Juro que lo que restaba de la velada no mencionaría ninguna palabra, la chica parecía alterada con los celos en el interior casi echando humo de las orejas, aunque a decir verdad su rostro nombraba paciencia. Quien diría que la chiquilla tenia ese tipo de reacciones, unafierecilla, ese seria su sobrenombre, caminaron lejos de la amplitud humana , el ambiente ya empezaba a incomodarlos, las alusivas miradas de cualquier individuo no eran mas que chispas al combustible, no tenían otra cosa mejor que hacer?. Kami! Es decir, su vida no era una farándula de rockstar. Claro que no. Echo un vistazo a la fierecilla, eran alucinaciones suyas o Lin tenia el seño fruncido?. Esbozo una sonrisa de esas apenas captadas por el ojo humano, tanto la provoco kagura?. Que interesante.

-¿Por qué siempre me miras de esa forma?- Lin , rompió el hielo.

-sigo sin saber que responderte- Sesshomaru sabia exactamente la respuesta "por que eres hermosa y tu sola presencia me hace sentir diferente" pero mejor se limito a contestar aquella incoherencia, no seria cursi. Nunca fue su estilo.

-Bueno no importa, después de todo…te debo las gracias por el vestido y los accesorios, cuanto te debo?- Lin pareció calmarse, no siempre estaría recibiendo regalos costosos por parte de el, que insinuaba?.

-Asumiré que no escuche eso,… deberías de agradecerme por otra cosa-

-Hu…? Otra cosa…yo no entiendo-

-El dibujo-

Lin paro el paso, era cierto, el dibujo que alguien había tomado de su repisa aquella tarde, entonces si no fue kohaku fue el, pero…¿Donde? ¿Cuando? ¿Ha que maldita hora?...Rayos! a ese hombre no se le escapaba nada. Diría algo pero la razón la abandono, debería de estar agradecida, le hiso un grandísimo favor, algo que ni ella pudo hacer.

-Gracias…pero fue muy descortés sin mi permiso-

-Tu sola nunca lo hubieras logrado- mas que un solo comentario fue sarcástico y un poco cruel con su ruda voz, Lin le vario el tiempo antes de reaccionar, ahí va de nuevo aquel hombre grosero y despreocupante ante cualquier sentimiento ajeno. Para variar.

-ha. Asimilas que no tengo valor? – Puso sus brazos en las caderas con los pies un poco separados, se sentía estúpida al reaccionar de esa forma tan boba pero ya estaba echo, de esas veces que es incomodo discutir con una persona que tiene la razón, les ha pasado? .

Como le gustaba a Sesshomaru provocarla, era tan fácil y placentero, la cosa mas pequeña para ella era un alboroto., - Olvida lo que dije, tienes un talento , no se como puedes esconderlo- .. Cierto! Como podía esconderlo? Hasta ella misma se preguntaba, pero las cosas en su hogar no eran fáciles, su padre Lo impedía, siempre menciono que las artes en el siglo XIII, provocaron la fiebre de la miseria y la calentura del romance, muriendo demasiadas jóvenes por la locura ante las novelas y artes relacionadas con el tema. Se quedo callada, no tuvo , ni pensó, ninguna respuesta. Sesshomaru alzo su mano invitándola a sentarse en unas de las elegantes sillas que se encontraban en el jardín, bajo la vista de la luna alumbrando con una luz tenue y blanquecina los ojos de Sesshomaru ,brillaron, existía un color de ojos mas extraños y hermosos? No tenia palabras exactas ni séquiese un poco dignas para describirlo, solo se quedo ahí callada mirándolo fijamente mientras sentía como el se acercaba tomándola de su mentón con la mano libre profundizando un beso, un beso como tantos pocos se habían dado, exquisito, cálido, delicioso…rogo a cuanto dioses había y por haberse por hacer que este beso no terminara, y así fue. Demasiado largo, separándose para dejar pasar una bocanada de aire antes de asfixiarse. Las mejillas estaban totalmente rosadas y su corazón a mil por hora, se recargo en el pecho de Sesshomaru y escuchar el latir de su corazón, tan calmado, sereno. Ya no pareciera ser mas el monstruo indiferente, solo hace falta comprender a la bestia, que es lo que en realidad quiere. Y con ello una sorpresa.

