Holyyyy cariño mío.
Jajaja te impactó el cap? Era la idea. Bueno imaginate morder a tu primer amor y mejor amigo a la fuerza para sacarle la verdad... sobrio no iba a querer estar no? Y en realidad no cantemos victoria con yuro y zero... esos dos son más retorcidos que un clavo mal puesto. Jajaa momento hilarante... yuro no le gusta perder pero tampoco se lleva con la tecnología por asuntos que descubrirán en un par de capítulos. La muerte de Caleb era una de las cosas planeadas que tebia desde un principio... cada chica tiene su estigma y su pasado. A Yuro la iran marcando distintas cosas como al resto... en cuanto al sediento de sangre de su hermanito. Dejenme decirles: TODO PASA POR UNA RAZON EN ESTA FIC... no hay nada librado al azar. El dolor es algo recurrente tanto fisico como psicológico en DNAA. Asi que no se sorprendan... y ya veras que hace zero.
TAKAME jajaja no me imaginaba en otro lado al dulce Takuma en una luna tan especial jejejej takuma es un caballero... pero es hombre también ;) pobre cosita resistiendose a la atracción y encima en luna llena. Xd jajaja a kaname se le va a dar vuelta el puto tablero de ajedrez por ciertas personas. Tsubaki es mucho más que una cara bonita.
Lo medite lo del trío con mizuki pero dije nahhhh estamos hablando de mizu... tal vez en otro momento jajajaja jajaja quien dijo que los profesores se ocultab? El 90% de los profesores son parte de die natch y tambien estan afectados por la luna llena asi que... quien te dice que no encontraras a kakuzu comiendo corazones o hidan asesinando virgenes por ahi?
Dara jaja dara y el resto tienen la misteriosa habilidad de estar en el lugar equivocado en el momento menos preciso... o que sus planes no sirven XD en este cap sabran más de los villanos ;)
Kira Taisho (mi pequeña) jayame no es sobreprotectora.. sabe en quien corno esta dejando la protección de todas jajajaj o sea Kira? Cuudando a la gente en una fiesta? Que sigue? Zero besandose con kaname? (Mala imagen)
Ya vebdra la venganza contra kaname keep calm..
jajaj como no anar al takame? Jajaja y si pensaban que despues de eso seria todo color de rosas JA por favor con quien creen que estan tratando? Se que sabes de quien es la jaula... y la idea era que diese miedo zero va a ser un fucking experto de la legendaria tecnica run Bitch run. Pasa el fragmento cuando gustes enana ;)
Jen (mi otro polluelo? Jajaj jajaj jen.. si no hubiese llegado kira con kaname... mizuki estaria en otro sitoo que en su camita. Creeme que la venganza es dulce y kaname... jajajja WAjajajajaja disfruta el cap gracias por la prppaganda jajaja
MagicalAgent (mi queridisima letter friend?) Lo de la luna llena lo saque de otro anime. Llamado diabolik lovers. No estaba en el anime. Pero sirve para mis propósitos macabros. Amo a kaname aunque no se note. Pero... nunca esta de mas hacerlo sufrir. Sasori jajaja te va a gustar menos este cap?
Efi (nueva lectora?) Kyaa bienvenida me alegra que e guste. Espero verte más por estos lares(?)
Xxxx
Siento siento muuucho haberme tardado tanto en subir. Como ya saben estuve medio ocupada con parcuales. Y bueno... terminando Stormlovers. Sin más que agradecerles su paciencia... cap! Agradezcan a mi sensual celular por dejarme editar.
Las cosas chicas... salimos de guatemala a guatepeor (si alguna es de alli es un chistecito XD nada). Agradezcan a mi estúpido y sensual celular por poder escribir este cap.
Kaito casi muere de un infarto al ver llegar a Zero casi arrastrandose a su cama, con una pierna sangrando.
- ¿Qué mierda?
El albino lo fulminó con los ojos causando que su amigo se cayase la boca y lo ayudó a llegar al colchón.
- ¿Quién fue?
- ¿Recuerdas cuando dijiste que me matarías si le hacía algo a Yuro? No te preocupes ella es capaz de cuidarse sola.
Kaito silbó con admiración a la herida que no se regenraba. Era obvio que había sido hecha con un arma de la federación. Probablemente se cerraría en uno o dos días. Entonces, recordó el tema principal.
- ¿Sabes que ocurrió?
La mirada de Zero se ablandó un poco y se giró sobre su cama. Al parecer no tenía ganas de decirlo todavía. Kaito le tiró el botiquín desde el baño y subió asu cama por la escalera. Cuando la luz de hubo apagado, ninguno de los dos pudo conciliar el sueño.
- ¿Tan malo es, Kiryuu?
- Mucho peor de lo que te imaginas.
XXX
- Esto debería ser una misión amateur para cualquiera de uds.- se rió el hombre delante suyo de pelo castaño.
Ella bufó con ganas desde la mesa al otro lado de la cafetería. ¿Si era tan sencillo por qué diablos habían llamado a Uroboros? Podía separar facilmente a los cazadores de la asociación y a los de Uroboros. Con los ojos cerrados. Entonces una chica entró al recinto con una espada colgando en la espalda. Yuro enarcó una ceja. ¿Era uno o dos años menor que ella? Se veía seria y con una mirada gélida color negro. El pelo plateado caía lacio hasta su cintura y todos los jóvenes se voltearon a verla. Solo que las miradas de ellos se transformaban en algo parecido a la repulsión.
Cuando pasó a su lado lo notó ella también... Era uno de ellos.
- Llegas tarde.- le gruñó el hombre con la misma mirada de asco que los demás.- Ella es Ayame Nii para quien no la conoce, es la mejor cazadora de Uroboros. Necesito un voluntario para que sea su camarada.
Ninguno se ofreció. Todos, incluso los de Uroboros, la ignoraron y se agruparon entre ellos. Yuroichi enarcó una ceja. ¿Qué no era una de ellos? El viejo suspiró exhausto y miró a Ayame severamente.
- No podrás ir si no encuentras alguien que quiera tenerte de compañera.
- Puedo sola.- le llegó el siseo de la niña desde su ubicación.
- La ley es la ley.- le dijo el hombre indicándole la salida.
Yuroichi miró a la albina con algo parecido a la curiosidad. ¿Por qué mataba a los de su propia especie? ¿Por qué estar en una secta que aniquilaba a los de su raza sin piedad o miramientos? La vio arrastrar sus pies y pudo leer sus labios que decían todo tipo de improperios. Ella... Estaba triste. Algo se removió en el pecho de Yuroichi. Jum... ¿Piedad? ¿Simpatía? No, ella no podía sentir eso por esas personas. Por ninguna. Después de todo, ella ni quería ser cazadora. Solo estaba en ese lugar para mantener a Caleb en la escuela de música. Algo moría con ella cada vez que disparaba a un vampiro sediento. Después de todo "eso" también había sido una persona. No podía evitar preguntarse si tendría alguien que lo extrañase antes de apretar el gatillo.
Vio a varios de los cazadores en el grupo reírse de la vampireza y eso le molestó. ¿Por qué mierda no se metían en sus asuntos? E hizo algo que jamás pensó que haría por nadie, ni siquiera por Kaito (y eso que era su mejor amigo). Los hombres y mujeres ya se iban para prepararse y Yuro alzó la voz sobre el resto de las conversaciones y dijo:
- Yo iré con ella.
Todos en la sala (incluído la niña) se dieron vuelta hacia ella y la observaron estupefactos.
- Hakyoku-san, no queremos molestarte.- comenzó uno.
- No es tu misión. ¿Te quieres lucir otra vez?- se quejó otro. No era su culpa ser malditamente buena matando.
El líder del trabajo miró a la albina que a su vez la observaba a ella con intriga. Seguro se estaría preguntando por qué la había ayudado.
- Hakyoku-san, ella es...
