Inuyasha es una obra de Rumiko Takahashi, todos los derechos le pertenecen. Esto es solo un fic de una fan, sin fines comerciales.

¡Espero que les guste el episodio! ¡No olviden dejar sus opiniones!

Capitulo: 9

"Ayuda"

Los hermanos Taisho no tardaron en Notar una presencia un tanto sospechosa a lo lejos, pero dado que esa no era su época tomaron como que muchas de las energías que pudieran sentir en su estadía serian dentro de todo normales.

Normales claro excepto que esas energías produjeran explosiones capaces de oscurecer el ambiente varias segundo. Sí definitivamente aquello no entraba dentro de los parámetros normales de energías malignas, debían ser cautelosos.

- Mamá de Aome, quédese aquí por favor- No había que ser muy inteligente para suponer que la madre de Aome no había entendido menos que algo, ella simplemente estaba pintando una jaula cuando su ahora yerno le pidió que se quedara allí mientras él y su hermano se iban saltando a gran velocidad en dirección a su casa.

Definitivamente algo en el ambiente estaba mal había como una carga espiritual junto a una demoniaca haciendo choque en el ambiente, la cuestión de ambos demonios era qué había sido capaz de causar tanto escándalo cuando sabían que los demonios de la época actual solo actuaban y luchaban en su territorio o por extremos casos.

Vaya sorpresa se llevaron ambos al no encontrar nadie en la casa, pero si había varias ramas de árboles y basura desparramados por el territorio, siguiendo su olfato dieron con el lugar donde se encontraban sus compañeros, otra hermosa sorpresa que pronto tendrían al ver el estado de los mismos. Su olfato les decía que estaba cerca del santuario de la casa por eso haciendo uso de los habilidades demoniacas tardaron menos de unos segundos en llegar al sitio en cuestión, sí había sido una mala sorpresa la que se llevaron.

Todos estaban inconscientes en el suelo cubiertos por el hollín que la misma explosión antes escuchada a lo lejos había causado.

Inuyasha no tardó en acercarse a Sango y Aome que estaban medio inconscientes, pero al menos podían levantar el rostro un tanto para darle a entender que estaban bien aunque su estado fuera todo el contrario.

Sesshomaru por su parte busco a los mocosos que también se hallaban inconscientes por los árboles, pero no muy lejos de ellas. Era muy extraño no sentía la presencia de Rin ni Jaken cerca, en el mejor de los casos no estaban cerca de allí y no habían sufrido daño alguno.

- ¿Qué sucedió aquí?- Pregunto al fin Sesshomaru mientras veía como Inuyasha las ayudaba a sentarse más cómodamente.- Esta energía no es normal por lo menos en esta época-

- Sesshomaru tiene razón dígannos quien les hizo esto- Acotó Inuyasha, quién fuera las pagaría.

Sango respirando profundamente e intentando calmarse comenzó a relatarseles lo sucedido- Inuyasha esta mañana tuve el presentimiento que algo le había sucedido a Kohaku-

-¿Kohaku?-

- Sí- Asintió a la vista muy preocupada- Apareció recién un demonio y confirmo que lo había herido, que debía buscarlos a ustedes porque sabe que ustedes ocultan una pócima o algo parecido que necesitaba, nos atacó intentamos defendernos, pero fue inútil- Se recostó un poco, su cuerpo había sufrido gran inpacto con la explosión.

- ¿Una pócima?- Razono Sesshomaru en su inconsciente, ¿acaso sería eso que él también había comenzado a investigar?. ¿Para que la querría un demonio que no era de la familia Taisho?. Tomarse tanto trabajo de buscarlo para qué, si ellos mismos lo conocían solo con un rumor, uno que respondía a que el ultimo lord de las tierras decidiría donde esconderlo. Eso respondía a su padre, ¿dónde demonios lo habría escondido él? Claro si fuera real el mito.

- Y entonces, el anciano Myoga habló- Comentó Aome con odio al ver a la pulga en el hombro de Sesshomaru, por ese anciano metiche nada de eso hubiera sucedido o al menos hubieran podido negar todo frente a ese bastardo que se llevó a Rin y a colmillo Sagrado.

