Buenas, en esta ocasión he tardado levemente más, pero aun así aquí esta este capitulo, espero os guste muchísimo, y de verdad os agradezco el apoyo realmente creo que sois lo que incentiva a los escritores ^^

Un saludo! Disfrutad!


Cap 9: Tregua

Kylo no se movió en todo el día, de al lado de la joven, no apartaba su vista, estaba horrible. Los huesos de la cadera se veían muy marcados por debajo de la túnica de Luke, y su rostro lleno de heridas no mejoraba la imagen. Varias veces un droide de asistencia medica tuvo que reponer el suero y curar sus cortes, algunas heridas dejarían cicatrices, no muy grandes para suerte de la muchacha, pero aun así cicatriz. Sin embargo los grandes moratones no eran posibles de tratar, solo el tiempo y la paciencia acabaría con ellos.

La joven comenzó a abrir los ojos con pesadez, se movía lenta y cansada pero parecía comenzar a despertarse. Kylo Ren que se había quedado dormido apoyado sobre sus brazos en la camilla, no se percato de que la joven se moviera. Esta pronto pudo comenzar a apreciar la sala donde se encontraba, parecida a la primera donde le atendieron, pero mucho más pequeña. Miro a cada lado ¿por qué no estaba en la celda? Le sorprendió verse fuera de ella y mas aun encontrar al caballero al lado suyo sin ataduras y dormido. Dirigió con lentitud su mano hacia el rostro magullado del moreno acariciándolo lentamente, se había negado a que le curara el droide hasta que no estuviera completamente atendida la castaña. No podía moverse apenas aun por la falta de fuerza, y por eso mismo parecía que prácticamente dejaba caer la mano inmóvil, solo sintiendo el calor del otro.

El caballero ante aquel contacto abrió los ojos, ella lo miraba, aferro su mano fuertemente sin dejarle separarla de él mientras disfrutaba del contacto con los ojos cerrados. -No pude sacarte- dijo levemente.

-No importa, ya estoy fuera.- hablaba lenta haciendo pausas entre las palabras, sonreía mientras lo miraba.

-Pero yo no pude hacer nada.-

-No es culpa tuya.- la voz suave de la castaña era muy distinta a la que usualmente poseía, estaba tranquila, aunque cansada y no sentía resentimiento alguno hacia el moreno. -Me siento honrada de que sea la causa de tus preocupaciones, aunque sea egoísta decirlo.- añadió divertida en apenas un susurro, mientras cerraba los ojos con calma intentando descansar. El moreno por su parte levantó la mirada hacia la joven mientras se movía de su situación, para acercarse a ella, con delicadeza. Instintivamente la Coronel lo rodeo con los brazos atrayendolo hacia si. El joven hizo lo propio imitando a la menor mientras la sujetaba protectoramente.

-¿Qué me has hecho?- preguntó también en un susurro apoyando su frente sobre la joven.

-Te he vuelto humano de nuevo- sus ojos aun cerrados denotaban calma y una pequeña sonrisa fue lo que incito al moreno a salvar las distancias. Sus labios se unieron, era un contacto suave, lento y delicado, que la muchacha no dudó en corresponder. No duró mucho y aun así fue suficiente, la sonrisa de Uri se ensanchó en cuanto se separaron, antes de que una mueca de dolor le impidiera mantenerla. Aun tenia los grabes cortes en sus labios debido a la falta de hidratación. El gestó del moreno vario a una mueca de molestia al ver como esta era incapaz siquiera de sonreír sin notar el dolor en su cuerpo. La atrajo más sujetándola firmemente mientras posaba sus labios sobre su frente, por su parte ella agarraba cuan fuerte le era posible la espalda del mayor en un intento de no separarse de él, pero sus fuerzas no se lo permitieron por mucho.

-No deberías moverte, descansar es lo que mejor te vendrá.- dijo serio.

-Me he dado cuenta- bromeó -¿Te puedo pedir un favor?- preguntó esta volviendo a mirarlo.

-Dime.-

-Déjame dormir por unos días.- parecía más suplicarlo que pedirlo, su cuerpo estaba tan mal y era de tal forma como lo notaba, que necesitaba de ese descanso auto impuesto si o si. El joven cabeceo afirmativamente -Gracias.- musitó una ultima vez antes de que el moreno volviera a besarla una ultima vez, antes de pasar su mano frente a su rostro haciéndola caer en la inconsciencia. Recorrió con calma todo el contorno de sus mejillas y labios con la yema de los dedos, no podía verla así, pensó una ultima vez antes de moverse para salir de aquella instancia.

