Él suelta una carcajada burlona y ella forma una sonrisa tímida. El cabello rubio se mueve con el viento y las hebras rojizas terminan en unas patillas alargadas. Los ojos verdes tienen malicia, los azules encanto. ¿Qué se puede concluir? Siempre hay tiempo para Elsa... y también Hans.
Disclaimer: Por aquí o por allá, ni asomo de mí encontrarán. Si de casualidad llegan a reconocer algo, pues no es mío. Todo pertenece a sus respectivos creadores, aunque no me enojo si desean darme una mínima porción.
Aclaraciones/advertencias: Helsa-Hansla-Iceburns. Modern AU. OC. Puede que en algún momento llegue a tener OoC. Conjunto de historias sin orden aparente pero interconectadas entre sí. Los géneros se aclararán al comienzo de cada capítulo. Tal vez de lo que se carezca un poco sea de revisión. Me imagino que podrían haber momentos Fluff.
Genre: Family
Para la querida A Frozen Fan, aquí está "apuesta", del minuto de ideas. No es de la forma convencional, ¡eh!, espero que lo disfrutes y gracias por la sugerencia.
Un momento u otro
Una palabra
Todo comenzó de una manera tan sencilla, estaban en medio de la sala. Ella tenía a Phillip entre sus brazos mientras veía el televisor, Hans estaba su lado con una bolsa de papas en su mano.
Su bebé disfrutaba del pequeño muñeco que le acompañó desde que era una niña de dos años, su querido Olfie. Lo movía con sus manos y entre momentos intentaba llevarlo hasta su boca, de la que escapó un sonido:
-A…a -y no fue un balbuceo incoherente, sino el primer intento de decir algunas palabras.
Ambos lo habían mirado con impresión, imaginándose lo cerca que estaría de decir su primera palabra.
Y Hans había hablado.
Y, claro, ella, de tonta, lo escuchó.
-Su primera palabra será papá -aseveró con tono arrogante, ganándose una mirada escéptica y, ¿por qué no?, prepotente de su parte.
-Los bebés tienden a decir mamá primero -anunció y besó la coronilla de Phillip, que rió y movió sus pequeñas manitos con emoción, también recibiendo una caricia afectuosa de su padre.
-¿Estás segura? -cuestionó entonces Hans, de una forma retadora que no le agradó y que ahora se arrepentía al recordar.
-¿Qué estás insinuando? -devolvió con el ceño fruncido.
-Hagamos una apuesta -respondió él animado-. Sobre cuál será la primera palabra de Phillip.
-No seas ridículo, Hans -dijo indignada, apartando la mirada de su esposo.
-El premio mayor será escucharlo hablar -continuó él, y de reojo le vio sonreír a su pequeño, extendiendo sus brazos para cogerlo, lo cual el niño adoró-. Por supuesto también la satisfacción de ganarle al otro, ¿verdad, Phil? -interrogó dándole un beso al bebé, que rió contento-. No lucraremos con las capacidades de nuestro hijo, ¿qué hay que perder? -inquirió al final, sonriéndole divertido.
Ella había suspirado y aceptado. Ahora se encontraba arrepintiéndose de su decisión anterior.
Elsa entró a la cocina y saludó a Geraldina, que sonrió al ver a Phillip entre sus brazos, revolviendo sus cabellos con sus manitos.
-Buenos días, Elsa -devolvió la mujer de cabellera castaña, alzando la bandeja de la sillita para comer de Phillip. Después de dejarlo sentado, él comenzó a golpear sus palmas contra la superficie de plástico, animado.
-Gu…gu -dijo el menor, y Elsa procedió a darle su alimento, sonriéndole en todo el proceso.
-¿Phillip tiene hambre? -él se agitó y abrió su boca para recibir la papilla que ella le daba.
Observó aparecer a Hans, listo con su traje para ir a la oficina, pero con un rostro malhumorado por tener que salir en sábado. Tenía pendiente un caso importante.
-Buen día, Ger -saludó secamente y ambas rieron al escucharlo.
-Buen día, el desayuno está listo. Que tengan un lindo fin de semana -respondió su ama de llaves, saliendo de la cocina.