Aquel pensamiento la alerto, no había mencionado que se ese sujeto había raptado a Rin para llevársela y utilizarla para quién sabe qué fines.- Hay algo que no les mencione aún…-

La chica obtuvo de regreso la atención de ambos, y sí Myoga sudaba frío gracias a sus comentarios desafortunados la cuenta había resultado en que el sujeto había obtenido lo que quería, colmillo Sagrado y Rin = ¡Sesshomaru furioso!- Ese sujeto se llevó a Rin y al Colmillo Sagrado-

Silencio sepulcral.

La pulga salto del hombro de Sesshomaru a Inuyasha pesando que allí encontraría un refugio donde salvar su pellejo, solo una mirada recibió de su salvador, una clara "Maldito imbécil viejo chusma"

- ¿Dónde se la llevo?- La voz del demonio hizo temblar el cuerpo de todos, ese tinte sonó a sed de venganza y sangre. Incluso Inuyasha pensó en no hacer un comentario desafortunado en ese instante, su hermano despedía un aura oscura muy sangrienta y venenosa, sí estaba un poquito molesto.

- Sí iremos a buscarla, habla ya anciano- Inuyasha puso a la pulga frente suyo, no dudaría en ejercer un poco de fuerza si lo molestaba un poco o daba vueltas en el asunto. A parte el anciano estaba en dudas, no era cualquier enemigos con ansias de grandeza, si había observado bien ese sujeto llevaba uno de los uniformes de los soldados del ejército del Este/Oeste, acaso ese idiota sabían en el problemón en que se había metido.

Mejor destapaba la hoya de una y les decía todo lo que sabía. Quiso primero calmar un poco las aguas porque él bajo presión no funcionaba para nada bien y necesitaba calmarse, serenarse para que su cerebro recuperara toda la información posible, sabía la ubicación de esa cosa ya que su señor le había comentado tiempo antes donde la había escondido precisamente al tener idea de usarla con la madre de Inuyasha, pero dado el desafortunado desenlace que esa historia tuvo jamás pudo ponerla en práctica.

- Si queremos ayudar a Rin, debemos ir al otro mundo señores- Si asintió varias veces, la pregunta era como….- Lo que ese sujeto busca está allí, no sé cómo ni donde, pero su padre amos la dejaron allí-

- Entonces por eso se llevó a Rin, necesitaba a colmillo Sagrado para abrir la puerta al otro mundo, pero al ser demonio no puede sostenerla- Concluyo Inuyasha ante esa verdad, ¿sin colmillo Sagrado como demonios iban a llegar a la tumba de su padre?.- ¿Cómo haremos?

- Sé quién nos puede ayudar, pero debernos irnos rápido – Debía ser broma, Jaken salía delas penurias del bosque, a un encuentro con su amo bonito, pero al notar que no estaba cierta niña junto a él rogó por su alma interiormente, porque siempre esa niña decidía irse o ser secuestrada cuando él o su amo bonito no estaban, iba a morir ahora sí.

Intento acercarle lo más amable posible a su amo, pero este ni le dirigió la mirada, hay eso sí o y que era fatal Rin estaba en peligro y el cómo su guardián no pudo evitar que nada le sucediese, como siempre todo ocurría cuando su señor no estaba, ¡Malditos cobardes! Al aparecer los enemigos de su amo sabían bien cuando ponerse en acción, estaba bien él era un demonio pequeño, pero no por eso debía ser tratado con tanta falta de respeto, siempre él terminaba pagando los platos rotos, pero ahora su amo no le hacía nada.

Seguramente estaba esperando a salvar a Rin para matarlo lentamente y sin piedad.

- Nos vamos – Sentenció Sesshomaru a lo que su hermano asintió, iban a traer a la niña cual sea el costo, era responsabilidad de ellos. Pero antes debían dejar a Aome y Sango junto a los demás seguras dentro de la casa, pero antes de ayudarlas s a levantarse la madre de Aome apareció pidiéndoles que esperaran unos minutos que debía mostrarles algo que los ayudaría a todos en caso de que alguien resultara herido.

- O n-n O-

- ¿Qué sucedió aquí?- Vaya paro cardiaco que se llevó el monje Miroku al regresar de compras con el abuelo de Aoome y encontrarse a todos tomando un extraño té curativo según ellos, y sin mencionar la sorpresa grande a escuchar todo lo que había sucedido en dos horas en que su presencia no estaba con ellas. – Definitivamente no pueden vivir sin mí-

Esa sí había sido una mañana agitado para todos, quiso en un momento decir algún chiste para aligerar e ambiente, que por cierto, estaba muy tenso por parte de Sesshomaru e Inuyasha que lo había encontrado afuera platicando con el anciano Myoga y Jaken, el tema era serio de eso no había dudas.