Apenas había salido unos pocos metros de la habitación cuando se encontró de frente con su tío. La mirada que le dedicó estaba cargada de rabia, no quería verlo, no quería hablar con él, lo único que sentía hacia aquel hombre era rabia, ira y unas ganas de matarlo que le consumían por dentro.

Se movió en dirección a la pequeña cocina que tenia la nave. -Ya dije que lo siento.- Dijo el mayor quedándose quieto en su posición mientras lo observaba moverse.

-Tus disculpas carecen de valor.- las palabras iban cargadas de odio.

-Jamas querría que le hicieran daño.-

-¡No solo es el daño!- gritó parándose en mitad de aquel pasillo para girarse con brusquedad -Tú conoces su pasado, ¿como eres capaz de perdonarte que nuevamente se vea expuesta a eso?- caminaba bruscamente hacia el mayor enfrentándolo a escasos centímetros.

-No me lo perdono- hizo una pausa agachando la cabeza desviando la mirada -ni un instante me costó acabar con esos asesinos cuando vi lo que le hacían.-

-¿Y el resto del tiempo? Yo no vi mas que lo que le hacían esos días y ella no ha hablado- golpeaba con el dedo el pecho del mayor -¿Quien te dice que los días que tú no estuviste no le hicieron nada similar?- El jedai quedó en silencio, por largos ante aquel acto no se aguantó -¡No eres mejor que yo!- escupía sus palabras -he matado mucho, pero tu no eres la excepción.- no lo respetaba, hacia años que ya no sentía respeto por aquel hombre. -eres tan similar a mi, que incluso compartimos la muerte de nuestros padres por nuestras propias manos.-

-Sabes que eso no fue así-

-Yo solo se, que tu mataste a mi abuelo y ahora casi nos matas a nosotros.- Le espetó casi sin fuerzas, él también estaba agotado y su cuerpo no estaba en las mejores condiciones. Lo miró con asco -Pienso matarte, si no lo he hecho ya es por ella.- marchó sin miramientos.

-No seas estúpido Ben- Skywalker se quedó estático viéndolo marchar, era un error suyo lo reconocía.

Los días pasaron, el silencio en aquella nave era absoluto, roto unicamente en los momentos que maestro intentaba buscar al alumno y este se negaba acusándolo incontables veces. Kylo buscaba recobrar su forma, entrenaba día y noche, en espera de que la joven despertaba. Vigilaba los pasos del mayor, no lo perdía de vista, no había opción a que conversación alguna con él, pero aun así seguía siendo su presa, no permitiría que se fuera de allí tan fácilmente. Años había pasado buscándolo y ahora lo tenia allí delante, fuera como fuera no lo dejaría impune, sobretodo tras los recientes acontecimientos. La nave no se movió en aquellos días Kylo no lo consintió, mientras que Uri siguiera estando en esas condiciones nadie abandonaría el lugar.

-¿A donde vas?- preguntó Luke mientras veía marchar al caballero.

-No te incumbe.- caminaba dándole la espalda al mayor sin siquiera girarse para responder.

-Salir es peligroso.- le advertíó desde la rampa.

-Se valerme por mi mismo.-

-No lo niego, pero ahora mismo alguien mas depende de ti.- le recordó el mayor.

-Precisamente, por eso- se paró en seco -no pienso consentir que no tenga siquiera ropa para ponerse.- finalizó serio mientras se adentraba en el interior de lo que fue su cautiverio. Buscaba por todos lados, la joven había sido despojada prácticamente al completo de las ropas. Entró en aquella sala que tantas veces había sido el origen de sus torturas, y sin pararse a mirar el cadáver que en el suelo se encontraba recogió lo que pudo salvar de las pertenencias de la muchacha. No era mucho, puesto que la camiseta estaba completamente destrozada, pero al menos algo era.

Cuando salió del edificio aun Luke estaba vigilante en la entrada, hasta que no lo vio aparecer no se adentró en el interior. Revisaría el estado de la muchacha, llevaba ya tres días en un sueño inducido y mediante el suero parecía que se estabilizaban algunos parámetros de su cuerpo, solo quedaba que cuando despertase se alimentara bien.

Kylo entro en la sala dejando las prendas que encontró en una de las sillas, sentándose en la otra como había cogido como rutina.

