Todo pertenece a JKR, yo sólo tomo sus personajes para jugar un rato.

Esperaba aparecerse en las puertas de Hogwarts pero por lo visto no podía hacerlo, ahora estaba detrás de Las Tres Escobas. El lugar estaba tan silencioso que la hizo asustar, tal vez había mortifagos por allí.

Se insonorizó, sacó sus tacones y comenzó a trotar todo el camino al castillo, fueron los quince minutos más largos de su vida. El guardián estatua de la entrada se posicionó frente a ella, realizó la floritura que Dumbledore le había enseñado y entró.

Sintió que caminó por horas hasta que llegó al castillo, sus pies estaban sucios y el cabello había vuelto a su normalidad, abultado e imposible de dominar.

-Hermione! Estás bien?- la profesora McGonagall estaba con su típica bata escocesa- Me asusté al no saber de ti, Lupin dijo que te vio en la boda pero no en el momento del ataque.

-Escape con Harry y Ron, nos estuvimos despidiendo- susurró con las lágrimas amenazando con salir de sus ojos- Ya comenzaron la búsqueda.

-Oh, Hermione…- la profesora la rodeó con sus brazos- Estarán bien, el señor Potter y Weasley lo lograrán, desde primer año han lidiado con tantas cosas.

-Espero que tenga razón…

-Quieres una limonada? Iré a avisarle a Severus que llegaste a salvo y a avisar a la orden…

-Estoy bien, sólo quiero descansar…

-Esta bien, mañana hablaremos de lo sucedido y a esperar que dirá el ministerio- Minerva suspiro- Buenas noches, Hermione.

-Igualmente, Minerva…

Entró a la torre anual exhausta, Crocks estaba en el alfeizar del ventanal, maulló cuando se percató de su presencia y alertando de paso al rubio dormido en el sofá.

-Granger?- susurró con voz ronca- Pero qué te paso?

-Voldemort se hizo del ministerio, asesinaron al ministro- la chica se desplomó en el sofá delante de él- Y atacaron en la boda.

-Ha muerto alguien?

-No lo sé- ahogó un sollozo- Fui tan egoísta! Sólo pensaba en salir de allí con Ron y Harry, no pensé en nadie más!

-Estabas salvando a los tuyos, eso no tiene nada de malo!

-Claro que lo tiene, había tantos conocidos, los gemelos y Ginny- escondió la cara entre las manos.

-Hiciste lo que pensabas en ese momento, Granger… No puedes andar salvando a todo el mundo, aunque tu esencia gryffindor te lo recrimine ahora- el rubio chasqueo la lengua- Los trajiste a Hogwarts?

-No, ellos se fueron- no pudo evitar que sus ojos se llenen de lágrimas, se levantó del sofá- Mañana seguramente nombrarán un nuevo ministro y aliado de Voldemort, con Dumbledore afuera del país y McGonagall como directora, querrán tomar el poder aquí.

-Él se lo pedirá a Snape, estoy seguro- dijo el rubio mirándola- Y va a tener que cumplir, para que no sospeche de su posición de doble agente.

-Ya lo sabes…Muchas cosas han cambiado no?- la melancolía en la voz de la castaña le dio curiosidad a Draco- Iré a intentar descansar, buenas noches, Malfoy.

-Granger…- la chica se dio la vuelta a mitad de las escaleras- A pesar que pareces recién atacada por un hipogrifo, te ves bien...

La castaña asintió y subió a su cuarto, sentía las mejillas calientes por el cumplido de su compañero. Era la segunda vez que le hacía un cumplido, nunca lo hubiera esperado de Malfoy, ni en sus más locos sueños. Aunque esa pequeña felicidad le duro unos segundos hasta que recordó lo sucedido horas antes, seguramente habría caídos y heridos, Hermione recordó toda la noche el rostro de cada presente en esa boda, sin saber si estarían vivos.

