Disclaimer: Los personajes pertenecen a Hiro Mashima.

Ya, chicos, me dejaré de falsas promesas y de tenerlos esperando por capítulos que cada vez se me hacen más difíciles de subir y dejaré de darles fechas tentativas de subida... Estoy muy atareada con mi nuevo trabajo y eso me da poco espacio para lo creativo asi que no me presionaré y trataré de tenerles buenos capítulos pero más espaciados entre sí. Espero que lo entiendan y disfruten de la historia

Muchas gracias por esperar y estar aquí leyendo a pesar de todo :)

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Capitulo 10: Hablando con Juvia

El silencio se hace eterno en la habitación. Temo romperlo pero quiero estar segura de lo que quiso decirme.

– Juvia, no entiendo... – Digo, a falta de mejores palabras.

– Ju-juvia sólo quiere saber si Natsu-san y Lucy-san están bien – dice en una especie de puchero.

No es fácil abrirse con alguien para hablar de los problemas de pareja que se tienen... menos si esos problemas son bajo las sábanas.

– Natsu y yo estamos teniendo dificultades, pero no tiene nada que ver con que él me haya hecho daño intencionalmente.

Me mira seriamente, como si quisiera ver a través de mis palabras.

– ¿Está segura? A veces el amor nos hace ciegos a algunas cosas. – dice taladrándome con la mirada.

Tengo miedo de preguntar pero no me gustaría saber que Gray le haya hecho daño tampoco, aunque es casi impensable que haya hecho algo así.

– ¿Acaso Gray...? – No consigo terminar la frase y soy interrumpida por Juvia.

– No-no-no, G-gray-sama un-nunca haría algo así con Juvia – dice nerviosamente y sonrojada al extremo – fu-fue antes. – No debería sentirme aliviada al escuchar eso pero lo hago.

– Entonces... cu-cuando Levy te preguntó en el gremio... – no hay forma adecuada de preguntarle a una mujer sobre su primera vez.

– El primer hombre de Juvia no fue Gray-sama. – dice muy bajito, haciéndome difícil escucharle, acompañada de un semblante triste. – Aunque a Juvia le hubiese gustado que fuese así.

– Ya-ya veo... – no sé qué más decir o preguntar.

Hablar de algo como esto con alguien como Juvia, que siempre ha tenido una relación cordial conmigo pero con quien no comparto cosas tan profundas es abrumador. Aunque, realmente ya hablé de sexo con ella en una ocasión, cuando la encontré en Fairy Hills, antes de su relación con Gray, antes de todo... Cuando Cana estuvo bromeando con ella y la dejó preocupada. Pero incluso entonces fue extraño hablar con ella. Ahora lo es más porque estamos hablando de Gray y ella directamente, no de algo hipotético.

Y Dios, de nuevo tengo ese recuerdo de ella mirándome mientras lo hacía con Gray en la fiesta.

– Juvia creyó estar enamorada antes... y se entregó en cuerpo y alma a alguien que no debía. – Parece decirse a sí misma

– Imagino que fue una mala experiencia... si te pone así – digo incómoda, sólo para no quedarme callada.

– Fue una relación que nunca debió haber sido. Juvia fue tonta al no darse cuenta de lo que ese hombre quería y... se dejó manipular.

– Siempre le repetía a Juvia "Deberías agradecer que estás conmigo", "Nadie te amará como lo hago yo" – dice con un tono plano que da escalofríos y que me da ganas de huir.

– Dios, eso es horrible pero ¿en verdad creíste en eso? – digo en un impulso, sin pensar en lo que Juvia haya podido sentir, viendo que me mira con aire dolido ante mis palabras

–Sí... le creí... nadie hasta entonces mostró interés por Juvia y Juvia creía que no era lo suficientemente bonita para despertar el amor de alguien... – indica suspirando – así que le creyó y trató de mantenerle a toda costa junto a ella, porque temía no volver a ser amada si lo dejaba ir.

Si bien sé lo que despierto en los hombres desde muy temprana edad (lo que he usado en mi beneficio en más de una ocasión y también me ha costado varias situaciones desagradables) y utilizo mis atributos con mayor seguridad y desplante que Juvia, no puedo evitar recordar la conversación que tuve con Gray, e este mismo lugar hace poco más de un mes, cuando le dije que estaba insegura de mí misma, sólo porque no lograba despertar sentimientos hacia mí en Natsu. Supongo que, para Juvia, el trayecto ha sido un poco distinto pero no dejo de pensar que nos parecemos... ambas somos mujeres después de todo...

– Supongo que, después de todo, eso le podría pasar a cualquiera.

– Sí. – dice encogiéndose en el sillón nuevamente y acariciándose los brazos.

– Pero, Juvia, hablas de eso como si eso no fuera todo ¿no? – digo al recordar su expresión esta tarde, cuando Levy estuvo preguntándole, y la expresión que tiene ahora, de total indefensión.

– No... Juvia fue abusada emocionalmente pero también lo fue físicamente.

– Pero ¿cómo? ¿no era tu pareja?

– Sí, pero hay relaciones sanas y relaciones que no son sanas... la de Juvia no lo era.

