CAPÍTULO 9: SORPRESAS
BELLA POV
Había terminado el entrenamiento del viernes, cuando antes de dirigirme a los camarines, una voz me llamó "¡Bella!" me giré y vi a Leo, el capitán del equipo de natación masculino sonriéndome.
- Leo- le sonreí- dime, ¿qué necesitas?
- Uhm…. Necesito uhm… -titubeó- hacerte una pregunta. –Tomó aire- ¿Te gustaría salir conmigo hoy?- me dijo esperanzado
- Ehm..- lo miré sin saber qué decir por unos segundos, hasta que logré encontrar las palabras- claro. –sonreí. Me sentía algo culpable por Edward, por no asistir a nuestra "tertulia de fin de semana", pero era un panorama mucho más atractivo salir con Leo, era guapo y sabía que muchas chicas se morían por él, así que no iba a desaprovechar la oportunidad de salir con él. Además, me gustaba un poco.
- ¡Genial!- dijo él con una gran sonrisa- te espero en la cafetería en ¿20 minutos?
- Perfecto- dije y se alejó corriendo. Me duché rápidamente y fui a la cafetería a buscar a Jasper, hasta que lo encontré comprando un refresco.
- ¡Jazz!- lo llamé, se giró y me hizo señas con la mano para que me acercara. – Jazz,- dije mientras él pagaba- hoy no me iré contigo, tengo uhm—me moví incómoda- saldré con Leo.- alzó los ojos sorprendido.
- ¿Barnett? ¡Vaya!-dijo divertido- te esperará un interrogatorio después con Alice – rió- que te diviertas.- se despidió y se fue.
- ¿Estás lista?- dijo una voz a mis espaldas.
- Sí, capitán-bromeé.
- Así me gusta- rió Leo- por este camino, señorita- y nos dirigimos a los estacionamientos. Subimos al auto de Leo e iniciamos lo que sería mi primera cita en Forks.
EDWARD POV
Llevaba cerca de un mes entrenando y terminaba tan agotado, que mi insomnio y pesadillas con Tanya eran cada vez menos frecuentes. Mi nueva rutina era escuela en la mañana, entrenamientos en la tarde y los fines de semana me dedicaba a compartir con mis hermanos en casa, entendiendo como compartir el hecho de estar leyendo en la misma habitación en la que ellos se divertían conversando.
Era una de esas tardes en casa, mientras Emmett y Jasper jugaban PlayStation, cuando terminaba de leer un libro, en que me di cuenta que en el sillón de enfrente se encontraban Rosalie, Alice y Bella, las dos primeras comentaban emocionadas un artículo de una revista, mientras Bella sonreía cortésmente y tenía una expresión aburrida. Dado que últimamente me encontraba de mejor ánimo, me atreví a hablarle desde mi lugar. Después de todo, éramos compañeros en biología y en natación, no sería raro que le hablara. Al menos eso pensaba.
- ¿Aburrida de tanta revista, Bella?- dije sonriendo. Alice y Rosalie me miraron con la boca abierta, Emmett y Jasper seguían concentrados en su juego, ignorándonos por completo.
- No- mintió débilmente. Alice suspiró largamente y dijo:
- ¿Sabes Bella? Sinceramente no entiendo cómo no te interesan … - empezó.
- Déjala, Alice, quizás prefiere leer otras cosas- terminó Rosalie. Bella sonrió tímidamente.
- Me gustan más los libros- me dijo con una sonrisa en los labios y mirando el libro en mis manos, frunció el ceño- ¿qué estabas leyendo?- se paró del sillón para sentarme a mi lado. Mi cuerpo se tensó inmediatamente, jamás pensé que se acercaría a mí. Para ser honesto, la gente no se acercaba a mí, al contrario… me repelía.- Oh, me gusta ese libro- dijo al ver el título- es uno de mis favoritos. Y empezamos a hablar de los libros que habíamos leído y en eso pasamos toda la tarde.
Se estaba haciendo habitual que cuando Bella iba a casa, se sentara a mi lado y empezáramos a hablar de libros, mientras los demás se divertían, ya sea besándose o jugando PlayStation. Era un viernes por la tarde, podía sentir las risotadas que provenían de abajo, lo que era señal que todos estaban en casa, y yo estaba en mi cuarto buscando algún libro que pudiera recomendar a Bella cuando mi madre se asomó a la puerta.
- Edward, cariño, ¿qué estás haciendo? Pareciera que estuvieras desvalijando tu cuarto- rió.
- ¡Ah, mamá!-me sobresalté- Estoy buscando un libro para recomendarle a Bella, pero… - seguí hurgando entre mis libros.
- Uhm…- titubeó mi madre- Bella no está aquí.- Me congelé. ¿No está? ¿Por qué no estaría? Cada fin de semana venía y comentábamos libros. No podía no venir.
- ¿No está? – levanté las cejas- ¿Por qué?- pregunté con fingido desinterés, mientras reacomodaba mis libros.
- No lo sé- se encogió de hombros- habrá tenido que hacer- dijo mientras me miraba atentamente.
- Oh, está bien… - bajé la vista- debe tener más amigos con quien salir- dije lo más casual que pude. – Bajaré luego. Mi madre acarició mi cabello y se fue.
Agarré el primer libro que encontré y bajé a juntarme con el resto de mi familia. Bastó que me sentara en el lugar de siempre para que empezaran a hablar de Bella.
- Oh, Edward- dijo Alice sentada en el regazo de Jasper- Bella no vendrá hoy- y siguió con sus arrumacos.
- Tendrás que conformarte con nosotros- rió Rosalie sin despegar los ojos del televisor.
- Y por un buen tiempo- rió estridentemente Emmett- ¡Te voy a ganar Rose!- dijo volviendo a su juego.
- ¡Ni lo sueñes!- replicó Rosalie.
- ¿Un buen tiempo?- miré a Jasper. Pero Emmett fue el que respondió:
- Sí, tenía una "cita"- dijo destacando cada letra. Fruncí el ceño.
- ¿Cita?- susurré en voz baja.
- Bueno, Edward…. Bella es una chica bonita, no habrás pensado que nadie se iba a dar cuenta- dijo Alice mientras acariciaba el pelo de Jasper.
- Exacto, - la apoyó él- a Barnett le gustaba hace un tiempo, hasta que se decidió y la invitó a salir…
- Y ella aceptó- siguió Alice radiante.- Se pasaría de tonta si se hubiera negado, Leo es tan… - suspiró. Rosalie continuó con la vista fija en el televisor: "Es guapo y es capitán del equipo de natación. Tiene a muchas chicas detrás de él."
- ¡Yo soy capitán de rugby no tengo a chicas detrás de mí!- refunfuñó Emmett.
- Es que la natación es un deporte más sexy- dijo Jasper riendo.- Y conociendo a Rose dudo que alguna chica se te acerque- todos se rieron menos yo.
- Ojalá Bella y Leo sean novios, se ven tan lindos juntos- dijo Alice soñadoramente. Yo abrí mi libro molesto- Aunque hay alguien que extrañará su compañía- dijo mirándome de reojo, mientras yo la ignoraba.
- Basta ya, Alice- dijo Jasper dirigiéndome una mirada rápida- no te adelantes. Es sólo una cita. Cambiando de tema, ¿cuáles son los planes para mañana?- la miró sonriendo y Alice se enfrascó en una nueva conversación con Jasper, quien mientras ella no veía me guiñó un ojo. Yo simplemente suspiré aliviado.
