CAPITULO IX

AMIGOS

1

Los chicos…

-Te le declaraste a Tsukino…

Las chicas…

-¡SEIYA SE TE DECLARÓ!

-¡Shhhhhht! –Las mandó callar Serena- ¡No quiero que vi vadre lo… lo… chu! –Estornudó- lo sepa –concluyó mientras se sonaba.

-¡Lo sentimos! –se disculparon apenadas

Los chicos…

-¿No crees que te precipitaste? –le preguntó Taiki

Las chicas…

-No creí que sucediera tan pronto –dijo Mina sorprendida- ¡Seiya es muy valiente!

Los chicos

-¿Cuantas copas te tomaste? ¬¬ -le preguntó Yaten acusadoramente

-3 o 4… -admitió Seiya con enfado- ¡Pero no fue por el alcohol!

-Claro… -dijo Yaten con sarcasmo.

-¿Y qué te dijo? –preguntó Taiki sin apartar la vista de su libro.

Las chicas…

-Nada –respondió Serena

-¡¿NADA?! ¡¿NO LE DIJISTE NADA?!

Los chicos…

-Nada… -confirmó Seiya.

Taiki negó con la cabeza y Yaten rió burlonamente.

Las chicas

-¡¿Cómo pudiste no decirle nada Serena?! –le dijo Mina incrédula

-¡No ve preguntó nada! –se defendió.

Los chicos…

-Tal vez no entendió lo que querías decirle –dijo Taiki- Esa chica no se entera del mundo en el que vive.

-¿Le pediste que fuera tu novia? –Preguntó Yaten alzando las cejas

Serena…

-Les estoy diciendo que no ve preguntó nada ¬¬

Seiya…

-La invité a salir esta tarde

Las chicas…

-¡Te pidió una cita! –dijo Amy emocionada.

-No ve pidió nada… dijo que saldríavos esta tarde pero…

Seiya…

-Está enferma…

Las chicas…

-Era lógico –dijo Rey- como se te ocurre salir al aire libre en plena noche y con los hombros destapados.

Los chicos…

-Es mi culpa por sacarla del baile de esa manera… -dijo Seiya apretando los puños molesto consigo mismo.

-No es para tanto –le dijo Taiki- ve a visitarla, llévale flores y hazla de buen chico. Quedaras bien.

Serena…

-Le he pedido que no venga –dijo Serena bajando la mirada desanimada.

-¿Qué? ¿Pero por qué?

Seiya…

-Supongo que no puedes decirle a una chica que estás enamorado y esperar que todo siga como antes…

Las chicas…

-Pero… Serena, a ti te gusta Seiya ¿no? -Le preguntó Mina.

Serena miró a sus amigas y tras soltar un suspiro miró por la ventana.

-Creo que lo mejor es que nos vayamos chicas –dijo Lita poniéndose de pie- Serena necesita descansar.

2

Todas volvieron a sus casas excepto Rey que necesitaba hacer algunas compras para el templo. Cuando salió del súper mercado y dobló en la esquina vio a Seiya sentado en una banca con semblante alicaído. Se sonrió y se acercó a él.

-No vendrá –le dijo sentándose a su lado provocándole un sobresalto

-¿Qué? –Preguntó haciéndose el desentendido- no sé de que hablas

-De Serena por supuesto –dijo Rey con simpleza- hoy es su día de descanso.

-Lo sé –dijo volteando el rostro con indiferencia.

-Claro que lo sabes… -le sonrió Rey- Bueno, sólo quería saludar –se puso de pie e hizo una inclinación con la cabeza a manera de despedida.

-Gracias –le dijo Seiya cuando la joven ya se iba a dar la media vuelta- Mis hermanos me contaron todo.

-Así que lo hicieron... Fue una noche muy interesante.

-Quiero disculparme –le dijo poniéndose de pie con seriedad- Mi madre no tenía derecho a ofenderte de esa forma.

-Tú no tienes por qué disculparte –le sonrió Rey con despreocupación- y ella ya lo hizo, mi mejor amiga la obligó –dijo con un tono de orgullo. Seiya sonrió.

