Espero no me maten por tardar tanto...

Pero es que a parte de que son vacaciones, no me puedo dedicar (por ahora) a escribir... ¬¬

Mi prima se casa y casi que yo hago todo... bueh...

Espero les agrade este cap... No esperen por poco tiempo el otro, tal vez me tarde igual o más que este...

Sin más que decir... Enjoy!


Bien, hay dos opciones por las cuales mi padre me dijera que fuera a su oficina. Uno: De que se haya enterado de los Haruno. O dos: De mi golpiza con Gaara.

-Bien, muchacho, entra. –Yo con un poco de temor entré no más, me senté en uno de los sillones que mi papá tenía ahí.

-¿Qué pasa? –Dije en tono despreocupado, pero por dentro estaba que temblaba de miedo, jamás mi padre me había llamado para ir a su oficina. A Itachi no le pasaba igual, cuando podía iba, pero yo no soy él.

-Solo quería decirte que los has hecho bien, hijo. Me llamaron de la academia y me dijeron que te esfuerzas por hacerlo, no le faltas el respeto a casi nadie y tu disciplina es perfecta. ¿No estarás actuando, verdad?

-Para nada, señor. Yo hago lo mejor que puedo. –Fugaku sonrió como si le hubieran dicho que gané un premio y que iría de viaje con todo pago. Se fue acercando hasta donde yo estaba y me abrazó. Bien, esto me asustó más que cuando me dijo que entrara a su oficina. Me tomó por los hombros y me miró fijamente a los ojos.

-Estoy muy orgulloso de ti, hijo mío. –Tragué seco. No sé porque, pero todavía me sentía raro. Tenía en mi cabeza que ajuro me tenía que regañar, pero lo dejé pasar después.

-Papá, ¿Te puedo preguntar algo?

-Sí, claro, lo que quieras, ¿Qué sucede?

-Emm, ¿Por qué ya no le hablas a los Haruno? –Mi padre se congeló por un instante, se fue a sentar en su sillón y quedó pensativo. Bien, con la explicación que me dio el señor Haruno, tengo mucho…

-Eso fue hace mucho tiempo, Sasuke. ¿Por qué me preguntas esto? -¿Tengo que contar la historia de nuevo? Bueno, ya que.

-Es que estoy en la academia donde está Sakura Haruno, ella es mi tutora y ya conocí a su padre, y se puede decir que me contó parte de su historia. Quiero saber la tuya. –Fugaku suspiró de nuevo. Tomó una gran bocanada de aire y cerró los ojos.

-Sabía que te lo tenía que contar algún día. Siéntate. –Me senté en el sillón al lado de mi padre y empezó a relatar. –Todo empezó por el accidente que te dejó amnésico.

"Con eso quedé devastado, no sabías quién era tu familia, no sabías ni siquiera como caminar, comer, casi no podías hablar. Te llevamos con un especialista fuera de este lugar. Nos fuimos a España, donde te trató un especialista muy reconocido, a medida que te ibas curando, ibas recordando las cosas y eso a mí me hizo sentirme muy bien.

"Pero eso no es lo que quieres saber. Yo me alejé de los Haruno, fue por su hija. No es que ella tenga la culpa de tu accidente, pero ella hacía que a veces no te recuperaras. Siempre decías que tenías que estar con una niña de pelo rosa y recaías a lo mismo.

"Al cabo del tiempo, te fuimos sacando a Sakura de tu cabeza para que te pudieras recuperar, y resultó. Yo le mandaba cartas a Haruto de que mejorabas y estabas mejor. Pero los primeros meses le escribía todos los días, diciéndole lo mal que estabas y lo preocupado que estaba por ti. Hasta hubo un día que le hablaba del clima de Madrid. De cómo era todo y esas cosas, pero cuando empezaste con lo de Sakura, no le contaba muchas cosas, las escribía muy secamente. Hasta que llegó el día que más nunca le llegó una carta. No quería que nuestra amistad se disolviera por su hija, pero no me quedó más remedio que hacerlo. Me dolió tanto que no pude más y regresé para este barrio. Nuestro querido Japón.

Lo único que pude hacer fue quedarme mirándole a mi padre, estaba muy serio y pensé que estaba a punto de llorar, pero luchó para que las lágrimas no salieran. Tampoco quería ver a mi padre llorar.