- Sé lo que es, puedo sentirlo.- lo cortó con un ademán.- No veo el problema en ello mientras no se meta en mi camino.
- Dirás que tú no te metas en el mío.- dijo la chica poniendo una mano en la cintura.
Las dos se midieron con la mirada. Yuroichi no iba a decirle... pero esa contestación le había agradado. Ella agarró a Hetzaile y caminó hacia el grupo de cazadores seguida por Ayame. Todos quedaron en silencio como siempre hacían cuando ella pasaba. Era respetada y temida en la asociación aunque eso le importaba un comino.
- Voy a decirlo una vez nada más.- les dijo a todos.- Mientras ella sea mi compñaera, cierren el culo a menos que sea para decirle halagos o yo misma se los cerraré a tiros. ¿Entendido?
Todos asintieron a la vez como aceptando las ordenes de un capitán. La albina quedó pasmada mirándola.
- ¿Por qué haces esto? - le susurró acortando las distancias.- No me conoces.
Yuroichi sonrió maliciosamente. Era un instinto el hacerle maldades a alguien como ella. Agarró su mentón con suavidad u le dio un suave beso en los labios casi casto. Todos a su alrededor (Ayame incluída) quedaron rojos cual tomate.
- ¡¿Q-qu-qué?!
- No te confundas, niña. Detesto a los vampiros tanto como cualquiera aquí.- bostezó Yuro quitándole importancia al asunto.
- ¿Por qué me besaste entonces?- chilló horrorizada Ayame.
Yuroichi se rió entre dientes. Siempre era genial hacer enojar a alguien. Generalmente hubiese sido Kaito o Yagari, pero ellos no estaban.
- Simple curiosidad. Quería saber si sería como besar a un vivo o a un cadáver.
- ¡¿Estás loca?!
La sonrisa de Yuroichi se agrandó más. Era la mejor reacción que había tenido. Se divertiría tanto molestándola, un pasatiempo para su tortura cazando. Seguro estaba enojada porque era su primer beso...
- Solo un poco...
XXX
Zero se despertó con la respiración agitada. ¿Qué había sido esa pesadilla? Se tocó los labios todavía sintiendo el aleteo de la respiración de Ayame contra su boca. Era la sangre de Yuroichi todavía recorriendo sus venas. Él seguía teniendo sus recuerdos. Entonces notó a Yuki al pie de su cama con un camisón blanco.
- Lo siento, venía a preguntarte si querías mi sangre... Después de todo es luna llena y nos interrumpieron mientras bebías.
Zero iba a aceptar cuando notó que no estaba sediento. Para nada. Su estómago se revolvió al recordar las palabras de Kuran diciéndole que la única razón por la que la sangre de Yuki contenía su sed era por si amor por ella... De la misma manera que era por eso que su sed ardía cuando se privaba de la sangre de Yuki. Pero ahora... la tenía en frente y no sentía nada. Estaba saciado.
- Con lo de hoy a la mañana fue suficiente.- mintió a la chica.
Ella pareció algo confundida y se recostó al lado de Zero. Cuando ella fue a besarle, Zero se apartó bruscamente. ¿Qué diablos le sucedía? Yuki lo miró herida y también algo curiosa.
- ¿Estás bien, Zero?
Él asintió y se dio la media vuelta para dormir mirando la pared sin tocar a Yuki. Era como si ahora ella fuese el polo mismo que él y su cuerpo la rechazase. al rato de estar en silencio, Yuki volvió a hablar.
- ¿Puedo preguntarte algo?
Él asintió sin poder emitir sonido alguno.
- Cuando hoy viste a esa chica verte beber, parecías alterado. Y cuando ella se fue, tú corriste detrás de ella. Es obvio que se conocen, ¿quién es?
Zero quería decirle que Yuroichi no importaba pero hubiese sido una vil mentira. Él se dio la vuelta y la miró de frente. Los labios de Zero tomaron con dureza los de Yuki y le sacaron el camisón.
- Ze-ero... Kaito esta arriba...
- Duerme como un tronco.- respondió cortando desnudándose él también.
Ella le devolvió el beso con la misma ansiedad y las manos de Zero tomaron sus muñecas. Cuando cerró los ojos, él quizo pensar el nombre de Yuki y tomarla una y otra vez como en el pasado. Pero contra la oscuridad de los párpados unos ojos grises lo miraron con la misma pasión que Yuki.
Él penetró a Yuki una y otra vez, forzándose a decir su nombre en su mente.
Yuki...
Yuki...
Sus gemidos llegaban a sus oídos y ella alcanzó el climax y él se apartó agitado.
Repetía en nombre una y otra vez de la chica que tenía en frente. De la chica que amaba realmente.
-¿Zero?
Él negó apartándose y encerrándose en el baño. Golpeó el espejo y lo hizo añicos. Su mano se regeneró en cuestión de segundos, no como su pierna que ni siquiera cicatrizaba. No como su corazón. Seguía ahñi con esa incómoda erección. Se sentño en el baño apoyado contra la frescura de los azulejos y cerró los ojos. Sentía su sabor todavía, incluso después de haber besado a Yuki. El sabor de su sangre que le hacía arder. Con algo de humillación tomó su miembro entre sus manos y suspiró.
Volvió a cerrar los párpados e imaginó su cuerpo desnudo, sus ojos grises rogándole, sus labios hinchados. El placer lo recorrió de arriba abajo.
Ahh, Yuro...
Dara quería irse a la mierda. Había ya recorrido más de 30 veces la bendita celda donde la habían metido y estaba a punto de treparse por las paredes. Comenzó martillar la puerta con su puño.
- ¡Hey! Par de idiotas, saquenme ya.
La puerta se abrió bruscamente para su sorpresa y allí estaba el profesor Nagato y el rector Tobi con una cara seria. A ella le dio miedo. Nunca había visto a Tobi así.
- Ahhh, Dara-chan, tú si que sabes como meterte en porblemas. Y que Tobi pensaba era una buena chica.
- ¿Qué van a hacerme?
Tobi agarró una linterna y apunto desde abajo el rostro de Nagato-sensei que se vio cadavérico.
- Vas a pasar al mundo de los muertos...- contestó Tobi riendose macabramente.
Un golpe le cayó a Tobi desde atrás haciendo que el enmascarado lustrara el piso con su cara.
- Odio que me hagan esperar.- dijo Sasori explicando el por qué de la patada hacia su "idiota" líder.
Detrás de él aparecieron Deidara, Itachi, Hidan, Kakuzu, Konan, Kisame y Pain. LA celda por suerte era grande y sorprendentemente todos cabían ahí.
- Lamentamos si el estúpido de Tobi te asustó.- se disculpó una seria Konan.- O los chicos...
Dara enarcó una ceja. Noooo, por favor. Era totalmente natural ver a tu mejor amigo de la infancia abrirle la garganta a un chico. (Notese el sarcasmo).
- No es lo que piensas, jum.- dijo el rubio.
Ella se cruzó de brazos y los miró a uno por vez y al final, a Itachi. Parecía enfermo, como si le hubiese dado gripe o algo.
- Tienen tres segundos para explicarme.
Todos se miraron entre sí esperando que alguno hiciese el primer paso, pero no. Ella taconeó el piso y todos empujaron a Tobi al frente.
- Esto es de super confidencialidad.- le indicó Tobi.- Como sabrás este lugar es un refugio para los seres de la noche, pero no todos los de Die Natch estan de acuerdo. Hay algunos que desearían que dejásemos de reprimir los instintos asesinos, o la sed de los vampiros, o cosas así. Unos grupos nos rechazan diplomáticamente, como el consejo vampírico. Otros no tanto...
Dara paroadeó sorprendida. ¿Había grupos que quisiesen destruir Asylum? Le parecía increíble. El lugar era perfecto.
- Uno de esos grupos, es conocido públicamente, y se llama "Acnología".