Estaban en el Gran Comedor, desayunando bajo la orden de McGonagall para tener una charla informe de lo que estaba sucediendo.

-Pius Thicknesse…

-Acaso ese no era el jefe del departamento de Ley Mágica?- dice el rubio al profesor de pociones a la vez que toma llena una copa con jugo de calabaza.

Por lo visto ya confían en Malfoy lo suficiente para permitir que escuché, pensó la gryffindor.

-Así es Draco, ahora es el nuevo ministro y su primera orden fue poner a Harry Potter como Indeseable N1 por culpable de la desaparición repentina de Albus Dumbledore y a Indeseable N2 a la heredera Rosier por posible estafa a familias sangre puras- el profesor apenas posó la vista en Hermione que se entretuvo con sus tostadas- Quieren atraparlos a toda costa.

-Rosier? Sí esta más que muerta la heredera, no apareció en dieciocho años... Y a mí? ya ni me buscan con locura como hace un mes?

-Lo siento Malfoy, pero tu trasero ya no vale tanto para ya sabes quién.

-Callate, dientes de castor- dijo el rubio arrojándole un trozo de tostada.

-Son premios anules y siguen comportándose como niños de primero!

-Lo lamento, profesora.

-Aghh, lo mismo- susurró Draco cuando Snape alzó una ceja en su dirección- Y ahora como el ministerio esta bajo el poder de el señor tenebroso, Hogwarts también lo estará.

-El señor- dijo Snape con burla- Me nombró esta madrugada, director de la escuela y habrá cambios, lamentablemente.

A Hermione se le pusieron los pelos de punta, eso no sería para nada bueno para los hijos de muggles y a quienes no apoyaban la causa de Voldemort.

-Estudios Muggles no se dictará este año, la profesora renunció al terminar el anterior año escolar, Dumbledore la puso a salvo- dijo Minerva- Así que es una preocupación menos.

-Pero DCAO será dictada por los hermanos Carrow.

-Por esos locos sádicos? No tendrán piedad ni por un sangre pura!

-Y los hijos de muggles? No podremos asistir a la escuela? Hay que protegerlos!

-Las cartas de Hogwarts tradicionales han sido enviadas a los estudiantes sangre pura y mestizos, pero a los hijos de muggles se les envío con la opción que de mejor recomendación no asistan a este año, todo queda en decisión de las familias.

-Según el señor, esta bien tener a los muggles… Con los Carrow aquí, los tendrán domesticados- Snape apretó sus puños- Señorita Granger, se perfectamente que conoce la sala que viene y va.

-Así es profesor…

-Necesito que como premio anual, y con la ayuda de su compañero- miró a Draco que bufó- Preparemos una sala adaptada para aquellos que necesiten protección este año en la escuela, debemos brindar lo mejor para nuestros alumnos pero que nadie sepa que yo los ayudé, seré el mismo tirano de siempre.

-Claro que sí, profesor- Hermione expuso sus ideas con ambos profesores y decidieron comenzar ese mismo día.

-Se están olvidando de algo- dijo el rubio acaparando la atención de los tres- Granger sigue siendo una hija de muggles y mejor amiga de Potter, no creen que a los Carrow les interesaría entregarles a su señor una de las personas más importantes del elegido? Y también que sigo siendo un traidor a la sangre con mi madre, ella estará protegida pero yo aquí soy carnada fácil para ser entregado a él.

-Charlaré eso en privado con cada uno esta noche antes de cenar.

-Los alumnos llegan el lunes, tenemos que tener preparado y poner protecciones, los demás profesores ya estarán llegando.

-Los Carrow también?

-Vendrán en el tren patrullando, eso les ordeno el señor, así que no hay de que preocuparse- dijo el ahora director- Siguen estando protegidos… Por ahora.

Snape y McGonagall desaparecieron del comedor, dejándolos desayunando solos.

-Estas de acuerdo en ayudar a crear un fuerte para los hijos de muggles?- no pudo resistirse la castaña a preguntar.