- Por favor leen esto para el hermano de Sango, le ayudara a cuidar sus heridas – Entrego la bolsita con la medicina a Shipoo el cual hincho su pecho por la misión que le habían encomendado, no les fallaría. Realmente era un medicamente efectivo creado por los demonios hacía unos 700 años para curar a sus soldados en un planeta plagado por guerras, por ende tenía un rendimiento óptimo en humanos los cuales se curaban en cuento comenzaran a beberlos, un claro ejemplo eran Sango y Aome ya totalmente curadas.

- Por favor, tengan cuidado- La señora Higurashi tomo con sus delicadas manos el rostro de su hija- Aome, recuerda que te estaré esperando. Además nosotros podemos visitarte en la época antigua ahora- Aquel comentario hizo estallar el corazón de la chica a más no poder, era cierto ahora su familia también podría ir a la época antigua y vivir con ella.

- Sí, no te preocupes mamá salvaremos a Rin y todo estará bien!- Así sin más tomó su super mochila llena de todas esas cosas que pensó que jamás volvería a ver y nunca pensó que tanto le haría falta, luego de un par de despedidas ya estaban todos por meterse al santuario y así saltar el pozo cuando escucharon una voz atrás suyo- Sota.

Por un momento Aome tembló justo que su hermano se había portado tan bien durante su estadía junto a sus amigos, dado toda as recomendaciones que le hizo sobre su amor recién descubierto por Rin, que justo, ¡justo! Tenía que elegir ese preciso momento para echar todo al mismo infierno, pero bueno siendo un niño seguramente le diría que le dijera un par de palabras bonitas y ya…

- ¿Ya?- Había pasado quince minutos en que Sota no dejaba de entregarle presentes en una caja muy adornada de cortejo para Rin. Flores, ropa, cosas de niñas, cartas y demás para que según el ella supiera que estaba totalmente comprometido con su relación y que la cuidaría, daría la vida que se merecía, le sería infiel y demás. Aome ya no sabía qué hacer para decirle al niño que parase, estaba exponiendo sus intenciones con Rin a los cuatro vientos cuando en un principio lo que le prohibió hacer.

Todos los presentes tenían la boca al piso jamás creyeron que el niño fuera tan directo, frente a ellos y un poco más frente a la niña que eran todos obsequios con una clara intensión de NO amistad. Ya hecha su misión Sota se dispuso a darles y desearles buena suerte a todos, pero a una clara distancia, si hacía caso en algo a su hermana la distancia era buena en ciertas ocasiones.

- Vaya Aome Sota va enserio con Rin-Se arrepintió al instante Sango de decir ese comentario pues ya tenía dos miradas doradas sobre su cuerpo- Pero a que Rin lo acepte hay una distancia, importante-

Sin más nada que decir y luego de un largo suspiro de alivio por todos saltaron por el pozo que los dirigió en pocos segundos a su época, tranquilidad nada de automóviles molestos ni cantidad de personas considerables- Naturaleza en su máxima expresión de paz.

Entonces e grupo entero se encamino a la aldea donde lo primero que se encontraron fue una gran cantidad de aldeanos heridos en mayor o menor escala, pero afectados al fin y al cabo. Pero antes de entrar a la cabaña de la anciana Kaede, los cuales lo recibieron de grata forma un gran alivio para Sango y Mirku al ver que sus niños se encontraban en perfecto estado, otra historia muy distinta a la de Aome.

- ¿Por qué?- No, eso sí que no entendía perfectamente que los demonios peros eran posesivos, pero veía extremadamente ridículo en que tanto Inuyasha como su cuñado le pidieran que tirara todo el esfuerzo de su hermanito a la basura, solo porque los muy perros no querían al niño cerca de Rin, uno por ser su hermanita menor, otro porque no toleraría que su protegida/humana sea cortejada por un humanito y menos si era e loco hermanito de su loquita cuñada, ningún hombre tanto humano como demonio era digno de merecer a su protegida/humana.