-¿Y por que volver ahora? ¿Por qué simplemente no nos quedamos en Madrid? Tanto tú como yo, sabemos español.

-¡Por que no quería que sufrieras más de lo que estabas antes! –Mi padre se exaltó tanto, que se levantó de su sillón. -¿Crees que fue normal que entraras a la casa con cara de idiota? –No lo entendí del todo, pero creí saber a qué se refería. –Piensa, la última vez que te vi entrar por esa puerta con cara de idiota, fue cuando tenías 8 años. Cuando habías conocido a la menor de los Haruno. –Yo no lo podía creer, por eso tanto cariño con Sakura, de verdad que no lo sabía. Me le quedé viendo a mi padre por unos segundos más y volvió a suspirar. –No creas que es un regaño. Más bien tómalo como un cumplido. Te gusta la chica, eso es lo que cuenta. –Bien, eso me dio más miedo que el abrazo y el supuesto regaño. –Vamos a comer, ya quiero de ese espagueti.

Salimos de la oficina y vimos que mi mamá e Itachi no estaban, pero vimos una nota en la mesa. –Mikoto. –Dijimos mi padre y yo al mismo tiempo, era lógico que mi madre pusiera notas por doquier.

Como vi que no salían de esa oficina, me tomé la molestia de dejarles la comida en la mesa

Disfrútenla, y Sasuke, ya me enteré de Sakura :D

Me cuentas después

Mikoto.

-¿Problemas? –Le pregunté a mi papá, que sabe más de la cuestión que yo.

-Mmm… No creo, si no le dio problemas con Itachi, creo que a ti tampoco. Lo sabrá remediar. –Nos reímos y nos sentamos juntos para comer.

Sakura Pov

Ahhh, que bien, es viernes. Hoy iré al colegio, veré a Hinata, la semana que viene estará conmigo en la academia ¡Qué bien! Iré a mi clase favorita que es Geografía y a la tarde, me encontraré con mi bello y lindo y hermoso… Espera ¿Qué? – ¿Bello, lindo, hermoso? –Me senté de golpe asustada por la reacción que tomé con respecto a… ¿No me refería a Sasuke, o sí? –Mecí la cabeza levemente con un negativo y escuché que la puerta se abrió.

-Oh, ya estás despierta, vamos que ya es un poco tarde. –Miré mi reloj y vi que eran las 6:30, todavía era temprano para mí, pero de todos modos, fui al baño, regulé el agua para que se pusiera tibia, mientras me veía por el espejo. Esperé y el espejo se empañó y pensé en que escribir. Puse salir hoy a las 4, SIN FALTAAA. Reí por eso y me metí al baño. Salí a los 20 minutos, ya eran las 6:55. Todavía tengo tiempo. Me puse mi uniforme y empecé a mirar mi ropa, quería ver que podía usar esta tarde para verme con Sasuke.

¿Y por qué me preocupo por eso? -*Porque te importa, cariño* -Claro que no. -*Que si, y no lo niegues de nuevo, no quiero pelear tan temprano* -Bien… No me importa. -*¿Qué dije?* -Lo siento. Estoy nerviosa ¿sí? Con la última persona con la cual salí fue con… Guácala, recordarlo es terrible.

-¿Qué es terrible? –Me preguntó mi mamá por la puerta. Odio cuando me espía así.

-Nada, he he, mamá acuérdate que hoy voy a salir. Vengo a la casa, me cambio y me voy.

-Sí, hija, pero no me dijiste con quien vas.

-Mamá si te dije, ayer.

-No, no escuché nada. –Pero ¿Por qué?

-Con Sasuke, mamá, Sasuke Uchiha, ¿Te acuerdas de él? Estuvo aquí ayer, conversó con papá…

-Ya hija, ya sé. Vamos, el desayuno te espera. –Mi mamá se burló de mí y no hice más nada reír de medio lado. Bajé para desayunar, huevos con tocino y pan tostado y de juego un zumo de naranja. Vi de nuevo el reloj y eran las 7 y 20. Ok, ahora sí es tarde.

-¡Mamá ya me voy, besos! –Le grité a mi madre que estaba en la parte de arriba, ella me gritó está bien y salí caminando hasta el colegio. Bueno, solo me quedan 10 minutos para estar en el colegio. No es que esté tan lejos, al contrario, más lejos me queda la academia… Y eso que me voy caminando.

