Adolescentes
Advertencias: Twincest hecho de una forma muy extraña. Me disculpo de antemano por todo el contenido "inapropiado" que puedan encontrar en este fanfic.
Disclaimer: ¡Vocaloid no me pertenece! Hecho sin fines de lucro.
Primera Parte, Capítulo #9: Destruir tu… Corazón
"If you fall for me, I'm not easy to please… Told you from the start: I'm only gonna break your heart"
Si te enamoras de mí, te advierto que no soy fácil de complacer. Te lo dije desde un principio: Lo único que voy a hacer es destruir tu corazón.
"Prométeme que después de esto no te enamorarás de mí…"
Luces… Cámara… ¡Vocaloid!
Escena I, Déjà-Vu
- Mierda… ¿Era necesario meterla en un colegio tan grande? – Preguntó mientras se frotaba la cabeza con confusión. Su sentido de la orientación estaba sumamente jodido. Y eso no le sucedía a menudo.
- Te dije que es más difícil de lo que parece… - Comentó su colega sonriendo ampliamente. La victoria estaba plantada en sus labios. Llevaban ya tres vueltas a toda la planta y aún no encontraban al maldito objetivo. En parte era malo, porque perdían mucho tiempo, pero por otra parte era bueno, porque así la arrogante de Ruko se ponía en su lugar y pasaba de molestarlo.
Los acompañaba en silencio la prima Meiko, mirando por encima de las cabezas de los demás estudiantes en busca de la famosa cabellera azul. No lo había visto en todo el día. Después de incontables momentos evitándolo, hoy quería hablar con él cosa seria y no aparecía por ningún lado.
Sin embargo, en vez de encontrarse con el cabello azul, Ruko pilló cuando su compañero y una familiar cabellera verde intercambiaron miradas que no pudo descifrar.
- Déjà-Vu – Dijo parpadeando mucho, estaba segura de que vio ese cabello verde antes.
- ¿Qué? – La miró Ritsu, con curiosidad reflejada en los ojos.
- Es que… esa chica… ¿No te recuerda a alguien? – Estaba analizando los rostros de todos sus conocidos, en busca del lugar en donde era posible que la haya visto antes. Bingo.
- ¿La de cabello verde? – Indagó Meiko, saliendo de su autismo y refiriéndose a Miku.
- Mmm… - Dudó el rojo por unos momentos – La verdad que no.
- No me jodas, Ritsu… – Dijo moviendo las manos, haciendo señas como de alguien que fuma, luego toma pastillas y finalmente parecía que se giraba en una silla o algo - ¡Ya sabes!
- ¿Alguien con cabello verde, dices? – Habló de nuevo, algo cohibido. Ambas asintieron, y luego de volver a pensárselo unos momentos, negó rotundamente – Nada que ver.
- ¿Estás de broma? – Ruko se cruzó de brazos, impresionada por la ingenuidad de su amigo - ¡Pero si es igualita a Mikuo! – Exclamó, llevándose las manos a la cabeza como si estuviera loca.
- ¿Mikuo? – Repitió con incredulidad – Pues a mis ojos, esos dos son completamente distintos.
¿Miku y Mikuo? Coincidían en el cabello y los rostros, pero por lo demás eran muy diferentes. ¡¿Cómo se le ocurría a Ruko semejante insulto a su jefe? Esa chica estaba al borde de hacer corto circuito. Seguramente, ya tendría uno o dos mal colocados. Era probable que se haya estado drogando con café negro... de nuevo.
Escena II, Como Música para mis Oídos
Kiyoteru se acercó a ella con prudencia. Luego de olerla delicadamente descubrió que sí, en efecto, era ella la nazi que lo torturaba con esa maldita droga para el olfato. La clase había terminado, y como siempre, era ella la última en salir. Había dejado a Yuki en el patio con los demás niños, protegida de la amenaza que suponía la pelirroja frente a él.
- Miki – La llamó con voz autoritaria. Era la primera vez que la llamaba por su nombre, y la susodicha se giró de inmediato - ¿Fuiste tú la que le obsequió aquél perfume de cerezas a Yuki?
