Harry se levantó con el peor dolor de cabeza del mundo. Al menos a su parecer. ¿Acaso había vuelto a beber?
Se desperezó y cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad miró a su alrededor. Estaba tirado en el suelo de una habitación con todo tirado por ahí. Parecía que un huracán había pasado recientemente. Oyó un ruido y fue a mirar el origen de este. Pero eso fue un grave error, porque de pronto una puerta se abrió dejándole medio-ciego por culpa de la luz del sol.
-¿Pero qué?- preguntó tapándose los ojos con una manta que había por ahí.
-Hola dormilón- dijo una voz desconocida- ¿qué tal amaneciste?
-Pues mal, cómo voy a estar.
Se destapó y miró a la persona que se acababa de sentar a su lado.
-¿Blaise?
-Sip, hacía bastante que no llevaba falda. La verdad es que era cómoda pero bueno, ahora que no tengo que aparentar ser una chica…
-¿Por?- al preguntar se acordó de todo lo que había pasado ayer.
En cuanto la persecución había empezado. Ya sabéis. Blaise persiguiendo a Harry, persiguiendo a Petunia persiguiendo a Ron para pegarle pensando que era un pervertido. Como a mitad del parque Ron tropezó con un columpio (por andar mirando hacia atrás) y Petunia lo consiguió enganchar.
La verdad es que no se acordaba de que Petunia veía lucha libre al medio día. Vaya llaves, parecía una bestia.
Mientras Blaise y Harry les intentaban desenganchar. Misión casi imposible porque el cuello del pelirrojo estaba apresado con el brazo derecho de la mujer. Blaise dijo algo con voz excesivamente varonil y…
Digamos que se descubrió todo el pastel y Petunia cambió de presa.
Al menos Ron ya podía respirar. No te preocupas de verdad por la salud de un amigo hasta que lo ves de color morado.
La historia es muy larga, pero después de muchos gritos y carreras Petunia prohibió a Harry y a sus amigos acercarse a menos de 100 metros de ella. Cosa algo difícil porque vivían al lado pero eso son pequeños detalles técnicos…
Así que Harry se quedó a dormir en el salón de Draco. Cuando habían vuelto el rubio se estaba comiendo la pizza que habían pedido y lo único que hizo fue mirarlos mal mientras se comía el último trozo.
¿Cómo se puede ser tan cruel? Se preguntó Harry en ese momento.
El moreno se intentó levantar, pero un intenso dolor en su espalda se lo impidió.
-¡Arg!
-¿Agujetas verdad?
-Eso espero.
-Yo también tengo. Tu tía es una burra, y no lo digo solo por su cara. Cuando me levantó en el aire y me tiró a un arbusto te juro que toda mi vida pasó por delante de mis ojos como en un pensadero. Fue horrible.
Ahora que se fijaba Blaise no estaba nada mal. Tenía muy buen cuerpo. Delgado pero fibroso. Además con esos vaqueros… quizás algún día podría catarlo. Total, a Ron fijo que no le importaba. Él siempre decía que las cosas entre amigos hay que compartirlas.
Bueno, vale que se refería a su escoba, pero las dos cosas se pueden montar.
¿O acaso no?
En fin…
-¡Harry¿Despertaste ya?- Ron entró en la habitación interrumpiendo sus pensamientos. Pero en cuanto vio al Slytherin- bueno, yo creo que me voy a… darme una ducha.
-¡Ten cuidado con el escalón!- gritaron los dos a la vez mientras veían al pelirrojo desaparecer.
-Huye de ti ¿verdad?
-Si, lleva así todo el día. No se qué es lo que le he hecho para que me evite de esa manera, parece que me odie.
-No creo que sea para tanto. Lo que pasa es que tú a él le gustabas mucho. Pero cuando pensaba que eras una chica. Ahora que descubrió la verdad supongo que estará hecho un lío.
-¿A él no le gustaba vuestra amiguita Granger?
-Según él se le pasó en cuanto acabó el cuarto curso.
-Vuelvo ahora.
Blaise estaba decidido a hacer reaccionar al Weasley.
Por las buenas no lo había conseguido. Así que habría que intentarlo por las malas.
Mientras oía los pasos alejarse Harry volvió a intentar dormir tapándose la cabeza otra vez con la manta.
El Slytherin siguió el sonido de la ducha hasta que por fin encontró el baño y abrió la puerta.