A Dara se le prendió el signo de alerta. "Acnología" era el nombre del dragón que aparecía en el apocalipsis, el destructor de mundos.
- Nosotros somos el centro de protección e inteligencia del lugar (N/A: Jajajjaja Tobi como jefe del centro de inteligencia por favor JAAJJAJAJA), y ese hombre era un espía de Acnología, de sus cinco integrantes.
- ¿Cinco? ¿Nada más cinco gatos locos arman tanto alboroto?
Deidara largó una corta carcajada ante su expresión y los otros se pusieron tensos. Debía ser muy malo para que todos se pusiesen así.
- No son integrantes de la noche normales... Son muy poderosos, no sabemos muy bien cuales son sus habilidades, solo por sus amenazas sabemos sus nombres, y ellos harán todo lo que sea para que esto se desmorone. Incluso matar a cualquiera que se les interponga.
- ¿Qué tengo que ver yo con todo esto?
- Tenemos entendido que tienes ciertos dones relacionados con la muerte y si puedes ayudarnos a evitarlas, o a saber quienes las realiza por lo menos.
Ella boqueó pasmada. ¿Le estaban pidiendo lo que ella estaba pensando?
- No pueden estar hablando en serio.- saltó Itachi.- Ella es... una niña. No pueden meterla en esto.
-¡Hey! Tú no tienes derecho para decirme qué hacer.
Itachi se quedó clavado en su sitio y los demás se rieron. No eracomún ver a alguien pararle los pies al Uchiha.
- Creo que si puedo ayudarles a atrapar a los malos, lo haré... Pero no sé defenderme ni nada.
- No te preocupes.- la tranquilizó Nagato.- En realidad serás como una consultora, y siempre tendrás a Deidara y a Sasori para defenderte.
Ella miró al dueto. En realidad ella no se sentía más segura con ellos. Pero qué se le iba a hacer. ANtes de que pudiese responder, se sintió algo mareada y al tratar de volver en equilibrio notó que la sala estaba vacía salvo porItachi.
- No tienes que hacer esto.
- ¿Dónde se fueron todos?
Itachi la ignoró y negó con la cabeza.
- Te estás poniéndo en peligro innecesariamente.
Entonces ella lo notó y enojada estalló.
- ¡Me pusiste en una ilusión! Prometiste que nunca lo harías.- le gritó enojada.
Todo el suelo volvió a girar y los demás aparecieron. Los ojos de los demás se clavaron en Itachi sabiendo lo que había hecho. Dara estaba que iba a pegarle con algo. ¡¿Cómo se había atrevido?!
- ¿Sandara-san?
- Cuenten conmigo. Todo sea para parar a esos delincuentes.
Tobi dio un saltito de alegría y la ayudó a sentarse en el banco de la celdacuando vio que ella se estaba poniendo verde por la ilusión.
- ¿Qué sabemos de ellos?- preguntó Sandara masajeandose las sienes y haciendo polvo a Itachi con los ojos.
- Son tres hombres y dos mujeres al parecer. Sabemos sus nombres... y como ellos mismo se llaman. Perdimos a un compañero por esa información... Peisinoe, la persuasiva. Según las pocas descripciones de los que los han visto es una mujer muy hermosa, con ojos fríos y terribles. Se dice que es lo último que ves antes de morir. Generalmente los mata con armas. Es la agente más activa de ellos que se unió a ellos hace dos años. Ezra Belac es el segundo miembro más visto. Se dice que tiene la estatura de un niño, pero no se sabe exactamente su edad. Es el más sanguinario, lo llaman la espada. Es el más sanguinario y deducimos por sus ataques que lo hace con placer. Volkodlak, el maldito, es quien escribe generalmente los mensajes. Diríamos que es la mente maestra detrás de esto pero sabemos que no. Solo es quien decora la escena con palabras dulces... A quién realmente sirven es a Karalius, cuyo significado en lituano es "rey". Él es su líder, y creemos que el quinto miembro tiene una relación con él. Ya sea consaguínea o amorosa. Ella es Dark Sidhe, la llaman la mujer de luto por su aspecto. A los últimos tres jamás se han visto claramente ya que sus marionetas son los dos primeros.
Ella pensó en ello. Cinco personas capaces de tanta destrucción y se estremeció de arriba a abajo. Ella tenía que detenerlos, y tenía que empezar a investigar ya. Miró de reojo el reloj de Tobi que marcaba las 9 am. La escuela ya había comenzado hace unas horas. Tenía que advertirles a las chicas. Despues de todo... Ellas también pertenecían a Die Natch.
No Mercy for Wicked: Conspiracy
- Oy... ¡Oy, despierten!
Mizuki dio un salto en el sillón y cayó encima de Masaki. A su vez, la de pelos multicolor le pegó una patada accidentalmente en la cara a Kira. Y como reacción de defensa, ella prendió fuego la mesa casi quemando a Tsubaki. Las cuatro miraron con un aura asesina a Ayame que las había despertado. Ninguna tenía muchas ganas de vivir con la resaca, menos de ir a clase.
- Déjame morir.- se tiró otra vez Kira en el sofá tapándose los ojos con una almohada.
Un grito de Mizuki hizo que todas volvieran a saltar asustadas. La chica observaba pequeños moretones rosados en su cuello. Y miró a Kira que sintió un escalofríos. La vampira no iba a vivir para contarla esta mañana.
-¡Me emborrachaste! Dijiste que era agua lo que bebía.
- Bueno... Vodka significa agüita en ruso... a parte no la estabas pasando mal cuando te encontré.
- Es verdad.- sonrió Masaki.- La pequeña Mizu estaba jugando con dos a la vez.
Acto seguido Mizuki persiguió a Kira tirandole todo lo que estaba a su alcance. Kira esquivaba
- ¿Por qué Mizuki está tan enojada?¿Tsubaki-san, te sientes bien?- preguntó Kali entrando a la habitación. - Te ves enferma.
Tsubaki dio un respingo al escucharla hablar. Estaba muy dispersa. Kira la observó culpablemente aunque la rabia de las palabras de Kaname seguían allí. Lo peor es que Kuran era un purasangre poderoso y ella no podría ir en contra suyo. El castigo por lastimar un purasangre era duro.
- Creo que voy a resfriarme.- mintió Tsubaki con una tenue sonrisa.- Seguramente es eso.
Ninguna pareció muy convencida de ello pero Mizuki no dejaba de querer matar a Kira y ya iba a por los cuchillos. Las otras cuatro se encogieron mirando a las albinas pelearse. Y Masaki pareció darse cuenta de algo.
- Ayame nee, ¿Dónde estuviste anoche? ¿Dormiste aquí?
La cara de Nii fue una pintura cuando cambió a un rojo intenso.¿Cómo explicarles que había dormido en el cuarto de Ichijou? Mejor que pensasen lo que quisiesen antes de darles esa información.
- ¿Alguien ha visto a Dara y a Yuro? Registré los cuartos y no estaban mañana.
- Oh, bueno... Itachi nos dijo que Dara se quedaría con él. - le guiñó el ojo Masaki a Ayame.- Y Yuro tampoco estaba cuando volvimos pensamos que se fue con Zero a algún lado...
Justo en ese momento como si lo hubiesen invocado Zero cruzó la puerta junto con Kaito. La cara de los dos era sombría y al verlas allí se sentaron en un sillón comodamente. Todas quedaron en silencio. ¿Dónde estaba Yuro? ¿Habría encontrado algo?
- Sabes me molesta un poco que este tipejo entre como si fuera su casa.- comentó Kira.- Pero ya que estás aquí, ¿que fue de Yuro?
- ¿Todavía no ha vuelto?- dijeron los dos cazadores al mismo tiempo algo perturbados.