Giró su boca en una pequeña sonrisa. Una sonrisa maliciosa. Sin embargo, su voz era la de una joven inocente.
- Eso depende. ¿Funcionó?
- Mejor que cuando te lo aplicas tú – Le contestó sin tartamudear, apresurándose en agregar – Pero agradezco haberme dado cuenta antes de que sea tarde – Le confesó sin bajar la mirada - ¿Por qué lo hiciste?
- Es que estaba haciendo un experimento – Contó sin mayor remordimiento, mientras ensanchaba su sonrisa y alzaba ligeramente la cabeza, por la diferencia de altura – Pero ahora se me ha ocurrido otra hipótesis – Susurró con voz sensual, tomándolo por los hombros y reduciendo las distancias entre sus cuerpos. Movió su cuello, dejando que el maestro sintiera el macabro sabor a cereza en sus fosas nasales despertar sus instintos más básicos.
El profesor la tomó por la cintura, deteniendo su juego peligroso, no sin antes sentir el terrorífico aroma impregnado en el cuerpo de la joven mujer.
- Basta… -Pidió, casi suplicando- Por favor no te me acerques tanto… No te funcionará…
Ella lo empujó de golpe. En su enojo, se cruzó de brazos y habló con voz de niña maliciosa - ¿Sabes que cualquiera de tus alumnos puede denunciarte por abuso, verdad? – Preguntó tomándolo por sorpresa – Esa chica no es tu sobrina, profe… Ni siquiera tenías una hermana…
Kiyoteru se quedó perplejo. Tenía que tomar con pinzas la situación y elegir con delicadeza las palabras que usaría, porque semejante información en boca de una niñata era cosa seria.
Escena III, Casa de los Kagamine… de nuevo.
- ¿Qué les sucede para no asistir hoy a clases? – Preguntó sin importarle su tono de voz, irrumpiendo en el complejo como Juan por su casa. Miku lucía molesta.
- ¿Qué te sucede a ti para entrar así a una casa ajena? – Preguntó Len alzando la vista más allá de su libro, mirándola de hito en hito a través de los cristales de sus lentes – sería bueno que aprendieras a tocar la puerta.
- También sería bueno que ocultaras tus llaves en otro lugar que no sea bajo la alfombra – Informó encogiéndose de hombros – Me sorprende que seáis tan chapados a la antigua, Kagamine – Dijo soltando un suspiro. Se desviaba del motivo de su visita – Pero eso no importa ahora, ya me encargaré de hablar contigo más tarde… ¿Y Rin?
- No ha salido del cuarto en todo el día – Afirmó sin prestarle atención, volviendo al libro en sus manos.
- ¿Y no se te ha ocurrido ir a verla? – Le preguntó, pero más bien en tono de acusación.
- Créeme – Dijo bastante seguro de sus palabras – Ella no quiere verme…Y lo peor es que no sé ni por qué…- Añadió el rubio para sus adentros cuando la peliverde estuvo lo suficientemente lejos.
La Hatsune tocó el portal un par de veces, pero como su amiga no estaba en planes de abrirla, decidió hacer justicia y entrar por su cuenta.
- ¿Rin? – Preguntó en el cuarto vacío, y su única respuesta fue el eco de su voz. Ninguna de las camas en la litera había sido desordenada - ¿Rin? ¡Tengo que contarte algo!– Llamó de nuevo, antes de advertir el sospechoso repiqueteo las gotas de agua que provenía del baño.
Escena IV, Por primera vez: ¡Los Divagues de Len!
Apenas Miku entró en el que solía ser su cuarto, Len dejó el libro a un lado, asumiendo para sus adentros que había pasado media hora con el objeto entre sus manos, sin leer ni media página.
Una sola cosa le carcomía el cerebro y le impedía concentrarse.
La bofetada de anoche no significaba nada. No era la primera vez que Rin marcaba sus manos en la piel de él, ya sea para golpearlo o para fines más explícitos. Fueron sus palabras las que lo dejaron sin aliento, atontado y perdido.