-Los leones son demasiado confiados. ¿A quién se le ocurre no poner el pestillo en esta casa después de todo lo que ha pasado?
Entró sigilosamente y volvió a cerrar. Miró a su alrededor y localizó su objetivo. Una toalla naranja. Vaya tópico. La agarró junto con toda la ropa que había debajo y puso el montón detrás suyo. Y esperó a que el pelirrojo terminara de ducharse.
No era necesario meterle prisa. De todas maneras estaba disfrutando el "paisaje".
Cuando Ron terminó de aclararse intentó coger la toalla para salir pero… pronto descubrió que había un pequeño fallo en sus planes. La toalla no estaba.
Confuso y con agua en los ojos tanteó para ver si así la encontraba.
La cortina, un armarito, el fregadero… hay que ver lo pequeño que era este baño. Y algo blando.
Un momento… ¿Cómo que algo blando? Ese "algo" le agarró la mano y le preguntó algo.
-¡¡Aaaahhhhhh¡Joder!
-Tranquilo
-Eres tú¡qué susto!- Ron miró a Blaise y a sí mismo respectivamente varias veces hasta que se dio cuenta de lo obvio-. Estoy… desnudo…
-Si, algo normal teniendo en cuenta que te estás duchando.
-¡Fuera de aquí ahora mismo serpiente mentirosa!
Ron empezó a manotear para sacar a Blaise del baño. Pero este aprovechó la confusión para empujar al Gryffindor dentro de la ducha y acorralarle contra la esquina a pesar de que el agua seguía corriendo y se estaba empapando.
-Escucha¿por qué me estás evitando?
-¿Cómo¿Acaso no es obvio?
-No, no lo es. ¿Yo no te gusto?
-¡No!
-¿Cómo que no¿Y lo del parque a qué vino?
-Pues, no lo se… ¡No es justo¡Yo pensé que eras una chica!
-Vale, entonces ahora me evitas porque soy un chico.
-No, no es eso…
-¿Entonces qué es? Porque me estás liando.
-¿Liando¿Que yo te estoy liando a ti? El que tiene problemas aquí soy yo. Llevo sin dormir toda la noche pensando en la posibilidad de que me pueda gustar un hombre. ¿Tú sabes lo que es eso para mí? A mí siempre me habían gustado las chicas. Con pechos y muchas curvas pero tuviste que llegar tú y poner mi mundo patas arriba ¡joder!
-Entonces… ahora ¿he de suponer que te gusto yo?
-…
Ron solo le miró. Blaise se quedó confuso. Era una mirada vacía. No podía leer ningún pensamiento en ella.
El Slytherin se acercó poco a poco hasta que sus labios rozaron con los del otro chico. Un toque suave. Lento. Ron sintió un escalofrío por toda la columna y cerró los ojos. Dándole además paso a Blaise para empezar otro beso aún más apasionado.
Blaise se sentía tocar el cielo. Tenía que admitir que en tan pocas horas se había encariñado de verdad con este idiota Gryffindor. Su idiota.
No sabía dónde poner las manos para no incomodar demasiado al pelirrojo, que al fin y al cabo seguía desnudo. Así que optó por ponerlas en la cabeza de este.
Ron mientras tanto se aferraba al pecho de la camiseta de Blaise, apoyado en la pared mientras entrelazaban sus lenguas, suspirando y notando cómo subía la temperatura mientras que las gotas de agua y las manos de su compañero descendían ahora por su cuerpo hasta llegar a sus caderas donde sintió algo que le cubría.
Se sobresaltó, pero Blaise le susurró- tranquilo, es la toalla. Yo voy afuera a tranquilizarme.
-¿Qué dices?
-Si paso aquí un solo segundo más no podré detenerme. Y no quiero que te asustes. Voy a cambiarme de ropa.
El Slytherin le acarició una mejilla y salió del baño totalmente empapado y por lo cual la ropa apretada marcando todos los músculos.
Después de esa vista el que necesitó tranquilizarse fue Ron abriendo el agua fría al máximo.
Abajo las cosas eran algo diferentes. En cuanto Harry había conseguido volver a conciliar el sueño alguien llegó para sentarse a su lado. Se sentía algo observado así que decidió abrir un ojo.
-¿La princesita ya está menos ofendida?
-Vete a la mierda Potter.
