Sirius Black y Marlene McKinnon.

-Siempre te gustó que combináramos…

-Y a ti siempre te gustó ser idiota.

Sirius soltó una carcajada y Marlene lo mira de reojo. Los dos de negro, con la bufanda blanca alrededor del cuello. Marlene se la quita, en aquel apartamento hacía calor. Mientras Sirius molesta al perro negro que descansaba en el salón y ahora tan solo le ladra a aquel hombre que apareció de repente en el salón de sus dueños.

-¡Sirius, los vas a despertar! -se quejó Marlene.

-Si se despiertan aun les da tiempo a echar un polvo mañanero.

-¿Siempre estás pensando en eso? Eres un cochino.

-¡Y aun así te gusto!

-¡Joder, Padfoot, hoy es nuestro día libre! -le riñe James Sirius Potter, saliendo de su habitación, en ropa interior. El perro mira a su dueño y a los dos sujetos parados en medio del salón intermitentemente y no entiende porque James Sirius no hace nada al respecto.- No me mires así. ¿Qué quieres? ¿Comida? Yo también, pero no son horas de desayunar. Son horas de dormir.

-Es clavado a James… -dijo Marlene, sorprendida. James Potter I es el mejor amigo de la pareja y los dos sonríen al ver al nieto de este. El perro sigue ladrando y alternando la mirada entre su dueño y los dos espíritus o fantasmas del salón.

-¿Quieres pasear? Pues no estás ni tibio si piensas que voy a sacarte a pasear a golpe de veinticuatro de diciembre a las siete de la mañana. ¡Hace frío fuera!

-James, ¿quieres dejar de discutir con el chucho? -le gritó Avani desde la habitación.

-Háblale con respeto al perro. -le dijo James, amenazándola con un dedo de broma.

-Si me quiere más que a ti. ¡Ven, Padfoot! -y el perro en cuanto oye la voz de la chica salta hacia la habitación y sube a la cama para darle los buenos días con un lametazo en la cara. James, Marlene y Sirius siguen al perro. James se deja caer en la cama y la pareja de muertos los miran desde el marco de la puerta.

-¿Tú sabes que bebe agua del váter?

-¿Estás celoso?

-Claro.

Avani se ríe y se echa encima de él para darle un lametazo en la mejilla. Juego que termina con un beso subido de tono.

-¿Qué te dije? -le dijo Sirius, levantando ambas cejas de manera insinuante.

-Todavía no entiendo porqué te soporto. -dijo Marlene, tirando del jersey de Sirius hacia el salón.

-¡Fuera, Padfoot! -grita James, tirándole un cojín. El perro sale del dormitorio y se sienta observando a Marlene y Sirius que están sentados en el sillón.


Sirius y Marlene están ahora apoyados en la barandilla de un pasillo colgante que hay sobre unas galerías de Londres. Él la pica, ella se pica. En resumen: su relación al natural.

-Para que ahí vienen… -le dice Marlene a Sirius, señalando con la cabeza una pareja que caminaba muy tranquilamente con el perro entre ellos.

-¿Le compraste algo a Lily?

-No, pensé que eso lo ibas a hacer tú.

-¿Comprarle el regalo a Lily?

-Y a mamá. -dijo James, divertido.

-Te odio. Pues tendrías que haberme avisado.

-¿Y qué es lo que estoy haciendo? -dijo James. Avani le golpea en la boca del estómago. Marlene y Sirius intercambian una mirada divertidos.- ¿Vas a comprarle algo a tu madre?

-No… Sigue sin hablarme y con mi padre. Así que por mucho que me duela no… -dijo ella, emocionándose.

-¡Consuélala, idiota! -le grita Sirius. James inmediatamente para su caminata para abrazar a Avani. Ella sonríe sobre su hombro.

-¿Y esto?

-Porque eres la mujer más maravillosa del mundo.

-Devuélvele el cumplido. Bajo toda esa autoestima necesita escucharlo. -le dijo Marlene.

-Tú eres el mejor chico que se pudo entrometer en mi camino, James Sirius.

-Lo sé…

-Idiota. -musita Marlene, pero sonríe.

-Idiota. -le dijo Avani, pero sonríe. La pareja de jóvenes pasa por debajo del puente en el que están Marlene y Sirius, ellos cambian de barandilla para seguir mirándolos. Pero Avani y James tan solo se cogen de las manos y ella apoya la cabeza sobre su hombro, paseando tranquilos.

-Eres la mujer más maravillosa del otro mundo. -le dijo Sirius a Marlene.

-Y tú eres el idiota más encantador y perfecto del otro mundo.

Sirius y Marlene se dan un dulce beso y Padfoot los interrumpe ladrando hacia ellos de nuevo.

-Tu perro se ha vuelto loco. -le dijo James a Avani, que se ríe y tira de él para seguir caminando.


¿Qué puede haber mejor? James y Avani + Sirius y Marlene. No sé, a mí, me parece perfecto.

Y hasta aquí el capítulo de hoy. Y así aprovecho para desearos una muy muy feliz Navidad y feliz Noche Buena.

Nos leemos pronto, esto aun no terminó ;)