Recargo su barbilla en la cabeza de Lin aspirando el olor a cerezos que ya lo tenían vuelto loco, es como estar aspirando el mas fino perfume francés, sabia que no necesitaba ninguna palabra de expresión para decirle a Lin lo importante que estaba siendo ella conforme pasaba mas el tiempo a su lado, ninguna mujer explotaba sus sentidos pero… no dejaba de evitar sentir algo familiar, como si la hubiese conocido en alguna parte de su vida , recordaba ,pero tan rápido como lo hacia se había esfumado el recuerdo. Siempre fue muy injusto el destino. A pesar de ello le regalo un ángel blanco, un ángel blanco entregándose a los brazos de uno negro. La combinación perfecta.

Tomo la llamada a la primera sonada, quería evitarse los problemas con su jefe, o le iría mal como a muchos otros, contesto nerviosa y algo segura pues ya sabia la reprimenda que tendría.

-averiguaste algo?- sentado en una oficina al otro lado del mundo, sostenía en mano su puro, si, el enorme cigarrito exclusivo solo para aquellos aventureros decididos con la mentalidad errónea de vivir para toda la vida, jugueteaba con el. La voz femenina por detrás afirmo ; - Lo haría si tu hija no estuviera entrometida en mi camino- Kagura hubiese sabido desde un principio que aquellas palabras sin sentido para ella serian para el hombre un arranque de furia jamás lo hubiese echo.; - ¿Que? Lin esta con el?- . fumo de un solo momento todo el puro como en las películas de Sherlock jolmes.

-¿Claro, por que no habría de estarlo?, después de todo fuiste tu quien los comprometió-

-Hmm, Primor, me haces pensar que no estas poniendo atención a la estrategia, pensé que te habías dado cuenta desde antes-

-Ha que te refieres..-

-Negocios!, Negocios, Lin solo es un azuelo ante la confianza de Inutaisho y Sesshomaru, una pared que cubre nuestros engaños , si se llega a involucrar demasiado todo esto se ira a la mierda-

-Que sugieres que hagamos? Debiste pensarlo antes de irte y dejar a tu hija sola , ¿ya te mencione que la niña parece haberse salido del cascaron?- la jugada para kagura esta vez le favoreció; - Naraku guardo silencio esperando escuchar mas de la mujer. -Tu hija parece haberse aprovechado de la situación, ya es tarde, esta involucrada con Sesshomaru, no puedo negarlo, desde el ventanal puedo ver lo abrazados que están, creíste que sigue siendo una niña? - Dio un ligero trago a la copa mientras observaba detenidamente el escenario que montaban aquellos dos , que le pasaba a Sesshomaru? No es el mismo hombre con el que se metió hace algunos años, el salvaje, fornido y poco explicito, presintió que esto seria un grave problema para los planes que tenia con Naraku.

- Hazte cargo de esto, yo me ocupare de Lin-

-piensas que mi cuerpo es una baratija? Bastardo!–

-A callar mujerzuela!Todo lo que eres tu me pertenece, estas comprada por mi yo digo que hagas o no hagas, si osas desobedecerme sabes que la única paga es la vida, no me provoques mas problemas, podrás ser libre en cuanto termine esto- termino la llamada dejando a Kagura con la rabia en los labios. Ansiaba que esto desfallecería ya, lo único que quería era su libertad, siempre fue esclava encerrada contra todo lo que quería, es por eso que llegaba ser comprensiva ante la hija de Naraku, ese hombre podía excederse demasiado, muy posesivo y peligroso. Un psicópata. Asesino en serie…Un demente.

Lloraba descontrolada, la sangre le hervía, los recuerdos mas felices y gratos ya estaban destrozados, las cosas que creía eran falsas, no existía lo correcto o incorrecto, falso o cierto, verdad o mentira, literato o matemático. Ya ni las cosas con sentido tenía razón, lo físico de sus lágrimas eran el sueño mas temido y profundo a las afueras de lo místico, una ilusión óptica, quería sentirse muerta en ese instante…por que! Por que! Por que!. la odiaba? , miro la foto en su futon adornada con un marco de caoba que ella misma tallo, tan solo ellos dos…abrazados mientras ella guiñaba el ojo y el sonriéndole trayéndola consigo. Un ataque de desconsuelo la tomo y aventó asía la pared rompiendo el fino cristal…se dejo caer llevando sus manos al cabello jalándolo escondiendo su rostro entre sus rodillas. –InuYasha…-

FLASHBACK

Esa tarde poner al corriente a Lin fue estupendo, conversaciones agradables con sus amigas le hicieron que el tiempo pasara desapercibido, llego a su departamento tirando las llaves sobre la barra, fue al refrigerador y tomar un vaso de jugo, miro la contestadora y no tenia ningún mensaje, " 0 " ese maldito numero lo odiaba, con un solo mensaje o llamada de InuYasha seria feliz, -estúpido orgullo- se dijo dirigiéndose al teléfono, hubiese querido ser adivina y nunca retomar esa acción…

-Vamos…contesta…- el teléfono capto el timbre unas cuantas veces.