-¿Qué clase de lenguaje es ese? No es apropiado para una señorita.
Draco como contestación simplemente le miró mal.
-Vale, lo siento. Pero ¿qué te pasa?
-Que no se qué fue lo que hicimos ayer.
-Pensé que ya eras lo suficientemente mayorcito como para saberlo.
-No me refiero a eso y lo sabes. En cuanto nos quedamos solos nos enganchamos el uno al otro como si fuéramos monos.
-Ya, ya lo se.
Se miraron a los ojos y se acercaron en un beso rápido y pasional. Sus lenguas enfrentándose y las manos desabrochando las camisas y pantalones cuando…
¡PLAS!
-Pero qué pasa, hay alguna conspiración para que nunca a cabemos nada- preguntó Harry al aire.
El rubio miró lo que le había caído en plena cabeza a Harry interrumpiéndoles. Era un ejemplar de "Corazón de bruja" con una pequeña lechuza pegada a él.
-¡Pig¡Esta es la lechuza de Ron!
-¿Qué me has llamado?
-Es el nombre de la lechuza
-¿Tu amigo está suscrito a una revista de brujas?
-Hay cosas que es mejor mantener en la ignorancia. Un momento…
El moreno miró la foto de la portada. Era la persecución de ayer…
-Draco¿qué es esto?
-Creo que el espectáculo que montasteis ayer.
-…
-…
-…
-¡Un momento¡Salgo yo también!
-¿Dónde?
-¡En la entrada de la casa¡¿Qué pasa si mi padre ve esto?!
-¿Cómo lo va a ver?
-Mi madre está apuntada a casi todas las revistas de cotilleo que existen. ¡Mierda mierda mierda! Trae que tengo que leerlo. El salvador en plena persecución. Vale, sale quiénes estábamos, más o menos toda la carrera contada… ¿Tu tía tiene tanta fuerza en los brazos como para tirar a Blaise a un arbusto?
-Si.
Draco pasaba los ojos por el artículo a una velocidad desorbitada hasta que por fin se paró en un punto.
-Fuentes fiables nos confirman que justo antes del suceso los señores Harry Potter y Draco Malfoy estaban… ¡Oh Mierda! Esta vez sí que me matan.
-¿A qué viene tanto griterío?- preguntó Blaise mientras bajaba las escaleras.
-¿Que a qué viene¡Mira esto¡Nuestros padres nos ahorcan!- gritó el rubio tirándole el periódico.
Este se puso de todos los colores mientras lo leía. En ese momento apareció Ron por detrás, y al ver las caras del Slytherin miró el dichoso artículo. Los colores que le faltaban a Blaise los puso él solo con ver la foto y que su nombre aparecía en el artículo.
-Draco, si tu padre te ahorca no te puedes siquiera imaginar lo que me hará mi madre. Las últimas palabras que le oí a su último difunto esposo fueron: "este guiso te ha salido un poco raro cariño"- se dio la vuelta al notar una respiración en su nuca completamente asustado. Pero era Ron- ¡ah! Vaya susto me acabas de dar. ¿Ron¡Ron¡Harry que Ron ha dejado de respirar!
El pelirrojo no llegó a escuchar entera esa frase. Ya se había desmayado.
Con Ron ya tumbado en el sofá, más despejado y con un paño húmedo en la frente empezaron a discutir la situación de nuevo.
-Escucha Harry, tú en realidad no tienes ningún problema, eres el jodido niño-que-vivió, habrá rumores sobre ti un par de meses y luego se pasará. Pero Blaise y yo somos hijos de mortífagos, y por si te olvidabas mortífagos bastante allegados al Señor Oscuro.
-No, no me olvido de tu padre tranquilo.
-En cuanto se enteren de lo que andamos haciendo… no lo quiero ni pensar…
-Por cierto¿de quién es esa revista?- preguntó Blaise.
-De Ron.
-Y luego decís que el que se tenía que hacer pasar por chica era yo.
-La suscripción es para mi hermana, lo que pasa es que Pig es tonto y siempre que tiene una carta me la da a mí, sea para quien sea.
-Pero aquí pone tu nombre…- añadió Blaise.
-Iros por ahí.
De pronto otro búho llegó dejando una carta en el regazo de Draco y yéndose. Al contrario de Pig que seguía pululando por toda la casa como si fuera suya.
