En cuanto Ward abrió los ojos volvió a ser el mismo de siempre. Raina no nos había llevado a ninguna parte y la información rabada a HYDRA y Ciberteck tampoco había sido de micha más ayuda, así que nos habíamos dedicado únicamente a ir por los presos que habían liberado de la nevera.

Coulson me estaba enseñando a interrogar, con ayuda de Natasha. Me estaban enseñando técnicas.

Estábamos en tierra, a tres días de la base y acabábamos de entregar a las autoridades a uno de los presos cuando sentimos que algo andaba mal.

Nos levantamos ICERs en mano y fuimos a ver qué pasaba cuando nos dimos cuenta de que estábamos solos en el avión.

-¿Dónde está todo el mundo? -Pregunté.

-No lo sé -dijo Coulson.

Pronto escuchamos una musiquita que provenía de mi litera y Coulson y Natasha me miraron extrañados.

-Es el móvil que usaba antes de entrar en SHIELD ¿debería cogerlo?

-Si- dijo Natasha.

Salí corriendo hacia mi litera y lo cogí. Era la tercera vez que llamaban.

-¿Si?

-Hola Skye - palidecí, no podía ser - ¿Te acuerdas de mí?

-¿Cómo no acordarme de ti, Anthony? - Dije todo lo segura que pude.

Coulson corrió a localizar la llamada y Natasha me quito el móvil y lo puso en manos libres.

-Supongo que sabrás porque te llamo.

-¿Quieres recordar viejos tiempos? -Él se rio.

-Supongo que eso tampoco nos vendría mal... vamos a ver... quizá con esto.

Se oyó un grito, de hombre, la voz la reconocí como la de Ward.

-¡No le toques Anthony! ¿Qué quieres?

-Cuando escapaste te llevaste algo contigo, solo lo quiero de vuelta. Al principio no tenía muy claro quién se lo llevó, si tu o el chico, pero luego investigue y el pobre salió tan malherido que no sobrevivió. Lo siento -dijo con fingida compasión.

-No sé de qué me hablas.

-Si lo sabes. Lo quiero de vuelta y lo quiero ya. Algunos de tus amigos son muy difíciles de retener y sabes la poca paciencia que tengo. Así que más te vale darte prisa o acabarán muertos. No te separes del móvil, volveré a contactar contigo -la línea de corto.

-La señal rebota por todo el mundo. ¿Quién es Anthony Skye? -Me pregunto Coulson.

-Un monstruo.

O.o.o.o.o.o.o.o.o.o.

Coulson nos había conducido a Natasha y a mi hacía su despacho y nos encontramos sentados alrededor de la mesa del despacho.

-Skye, cuéntanos.

-Mi vida no fue fácil después de escapar del centro de adopciones. No era la única que había huido del sistema y había oído muchas historias sobre cómo conseguir que no volvieran a meterte en un orfanato. Lo primero era desaparecer.

Me habían hablado de un sitio donde sabían hacerlo bastante bien y solo te pedían un favor a cambio. Cuando llegue y se lo pedí me presentaron a un chico de unos 17 años, nos dijeron que trabajaríamos juntos y que si lo conseguíamos nos haría desaparecer. Aceptamos. Nuestra misión era simple, recibir y entregar un paquete, sin hacer preguntas.

Al principio no me fiaba nada del chico, Ben, se llamaba, o quería llamarse. No le pregunté por su verdadero nombre y él nunca me pregunto por el mío.

Pasamos el tiempo juntos, no sabíamos cuando nos llamarían y tendríamos que salir corriendo. Poco a poco fuimos confiando más el uno en el otro.

A los 15 días nos llamaron para recoger el paquete y nos dijeron que en una semana exacta deberíamos entregarlo en ese mismo sitio. Fuimos y estuvimos una hora y media esperando hasta que nos dieron el paquete. Recuerdo decirle "miramos aquí, como un par de perros de presa haciendo el trabajo sucio". Luego entendí cuan cierto era, esa gente utilizaba a los jóvenes desesperados por desaparecer para hacer su trabajo sucio.

Cuando fuimos de nuevo al punto de encuentro para entregar el paquete unos hombres salieron de unos coches y nos cogieron.