Ellas se miraron entre si. Yuro no había dormido ni con Zero ni en la casa. El chico no parecía estar dispuesto a decir palabra alguna. Ellas iban a presionarle pero no hizo falta. Kiryuu comenzó a narrarles lo que había visto (sin lujo de detalles) y pasado ayer. Al terminar, un profundo silencio reinó. Nadie podía decirlo. ¿Cómo hacerlo? Era tan cruel, tan trágico. El corazón de Yuro debía estar negro y sombrío.
- ¿ No me digas que solo por morderle te apuñaló la pierna?- se inclinó Ayame apoyándose sobre el sillón donde estaban sentadas Kira y Mizuki (que llevadas por la curiosidad se habían detenido).- ¿Por qué se me hace que no nos está contando todo?
Tanto Zero como AYame se fulminaron con la mirada, estaba más que dicho que esos dos se odiaban a muerte. una sonrisa macabra se dibujó en los labios del chico y hasta se estremeció. Zero en su forma diabólica era lo peor en la faz de la tierra.
- Oh, bueno, Nii-san. En realidad también vi quién fue tu primer beso...
Como era de esperarse Ayame se puso roja de pies a cabeza y sacó su espada que fue evitada por el cañón de Bloody Rose. Los dos volvieron a gruñirse y una gotita cayó en la frente de sus observantes.
- Entonces, en vez de pelear entre uds. Deberían buscar a Yuro, ¿no?
-¿Deberían? - a Tsubaki le pareció curioso lo impersonal que fue eso. Sabía que Kali estaba ocupada al ser de último año, pero todas eran compañeras.
- Emm... Es que me van a cambiar de cuarto. Hay una chica nueva que necesita una orientadora.
Kira casi se ahogó con su propia saliva. La única uqe había ingresado en la última semana...
- Debes estar bromeando. ¡ Serás la compañera de Sarah!
Kali se hizo pequeña en su lugar. Estaba avergonzada pero aún así tomó valor y se fue por la puerta sin mirar atrás salvo por un segundo.
- Realmente espero que puedan encontrarla... Tal vez deberían preguntarle a Yagari. Buena suerte.
Zero derribó la puerta de una patada. La cara de poker de Kaito era legendaria. Ni siquiera se había mosqueado al verlo hacer aquello. Las chicas quedaron con la boca abierta. ¡Era la maldita oficina de Yagari! Zero pasó naturalmente seguido por el morocho y las chicas tímidamente. Para su suerte él no estaba en su oficina.
Kaito se acercó a una caja en el rincón. Era bastante grande, y estaba repleta de cosas. Todos se centraron a su alrededor. Había un par de libros de poemas y literatura; también típicos de una adolescente. Incluso un peluche en forma de husky siberiano. Kaito alzó un cuadro con una ceja alzada. Era Yuro, con una sonrisa de oreja a oreja. Una sonrisa que él jamás habría imaginado. Y no estaba sola. En sus hombros había un niño de cabello azabache y ojos grises que brillaban con la luz del Sol. Él estaba riendo también. Era un día de otoño, las hojas caían anaranjadas y amarillas detrás de ellos. Yuro amaba el otoño.
- Supongo que no me sorprende verlos aquí. - suspiró Yagari desde la puerta.- Yuro va a si sabe que tocaron esas cosas.
Por la sorpresa Kaito dejó caer el cuadro y el vidrio se hizo pedazos. La foto voló con el viento y se dio vuelta. Kira agarró el papel cuidadosamente y leyó en voz alta.
" No hay grito de dolor que en el futuro no tenga al final un eco de alegria", Ramón de Campoamor.
Gracias y sigue esforzándote.
C.H.
- C.H.- murmuró Masaki.- Las mismas siglas que en el violín. Caleb Hakyoku.
- Por supuesto. Ese iba a ser el regalo de Caleb cuando ella fuese a vivir con él. - se sentó en su silla.
-¿La viste después de que lo matara?
El asombro que mostró el rostro de Toga los descolocó a todos. ¿Él no tenía idea lo que había pasado? Él había sido el único en saber que no estaba muerta y no sabía los detalles...
-¿Cómo te explicó Yuroichi lo que planeaba hacer?
- Ella nunca lo hizo.- el agobio de la noticia seguía allí. - Sabía lo de la escuela de musica y que Caleb había muerto en cuanto vi a Yuro entrar por la ventana.
los ojos de Yagari se desenfocaron. Ya no parecía estar en el cuarto sino hace dos años, en su mente.
- Tendrían que haberla . Era como ver a un muerto caminar. Estaba herida en diversos lugares y casi me da un infarto, pensé que estaba muerta y apareció asi como así en mi casa, nuestra casa. Supe que ya no era ella. Al levantarme al día siguiente y no verla en su cama, solo había una nota con una sola línea escrita. "Ya no puedo hacer esto más. Lo siento y adiós. "
- No volviste a verla.- dijo Tsubaki con tristeza.
Yagari asintió tapando su rrostro en agonía. Para coronar el momento Tobi y Kaien entraron al cuarto con un aura de felicidad, casi tirando flores detrás de si.
- Oh, parece que Toga-san está ocupado.
- No debería haber problema alguno con ellos, podríamos tener información de seguro.
- ¿De que corno hablan?- preguntó irritada Kira.
Los dos co directores se miraron uno al otro y le hicieron un gesto a Kira que se acercase.
Ella entornó los ojos y acortó la distancia. Ellos repitieron el gesto y ella volvió a acercarse. Cuabdo estuvo a cm de loa dos ambos gritaron:
- Es confidencial.- Kira dio un salto asustada y ellos apuntaron a Yagari.- Queremos hallar a Yuroichi Hakyoku.
- ¿Por qué? - frunció en ceño Ayame.
Cuatro figuras se interpusieron en la luz del pasillo. Una mujer de pelo rojo vestida de seguida por Sasori, Deidara y Sandara. Yagari se puso de pie al ver a Erza, la del grupo Fairy . Eso indicaba serio problemas, en especial si venía acompañada de dos miembros de Akatsuki.
-¿Qué hizo Sugiyama ahora? - bufó Kaito con aburrimiento.
Dara le hizo fuck you y Kaito le sacó la lengua como un niño.
- Esto no tiene nada que ver con ella.- sentenció Erza.- Es Yuroichi Hakyoku la que es encontrada como sospechosa del asesinato de una estudiante.
¿No es irónico como todo encaja?
Es delicioso sentir tu duda apuñalando la confianza
¿Ya no quieres acercarte a ella?
No pienses mucho y recuerda lo que marca la lógica.
Todo indica que la sangre mancha sus manos,
¿no es precioso como se arruina?
Yagari los echó a los chicos a fuera para poder hablar con ellos, Dara salió para alcanzarlos cuando ya estaban por irse.
- ¿Están bromeando? - preguntó Mizuki anodada.
Concordaba con que la morocha daba miedo de vez en cuando, ¿pero una asesina a sangre fría? No podían reaccionar hacia esa noticia. Tampoco estaba Yuro para aclarar la situación y eso solo empeoraba las cosas.
- ¿Podrías decirnos lo que pasó, Sugiyama-san?
Dara se rascó la cabeza sin saber exactamente que hacer. Akatsuki no le había dicho lo que podía o no hacer... y esto acusaba directamente a una de sus amigas...
- Hay un grupo terrorista, Acnología, que trata de acabar con Asylum. No se conocen a sus miembros y esta mañana una humana encontró a su mejor amiga muerta en un costado de los dormitorios cerca del bosque. La mataron anoche, violentamente. Con una ballesta y al parecer desgarraron su garganta hasta que se desangrara.
-¿Eso que tiene que ver con Yuroichi-san?- se quejó Masaki sin poder contener la furia.- Cualquiera podría haber comprado una de esas armas.
-No es el arma lo que la evidencia indica.- susurró Dara al ver que otros estudiantes salían de sus clases.- La chica que murió es aquella a la que Yuro amenazó en el comedor y... las puntas de flechas no son ordinarias, tienen grabado un signo característico, es un lobo aullando dentro de una flor.
