(Los personajes de Dragón Ball no me pertenecen)

Bulma no pudo evitar recorrer disimuladamente con sus ojos a Yamcha. Se veía muy apuesto como siempre. Sin embargo la mayoría de las veces cuando él abría la boca lograba que todo ese encanto que deslumbraba a la antigua Bulma que lo quiso una vez, se desvaneciera como por arte de magia. Seguía siendo un completo idiota.

Ella siempre había tenido en cuenta, cuando decidió terminar con Yamcha, que esos tristes y angustiosos momentos después de que una relación de tantos años acabara, iban a ser algo tan común como respirar. Muchas personas, en su gran mayoría, conocían a alguien que representaría una gran espina en sus corazones. Pero a pesar de todo se podía continuar viviendo, no es exactamente el fin del mundo ni siquiera de tu mundo, ella lo estaba viviendo en carne propia. Después de la negación a amar de nuevo, su corazón no le permitió cumplir su palabra y ahora estaba entre la espada y la pared con Vegeta.

Podía recordar como si fuera ayer que al principio de la ruptura le había sido difícil asimilarlo por que, para su desgracia, hubo variadas ocasiones en donde lo vio con una de las tantas mujeres con las que le fue infiel. Después se acostumbró a la idea de ya no estar juntos y ahora que lo tenía al frente sonriéndole como si intentara conquistarla una segunda vez, le parecía todo un sueño, ¿en serio él fue su novio? Maravilloso, ahora él sería, por el resto de su existencia, un gran manchón en su currículo amoroso…el único novio de tantos años que tubo y ese tiempo solo le sirvió para darse cuenta de que hay muchos hombres más a quien conocer antes de someterse al martirio de amar.

Su madre, tan dedicada y atenta con su hija única, le organizó varias citas a ciegas, a sus espaldas y sin su consentimiento, con varios empresarios que se relacionaban con la Corporación Capsula, pero todos fueron un fracaso total. Solo uno valió la pena hasta que se canso de que él fuera tan perfecto para ella y decidió dejar todo en una bella amistad.

No tenía sentido claro, rechazar a un hombre por el que muchas pelearían por estar en una cita pero simplemente esa Bulma. Cuando la cita terminó, esa noche cuando aclaró todo en una amistad, pensó detenidamente como nunca antes sus acciones, todo lo que la indujo a alejar a ese tipo de ella, y logró deducir que le gustaban mucho los guerreros. Mucho tiempo con Goku y todos los demás le dejaron eso como un requisito para que ser de su agrado o para atraerle.

-¿Te sientes bien? Te ves algo dispersa- ella le sonrió y le negó con la mano. Por supuesto tantos años de conocerse era mas que obvio que él pudiera identificar cada una de sus emociones. Era una maldición pero no hay nada que pueda hacer para retroceder y deshacer los momentos que compartieron juntos.

-Me alegra verte Yamcha ¿Qué te trae por aquí?- él rio al principio pero era una de esas rizas que se salen como si tuvieran vida propia, cuando algo te da cólera y te enoja, él metió una mano en su bolsillo pero Bulma pudo ver claramente como lo estaba cerrando con fuerza. Siempre que peleaban pasaba lo mismo, él sabía lo incomoda que la hacía sentir todo ese tipo de expresiones corporales agresivas. El cuerpo de la peli azul se encogía casi por reflejo, debido a que la inseguridad comenzaba a aparecer. Por esa razón él escondía su mano en su bolsillo y así ella no tendría que sentirse amenazada. Pero en realidad Bulma estaba muy perdía en esos momentos como para prestarle atención a Yamcha, ya que lo único en lo que podía enfocarse era en ¿como enfrentaría a Vegeta de nuevo? Todavía tenía tanto que decir. Él le frunció el ceño-¿Qué ocurre?-le preguntó ella después de analizar que no lograban encajar todo para saber a que venía tanta furia.

-¿En serio no tienes ni una mínima idea por la cual estoy aquí?-su voz era una combinación de tranquilidad fingida y desconcierto, ella desvió la vista ligeramente y la volvió a posar en los ojos medios coléricos de su ex novio. Le negó con la cabeza dándole oportunidad de explicarle la razón de todo ese pequeño espectáculo que estaba montando en la cocina de su casa-Te esperé por una hora Bulma ¿en serio me querías dejar plantado? ¿No te importan mis sentimientos?- "Oh claro el mensaje de esta mañana" se pensó.