Anthony y sus perritos falderos eran quienes nos habían cogido. Estuvimos encerrados allí 6 meses, una semana y tres días hasta que tuvimos la oportunidad de escapar.

Ben espero al guardia detrás de la puerta y cuando este abrió Ben, literalmente, le rompió la puerta en la cabeza.

Yo estaba asustada, débil, sangrando. El me cogió de la mano y tiró de mí fuera de ese sitio. No sabía lo que estaba haciendo, ni donde iba, ahora dudo que supera siquiera que estaba caminando. Volví en mí al escuchar el disparo. Escuche el grito de Ben, la sangre, entonces tome el relevo y fui yo quien intento sacarle.

Robe un coche y conduje hacia un hospital, pero Ben me detuvo. Me dijo que si íbamos a un hospital volveríamos al sistema y yo le dije que eso no importaba, que volveríamos vivos. Pero él se negó en rotundo y amenazó con saltar del coche.

Encontré una casa, sus propietarios estaban fuera. Entramos e intente buscar algo para ayudarle. Le saque la bala como pude y le vende. Cure sus heridas y me obligó a curar las mías.

El temblaba, tenía fiebre, y los antibióticos que encontré por la casa no eran suficientes. Dos horas antes de morir me dio un pen drive y me pidió que lo respondiera, que era de ellos.

Dos horas después de que muriera salí de la casa y escondí el pen drive. Unos días después vi en las noticias que un matrimonio había encontrado el cadáver de un chico que había desaparecido en el salón de su casa. Pronto me di cuenta de que para sobrevivir debía seguir adelante sin mirar atrás.

-¿Que quería ese tal Anthony de vosotros?

-Información sobre la organización, información que no teníamos.

-¿Dónde escondiste el pen drive? -Preguntó Coulson.

-Robe cinco más, vacíos, y dividí la información entre los seis, los escondí en sitios distintos, uno está en un bosque, otro en la taquilla de un gimnasio, otro en el jardín de la casa en la que murió Ben, otro esta en mi furgoneta y de los otros dos ya ni me acuerdo.

-Vallamos a por uno de esos pen drive y la próxima vez que llamen queda con ellos para entregárselo, allí actuaremos.

-No. Cuando se dé cuenta de que falta la mayor parte de la información les matará.

-No le daremos tiempo a darse cuenta -dijo Natasha.

-Natasha ¿sabes pilotar?

-No.

-No hace falta, la casa estaba aquí.

-Entonces tú conduces.

-¿Y cómo entramos? Diciendo: "hola, buenos días, ¿le importaría dejarme pasar para hacer un agujero en su jardín para recuperar un pen drive?, por cierto, la pagarían por conseguir esa información".

O.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.

-ICERs- dijo Coulson - Así si hace falta disparar a alguien no les mataremos. Entraremos con pasamontañas y las pistolas, como si fuésemos ladrones. Natasha y yo nos ocuparemos de la familia mientras tú vas por el pen.

-Entendido

Justo antes de salir el teléfono sonó. Todos frenamos en seco y yo descolgue en altavoz.

-¿Me echabas de menos? -Dijo Anthony al otro lado de la línea. Esta vez en video llamada. Natasha y Coulson se pusieron de tal forma que ellos pudieran verle pero a ellos no les vieran -. Nunca les has contado nada de esto ¿verdad?

-No.

-Entonces son igual de ignorantes de lo que tú eras cuando viniste aquí.

-¿Cuál es el fin de esta llamada Anthony?

-Meterte prisa- dio la vuelta a la cámara y la vi a todos bastante bien atados a unas sillas, Fitz-Simmons y Barton parecían estar bien, pero en el resto había sangre - Si dentro de tres horas no llamas a este número con algo bueno uno de ellos morirá y no de un tiro en la cabeza, ya me entiendes, aunque aún estoy decidiendo cual.

-Hazlo y nunca, ¡jamás!, conseguirás nada. Nunca encontrarás el pen drive, nunca encontrarás aquello que buscas. Te quedarás como hasta ahora, sin nada.