-También me contaron eso.

-Serena es una persona muy especial…

-Lo sé.

-Pero también es alguien a quien se le debe tener paciencia –dijo mirándole a los ojos- es muy despistada y cabezota, a veces no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor, y para llegar a ella hay que ser claro y directo, y también debes darle tiempo de digerir las cosas, de pensarlas con cuidado y de entenderlas… puede parecer muy despreocupada, pero no se toma todo a la ligera.

-¿Me estás dando consejos amorosos? –preguntó Seiya de manera burlona

-No, sólo estoy hablando de más –dijo Rey encogiéndose de hombros- ¿me prestas tu celular?

Seiya la miró sin comprender, sacó su teléfono del bolso del pantalón y se lo dio. Rey lo abrió y en un dos por tres pinchó las teclas y se lo regresó.

-Nos vemos –le dijo con una inclinación de cabeza y sin dejar oportunidad de replica se marchó.

Seiya miró el celular y sonrió.

Serena Tsukino

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-¡Gracias! –Le gritó a Rey. Ésta solo alzó la mano diciendo adiós sin girarse a mirarlo.

Seiya siguió mirando su teléfono y la sonrisa desapareció de sus labios. Llamarla… ¿y decir qué?

3

Mina y Amy caminaban solas después de despedirse de Lita y Rey.

-Una noche peculiar la de anoche… -comentó Mina llevándose las manos a la nuca.

-Peculiar es quedarse corto –dijo Amy- y llena de misterios además… -dijo como por casualidad.

-¿Misterios? –Preguntó Mina repentinamente nerviosa- no sé por qué lo dices –río tratando de fingir despreocupación.

-No sé... tú y Yaten tomados de la mano, Rey y su repentina admiración por Reina Matsura, La extraña actitud de Seiya…

-Ah… te refieres a eso.

-Le he preguntado a Taiki pero dijo que después tú me explicarías todo.

-A Taiki ehh… -dijo con semblante pícaro- él y tú parecen llevarse muy bien.

-¡Mina! –Reaccionó apenada- ¡No cambies el tema!

-No lo hago, sólo digo que se veían muy bien bailando juntos anoche. Te llevó a tu casa ¿no es cierto?

-SÍ… -Admitió apenada- ¡pero no pasó nada!

-¡Pillina! –le dijo dándole ligeramente con el codo en un costado.

-¡Mina! –Exclamó apenada- Además… Yaten te acompañó a ti ¿no? Y anoche estuvieron juntos todo el tiempo.

-Eso… -dijo con desanimo- Lo de Yaten y yo son sólo negocios.

-¿Negocios? –Preguntó contrariada- No pareces contenta…

-¡Bueno! ¿Quieres que te cuente lo que pasó en el baile, o no?

Amy sonrió triunfal.

La historia era larga y Mina disfruto contando los detalles y las partes emocionantes. Había sido toda una aventura y ahora que sólo se trataba de relatar pudo disfrutarlo. Aun cuando llegaron al cruce de caminos donde se separaban siguió contando haciendo gesticulaciones exageradas.

-Y eso es todo… -dijo finalizando agitada.

-Vaya que sí nos estábamos perdiendo de mucho –dijo Amy pensativa- Pero, aun con lo de la señorita Michiru, ¿Estamos seguros de que Serena estará segura? Si hicieron tanto para esconderla debe ser porque Reina Matsura es una persona en verdad de cuidado… Y ahora que Seiya ha confesado sus sentimientos…

-No hay de qué preocuparse –le sonrió segura- Yaten y Taiki dijeron que Michiru Kayou es la única persona a la que Reina Matsura le teme. Yo por mi parte me fío de cierta mística sacerdotisa que está de nuestra parte.

-¿Rey? –preguntó Amy confundida. Mina asintió.

-Amenazó a la señorita Matsura con sus… oscuros y negros poderes –dijo ondeando sus brazos tétricamente.

-O.O ¿Le mostro su viento espiritual?

