Los sentimientos caóticos de Riko

Eran las 6:30 a.m. y en la habitación de la chica peli vino, hija de Umi y Kotori estaba ella acostada removiéndose entre las sabanas, la expresión en su semblante era de mucha desesperación hasta el punto de ver como por la comisura de sus ojos se esparcían pequeñas lagrimas cristalinas que resbalaban por sus tersas mejillas no pudo soportar más la pesadilla que estaba teniendo que despertó de golpe sentándose en la cama tratando de alcanzar algo o alguien ya que había extendido su brazo izquierdo con la palma abierta, su respiración estaba completamente agitada que al darse cuenta de que solamente había sido una pesadilla su semblante se volvió uno completamente triste, tanto dolor sentía que comenzó a sollozar dejando salir un agudo llanto que para los oídos de su madre modista no pasaron de largo y que dicho sea de paso ya estaba dirigiéndose a su habitación para despertarla, su hermana ya estaba tomando el desayuno con su madre en la cocina.

Una sensación de tristeza inundo el corazón de la mayor peli gris al escuchar el lamento de su pequeña que ni corta ni perezosa toco la puerta llamándola con mucha calidez característica en ella.

Hija…. ¿Estás bien? — Vestía con un mandil color beige con una blusa y falda color marrón en ese momento, escuchando del otro lado de la puerta la pronta respuesta de su hija.

Si…. madre…. estoy bien… descuida…. — Por otra parte, Riko se estaba secando las lágrimas, tratando de normalizar su respiración buscando evitar preocupar a su madre.

¿Puedo pasar? ... — Recibiendo una respuesta positiva entro a la habitación para encontrar a la menor sentada en la orilla de la cama con su pijama color vino.

Al ver esa mirada tan triste, tan decaída en su querida Riko, su corazón se le oprimió que no dudo ni un segundo en acercarse a su hija, para tomar su mano con una ternura tan maternal que la menor comenzó a llorar un poco más fuerte recargada en el hombro de su madre quien le acariciaba el cabello con la diestra dándole el consuelo que ella necesitaba en ese momento. Desconocía la razón su suplicio, pero estaba consciente de que necesitaba desahogarse para poder estar más tranquila por lo cual la dejo hacerlo por varios minutos hasta que logro calmar tanto sus sollozos como su respiración, para volverse a mirar madre e hija a los ojos, mientras la mayor le tocaba la mejilla a la menor regalándole una tierna, pero amorosa sonrisa que hizo igualmente sonreír a la contraria retomando la palabra en ese momento.

Riko… hija…. ¿Qué sucede? puedes contarle a mamá… quizás pueda ayudarte…— Pero como era de esperarse la menor negó ante la pregunta de su madre.

No es nada grave… descuida… son solamente problemas de adolescentes…. — Una respuesta tal y como su adorada escritora daría, era la viva imagen de Umi, poco a poco s levantaría para toma runa portarretratos en mini - tocador viendo la imagen de ella abrazada a una sonriente peli naranja, recordando cuando habían ido al acuario, ese día había sido muy importante para ella ya que descubrió los sentimientos conflictivos por la hija su tía Honoka.

Madre…. ¿Está mal que me guste una chica? — Tal cuestionamiento, descoloco un poco la peli gris pero solamente sonrió ampliamente acercándose a ella para tomarle de los hombros estando de espaldas a ella.

Hija… el amor no es malo, no importa si te gusta un chico o una chica… el amor es el sentimiento más bello que puede experimentar una persona, más si es correspondido… supongo preguntas porque tu amor platónico es Chika, la hija de Tsubasa – san y Honoka – chan ¿Cierto? —

La asertividad e intuición de la modista podían a veces dar miedo, tanto que su hija sintió como su cara ardía completamente sonrojada dejando el portarretratos en su lugar separándose de ella nerviosa mientras tartamudeaba tratando de negar lo evidente, inclusive no la miraba a los ojos por lo avergonzada que se sentía en ese momento. Pensaba que no lo sabían, incluso frunció un poco el ceño ya que estaba llegándole la idea de que quizás Yohane había dicho algo al respecto ya que ella fue la primera en saberlo, "Esa traidora" diría entre dientes, pero la realidad era que no se necesitaba ser tan listo para no darse cuenta de las cosas, tanto Umi como Riko para Kotori eran como un libro abierto, expresando sus sentimientos, pero incapaces de demostrarlos abiertamente.