- El blasón Hakyoku.- gruñeron Zero y Kaito a la vez.- Esto es malo.
-¿Se dan cuenta de lo ridículo que es?- dijo Ayame indignada.-¿Yuroichi una terrorista?
- No todos nos ven como los guardianes que somos, Ayame.- dijo Kaito preocupado.
El timbre de la segunda clase sonó y todos se miraron entre sí.
- Nos veremos luego en el comedor.- ordenó Kaito.- Vayan a su clase y si pueden traten de encontrar a Yuro. Avisen si la ven.
Se dispersaron en grupo. Masaki y Dara corrieron tras Kaito que iba saliendo del edificio.
- Kaito- senpai, ¿Dónde vas?
- A ver la escena del crimen. Cada cazador tiene una forma única de asesinar y podría reconocer la de ella si la veo.
Ambas asintieron siguiendole el paso. Pasaron cerca del edificio Masaki se detuvo. Ese era el lugar de ayer...
- ¿Masaki?
Los dos la esperaron y ella se removió incómoda. ¿Habría sido todo un sueño?
-¿Sucede algo, Kuromizu-chan?
Ella dudó antes de responder.¿Cómo se tomarían lo que ella habia visto? Con timidez les explicó lo que había pasado y tanto Kaito como Sandara se quedaron en silencio.
-¿Una jaula de oro?
-¿Escuchas voces? - interrumpió con una sonrisa de burla.- Y eso no es lo peor sino que la sigues siempre. ¿Eres tonta? ¿No aprendes de la experiencia?
Masaki infló los cachetes indignada. Exactamente esa reacción había querido evitar. Dara lo setuvo antes de que se largara a reír.
- Yo soñé con esa jaula...
Kaito nos miró intrigado y se rascó la barbilla. Éramos dos en un .
- Primero aclaremos el asesinato, y luego iremos por esa bendita jaula para dinosaurios, ¿ok?
Ambas asintieron. Podían sentir la preocupación de él por Hakyoku era casi palpable y seguramente no se iba a quedar de brazos cruzados.
Mizuki Kusari entró al pasillo que llevaba a las aulas de arte. Realmente no sabía que demonios hacer. Cuando había visto a Deidara junto a Dara recién su rostro había tomado el color de un rojo intenso de solo recordar lo que habia pasado. Ella jamás había hecho algo así. No sabía con que cara le diría a su hermano de ese desliz.
Justo estaba pensando en ello cuando se cruzó con Hanabusa. Él se le quedó viendo y se acercó. Ella pensó que tal vez se iría a disculpar. Que inocente era.
- ¿No puedes mantener tus manos lejos de este muñeco?
Ella alzó las cejas. ¿Qué estupideces decía?
- Si mal no recuerdo, fuiste tú el que me rogó bailar.
Aidou río estrepitosamente de modo que todos pudiesen oírlo.
- Yo jamás ruego a una chica, todas caen a mis pies.- se pavoneó el rubio.- Y no es que te resististe mucho. No sabía que eras una chica fácil.
El fuego de la Mizuki interior quizo arrancarle los dedos uno a uno por imbécil. Se estaba imaginando las mil y una formas de mutilarlo. Claro que la echarían de la escuela si llegaba a hacer sus fantasías realidad. En ese preciso segundo, Deidara salió de su taller y se detuvo al notar la presencia de Mizuki.
- Kusari-san.- la saludó formalmente algo confundido y luego pasó a Aidou.- Idiota.
La cara de Aidou decia que queroa matarlo ahi mismo y Mizuki se le volvieron a subir los colores.
- No recuerdas nada de anoche, ¿no? - se burló Aidou.
-¿Qué pasó anoche? - preguntó el otro rubio confundido.
Aidou estalló a carcajadas y Mizuki se relajó un poco. Era lo mejor. No se sentiría tan incómoda si Deidara no se acordaba de lo que le había dicho. Ella sonrió con malicia al verlo allí. Que bien que le servía para devolverle el golpe a Aidou.
- Deidara-senpai, he venido a unirme a su taller.
-¿Disculpa?-repitieron los ddos rubios, uno feliz y el otro molesto.- Esa es mi verdadera razón para estar aquí.
Los ojos de Mizuki se encontraron con los de Aidou un segundo mientras ella se iba con Deidara.
"Toma esta, lame botas."
La venganza es dulce y se sirve en un plato frío.
¿Piensas que me despreciaste y voy a llorar?
Eres tú el que se pierde la oportunidad
y creeme que la palabra "misericordia"
la perderé absolutamente en tu honor.
Cuida tu espalda, porque esta gatita tiene garras.
Kira entró en son de paz a la clase de pintura. Ya estaba su primo y todos los modelos acomodándose en sus posiciones antes de la clase. Konan era la profesora estricta de pintura y dibujo. Al verla entrar su mirada fría la taladró en el lugar. Gray se sentó con una sonrisa en el rincón completamente desnudo. Ella se relamió pensando en lo que habían hecho.
- Kain Kira, ¿no es así?
Kira tragó con fuerza. Esa mujer era imponente y hermosa. Ella no necesitaba más para respetar a Konan. Asintió al ver que Konan ya estaba perdiendo la paciencia. Gray se rió entre dientes y ella enarcó una ceja.
-¿Puedo preguntar qué haces aquí?
- Yo... Bueno...- balbuceó Kira tratando de encontrar una respiesta coherente.
- ¿Pintas?- volvió al ataque la profesora.- ¿Dibujas?
Ella negó a ambas. El chico de pelo leonado, Loke, se sentó al lado de Gray y a ella se le subieron los colores. ¿sería que todos los magos estaban "bien equipados"?
- ¿Te interesa el arte por lo menos?
- Me gustan las pinturas de Miguel Ángel y de Da Vinci, el renacimiento es algo realmente brillante y aprecio ver pinturas de ese estilo.- dijo Kira en un hilo de voz.
Ella había podido ver la capilla sixtina en vivo y en directo cuando había viajado con sus hermanos y primos a Europa. Konan pareció complacida con su respuesta y se tocó el mentón pensativa.
- No sabes plasmar el arte... pero lo admiras profundamente por lo que puedo ver.
Konan la rodeó como un tiburón a su presa analizando la de arriba a abajo. Se tocó en mentón pensativa y murmuró para si misma:
- Caderas estrechas, figura grácil y la típica belleza vampírica... Lastima la falta de curvas pero asumo que servirá. Puedes empezar hoy.
Kira miró a Konan sin entender cuando le indicó la puerta por donde salió Loke.
- Ve a desvestirte rápido, los alumnos no tardarán en llegar, Kain.
-¿Disculpa?
- Serás una de nuestras modelos, ¿o es que no querías ser parte de la clase?
Antes que Konan se arrepintiese, Kira corrió al armario a sacarse todo lo que llevaba encima.
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No es que le incomodase estar desnuda frente a una clase de estudiantes con los que compartía horas de su vida... lo que le tenía muy nerviosa era la mirada de Fullbuster sobre cada célula de su cuerpo mientras se mantenía en la posición que le había indicado Konan-sensei. Ella estaba recostada hacia los caballetes y los dos magos estaban arrodillados a cada costado de ella.. Kira se mojaba solo de colocar sus ojos en el cuerpo desnudo de ambos chicos. Era como si el destino hubiese querido tentarla.
- No es tan difícil, eh, mi bella dama. - le guiñó un ojo Loke galantemente.
- Lo dices porque no tienes una bonita vista de las piernas abierta de Kira.- le tomó el pelo Gray y ella le hizo fuck you.
En ese instante, los estudiantes comenzaron a ingresar con sus artículos de pintura y ella se quedó helada. Sara Shirabuki entraba acompañada de su séquito de descerebradas que había logrado dominar.