-El mismo –asintió Mina.

-Rey es genial… –sonrió Amy.

-Concuerdo contigo –Sonrió Mina.

-Entonces es hora de irnos, nos vemos mañana en la escuela.

-Nos vemos.

Amy y Mina ya caminaban cada una por su lado cuando Mina recordó algo y se giró a llamar a su amiga.

-¡Amy!

La joven se giró a mirarla.

-Hay algo más –dijo Mina con una sonrisa misteriosa- Yaten sacó el papelito con tu nombre.

-¿Qué? ¿o.o?

-En la actividad de ciencias –explicó con una sonrisa más ancha- Yaten sacó el papelito con tu nombre.

-¿O.O?

-Taiki te escogió por voluntad propia… creo que le gustas ;) –Mina le guiñó un ojo y se dio la media vuelta para seguir su camino. Ahora fue Amy quien habló.

-Eso quiere decir que Yaten también te escogió a ti ¿no es cierto?

-¡O.O!

Mina se detuvo bruscamente y volteó a ver a su amiga.

-Creo que le gustas ;) –Amy imitó el guiño de su amiga y siguió su camino.

4

Ya estaba oscureciendo cuando el celular de Serna vibró en su mesita de noche. Ella lo tomó y miró desconfiada el número que no tenía registrado. Eso era extraño… ¿Quién sería?

-¿Diga? –Preguntó no muy segura.

-De verdad suenas enferma bombón –se burló la voz del otro lado del auricular.

-Seiya Kou… -Serena no escuchó el suspiro de resignación del chico.

-La próxima vez que te lleve a una azotea te recordaré llevar abrigo.

-Te lo agradecería –sonrió Serena. Escucharlo hablar con normalidad la hizo relajar el cuerpo.

-Y ¿cómo te encuentras? –Apenas Seiya soltó la pregunta se dio topes en la cabeza. ¡Estaba enferma! ¿Cómo quería que se encontrara?

-Apbarte del cuerpbo cortdado, los… los… ¡chu! Constantes estornudos y la covida que tdo sabe a tdada…bien, creo… al venos no tengo fiebre.

-Y conservas tu sentido del humor, es una buena señal –Serena percibió su sonrisa.

Ambos guardaron silencio… La tensión inicial comenzaba a aparecer nuevamente.

-Sobre lo de anoche… -comenzó Seiya

-Yo… -comenzó Serena

Ambos callaron nuevamente. Serena suspiró y fue ella quien siguió hablando

-Lamento no haber podido salir hoy –dijo pausadamente- pero… creo que es lo mejor –Serena esperó un momento y luego siguió- ahora no tengo una respuesta, yo… no sé qué decirte ¿Puedes darme algo de tiempo? Podemos seguir como hasta ahora y… -Serena calló sin saber cómo continuar.

-Puedo esperar –le dijo Seiya.

-Gracias…

-Descansa… mañana tienes que amanecer mejor, quiero verte.

Serena no respondió nada, cerró los ojos sintiéndose incomoda y sí, tal vez algo asustada.

-Está bien, disculpa –rió Seiya entendiendo- no diré cosas como esas. Espera… rectifico, Si faltas mañana estarás en problemas con el profesor Taeda ¿De acuerdo Bombón? Así que será mejor que te recuperes pronto si no quieres meterte en problemas.

Serena rió.

-Veré que puedo hacer.

-Tú siempre tan negativa –le retó él.

-Buenas noches Seiya Kou –dijo con esa voz paciente que usaba con él cada que quería embromarla.

-Buenas noches Bombón.

Ambos colgaron, y al momento dejaron escapar un suspiro.

5

Mina, recostada en su cama ya lista para dormir, perdió su mirada en el techo.

"Eso quiere decir que Yaten también te escogió a ti ¿no es cierto?"

