Disculpen la tardanza, no estaba en casa por eso no pude publicar temprano en la mañana.
Aunque no me crean este capítulo me fue inspirado en ese momento en el que magatsui intentaba poseer a kagome desde el cuerpo de Inuyasha en los cap finales y que sesshomaru le gritaba a Inuyasha que se apartara de ella, y la escena subsiguiente donde por primera vez el Daiyoukai dice el nombre de kagome haciendo referencia a que ahora que sus poderes habían sido liberados él podía sentir claramente la presencia de rin, siendo la única humana después de Rin que él dice su nombre y no "Mujer", "Humana", "Miko"…. O... tú, tu… "Cadáver"… Como normalmente se refería a ella y las demás mujeres relacionas con Inuyasha.
Salte como loca cuando en su pensamiento sesshomaru con toda confianza dijo Kagome, su nombre en japonés… creo que tuve un paro cardíaco.
disfruten y nos leemos el siguiente capitulo mañana.
CRUCE DE ALMAS
"Aunque reprima las lágrimas de nuestro cruel destino, en lo profundo de mis oscuros ojos…. Ellos recordaran que tu estuviste"
CAPITULO 8
…..Continua el recuerdo del capítulo anterior…
El youkai y la miko se separaron del beso mientras se miraban a los ojos asombrados de lo intenso que había sido, pero el ruido del rio desbordándose les recorro el lugar en el que se encontraban.
-Vamos -dijo sesshomaru con una mano debajo de sus rodillas y colocando la otra en la cintura de la miko
-¡AArrghh!... Creo que… me fracture la pierna derecha -susurra luego de haber gritado por el dolor
-Aquí no podemos hacer nada -dice el inu para ponerse de pie mientras sentía que Kagome aguantaba la respiración pero no volvía a quejarse.
La lluvia había menguado un poco cuando de un salto Sesshomaru regreso a lo alto del barranco y luego emprendió el vuelo a un lugar donde pasar la noche mientras la tormenta terminaba su paso.
Casi media hora después llegaron a unas cuevas ocultas que solo él conocía, dentro habían muchos charcos. Sesshomaru vio a la miko inconsciente en sus brazos y luego a la tenue luz que entraba en la cueva "Necesito fuego" pensó para encaminarse y recostar con cuidado a la mujer en el suelo.
-Sessh… -susurro Kagome al sentir la frialdad del duro suelo
-Descansa volveré -le dijo el youkai dejando su arco a su lado mientras ella le decía "Si" en un susurro al momento de abrazarse con sus brazos de lado y en posición fetal
Saliendo de la cueva regreso donde había dejado el bulto de la miko y de paso consiguió madera para un fuego. Al regresar preparo todo y se acercó a la joven inconsciente.
-Kagome -dijo sesshomaru su nombre en voz baja para apartarle un largo mechón de cabello que antes había sido su pollina y que ahora seis años después de la muerte de su medio hermano ya había desaparecido.
-No…-susurro Kagome apretándose más a sí misma
-Vamos despierta, hay que curar tus heridas -le dice con voz firme y tomándola de nuevo en brazos, al mover su pierna herida la miko se despierta mirando a su alrededor.
A la luz de una fogata muchos destellos de luz resaltaron a la vista de la mujer en brazos del youkai, pero al acercarse la miko pudo notar eran agua termales, muchas pequeñas pozas. Poniéndose de rodillas sesshomaru deposito a kagome al lado de una de las pozas, y comenzó a quitarse la armadura. Después bajo el enorme sonrojo de la joven este procedió a dejarla desnuda de la ropa húmeda y enlodada, y mientras el inu revisaba su pierna derecha la miko con los brazos cruzados sobre el pecho se los cubría.
-No está rota -le informa el inu para con cuidado meter la pierna dentro del agua caliente tanto para limpiarla como para desinfectarla. Kagome con lágrimas dejo que el inu limpiara la dolorosa herida sin soltar un solo grito, al terminar sesshomaru reviso la herida- no es muy profunda
-Entonces no abra…(Traga en seco) que darles puntos -susurra esta con nervios en la voz para ver como el Inu tomaba su mochila y rebuscaba su utensilios de baño y curación para dejarlos en la orilla de la poza.