-Y tú te quedarás sin ellos, como te quedaste sin el pobre Ben. Siempre te rodeas de gente con agallas, ¿eh?, todos unos luchadores. Aun me pregunto qué haces con los dos flojitos ¿Que son, las mascotas?

-Te sorprenderías. Son más luchadores de lo que tu alguna vez serás.

-Esa es la chica que yo tuve aquí, la que saca las uñas y lucha por lo que quiere. Sigue siéndolo y quizás recuperes a todos tus amigos con vida. Estoy deseando ver que estas dispuesta a hacer. Me costó dos años volver a levantar esto. Me aprendiste Skye ¿lo recuerdas?

-Hizo una buena hoguera.

-Casi se queman hasta los cimientos.

-Lástima que no se quemarán otras cosas.

Él se rio.

-Oh, lo hicieron. Hasta yo me lleve alguna quemadura - dijo enseñándome una cicatriz en su brazo -. En cuanto cuelgue tienes tres horas, o recibirás un cadáver- y colgó.

-¡Vamos! -Dijo Natasha arrancando el coche.

-¿Se te olvido contarnos algo? -Me dijo Coulson en el coche.

-Volé por los aires el lugar.

-Genial, ahora esto también es una especie de venganza personal.

-Lo seria de todas formas. Éramos un par de críos y logramos escapar de ellos, sin olvidar que no nos fuimos con las manos vacías. Les matará, va a matarles y será mi culpa.

Coulson puso su brazo alrededor de mis hombros y me abrazo.

-No lo hará, les sacaremos de allí.

-No puedes estar seguro de eso.

-Claro que sí, es de ti de quien estamos hablando, y eres lo más cabezota que he visto jamás y si te propones sacarlos con vida, lo harás.

-Me sobrestimas.

O.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Recuperamos el pendrive rápidamente y salimos de allí. Justo cuando baje del coche mi teléfono comenzó a sonar.

Lo cogí en otra video llamada.

-Y bien ¿buenas noticias?

Le enseñé el pen.

-¡No se lo des Skye! -Escuche a Steve gritar, y luego un golpe.

-Déjale en paz.

-Sólo ha sido una caricia -dijo -. Haremos una cosa, ¿sí?

-¿El qué?

-Como prueba de buena fe iré yo al avión, con dos de ellos y un ordenador. Me darás el pendrive y yo comprobaré si es lo que quiero. Que no lo es, mataré a los dos que lleve conmigo, que lo es, les soltare y te diré dónde encontrar al resto. ¿Está bien?

-¿Cuándo llegarás?

-En tres cuartos de hora.

-Bien, lo tendré preparado.

-No creo que estés dispuesta a hacer una tontería.

Ni yo sé lo que estoy dispuesta a hacer por ellos pensé.

Tres cuartos de hora más tarde un coche negro se paró frente al avión. De él bajaron tres hombres armados hasta los dientes. Sacaron de mala forma a Fitz-Simmons.

Salimos, yo en el medio con el pendrive y Natasha y Coulson tras de mí, a mis lados.

-Skye... hacía tanto tiempo que no nos veíamos en persona- dijo Anthony acariciándome la mejilla, me dieron ganas de vomitar.

-Suéltales y te daré el pendrive.

-Dame el pendrive y les soltare-. Se lo di y él lo conecto al portátil-. ¿Te crees que soy imbécil? ¿¡Donde está el resto, eh!? ¡Matadles!

-Creo que no -dije sacando una de esas pastillas venenosas y letales y Anthony les hizo una señal con la mano para que pararán.

-¿Debería tener miedo a una pastilla? Que vas a hacer ¿lanzármela?

Negué con la cabeza.

-Tomármela.

-Entonces morirás.

-Skye, ¿qué estás haciendo? -Grito Fitz.

-¿Y qué mejor forma de que tú nunca encuentres lo que buscas?

-No tienes valor para hacerlo.

-¿A no?- oculte por completo el miedo y me lleve la cápsula a la boca, poniéndola entre mis dientes, una milésimas de segundo bastaría para que todo esto acabase.

-¡No lo hagas! -Dijo Anthony -. ¡Soltadles! ¡Escúpelo, ahora!