-Debería despertar ya, su cuerpo ya esta estabilizado.- informó el mayor sin desviar los ojos de la maquinaria.

-La dejare descasar un día mas.- el único momento en que podían dialogar sin gritos y amenazas era cuando trataban el estado actual de la joven, en un intento por no alterar su descanso.

-Ella es fuerte, no requiere de tanto descanso.-

-Si lo necesita- no lo miraba, solo vigilaba a la joven.

-Ben, te equivocas, ella es mas fuerte de lo que crees, tu la infravaloras demasiado.- le advirtió serio captando la atención del moreno con un deje de molestia. -Ella también es capaz de usar la fuerza.- Esas palabras parecieron sorprender al caballero.

-Mientes.-

-No lo hago- hizo una pausa mientras se sentaba en otra de las sillas. -Ella podría haber sido una gran guerra.-

-Lo es-

-Aun mayor, pero no era pura, no podía entrenarla.-

-¿No podías? ¿o no querías?- acusó nuevamente.

-No quería- reconoció -aunque lo hice, pocas veces- negó con la cabeza -no es capaz de controlarse, sus sentimientos la hacen caer en el lado oscuro en repetidas ocasiones.-

-Eres un hipócrita, igual que todos los de la resistencia- añadió -yo tengo la posibilidad según vosotros de redención después de escoger voluntariamente la oscuridad, en cambio ella, que pidió en su momento formar parte de vuestra tan querida luz, fue rechazada, sin que siquiera os molestarais en enseñarla a controlar ese lado que tanto dices que posee y que en su momento jamas había aceptado.-

-No es lo mismo-

-¿Explícame la diferencia?-

-Tu naciste, te criaste y aprendiste de la luz, ella posee desde un inicio la oscuridad latente en su cuerpo, no puede evitarla, es parte de su ser.-

-Pero no la consume-

-No, no lo hace-

-¿Entonces? La conozco desde hace mucho es capaz de matar sin piedad, es la mejor soldado que puedas conocer no tiene remordimientos, y aun así, te puedo decir que es más consciente de sus actos y es más capaz de seguir el camino de la luz voluntariamente de lo que jamas lo seré yo.- Su tono serio se hizo palpable sus palabras seguras afirmaban la veracidad de lo que decía. -Incluso es más capaz que todos vosotros, de hacer que otros lo sigan.- Añadió mirándolo muy serio, la conversación se daba por zanjada su mirada lo advertía y el mayor aun con molestia aceptó esa decisión.

La noche llegó y con ello un nuevo día. La joven ya por fin había despertado, se movió durante tiempo perezosa y cansada pero en poco ya se hubo acostumbrado a su actual condición.

-No deberías exigirte tanto.- la voz de la joven se hacia presente fuera de la nave donde Kylo volvía a repetir sus rutinas de ejercicios.

-Y tu no deberías moverte mientras no estés recuperada.- su mirada se posó en la castaña, se movía usando una especie de hierro que había encontrado por la nave.

-Ya estoy bien.-

-No es cierto- paró en seco sus movimientos -aun te queda mucho hasta que te recuperes.-

-Si Skywalker me coloca la pierna provisional podre recuperarme antes.- Luke había encontrado hacia días una pierna en un mercado, la había traído para colocársela mientras estuviera presa, pero nunca dio tiempo a ello. No era buena mas bien una chatarra, pero le permitiría andar sin necesidad de usar un apoyo.

-En cuanto estemos en la base te pondrán una que sea completamente funcional.- sus palabras eran serias, el tema de la pierna de la castaña era en cierta manera tabú.

-Entonces podre volver a darte una paliza.- Se reía mientras intentaba sentarse en una de las plataformas de la nave que sobresalía sobre el suelo, mirando desde las alturas al joven. -Por cierto ¿Que planes tienes? Llevamos mucho tiempo aquí.-

-Hasta que no estés bien no iremos a ningún sitio.-

-¿Y con tu tío?- preguntó mas curiosa, la mirada que recibió delataba que solo deseaba matarlo. -Nos puede ser más útil vivo.-

-No será fácil sacarle información.-

-Cierto, pero ahí estas tú. El es fuerte, tu también pero de distinta manera- se encogió de hombros. -supera al maestro.-

-Ya lo superé-

-Demuéstralo- lo miraba divertida, era un reto y uno muy tentador. El moreno retomo sus movimientos mientras que Luke se aproximaba desde el interior de la nave.

