Ah, hola aqui de nuevo. Gracias a quienes dejan sus comentarios me son muy utiles. Ahora para hacer mas claros los cambios de escena estos van separados por una linea. Por otra parte cuando vi todas las dudas que habian quedado me asuste, (es que una vez que termino de escribir algo, ya no lo leo porque termino haciendo modificaciones y luego ya no se parece a lo que tenia planeado). Pense "en serio tantos hoyos quedaron", lo que no recordaba era que en este capítulo los cubría.
En este capitulo: Lo que sucede con Lulubell en su pelea contra Lavi y Allen, a donde va Link y las consecuencias de sus actos, y el milagro para Komui. Si saben que se refiere "catalepsia" podran imaginarse por donde va la cosa (es la influencia de Toriyama y sus esferas del dragón).
Ahora si. DGM es idea original de Hoshino-sama yo solo lo pirateo. No me manden a la hoguera por esto.
CATALEPSIA Y MANIPULACION. Fragmentos de inocencia
Lulubell peleaba con toda su furia contra los exorcistas, sin embargo estar en territorio enemigo le restaba ventaja, sobre todo por que se había infiltrado al cuartel sola, sin Akumas que le estorbaran o que pudieran ser descubiertos por el ojo izquierdo de Allen Walker. Ese chico maldito, lo detestaba y mucho, había roto el huevo de su maestro, y nunca se lo perdonaría. Pero tenía que aceptarlo, si permanecía más
Tiempo dentro de la fortaleza de los exorcistas podría morir. Sobre todo al ver a Marie y Krory unirse a la batalla. Quizá dos contra uno no era suficiente para ella. Pero cuatro contra uno, eso era de pensarse.
La Noe, entonces abrió una puerta y huyó, llevándose un recuerdo de Allen y compañía. En su cuello, tatuada en la piel una cicatriz con la palabra INNOCENCE.
Intrigados Lavi y Allen, así como los recién llegados, se dirigieron rápidamente al edificio. Aún era de madrugada, pero el bullicio en el cuartel, era similar al que se escucha a medio día cuando la carga de trabajo es mayor. Encontraron a Miranda recargada en una pared, se cubría el rostro con sus manos. Estaba llorando, Marie se acercó a ella y la abrazó. Ella se sujeto fuertemente de la camisa del austriaco.
-Lenalee-chan...Lenalee esta...- no podía continuar, el enorme nudo en la garganta impedía que las palabras salieran. Nunca estuvo tan triste, ni siquiera cuando la cifra de sus despidos alcanzo los tres dígitos.
Y de repente ver al Supervisor, Komui Lee, tan decaído y con llanto en sus ojos, comprendieron que algo malo había sucedido con Lenalee. Seguramente todo había sido obra de Lulubell.
-¿Donde esta Kanda?- preguntó Komui intentando disimular un poco el dolor en su voz.
-Lo relevamos frente a Lulubell, pensamos que regresó con Lenalee- respondió Lavi, tratando de no preocupar mas a los presentes, en especial al Supervisor, aunque no tuvo grandes resultados.
-¿Tenia el al bebe?- dijo Komui con evidente preocupación.
Allen y Lavi se miraron, Kanda no parecía tener al bebé, eso explicaría por que su prisa. Ahora Estaba todo claro. Alguien intentó secuestrar a su hijo. Si no era Lulubell ¿Entonces quien?
El bulto que cargaba comenzó a moverse de nuevo y cuando estuvo completamente despierta lo empujo fuertemente.
-Inspector, esto puede ser considerado traición- dijo la mujer.
-No me culpes por tus descuidos, Greta - contesto sin vacilar ante la amenaza de la mujer.
Link la conocía, y no le agradaba entre los Cuervo tenia la mala reputación de hacer los trabajos sucios de Central. Probablemente el atentado contra Cross fue ejecutado por ella. Greta al sentirse repudiada por el inspector lo desafió.
-A Leverrier le encantara saber esto, no crees- se deleitó al notar una leve preocupación en el alemán. Y continuó.