Trago saliva de sólo pensar en ello... si ya la experiencia del otro día con Natsu me hizo sentir invadida entonces no quiero ni imaginar lo que pasó Juvia... duele de sólo imaginar.

Si no la tuviese frente a mí y esta fuese una historia que me cuentan de otra persona creo que tendría ganas de abrazarla, pero me ve a los ojos con una intensidad que es casi agresiva.

– La única vez que estuvo con Juvia ella sólo le había ido a buscar a su posada y fue bastante insistente. Cuando Juvia quiso detenerle le dijo "¿Así es cómo me demuestras que me amas?" – cambia su tono de voz cuando habla como él... es un tono muy plano y me hiela la sangre escucharlo – Hizo que Juvia se sintiera terriblemente egoísta por haber ido a verlo y no haber dejado que lo hicieran, así que Juvia accedió a intentarlo, pero no se detuvo cuando Juvia se lo pidió. – Dios, no... no puede ser... Si Natsu hubiese hecho algo como eso se hubiese llevado una buena patada... o eso creo

– Dios, Juvia, no puedo creerlo...

– Pero pasa... y pasa todos los días... Ya no más a Juvia pero sí a otras chicas.

Okay, supongo que eso es cierto... imagino que decirlo no ha de ser fácil para ella.

– Pe-pero, Juvia... – no me hace caso cuando intento interrumpirla para decirle que yo no he pasado por nada como eso.

– Para Juvia fue muy malo, pero siempre creyó que tenía la culpa de que las cosas hubiesen salido mal. – Siento que sus palabras hacen eco de lo que he estado pensando el día de ayer y el de hoy, preguntándome lo que está mal conmigo. – Y hay muchas chicas que nunca dicen que están pasando por algo parecido y Juvia no podría perdonarse a sí misma si alguna de sus queridas compañeras pasaran por algo así... no si Juvia puede ayudar.

Dejo el silencio cubrir la habitación durante unos minutos, para digerir su discurso y reflexionar respecto a mi relación con Natsu, haciendo comparaciones y asegurándome de que en ninguna ocasión haya habido algo como eso ni por asomo.

– Juvia... – le digo con calma, lentamente – Si alguna vez, cuando sea, llega a pasarme algo siquiera parecido con Natsu, créeme que no solo dejaré mi relación con él sino que buscaré ayuda.

– Juvia siempre estará dispuesta a escuchar y ayudar a Lucy-san. – baja su mirada y vuelve a dirigirla hacia mí, esta vez con su timidez habitual – como también ha estado Lucy-san dispuesta a ayudar a Juvia

– ¿Yo? ¿Ayudar? – ¿Cómo? ¿Cuándo ocurrió eso?

– MmHm – dice asintiendo con una leve sonrisa – Lucy-san hizo que Juvia se decidiera a confiar nuevamente en... bueno, en intentar... reparar su relación con su cuerpo y... con su sexualidad.

– ¿Yo? – Pregunto, aún incrédula

– Sí. Cuando aconsejó a Juvia buscar ayuda y tener confianza en sus capacidades de conquistar a Gray-sama – Ve mi expresión de confusión y responde en consecuencia – Hace unos meses, en Fairy Hills.

– ¿Yo hice eso? – ríe bajito en consecuencia a mis palabras.

– Sí. Lucy-san le dijo a Juvia que si quería intentar seducir a Gray-sama debía informarse bien y leer mucho, y buscar consejo de otras personas... y Juvia lo hizo y hoy tiene una relación sana.

Me alegra oír eso... no creí que eso hubiese ayudado en nada.

– Juvia se dio cuenta de que tenía mucha culpa encerrada en ella todavía, de su anterior relación, y tuvo que aprender a soltarla. Gray-sama ha ayudado mucho también... – indica sonriéndose sola – pero Juvia ha tenido que aprender a disfrutar sin tener miedo y eso ha sido difícil.

Okay, eso si lo entiendo... lo entiendo muy bien. Siento el color subir a mi cara al recordar mis pasadas experiencias con Natsu, coartándolo, sintiendo vergüenza, miedo de mis reacciones.

– Pe-pero ¿có-cómo se hace eso? – pregunto desviando la mirada.

Siento las heladas manos de Juvia cernirse sobre las mías, conteniéndolas, mientras vuelvo mi vista a ella en respuesta.

– Confiando, entregándose a la experiencia en tiempo real, no pensando demasiado en lo que se siente sino sintiendo.

– Pe-pero... creí que me habías venido a decir que no confiara en Natsu, en los hombres... – escucho que balbuceo, como si fuese una ofensa ante la que debo defenderme.

– No – dice encogiéndose de cejas, como si hubiese escuchado algo ridículo – Juvia vino a ver cómo estaba Lucy-san, ver que no le hicieran daño y a que aprendiera a poner límites entre las cosas que puede y no puede tolerar en una relación, pero Juvia siempre creerá en el poder de los sentimientos de las personas y la confianza es imprescindible en una relación.

Siento como si fuese a llorar... no es que no haya pensado en eso yo misma antes... es sólo que... Dios, no puedo contener las lágrimas y es ella quien termina abrazándome a mí.

