Los personajes no son míos como ya sabrán :C
CAPITULO 9: Chantaje
-Así que Bella, ¿hoy tendrás sexo?
- No, yo pienso…. Espera ¿qué? – Miré a Emmett – ¿porque crees siquiera eso?
- Oh, vamos. Un chico te llama toda la mañana, te pregunta que porque no le contestas, que necesita verte y que te pasará a buscar – menea su cabeza - hombre si eso no es señal de que quiere poner sus manos en tus bragas no sé qué lo pueda ser.
Miré la distancia que nos separaba, y bueno era bastante - ¿Cómo lograste escuchar lo que él me decía? – se recargo en el respaldo del sillón, miro al suelo un momento y con cara sería me miró – sé lo que todo el mundo piensa.
Creo que deje de respirar por un par de segundos y luego todo vibro por Emmett botándose al suelo y riendo a carcajada limpia mientras abrazaba su estómago – es que… - más vuelta por el suelo – deberías haber visto tu cara – después de eso ya no le entendí nada más, mire a Jasper con la obvia intención de que me diera permiso para tirarme encima de Emmett y ahorcarlo. Pero Jasper tenía mejores ideas para hacer que olvidara mi ira… interrogarme.
- Así que ¿tienes a alguien rondándote?
- No de esa…
- ¿quieres que te esté rondando?
- Jasper…
- Claro que quiere que la estén… como dijiste rondando, hombre eso no se usa desde la época del viejo oeste – Dijo Emmett mientras se acomodaba su…
- ¿Qué demonios llevas encima? – le grite
- una sábana, sabes nunca he estado tan cómodo en mi vida, ya sabes, los pantalones están sobrevalorados
Cerré los ojos – no tengo tiempo para esto, saldré y para cuando regrese quiero mi sabana desinfectada Jasper.
- ¿Por qué yo? – Dijo Jasper mientras me observaba reunir mis cosas en mi mochila
- Porque eres meticuloso, si un solo germen queda en mi sabana tú lo eliminaras – le sonreí mientras cerraba la puerta.
Baje los últimos escalones para llegar al primer piso y lo vi, recargado en una moto con chaqueta de cuero y gafas, sin gorro esta vez *juro que quemare ese gorro si se lo pone de nuevo*
Como si supiera que ya estaba ahí dirigió la mirada hacia el edificio, las puertas eran de vidrio por lo cual me localizo sin problemas. Levanto las cejas con un gesto claro de "te estas tomando tu tiempo pueblerina".
Me cruce de brazos y le indique con la cabeza que no pensaba salir.
Juro que sus cejas iban a tocar su pelo, pero no lo hicieron, aunque claro, el señor Jacob Black era un rey del drama ya que lo vi mirando al cielo como si pidiera paciencia con una expresión de sufrimiento bastante exagerada. Luego de eso tomo una bolsa amarilla que colgaba de una parte de su moto y a paso decidido entro al edificio.
Miro el recibidor del edificio atentamente, observando todos los detalles. – Es bastante bonito lo que has conseguido, chica… bastante lindo.
- Sip, mmm ¿Qué era lo que querías decirme con tanta urgencia? - Le pregunte sentándome en uno de los confortables asientos que estaban pegados a la pared. Él siguió mi ejemplo y se sentó al lado mío estirando sus largas piernas. Miró mi mochila que estaba encima de mis piernas – Así que me hiciste entrar aun cuando ibas a salir de todas formas, muy considerado de tu parte.
-No me apetece estar en chismes aunque estos sean del nivel hollywoodense, y el salir a un lugar público y concurrido de Los Ángeles, no creo que sea muy bueno para ese objetivo no crees.
Él depositó encima de mi mochila la bolsa de plástico que traía – Ábrelo, creo que ya no te deberías preocuparte por eso. – con una mueca en toda mi cara deje caer el contenido sobre mis piernas.
-Son revistas – le miré – ¿Por qué me traes revistas? – le pregunté sin entender.
- Joder, mira las portadas – me dijo, rodé los ojos, en fin como sea, las giré y… me pare del asiento importándome un carajo mi mochila y lo demás.
- ¿Cómo pudo pasar esto? – volví a mirar la imagen incriminatoria, en la cual estaba Jacob y yo… y nos besábamos a fuera de mi edificio. Con la revista aun en mis manos me senté en el suelo y una por una vi todas las portadas de las distintas revistas que Jacob me había traído, casi todas repetían la misma foto, salvo una que muestra momentos antes del beso en donde este capullo me estaba afirmando la cara. – Tú tienes la culpa – dije sin mirarlo - arregla esto. Niégalo o llama a una conferencia o lo que sea, aclara esto.
Busqué la página en donde se contaba el supuesto chisme con más detalles. Jacob alarmado me quito la revista de las manos - ¿Qué demonios haces? – le grité mientras miraba alrededor como si hubieran cámaras que me estuvieran grabando ahora mismo.
- Bella realmente no quieres leer lo que dice, en serio – su voz se notaba acongojada pero ni aun así lo mire mientras sacaba otra revista del montón y la abría.