-Yo salve a esa niña de la Noe, además, tu misión aquí es vigilar a ese tal Walker, y tu interferencia en mi misión no tiene nada que ver con el ¿o sí?
Link no contestó la pregunta que le fue formulada.
-Oportunista como siempre, culpas a los demás por tu fracaso.
-Ya veremos que dice Central- y la mujer se alejo del lugar. Lo vio pensativo, "porque no fastidiarlo mas" pensó, eso le gustaba.
-¿Quieres saber porque deseaba Central a esa niña? Te diré, aunque se que debes sospechar algo. Ese niño es hijo de exorcistas, su madre poseía una inocencia única y la Orden ha tratado de generar nuevos exorcistas a partir de parientes. Kanda Yu esta relacionado a esos experimentos, es lo que llaman segundos exorcistas, de hecho él es uno de esos. Por cierto, ¿haz oído de los terceros exorcistas? Cuervos, como nosotros luchando contra Akumas ¿puedes creerlo? Lastima que yo no haya calificado. ¿Me preguntó si el inspector se convertirá en uno?
Link apretó los puños, desde que se había encontrado con Madarao, ese pensamiento le carcomía las entrañas. No estaba seguro porque le incomodaba ese asunto de los mitad Akuma. Greta notó la turbación que había logrado en Link. Sonrió victoriosa y finalmente se fue.
Link suspiro profundo y busco el camino a la enfermería donde seguro estaría Allen. Intentando no pensar más en el asunto.
El ambiente se puso muy tenso y deprimente en toda la Orden después de la triste noticia que se vio forzado a dar el mismo Komui. Para todos Lenalee se había ido. Pero había dejado a un bebé inocente en manos de Kanda. Por tanto primero tenían que encontrar al japonés. Todo el personal puso de cabeza al edificio. Buscaron hasta debajo de las piedras y pero no había señales de ninguno de los dos.
Komui estaba exhausto. Y se fue a su oficina. Le pidió a la señorita Fay que se encargará de los funerales de Lenalee. Acepto sin poner objeciones. Ella comprendía que esto era un golpe muy duro para el y que en estos momentos no haría otra cosa que lamentar la perdida de su hermana. Se marchó dejándolo solo en su oficina.
Sin ánimo de nada removió algunos papeles en su escritorio y encontró una foto. Una fotografía que Kanda se negó a entregarle cuando se la tomaron. Eran él, Lenalee y Kanda. Era muy especial. Lenalee con su vientre abultado sonreía maravillosamente y Komui tenía una sonrisa de oreja a oreja. Pero lo que mas le gustaba es que parecían una familia feliz. Adoraba al fotógrafo por su buen ojo al detalle. Y el detalle era Kanda. Que al igual que los hermanos Lee, mostraba una tímida sonrisa, sincera, amable, todo lo contrario a su personalidad. Y por eso Kanda se la había arrebatado.
La contempló un rato con melancolía y luego, al notar que tenía algo escrito en la parte de atrás se enjugó las lágrimas para poder leer mejor. Era una nota de Kanda que decía: "Este lugar no es seguro para la niña, nos vamos...Perdóname". Komui palideció, instintivamente supo que Kanda se disculpaba por no haber protegido a Lenalee.
Nuevamente soltó en llanto sobre su escritorio. "De nada sirve llorar" pensó y se
incorporó. Aun con la fotografía en la mano, salio de prisa hacia el laboratorio donde se encontraba la entrada al Arca. Supuso que Kanda la usaría para alejarse de ahí rápidamente.
Gritó llamando a Kanda pero nadie le contestaba. Abrió puertas al azar esperando encontrarlo. No había señales de Kanda. Y se dejo caer rendido.
No supo cuanto tiempo se quedo dormido, solo que al despertar Reever lo llevaba en hombros ha su oficina.
-Quiero ver a Lenalee- dijo. Reever lo miro con compasión. Y cambio el rumbo de su marcha. Komui quiso caminar pos sí mismo. No quería ser una carga para su amigo.