-Ya tengo la pierna lista.- la llevaba en la mano, era muy similar al estilo de prótesis que él usaba actualmente, aunque se veía mas dañada y usada.

-Estoy impaciente por volver a moverme con libertad.- hizo el intento de levantarse pero le fue casi imposible.

-¿Necesitas ayuda?- Preguntó el jedai viéndola, pero antes de que ella pudiera siquiera contestar, Kylo se había acercado hacia la posición en la que estaba, y desde tierra firme la agarró de la cintura para bajarla hasta el suelo.

-Gracias.- musitó la joven, Kylo no respondió solo se limitó a volver al entrenamiento mientras observaba de refilón como Uri subía a la nave para seguir al maestro.

No costó demasiado colocar la prótesis. Luke con ayuda de la fuerza y el droide medicó buscaba los puntos exactos de unión de la pierna al aparato.

-Ten cuidado- se quejó cuando toda la pierna dio una encogida.

-Disculpa.- no apartaba la mirada estaba completamente concentrado en lo que hacia.

-¿Qué harás ahora?-

-¿Qué debería hacer?-

-No lo se, nos capturaste con una intención y en todo este tiempo que estuve encerrada no escuche ni una sola vez una pregunta referente a lo que tu querías saber.- le miró muy serio, nunca fue ese su objetivo.

-¿Acaso me lo vas a decir ahora voluntariamente?-

-Ni de broma- una sonrisa burlona adornaba su semblante.

-¿Entonces?-

-Solo quiero saber que pasa por tú cabeza, ambos buscáis algo.- movió la pierna probando el movimiento para que el mayor reajustara. -Tú necesitas algo de él, él algo de ti y aun así estáis los dos tirados en este planeta, con una nave que no se mueve ni un milímetro de su situación.-

-Nadie se moverá de aquí hasta que estés en condiciones.-

-Ya estoy en condiciones-

-Ben no opina lo mismo-

-Kylo- corrigió, obteniendo una mirada de desaprobación por parte del mayor. -y de igual manera, yo se cuando estoy bien y cuando no.-

-Tú sabes demasiadas cosas.-

-Cierto.-

-¿Por qué no me ayudas y me dices la localización de la base de la Primera Orden?- preguntó tajante dando por terminado su trabajó. Urí se alzó de pie con cuidado, se apoyaba en la camilla mientras buscaba estabilizarse con ese nuevo apéndice.

-¿Por qué debería?- dio un par de pasos, era torpe, debía acostumbrarse.

-Porque tú también crees en él.-

-Si, creo en él- hizo una pausa mientras se giraba ahora muy seria. -pero yo creo en él independientemente del camino que escoja- se movió dispuesta a salir pero el jedai prosiguió sus palabras.

-Podría instruirte.- Uri se paró en seco, giró completamente y con una sonrisa que jamas hubiera imaginado ver el maestro ante aquella sugerencia, contestó.

-Ya no necesitó que me entrenes- sentenció -nunca quisiste entrenarme, aprendí sola a defenderme y Kylo tampoco tiene intención de entrenarme, me ve débil en ese aspecto- informó divertida.

-Quizás ahora si quiera entrenarte- ante esas palabras la joven cambió su mueca divertida por una seria.

-¿Le has dicho sobre mi?-

-Si-

-No tenias derecho- se movió cuan rápido pudo hacia el mayor para empujarle, haciendolo chocar contra la camilla.

-No se por que se lo ocultas.-

-¡Yo no le oculté nada, simplemente el no es capaz de verlo!- se exaltó.

-Porque estas bloqueada-

-¡Por voluntad propia!- gritó molesta, hacia años que había renunciado a la fuerza renegaba de ella, la había bloqueado en su mente –ademas con lo poco que sé me basto y me sobro, apenas me enseñaste y muchos conocimientos de los que ahora poseo los obtuve por mi misma, no creo que el que ahora me instruyera nadie variase mucho mi condición. Ademas, no he tenido que usar en años la fuerza para nada, unicamente la reservo para casos extremos.-

-Como ese gusano.-

-Si, como ese gusano- Sentenció mientras veía la negativa palpable en el rostro del mayor, no entendía por que lo hacia, pero aun así ella creía que era lo mejor, los jedais tenían normas muy estrictas y los caballeros de Ren por su parte también, no deseaba nada, no quería ser luz, ni tampoco oscuridad, estar en un limbo era su elección y la fuerza apenas un medio para que la balanza se tambaleara, por lo que cuanto menos la usase mejor.

