Qué pasa?- volvió a preguntar Draco.

-. Mis papás me van a matar Draco…- empezó a lloriquear.

-. Yo creo que mejor me voy…- ella me miró suplicante. Yo conocía el carácter de Draco.

Fuimos a un restaurante.

Pedimos algo de beber-. Astoria que pasa?

-. Estoy embarazada- Draco se quedó estupefacto-. Lo siento en verdad yo no quiero atarte a mí. Solo vine a decírtelo para saber si contaba contigo. Solo quería que lo supieras ya que no puedo esconderlo más. Tengo dos meses y medio Draco- él la miró y tomó un trago de su bebida-. Dime algo…

Ella empezó a llorar-. Tranquila, yo estoy en las mismas- ella me miro confusa-. Yo tambien estoy embarazada.

-. Que tú qué? – oh mierda.

Me giré lentamente.

-. Severus…

Bueno aquí les dejo el cap. Espero que le guste y perdonen la tardanza.

Me disculpan por los errores con los signos de puntuación y es que no se me dan.

Espero que les agrade.

A los que les gustan los Bella Edward tengo una historia que se llama el Profesor: es la historia de un Edward discriminado por sus preferencias sexuales que por casualidades del destino se encuentra con Bella en un bar y terminan encamados. Edward se ilusiona con Bella y ambos empiezan a tener una hermosa relación que lucha contra la discriminación.

Besos

d. f.