-Me escogió a mí… -repitió- no, no, no Mina tonta –dijo negando vehementemente con la cabeza- ¡no es por eso que estás pensando! ¿A quién más podía escoger? Odia a todo mundo… conmigo ya tenía que pasar tiempo a fuerzas… no es gran cosa… Aunque mientras bailábamos… no, no, no…

Mina escondió la cabeza en la almohada y se revolcó entre las sabanas. Aquella iba a ser una noche larga.

6

Aquel lunes el padre de Serena fue el encargado de llevar a la aún gripienta chica a la escuela, así que por primera vez llegó cinco minutos antes.

-Creo que estoy soñando –le dijo el profesor al encontrársela subiendo las escaleras- es la señorita Tsukino llegando antes del timbre de entrada.

-No se haga ilusiones profesor –le dijo subiendo lentamente- esta enfermedad no durara para siempre…

-Ha matado todas mis esperanzas señorita Tsukino.

-Lo siento… ¿Qué está pasando? –preguntó Serena cuando llegaron al pasillo de su salón, y lo vieron con una multitud de chicas asomándose por la ventana y cubriendo la puerta mientras cuchicheaban entre ellas.

-Creí que ya había pasado el furor por esos chicos –dijo el profesor extrañado. Caminaron al aula pero antes de llegar Seiya salió del salón con visible furia y sin reparar en ellos.

-¡Seiya! –le gritó Yaten al momento que él y Taiki salían del salón, pero Seiya no se detuvo y dio vuelta en la esquina.

-¿Qué sucede? –Les preguntó Serena

Taiki y Yaten intercambiaron una mirada.

-Lo sabrá de todas maneras –dijo Taiki. Yaten asintió y le entregó la revista que llevaba en la mano.

Serena leyó la primera plana donde una foto de Reina Matsura y Seiya estaba impresa en toda la portada.

"LA NOTICIA DEL AÑO. REINA MATSURA ES LA MADRE BIOLOGICA DE SEIYA KOU"

Serena se quedó con la boca abierta.

-Esto es mentira ¿verdad? –les preguntó a ambos.

No tuvieron que contestar, sus miradas lo decían todo. Y entonces, escuchó la voz de Seiya en su cabeza:

"Puedes decir lo que quieras pero nadie puede justificarla de haber sido una mala madre"

Reina Matsura era su madre.

Aquello no estaba bien. Sintió una opresión en su pecho mientras miraba el lugar en el que Seiya había desaparecido.

Aquella mañana había despertado con nervios, algo similar a mariposas en el estomago y un poco de miedo… sin embargo ya no. No había mariposas… sólo una sensación de angustia y preocupación, porque ella había visto algo en los ojos de Seiya que los demás no. Algo que era tan evidente que, con sólo pasar a su lado, notó. Una avalancha de odio y tristeza que encogió su corazón.

Aquello no estaba bien. Seiya no estaba bien.

7

Mina llegó 10 minutos después de empezada la clase, con ojeras y sin aire en los pulmones por la carrera.

-Lo siento, lo siento, lo siento… -dijo recuperando el aire perdido recargada en el umbral del salón- no volverá a pasar.

Pero apenas y si le prestaron atención. Todos sus compañeros murmuraban entre ellos mientras el profesor escribía en el pizarrón.

-Pase señorita Aino –dijo el profesor sin mirarla y siguió en su trabajo.

Ella entró mirando a todos contrariada. Exceptuando a Yaten, evitó por todos los medios mirar a Yaten. Así que cuando tomó asiento fue a Serena a quien le susurró:

-¿Qué les pasa a todos?

Pero Serena no pareció escucharla. Miró a su alrededor cuando entre palabras sueltas escuchó que alguien decía "Pero… Reina Matsura…" Volteó de golpe hacia con Yaten quien sólo se giró lo suficiente para soltar la revista en la banca de la chica. Y Mina leyó el artículo… y casi al momento escuchó que alguien leía en un susurro no tan bajo…

-""Pero nada la justifica de haber sido una mala madre" le dijo el cantante a la muchacha que lo acompañaba, según nos relata nuestra fuente…" ¡Que triste! –exclama la muchacha

Serena abrió los ojos desmesuradamente por la sorpresa al momento que el profesor se giraba y mandaba callar al grupo.