-¿Puedes sostenerte? -pregunta en voz baja sesshomaru
-¿Eh? -murmura mirando los dorados ojos del youkai, estaba segura que estaba sufriendo el shock de semejante caída, pues era la única manera de explicar que ella estuviera totalmente desnuda… sin desmayarse de la vergüenza, mientras sesshomaru estaba entre sus piernas atendiendo sus heridas
-Debes lavar todas las heridas de tu cuerpo -dice el youkai para tomarla en brazos otra vez, mientras la miko cerraba sus ojos por la extraña sensación de estar totalmente desnuda, para entrar con ella dentro de la fosa para dejarla flotar.
"¡Trágame Tierra!" grito kagome dentro de su cabeza, su pecho latía aceleradamente, no tenía sus ojos abiertos pero sabía que su cara estaba roja y no era por el vapor, solo aún… estaba procesando que flotaba sobre su espalda y desnuda con el youkai a su lado.
-Si te abrazas un poco más fuerte es posible que tus brazos se fusionen dentro de tu pecho -dice sesshomaru por lo que Kagome abre los ojos con la vergüenza brillante en los ojos
-Es ver…vergon…sozo -tartamudea kagome y se estremece cuando la garra del youkai rosa el borde de sus pechos
-Hay que lavar la herida del brazo -ordena más que pide el youkai
"!Ni loca!" exclama en su cabeza la chica pero la mirada penetrante del youkai le decía que no tenía mucha paciencia, así que aun cubriendo su pecho con el brazo derecho libero el izquierdo el cual sesshomaru limpio escuchando los gemidos de dolor de la humana.
Cuando termino incluso de lavar su pelo lleno de lodo el youkai no la había soltado ni una sola vez, kagome no había movido el brazo derecho de encima de sus pechos ni una sola vez y se preguntó porque las mujeres siempre se cubrían sus pechos en vez del triángulo entre sus piernas, entonces al rozar su brazo sobre sus pezones erectos y escandalosamente deseosos, le llego la respuestas… esos desvergonzado gritaban tócame de manera humillante, aunque la humedad entre sus piernas no era un secreto para el inu con un súper olfato "¡Kami!…. (Gimió)Esto no puede ser peor…" suspiro dejando caer su cabeza sobre el pecho cubierto de tela de sesshomaru.
-Voy a soltarte -dice el youkai haciendo que la miko elevara el rostro mirándolo para él tomarla de la cintura y dejarla suavemente de pie sobre el lecho rocoso-sostente de la orilla
Luego de dejarla el youkai salió de la poza y se encamino hasta lo profundo de la cueva donde se perdió durante unos minutos. Kagome aprovecho el tiempo de soledad para terminar de asearse haciendo varias muecas al sentir sus músculos estirarse.
Levemente se sumergió hasta que solo quedaba su cabeza y se dedicó a observar su alrededor "Lo más seguro era que sesshomaru se perdiera en estos parajes ocultos cuando necesitaba un retiro y limpieza" se quedó pensativa "Él debía conocer muchos lugares increíbles como estos…"
-Miko -le llamo sesshomaru y kagome se giró para verlo de pie en lo orilla con un aori blanco abierto para ella. El parecía haberse bañado también pues tenía un nuevo hakamas blanco con diseños grande de cristales de hielo en color rojo.
Flotando Kagome se acercó al youkai, se giró dándole la espalda y alzando sus brazos el Inu dejo deslizar las mangas del aori de gran tamaño a través de ellos, luego tomándola de la cintura la elevo fuera del agua, sacándola de la poza mientras la envolvía en la tela. Luego recostándola de la pared, él procedió a sentarse con su pie derecho sobre su regazo.
-El sobre blanco en la caja sirve para prevenir la infección -dijo Kagome para ver como sesshomaru lo toma y abriendo completamente la zanja de bordes irregulares que había en el pie sobre la delicada piel de la joven lo espolvorea sobre la herida, esta era larga y poco profunda pero si se infectaba podía ser peligroso.-el ungüento aliviara el dolor- susurro la miko y luego dejo que el inu terminara su tarea.
Minutos después, cuando sesshomaru termino de vendar la pierna y darle el mismo tratamiento al brazo izquierdo de la joven, al elevar la mirada vio que esta estaba pálida y estaba recostada de la pared con los ojos cerrados.
-Miko…-murmura el Inu al verla tan apagada "Los humanos son tan frágiles… al quedarse con ella se estaba arriesgando mucho" pensó mientras tomaba su barbilla con dos dedos y un tercero lo deslizaba por los resecos labios de la mujer.
Kagome la sentir los dedos de sesshomaru sobre sus labios abrió ligeramente los ojos y le sonrió.