Dejé caer la pastilla desde mi boca hasta mi mano.

-¿Y el resto?

-Tienes a tus dos ratas de laboratorio, te daré al resto cuando tú me des el resto.

-Creo que las cosas no funcionan así, dame al resto y yo me plantearé darte al resto.

-No estás en posición de negociar.

-Tu tampoco. No le temo a la muerte.

-Esto no acabará así Skye. ¡Consigue el resto!

-No hasta que les sueltes.

-Soy yo el que tiene el arma.

-Suerte consiguiendo que ella te lleve hasta el resto de los archivos.

-Podría cogerte, torturarte, sacarte la información.

-Estaré muerta antes de pisar el coche.

-Tienes que hacer que te miren esos instintos suicidas.

-Si solo fuera eso lo que te tienen que mirar a ti...

-Me pensaré tu oferta y contactare contigo.

-Lo estoy deseando.

NARRA NARRADOR

-¡Esa niñata!- grito Anthony dándole un puñetazo a Ward, este escupió sangre -¡Esa puta cree que tiene el control de la situación!

-¿Y no lo tiene?- le pregunto la mujer que estaba sentada en los escalones, la hermana de Anthony -. Te dije que dejarás a la chica en paz, que la había estado vigilado, te dije de lo que era capaz, y esa lista ha aumentado demasiado desde que entró en SHIELD. Es como su madre pero más a lo grande, esa mujer murió y mató por protegerla, por proteger a los suyos.

-La locura va en los genes.

-No es locura, es lealtad. Pero tu no lo entiendes, nunca has querido lo suficientemente a nadie.

-Ella es solo una niñita asustada.

-Ni es una niñita ni está asustada, y eso acaba de demostrarlo - dijo la mujer levantándose y saliendo escaleras arriba. Antes de cerrar la puerta tras de sí escuchó otro golpe, y está vez un quejido de mujer.

NARRA SKYE

-¡No vuelvas a hacer algo así! ¡Nunca! -Me grito Coulson.

-¡Iba a matarles!

-¡Abría otras formas de impedírselo!

-Skye -dijo Simmons -¿ibas a hacerlo? ¿De verdad ibas a morder la cápsula?

-Lo siento -dije.

-Dios mío Skye, no merece la pena que mueras por nosotros.

-Sois mi familia, la única que he tenido, no veo nada mejor por que morir. ¿Cómo están el resto?

-Magullados, pero nada que no sane.

-¿Os ha hecho algo?

-A nosotros no.

-¿Y al resto?

-Cuando algo le alteraba descargaba adrenalina contra alguien- dijo Fitz.

-Ward es el que más se ha llevado -dijo Simmons y yo apreté los puños -supongo que porque sabe quién es para ti.

Los ojos se me llenaron de lágrimas pero las mantuve allí.

-Lo único que he hecho es cabrearle ¿verdad?

-No -dijo Simmons -nos has salvado la vida -y me abrazo hasta que dejé de sollozar.

O.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

El teléfono volvió a sonar y esta vez contesté en la pantalla grande, buscando alguna pista por detrás de Anthony.

-Hola Anthony, ¿te has pensado mi propuesta? -Le pregunté intentando mantener el control de la situación.

Ocurra lo que ocurra mantente firme me recordé las palabras de Natasha sino perderás el control.

-Oh, claro, claro que me lo he pensado. Es un sexto de la información así que supongo que faltan otros cinco pendrives y yo tengo a cuatro de tus amigos, así que uno por la ninja, otro por el capitán, otro por el del arco y otros dos por tu novio.

-Ese no era el trato. Se muchas cosas sobre ti Anthony -vi como los rehenes que tenía a su espalda, mi familia, prestaba más atención.

-Tú no sabes nada sobre mí.

-Nombre completo, Jack Anthony Evans, soltero, una hermana. Naciste en Europa, Reino Unido, madre soltera. Nunca se te dieron bien los estudios pero si los negocios. A los 15 te detuvieron por posesión de drogas y robo a mano armada, te soltaron por falta de pruebas -las personas que me acompañaban me miraban sorprendidas -. A los 17 entraste en la producción de coca y empezaste con tu... negocio. A los 20 ya tenías una gran lista de antecedentes penales que iban desde la venta de droga hasta el asiento pasando por la tortura y la violación, a parte del localito de striptease que te habías montado para blanquear el dinero.