-¡Sakura, espérame! –Escuché a Hinata que venía cruzando la calle. –Oye, te estuve llamando y nada que volteabas, ¿En qué piensas?

-En nada, solo… Nada. –Hinata se puso frente mío y empezó a caminar de espaldas, cuando hacía eso me daba miedo, pero tengo que confiar en ella.

-Vaaamos, dime. Sabes que puedes decirme. –Se volvió a colocar a mi lado, ya estábamos cerca del colegio, suspiré y cerré los ojos, para volverlos a abrir.

-Voy a salir hoy con un chico de la academia. –Hinata se paró de golpe mirando al suelo y no comprendí por que hizo eso.

-¿Vas a salir con un chico de tu academia? –Todavía no levantaba la cabeza y eso me preocupo un poco, me acerque y quise observar sus ojos, cuando baje la cabeza vi que sus ojos estaban serios. Esto me preocupó mucho más.

-Sí, voy a salir con un chico que entró la semana pasada. ¿Por qué esa actitud conmigo? –Vi que levantó su cabeza y en su mirada había un deje de extrañamiento, ¿qué quería que le dijera?

-Es que, bueno… Me gusta un chico de tu academia.

-Ahh, es por eso que te vienes a la mía, no es por mí, ¿cierto?, mira como me siento. –Puse voz de drama y ella me abrazó, y así como andábamos, entramos al colegio.

Vimos mi materia favorita, pero el profesor no me gusta nada. Es muy exigente con los trabajos y tareas, para nada da una oportunidad. Después de esa clase tuvimos receso. Fueron diez minutos, de los cuales se desperdiciaron los míos, pues el profesor no nos dejó salir.

Luego de eso, tuvimos Educación Física, con un profesor medio raro, nuevo por cierto, se llama Guy y es muy extraño de por sí, andaba gritando a cada rato "La llama de la juventud, fluye por sus venas", eso me asustó un poco. Pero por lo menos no es exigente con los ejercicios.

Por fin el querido y reclamado almuerzo.

-Bien, Hinata. –Le decía, mientras nos sentábamos en una de las mesas. -¿Quién de mi academia te gusta? –Vi que se sonrojó. O Kami. Se sonrojó. Mi pequeña Hinata se sonrojó, jamás la había visto así. Se ve tan linda.

-Me gusta un chico llamado Naruto, es tan lindo. –Yo solo me quedé seria, ¿Le gustaba el desestresado, terrible y adorable Naruto? Esto no puede estar pasando.

-¿En serio? ¿Naruto? –Ella solo se dignó a asentir con la cabeza y miraba para otro lado, para que yo no viera su cara roja. Se dispuso después a comer lo que se compró, espagueti con salsa roja y jugo de limón. Por mi parte, me compré una hamburguesa con un brownie y una pepsi, estaba demasiado nerviosa. Con solo el hecho de pensar que hoy saldré con Sasuke, se me retuercen las tripas y creo que me pongo roja. Le di mi mordida a la hamburguesa y Hinata se me quedó viendo.

-Toma, es tuya. –Hinata se emocionó, nos intercambiamos la comida y adiós hamburguesa… Hola espagueti. Aunque no estaba tan malo.

Me la pasé todo el día pensando en que hacer en la cita de hoy con Sasuke, de verdad que ando emocionada y por culpa de eso, me llevé un castigo por parte de mi profesora de química, que me dijo que arreglara el laboratorio después de clases y me podría ir a mi casa.

Salí del colegio como a las 3 y 10, terminé de limpiar el laboratorio de química y Hinata me esperó para irnos juntas. Nos despedimos cuando llegamos a la calle donde vive y llegué a mi casa en 5 minutos. Cuando abrí la puerta, la cerré de golpe, subí por las escaleras lo más rápido que pude, fui al baño y abrí las dos llaves de agua, luego fui a mi habitación, donde dejé el bolso en el suelo de la misma, busqué una toalla en mi closet y fui al baño. Me desvestí y vi de nuevo el espejo empañado, puse hoy cita con Sasuke, me le quedé viendo por un momento y luego me metí a bañar. Fue el baño más rápido de mi vida, 10 minutos, ni siquiera cuando voy tarde al colegio.