-¿Cómo está Phillip? -interrogó Hans al menor, dándole un sonoro beso en la mejilla, alejándose rápidamente para evitar el proyectil de comida que le fue lanzado-. ¿Te diviertes con papá? -resaltó la palabra cuando volvió a acercarse al bebé.
-Hans -reprendió la rubia, él acostumbraba a hacer eso la mayor parte del tiempo-. Pareciera como si lo presionaras.
-Eres consciente de que los bebés necesitan estimulación, Elsa -manifestó él brindándole una sonrisa engreída-. ¿Te negarás a que tu hijo la reciba? -completó y se giró para ver a Phillip-. Papá quiere lo mejor para Phillip.
-Mamá también -agregó Elsa, negando ante su uso de palabras. -Toma tu agua, amor -estiró su mano y le entregó su vaso entrenador al pequeño rubio, que lo tomó con sus dos manos y lo inclinó en su boca.
-Papá -expresó Hans con voz lenta.
-Ga…ga -dijo Phillip, sonriéndoles a ambos. Elsa sonrió y se sentó para comenzar a desayunar, siendo imitada por el pelirrojo.
Después de unas horas de merecido sueño, Elsa se levantó de la cama y salió de su cuarto, dirigiéndose automáticamente a la habitación de Phillip, a un costado de la suya. La puerta estaba entreabierta, por lo que no hizo más que empujarla.
Dentro, observó a su esposo sentado en la mecedora del cuarto, sosteniendo a su bebé entre su regazo, mientras un libro de figuras reposaba en las pequeñas piernas del menor.
Era media tarde, ella había estado exhausta y no pudo más que recostarse cuando Hans había vuelto del trabajo.
Ahora veía a sus dos hombres favoritos compartiendo un momento padre e hijo. Le gustaba observarlos cuando interactuaban, principalmente cuando Hans no se percataba de su presencia.
-Papá también te quiere como el papá de Ethan -lo escuchó decir en tono suave-. Mamá también quiere a Phillip -ella sonrió al oír la manera en que había pronunciado ambos títulos. Con casi diez meses, restaba muy poco para que su bebé empezara a hablar en verdad, y le emocionaba que llegara el momento.
Sin importar la palabra.
Sabía que era lo mismo para Hans, aunque se empeñara en demostrar lo contrario.
-Pero tienes que decir papá primero -comunicó el pelirrojo y ella frunció el ceño-. Mamá no tiene que enterarse.
-Da…da -pronunció débilmente Phillip.
-Papá -repitió Hans y Elsa rió sin poder evitarlo, provocando que los dos le dieran su atención.
-Da…da -las dos sílabas volvieron a salir de los labios de su bebé.
-Soy mamá -dijo ella, señalándose mientras se acercaba a Phillip, que la llamaba con brazos extendidos.
-¿Cuánto tiempo llevas escuchando? -interrogó Hans, con el ceño fruncido, apartando sus lentes de lectura de su rostro.
Elsa le mostró su lengua cuando Phillip no la veía.
-El suficiente, papá.
Ambos rieron.
Elsa aseguró el overol de Phillip y procedió a colocarle sus pequeños zapatos, mientras él se entretenía con Olfie, y los dibujos de nubes en las paredes de su habitación. Terminó de anudar las agujetas y lo sentó en la alfombra, momento en que él decidió abandonar al peluche y colocarse en posición de gateo.
Él exploró la habitación con pequeñas risas, mientras ella guardaba los artículos que había dejado fuera tras bañarlo. Phillip balbuceaba la sílabas 'ga…ga', 'gu…gu' repetidamente, y a Elsa le intrigaba el significado.
Cuando terminó de guardar, de reojo observó la puerta esperando no ser hallada en medio de una travesura. Caminó hasta hincarse frente a Phillip, que la miró con interés, apartando su mirada de la mesa que atrajo su atención.
-Di mamá -pronunció detenidamente, detectando un brillo en los, ahora definidos, ojos verdes de Phillip.
-Ba…ba -trató él, sentándose en el suelo-. Ba…ba -repitió aplaudiendo, luego alzó su cabeza.
-Sí, mamá -pero la voz permanecía a Hans, ella tragó saliva, había sido atrapada-. Mamá no participa en estos juegos -la voz del pelirrojo sonaba más divertida que reprensible. Dirigió sus ojos azules a él y lo encontró con una ceja enarcada-. ¿O lo hace?