-Estoy… bien -dijo esta para tragar en seco- pero tengo sed
El inu tomo el termo en el cual ella guardaba líquidos y lo acerco a su boca, viéndola beber con ansias. Cuando se iba a retirar kagome lo detuvo con su brazo vendado.
-No te vayas… Quédate -murmuró cerrando de nuevo los ojos.
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Sesshomaru dejo el termo al lado de la miko, poniéndose en pie se acercó a la entrada de la cueva ya en el marco de esta vio que la tormenta había arrecido más. "Una compañera… y no una cualquiera, una de alma" negando con la cabeza el Inu se giró de perfil para ver la pequeña mujer que se había apoderado de su alma.
Si lo pensaba detenidamente, no debía sorprenderse… los demonios dentro de la perla se lo dijeron claro, ellos habían creado a la miko para que luchara contra ellos durante toda la eternidad dentro de la perla donde la habían encerrado.
Él por primera vez desde que había renunciado a tetsaiga, la tomo y sacándola de su funda mientras le quemaba la mano le pidió abriera el Meido hacia donde la miko había sido enviada y hasta ahora no sabía que vio el colmillo dentro de él, pues el campo que lo protegía desapareció, su mano fue curada al mismo tiempo que el gran colmillo se transformaba en la enorme espada negra. En su asombro por el suceso, no se detuvo a pensar y agitándola fue tras la miko, cuando los demonios le contaron su plan algo dentro de él se removió, otra vez alguien era utilizado… en su cabeza el nombre de la miko resonó y por un instante pudo escucharla, ella lo estaba llamando. "Espera, no pidas ninguna deseo… espera que yo este a tu lado" No supo porque le dijo esas palabras… pero ahora, gracias a su unión podía comprenderlo un poco, no quería perderla.
No supo durante cuánto tiempo dio vueltas en la oscuridad, o cuantos demonios destruyo en su camino, en su pecho la desesperación como cuando Rin murió por segunda vez y él no podía hacer nada… le azoto… se sentía inútil, ya no sabía hacia donde ir… Se detuvo, bajo la tetsaiga y miro a su alrededor "Kagome… ¿Cómo puedo llegar a ti?" al final Tetsaiga otra vez lo guio de una manera que lo sorprendió, le señalo el camino, donde debía cortar y sin dudarlo hizo lo que la espada le pido… al otro lado estaba la miko que llorando había corrido a sus brazos.
Mientras él miraba la perla atravesada con la flecha sagrada de ella con su mano libre toco su cabeza con delicadeza "Esperaste" fue lo único que salió de su boca "Siempre te esperare… sé que siempre volverás por mi" le respondió la mujer apretándose contra su cuerpo.
Ahora que lo pensaba… de cierta forma ella no era totalmente humana, pero tampoco quería pensar que fuera un recipiente. Sus poderes estaban en crecimiento y por la naturaleza de su nacimiento, pensaba que se podía esperar mucho más de ella que ser una simple sacerdotisa.
Mirando sus garras un fuerte viento entre por la boca de la cueva, un gemido lo saco de sus ensoñaciones para girarse y ver como la miko apretaba con fuerza sus brazos a su alrededor. No se detuvo a pensarlo, fue algo natural, camino hasta donde estaba ahora su compañera de alma y con suavidad la movió hacia adelante, para después de situarse detrás de ella sentarse dejándola entre sus piernas con su espalda sobre su pecho y sus brazos a su alrededor. El suspiro que ella soltó al dejar reposar su cabeza entre su cuello y hombro le dijo que había hecho lo correcto.
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Kagome se sentía bien, un suave aroma a bosque, lluvia y tormenta la rodeaba. Al abrir los ojos bajo la tenue luz de la fogata esta pudo ver que todo estaba oscuro donde se supone estaba la entrada de la cueva y eso significaba que era muy entrada la noche. Al mover su mano sintió como esta se deslizaba debajo de tela y tocaba piel, cálida y tensa, músculos.
-Estas despierta. -susurro esa voz grave y serena que la hacía estremecer
-Si…-susurro kagome mientras con las yemas de los dedos recorría la piel del pecho del youkai.-¿sesshomaru?
-¿Hmm?-murmuro este sin abrir los ojos ni mover sus brazos que descansaban en la cintura de la mujer.
-Lo sentiste ¿Cierto? -cuestiona con voz apagada y nerviosa, haciendo que el youkai abra sus ojos dorados unos segundos para volver a cerrarlos.