Fui a mi habitación y busqué lo que me iba a poner, una camisa negra con rayas rojas, un pantalón negro y mis converse favoritos, igual de negros. Me maquillé solo los ojos con lápiz de color negro y un poco de rubor. Mis accesorios, una cadena de guitarra, unas pulseras rojas para que combinara con mi camisa y me pinté las uñas de negro. Lo admito, soy demasiado rockera.

Me miré un montón de veces para ver si no me veía bien, mi madre constantemente pasaba por mi habitación, que después abrí la puerta, hacía demasiado calor, y me decía que me veía bien y que me parecía a mí. Bien, al menos me veía bien, según ella. Después escuché el motor de un auto y luego se apagó, al rato tocaron el timbre. Una última arreglada a mi cabello y ya.

Bajé por las escaleras y respiraba lentamente, di una buena bocanada de aire y abrí la puerta, era Sasuke y cuando lo vi, me dieron ganas de reírme.

Sasuke Pov

Después de que me volví a enfrentar con una Karin alterada. -*Por no sé cuantas veces* -Cállate. -*Bien* -Pude volver a casa. Todavía era temprano, pues hubo un pupitrazo(1) en el colegio, según los que me contaron, era porque uno de los maestros se puso de malas con la nota de algunos salones. Otros me dijeron que era porque querían salir más temprano. Le creí a la segunda opción. Colegio de mier…

-¡Sasuke! Hoy vas a salir con tu querida Sakura. Sakura mi amor, mi corazón, mi…-Había bajado las escaleras rápido a taparle la boca a mi hermano idiota.

-¿Eres idiota? –El asintió y yo reí de medio lado. –Lo sabía. –Le destapé la boca poco a poco, pues sabía que en cualquier momento se iba a poner a gritarlo de nuevo.

-Hablando en serio. ¿Gaara no te hizo nada, en serio?

-¿No me viste ayer? Fue terrible.

-Oye, después de tu cita con Sakura. ¿Vamos a donde Shikamaru?

-Tenemos que ir, ya me voy. Arriba. No molestes. –Empecé a subir las escaleras e Itachi se fue para la cocina, pero la tranquilidad duró poco.

-Sasuke y Sakura se van a besar… muak, muak –Infantil. Fui a mi cuarto a escuchar un poco de música y luego al baño, puse los dos tomos de agua al mismo tiempo para que se pusiera tibia. Volví a mi cuarto y elegí mi ropa. Una camisa negra con rayas azules, un pantalón negro y unos converse igual de negros. Fui de nuevo al baño, me bañé, volví a mi cuarto y me puse mi ropa. De accesorios, una cadena, que tenía una plumilla como colgante. Y me puse unas muñequeras color negro.

Salí y otra vez recibí estupideces de mi hermano, fui hasta el garaje y vi mi flamante auto, pero quería salir con otra cosa, me subí a mi moto, al igual que mi auto un BMW, de color negro. La había mandado a personalizar. Subí a ella y encendí el motor. Llegar a la casa de Sakura fue demasiado rápido, llegué en menos de 5 minutos. Apagué el motor y me dirigí hasta la puerta de la casa, toqué el timbre una sola vez y escuché como venía una persona a paso muerto por las escaleras, escuché un suspiro, para que luego me abriera Sakura. Levanté una ceja al ver su ropa.

-Lindo conjunto.

-El tuyo también. No hay que vestirnos igual. ¿Nos vamos?

-Ehh, sí, ¿Y tus padres, no están?

-No, mi mamá debería de llegar en unos 20 minutos y mi padre, siempre llega a las 6. –Sakura tomó sus llaves para luego cerrar la puerta con seguro, se volteó y nos quedamos viendo un par de minutos a los ojos. -¿Nos vamos?

-Claro, toma, lo necesitaras más que yo. Vámonos. –Cuando le di el casco a Sakura, ella no se movió de su lugar, se le quedó viendo al casco sin decir una sola palabra, pero luego se acercó a mí y me miró y sonrió.

-¡No pienses que me voy a montar en esa cosa! Ya tuve demasiados traumas con una, no quiero volver a pensar en eso. –Me lanzó el casco hacia mi pecho y volvió a la puerta de su casa a sentarse en uno de los escalones. Suspiré y fui hasta donde estaba ella, se veía tan linda con esa cara de angustia.