"Te odio… A partir de mañana duermes en el otro cuarto"
¿Significaba eso que su relación, o lo que sea que se habían traído entre manos todo este tiempo, había acabado? ¿Fue ese el verdadero significado de sus palabras? ¿Estaba ella terminando con la relación entre los dos?
Recordó cuando rompió con su última novia:
"Lo nuestro no va a funcionar"
Sus rupturas siempre fueron crueles. Siempre dejaba a la chica con el corazón en las manos, pero se esforzaba en ser claro y no dañarles demasiado.
Rin no fue para nada clara. Len era transparente, pero Rin era traslúcida. Len lo decía todo, sin excepciones, mientras Rin decía algo pero se guardaba el resto.
En estos momentos, no podía serle más odiosa aquella diferencia entre los dos.
A todo esto… ¿Por qué le afectaba tanto?
Hacía siglos que no se besaban, ni se tocaban… No lo necesitaban. Len "ya lo había aprendido todo".
Abrió los ojos desmesuradamente. Ahora que se ponía a pensarlo… ¿Significaba eso que su relación como más que hermanos había finalizado hace tiempo, y él recién ahora lo notaba?
Entre más lo pensaba, más se perdía entre cavilaciones.
Tenía que distraerse. Encendió la radio:
If you fall for me
I'm not easy to please
I might tear you apart
told you from the start,
Baby from the start.
I'm only gonna break break your break break your heart.
"Prométeme que después de esto no te enamorarás de mí…"
Aquél recuerdo lo asaltó de repente, quitándolo de su intento vano de tranquilizarse. La gente de la radio podía joderse, por su culpa recordaba cosas que debería llevarse a la tumba.
Era increíble, aunque no por eso menos verdadero. Allí estaba él, rompiendo su promesa.
No se había dado cuenta hasta ahora. No se lo había admitido ni siquiera a sí mismo hasta ahora.
No lo admitió a su fuero interno cuando la nombró en vez de a Luka, o cuando se encontró a sí mismo tratándola mal o cambiando de actitud constantemente.
A veces ni siquiera estaba en sus manos manejarlo.
Luka se lo había advertido. Le aconsejó que hable con la rubia, pero Len no le hizo caso. Típico. Él nunca le hacía caso, y ahora le tocaba "enterarse" de la forma difícil, en los momentos en los que la chica no podía ni verle la cara.
Y sí, ya era hora de gritarlo a los cuatro vientos: Estaba enamorado de su hermana. Había roto su promesa.
Pero Rin no se molestaría si no se enteraba. Len se lo ocultó incluso a sí mismo durante dos años… ¿por qué no esconderlo un tiempo más?
Suspiró con cansancio. No había dormido y como cereza del pastel no sabía qué demonios había querido decir Rin ayer.
Parecía una de esas conspiraciones del destino en contra suya, odio sin razón aparente…Pero le consolaba una cosa:
Siempre hay alguien que se lo está pasando peor.
Escena V, ¿El baño? Eso suena raro.
Allí, acurrucada en una esquina del reducido espacio, el tiempo no corría. Las lágrimas no eran tan dolorosas. Con el consuelo del agua, éstas ya no cortaban su piel. Las escurridizas se mezclaban al caer despreocupadamente sobre su cabello y su cuerpo. Lo habían estado haciendo desde…
No sabía si habían pasado minutos o días. No sentía hambre o sueño. No sentía el dolor.
Daba igual. Todo daba igual, mientras permaneciera bajo su lluvia artificial. Ese efecto debía perdurar. Además, no se sentía lo suficientemente limpia.
En el fondo, Rin sabía que aunque toda el agua del mundo cayera sobre sus hombros no sería suficiente. Nunca sería suficiente.
Aunque eso no la detuvo cuando se metió bajo el grifo con toda su vestimenta puesta. Y tampoco la había sacado del llanto sin cesar del grifo, todavía.
Eso sí, unos ruidos en el exterior la sacaron de su ensoñación.
Como en cámara lenta, vio a Miku abrir la puerta, estaba visiblemente alterada. Se alarmó más aún cuando la vio hecha un ovillo y abrazando sus rodillas.
- ¡Rin! ¡Sal de ahí en este instante!