Con las manos temblorosas el rubio la abrió y se dispuso a leerla.
-¿Y bien?- interrumpió por fin Harry-. ¿Qué dice la carta?
-Solo pone: "Ven ahora mismo a casa. Tu padre."
-Odio cuando ponen eso- dijo Ron-. Nunca sabes si es que es una tontería o una bomba está a punto de estallar en tu casa.
-Voto por lo segundo.
-Vale, ante todo calma. Voy a ir hasta casa y voy a fingir que no se nada. Si no quiere sacar el tema no seré yo el que lo saque.
Draco tiró los Polvos Flú, y antes de que pusiera un pie en la chimenea Harry se levantó del sofá y le dio un beso- buena suerte… Draco.
El rubio solo sonrió y tiró los Polvos mientras se adentraba en la chimenea y gritaba "Mansión Malfoy".
-Tú y… el… hurón- preguntó un asombrado Ron.
-Yo no he dicho nada de lo tuyo con Blaise Zabini.
-Touché- añadió Blaise con una sonrisa.
Cuando Draco salió de la chimenea sus padres le estaban esperando justo enfrente. Su padre con cara de enfado y su madre con una sonrisa conciliadora.
-Y bien Draco¿tienes algo que decir?
-No padre.
-¿Seguro?
Miradas enfrentadas, frías como el acero. Un duelo. Uno contra uno. ¿Quién sucumbiría primero a la presión?
-Está bien¡me he tirado a Harry Potter!- gritó Lucius. Na, era broma. Draco. Lo gritó Draco.
-¡¿Qué?!- al pobre hombre por poco se le caen los ojos de las cuencas de la impresión y su madre se dio con la palma de la mano en la frente.
-No… ¿no me habías llamado por lo del artículo de Corazón de Bruja?- se puede cagarla más, pero no con menos palabras.
-Hijo, tu padre no sabía nada de lo del artículo.
-¡Ah¿Y para qué me llamó?
-Te iba a retirar el castigo. Solo estaba esperando una disculpa de tu parte.
-Ah, pues perdón padre. Bueno, ha sido una semana muy dura. Creo que me voy a comer algo a la cocina, a ver si los elfos me hacen algo…
-Quieto ahora mismo.
Quizás fuera por el tono que utilizó su padre. Pero a Draco le recorrió un escalofrío por toda la columna.
En Privet Drive las cosas eran algo diferentes. Desde que Draco se había ido Harry, Blaise y Ron estaban discutiendo sobre quién podía haberse chivado. Tenía que ser alguien que estuviera siempre por esa zona. Que supiera del mundo mágico. Conocer los asuntos de la Orden del Fénix, porque si no no sabría que Harry estaba viviendo ahí. Y que necesitara dinero desesperadamente.
Harry se levantó y salió corriendo para volver un minuto después ante la atenta mirada de sus dos compañeros.
-¡Estoy seguro de quién ha sido! La señora Figg.
-¿Quién?
-La señora Arabella Figg. Es una Squib que vive por aquí al lado. Se dedica a vigilarme en verano. Tenía esta nota en la puerta: "Si eres Harry lo siento, estoy en California disfrutando de mi jubilación. No te quejes. Sales muy bien en las fotos y necesitaba el dinero. Se que eres buena persona y lo comprenderás". ¡Vieja arpía! Aunque tenga que contratar a todos los detectives y asesinos a sueldos del mundo esta se acuerda…- Harry empezó a susurrar cosas por lo bajo mientras arrugaba la nota. Por lo que los otros dos chicos se alejaron un poco de él.
-Harry amigo. Tranquilo. Fijo que al final todo sale bien…
-Eso es fácil decirlo para ti. Pasado mañana tus padres llegarán de Egipto y no habrá pasado nada. Pero yo ¿qué voy a hacer el resto del verano?
-Eso tiene solución joven Potter-. Dijo una voz desde el interior de la chimenea. Harry pegó un grito y luego miró.
-Pero ¿qué? Director Dumbledore. ¿Cómo sabe que estoy aquí?
-Pensé que ya sabrías lo del artículo…
-Si, y por favor, no vuelva a decir esa palabra frente a mí nunca más.
-Ya que hay una orden de alejamiento impuesta contra usted en los juzgados por parte de su tía hemos decidido llevarle a pasar el resto del verano en el número doce de Grimmauld Place.