-Oye, no te va a pasar nada, conmigo estarás bien.

-Ha, si claro, eso fue lo mismo que me dijeron y no sucedió nada de eso.

-Confía en mí. –Ella levantó su cabeza y me miró justo a los ojos, como si estuviera buscando la mentira de mis palabras. Al parecer no encontró ninguna, pues no había. Se levantó y me rebató de las manos el casco, se lo colocó y fue hasta donde estaba la moto, yo solo la seguí con la mirada.

-Si me sucede algo, jura que por tu vida jamás te volveré a hablar. –Me le quedé viendo, vi como se miraba por el espejo de la moto y luego miraba a todos lados. –Vamos, ¿Qué esperas? ¿La nieve? –Me eché a reír y luego me subí a la moto, para que luego ella también subiera.

-¿Estás lista? –Me puse unos anteojos negros y encendí el motor.

-No.

-Lástima. –Arranqué y metí velocidad de 70 K/h, sentí como el abdomen se contraía, era Sakura que estaba pegada a mí con su pequeño cuerpo, giré un poco la cabeza para verla y vi que tenía los ojos cerrados. -¿Por qué no intentas abrirlos?

Sakura Pov

Por más que me dijera ábrelos, yo menos lo iba a hacer, tenía miedo de subirme a una moto de nuevo y lo que hago es abrazar a Sasuke, que por cierto no está nada mal. -*nada de nada*. –Cállate. Tonta. Pero luego me llegó un olor a agua, combinado con algo de sal. Abrí poco a poco los ojos y estábamos en la playa. ¿Cómo llegamos tan rápido? Después le cuestiono a Sasuke a qué velocidad íbamos. Me solté poco a poco de la cintura de Sasuke y me quité el casco, dejé que la brisa batiera mis cabellos rosas y me eché un poco para atrás. Me le quedé viendo al mar por unos minutos y luego vi que íbamos a una feria, quedaba cerca de la playa, en un muelle para ser exactos. Tengo viviendo aquí desde hace mucho tiempo y me entero de que ahí hay una feria. Me di cuenta que la moto iba desacelerando, hasta detenerse por completo. Estábamos en un estacionamiento exclusivo para motos y me bajé de la misma. Fuimos caminando uno al lado del otro sin decir nada hasta que llegamos a la entrada de la feria. Sasuke pagó las entradas y me impresioné con lo que había, juegos de video, montañas rusas, hasta había una rueda. Todo me parecía tan mágico y lo que más me gustaba es que se veía el mar.

Sasuke Pov

Me le quedé viendo a Sakura, parecía una niña con un juguete nuevo, se veía feliz de que la trajera a este lugar. Un lugar al que creo, yo nunca olvidaría.

-¿Es la primera vez que vienes? –Le susurré en el oído, ella volteó y sonrió de medio lado.

-Siento que no, pero creo que si es la primera vez.

-Hmp. Pues, es tu segunda vez. –Ella volteó su cara de nuevo para ver la mía, yo solo veía hacia al frente y sonreía. –Ven, te voy a decir algo. –La abracé por los hombros y ella me siguió. –Me acuerdo como si hubiera sido ayer. Tú estabas sentada en ese puesto de comida rápida con tus padres. –Le decía mientras señalaba el puesto en donde ella estaba ese día. –Ellos se habían levantado y parecía que iban a pedir la comida. Te quedaste solita y fue cuando yo llegué y te dije: Que…

-Que linda eres, ¿Cómo te llamas? –Ella respiró hondo y tomó la mano que tenía en su hombro. –No me acordaba hasta ahora. –Sakura y yo nos quedamos un minuto viéndonos, esto ya era un hábito, nos gustaba vernos.

Sakura Pov

-Después de que nos hubiéramos presentado, tome de tu mano. –Sasuke quitó su brazo de mi hombro y me extendió su mano. –Y fuimos por toda la feria juntos. –Miré primero su mano y luego su rostro. Poco a poco mi mano se fue extendiendo hasta tomar la suya completamente.

-Me acuerdo que primero fuimos a la montaña rusa. –Se me quedó viendo asombrado.

-Bien. Esto me da risa, en vez de ser tú la que me diga a donde fuimos primero, soy yo.