- …
- ¡Rin! ¡Demonios Rin estás ardiendo en fiebre!
Apagó el correr del agua de una vez y la ayudó a levantarse. Su amiga parecía ausente. Respiraba y se movía, pero no la sentía allí.
- Rin… ¿Qué te pasó?
Las imágenes vinieron a su mente una vez más. Se abrazó el pecho y el estómago, temiendo caerse a pedazos o algo, como esforzándose en permanecer en una sola pieza. Le dolía algo, pero no sabía que era. Bueno, mejor dicho, le dolía todo. Absolutamente todo.
- ¿Fue Len, verdad? – Preguntó lentamente, temiendo la afirmativa.
- Es culpa mía…
Miku no entendía lo que ella le trataba de decir, por lo que decidió mostrarle lo que le había pasado.
Se deshizo del abrigo con el que se cubría, y como estaba desprovista de cualquier otro tipo de ropa bajo éste, los cardenales, esos manchones violetas en todo su cuerpo eran lo único que la adornaba. Estaba marcada. Entonces Miku comprendió.
La verde le abrazó, sin palabras innecesarias. Simplemente la sostuvo, en ese cálido contacto humano que Rin tanto añoraba.
Siempre que una sufría, la otra estaba le consolaba. Ya llevaban mucho tiempo en esa amistad, una amistad muy peculiar. Porque las dos eran completamente opuestas, pero se habían hecho amigas de cualquier forma. Las dos estaban solas y necesitadas del apoyo que la otra le brindaba, sumamente útil a la hora de seguir adelante.
Y de nuevo la rubia apreció a la verde, la chica que era opuesta a ella por muchos motivos, pero seguía ahí.
Rin se derrumbó en llanto.
Ahora el agua sobre su cuerpo ya no estaba para aliviarla. Todo el dolor volvió de golpe.
- Shh…
Escena VI, Antes de Partir
- Es que yo no te amo, Kaito…
- ¿Qué no me amas? ¿Es eso? ¡Pero si me lo has dejado en claro desde el principio!
- …
- No me mientas. ¿Es por tu familia, verdad? - Lágrimas en los ojos azules se asomaban con vergüenza. Y a ella también se la notaba al borde de quebrarse.
- Ojalá pudiera explicarte…
- No es necesario. Creo que te entiendo – Tenía que conservarse sereno. La verdad no la entendía, pero al menos debería aparentar que sí lo hacía.
- Eso es muy amable de tu parte…
- ¿Te irás pronto? – Indagó con la cabeza gacha.
Ella asintió lentamente. Moría por explicarle con detalles la razón, pero no era capaz. No tenía las agallas.
- En cuanto Ritsu y Ruko terminen con lo que vinieron a hacer…
- ¿Te llevarán con ellos?
- Lamento haber alargado esto por tanto tiempo…
- No tanto como yo lamento haberte obligado a hacerlo… - Tragó pesado. Una duda se asomó en sus pensamientos - ¿Te volveré a ver?
- En otra vida… Quizás…
- Pues hasta entonces…
La despidió con un delicado beso en los labios. Sus labios eran muy dulces, seguramente por todas esas toneladas de helado, y difíciles de dejar escapar.
- Adiós Kaito…
- Adiós Meiko…- Se giró lentamente y empezó a caminar, cuando la castaña lo llamó de nuevo.
- Kaito… Tengo una última cosa que decirte antes de partir…
- ¿Qué cosa?
- Yo…también te amo…
- Siempre lo supe… - Confesó formando con sus labios una sonrisa amarga.
Backstage –Detrás de Escena–, Comentarios
Drama, Drama, Drama. Esto me pudre, pero es necesario. Lo de Len… La verdad que no, pero me lo pidieron. Y quise darles el gusto. Gackupo no apareció en este capi ¡No me entraba! En todo caso, ya lo verán pronto. Estas lamentaciones de los gemelos, ya se me pasaron. Dije lo que tenía que decir, y creo que estamos cerca, o en el clímax de la primera parte. En el siguiente: B-52* Suceden cosas muy importantes, (De spoiler les cuento que B-52 es el número del avión que soltó la bomba atómica en Hiroshima en la segunda World War) por lo que el nombre del capítulo no es en vano. Ya no me limitaré a palabras y lamentos, en el siguiente capi vienen los hechos.