- Realmente ya no me sorprende esta escena.- rio coquetamente la vampireza.- Kira Kain desnuda con dos hombres a la vez ya dejó de ser novedad.
Las zorras se rieron del chiste de su líder y se sentaron en un rincón.
- ¿No es por eso que te forzaron a este internado? - siguió Sara.- ¿Para que no puedas manchar más el apellido Kain?
Kira se tensó y fulminó a la mujer con la mirada. La odiaba, era tal su furia deseo que le sucediese algo malo. No se esperó que un fuego la hiciese volar por los aires como una explosión. Los ojos de Loke y Gray salieron de sus órbitas y la miraron con horror. No había sido ella...
En la puerta con una mirada asesina Akatsuki Kain se fijaba en Sara con desprecio.
- Aunque seas una pura sangre, Shirabuki-san, no te da derecho a hablarle así a mi hermana mayor.- gruñó cpn voz profunda y grave.- La próxima vez no será solo un rasguño.
Sara le mostró los colmillos a ambos hermanosy al entrar Konan lágrimas comenzaron a salir de sus mejillas tomando la mano quemada.
-¿Qué sucedió aqui?- dijo Konan-sensei fijándose en el menor de los Kain.
- Simplemente llegó y...- la voz de Sara se quebró falsamente y Kira explotó.
-¿ Cómo puedes ser tan manipuladora y una zorra sin medida? ¿No haz hecho suficiente para cagarnos la vida?
Avanzó a zancadas dispuesta a sacarle el relleno a golpes pero un brazo firme la detuvo.
- No vale la pena, Kira.- le susurró Loke al oído.
Ella apretó los dientes. Sentía que podría romperlos por la presión. Nadie lo entendía, ella le había arrebatado lo más importante para ella. Kira no podía simplemente dejarla ser. Seguía teniendo esas imágenes cuando había encontrado su cadáver en su cuerto. Había gritado a todo pulmón. Había llorado hasta no tener lágrimas, y su corazón seguía roto. No tenía pruebas pero Kira sabía que ella era la culpable. Él jamás se hubiese sacado la vida de esa manera. No importa lo que le dijesen, ella lo había conocido más que a nadie, y no había sido un suicidio. Sara se tocó el pecho indignada y la miró de frente.
-¿Arruinar tu vida? ¡Tú me arrancaste el corazón de una pieza, Kira Kain! -sollozó pareciendo inocente.- Aquí la única culpable de la muerte de Yuhi eres tú. Me arrebataste a mi prometido de mis brazos, definiticamente no eres la víctima de la historia.
Tanto Kira como Akatsuki se tensaron al oír ese nombre. Yuhi... El corazón le dolía de solo pensar en él. Y ese había sido un golpe bajo. ¿Cómo podía decirle eso? Kira se paró de la tarima y caminó hacia el closet.
- ¿Dónde crees que vas? - preguntó confundida por la situación la profesora.
- A la mierda.- le contestó con la peor de las caras y cerró la puerta dando un portazo.
No podía llorar. No en frente de Shirabuki. Y no lo iba a hacer.
Al salir del aula de baile, Tsubaki se encontró con Kira. No sabía bien por qué pero Kira parecía estar evitandola.
- Kain-san, ¿vamos juntas al comedor?
Ella asintió y las dos caminaron por al pasillo cerca de las ventanas. Entonces los vieron. Yuki Cross iba acompañada con Kaname que tomaba su mano ligeramente. Todas las chicas los observaban y suspiraban al verlos. Menos Tsubaki y Kira. Antes de entrar al edificio Kaname besó castamente a Yuki en los labios. Fue solo un segundo y a penas apoyó sus labios, pero Tsubaki sintió que se le partía el alma. Ellos entraron al edificio y los murmullos comenzaron. Solo que np sabían que dos chicas podían escucharlos.
- Siempre pensé que Zero y Yuki eran pareja.
-¿Estará jugando a dos puntas?- le contestó otra.- Que suertuda es...
Tsubaki se alejó de la ventana furiosa. ¿Kaname la había besado aún estando de novio con Cross? Los celos la recorrieron de arriba a abajo.
- Jamás pensé que la inocentona Cross fuese tan zorra.- silbó con admiración Kira.
Para su mala suerte, en el momento en que lo dijo, Zero salió de su clase y su aura asesina se encendió. Iba a haber pelea entre Kira y Zero. Claro que seguramente Kaname la molaría a golpes ssi se enteraba que ya había provocado dos peleas hoy.
-¿No estas herido que Yuki esté con otro hombre? - le preguntó fríamente Tsubaki.
Sus ojos se habían apagado notablemente. Zero miró a otro lado y los tres caminaron juntos en silencio por un rato.
- Yuki y Kaname se conocen de toda la vida, literalmente. Solo que ella no recordaba lo que le había sucedido. Aún así Kaname la cuidó y cuando yo me mudé con ellos tras la muerte de mis padres, ella me cuidó a mi. Crecimos juntos, ella estaba enamorada de Kaname. Fue en esos días que descubrió de la peor manera que me habían convertido. Sin embargo, siguió cuidandome hasta que Kaname la obligó a recordar quién era... una pura sangre como él. La única razón por la que él me había dejado vivir tras morderla por primera vez era porque sabía que yo la protegería, y eso era lo único que al bastardo de Kaname le preocupaba. Proteger a su futura esposa.
Tsubaki recibió el golpe pero no dejó salir ningún sentimiento. Kaname no se lo merecía.
- ¿Yuki no te amó?- preguntó Kira en un tono burlón.
- Si lo hace, pero supongo que lo ama más a él.
Tsubaki y Kira miraron el lugar en donde Yuki había desaparecido y suspiraron.
- Entonces como siempre el problema de la ecuación es Kaname. Una cosa es amar a ambos y elegir por uno.- se quejó Kira con ganas de matar al puto princeso.- Otra cosa es estar comprometido y besar a Tsubaki.
Tsubaki estaba indignada del solo recuerdo de ese beso y Kira se lo venía a recordar. Zero abrió la boca para decir algo pero las palabras no salían.
- Kuran jamás traicionaría a Yuki de esa manera... Él la ama.
- ¡ Eso no pareció importarle a Kuran cuando tenía la lengua en su garganta!
El grito de Kira resonó en todo el patio y como mujeres poseídas las fangirls se voltearon hacia ellas tres.
- Corran.- les ordenó Zero.
Así los tres se vieron envueltos en una cacería en la cual ellos eran la maldita presa. Tsubaki no daba más de las piernas, ni hablar de sus sentimientos heridos. Al pasar vio a Kaname hablando con Ichijou y su llama se encendió.
" Voy a hacerte la vida imposible, Kuran. Desearás no haber jugado con mis sentimientos."
Los desafíos son parte de mi vida,
el miedo es algo con lo que vivir.
No te congeles solo por ellos,
supéralos, lucha contra ellos.
No dejes que te controlen,
o no habrá vuelta atrás.
Ayame realmente estaba meditando no ingresar en ninguna otra clase. Salvo que hubiese una teoría avanzada de como asesinar vampiros, ella no le interesaba. Sabía como tocar la flauta traversa y bien gracias. Lo que deseaba desesperadamente era saber donde mierda estaba Yuro. Masaki les había mandado un texto explicandoles la situación y ella quería encontrarla.
En el pasillo en el que dobló, chocó contra un cálido cuerpo que ella conocía bien tras haber dormido en la misma cama.
- Tenemos que dejar de encontrarnos así. - se rió Takuma al abrazarla para que no cayese al suelo.
Ella enrojeció completamente al pensar en la biblioteca y él lo supo, entonces también enrojeció. Ayame trató de buscar una frase con la suficiente delicadeza como para dejar ese lugar incómodo pero su mente se desconectó al sentir su boca fundirse con el repentino beso de Takuma. Poco a poco quedó arrinconada contra la pared rodeada por los firmes brazos de Ichijou.