– Lucy-san, la primera vez puede ser difícil de enfrentar pero, si Juvia que volvió del infierno, pudo lograrlo estoy segura de que Lucy-san y Natsu-san pueden hacerlo.

La miro, aún con la vista nublada, pero más calmada.

Siento que después de esto ya puedo compartir casi cualquier cosa y no me sentiré tan expuesta como ya lo he estado.

– ¿Ju-juvia, puedo preguntarte algunas cosas?

– Claro, Juvia intentará contestar – dice tranquila.

– ¿Cuánto tiempo me recomendarías que esperara antes de intentarlo de nuevo?

– ¿Intentar de nuevo? – si no la hubiese visto junto a Gray realmente pensaría que no entiende de qué hablo... quizás cambié el tema muy rápido y sólo necesito ser un poco más explícita.

– Tuve una mala primera experiencia pero sólo físicamente... lo demás estaba bien... – digo intentando hablar de este tema con naturalidad, sin el mejor de los resultados – y... bueno... Natsu cree que me hizo daño y no parece dispuesto a querer volver a intentarlo.

– Háblelo con Natsu-san, dígale lo que Lucy-san cree que estuvo bien y lo que podría mejorarse y dígale que quiere intentarlo de nuevo, en otras condiciones, más calmados, con más tiempo y así aprender juntos.

La amo, lo juro que la amo... eso suena tan fácil... no lo será, pero por lo menos me hace sentido.

– Levy dice que debo tentarlo y que cederá, pero no creo que algo como eso funcione con Natsu... es impulsivo en casi todo, pero me cuida demasiado como para que crea que bastará con eso... él buscará protegerme por encima de sus propias ganas de estar conmigo. – pienso en que quizás sería capaz de terminar su relación conmigo si con eso pudiera asegurarse de no herirme nunca de nuevo.

– Ustedes tienen una linda relación. Juvia no cree que sea necesario eso. Cuando ya hay una química y práctica de por medio se puede jugar más con ése tipo de cosas, de tentarse mutuamente... – la veo sonreírse y, sinceramente, espero que no esté recordando cosas extrañas – pero tal vez sea mejor que lo conversen y confíen en que lo que sienten el uno por el otro es más fuerte que las dificultades que puedan tener.

Lo que dice suena muy lindo y me hace sentido respecto a lo que tengo con Natsu, pero no así con respecto a ella y Gray.

– Pero... – digo sopesando mis palabras. – Tú y Gray... bueno, no parecen haberse puesto de acuerdos ni nada...

Ríe con suficiencia y recuerdo lo que nos dijo en los camarines tras la fiesta "Juvia tenía que conseguir que Gray-sama la notara"

– ¿Lo planeaste así?

– Natsu-san no se controla mucho y lo que necesita es seguridad de que está pisando en terreno firme así que si conversan y marcan bien los límites que van a respetar en su relación estarán bien... – mira al suelo antes de añadir – Gray-sama es todo lo contrario. Juvia necesitaba que Gray-sama fuese en contra de su autocontrol y tuvo que apelar a lo más instintivo que tenía a mano para que pudiese desde ahí ir mostrándole las otras cosas que podía ir sintiendo y descubriendo con Juvia. – parece triste al terminar su frase.

– Bueno, hasta ahora ha funcionado bien... – le digo en un tono de consuelo que me molesta a mí misma.

– Sí, Juvia supone que sí...

– ¿Supones? – eso no suena bien... da ganas de retorcerle el pescuezo a Gray por ello.

– Gray-sama sigue sin ser capaz de decirle a Juvia lo que siente por ella. Dice que quiere a Juvia cuando está dormido, pero despierto no lo ha dicho ni una sola vez...

– Ese Gray, idiota – digo llevándome una mano a la frente, incrédula de que pueda actuar así de mal con la pobre Juvia que tanto ha puesto en juego al querer llevar una relación con él – Pero, bueno, supongo que es sólo cuestión de tiempo.

– Sí... Juvia tiene esperanza. – dice llevando ambas manos suyas a su pecho, sobre el corazón.

Conversamos un rato más, de temas menos delicados, consiguiendo hacerla reír un par de veces y haciéndola aceptarme una taza de chocolate caliente, pero luego de una hora ya ha dejado mi casa.

Con todo lo que he vivido hoy debería sentirme más abrumada que nunca, pero en contraste a la desolación que sentía hace un par de horas, la conversación con Juvia sólo me ha dejado esperanza.

Debo confiar en lo que siento por Natsu y confiar en lo que él siente por mí... propiciar un espacio donde sólo existamos los dos y proponerle algunas cosas que nos den seguridad (qué cosas no lo sé, pero supongo que podemos llegar a un acuerdo)... y tener fe en que juntos podremos llegar a disfrutar...

Bueno, al menos ya no tengo ganas de huir. Tengo ganas de verlo, de hablarle de lo que pasó, de saber qué piensa y ver cómo solucionarlo juntos... y que considere también mi opinión.

Sólo espero que resulte...

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Prox. Capítulo: Una nueva oportunidad