CAPITULO IX: "LA LLEGADA A BULGARIA"
El curso del tiempo estaba acelerado, pareciese como si Hermione estuviera nuevamente usando el giratiempos.
Hermione ya tenia la maleta hecha y con ella una lista con todo lo que le pidieron que trajera de Bulgaria, no hallaba la hora de irse, viajarían en un expreso hasta Londres y de ahí tomarían un vuelo que los llevaría directamente a Bulgaria.
Víktor tenía una sonrisa de oreja a oreja, decidió hacer el último recorrido por todo el castillo ya que era su último día en él, Ron estaba muy triste bajo cuidadosamente y subió al cuarto de chicas, se dirigió cautelosamente hacia la maleta de Hermione y en ella introdujo un trozo de pergamino.
La hora de irse había llegado, todos se dirigían a la puerta del castillo, al llegar ahí todos se despidieron cordialmente, a Hagrid se le cayeron algunas lagrimas y Hermione corrió a abrazarlo, Víktor la apuro ya que estaban un poco atrasados, salieron por la puerta y poco a poco su silueta desapareció en el paisaje.
Iban cantando, abrazados, estaban más enamorados que nunca, Hermione se veía con un muy buen futuro con Víktor, este ya estaba pensando en pedir la mano de esta, luego de un rato ambos se quedaron dormidos.
Víktor, comenzó a mover a Hermione, avisaba que ya habían llegado a Londres, la castaña luego de un rato de no reaccionar abrió los ojos y lo beso, tomaron sus maletas hicieron parar un taxi y se fueron rápidamente al aeropuerto, en él tomaron el vuelo y se fueron durmiendo todo el trayecto hasta llegar a Bulgaria.
El viaje fue realmente agotador como nunca se lo hubiese imaginado Hermione, al bajar del avión, se encontraron con los padres de Víktor, definitivamente Víktor era idéntico a su madre, quien por cierto era muy bella, pero tenía la mirada y la nariz de su padre.
¿Qué tal el viaje?. Dijo el señor Krum.
Como siempre, papa.
Es realmente hermosa, mas de lo que Víktor nos ha hablado. Dijo la señora Krum mirando fijamente a Hermione quien se ruborizo al oír a la mujer.
La casa de Víktor era preciosa, parecía un verdadero castillo, al llegar, una sirvienta muggle pidió rápidamente las maletas y la subió al cuarto de Víktor, en el cuarto habían cientos de fotos de Víktor montando escobas, tenia una repisa llena de trofeos que había ganado con el quidditch y un armario con la colección de todas las escobas que había tenido.
Tú dormirás aquí. Dijo Víktor.
¿Cómo es tu cuarto?, no yo me iré al de huéspedes. Respondio incomoda Hermione.
No, este es mucho más cómodo, quédate aquí no te preocupes por mi.
Bueno como quieras, entonces me pondré más cómoda y bajare. ¿Me puedes dejar sola para desvestirme?.
Víktor afirmo con la cabeza y cerro la puerta, al momento de cerrarla Hermione se tiro a la cama y empezó a reír de felicidad, luego abrió la maleta y encontró dos pergaminos, un poco extrañada tomo ambos, el primero era la lista de regalos que debía llevar de regreso a Hogwarts, al ver el otro quedo con la boca abierta, no lo podía creer era una carta de Ron la abrió apresuradamente y la leyó.
"Hermione:
Si lees esta carta en Bulgaria, significara que lo nuestro ha muerto para siempre, yo no quería un desenlace así pero el destino nos ha ganado,
Yo no puedo darte todos los lujos que Víktor te da, solamente te pido que me lleves siempre en tu corazón.
Ronald Weasley."
Sus ojos se llenaron de lágrimas, por un momento se sintió una traicionera, pero luego reacciono y tiro la carta a la chimenea que permanecía encendida.
Por la tarde decidió recorrer Bulgaria, Víktor muy encantado decidió acompañarla. Se divirtieron demasiado, Bulgaria era demasiado frió pero a la vez hermoso, patinaron sobre hielo, se compraron abrigos de pieles de oso y tomaron helados.
La semana paso rápidamente, el tiempo avanzaba muy rápido, Hermione les había caído muy bien a los sres. Krum, se sentía en casa, por las noches se dedicaba a enviar lechuzas a Hogwarts, de las cuales solo le llego una respuesta, y era de Luna.
Ocho días ya habían pasado desde que tomo el avión, parecía como si hubiese sido ayer que había llegado, se levanto muy temprano y acompaño a Víktor a entrenar, trotaron por todo el centro de la ciudad, y decidieron comprar el periódico, Hermione al ver el titular del diario se asusto y se asombro demasiado.
"SE BUSCA A HOMBRE GENOCIDA, SE LE ACUSA DE MATAR GENTE CON MAGIA
El hombre no actuaría solo, sino con cientos de otros brujos que están de su lado, haciéndose llamar "mortifagos".
Londres ya no es el mismo de antes, la gente esta muy atemorizada, por los últimos hechos ocurridos.
Nadie sabe ni el nombre, ni el paradero de este supuesto brujo que ha matado a más de mil personas con magia, se dice que es muy poderoso y que el que se le enfrenta muere.
El problema es que no actúa solo en sus asesinatos, actuaría con personas que le reconocen como un líder haciéndose llamar por "Mortifagos".
La gente esta demasiado atemorizada ya que no saben quien puede pertenecer al mal o al bien.
Se dice que este hombre mata con un solo propósito destruir a un joven que en una época le hizo perder todos sus poderes, no se sabe ni el nombre ni paradero de este joven, pero si se están tomando serias medidas de seguridad en Londres.
Por otro lado se esta por confirmar si realmente mataría con magia."
Boto el periódico, Víktor no comprendía, levanto el periódico y también quedo con la boca abierta, tomaron un taxi y partieron inmediatamente hacia la casa de Víktor, en la cabeza de Hermione pasaban muchos pensamientos a la vez ¿los muggles ya saben del mundo mágico¿Voldemort ha regresado¿Harry estará bien?, no podía estar tranquila.
Bajaron apresuradamente del taxi y subieron a la pieza tomo un trozo de pergamino y comenzó a escribir.
"Profesor Albus Dumbledore:
Leí el periódico aquí y no lo puedo creer, es inmensamente preocupante quiero que me mantenga al tanto de los hechos y de cómo esta Harry, tengo muchas preguntas que prefiero reservar por miedo a la intercepción de la carta.
Se despide Hermione"