Bridget Fay era una secretaria muy eficiente, coordinó el traslado de la joven Lee a una habitación especial, que se había llenado de flores rápidamente. Además de que tenia una gran cantidad de cartas de condolencias para Komui enviadas por todos los que conocían a la chica. Una de esas era de Bak Chan. El pobre Bak, ni siquiera se había
presentado, su grandiosa persona cayo enferma por la conmoción, pero dejo la orden de enviar las mas bellas flores para la mas bella flor.
A Komui le conmovieron todas estas muestras de afecto de parte de sus amigos, que lo llenaron de valor para despedirse de su preciosa hermana. Reever lo siguió con la mirada, le daría su espacio y estaría ahí por si lo necesitaba.
Entró a la habitación y la encontró tan cautivadora como en vida. Cerró los ojos y elevó una plegaria al cielo pidiendo por el alma de su hermana. Oraba con tanta devoción, que casi parecía implorar por que la chica le fuera devuelta la vida
Un intenso dolor hizo que se incorporara. De su boca no se desprendió ningún sonido y el silencio reinaba en sus oídos. La iluminación le impedía distinguir cualquier objeto claramente. Todos sus sentidos estaban embotados, excepto el olfato, podía percibir claramente la fragancia floral que inundaba la habitación. Poco a poco sus sentidos
se fueron despejando, alcanzo a escuchar una voz conocida y luego pudo reconocer la silueta.
-Nii...san- dijo débilmente.
Fue entonces que Komui abrió los ojos y se encontró con ese milagro. Lenalee parecía viva. No. En verdad estaba viva. Sus ojos aun estaban opacos, pero estaba respirando. Su piel estaba pálida, pero se movía.
No cabía la menor duda estaba viva. Komui se abrió espacio entre las flores y se sentó en la cama donde descansaba la chica.
Temiendo que fuera una cruel broma de su mente y corazón adoloridos la
Abrazó con fuerza. Y la sintió real. Lenalee correspondió y se sujetó con toda la fuerza que tenía en aquel momento. Se sintió reconfortada por la calidez que emanaba de Komui. De pronto por su mente confundida aparecieron una serie de imágenes inconexas. Una mujer con un bebe en brazos, otra que ahorcaba a una enfermera, un hombre saliendo por la ventana. Brevemente las describió a su hermano, como buscando las respuestas.
Entonces Komui pudo recrear la escena de la siguiente forma: De alguna forma alguien se escabulló en la enfermería y le ayudo a la enfermera de turno a recibir al bebé de Lenalee. Quizá Lulubell le había ayudado y ella fue quien asesino a la enfermera. Ambas huyeron por eso Kanda las siguió y gracias a los otros exorcistas pudo recuperar al bebé.
-¿Era mi bebé?- pregunto Lenalee un tanto confundida por el largo silencio de su hermano. Entonces el Supervisor tomo una decisión difícil.
-Fue solo un sueño- le dijo.
-¿Un sueño?- pregunto la chica. Komui asintió.
-Nunca hubo un bebé- continuo.
-Pero ¿Kanda?- volvió a preguntar Lenalee.
-No existe Kanda- le afirmo Komui.
En Lenalee se dibujo un gesto de incomprensión.
-Nunca hubo un bebe, no existe Kanda- repitió para convencerse -Es solo un sueño.
-Así es- suspiro Komui, temiendo haber cometido una grave falta.
Lenalee continúo repitiendo la frase, como un mantra que permite liberar la mente del flujo constante de pensamientos que la confunden, hasta que se durmió. Komui la acomodó en la cama. Y al voltear, ahí estaba Reever, había entrado al escuchar a su superior hablar con alguien. Tenía un reproche en sus ojos. Komui lo advirtió. No dijo nada, solo evito su mirada avergonzada. Entonces Reever comprendió que él no hubiera actuado mejor.