-Primero que todo, eso no era una cita oficial ni mucho menos, aparte no es ninguna obligación mía ir si no quiero… ¡tu me dejaste incontables veces plantada!- hizo una pequeña pausa, Yamcha pudo ver en la cara de Bulma que más bien ella estaba sintiendo como asco hacia él-… si viniste para eso pierdes tu tiempo. Yo no tengo que hacer ni hablar nada contigo Yamcha, eres un magnifico AMIGO pero nada más- enfatizó esa ultima palabra, en el ultimo mes le llegaron rumores de que él tubo el descaro de expandir un rumor, le dijo a toda la cuidad que ella llora todos los días por él y que todavía lo amaba.

Al principio le molestó tanto pero al pasar un rato se le fue olvidando, ella sabia que no era verdad, y siempre la verdad sale a la luz solo era cuestión de tiempo para que él explotara y la viniera a buscar. Por supuesto que Yamcha se estaba muriendo por verla en la palma de su mano pero parecía todo lo contrario, ella lo tenía totalmente dominado.

-¿Ya conociste a otro?- preguntó serio, ella puso cara pensativa y asintió.

-Si creo que si- ella vio como el rostro de Yamcha caía en el piso, de seguro que pensaba que ella se le iba a tirar encima apenas lo viera, "iluso". Él avanzó hacia ella y la tomó de los hombros amablemente, casi en un intento de caricia.

-Bulma cariño, no necesitas hacer esto- la peli azul frunció el ceño y le hizo una cara de pocos amigos "¿hacer que exactamente?" se pensó- todos sabemos que hacer celar a la persona que se ama es un acto de inseguridad, no deberías intentarlo, aquí estoy contigo- él hizo la cara más "tierna" que pudo. Ella cerró los ojos con fuerza, estaba sintiendo toda la repulsión que contuvo por mucho tiempo porque lo apreciaba como amigo por eso no se había dejado pensar mal de él cuando comenzaron los rumores que él mismo invento para su propia conveniencia.

Ya no más amabilidad con ese infeliz que tenía enfrente. ¡Lo iba a matar! Bulma ya iba a decirle algunas palabritas para que se le bajaran los sumos por la fuerza sin embargo toda palabra que iba a ser pronunciada quedó atrapada por que Yamcha la besó.

Bulma abrió sus ojos tanto como pudo, intentó apartarlo pero no lo lograba así que le mordió la lengua cuando él pensó que ella abrió su boca para permitirle profundizar el beso, gran error. Yamcha se apartó y se quejó.

-¿Qué crees que haces? Estas loca- Bulma caminó hacia su izquierda en donde se encontraba el refrigerador y lo abrió, tomó varios huevos y los comenzó a tirar, uno tras otro. Él se comenzó a alejar, incrédulo, mientras esquivaba los huevos.

-Eres una basura, lárgate de mi casa y no pienses en volver una vez más- mientras decía todo eso con un tono un poco amenazante, tiró unos diez huevos más, ya varios le habían pegado a él, tenía una cara de desconcierto.

-Tranquilízate ¿quieres? ya me voy, pero tu te lo pierdes Bulma. ¡No vas a encontrar a nadie como yo otra vez!- en ella brotó una mirada de malicia y le respondió con toda la frialdad que pudo.

-Es una amenaza o una promesa, porque esa es la idea que tengo al no querer nada contigo, no quiero toparme con un idiota como tú de nuevo en mi vida- y con eso él la miró con resentimiento e incredulidad, quería decirle algo pero ella le dio en un punto débil, por lo que decidió que no tenia nada que hacer ahí.

Bulma lo miró irse, su respiración volvió a la normalidad pero se estaba mareando un poco. Mucho estrés en los últimos días le estaba pasando la cuenta. Miró el suelo, genial ahora tendría que limpiar.

O tal vez no, a lo mejor encontraría un robot que pudiera hacer eso por ella. Y con su suerte lo encontró en una de las cómodas de la cocina, habían varias capsulas de esa clase de robots. Accionó una y decidió ir a darse una ducha.

Caminó hacia las escaleras y las subió con mucha lentitud. ¿Qué habría pasado con Vegeta? "Tal vez este en la cámara de gravedad" se pensó y abrió los ojos en señal de "tengo una idea", esa sería otra oportunidad para poderse acercar.

Desanduvo lo que caminó y se dirigió al patio. Avanzaba con un paso normal pero su corazón se estaba acelerando, quería tenerlo cerca de nuevo, le parecía casi un sueño lo de hacía un rato. Se paró al frente de la entrada de la cámara, no lo vio dentro y no se quería arriesgar a entrar nuevamente ahí. "Supongo que no tengo tanta suerte" se pensó. Decidió dejarlo para otra ocasión. Miró una vez más en interior pero solo el vacio estaba, se volteó para alejarse y se sobresaltó al verlo parado con los brazos cruzados al frente de ella. Dejó escapar un poco del aire que aguantó por la impresión inconscientemente.