- Ya te lo explicamos Aome, él encontrara a otra niña- Inuyasha intento agarrar la caja con dichos objetos, pero la chica dio pasos atrás negándole su pedido- No seas terca, démela solo la voy a quemar-

- ¡No, Rin es hermosa y tiene todo el derecho de ser cortejada por cuanto hombre quiera!- Ella y esas ideas liberales que los demonios no estaban comprendiendo para nada- Hay muchos demonios y Humanos de por aquí o otros lugares que quieren legar a ella- Ups, pensó por un instante, ese era un detallito que no había tenido en cuenta y ahora se le zafaba frente a Sesshomaru, el cual solo pronuncio un sola palabras.

- ¿Quiénes?-

Shipoo y ella temblaron ante el tono, seguramente luego de terminar todo el asunto de ahora él iría y les haría una visita y no de amistad. ¡Los iba a matar!- No, cuñado piénsalo Rin es una niña, a ella le es indiferente los obsequios de sus pretendientes- Uffs, sí gran jugada tranquilizar a la fiera en crisis de celos, al menos no parecía molesto tan molesto como hacía un par de segundos atrás.

- No importa eso ahora- Antes que la chica pudiera reaccionar el demonio ya había tomado de sus manos la caja llena de presentes para tirarla a una distancia de él- Inuyasha...-

- Ya sé, pobre Sota y eso que se lo advertí- Comentó Inuyasha antes de desenvainar a colmillo de Acero y apuntar directamente a dicho objeto de no ser por Shipoo que se cruzó frente suyo lo hubiera destruido.- Quítate Shipoo, sabes por qué se hace eso- Y en eso Aome estaba pintado al óleo, ¿acaso había un extraño idioma entre los demonios inu que no conocía y Shipoo al pertenecer a ese tipo de demonio si lo conocía?

- Ya lo sé, pero en vez de destruirlo déjame usarlo a mí- Ahora usaría los regalos de Sota a su favor, llegado su momento le serviría.

- ¿Qué?- Tardaron un momento en procesar a qué se refería el cachorro hasta que entendieron que en un futuro él los usaría para cortejar a mujeres a su forma.- Bien haz lo que quieras con ellas, pero ten cuidado ya sabes las reglas-

Wow Aome quedó impresionada con lo rápido que había quedado resuelto el asunto, hasta su cuñado parecía conforme con lo sucedió, definitivamente debía aprender más sobre el lenguaje youkai sino de otra forma quedaría más como idiota sin entender lo sucedido, seguramente en su época encontraría más información, tal vez debería acompañar a su madre a realizar las compras más seguido y aprender algo en el proceso.

Pero ese no era el momento para concentrarse en esas tonterías debía saber cómo se encontraba Kohaku y hacerle el té que su madre le había entregado. No había pensado que tan grave podría estar el niño hasta que lo tuvo frente suyo, lastimado y semi inconsciente. Tenía en su cuerpo varias heridas y moretones que parecían algo serio, pero según los dichos de la anciana Kaede pronto estaría bien.

- Kohaku quién te hizo esto- La presencia de Sesshomaru los sorprendió, excepto al niño el cual sonrió como pudo al verlo.

- Señor Sesshomaru, fue un demonio que los buscaba a ustedes- Le costaba hablar dada sus heridas, pero el té que le había preparado Aome le hacía sentirse cada vez un poco mejor- Dijo que tenía que encontrarlos a ustedes, está en busca de algo que ayude a la persona que protege- Se sentó un poco en la cama para poder hablar más claramente- En un momento menciono que nadie lo iba a separar de esa persona-

- Dices que quiere proteger a alguien en específico- Pronuncio Miroku intentando analizar las palabras de su cuñado, más el hecho que su enemigo era un demonio más la convivencia que tenía hace tiempo con los mismos, entonces….- Una mujer….

- ¿Una mujer su excelencia?- Sango no había pensado en esa posibilidad hasta el momento, no entendía, las mujeres youkai eran fuertes no eran de necesitar protección, a no ser….

- Creo que es una mujer… humana- Pronuncio Miroku aún más convencido de sus suposiciones no podía haber otra explicación, a no ser que sea la madre del youkai en estado crítico, excepto que tienden hacer casi eternos, no envejecen y menos se enferman, sí esa opción estaba totalmente descartada.

- Supongo que tiene sentido, si…- Pronuncio Aome un tanto melancólica, si esa era la razón por estar ten desesperado suponía que lo entendía, ella también daría lo que fuera estar por siempre junto a las personas que amaba, y teniendo en cuenta cómo funcionaba el amor en los demonios, era difícil y complicado.