- Takuma, aqui... no.- gimió cuando los besos cayeron hacia su lóbulo.
Puedo sentir su suave risa que cortaba su aliento contra el cuello, ella se rindió dejándolo seguir su exploración. Ella no podía evitarlo. Era esa incontrolable atracción que siempre estaba a su alrededor. No sabía por qué le ocurría solo con él.
El sonido de una ventana al abrirse los hizo detenerse e inspeccionar sus alrededores. Estaba todo desierto debido a las actividades extracurriculares en el anexo. Solo que la ventana al final del corredor estaba abierta de par en par, alguien la había deslizado al costado para abrirla. Ichijou la escudó con su cuerpo y esperó que el extraño se manifestase. Según Ayane podrían ser los mismos de Acnología así que palpó su nacaja debajo de su falda.
Un ser saltó hacia adentro aferrándose a la pared y entró con una voltereta. Ichijou y Nii se quedaron de una pieza al verla entrar así. Estaban en un maldito quinto piso y no había forma humanamente posible de escalarlo. No le sorprendió cuando se corrió los mechones de su cara ver a Yuroichi. Ayame pudo notar que llevaba la remera y el jogging con el que se había ido a dormir, soko que tanto la camiseta como el pantalón estaban cubiertos de suciedad y sangre. Sus manos, cuello y rostro también. La remera estaba desgarrada desde el hombro hasta la axila y ella podía ver azomar su sujetador y parte de sus generosos pechos. Sus ojos pasaron por el pelo azabache de Hakyoku y lo vieron todo revuelto y lleno de hojas y ramas. Ella comenzó a preguntarse Cómo carajo hacia Yuu para verse como una diosa amazona sensual y poderosa con ese aspecto. Se sintió algo celosa y miró a Ichijoy tratando de encontrar un indicio de que le gustase lo que veía. No vio nada más que curiosidad.
Entonces Yuroichi los miró directamente como si recién se diese cuenta de su presencia y Ayame quedó congelada. Había muy pocas cosas a la que le temiese, Yuro no era una de ellas. Pero esa mirada vacía, era como la de un animal hambriento o rabioso a punto de atacar.
- ¿Yu-r-ro, dónde estabas? - trató de que su voz no temblara.- Todos estábamos preocupados por tí.
Una sonrisa sarcástica se dibujó en los labios de su compañera y Ayame tembló.
- ¿Se preocupaban por si moría desangrada en el bosque, par de ratas traidoras? - Ayame desconocía ese tono en Yuroichi, estaba cargado de odio y rencor. Desde su lugar pudo ver la herida que Zero le había hecho en el cuello.
- Sabes que realmente nos preocupamos...
Ayame dejó su posición y se acercó a ella tratando de abrigarla con su saco. Hacía un frío que calaba los huesos y Yuro seguía siendo humana. Pero Yuroichi a penas la tuvo cerca le gruñó y cruzó su rostro con una bofetada. La mejilla de Ayame enrojeció y pudo ver a Ichijou dando unos pasos hacia ella pero lo detuvo.
- No me toques.- le enseñó sus dientes como un animal atrapado.- ¿Le gustó a Zero mi sangre y compartió contigo lo que pudo arrebatarme? ¿O quisiste revivirlo en carne propia y bebiste de él como la asquerosa chupasangre que eres?
- Tal vez si no tuvieses tantos secretos y nos hubieses dejado ayudarte, eso no hubiese pasado.- le contestó enojada y la expresión de su amiga cambió por un segundo. Era una profunda agonía viniendo de su interior pero desapareció así como vino.
-¿ Secretos? Tú jamás entenderías por lo que pasé.
Ayame perdió la paciencia y su puño salió despedido directamente hacia el rostro de Yuro. Podría haberlo esquivado pero no lo hizo, y le dio de lleno. Su labio roto comenzó a gotear sangre fresca y Yuroichi simplemente rió.
- Mejor que nadie sabes que mis padres murieron, de pérdidas te comprendería mejor que nadie.
Ayame se dio vuelta e Ichijou seguía allí, como si sintiese que la joven en frente suyo fuese peligrosa e inestable. Ese instante fue suficiente como para que la morena sacase su navaja con velocidad sorprendente y le retorciese la muñeca. Ayame se vio vista en un espiral y terminó con la navaja apuntando al pecho de la ojiplata forzada por la misma.
- ¿Podría matar a alguien a quién amases, Nii?- la mirada de Yuro tenía un brillo espectral y lleno de dolor que ella sintió. Su mano tembló al ver que Yuro la forzaba a hincar su propia carne.
Pudo oler su sangre manar antes de verla caer y la sonrisa de Yuro se enganchó.
- No, no podrías. Puedo verlo.
Los vidrios estallaron a su alrededor y cinco hombres vestidos con protectores antibalas y armas se escabulleron dentro e inmovilizaron a Yuro. Era peor que el sawt y Ayame notó que eran vampiros. Echaron a la joven al piso con fuerza y pudo ver a su cráneo golpearse contra el piso. Con un grito ahogado trató de ayudarla pero Ichijou la detuvo. Uno de los SWAT puso una pistola en la cabeza de su... amiga. ¿Podía decir que Yuro era su amiga? Ella era la única que la conocía a la perfección, y de vez en cuando cuidaba de ella...¿Era Yuro su amiga? Otro de ellos la esposo y le impuso que se arrodillase. Otra figura con un traje de calidad y gran porte pasó delante de ellos. Agarró el rostro de su amiga y le obligó a verle a la cara. Yuro lo miró algo confundida y le escupió el zapato como buena rebelde sin causa. Ayame pudo ver también como Takuma empalidecía.
- Takuma, aléjate de la halfling.- le ordenó el hombre.- Deberías aprender a hacer amistades con cierto grado de linaje.
Ayame fue sorprendida al ver al rubio retroceder con algo de vergüenza. ¿Quién era ese hombre? No parecía muy mayor, con ese pelo rubio y mandíbula fuerte. Ella lo miró pero por supuesto fue Yuro quien le aclaró sus dudas.
- Debe ser un honor tener la presencia de un importante consejal aquí. - se burló la morocha.- ¿Vino a visitar a su queridisimo nieto, Asato Ichijou?
Se le iluminó la idea. Eran parecidos salvo porque la expresión de Takuma era más suave. Asato miró a Yuro lleno de repulsión y odio que no pareció perturbar en lo absoluto a la chica. Aunque estuviese demacrada y de rodillas, ella no dejaba de tener ese porte orgulloso.
- Sabes bien por qué me envió el consejo y pronto estará aquí el presidente de la asociación. ¿No tienes nada que decir?
- Solo que no tengo ni idea de lo que me dices.
- Fuiste hallada culpable del asesinato de humana cuyo cadáver se encontró en la mañana.
- ¿Qué tanto tiempo libre tienes para inventar esas estupideces?
Ni siquiera terminó de decir la frase que las afiladas uñas de Asato Ichijou le arañaron la mejilla, antes que pudiese escapar Yuro lo mordió con fuerza y fue pateada por el SWAT cayendo de bruces al suelo y desde allí desafió a Asato con los ojos.
- Eres realmente repugnante.
- Todos saben que tipo de monstruo soy,- se rió ella.- No me escondo con apariencia aristocrática y pomposos vestidos pretendiendo no querer desgarrar la tráquea de otro.
Antes que el viejo vampiro descargase su enojo en la chica tirada, Yagari lo detuvo con la miarada gélida.
- A Kaname no le gustará saber lo poco profesional que está siendo.- lo amenazó Toga y sus palabras sorprendenmente tuvieron su efecto. Asato le dio la espalda a Yuro y con un gesto le indicó que la llevasen detrás de él.
- Es una asesina. Igualmente será colgada en la horca.- le dijo con dureza el consejal al cazador.