- Oh, vamos que puede ser peor, acaso piensan que yo te estaba acosando o algo… mira solo quiero aclarar esto. – leí la primera línea resaltada en un rojo… esto es peor de lo que pensaba "esto es justamente lo que pensabas" le miré – más te vale que salgas cagando leches de mi edificio – mi voz sonaba lenta y calmada como si la hubiera ensayado antes… pero es que estaba tan furiosa que podría ahorcarlo en el acto, pero él para variar no se movió.
- Bella, no es tan malo, la verdad es que es normal que la gente piense que eras una groupie emocionada y acosadora.
- De verdad no lo estas mejorando Black… - levante mi mochila del suelo - y necesitas mejorarlo, lo digo en serio.
- Es por eso que vengo a verte – se sentó en el silloncito anteriormente ocupado por mí y sonrió como si todos mis problemas fueran a ser solucionados por su misericordia y bondad - Tienes que decir que si, si no aceptas quedaras como una fan media enamorada, que tampoco es lo peor del mundo, tengo varias que han llegado al punto de besarme en la calle, creo que tienen un grupo en Facebook o algo, por lo que he escuchado.
Entrecerré los ojos, no queriendo imaginarme más sobre sus fanáticas – ¿a qué tengo que decir que si?
Levanto una ceja y me dirigió una sonrisa autocomplaciente –tu sabes muy bien a que tienes que decir que si, fingirás ser mi novia, mañana mismo apareceré en un programa de televisión matutino, y es obvio que esto se hablara antes de que pueda decir buenos días, puedo decir que yo te bese, o solo fingiré que no te conozco y me tomaste por sorpresa – se encogió de hombros – tú decides, como siempre.
- Hijo de… chantajista - me apreté el puente de la nariz y dejé que el aire saliera muy lentamente de mis pulmones - seré tu novia.
- Fingida – dijo el con las comisuras de los labios levantándose.
- Obviamente, novia fingida- aclaré mientras me levantaba del suelo y lo apuntaba con el dedo - y más vale que te comportes, nada de hacer lo que hiciste ayer.
- ¿Eso es porque temes que te pueda gustar si lo hago de nuevo? - se levantó del asiento y se acercó a mí, talvez más de lo que cualquier persona consideraría apropiado.
- Difícilmente – le sonreí - solo me tomó por sorpresa y no me gustan para nada las sorpresas - me aleje de él dando tres o cuatro pasos.
- entonces te aviso… mmm que tal tres segundos antes, es un buen trato, y solamente es para no pillarte por sorpresa.
- Que amable – dije con una sonrisa – pero no me besaras, tendrás que ser amable y comprarme algo de café, asique vamos – dije poniendo mi mochila sobre mis hombros y acomodándome el pelo.
- No. No me besaras y punto, y tendrás que ser amable y comprarme algo de café – dije poniendo mi mochila sobre mis hombros.
- ¿Ahora? – preguntó.
- Pues sí, ahora. Anda sé un buen novio falso y cómprame algo de café – lo mire mientras abría la puerta, él se veía malditamente confundido, casi como si esto fuera terreno desconocido para él. Con una última mirada a las revistas tiradas por todo el recibidor, camino hacia mi sujetando la puerta para que no se cerrara y pasó a través de ella.
- Qué diablos si vamos a hacer esto hagámoslo bien – su mano tomo la mía, y sus cálidos dedos se mezclaron con los míos – Es mediodía, un café no es lo que se quiere para esta hora.
- ¿Y qué se quiere para esta hora? – pregunte mientras miraba hacia atrás y arriba muy arriba, donde dos cabezas, una morena y la otra rubia se asomaban por la ventana. Emmett y Jasper tendrán un montón de preguntas que no estoy segura si podré responder.
- Pues un buen almuerzo de esos ideales para conversar ciertos puntos de un acuerdo – Jacob me miro y si no fuera porque sus gafas me impedían ver sus ojos, habría jurado que me ha guiñado.
- ¿Es normal que la gente nos mire tanto? – pregunte mientras veía como las personas iban parando de hacer lo que fuera que estuvieran haciendo y nos miraban entrecerrando los ojos y luego abriendo la boca en una gran expresión de sorpresa y reconocimiento.
- Supongo que sí, demonios, debería haber traído un gorro - Rodeé mis ojos.
- Claro como si un gorro, pudiera cambiar toda tu identidad. Cuando aprenderán ustedes, gente famosa, los gorros y las gafas oscuras no sirven mucho para ese propósito, solo hace que los miremos aún más, porque ¿quién lleva gafas de sol y un gorro de invierno juntos?, esos dos artículos como que se contraponen ¿no? – dije mientras trataba de seguir su paso apresurado a través de la calle hasta que entramos a un restaurante.
- No sé – dijo Jacob mientras nos sentábamos en una mesa, estratégicamente alejada de los ventanales – eso ya me lo dirás tú en los próximos días cuando te canses de abrir una ventana y ver siete paparazis esperando a ver que se te cae la bata de la ducha o algo.
- Oh, oh. – Abrí mis ojos cuando entendí que quería decir.
- Si, es un oh oh bastante grande. – dijo Black mientras esperaba que el mesero viniera a entregarnos la carta.
Esto es todo por ahora :) un abrazo Abby.-