-No te culpes, no todos tenemos memoria de elefante. –Al parecer, se dio cuenta de que ya yo sabía sobre su accidente.

-Bueno y que hacemos, ¿Subimos?

-Vamos. –Nos fuimos corriendo y sobre todo, tomados de la mano. Nos montamos en la montaña rusa, como no había muchas personas, nos montamos dos veces. -¿Y ahora cual? Ese sí que no me acuerdo.

-Nos fuimos a montar en el carrusel. ¿Quieres ir allá? –Me preguntó. A lo mejor le daba vergüenza montarse en ese.

-Yo sí. –Le tomé de la mano y nos fuimos corriendo igual, hasta el carrusel. Yo me había montado en uno de los caballos y él se quedó parado a mi lado. –Vamos, móntate en uno. –Pero no lo hizo, solo se quedó ahí parado. Por todo ese tiempo, estuvimos hablando de lo que habíamos hecho durante los 8 años que no habíamos estado juntos. Él me contó lo de su accidente, pero no muy a fondo, me contó que estuvo en Madrid y ahí pudo recuperar casi toda su memoria. Que luego de eso, regresó a Tokio, donde conoció a Gaara y a su grupo.

Yo le conté lo normal, ir al colegio, metí unos currículos para poder trabajar durante la universidad, y con respecto a la academia, tenía tiempo en ella, prácticamente toda mi vida, desde que tengo 6 años.

El carrusel se detuvo y él me ayudó a bajarme del caballo.

-¿Ahora donde crees que fuimos? –Me preguntó Sasuke, caminamos un poco y empecé a ver todos los juegos, hasta dar con uno.

-En ese, estoy segura. –Señalé la rueda y Sasuke me tomó de la mano.

-Pues estás en lo cierto. Vamos. –Nos fuimos caminando esta vez, llegamos al aparato y subimos, pero esta vez, tuvimos que subir con otra pareja, pero por parte de nosotros dos, no nos gustó. Al momento que ellos se subieron, discutían sin parar, yo solo me digné a ver a Sasuke que parecía que en cualquier momento iba a empezar a reírse. Yo lo tomé del rostro y fue cuando toda su risa se esfumó para poner una cara seria y luego reímos bajito. Bajamos del infierno, pues esa pareja no era nada normal. –Después de bajarnos de la rueda, ¿recuerdas que fue lo que te dije?

Me quedé pensando por unos minutos y nada, no me llegó nada a mi mente. Yo negué con la cabeza y lo volví a ver.

-Que ese paseo no me gustó, porque igual que este, había una pareja peleando. ¿Qué casualidad no?

-¿Estás seguro que no le pagaste a esa pareja para que pelearan en ese mismo momento?

-Hahaha, claro que no, si quieres ver a la pareja, mira para allá, todavía están peleando. –Me volteé hasta donde Sasuke me dijo y vi que todavía lo hacían. Reí bajito y me volví hasta Sasuke.

-¿Ahora qué? –Le pregunté a Sasuke, no me acordaba a cual le seguía este.

-Fuimos a aquella cuevita de ahí. Pero como es para menores de 8 años, lo saltaremos.

-¿Qué pasó ahí? –Sasuke puso de nuevo su brazo sobre mi hombro y empezó a contarme en el oído.

-No es prácticamente una cueva, es un laberinto, el señor que operaba ese laberinto nos hizo tomar caminos diferentes y que debíamos juntarnos en alguna parte. Tú te fuiste por la derecha y yo por la izquierda. Nos encontramos a lo último del laberinto y salimos nomás.

-Divertido. ¿Después de ese, a donde fuimos?

-A ese que está ahí. –Me dijo señalando un juego, que cuando lo vi, abrí los ojos como platos. ¿Con 7 años subimos a ese juego? – ¿Te da terror? A mí me dio cuando fuiste tú la que quisiste entrar ahí.

-¿Yo? Pero solo teníamos 7.

-¿No es que todas las niñas siempre quieren un final feliz? ¿Entramos o no? –Me le quedé viendo por mucho tiempo al cartel, Túnel del Amor. Respiré, miré para todos lados y solo asentí. Sasuke y yo fuimos hasta allá y nos montamos en uno de los barquitos. –La historia de este lugar fue cuando empezó el juego y ninguno de los dos decía nada.