-Si-responde este aun en su posición
-¿Esta bien verdad? -vuelve a cuestionar Kagome apretando las yemas de sus dedos llenas de desesperación sobre su pecho- ¿Es correcto?... verdad…-y la voz de la miko se llenó de tensión apretándose más contra el cuerpo cálido del Inu- ¿esta… esta bien que sea yo?... una humana -cuestiono y en la siguiente pregunta la voz de Kagome se rompió- ¿Pue… Puedo quedarme a tu lado?
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El youkai sintió como las lágrimas mojaban su pecho, y sabía que solo había una manera de concluir su unión… la única forma en que no se habían reclamado… pero… "¿Debía arriesgarse?" Pensó el Inu deslizando sus garras entre los sedosos cabellos de la miko.
Kagome elevo la vista cuando sintió la presión de los dedos del youkai en su cuero cabelludo, sesshomaru bajo su mirada hacia ella. Lo vio, el Inu luchaba contra algo…
-Quédate -susurro sesshomaru antes de arropar los labios de la mujer que gimió mientras lagrimas se deslizaban entre sus ojos cerrados.-Quédate Kagome
Y lentamente sus garras subieron para deslizar sobre sus hombros desnudos el aori, haciendo que la joven exhalara un suspiro entre sus labios unidos, al roce de sus dedos sobre su piel, mientras ella procedía a ponerse lentamente sobre sus rodillas para estar a su mismo nivel. Kagome a su vez deslizo ambas manos entre la hebras plateadas a ambos lados de la cabeza del Inu para dejarlas bajar por la parte trasera de su cuello, meterla entre el aori para deslizarlo por sus anchos hombros mientras las yemas de sus dedos delineaban la forma de musculosa de sus fuertes brazos.
Por su lado el youkai deslizo sus labios por su cuello, bajando hasta sus senos que con las puntas de sus garras había estado estimulando hasta dejarlos erectos y duros por su toque. Kagome al sentir la lengua de su youkai sobre sus pezones echo la cabeza hacia atrás soltando un ahogado gemido mientras presionaba la cabeza de este sobre su seno. Sesshomaru a su vez delineaba cada curva del pequeño y femenino cuerpo hasta llegar al lugar entre sus piernas que pronto lo tendría de rodillas.
Las sensaciones arropaban a Kagome, respiraba en corto periodos, su cuerpo temblaba y sus piernas eran de gelatina cuando minutos después el youkai abandono su centro de placer y fue subiendo sobre su cuerpo hasta quedar encajado entre sus piernas mirándola directamente a sus ojos oscurecidos de deseo por los orgasmo que le provoco la lengua del youkai.
Con suavidad para no hacerle daño, sesshomaru saco los tres dedos que había logrado entrar en el interior de kagome y el gemido de placer que provoco en la miko, lo puso aún más duro de lo que estaba.
-Me… siento… vacía -susurro Kagome con voz entrecortada
-Shh-susurro el youkai mientras tomaba posesión completamente del cuerpo de kagome
-¡SESSH! -grito la joven al ser llenada hasta el fondo.
"Es tan estrecha" pensó sesshomaru cerrando los ojos mientras controlaba el deseo de entrar más profundo en su cálido interior.
"Estoy tan llena… no… puedo moverme" piensa kagome con sesshomaru en su interior.
Segundos después de la impresión de estar totalmente unidos, sesshomaru empezó a moverse, sacando gemidos de la boca de su compañera que lo abrazaba fuertemente rodeando su cuello, al tiempo que salía y entraba en su interior.
-Ya…yo…(respira) ¡oh kami! -grita Kagome mucho tiempo después mordiendo a sesshomaru sobre el hombro- mi cuerpo… siento… que voy a romperme… no puedo mas
-Déjate ir (respira) déjate caer -le susurro el youkai mientras apretaba entre dos de sus dedos el pequeño nervio de placer entre las piernas de la miko, al tiempo que aumentaba la presión y velocidad de los embistes.
La sintió tensarse y dejar de respirar, su cuerpo se estremeció cuando de entre su labios un grito de rendición escapo y dejándose caer entre sus brazos… segundos después él también se dejó ir en un orgasmo aterrador que lo dejo temblando sobre el cuerpo de su ahora compañera.
-Fin del recuerdo-
Con lentitud kagome abrió los ojos, su respiración entrecortada, su cuerpo tembloroso al recordar como el Lord adoraba su cuerpo y las lágrimas que bajaban por su mejillas le dijo lo intenso que había el sueño.
Con su cuerpo adolorido por la falta de esas garras, la mujer se acostó de lado en forma fetal en el centro de su amplia cama y por última vez lloro la perdida de aquel que poseía su alma y corazón.