Solamente se limitó a sonreír con picardía mientras se acercaba a la puerta de su habitación volteando de reojo para verla un momento guiñándole el ojo lentamente.

Báñate y vístete para que bajes a desayunar, porque se les va a hacer tarde… cariño…. — Después de eso solamente cerró la puerta tranquilamente para dejar a su pequeña meditar en sus palabras.

Quisiera… ser más abierta como tu madre…— Soltando un suspiro se dirigió al baño quitándose la pijama para meterse a la tina mientras la regadera le chorreaba agua templada escurriéndose por cada parte de su cuerpo desnudo mientras tenía sus ojos cerrados pensando una y otra vez en lo que su madre dijo.

Al terminar su baño, se pondría el uniforme, se peinaría y arreglaría sus cosas tranquilamente bajando a la planta baja encontrando a su familia en el comedor mientras su madre preparaba unos ricos Onigiri de arroz, su hermana estaba comiendo el suyo mientras leía un libro de esoterismo en la mesa, su otra madre estaba leyendo un libro mientras tomaba una taza de café, sentándose a un lado de su hermana Kotori le sirvió un Onigiri agradeciendo por la comida, tomando tranquilamente su desayuno. La peli azul a dejar su libro un momento vio a su hija comiendo no con mucho ánimo cosa que le alarmo un poco, ya que no le gustaba que sus hijas dejaran comida en la mesa, ya que su amada esposa se esmeraba en hacerles los mejores platillos, no dé en balde tomo cursos con la peli negra sobre cocina y repostería durante 6 meses, soportando los celos de la pantera carmesí que al ver a Kotori y Nico juntas, pasándola bien casi termina arrancándole las alas en varios intentos.

Riko… mi amor…. Porque no has comido lo que te preparo tu madre… ¿No te gusta? — Estaba consciente de que eso no era, pero nunca estaba de más preguntar.

No es eso, de hecho, esta delicioso…. solo que anoche tuve una pesadilla…. y pues me siento un poco confundida respecto a eso — Mirando su plato respirando hondo.

Riko – chan… está enamorada… madre… eso es todo…. — Eso era lo más normal en chicas de su edad, pero para cierta peli azul eso era algo completamente vergonzoso, aun a su edad madura, lo seguía considerando así.

¡Yohane!, ¡Porque tenía que decirlo tan así! — Estaba tan ruborizada Riko por lo que dijo su hermana que quería que la tierra se la tragara, pero para su madre eso le había caído como balde de agua helada.

Se levantó tranquilamente de la mesa yendo hacia su estudio regresando tranquilamente con una espada samurái con una hoja aun afilada empuñándola con una mano, con sus orejas tirando humo y roja igual o mucho más que el cabello de la doctora Nishikino con ese instinto sobreprotector *cof – cof yandere* activado a 1000 x hora comenzando a gritar a los cuatro vientos un interrogatorio que hizo pequeña a Riko en su asiento, formándose una escena melodramática en ese momento, cosa que a Kotori lejos de preocuparle o molestarle, le hace reír de manera agradable, mientras tanto Yoshiko estaba tan metida en su libro que cuando sintió un golpe frente a ella se asustó tanto que soltó el libro haciéndolo volar por los aires. Encontrándose con la cara de Umi roja a punto de estallar de lo avergonzada que estaba.

¡Tú jovencita! ¡Me dirás quien es el degenerado que quiere robarse a mi bebé! ¡Voy a cortárselos de un tajo a ese cabrón! ¡No voy a dejar que me arrebaten de mis brazos a mi pequeña Riko! — Estaba exasperada al punto del colapso nervioso.

Madre…. tranquilízate…. primero cálmate… y te diré…. solo… respira… ¡Mama! — Umi había dado otro golpe dramático en la mesa mientras trataba de que Yohane hablara.