-Si Bueno…- Kagome se quedo estática, una mujer contesto su teléfono celular?...

-Se…encuentra..InuYasha?- temerosa rogo que fuera una de las secretarias, no quería pensar algo, apenas y se fue mas de una semana. Tan pronto la olvido? ; -No se encuentra, esta ocupado, gustas dejarle un mensaje,…pero antes, departe de quien?- desde ahí kagome podía pensar lo peor, InuYasha solio dejar su numero grabado como "esposa" por que le preguntaba que departe de quien?...

-Su prometida Kagome- se defendió.

-Prometida….? Lo siento, el no tiene ningún compromiso Linda, seguro que hablas al numero correcto?- kikyo pareciera tranquila, fluyéndole esas palabras como toxina al cuerpo de Kagome, mas que nadie sabia que era ella, su "futura esposa" asi que esta llamada no arruinaría su trabajo, disfruto a cada momento torturarla.

-Estoy hablando al numero correcto!, por favor comuníqueme con InuYasha ahora!- subió el tono de su voz.

-No puedo hacer eso-

-Por que No!-

-Soy su novia y una lunática como tu no me arruinara mi cita, entendiste?- fue bastante sarcástica y directa, para no conocer a una persona y hablarle de esa forma tan dura por teléfono quería decir que esa mujer no tenia ningún respeto, problemas. Kagome no se movió, correr? Para que! Llorar? Para que!, el mundo se le vino abajo en menos de dos minutos hablando con una completa desconocida haciéndose pasar por la novia de InuYasha. Escucho por el teléfono claramente como alguien entraba, la voz de inuyasha fue sumamente familiar …

-InuYasha, que bueno que llegas! Te extrañe tanto!-

-Yo… también kikyo..- en los oídos de kagome solo entono el sonido corto de la línea terminar, soltó el teléfono por instinto, se quedo ahí por unas horas tal vez…la llamada le resulto difícil comprenderla..

"- InuYasha, que bueno que llegas! Te extrañe tanto!-" -InuYasha, que bueno que llegas! Te extrañe tanto!-" - InuYasha, que bueno que llegas! Te extrañe tanto!-"

FIN DEL FLASH BACK.

-maldito seas…te odio! Maldigo el día en que te conocí…InuYasha…- se aferro a sus rodillas, aclamo por ultima ves las mismas palabras.

FLASHBACK

"Síganme, perfecto, deténganse, Estamos frente a la obra de arte mas importante de Japón "Fuji Jama" echa por el fascinante Hokusai, el celebre pintor japonés, a través de ella nos dice lo importante que es la vida espiritual para los monjes y sacerdotisas de aquella época Feudal, estoy hablando de hace mas de 500 años, muchos lo conocen como el Árbol Sagrado, ese mismo que conecta las diferentes épocas según cuentan…- fue interrumpida por un joven.

-Ba! No parece muy fascinante, solo es un árbol gastado y viejo, común y corriente- la tremenda palidez en kagome fue clara, que joven tan mas estúpido! Hablar de esa forma tan elocuente y poco razonable frente a un museo. La atención de los turistas estaba centrada entre el joven y ella, no dejaría que opacara su trabajo, así que prosiguió tratando de evitar , pensar que no estaba ahí.

-Lo siento, hay personas que no son cultas en este lugar, Retomando el tema, la batalla entre el bien y el mal siguió, como podrán ver a su derecha la legendaria perla de Shikon, capaz de cumplir cualquier deseo quien la poseyera, inclusive si era ….-

-Kef! ¿Una esfera de cristal podrá cumplir deseos? ¿Por que esta en este museo entonces?- inquirió sarcástico, Kagome trato de nuevo de ignorarlo, fue en vano.

-Estem…me permiten un momento?, pueden deleitarse con las armaduras de legendarios youkai a su izquierda- paso de largo esquivando miradas, un solo objetivo, tomo al muchacho de los brazos corriendo a la otra galería, lo soltó, le miro con furia.

-Quien te crees cretino mal nacido! Si no te interesa no vengas! Arruinas mi trabajo como guía en el muse…–

-cálmate, solo quiero saber tu nombre- calmo a la joven artista.

