Los personajes no me pertenecen, solo la historia es mía.
Capitulo 10
"Culpa"
Mi cabeza daba vueltas, me sentía mareada y desorientada, trate de abrir los ojos pera una fuerte luz me lo impedía, había alguien que tocaba mi cara.
-¿está bien?- pregunto la voz de una mujer
-sí, solo estaba en shock pero ya está reaccionando- respondió el que supuse era el médico por su voz.
- oh, qué alivio gracias papa, creo que rose la conoce, deberías avisarle.
- si lo hare, quédate aquí por si despierta, cualquier cosa me avisas ¿está bien?
-si papa, nos vemos luego –
- Adiós- se sintieron unos pasos y luego todo volvió a silencio.
Abrí los ojos lentamente mientras se acostumbraban a la luz. Cuando ya se acostumbraron pude ver el lugar en donde me encontraba, tal como me lo imaginaba estaba en un hospital, todo era de color blanco, gire mi cabeza un poco y dolió, sentía una fuerte punzada en la frente, levante una mano pero sentí que alguien me retenía.
- cuidado, tienes los puntos recién puestos no deberías tocarte- era la misma joven que había visto cuando me baje del auto del muchacho fornido.- por cierto soy Alice Cullen, un gusto.- ¿Cullen? ese apellido me era conocido.
-un gusto… por casualidad ¿conoces a Rosalie? – tenía que preguntarlo-
-si ella es mi hermana, junto con Edward quizás los conozcas.
Se me vino a la mente la imagen de la mujer que me llevo a mi casa el día que llegue a Forks, pero en otro momento lo preguntaría, no tenía ganas de hablar más por ahora.
-sabes, no tienes que decir nada pero todo va a estar bien si, jamás nadie te volverá a tocar.
Las lagrimas se agolparon en mis ojos, el solo recordar la imagen de esos dos infelices me hacía temblar de miedo, si no hubiese sido por que llego… ese joven.
-gracias- dije entre lágrimas- si no hubiese sido por ti y tu novio…. No lo quiero ni pensar.- las lagrimas salían sin control, Alice se acerco y me abrazo fuertemente.
- no te preocupes si no hubiese llegado jamás me lo hubiese perdonado, y Emmett no es mi novio él es mi amigo y cuñado.
-oh, perdón.- dije aun llorando-
- no te preocupes por eso ahora- froto su mano en mi brazo para reconfortarme.- emmm , tu nombre es Isabella ¿verdad?
-s… si….- respondí como pude entre las lagrimas.
- tu padre está afuera esperando, en la cafetería, le dije que mi padre, que por cierto es quien te atendió, dijo que te dejáramos descansar
-¿como esta?- tenía miedo de su reacción, de seguro se echaría toda la culpa.
-emmm, no lo sé quizás lo mejor es que lo dejes entrar.
- si… ¿le puedes decir que ya desperté por favor?
-claro, nos vemos luego ¿sí?
-sí, fue un gusto conocerte de verdad – me sonrió y luego salió de la habitación.
No sé porque tenía que estar en el hospital, esos tipos no me alcanzaron a hacer nada, solo fue el susto. Pero luego recordé las veces en que me empujo haciendo que me golpeara la mano y la frente, mire mi mano y tenía un yeso que llegaba hasta el codo, levante la otra mano con cuidado y toque mi frente había un gran parche, de seguro que se veía grave pero no lo era en realidad. Estaba en eso cuando sentí que la puerta se abrió, compuse mi rostro lo mejor que pude para no preocuparlo, Entro con la mirada gacha y cerró la puerta quedándose de pie junto a esta, lentamente levanto la cara y me miro fijamente. Sus ojos estaban rojos y sus mejillas tenían rastros de lágrimas, verlo así me partió el corazón.
-papa….- no pude decir nada más porque ya estaba a mi lado abrazándome con fuerza y llorando desconsoladamente, no pude aguantar y me puse a llorar con él en silencio.
Luego de unos minutos me pude controlar para poder hablar.
- Papa, tranquilo estoy bien.- me separe un poco para poder mirarlo
-perdóname hija esto es mi culpa- dijo entre sollozos aun abrazándome- nunca debí dejar que te fueras sola.
- papa está bien, no me hicieron nada, y esto no es tu culpa, quizás hubiese pasado en otro momento o mientras estaba con mama pero no tiene nada que ver contigo ¿está bien?- debía entender que esto no era su culpa, no era culpa de nadie solo de mi mala suerte… y pensándolo bien, siempre me pasaba algo cuando andaba sola… creo que definitivamente la mala suerte me persigue.
-siempre voy a pensar que es mi culpa, perdóname hija-
- no hay nada que perdonar papa, no es tu culpa y ya no quiero hablar de eso ¿sí?
-está bien, el doctor dijo que mañana ya podrías salir de aquí- trato de componer el rostro pero sabía que algo pasaba por su mente, lo sabía porque su ceño estaba levemente fruncido. Algo estaba pensando.
Hola de nuevo… perdón por demorarme tanto en subir un capitulo y por hacerlas esperar a todas aquellas que me lean … mil gracias
Me motivan a escribir :D
Espero les guste...Adiós.