-Vegeta-hizo una pausa y volvió a ver el interior de la cámara, ahora que él estaba debería aprovecharlo para que entraran a ver que tan malo iba a ser repararla…de nuevo, aparte no sabia como comenzar una conversación con él, al menos no del tema que le gustaría que hablaran.

Juntó un poco de valentía al ver que él no tenía planes de hablarle y solo la miraba, entró a la cámara de gravedad, por dicha el día no se había acabado y todavía la luz natural del sol iluminaba el horrible lugar en donde pensó por unos segundos que sería su fin. Ya estaba en la mitad de la cámara de gravedad y se detuvo de pronto. Miró el suelo como intentando unir muchos cabos sueltos. Dirigió su mirada hacia el techo y arrugó el seño en señal de duda.

-Vegeta-dijo de nuevo pero un poco entrecortado, no podía controlar los nervios que se estaban presentando al reanimar la situación de hace al menos unas tres horas en su mente, miró hacia atrás para buscarlo con sus grandes ojos celestes-¿Cómo es que casi no me duele el cuerpo? Recuerdo que caí y no fue exactamente como para que solo me duela un poco las piernas al caminar y la cabeza- él se quedó serio pero se adentró en la cámara de gravedad, paró más o menos a un metro de ella, tenía sus brazos cruzados en su pecho.

Aunque Vegeta no lo admitiera, ni siquiera mentalmente, la atracción que tenía por la humana era más de lo que podía manejar. Quería estar cerca de ella, a pesar de todos esos inconvenientes con su orgullo. Antes cuando Yamcha entró a la casa se pensó en hacerlo pagar por su importuna visita sorpresa. Pero eliminó el pensamiento al darse cuenta que algo andaba, no exactamente mal pero bien tampoco era una palabra para definir la situación. Desde que la curó presentía a Bulma literalmente dentro de él "¿Qué demonios está pasando?" Se cuestionó. Cada una de las emociones que ella experimentaba, podía identificarlas en él y no necesariamente le estaba gustando….o tal vez si. Inclusive se dio cuenta de que la escoria la besó. ¿Cómo se dio cuenta si él estaba en techo? No estuvo ni siquiera cerca de ellos y no les prestó atención porque su orgullo no lo dejaba. Pero igual supo que sentía ella, primero tenía confusión, luego enojo y por ultimo furia.

Pensándolo con más detenimiento ya estaba comenzando a encontrar la respuesta a esa pregunta. Cuando curó a Bulma él utilizó una técnica que su madre le enseñó y como nunca la dejó hablarle mucho en esas clases de curación que le daba en esporádicas ocasiones, no sabía los pros y los contras de dicha técnica, y parecía seguro de que ya los comenzaba a experimentar. Ella aprovechaba cuando su padre no estaba cerca para inculcar un poco de sentimientos en su hijo único, por supuesto que el rey Vegeta no iba a dejar que ese tipo de cursilerías fueran aprendidas por Vegeta y su madre sufrió las consecuencias por revelarse contra las ordenes directas del rey. Lo ultimo que recordaba de ella eran sus lagrimas y sus palabras –"…eres fuerte así que protege a quien ames hijo…-" cuando su padre se enteró de eso, lo sometió a un castigo de un mes de tortura para "sacar" esas debilidades que su madre le dio.

Durante el castigo se juró y fue obligado a hacerlo de todos modos, que al único que protegería sería a si mismo y nada más, cada decisión que fuera más conveniente para él y su nación, en cierta situación, esa sería la que tomaría sin importar lo que pasara con los demás.

Bufó para alegar el indeseado recuerdo.

Gracias a que el estado de ánimo de ella se calmó, él tuvo unos instantes más para seguir analizando las razones por las cuales algo lo unía a ella. "¿será porque el regalé un poco de mi vida?"¡Claro! Era obvio, él mismo se encadenó emocionalmente a ella sin querer, pero a simple vista Bulma no parecía capaz de saber lo que él pensaba.

-¡Oye saiyajin! ¿Te vas a quedar parado ahí o me vas a responder? Quiero saberlo- demandó la mujer. "si, ella no sabe lo que me pasa a mi, solo yo con ella" afirmó.

-Tal vez lo sepas si reparas la maquina- le dijo para despistarla, todavía intentaba armar una teoría estable que explicara todo, vio como ella se dirigía hacia el panel de control y se puso blanca.

-¿Qué pasó? Lo destruiste completamente, ahora tengo que empezar de cero…- y él la interrumpió en medio de sus quejidos.