-Kagome Higurachi…ahora si me disculpas….- dio la media vuelta pero no pudo irse, el la tomo de la mano, abrió sus ojos desmesuradamente, - Te invito a cenar hoy a las 8:00Pm Kagome que dices?- no le importo al chico que la conociera recientemente?, ella Rio, -No te conozco, que te hace pensar que saldría con tigo? – de nuevo se giro para inspeccionarlo, muy apuesto, se atrevería a decir que la misma edad, un cretino…pero no de mala calaña. – Entonces…?- se decepciono por unos minutos al ver que ella solo le dio la espalda, - Esta bien, no vemos aquí- triunfador llevo de nuevo las manos a sus bolsillos deleitándose en dejarla ir.

FIN DEL FLASH BACK

-Justamente ese día lo maldigo….-

….

-Que hermosos cuadros, la precisión en el trazo….los finos detalles…el color…-

-Te gusta?, son las pinturas de la familia-

-Ho, quiero asemejar que ella es tu madre- mirando una en especial.

-Asi es-

-Muy hermosa, tiene un porte elegante-

-siempre fue su fuerte-

-¿Que recuerdas de tu madre Sesshomaru?- No supo que contestar, los ojos de Lin parecían perdidos, como si algo le faltara., -¿ Por que la pregunta?- fue una respuesta hecha pregunta, Lin se quedo absorta.; - Ella nunca fue nada Maternal, mas haya de una madre siempre fue una Madrastra para mi, enseñando lo correcto sin perdón de error.-

-Supongo que es mejor a no conocer a tu madre, …pero que digo fue hace mucho tiempo-

-Hmmm…-

-Mi padre también es estricto, pero estoy agradecida que el no me abandonara esa noche cuando ella me dio a luz y se marcho-

-Lo lamento-

-No te preocupes, no hay nada que lamentar, algunas personas son demasiado egoístas y crueles para entender la clase de sentimientos que habitan en otras, como yo-

-debe de ser duro-

-lo es, mas…que puedo decir, la única forma de agradecerle a mi padre todo esto es siempre obedecerlo, no importa que el escoja mi vida-

-Le agradeces a tu padre dejándote controlar tu vida?,- Asombrado desplego la mirada fugitiva en la chica, estaba triste, que podía hacer el? Abrasarla? Tenia tantas ganas de hacerlo pero ella se lo impidió con comentarios efusivos; -Suena absurdo verdad, no importa, me enseñaron hace mucho a corromperlas- aplaudió dando un ligero salto, hecho una risa nerviosa.

-No podre dejarte de dar las Gracias Sesshomaru, este mes es el mas emocionante en toda mi vida, la mayoría de mis emociones ocurren en mi imaginación, estamos comprometidos…fue un acuerdo entre negocios….pero…si no hubiera sido por eso…no estuviéramos aquí- lo tomo del brazo esperando caminar de nuevo pero el no se movió, ella había tocado el corazón tan frio que tenia, a pesar de que el no reaccionara ni dijera las mismas palabras, era dichosa, plena entregada a el sin pedirle nada a cambio, un ángel negro, un demonio, un ser frio que tomo con total libertinaje muchos cuerpos de diferentes mujeres en el pasado, y que ahora, hoy mismo era sumiso ante ella, un traicionero salvaje con un pasado corrupto, un…un…ser impuro ante uno totalmente puro. No desaprovecharía por nada del mundo la oportunidad de retomar el camino correcto. Si el no lo sabría ella lo guiaría, le enseñaría como expresarse, seria su maestra, y que perfecto que una Artista. Esta vez Lin no se sonrojo, como una transformación cambio su apariencia, ya no tenia de nuevo aquellas mejillas rojas, se acercó de nuevo a el, hicieron el pacto de sus mentes con un fino beso tornándose largo, la habitación de Sesshomaru no quedaba muy lejos, unos cuantos pasos, la música se hacia mas lejana conforme avanzaban, la razón ya no estaba de su lado, solo ellos dos perdidos, naufragando, la recostó en su gigantesca cama con delicadeza, no quería cometer el mas mínimo fallo de asustarla, Lin perdió ante el faro de la pena, no lo pudo evitar y se sonrojo, el paso su manos por enzima de la ropa llegando a su cabello removiendo ligeros mechones de su cabello estorbándole el rostro, los labios duraznos de Lin de nuevo fueron besados, se hundió tanto como pudo en su boca, el sabor al vino tinto mezclado con un poco de wiski encendió la llama, con solo desliz de su palma roso el cuello de sesshomaru, lo empujo levemente y se puso de pie, el le miro confuso, que estaba tramando?. Esbozo una sonrisa seductora y lentamente removió su vestido bajando el zipper ubicado en su espalda, callo debajo de sus piernas, una lencería blanca casi angelical era el panorama mas magnifico que había presenciado en toda su miserable vida, ni acariciar la misma afrodita se comparaba con su cuerpo, unas caderas curvilíneas, un vientre plano, sus pechos chicos y redondos, su largo cabello lacio rebajándose por debajo de sus pechos, camino los pasos precisos, uno delante de otro con los tacones negros, puso sus manos en el fuerte pecho de su futuro hombre, le beso de nuevo, Sesshomaru la detuvo, lo sacaba de sus cabales que ella retomara esa actitud posesiva de nuevo, pero esta situación era merito para el…solo para el…exclusivamente para el…de nadie. Incluso ella misma estaba prohibida, forcejo un poco lafierecilla pero finalmente cedió ante el macho, sus dedos pasearon desde las rodillas de Lin hasta llegar a su vientre donde deposito ligeros besos húmedos bajando sus bragas con los dientes, el deseo de Lin ante lo nuevo le hiso sentir miles de sensaciones desconocidas para ella, pobre niña, totalmente ajena y absuelta de todo aquello que era amor, una palabra con millones de definiciones que ella conocía pero esta vez fue demasiado corta para entender lo que estaba por venir, lo que estaba apunto de hacer, no seria un error, no era una tonta, tampoco ignorante, ella lo deseaba tanto como el, una vez fuera su ropa interior el de nuevo subió a sus labios mordisqueándolos un poco, Lin gustosa, no tuvo reparo, arqueo su espalda dejando paso libre para que el quitara su brassiere , lo hiso, la joven no se quedaría atrás, insinuó que el se desvistiera también, Amen.