-También después tú quisiste tomar mi mano inconscientemente. Yo me reí por eso y fui yo la que la tomé. –Cada que relatábamos, lo íbamos haciendo. –Y te sonrojaste, fue tan lindo. Hahahaha.

Sasuke Pov

-Hmp, si claro. Después de eso yo me acerqué a ti y tú solo te apartabas, pero un momento que el agua hizo un movimiento extraño. Y me salió besarte.

-Mentiroso, yo no me acuerdo de nada.

-Sí, sí, nosotros nos besamos, como ahora. –Tomé con un ligero acercamiento los labios de Sakura y la besé profundamente, escuchaba como ella luchaba para que yo no la besara, pero al momento se rindió y puso sus brazos en mi cuello. Empezamos a besarnos apasionadamente, como si fuera el último de nuestras vidas. Ella emitió un gemido por su parte.

De tanto que nos besamos, por falta de aire nos separamos. Luego vimos que ya venía una luz y nos dimos cuenta de que era el final del viaje. Nos levantamos del barquito y fuimos a caminar, fijé mi mirada en un reloj que estaba en el parque. Eran las 7 de la noche ya. Como el tiempo se pasa rápido cuando estás con alguien que te gusta.

-¿Después de esto, a donde fuimos? –Le pregunté a Sakura, por inercia ella tomó mi mano y me miró sonriente.

-A donde se supone que tenía que estar todo el tiempo. En el puesto de comida. Yo todavía me acuerdo. Mis padres estaban furiosos de que me haya perdido.

-Al igual que los míos. Vi que nuestros padres estaban juntos y estaban angustiados. Pero cuando nos vieron juntos, como que se tranquilizaron un poco. Pero me supongo que en el tiempo que estuvimos "perdidos" estuvieron de malas.

-Sí, que sí. Hablando de comida, tengo hambre.

-Entonces vayamos a comer. –Fuimos al mismo lugar donde Sakura "supuestamente" se había perdido. Pedimos para comer unas hamburguesas y unas papitas. Durante que estuvimos comiendo reíamos de la forma del comer del otro, nos burlábamos de las personas que teníamos siempre al lado. Terminamos de comer y tomé a Sakura de la mano. Ya estábamos yendo a la salida y Sakura se detuvo.

-¿No quieres hacer algo conmigo antes de irnos? –No entendía mucho esa petición, pero yo solo acepté, Sakura tomó de mi mano y nos fuimos corriendo hasta la playa, ya era de tarde y se veía el atardecer.

-Es la primera vez que vengo a la playa. Créelo o no. –Ella soltó mi mano y se empezó a quitar los zapatos y las medias. Corrió hasta la orilla y no le importó mojarse los pantalones y se quedó un rato mirando la nada. Yo hice lo mismo y me puse al lado de ella. Me le quedé viendo al rostro, me fijé en sus ojos jade, como el agua hacía que le diera brillo. Sus mejillas rosadas por el rubor y sus labios. Sus labios eran exquisitos, tenían un sabor a cerezo y me gustaba cuando ella sonreía. La abracé por los hombros, ella tomo la mano y yo recosté mi cabeza en la suya.

-¿Sasuke?

-¿Sí? –Yo volteé mi cabeza, la vi y luego ella se abalanzó contra mí. Caímos en la arena y ella quedó encima de mí. Ella se me quedó mirando al rostro y luego nos empezamos a besar. Fue un beso lento, con ternura, al parecer a ella le daba miedo seguir más allá. Pero ese beso para mí fue suficiente. Ella dejó de besarme y me miró fijamente a los ojos.

-Me gustas.


(1)Pupitrazo: Aquí donde vivo, se dice así cuando los alumnos estan en protesta con el colegio o con los maestros... Lo que hacen es sacar los pupitres del salón y ponerlos en el pasillo para no ver clases... (POR FAVOR, NO LO HAGAN... SOLO ESTÁ EN ESTA HISTORIA POR QUE ASÍ ES EL COLEGIO DONDE ESTUDIA SASUKE)

Ajaaa! De quien será ese "me gustas"?...

Para el otro cap... :D Hahaha

Vale la pena seguir, siento que sus reviews bajan mucho :( QUIERO REVIEWS...

Espero me den alguito... :D

Sin reviews, no conti...