Amaban de una forma, fuerte, eterna y fiel.

Más claro ejemplo de eso eras el padre de Inuyasha y Sesshomaru, murió por proteger a su humana y a sus cachorros. Murió por su familia, luchó por ellos incluso si eso significaba tener que perder su propia vida con tal de que ellos estuvieran a salvo y sin ningún enemigo buscándolos.

- Por eso no dejo que Sesshomaru lo acompañara- Sí el anciano Myoga, le había contado en privado como había sido todo en realidad. Sesshomaru tenía unos trece años en ese tiempo, un cachorro de demonio en entrenamiento, pero un niño al fin al cabo. Había aceptado que su padre tendría pronto otro niño y que había un enemigo idiota que quería arruinarlo todo. Su cuñado quiso ir con el señor Taisho, pero este se lo negó exigiéndole que se quedara lo más alejado posible del lugar y que no se acercara por nada. Estaba protegiéndolo, y Sesshomaru no lo entendía, él solo no quería que su padre fuera allí herido como estaba, pero no le hizo caso y simplemente se fue del lugar.

- Mi señor amaba mucho a su hijo, no iba a meterlo a la boca del lobo.

El amo Sesshomaru al ser un niño, no pudo comprender del todo por eso se enfadó con mi señor. Él creía que su padre no lo tomaba en cuenta a la hora de batallas grandes, pero es que él solo quería mantenerlo a salvo. – Pronuncio un tanto triste por aquello.

El amo Sesshomaru amaba a su padre, junto a él se permitía actuar como un niño que era y ser consentido por mi señor. Hasta el día después de esa noche, yo le comunique lo ocurrido con su padre en el bosque donde él le había dicho que se quedar Aome-

-¿Y entontes anciano Myoga que pasó?-

- Lo deje a solas, al no tener sus sentidos desarrollados no pudo escuchar que estaba cerca, el amo Sesshomaru se sentó en un árbol y lloro largo rato después de todo era un niño…

Esa fue el último rasgo de emoción que vi en él en años. Supongo que en su mente infantil llegó a la conclusión que había perdido a su padre por culpa de una humana y comenzó a odiarlos desde ese instante.

- Por suerte eso ya parte del pasado- Concluyó la chica, a pesar de todo su cuñado no había cerrado su corazón completamente a su hermano. Era increíble pensar hacía un tiempo no más se vian y quisieran "matarse", ella sabía que si realmente Sesshomaru hubiera querido matar a Inuyasha lo hubiera hecho incluso cuando era apenas un niño, estando segado por el dolor hubiera podido matar tanto a Izayoi como Inuyasha y a pesar de todo no lo hizo.

Y eso se dolor seguramente había sido calmado y curado por la llegada de Rin, una humana de las que el odiaba. Como no quedar encantado y querer ser curado por una niña como ella que parecía que su ser solo desprendía rayos de sol, corazones, positividad, amor y energía. Algo que Sesshomaru seguramente había olvidado y dejado enterrado en su corazón por la pérdida de su padre y que con ella comenzaba a renacer acompañado de distintos sentimientos que al ser un demonio y por su naturaleza le costaba expresar y aceptar. Si a Inuyasha le costaba expresarse, su hermano al ser puro por dios ni imaginarse.

Por eso mismo no iba a permitir que a Rin le sucediera nada, no podía permitir que todo lo que había avanzado su nueva familia se viera opacado por un imbécil que no supo encarar la situación e involucraba a personas inocentes en el medio, fuera por el motivo que fuera, había formas de manejarse y esa definitivamente no era la correcta ahí ni en China.

- O – n.n – O –

Ya habían pasado más de tres horas desde que todo el grupo había abandonado la aldea de la anciana Kaede siguiendo el rastro que Sesshomaru había podido obtener por sus grandes sentidos demoniacos en el aire. Como la situación lo ameritaba Sesshomaru previamente les aviso todas las consecuencias de seguirlo a él en un viaje que iba a ser llanamente en el aire. Pero conociendo los tercos que eran, no le quedo más opción que aceptar que lo siguieran a poder encontrar esa persona.