Komui salió de la habitación con una enorme sonrisa. Sus pies ya no le pesaban. Sentía un gran alivio y una gran emoción, él mismo convocó a la reunión para dar la noticia.
Cuando la multitud reunida, lo oyó anunciar que Lenalee estaba viva con tanta alegría, no hubo uno solo que dudara que Komui se había vuelto loco. Hizo un enorme berrinche y puso a Reever de testigo. El australiano le dio la razón. Entonces los presentes comenzaron a creer.
Komui haciendo uso de su razonamiento científico explico la muerte aparente de Lenalee por catalepsia, un estado en que los signos vitales están tan disminuidos que son imperceptibles para la ciencia de la época.
Todos quedaron convencidos, Lenalee era fuerte y no moriría tan fácilmente, además su inocencia tampoco lo permitiría.
-Solo hay un inconveniente- dijo Komui interrumpiendo el festejo de la gente de la Orden.
-Lenalee, no recuerda nada sobre el bebé o Kanda, además este último abandono la Orden Negra junto con el niño. Por tanto por el bien de Lenalee, espero que no se mencione acerca de estas personas- dijo seriamente Komui.
El silencio que se hizo tras esa declaración fue seguido por un murmullo general. Algunos en desacuerdo con la medida, como Marie, quien a su vez representaba a Tiedoll. Otros a favor, como todos aquellos buscadores que habían sido maltratados por el japonés o los que pedían por el bienestar de la princesa.
Al final todos acordaron que lo mejor seria que Komui, le contara todo a Lenalee, pero solo si ella deseaba saberlo.
Cuando Lenalee se sintió mejor agradeció a todos los que se habían preocupado por su salud y le enviaron flores. Ella creía que su dolor había sido a causa de una batalla. Aunque no recordaba los detalles no le molestaba. Salio de la habitación sonriendo a todo mundo y fue con Hevlaska como se lo había pedido Komui.
Hevlaska analizó la Inocencia de Lenalee y encontró algo curioso. Que por razones obvias no le manifestó a la chica.
-Todo esta bien- le dijo - puedes irte.
-Hasta luego Hev- se despidió la chica sonriendo.
Entonces desde una de las esquinas de la habitación apareció Leverrier. Seguido por Greta y Link.
-¿Y bien, Hevlaska?- interrogó el auditor.
-Parece estar normal, pero su inocencia esta rota. Falta aproximadamente un 30% del fragmento.
-¿Es posible que el fragmento qué falta este en la niña?- preguntó.
-Es...probable- asintió Hevlaska.
El auditor sonrió. Y se marchó del lugar seguido por los dos miembros de Cuervo. Al estar suficientemente lejos de Hevlaska, el auditor habló con sus seguidores.
-Greta Sinclair, tu misión sigue siendo la misma. Encargate del exorcista si es necesario- hizo una pausa y miró a Link.
-Inspector Link, en lo concerniente a ti, es necesario que te reportes en Central- el auditor miro de nuevo al frente y continuo caminando.
-Alguien, se encargara de tus obligaciones el tiempo que sea necesario.
El auditor estaba decepcionado de su más cercano colaborador, Link bajo la mirada y Greta sonrió maliciosamente.
Mientras lejos de las intrigas y los peligros, Kanda Yu estaba desesperado. La bebé no dejaba de llorar. No tenia alimento para ella ni para él. No había dormido. Ambos estaban sucios. Y apenas habían pasado dos días completos fuera de la Orden Negra. ¿Lo peor de todo? Que no podía regresar, no solo su maldito orgullo se le impedía (¿dirían que el gran exorcista fue vencido por un bebé?, por supuesto que no), tambien eran los dos días caminando por el campo de trigo sin fin y en los que no había dado con un camino, una casa, un alma. Estaba perdido.
Bueno hasta ahí el asunto. Como ya dije no me fusilen, no pude ser tan mala y dejar a Lenalee bien muerta. Como ven.
Gracias a todos lo que han leído tanta barbaridad de mi parte. Hasta la proxima.