Los problemas se van aclarando. Creo que ya entendieron quién es la esposa de Mikuo, ¿verdad? Apuesto a que se les pasó un poco el odio hacia Len en este capi. Estoy segura de que después del siguiente, ustedes amarán a Miku. Y estoy segura también, de que en unos más, me van a querer matar xDD pero no importa. Yo los amo igual.
Quise dejar una pequeña moraleja con este capítulo. Puede que el cuerpo de Rin esté destrozado, pero puedo asegurarles que la mente de Len está igual o peor. Y Kaito... pobre Kaito. Lo que intenté trasmitir en este capítulo es que una fuerte herida al corazón puede doler tanto como un cuerpo mutilado.
Por cierto... me han entrado ganas de ponerle a esta historia un nombre más adecuado, ¿me ayudan? :D
A mi hermanita pequeña le pilló la neumonía. El viernes rindo historia. Les pediré paciencia para la actualización, traeré de que no afecte mucho.
Akaa-chan, Lallen, Rin-Hatsune, Andy, Lenalee, Miyako y Haruka: respondidos en privado.
Cherry-chan:
Jajaja, gracias por perdonarme! Estoy ansiosa por saber si me amarás o querrás condenarme a la hoguera cuando avance más en esta historia. Bah, no importa. Seeeh, Cherry manda xDD Creo que a más de uno lo dejé traumado. Yo la verdad pensé que eso de afrodisíaco era un invento mío, pero después descubrí ¡que de verdad existen! Eso es raro. Casi tanto como esta historia. ¡Excelente! Está mejor que mi 4/6 de Mates (en el que por cierto me aplacé hace poco. Tonterías) esperaré ese día ansiosa xDD Jajaja, y no, tampoco, pero es una palabra chistosa. Trataré de usarla. Gracias por comentar!
anonimoquenoaguantalapresion:
Tu review me dio mala espina, pero da lo mismo. Se nota que querías ver la actualización, seas otro comentarista o uno de los que ya ha comentado y se desespera por la actualización. No importa. Te dí el gusto. Después de todo, siguen siendo 60 rr's :3 Gracias! Espero verte comentar de nuevo pronto ^^
Haruka:
Te respondí en privado, pero también aquí por si no manejas el sitio muy bien:
Jajaja, gracias. Actualizo rápido, porque ustedes comentan aún más rápido. Y da miedo. A veces no pasan ni cinco minutos de que actualizo y ya tengo 3 reviews.. Pero a partir de ahora quiero tomarme mi tiempo.
Gracias, gracias! espero que te guste el que se viene!
Hidari:
Te amo! No hay palabras! Este tipo de cumplidos suben demasiado mi amor propio, pero las aprecio como no imaginas! La narración lo es todo para mí. Combinar las palabras para que quede bonito me resulta algo complicado, y encontrar quien lo aprecie y le guste me hace muy muy muy feliz. Cumplí tu pedido. He ahí al dios griego Len, pero como recompensa te voy a cobrar un review, ehh? Esperaré por ese comentario, te lo advierto xDD Gracias por vencer a la flojera y escribirme! Espero que los otros treinta flojos que leen y no escriben sigan tu ejemplo..
VAGOS; YO SÉ QUE ESTÁN LEYENDO. Y ESTOY AL TANTO DE QUE SABEN COMO HACER UN REVIEW! ¡Aunque no estén registrados!
¡Tienen que ser como Hidari decidirse a comentar después de leer! ¡No sean flojos!
Si de flojera se trata, yo actualizaba una vez a la semana. Pero aquí me tienen. ¿Es mucho pedirles que me paguen con la misma moneda?
Para actualizar, seguimos con la regla de los 10 reviews… Aunque yo sé que más gente lee y no comenta ._________.
Los quiero aún más!
Moon
PD: Las chicas que no tienen cuenta en FF, pueden dejarme su correo, así les envío una notificación via e-mail si subo la actualización.