-¿Para que insistes en repararla si no puedes? Que terca eres- le dijo con tono despreocupado, ella lo miró con ojos resentidos.

-Por que ya te lo prometí ¿de acuerdo? No retrocedo a mi palabra aunque me cueste la vida- le dijo seria- no puedo permitir que destruyas mi hermoso y preciado planeta solo porque quieres entrenar- estaba bien para Bulma, no le molestaba repararla, simplemente perdió un poco la confianza en sus habilidades como científica y Vegeta con sus comentarios no la ayudaba del todo. Ahora en lo que su mente se estaba enfocando era en ese beso tan asqueroso que Yamcha le dio, quería acordarse de su beso con Vegeta pero no podía.

Vegeta rió por la repuestas porque pudo sentir la determinación de ella, aunque un pequeño nerviosismo la delataba.

-¿Crees que puedes cumplir?- le preguntó retándola- no es como que antes hiciste mucho- ella rechinó un poco los dientes pero eso no pasó desapercibido para él y le dijo.

-A ver sayajin ¿Qué te hace pensar que eres tan bueno? Eres solo fuerza nada más- le sonrió maliciosa y él seguía serio.

-hmm, considerando que lo dice una humana, tu palabra no es muy relevante ¿sabes? - sus palabras no sonaban groseras sino más bien incitadoras a una pelea verbal como las de siempre, en donde los dos competían para ser el que dé la ultima palabra.

-Pues te digo sayajin estas entre humanos así que los que importamos somos nosotros- Bulma avanzó hasta quedar frente a frente.

-Ni toda tu raza junta podrían contra mi- ella desvió su mirada, no temerosa por lo que dijo sino que asustada por si no encontraba algo con que contraatacarlo. Lo miró de nuevo y le dijo muy segura.

-Hablas mucho ¿sabes? No me intimidas Vegeta- estaban muy cerca ahora. Vegeta tenía claro que ella era diferente a casi todos los terrícolas, con más valor e inclusive era muy débil físicamente pero eso no la detenía. Las sabandijas como Yamcha y Krillin tenían algo de poder y sin embargo se encogían de hombros si se trataba de él.

Esa era una de las razones por las cuales ella se había ganado su respeto. La peli azul miró sus labios rápidamente.

-No entres en campo minado algo malo puede pasar- ella se puso seria de nuevo hora quería mencionar lo del beso. Lo miró, se sentía algo tonta porque los nervios la estaban acorralando. Él por la conexión que tenía pudo saber como se sentía, no parecía alterada por lo que él le dijo sino por algo más.

-¿Podemos hablar de lo de antes? Se que tu orgullo no se va a dejar pero quiero que lo intentes de nuevo- sonó a una suplica, él alzó una ceja, ya entendía la razón del cambio de humor en la mujer. Se quedó callado para ver hasta donde ella iba a llegar- No te pido que hables específicamente de lo que sientes- no soportó mucho y tuvo que desviar la mirada para continuar- No se como decirlo…- él no se inmutaba, ella estaba apunto de un colapso emocional pero se animó a terminar lo que quería decir-…Vegeta-lo miró a los ojos- ¿soy de tu agrado?- fue lo mejor que pudo decir, él bufó y mantuvo el contacto visual.

-¿Te interesa mi aprobación?- él estaba sintiendo todo el miedo que la envolvía por lo decidió hacerle frente-te he dado muchas oportunidades, debe ser por algo- ella bajó un poco la cabeza y sonrió. Eso fue más de lo que ella esperó.

-Sabes, también me agradas- le sonrió de oreja a oreja, para Vegeta eso fue un espectáculo magnifico, nunca había visto a una mujer tan hermosa en su vida. Volvió a soltar un bufido pero colocó una mano que la deslizó por la cara de Bulma, sus mejillas de un color algo pálido que comenzaban a tornarse rosado pero era perfecto, quería asegurarse que todas esas "tonteras" como las llamaba su orgullo, no se las estuviera soñando porque, que humillante sería. Retiró su mano y la miró serio.

-No te acostumbres a cosas como estas por que no van conmigo, todavía puedes retractarte- ella no dijo nada pero se le acercó, sus rostros estaban cerca y ella avanzó para besarlo pero él la paró en seco. La miró y la besó.

Bulma medio rió en ese beso un poco más activo que el primero. Ahora los dos pelearían por ver quién tendría el control.


No se como más los podía acercar, a mi me gusto =) espero que a ustedes también que son los más importantes. Por favor comenten que necesito saber que piensan =) Perdón si se me fue alguna falta de ortografía, suele pasarme.

COMENTEN Y SEAN FELICES =) GRACIAS. Sami =)