Tienes una hija, con una prostituta a la que por cierto mataste, se llama Helena y tiene cinco años. Va a ese colegio tan pijito cerca de la casa de tu hermana y no tiene ni idea de los negocios de papi. Es encantadora ¿sabes? rubia y con esos ricitos y es más educada... supongo que gracias a esa estudiante de filosofía a la que pagas por cuidar de ella. Ahora mismo está en clase de valet.

Yo también tengo ases en la manga Anthony, no me hagas jugarlos.

-¿C-cómo?

-¿De verdad crees que no iba a intentar averiguar todo lo posible sobre el hombre que intentó arruinarme la vida? Se hasta el número de caries que tienes y en que tienda te compras la ropa interior.

-No tienes valor para cumplir tu amenaza.

-Tal vez ella no -dijo Natasha poniéndose a mi lado -, pero yo si- y colgó -. Vamos por esa niña.

-¿¡Que!? -Grito Jemma.

-No vamos a hacerle daño Jem ¡por favor! es solo un bebé...

-Pero si ahora no hacemos nada les matará - concluyó Coulson y yo asentí.

-Pero...

-Ella estará bien. La compraré un helado y cuando lleguemos le pondré una película. La niña estará a salvo y no en medio de un fuego cruzado.

-Está bien.

O.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Natasha dejo KO a los matones que esperaban a la niña a la salida del estudio de valet y cuando la niña salió la recogimos nosotras en su lugar.

-Hola -le dije -. Papá va a estar fuera del país por unos días y me ha pedido que cuide de ti. Me llamo Skye.

-¿Y la tía?

-A tenido que irse con el. Pero ya verás que bien nos lo vamos a pasar- dije mientras la abrochaba el cinturón de seguridad -. Porque ¿a que no sabes vas a pasar estos días? - la niña negó con la cabeza - en un avión enorme.

-¿Si?- dijo la niña con un brillo especial en los ojos.

-Si -le contesto Natasha.

-¿Y tú cómo te llamas?

-Natasha.

-Yo Helena.

-Lo sé.

-Dime Helena -le dije - ¿cuál es tu peli de Disney favorita?

-Frozen, o enredados.

-Pues esta tarde maratón de pelis.

-¿Y chocolate?

-No sé si hay, pero si lo hay vale.

Llegamos al avión y desabroche el cinturón de Helena.

-¡Ala! -Dijo entusiasmada y corriendo hacia el avión- ¡Es enorme!

-Te lo dije.

-¿Y tú quién eres? - Dijo poniéndose frente a Coulson con los brazos cruzados y teniendo que doblar tanto la cabeza para poder mirarle a la cara que parecía que se iba a caer para atrás. Coulson se puso en cuclillas.

-Me llamo Phil.

-Yo Helena, ¿sabes que mi hamster también se llama Phil? -Sonreí.

Fitz-Simmons salieron del laboratorio.

-Hola Helena, yo me llamo Jemma y él es Leo- mi móvil sonó -¿Te apetece ver una peli con nosotros?

-Frozen.

Una vez subieron al piso de arriba con la niña descolgué.

-¿Y mi hija?

-Aquí, conmigo. ¿Hacemos un intercambio?

-Está bien, como con los científicos, iré yo, está noche, a las 9.

-Está bien, hasta las 9- y colgué.

-Voy a ayudar con la niña -dijo Natasha y se fue.

-¿En qué me estoy compitiendo? Acabo de secuestrar a una niña pequeña.

Coulson puso una mano en mi hombro.

-Todos acabamos de secuestrar a una niña pequeña -me dijo -. Pero la niña está bien, se lo está pasando bien viendo películas y tomando chocolate y esta noche se irá con su padre y nosotros tendremos al equipo de vuelta.

-Lo sé.

-¿Entonces?

-¿Hasta dónde estoy dispuesta a llegar?

-Te da miedo.

-Me aterra.