- No hasta que tenga un juicio justo.- le cortó Yagari.- Y hasta que sea declarada culpable, ella sigue siendo inocente.
Ambos adultos se midieron como oponentes viendo quién daría su brazo a torcer. Cuando apareció Kaien y Tobi en el pasillo, Asato siseó viendo su batalla perdida.
- De todos modos está muerta.- dijo mirando a Yuro sobre su hombro.- Su destino es arder en el infierno.
Yagari se paró entre medio de su ahijada y el vampiro tratando de ocultarla a su mirada. Los SWAT se formaron como soldados y empujaron a Yuroichi para que avanzaron. Ayame la vio irse al igual que Yagari pero antes que se perdiese en la lejanía la oyó susurrar a Asato y sintió como un filo de una navaja contra el cuello.
- Yo no le temo al infierno, Asato, ya fui ahí hace mucho tiempo y, ¿saben lo que me dijeron? Tienen un lugar especial con su nombre grabado para que sufra por toda la eternidad. Quizás sea lo suficientemente bondadosa y les mande su cabeza en bandeja de plata. Como ud. Dijo, después de todo mi destino es arder en el infierno. Una muerte más, una muerte
Ayame se estremeció de pies a caveza. Había visto esa mirada solo una vez. Era de uno de los jóvenes de Uroboros que había sido mordido por un sangre pura y que sus compañeros habían tebido que matar. Era la misma mirada que había visto a Yuro desde que se habían reencontrado en Asylum. Solo que ahora era mucho peor. Las palabras de ese chico resonaron en su cabeza al pensar en Yuroichi.
Matenme, ya no hay nada en mí que salvar.
Volvió a fijarse en el espejo por si sus rizos se habían desacomodado. A penas había llegado de la noche anterior con el fenómeno infantil se había tomado un baño para sacarse los restos de la niña muerta. Había sido tan delicioso verla desangrarse con esa expresión de terror absoluto. El niño había bebido hasta saciarse y después juntos se habían ido al bosque resguardados por la noche. Por un momento el pánico la había llenado al cruzarse con esa joven de pelo negro y ojos grises con una chispa salvaje. La sangre manchaba su camisa y temió porque Ezra, su estúpidamente psicópata de apariencia inocente e infantil, se lanzase a matarla por no poder contener sus instintos.
Pero Erza Belac había mostrado no ser tan psicópata como ella creía. .. y se había contenido con una mirada añorante. Asumía ella que era por la sangre que lo llamaba cual brebaje se la eternidad. Para suerte de ambos, ella ni siquiera los había notado. Estaba enfocada en otro dilema interior. Lo cual había molestado levemente al niñato.
Los dos habían vuelto a la guarida subterránea. Nadie podría imaginar semejante castillo escondido bajo tierra. Era espectacular. Ahora ella esperaba a sus otros compañeros, en especial a uno para quien se había enguantado con un vestido con un pronunciado escote. Deseaba ardientemente la mirada del joven educado sobre su cuerpo.
La puerta se abrió y su espíritu seductor se vio pinchado al ver entrar a Erza con sus profundas cocatrices decorando su rostro de niño. Era aterrador. Peor que un cuento de terror. Él se sentó en el sillón más alejado de ella con mirada perdida. No parecía él mismo. Siempre era molesta, con su risa maniática y su hiperactividad.
- Llegan temprano.- oyeron la voz susurrante de Dark Sidhe.
- Tú llegas tarde.- le recriminó Peisinoe volviendo a fijarse en el reflejo que su aspecto fuese impecable para él.
Ds entró colgada del brazo de Karalios. Su máscara hoy llevaba pequeños detalles venecianos y tenía una mueca de profunda agonía, no una perturbadoea sonrisa. Ella siempre se preguntaba como seria su rostro en realidad. La pareja era extraña. De Daksidhe solo podias ver la silueta de su rostro por el velo de luto. De él no podías saber nada.
- Fue espléndido su trabajo, Peisinoe.- la felicitó resonando en su mente.- Es una lástima que otro vaya a ser sacrificado en tu lugar.
Ella bufó irritada. La había llegado la noticia que los idiotas de Asylum habían adjudicado su bella obra a una joven estudiante. Eran tan imbéciles.
- ¿Ya le hicieron el juicio?
- No todavía pero es poco probable que salga impune.- volvió a oír las palabras en su cabeza.- Una verdadera lástima, ella nos hubiese sido útil en el futuro.
A la mitad de la frase, Volkdlak entró con su camisa abierta en el cuello como si recién hubiese salido de una ducha. Se veía pálido. Ella no estaba segura si era por el clima, el encierro en la cueva o la extraña condición de su raza. Se notaba enfermo y nervioso, no como el pulcro y calmado hombre que ella siempre veía. Aleteó sus pestañas coquetamente para llamar su atención pero él pasó directo a sentarse junto a Belac que se acomodó en el regazo del joven como un gatito.
-¿ No hay nada que podamos hacer para evitarlo? - preguntó con seriedad Volk.
Ella se molestó al ver su preocupación. ¿Por qué mostraba tanto interés en una joven que nunca habia visto? Era una colegiala que seguramente tenía algo malo como para que la inculparan de un asesinato.
- Hay algunos sacrificios que debemos hacer por nuestra meta.- fue la única respuesta que consiguió.
Belac tampoco pareció muy contecto de la respuesta y le siseó a Karalios. El hombre lo miró y ella pudo sentir el ki asesino de ese hombre. Era espeluznante. Ezra estaba paralizado en el lugar.
- Karalios, basta.- le ordenó Volk quien era el único capaz de enfrentarlo y posiblemente salir vivo.
- Me preocupa que este repentino interés en esa mocosa te haga débil. - soltó Peisinoe con desdén al ver las emociones que provocaba esa chica. Ella jamás lo había visto así. - ¿La conoces?
- No realmente. - sonrió levemente Volkdlak.- Pero conocí a varios de su familia.
- Los Hakyoku siempre han sido famosos por ser aquellos que "bailan en el filo de la noche". - dijo Dark sidhe pensativamente.- Se podría decir que no son realmente cazadores de vampiros, y tampoco pertenecen a Die natch puramente como criatura del mismo... Pero siempre han conocido su existencia. Sin contar que el nombre de ella es bastante irónico, ¿no crees?
Ella se sintió excluida de la conversación de repente e hizo un mohín. ¿Que tenía de especial esa chica?
- Yū significa valiente. Rõ, hijo. E ichi, uno.- resonó los pensamiento de Karalius.- "El primogénito valiente" es lo que significa su nombre.
- Es algo más complicado que eso y tiene que ver con una antigua maldición sobre el primer ancestro de los Hakyoku, Yoruichi, la mujer de la primera noche. Ella dijo que quien tuviese la desgracia de llevar su nombre moriría joven de manera trágica. Es tradición de sus descendientes tratar de evitar la maldición y honrarla a la vez cambiando las letras de su nombre.
- Sabes bastante de su familia.- acotó Peisinoe con molestia.
- Como muchos otros, debes conocer a tu enemigo.- le contestó Dark sidhe con algo parecido a la risa.- Igualmente con conocer mucho, no impedirá que se extinga su línea cuando ella sea ejecutada tras ser encontrada culpable.
Belac, que había estado extrañamente calmo, volvió a prestar atención a la conversación. Sus ojos escarlata se fijaron en DS y sonrió mostrando sus caninos.
- Si algo me ha enseñado la vida, es que nunca deberías subestimar a la gente... No cantes victoria hasta que ella realmente esté bajo toerra... Nada esta dicho y siempre te puedes llevar una sorpresa.
Esto recién empezaba.
Ellos no ven el monstruo que soy,
no ven lo que hay debajo de mi piel.
Se quedaron con la apariencia de muñeca,
con ese rastro vacío de mi existencia.
Pero yo no lo he olvidado,
lo tengo grabado con fuego en mi piel.