-Te estas equivocando con tus decisiones-

-Pues entonces acarreare con las consecuencias- salió de aquella sala tambaleándose pero segura.

Buscaba un punto en el que quedarse tranquila, se movía por toda la nave, mientras su pierna daba fallos y la hacia cogear en algunos momentos, pero aun así no cedía en su constancia. El maestro podía ser por momentos la persona mas irritante que conocía, por lo que mantener una conversación con él alteraba de normal a la joven. Se dirigió a la cocina, tenia hambre, desde que había despertado unicamente su cuerpo pedía comida, buscó y buscó no encontraba nada de comida fresca o "real" todo eran subproductos que había que mezclar con otras sustancias. ¿Es que nadie comía bien en toda la galaxia? Esa idea recorrió su cabeza durante largo tiempo mientras proseguía en su tarea. Golpeó con fuerza uno de los armarios antes de apoyarse contra la encimera metálica ¿por qué estaba tan alterada?

Pasó sus manos por la cara, ese hombre podía hacerle perder el control de la situación, Kylo ya conocía de sus habilidades por culpa del mayor y a la vez el jedai intentaba tentarla con los entrenamientos que tiempo atrás tanto le negó. Sabia que unicamente era por interés y eso mismo le hacia ser orgullosa y negarse, pero en su interior aun deseaba aprender, sobretodo si analizaba la situación en la que estaba, esa pierna le suponía ahora una debilidad, el hecho de perderla le hacia poseer una desventaja y aun tenia cuentas que saldar con ciertos seres.

Suspiró pesadamente mientras se dejaba escurrir hasta el suelo, la luz de la cocina estaba apagada y su figura se camuflaba en aquel pequeño habitáculo. La prótesis se mantenía estática y estirada, la rotula de metal no era de buena calidad y no le permitía hacer movimientos muy amplios, por lo que no podía plegarla. Negó mas si podía y se acurruco sobre la otra pierna ¿a quien quería engañar? Perder la pierna le había supuesto un shock enorme, se hacia la fuerte restandole importancia frente a los demás, pero en su interior no podía. Tantos acontecimientos habían pasado en tan poco tiempo que la comenzaban a sobrepasar, sobretodo en el estado que aun se encontraba. Cerró los ojos cansada, quería salir, volver a ser la soldado que todos conocían fuerte y capaz, pero por dentro se sentía hundida.

No supo exactamente que tiempo pasó ahí agazapada. Ni cuando el moreno se había apoyodado en en el marco de la puerta de brazos cruzados observándola. Pero cuando se fijó imaginó que ya llevaría rato vigilandola.

-Definitivamente te conseguiré una pierna mejor.- musitó el moreno cuando ella alzo la cabeza viéndolo.

-Cumple su función- se intentaba autoconvencerse.

-Esa pierna no es capaz siquiera de moverse bien, ¿como esperas que te sirva en plena batalla?- decía seguro -una Coronel de la Primera Orden bajo mis ordenes requiere de una prótesis a su nivel, no voy a consentir que andes con esa sucia chatarra- Uri alzó una ceja, ¿qué era eso? ¿un intento de animarla? -ademas ten por seguro que sin una decente jamas podrás vencerme de nuevo.- una pequeña sonrisa apreció en el rostro de la menor, era tan estúpido y a la vez tan adorable. Estiró su mano ofrenciendola para que este la ayudara a levantarse, lo cual no tardó en ocurrir, pero a pesar de lo que el moreno pretendía, la joven tiró con fuerza de él cuando se vio de pie desestabilizandolo, haciendo que tuviera que apoyarse en la encimera para no aplastarla.

Uri lo aferró con firmeza rodeándolo con los brazos, mientras ocultaba su rostro en el cuello del mayor. Necesitaba ese contacto y Kylo no se lo negó, al contrarió, la rodeo con sus brazos acercándola más. Estuvieron durante minutos sin soltarse, ninguno lo hizo y la coronel lo agradecía.

-Gracias- musitó en un susurro. No hubo respuesta, solo una sutil sonrisa por parte del moreno mientras la estrechaba más si podía. Para brevemente añadir.

-No puedo perder a mi mejor soldado.-

-Ya lo has estropeado.- bromeó la castaña mientras se separaba de este y se dirigía fuera de aquel escueto cubículo, tirando del moreno para que la siguiera.