-No dudo de las capacidades de defensa de los hijos de muggles pero ni a Potter le desearía caer en manos de esos sádicos.

-Tan peligrosos son?

-Mi tía los entrenó desde sus ocho años- la castaña palideció- Si lo son.

-Mejor empecemos a buscar el modo de que esa sala no sea descubierta por los Carrow.

Habían subido hasta el séptimo piso, y antes de girar en el pasillo que los llevaría a donde se encontraba la sala, Hermione paró al rubio tomándolo del brazo.

-El año anterior cuando quisieron atraparnos con Filch, veían la puerta cierto?

-Sí, cuando girábamos aquí los veíamos pero ni con una Saeta de Fuego llegábamos a ella, se iba muy rápido- respondió el rubio- Para qué quieres saber?

-Tenemos que hacer una manera que el cambio comience desde aquí, nadie que no tenga la intención de entrar a la sala para ponerse a salvo debe ver siquiera a los demás entrar.

Draco observó el pasillo y las puertas en ella, la pared lisa del fondo era la entrada a la sala, volvió sus pasos para no ver el pasillo y después se metió en él hasta llegar a la pared, en ambos lados había otros pasillos que uno llegaba a un aula en desuso y otro a escaleras.

-Tengo una idea- dijo volviendo a la castaña que lo había observado todo el tiempo.

-Dila!

-Suena descabellado pero podríamos crear un espejismo como el que crea la sala cuando no eres bienvenido y te manda a una sala de escobas- Granger le miraba confundido- Por ejemplo, vienen dos alumnos con intenciones de protegerse en la sala, ambos atraviesan el pasillo, atraviesan ese portal y entran tranquilamente a la sala, pero quien no tiene el deseo o tiene malas intensiones, pasa el pasillo sin ver el pasillo tradicional, sino un espejismo que lo lleva al otro lado del pasillo en las escaleras de la derecha, entiendes?

-Si lo hago, pero eso es magia muy avanzada para ambos, ni siquiera sabemos con que encantamientos fue echa la sala que viene y va- frunció el ceño, como cuando tenía alguna tarea difícil de realizar- Podríamos consultar en la sección prohibida de la biblioteca, además de consultarle a Snape si es posible que también nos ayude en eso.

-De acuerdo, ahora entremos en la sala y veamos que podemos hacer con ella.

Se pusieron de acuerdo en que pensar para que la sala aparezca y en frente de la pared comenzó a aparecer una gran puerta. Draco fue el primero en ingresar, estaba bastante orgulloso porque la sala tenía gran parte de lo que había imaginado pero con cosas que claramente Granger había pensado.

-En serio, Granger? Una pequeña biblioteca?

-Hay quiénes querrán distraerse y que mejor que libros y juegos de mesa, no olvide eso.

La sala estaba el triple de grande de cuando había estado por última vez. A su derecha estaba esa pequeña sala de estar con sillones, los estantes con libros y juegos, en la derecha mesas de estudio. La sala estaba dividida por una gran mesa como las que estaban en el Gran Comedor, a cada lado contra las paredes habían muchísimas camas y que en un segundo piso que se podía admirar desde donde estaban parados había otras camas, habría una capacidad para doscientos alumnos.

-Iré a ver los baños, si son amplios, no creo que las chicas se quieran sentir observadas cuando se cambien de ropa para dormir- dijo la castaña, a lo que Draco le dio una sonrisa burlona.

Como esperaba estos eran amplios, con duchas y vestidores, el de los chicos era igual, el lugar era maravilloso.

-Tendremos que poner protecciones desde adentro y afuera, además insonorizar- dijo el rubio sentado en el borde de la gran mesa.

-Me encargaré de hablar con algunos elfos para que puedan traer comida aquí y no se sospeche.

Comenzaron a poner las protecciones, ella desde adentro y Malfoy afuera. Tendrían que reforzarlas una vez por semana, lo charlaría con quienes se oculten allí.