Ella suspiró y negó, tomando la mano que él le ofrecía para levantarse.
-La tentación es grande -su respuesta sonó patética en sus oídos, pero se ganó una risa burlona de Hans y un beso breve en los labios. Lo vio inclinarse para coger a Phillip, que reclamaba queriendo volver al suelo.
-Hey, quieto, pequeño, iremos a otra parte. Está pasando el programa favorito de mamá. Tú y yo tendremos una bonita charla mientras mamá está ocupada -Elsa le entregó el vaso de Phillip, que estaba sobre la mesa.
-Aga…aga -dijo el bebé y colocó la boquilla en sus labios.
Los tres salieron del dormitorio.
La rubia tomó otra de las hojas en la mesa, para revisar las oraciones hechas por sus alumnos. De reojo miró a Phillip, entretenido con Dipsy, el Teletubbie verde, que comía su tostada.
-Mi mama me ama -leyó en voz alta, agregando el acento correspondiente a la hoja, haciendo la nota de trabajar la palabra con su alumno-. Papá tiene un perrico -encerró entonces la r que estaba de más.
Escuchó la risa de Phillip, que se contagió por la del bebé sol. Sonrió y continuó con su labor.
El ruido de la puerta le indicó que Hans acababa de llegar, así que le avisó a su hijo:
-Papá llegó -la cabeza de Phillip restó atención al televisor, hasta que vio aparecer al mencionado en la sala. Gateó hasta la entrada y alzó sus brazos para ser cogido por su padre.
-Hola Phillip -saludó Hans, dándole un beso-. ¿Fuiste bueno con mamá? -como respuesta Phillip cubrió su cara. El pelirrojo rió y caminó hasta ella, para inclinarse a besarla-. ¿Muy ocupada? -le cuestionó, sentándose en el área libre del sillón.
-No mucho, ¿qué tal te fue? -juntó los papeles y los dejó en la mesa lateral, viendo a Phillip estirar sus brazos hacia el mismo lugar, señalando su vaso entrenador-. ¿Quieres agua? -él asintió y ella se giró para cogerlo, deteniéndose en seco con las siguientes palabras:
-Guuua, aaaguua, aagua -abrió sus ojos asombrada y volvió la cabeza hacia su bebé, que sonreía mientras seguía pronunciando su primera palabra. Alzó el rostro e imaginó que ella tenía la misma expresión que Hans.
Entre incredulidad y felicidad.
Hans colocó sus brazos en las axilas de Phillip y le dio una vuelta, para que el menor le mirara de frente.
-¿Agua? -repitió y el bebé señaló el vaso.
-Aguua -volvió a decir Phillip. Elsa salió de su estupor y cumplió el pedido, dándole un sonoro beso cuando le entregó el vaso.
Phillip se entretuvo bebiendo, mientras Hans y ella se miraban.
Estallaron en carcajadas.
-Definitivamente -comenzó él, tratando de hablar entre risas-…no, no me lo esperaba -completó. Elsa eliminó un par de lagrimillas en su rostro.
-No nos demostró su preferencia -dijo cuando se había recuperado. Hans le dio a Phillip un beso en la frente, antes de dejarlo en el suelo, para que siguiera disfrutando su programa.
Ella se acomodó en el espacio bajo el brazo de Hans.
-Siempre queda la segunda palabra -susurró él en tono divertido.
-No empieces -masculló y le dio una palmada en el pecho.
-¿Y sus primeros pasos? -preguntó al final, tomando su mano entre la suya.
Rió divertida, mientras negaba.
¡Hola!
¿Cómo están?
Ya son dos días de actualización xD, sé que este OS es corto, pero quería agregar lo principal :3, y sí, hay veces en que la primera palabra de un bebé no es "mamá" o "papá". Sobre lo infantil de su apuesta, jejejej, era para fines de entretenimiento ;)
Este momento feliz viene para sonreír después del anterior, así que espero haber logrado mi cometido. Hoy estoy corta de palabras, no sé por qué xD, así que los dejo con una nota corta.
Hasta la próxima, hasta entonces, cuídense mucho.
HoeLittleDuck