Dos días mas hubieron pasado, la posibilidad de abandonar el planeta ya flotaba en el aire. Uri había repuesto sus energías a pesar de que su cuerpo aun se viera afectado, Kylo por su parte había sanado sus heridas y ya no se hacían visibles la mayor parte de los moretones y el mayor andaba vigilante siguiendo los movimientos de los dos menores. La desconfianza era palpable y nadie se atrevía a decir nada por si desataba el caos, pero todos parecían pensarlo y esperaban al mejor momento para hablar o actuar.

-Debemos actuar.- la morena hablaba mientras caminaba por los pasillos del edificio donde fueron apresados. -No lo aguanto más, cada vez que cruzo palabra me enerva-

-Pronto.-

-No, pronto no, ya- exigía mientras buscaba por todos lados. -no lo aguanto- sentenció parándose en seco por un momento para mirar al moreno. -acabare matándolo si sigue así- ante aquellas palabras Kylo la miró con un deje de molestia. -y no debo- añadió ella corrigiendo sus palabras.

-En cuanto tengamos lo que nos falta atacaremos.-

-Pues espero encontrarlo ya- suplicaba la joven mientras buscaba en todos ladosaquello que hizo las funciones de atadura, que Kylo jamas logró desatar, pero no aparecía -quizás se lo llevó.-

-¿En que momento? Cuando llegó no cogió nada, y no ha vuelto a entrar en este sitio.- informaba el mayor.

-¿Entonces?-

-No lo se, debería estar por aquí.-

-¿Y si fabricamos algo con el hierro de las celdas? quizás sea suficiente- ante aquella sugerencia ambos se quedaron estáticos mirando y analizando la opción.

-Intentemoslo.- fue la única respuesta del mayor antes de coger su sable y encenderlo encaminándose hacia una de las estancias. Se desahogó contra la pared cortando piezas de aquel metal, si le hubo retenido las capacidades de usar la fuerza, quizás en ese momento pudieran serle útil contra el Jedai.

Cuando obtuvieron un trozo del tamaño creían adecuado se dispusieron a salir de aquel edificio. La morena iba delante, vigilando que el maestro no estuviera presente, mientras daba indicaciones al caballero que tras ella iba cargando una plancha de aquel extraño material. No lo introdujeron a la nave, lo dejaron en el suelo apartado y oculto, antes de adentrarse en ella.

Los dos estaban alerta, vigilaban con atención la situación del mayor, mientras que hacían sus rutinas, el caballero retomaba sus entrenamientos, siempre pendiente y la coronel, acudía con el droide a que le revisara su estado de salud. Era una caza, lenta y paciente, el mayor era muy experto en las artes de la lucha y el manejo de la fuerza. Kylo no era la excepción pero su desgaste lo hacia estar en desventaja, aun así no se amedrantaría, y la joven por su parte, hacia días que parecía no separarse de la pica de fuerza que había recuperado. Era evidente que en su actual situación estaba en desventaja con respecto a los otros dos, pero por suerte, había adquirido con los años y en cierta manera gracias a Kylo, una resistencia a la fuerza mayor a lo normal, por lo que aunque su cuerpo se viera débil, mentalmente no lo era.

Las horas pasaban, la vida se hacia en aquella nave como era habitual pero la tensión había aumentado y el Jedai también lo notaba, medía cada acto que realizaba, era evidente que la tregua había finalizado, era hora de que se decidiera el destino de los presentes. Ahora solo quedaba esperar a ver quien seria el primero en mover ficha. Todos portaban sus armas, se movían muy atentos, cada vez que se cruzaban el habiente se enrarecía. El maestro aun quería convencerlos y volver con la resistencia. El caballero quería al Jedai preso o muerto independientemente y la muchacha, solo quería salir del lugar.

Fue en un extraño momento en que ambos guerreros se encontraron de frente en uno de los pasillos cuando el hilo de paz se rompió. Sus miradas atentas, impasibles e inmóviles se posaban en el otro. Alertas acercaban sus manos a sus sables. Era el momento exacto. Una única frase por parte del mayor desató el caos.