-Confiscaré cualquier revista que mire así que guárdenla, escóndanla y empecemos con la clase…

Serena no se movió. Se quedó helada… aturdida.

-El tema de hoy es…

-¡Reporteros! –interrumpió una chica saltando de su banca y apuntando a la ventana.

Todos se pegaron a la ventana menos Mina que al momento guardó sus cosas y dijo seriamente a Yaten.

-Guarda todo. ¡Taiki! –le llamó mientras colgaba su bolso en su brazo. Él chico fue más rápido que Yaten.

-¿Qué haces? –le preguntó Yaten a Mina con recelo.

-Sacándolos de aquí ¿o es que quieres dar una conferencia de prensa? –decía esto mientras marcaba un numero en su celular- Lo siento profesor, tenemos que marcharnos –dijo mirando brevemente al profesor Taeda- ¡Ahora! –le apremió a Yaten llevándose el celular a la oreja- ¿Drake? Hay reporteros, saldremos por la puerta trasera, necesitamos un auto ya. –Mina colgó el teléfono- ¡Chicos! –Gritó llamando la atención de todos sus compañeros- Necesitaré su ayuda –dijo cuando todas las miradas estuvieron en ella.

-Nosotros nos encargaremos –dijo Sonoko tomando la batuta.

-Apresúrense ya se dirigen hacia acá –avisó Amy mirando por la ventana.

-Gracias –se limitó a decir Mina- Vamos –y sacando por delante a Yaten y Taiki salió del aula.

-Bajen las cortinas –ordenó el profesor y al momento algunos alumnos pusieron manos a la obra mientras otros se miraban entre ellos preocupados- Necesitaremos que alguien los distraiga el mayor tiempo posible en la puerta para que no noten que se han marchado

-Yo lo haré –sonrió Sonoko con autosuficiencia- Kino, tú eres fuerte, se mi respaldo.

-Bien -dijo Lita.

-Sería mejor que… -comenzó a decir el profesor pero Satoru Miwa lo interrupió.

-Yo seré el respaldo de las dos profesor –dijo saliendo con las chicas.

-Ahora seguiremos con la clase normalmente –dijo el profesor cuando la puerta se cerró.

Pero no había nada de normal en aquella clase.

-Me pregunto quién habrá sido la imprudente culpable de todo esto… -siseó venenosamente la chica que se sentaba detrás de Serena. La misma que nunca se separaba de Sonoko.

Como si el corazón de Serena no estuviera ya lo suficientemente oprimido…

-Yo… -murmuró para sí- yo soy esa imprudente.

8

-¿Estás bien Serena?

Todos habían hecho esa pregunta al menos una vez aquel día. Amy, Lita, Rey, Andrew, incluso Miwa. Y ella se sentía molesta por eso. ¿Por qué le preguntaban a ella? No era ella por quien tuviesen que preocuparse, no era a ella a quien acosaban los reporteros, ni la que había tenido que salir huyendo del salón, ni de quien hablaban todos los medios. No era ella.

La pregunta era: ¿Seiya está bien?

No había modo de saberlo… había marcado al número del que él le marcó la noche anterior y le mandaba directo al buzón de voz. Era evidente que no quería hablar con nadie. Aun así tenía la esperanza de verlo en la banca de siempre, pero no llegó.

Al día siguiente había un montón de reporteros decepcionados afuera de la escuela esperando al grupo que nunca apareció.

-¿Cómo están? –escuchó que Lita le preguntó a Mina en el primer receso.

-Cansados –dijo ella bostezando- lo ideal sería que Reina Matsura y Seiya hablaran y decidieran que decir en una rueda de prensa para que todo el escándalo se acabe pero… Seiya no sale de su escondite y no hemos conseguido contactar a la señorita Matsura.

-¿Escondite? –preguntó Amy

-No lo hemos visto desde ayer… -suspiró Mina afligida- sabrá Dios donde pasó la noche.

-¿Has hablado con él Serena? –preguntó Lita. Serena sólo negó con la cabeza.