-Pero… ¿quién hay ahí ahora mismo?
-De momento solo Kreacher. Pero al final del verano todo estará con el mismo movimiento de siempre.
-Pero Profesor, es que ese elfo me da mucho repelús¿y si intenta hacerme algo por la noche?
-Tranquilo, qué exagerado eres Harry.
-Si, eso es muy fácil de decir- pensaba el aludido.
-Venga, despídete de tus amigos y vayámonos.
- ¿Y si ya voy yo solo en un par de horas?
- Está bien señor Potter. Le estaré esperando allí.
-Gracias.
La cabeza desapareció del fuego y todo se volvió a quedar como antes.
-¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Ron mientras Harry se sentaba al otro lado de Blaise en el sofá.
-No lo se- dijo Blaise-. ¿Nos montamos un trío?- Esa pregunta hizo que se llevara un puñetazo en el brazo por parte de un cabreado pelirrojo-. ¡Auch¡Que me di ayer ahí mientras aterrizaba!
-Yo dentro de dos días vuelvo a la Madriguera. ¿Y si vinieras Harry?
-No, no me apetece molestar. Además en tres semanas volvemos a Hogwarts. Así que en dos o menos tendré la casa llena de gente.
-Yo volveré a la mansión. Que pereza.
-¿Qué te dirá tu madre por lo del artículo?- preguntó Ron.
-Si no me ha llamado todavía es que está otra vez con su paranoia de recorrer el mundo para buscar a su marido ideal. Así que tengo carta blanca para volver a casa sin que se de ni cuenta.
-¿Te pasarás todo el verano solo?
-Si Harry, como el año anterior. Y el anterior… etc. Y cuando no estoy solo la casa es tan grande que igual no me encuentro con nadie en un par de días.
-¿Y si te vinieras a mi casa?- preguntó de repente Ron.
Harry ya se imaginaba algo así. Si hay algo que logra ablandar el corazón de un Weasley eso es el tema de que alguien esté solo en vacaciones.
-¿Perdón?
-Si, nadie tiene que saber que eres tú.
-No pienso volver a hacerme pasar por chica, todavía me duelen los pies de los tacones.
-No es eso. Nadie de mi familia te conoce. Así que podemos hacerte pasar por un alumno de otra casa.
-Hufflepuff no por favor.
Harry aprovechó la discusión de esos dos para coger del vestíbulo una maleta que le había lanzado el día anterior su tía a la cara. En ella tenía algunas prendas de ropa y objetos personales. Al menos ahora sí que tenía una excusa para ir de compras.
-Chicos. Yo me voy. Intentad sobrevivir aquí bien los dos días…
-No no no no… yo aquí no sigo dos días más. Ron. Nos vamos a la mansión Zabini. Pasamos allí dos días y luego ya discutiremos lo de ir a tu casa. ¿Te vienes tú también Harry?
-Sigo insistiendo con lo de que no quiero molestar. Además, no me apetece quedarme de carabina.
-Antes ya te dije que si quieres participar puedes…
¡Plas! Otro puñetazo.
-Mi brazo…
-Esta vez fue en el otro quejica.
-Jajaja. Yo me voy. Estaré esperando por vuestras cartas. Y a ver si tengo noticias de Draco- Harry le dio un abrazo a cada uno y echando los Polvos Flú en la chimenea gritó ¡número doce de Grimmauld Place!
Como siempre aterrizó en la casa con la cara por delante. Algo en realidad muy doloroso. Mientras alguien le ayudó a levantarse (supuso que Dumbledore) se sobaba la nariz.
-Gracias.
-De nada.
Harry miró a la persona que le estaba ayudando y de la impresión por poco se vuelve a caer.
-¡¿Draco¿Qué haces tú aquí? Tu padre te tendría que estar matando ahora mismo.
-Se nota el cariño que me tienes por tus palabras Harry. En cuanto llegué admito que estaba un poco asustado. Pero mi padre al final supo ver el lado positivo de las cosas.
-No te entiendo…
-Eres el niño que vivió y la guerra dentro de poco llegará a su fin. Mi familia ha elegido el bando que más probabilidades tiene de ganar ahora mismo. Felicítame cariño. Soy un miembro de pleno derecho de la Orden del Fénix, como tú y tus amigos.