Tan perfecto todo que Leonardo Davinci quisiese haber interpretado ese escena antes que la Mona Lisa, dos almas totalmente opuestas, unidas en una cama, Lin beso el lóbulo de su oreja, un suspiro descarante salió de sus labios, minutos de sinceras caricias entre besos confusos llegaba la hora, un cuerpo atlético, tan hermoso para ser hombre, un dios en la cama, y ella…una completa sumisa debatida entre no serlo, peleaba con ello, Sesshomaru introdujo un poco sus dedos en la única parte que asía a Lin mujer, lo sintió estrecho, perfecto, seria el primero, un honor como un caballero recibiendo su titulo, algo cálido sintió derramarse , entonces comprendió que era el orgasmo de su pequeña y frágil niña, los gemidos despertaron la era bestial y sanguinaria de su ser, saco sus dedos mirando a Lin mientras esta fijaba en el, los lamio saboreando la dulzura de su ser, probando lo que era ella, La joven sintió temor, demasiada pasión para ella, si no fuera por el delicado beso que le dedico, cambiaria de opinión , sus dedos fueron remplazados por su miembro erecto que ya sentía desde antes rozándole el vientre…Lin, a cambio, le dedico una enorme sonrisa, estaba lista.

-Hacemos el amor en medio de la tristeza, no puede haber algo mas hermoso…- susurro en su oído, fue suficiente para que el se introdujera lentamente, las señas de dolor eran claras, ella no se amoldaría nunca ante el, que importaba, -lo siento…tu dolor acabara pronto, lo prometo- el vaivén fue sereno, después, cada vez mas rápido, al punto en que el placer se expandiera ante el dolor, ni rastro de ello. Sus vistas estaban por nublarse, las estrellas ponían tocarse, sus mentes y energías imploraban mas, mas , mas. Pero sus cuerpos de los impedían, empapado en sudor derramo todo su ser dentro de Lin, las gotas de sudor escurrían de sus cabellos plateados , retumbaban en el rostro de la futura artista, plena en felicidad pronuncio unas palabras quizás un poco fuertes –te amo- lo había dicho! Ya estaba. Ahora podía morir en paz, Sesshomaru beso su frente tiernamente, ella dio el primer paso para reconocerlo. Se aferró a ese jirón de esperanza. Sabía que le amaba. Eso no había cambiado y ya no cambiaria. La misma noche anterior lo medito, como alguien que saciara una sed terrible. Hicieron el amor, hablaron en susurros de sus proyectos juntos y volvieron a hacer el amor. Poco antes de acabar este sueño, Sesshomaru se adormiló ligeramente. Lin, permaneció despierta, contemplando las facciones de su rostro a la luz de la luna mientras pensaba en el viaje de espacio y tiempo que los había conducido desde el día que lo conoció hasta donde hoy ella descansaba en su cama.