-Tiene apagado su celular Serena –le explicó Mina- también a nosotros nos manda directo a buzón. Seguramente no paró de sonar desde que salió la noticia. No lo tomes personal -Serena permaneció en silencio.- Aunque si no aparece pronto será un problema. Serena… tu lo conoces, ¿no imaginas donde pudo haberse metido?

Lo imaginaba… pero se sentía tonta de siquiera hacerlo. ¿Quién era ella? ¿En verdad lo conocía? Por más… química, por más a fin que se sintiera con él, por más tiempo que hayan pasado juntos, realmente no hacía ni dos meses que se conocían. ¿Quién era ella para decir "yo sé" cuando en realidad no sabía nada?

-Las cosas van a ponerse muy difíciles si no aparece pronto… -suspiró Mina

9

-Serena creo que deberías ir a buscarlo –le dijo Andrew mientras le ayudaba a recoger los trozos de una taza que Serena había dejado caer por accidente mientras daban la última limpieza al café.

-¿Eh? ¿o.o?

-Te lo digo por tu bien y por el bien de mis tazas –le sonrió Andrew- Además, son amigos ¿no es así?

-¿Amigos? ¿o.o?

-Dijiste que te consoló con lo del desafortunado accidente de la pequeña Rini ¿cierto? Eso es lo que hacen los amigos Serena.

Eso es lo que hacen los amigos…

Serena asintió no muy convencida y siguió con la limpieza del café.

Al salir no le sorprendió encontrar la banca sola… casi le parecía abandonada.

"Son amigos ¿no es así?"

-Es cierto –se dijo a sí misma. Volviendo la mirada al edificio frente aquella banca. Y sin más emprendió carrera.

¿Qué había por perder? Es posible que ni siquiera estuviera donde ella creía… pero no. Mientras subía las escaleras lo más rápido que podía, más segura estaba de qué lo encontraría ahí. Así que no se sorprendió cuando al abrir la puerta lo encontró recostado en la banca donde hacía apenas dos días él había cantado para ella.

-Dormido… -murmuró para sí al acercarse a él- Y sin sweater… no aprendes Seiya Kou –dijo quitándose su bufanda y poniéndosela en el cuello, como aun entre sueños Seiya abrió los ojos lentamente.

-Otra vez estoy soñando contigo… -musitó y esbozó una sonrisa.

Los colores se le subieron a la cara a Serena Y Seiya frunció el cejo contrariado

-Es la primera vez que te veo sonrojarte… Y ¿estás enferma? En mis sueños no…

-Es porque no estás soñando… -dijo Serena bajando la cabeza apenada. Al momento Seiya se incorporó de golpe y ahora fue a él a quien se le subieron los colores a la cara.

-¡¿Qué estás haciendo aquí?! –preguntó casi espantado.

-¡Todos te están buscando! –Respondió Serena gritándole como molesta- Nos tenías preocupados…

-¿Preocupados? –Preguntó tapándose la cara aún sintiéndose algo aturdido- ¿Estabas preocupada por mi?

-He dicho todos… -dijo volteando la cara con más vergüenza que enfado- Además ¿Qué crees que estás haciendo escondiéndote aquí Seiya Kou? –le dijo más con enfado que con vergüenza

-Seiya Kou… -bufó sonriendo irónico- Claro que no estoy soñando –dijo él volteando la cara con indiferencia- No sé por qué has venido.

-Porque soy tu amiga… -dijo Serena en voz baja. Seiya sonrió amargamente, algo que aun la despistada Serena notó- La última vez que hablamos… -comenzó a decir ella con la mirada baja- dijimos que seguiríamos como hasta ahora ¿recuerdas? –Volvió su mirada a él- dijimos que… hasta que yo tuviera una respuesta seguiríamos como antes del baile… pues antes… antes éramos amigos. -Seiya elevó su mirada hacia ella y notó como la decisión opacaba al titubeo en los ojos de la joven- Y eso significa que hasta que tenga una respuesta yo sigo siendo tu amiga. Así que si no te gusta puedes empezar a patalear ahora, no cambiará nada –dijo sentándose a su lado.