-Aun no es tarde para vosotros.-

No dio tiempo para más palabras, el choque de sables comenzó, danzaban impasibles por la nave, saltaban y esquivaban, no había opción a error. El que fallara seria lastimado. La pelea estaba igualada, el escueto espacio de aquel corredor hacia que las desventajas y ventajas no se vieran acrecentadas. Uri por su parte se mostraba inquieta, quería formar parte de aquello, pero la pierna que tenia no se lo permitía, en la distancia, esquivaba con ágiles movimientos cuando los guerreros se acercaban, pero siempre manteniendo su posición. ¿Que podía hacer? No podía luchar, no así, y menos podía enfrentarse a un sable láser sin nada capaz de frenarlo. Chasqueó la lengua con molestia ante esa situación. Se movió como un juez en mitad de un combate, de un lado a otro siempre pendiente y siendo vigilada por el mayor que la veía como una posible amenaza.

En un momento ambos se enfrentaron, cara a cara forcejeando el uno contra el otro a escuetos centímetros de los sables. Uri se movió rápida, o lo mas que podía, se desvió desde la espalda del maestro hacia la del caballero atrayendo la atención del mayor. ¿Por qué ese movimiento tan repentino? No hubo tiempo de respuesta o razonamiento cuando algo en su espalda lo golpeó, su rostro de sorpresa fue lo que hizo ceder al caballero. Con cautela fue bajando su arma mientras agarraba al mayor, para evitar que se escurriera al suelo de golpe. Este había dejado de hacer fuerza y el sable que portaba en las manos se cayó. Kylo alzo una ceja no comprendía la situación, escasos segundos antes el jedai lo enfrentaba impasible y de un momento a otro se había sumido a la inconsciencia, dejando de ejercer fuerza e incluso perdiendo su arma en el proceso.

Cuando se fijó mas en concreto en el caballero la pica de fuerza, seguía apuntando a la espalda del mayor, levitando. Desvió su mirada hacia atrás, buscando a la castaña que impasible lo miraba.

-Aun así, no soy inútil.- Sonrió con un encogimiento de hombros, había dejado en el suelo momentos antes la pica apuntando al mayor, encendida y al nivel dos capaz de dejar inconsciente a cualquier ser, solo había que esperar el momento oportuno y aquel lo había sido. Instantes después la joven dejó de apretar el puño diestro y la pica cayó al suelo golpeando fuertemente el metal.

El silencio se hacia palpable, el jedai le informó a Kylo hace tiempo de que era capaz de usar la fuerza, pero aun así jamas vio pruebas de ello, hasta ahora. -¿Por qué jamas me lo dijiste?- Preguntó por un momento.

-Nunca fue necesario-

-Podría haberte enseñado.-

-No me hace falta y no quiero desequilibrar la balanza, actualmente soy capaz de controlarme, no quiero que llegue el momento que pierda el control.- musitó esta mientras andaba con calma hacia la pica, cogiéndola y apagandola en el trascurso para colocarla en su espalda nuevamente. -Kylo esto no cambia las cosas- agregó con cierta preocupación, mientras miraba las constantes del mayor. Kylo arrugó el ceño con un deje serio, pero no dudó en moverse con rapidez. Era el único momento que le ofrecía la posibilidad de inmovilizar al jedai. Corrió en busca del metal, y usando la fuerza lo moldeó para que rodeara a Skywalker. Lo acomodaron en una de las estancias, antes de cerrarla completamente para evitar que escapara.

-¿Desde cuando?- Preguntó serio frente a la castaña al otro lado de la puerta.

-Poco después de que me rescataran.- respondió con calma mientras no era capaz de mirarlo a la cara. -Lo siento- susurró, en un instante.

El caballero la miraba, impasible, le molestaba el hecho de que fuera verdad y se lo hubiera ocultado, pero en el fondo no conseguía enfadarse, sabia de su descontrol y lo peligroso que podía ser incluso para ella misma. Suspiró pesadamente antes de en un gesto algo brusco alzar la mano hacia la joven atrayendola hasta su pecho, algo que pilló por sorpresa a la coronel, que no dudó en ocultar su rostro al instante.

-Encontraremos una forma de que nunca pierdas el control.- Susurró el moreno, la ayudaría, como fuera, no la obligaría a nada que ella no quisiera, pero si decidía buscar un remedio, estaría ahí para apoyarla. -Pero ahora- se separó un momento para agarrar su rostro -sera mejor que volvamos, tenemos un premio que reclamar- ante aquellas palabras la joven no pudo evitar esbozar una sonrisa que pronto desapareció cuando el joven se aventuró en esta ocasión a besarla más descaradamente.


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