Por favor… madre… tranquilízate... si es cierto que me gusta alguien… es más la conoces…. bueno… se trata de… — Trago saliva en seco y se tomó en un momento para decírselo — Es Chika la que me gusta —

Por un momento las cosas parecían suavizarse porque al parecer estaba bajando su estado alterado, volviendo a sonreír con tranquilidad mirando a sus 2 pequeñas princesas como si nada hubiera pasado o al menos hasta que termino de asimilar lo que había dicho una de sus hijas.

Ah bueno… al menos no es un… ¡Espera! ¡¿Dijiste Chika?! — Volvió a tomar su espada y la apunto hacia su abdomen como se fuera a hacer el Hara-kiri.

¡Ay por amor de dios Umi – chan! ¡Que te extraña! ¡Si son amigas de la infancia o que… ¿Te desagrada estar casada conmigo? porque nos pasó lo mismo…. — Haciendo un puchero la peli gris, cruzo los brazos fingiendo molestia.

¡No!.. Kotori… cariño no eso… solo es que — Umi se había acercado a su amada tomándole las manos dándose cuenta de la metida de patas que hizo,

Umi – chan ¡Eres cruel! — Salió corriendo a su habitación, pero discretamente le guiño el ojo a sus hijas "salvándoles" de pasar una situación mayormente vergonzoso sonriendo encerrándose a su habitación. — ¡Umi – chan no me quiere! —

¡Kotori! ¡Espera! No es eso lo que quise decir ¡Kotori cariño perdón! —

Esa señal la aprovecharon las 2 jóvenes que tranquilamente se levantaron de la cama y como todos unas ninjas salieron de su casa cerrando la puerta detrás de sí soltando un suspiro descansando sus almas del posible tormento que pudieron haber pasado, pero Riko comenzó a jalonear a su hermana que estaba mareándose por las sacudida que esta bruscamente le estaba dando reclamándole porque lo había dicho de una manera tan despreocupada, que le correspondía a ella decírselo a su madre de una manera que no sucediera lo que paso hace instantes atrás pero solamente Yohane le dio un pisotón en su pie para comenzar a correr rumbo a Uranohoshi riendo de manera divertida y alegando que siendo un ángel caído era normal el que hiciera "travesuras" pero estas no eran graciosas para su hermana que la perseguía por media calle mientras se gritaban cosas como "ven aquí Yohane", "!Oh que alguien me ayude! Riko quiere matarme jejeje". Así pasaron varios minutos hasta que al cruzar una calle se encontraron con 2 chicas caminando una al lado de la otra hablando, sonriendo y riendo de manera amena tanto que nuevamente esa punzada en el pecho de la peli vino volvió como un puñal clavándosele en el pecho.

Su hermana con un saludo llamo su atención gritando sus nombres como una completa loca a media calle.

¡Chika – chan!, ¡You – chan! — sonriente llamando la atención de las susodichas se acercaron corriendo cuidadosamente para llegar hacia donde estaban Yohane y Riko.

¡Yohane – chan! ¡Riko – chan! ¡buenos días! — Esa era la peli naranja que se había lanzado como una bala de cañón hacia ambas hermanas abrazándoles con fuerza tanto que las tumbo quedando encima de ellas.

¡Yosoroooo! Buenos días Riko – chan, Yohane – chan — Saludaba con una pose militar la peli castaña de ojos azules con una sonrisa en su rostro — Nosotras ya íbamos de camino al instituto… ¿Nos vamos juntas? —

Dos de tres chicas estaban de acuerdo, solamente una no lo estaba y la razón era muy clara: "Celos", de la manera más atenta se disculpó y se separó de sus amigas, excusándose de que había recordado que tenía algo que hacer antes de ir a clases, intentando alejarse de sus amigas pero la insistencia de Chika a veces podía ser algo fastidiosa que con todo el dolor de su corazón se zafo de su agarre algo brusco corriendo lejos de ahí sin ver como la peli naranja hacia un gesto melodramático mientras sus amigas reían con ternura, pero muy en el fondo su hermana estaba preocupada de lo que sucedería de ahora en adelante con Riko.

[Soy una cobarde….]

Continuara….

Nota del autor: Púes creo que la pareja o en este caso triángulo amoroso con drama será ChikaYouRiko, ¿Ustedes con quienes quisieran que se quedara Chika? ¿Con Riko o con You?, espero sus opiniones en los reviews, buenas tardes