-Eres una auténtica protectora, quieres a los tuyos a salvo y a tu lado, eso no tiene nada de malo. Tú no te metes con nadie, pero si se meten contigo respondes, eso es... muy SHIELD.

Me reí sin ganas.

-Pues está "muy SHIELD " se va arriba a esperar a las 9 ¿vienes? -El asintió.

O.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Eran las 8:55pm y ya estaban los coches al final de la rampa del bus. Baje por la rampa con la niña dormida en mis brazos. Esta había enroscado sus brazos en mi cuello y tenía su cabeza apoyada en mi hombro.

-Aquí están tus amigos, ahora dame a mi hija.

-Suéltales y te la daré.

El hizo un movimiento con la mano y sus hombres les sacaron de la furgoneta. Ward llevaba la cara ensangrentada y andaba encorvado hacía delante. Me contuve de ir hacia Anthony y probar mi entrenamiento contra él.

Los hombres de Anthony les llevaron hasta la mitad del camino y retrocedieron. Ward callo de rodillas al suelo. Yo también fui hasta la mitad y entregue a la niña a su tía.

Anthony y yo nos quedamos unos segundos mirándonos, sin apartar la vista, retándonos, hasta que el decidió entrar en su coche y sus hombres le siguieron. Una vez los coches arrancaron y se fueron corrí hacía Grant y caí de rodillas a su lado. Cogí su cara entre mis manos, manchándome con su sangre. Tenía los ojos cerrados y se notaba que le costaba mantenerse consciente.

-Grant, cariño, mírame. Abre los ojos, no te duermas. Todo está bien ahora, estas a salvo.

Natasha se llevó a Clint, Coulson a May y Fits-Simmons ayudaron al Capitán.

-Skye -me susurro Grant.

-Sí, soy yo. Ayúdame un poco mi vida, tengo que llevarte dentro.

Le ayude a levantarse y pasó su brazo sobre mis hombros. A pesar de que el intentaba no poner su peso sobre mí, lo hacía. Fitz vino corriendo a ayudarme y entre los dos le tumbamos sobre la mesa del laboratorio.

Jemma me apartó y comenzó a trabajar.

-Tres costillas rotas, un traumatismo craneoencefálico, deshidratación y unos cuantos golpes, a parte de la falta de sueño. Voy a vendarte y luego que te ayuden a subir a tu litera. Reposo absoluto durante tres días ¿ha quedado claro?

Al ver que Grant no contestaba lo hice yo por él.

-Ya me encargo yo de que así sea.

Coulson y Natasha me ayudaron a subirle mientras Jemma revisaba al resto.

Una vez solos le quite la ropa y me las arregle para llevarle haya el baño y sentarle en el suelo de la ducha. Temple el agua y comencé a quitarle la sangre seca con el gel de baño.

El mantenía los ojos entreabiertos, sin dejar de mirarme. Una vez acabé con la sangre de su cuerpo y cara le llave el pelo. Le seque bien con una toalla, le coloque otra vez la venda y le vestí con la ropa interior y uno de esos pantalones anchos del chándal con los que él solía dormir.

Le tumbe en la cama y le arrope con las sabanas.

-Skye ¿puedes bajar un momento? -Me dijo Jemma por el altavoz.

Besé a Grant en los labios y la frente y le prometí volver enseguida antes de bajar.

-¿Si?

-Déjale dormir y despiértale lada dos horas preguntándole que día es, cuántos años tiene, como se llama, esas cosas ¿vale? Es para asegurarnos de que todo va bien.

Asentí con la cabeza.

-De acuerdo.

-Y tú cámbiate de ropa, así vas a coger una pulmonía.

-Iba a hacerlo, pero me has llamado.

-Skye.

-Dime.

-Siento mucho como me he portado últimamente con vosotros, de verdad.

-Todo perdonado Jem, no le des más vueltas.

Volví junto a Grant y coloque la alarma del móvil para dentro de dos horas.

En el "capítulo 9: Recuperación" descubriremos cosas del pasado común de Phil y May, May intentará hablar con Skye sobre lo que pasó el tiempo en el que Anthony la tuvosecuestrada (a Skye) y una proposición.

¿Qué os está pareciendo? Criticas, alabanzas.