Seiya esbozó una sonrisa sincera.

-Me gusta

-No es como si te quedara de otra –dijo Serena suficiencia.

-No es como si quisiera que me quedara de otra –le sonrió Seiya mirándola coqueto. Al momento Serena se sonrojó y miró hacia otro lado nerviosa.

Seiya río divertido

-¡Te estás burlando de mi! –Le dijo Serena empujándolo molesta- ¡Eres un tonto Seiya Kou!

Seiya rió con más ganas.

-¿Qué te parece tan divertido? –Le dijo Serena molesta- ¡Eso me pasa por… -pero el timbre de su celular la interrumpió- ¿Mamá? –Contestó- Lo siento… se me hizo un poco tarde pero…

Seiya le arrebató el celular.

-¿Señora Tsukino?

-¡¿Qué estás haciendo?! –exclamó Serena tratando de quitarle el teléfono pero Seiya la esquivó

-Hola –dijo él con voz seductora- Habla Seiya Kou… el honor es todo mío… disculpe, soy el culpable del retraso de Serena… claro que la llamo por su primer nombre, su hija es muy amiga mía ¿no es cierto Bombón?

Serena casi escuchaba el colapso de emoción que le daba a su madre, pronto todas sus amistades sabrían que el gran Seiya Kou llamaba Bombón a su hija…

-¿Lo dice en serio? –preguntó Seiya pausadamente

-¿Qué? o.o –le preguntó Serena mirándolo cautelosa

-Vaya… no sé qué decir… -dijo él fingiendo recato.

-¡Di que no! –le dijo Serena espantada volviendo al intento de quitarle el teléfono.

-Sería todo un honor para mí… -dijo Seiya con una sonrisa amorosa.

-O.O

Las palabras de su madre resonaron en la cabeza de Serena

"Si no le dices tú, saldré yo misma y le pediré matrimonio en tu nombre"

-¡Dame el teléfono! –pero Seiya huyó mientras seguía hablando.

-Entonces el domingo será. Un placer hablar con usted señora Tsukino y no se preocupe, acompañaré a su hija a casa en este momento, se lo prometo.

Un momento más y Seiya Colgó y por fin dejó a Serena arrebatarle el celular.

-¿Qué te ha dicho? –le preguntó casi de manera amenazadora.

-Qué estoy invitado a comer a tu casa este domingo –Serena suspiró aliviada- como ya me habías invitado tú, no vi por qué negarme.

-Tonto, pensé que…

-¿Qué?

Serena volvió a sonrojarse y se apresuró a decir.

-Nada –dijo volteándose molesta- me voy.

Seiya avanzó con paso decidido, adelantó a Serena y le abrió la puerta.

-Le prometí a tu madre que te llevaría a casa ¿no es algo que pueda hacer un amigo? –preguntó con fingida inocencia.

-No tienes remedio… -le dijo Serena tratando de no sonreír divertida y comenzaron el descenso- Tal vez deberías quedarte y decirles que estás de vuelta en el mundo –dijo deteniéndote frente a la puerta del tercer piso.

-No es necesario –le dijo Seiya jalando de ella para seguir bajando- Además… aunque contigo todo parezca que sí, las cosas no han cambiado bombón

-¿o.o?

-Querrán que les dé una solución que no tengo o me pedirán que haga algo que no haré.

-Pero…

-Además –le sonrió cuando estaban por llegar abajo- No están tan preocupados como crees. Yaten debe estar disfrutando de mi cama.

-Y quien dijo que por que estuvieran preocupados… -le dijo Serena siguiendo la broma- necesitas un baño –dijo ella arrugando la nariz.

-Muy graciosa…

-No intentaba serlo –dijo ella con fingida seriedad. Para los dos después reír divertidos. Pero lo que encontraron afuera los hizo callarse de golpe.

Era nada más y nada menos que Reina Matsura.

Fin del capítulo 8