Harry se quedó sin palabras pensando en que este es el desenlace de un problema más raro de su vida. Era muy raro para él que algo acabara bien. Solo reaccionó cuando oyó al rubio preguntarle: "¿vamos a ver si hay algo de comer por ahí?".
Fueron juntos hasta encontrar la cocina. Después de una mesa de madera larguísima había una despensa. Harry entró en ella.
-Lo nuestro no es la suerte con la comida. Solo hay galletas, cerezas… y… ajá. Chocolate líquido.
-Pásalo todo.
El moreno le lanzó la comida a Draco, cerró la despensa y se sentó en una de las sillas para empezar a comer galletas.
-Sigo sin creerme cómo están yendo las cosas.
-Qué exagerado eres…
Mientras estaban comiendo y hablando sobre quidditch un poco de chocolate se le quedó a Draco en el labio inferior.
-Si, pero la selección Irlandesa va muy bien este año gracias a Adrien… ¿de qué te ríes Potter?
-Que nunca pensé verte con una mancha. ¡A ti¡El estirado Draco Malfoy!
-¿Dónde? Quítamela anda.
-A ver, acércate.
De verdad que la intención del moreno era quitarlo con la mano. Pero cuando vio a Draco tan cerca no pudo evitar usar la lengua.
-¡Harry¡Eso es asqueroso!- gritó el Slytherin quitándose lo que calificaba como rastro de babas con el dorso de la mano.
-¿Te has fijado en que unas veces me llamas Harry y otras Potter?
-Eso depende de lo enfadado que esté contigo.
-Explícate.
-Si estoy enfadado te llamo Potter, más por costumbre que por otra cosa.
-Entonces ahora no estás enfadado de verdad- le susurró Harry al oído mientras pasaba su mano por la ingle del rubio notando así un principio de excitación- vaya, parece que no.
Volvió a acercar sus labios a los de Draco. Un toque delicado, como un cosquilleo. Entremezclando las respiraciones y acercando sus cuerpos cada vez más.
El Slytherin aprovechó la cercanía para empezar a desabrochar la camisa de Harry. Metiendo las manos por todas partes y tocando los pezones del moreno hasta dejarlos totalmente erectos.
Con un movimiento de manos el moreno llegó hasta el cinturón de Draco y lo desabrochó junto con los pantalones.
-Si piensas que lo de antes fue una cerdada espera a ver esto.
Le sentó encima de la mesa de la cocina y le acabó de quitar los pantalones. Cogió el chocolate de su vaso y lo vertió por toda la erección del Slytherin. Se puso de rodillas en el suelo y pasó su lengua trazando una línea de arriba debajo de la zona manchada.
-Ahhh… Harry…
-Ya sabía yo que no te ibas a enfadar por esto.
Después de decir esto y antes de que Draco le pudiera replicar nada Harry ya estaba metiéndose toda la erección en su boca.
El rubio ya no podía decir nada coherente. Sentía la boca de Harry succionando y lamiendo el glande a ratos. Y viendo cómo su cabeza subía y bajaba.
El Gryffindor no se iba a quedar atrás. Con la mano derecha había desabrochado su propia bragueta y se estaba masturbando al ritmo con el que se la estaba chupando a Draco.
Se levantó del suelo ante la mirada extrañada del otro y le empujó hasta dejarlo tumbado encima de la mesa.
-Muy bien, ahora prepárate. Porque me vas a pagar con creces todas las veces que nos han interrumpido.
-Harry tienes toda la cara llena de chocolate- le dijo Draco riéndose.
-Pues quítamelo tú.
-Tranquilo, tenemos mucho tiempo por delante para eso.
……………………………
¿Queréis que sea sincera? Nunca pensé que acabaría así este fic. Se me ocurrió hoy. Porque me tengo que ir de vacaciones mañana, hasta agosto no vuelvo y nada, que quería actualizar antes de irme.
Muchísimas gracias a todos los que me fuisteis dejando reviews en los otros capítulos. Os quiero a todos muchísimo. Hay madre, estoy medio dormida. En especial a los que me hicieron críticas constructivas que me hicieron mejorar. O al menos eso espero.
Los reviews del anterior capítulo: Tanit, Andromeda no Sainto, Lord Khalis Frostwhisper (el Word me corrige tu nombre), paola, Kaito Seishiro, Nadia op, hermione1127, eleniiittaa, hiromi koizumi, Tinuviel Simbelmyne y AlmaRosaNS.