Inuyasha, Jaken y Aome iban sobre Ahn y Uh mientras que Shipoo, Miroku y Sango se encontraban sobre Kirara, por ende al demonio no le había quedado de otras que ceder su dragon e ir volando por el cielo hacia el castillo de su…

- ¿Madre?!- Fue el grito que Inuyasha pegó literalmente en el cielo, luego de enterarse por boca de su hermano que "accidentalmente" se había olvidado de mencionar que irían al castillo de progenitora. Y por supuesto, no lo quería demostrar ante todos pues claro tenía orgullo, pero Inuyasha había entrado en un profundo/silencioso pánico interno.

¡Por Dios no todos los días uno conoce a su madrasta! Claro Myoga le había mencionado un par de veces algunos aspectos de la madre de su hermano, una mujer fina, poderosa, hermosa y todos adjetivos calificativos que ahora le ponían de punta. Y claro no solo por su presencia de por sí, sino porque él era el hijo de la humana, y sí el anciano le había comentado que el matrimonio de su padre con ella había terminado tiempo antes y que no había reproches de por medio, pero ¡mujeres son mujeres!

¿Y sí no le gustaban los humanos como a su hermano y lo maltrataba?, ¿Y sí lo interrogaba con una mirada gélida, o le reprochaba por algo que él jamás vivió? A penas estaban entablando una lenta, pero al parecer prospera relación con su hermano luego de cien años, ¡no estaba preparado para una situación así! ¡¿Qué demonios pensaría esa mujer de él?!

Pero todos estos pensamientos que azotaban la mente del orejas de perros por supuesto no eran desapercibidos por nadie, por favor ninguno de los allí presentes se esperaban ser testigos de un encuentro tan posible como increíble, era sumamente curioso el contexto también en el cual se realizaba dicho encuentro, para salvar a una ¡humana!, Aome agradecía al cielo haber cargado su cámara grabadora y justo haberla traído al viaje.

Aunque Inuyasha no era el único que portaba con preocupaciones parecidas, o más bien molestias, como Sesshomaru las definía. En su vida, de verdad, jamás creyó que justo él vería y sería participe de ese encuentro entre su madre e Inuyasha, además por el hecho que él por su educación o más bien sentido común debería presentarlos directa y formalmente.

Sin embargo, si nos referimos a una persona alterada, así estaba Aome, pues pobre chica iba a conocer a la madrastra de su, ¡esposo? Es decir iba a conocer a la madrastra de del mismo, es decir a su suegra! Santo cielo, menos mal que había decidido vestirse de una manera más o menos presentable, teniendo en cuenta como era su cuñado no podía no creer que su madre fuera peor.

- ¡Miren eso!- Gritó Shipoo trayéndolos a la realidad, a lo lejos por las nubes se alzaba un castillo enorme, eso sí era algo que no se veía todos los días.

- Ya llegamos- Anuncio el lord, ahora sí que todos empezaron a cuestionarse si había sido una buena idea acompañar a Sesshomaru a una fraternal visita a su madre, ¿cómo sería ella? ¿Joven, anciana, malvada, cruel, despiadada? Tal vez poseía un nivel de frialdad que podría considerarse "una persona sin alma", pero ya saben las primeras impresiones no siempre son las más acertada y muchas menos las que la gente saca esas impresiones de su alocada imaginación.

Seguramente la persona que tenían en frente era un producto de su imaginación, no podía existir lo que presenciaban sus ojos, sumamente retorcido era todo de alguna forma. Estaban detrás de Sesshomaru quien AUN no había cruzado palabra con su madre, y esos no podían creer lo que estaban viendo, definitivamente y solo su mente podía procesar todo su asombro en una frase, como si sus mentes estuvieran sintonizadas por un instante, al mismo tiempo pensaron…

¡Hay por Dios!

O - Continuara- O

N: A

¡Gente actualicé pronto! Soy feliz, me encanta la aceptación que está teniendo el fic! Espero seguir mejorando enserio, me encanta recibir su aliento y sus positividad, la cual claro les agradezco infinitamente.

Por ende, la historia está empezando a entrar a su clímax, pero tranquis que todavía falta, ah y a ustedes miedosos que no leen, pero sí comentan…. ¡No sean cobardes!, No es pecado poner una opinión como anónimos o como usuario siempre son bien recibidas sus opiniones, son el motor de mi historia.

En fin, gracias a todos por sus comentarios, cualquier duda o sugerencia me dicen, y bue… ¡Nos vemos la próxima, besos a todos y a todas! Byee n.n