Capitulo X.- Izayo.

¿de donde obtuvo esa fotografía?.-lo pregunta la señora de edad que se encuentra de pie observando la imagen que esta en aquel portarretratos.

Pensé que Kagome quería una foto de su madre, así que fue la única que puede encontrar.- lo explica el propio Inuyasha viendo su esposa dormir, después de llorar entre sus bazos la llevo a la habitación para que pudiera descansar.

Pero todas las fotografías de la señora Sukiomi las eliminaron, el propio Naraku se encargo de ello.- lo dice Kaede al no entender que hace esa fotografía, su niña vestida del blanco el mismo traje de novia que utilizo Kagome sonriendo y dejar de ver lo enamorada que esta del hombre a su lado.

Lo se, pero pude encontrar al fotógrafo que se encargo de la boda de ambos, aunque se me hace raro que en esa fotografía Naraku sonría.- se lo hace saber al ver la fotografía en las manos de Kaede.

La madre de Kagome tan parecida a su hija, casi el mismo retrato Kagome, sonriendo para mostrarle a todo el mundo que es la mujer mas enamorada del mundo de aquel ser de estura alta y sonrisa perfecta, algo muy raro en Naraku el estar enamorado de su mujer, si estuvo enamorado de la madre de Kagome, ¿por que trata así a su hija?.

¿le pregunto algo el fotógrafo?.- lo pregunta Kaede al preocupada.

Solo me pregunto si la señora Higurashi seguía vivía.- se lo contesta, sin comprender que sucede.

Prométame señor Taisho que no le dirá a mi niña donde saco la fotografía, no quiero que reciba un golpe muy fuerte.- se lo dice Kaede al depositar la imagen en el buró.

Pero…

Prométamelo señor Taisho, se lo ruego, no quiero que mi niña pierda al niño, por favor prométalo.- lo suplica.

No entiendo las cosas, pero lo prometo.- responde Inuyasha al dejar que la nana de Kagome salga de la habitación.

Algo muy raro esta sucediendo y Kaede parece ser que tiene las respuestas a todo, pero un oscuro secreto se encuentra en la familia Higurashi, acaso su investigador será capaz de revelarle ese misterio.

-.-

¿puedo preguntarte algo?.- lo dice Kagome al ver como su esposo se encuentra desnudándose en la habitación.

¿de que se trata?.- se lo pregunta al quedarse solo en calzoncillos, al ver a su mujer en la cama con aquel camisón de maternidad que parece ser que sus cuñadas le compraron.

¿Dónde conseguiste esa imagen?.- se lo pregunta de una vez por todas Kagome, había esperado hasta que ambos tuvieran de nuevo en la habitación, después de despertarse Inuyasha la llevo a seguir celebrando la navidad y apenas a esas horas de la madrugada todos decidieron irse a la cama a descansar.

Sabía que me ibas a preguntar eso.- responde Inuyasha al caminar hacia la cama, no puede romper la promesa de Kaede y muchos menos poner en riesgo alguna impresión fuerte para que Kagome pierda a su bebé.

¿y bien?.- se lo pregunta, queriendo saber la verdad, recordaba que después de la muerte de su madre su padre había destruido toda evidencia de fotos en cualquier lado que recordaran a Sukiomi Higurashi.

No te conformarías con un "no se deben de decir donde se consiguen las cosas que se regalan" ¿verdad?.- lo termina preguntando el ojidorado al meterse debajo de las cobijas.

Kagome niega con la cabeza, sin dejar de ver a su esposo.

No puedo decírtelo.- responde simplemente dejando que su esposa se sorprenda por la respuesta dada.

¿Por qué no?.-

Por que no deseo que salgas en busca de esa persona y pongas en riesgo a nuestro bebé.- se lo hace hacer, creyendo que esa explicación es la más sensata

Pero…- lo susurra suavemente sintiendo como su labio inferior comienza a temblar.

Prometo decírtelo una vez que te alivies.- lo dice, y en ese tiempo tendrá toda la información.

¿prometido?.- lo pregunta no muy convencida en el asunto.

Solo confía en mi Kagome.- se lo hace saber al descansar sobre el colchón sintiendo como Kagome se acorruca cerca de él.

Si…- lo murmura débilmente, su corazón confía plenamente en Inuyasha, en eso no le cabe la menor duda, aunque pusiera resistencia en su mente no podría evadir la verdad por mucho tiempo, esta enamorada de Inuyasha Taisho.

-.-

¡¿Adivinen quien llego?!.- lo pregunta y exclama Tsubaki para toda la familia sentada en la mesa.

Nana, déjate de juegos y danos de comer, atiendes primero a Kagome.- lo reprocha el mismo Miroku viendo que su cuñada es la única que esta desayunando.

No seas llorón Miroku, Kagome esta embarazada y en su estado debe de comer por dos.- lo dice Tsubaki regañado a Miroku, que bien sus dos hermanos comienzan a reírse.

¿de nuevo me harán abuela joven?.- lo pregunta con algo de reproche esa voz al aparecer por la puerta de la cocina.

Pero si es…

¡mama!.- lo termina de decir Miroku al interrumpir a su hermano mayor.

¿nadie planea darme la bienvenida como es debido?.- lo pregunta la madre de aquellos tres hombres al extender sus brazos.

Y como si aquello fuera una orden, los tres Taisho's se levantan para ir a abrazar a su mamá dejando que sus esposas sigan en sus lugares, junto con las nanas y la hermana de Kagome.

¡les traigo a cada uno regalos!.- exclama su madre al abrazar al ultimo de sus hijos.

Espero que sea una chica.- lo dice Miroku al separarse de su madre.

¡Miroku!.- lo grita Sango al ponerse de pie.

Veo que todavía no has aprendido a callar esa bocota.- se lo dice su madre al comprender que al rato Sango se encarga de castigarlo.

Sesshomaru suelta otras carcajadas.

¿y mi nieto?.- lo pregunta su hijo mayor, el responsable de haberla hecho abuela joven.

Lo dejamos en casa de mis suegros, iremos hoy por él.- lo informa al saber que todos ya están informados que hoy parten Kagura y el, así que su madre llego justo a tiempo para ocupar su habitación.

Ya Tsubaki como siempre es la que me informa de todo, ustedes mis hijos no pueden tomar el teléfono y darme una llamada para decirme en que andan metidos.- se los reprocha al sentarse en la mesa del lado contrario a Inuyasha que esta situado en el lugar principal.

Mamá…

Nada de mamá, ahora me presento aquí y con que me encuentro uno de mis hijos, casado y a punto de ser padre mientras que los otros cómodamente no me han avisado de nada.- lo reclama al interrumpir a su hijo menor, solo al ver a su nueva nuera.

Tu querida no tienes la culpa de nada, se que mi hijo es el culpable de todo esto.- se lo dice la misma Izayo al ver como su nueva nuera baja la mirada como si ella fuera la culpable, pero no lo es.

Mamá.- lo dice el mismo Inuyasha en tono amenazador.

Nada de amenazas muchachito, ahora iré a platicar con mis nueras después de que terminen de desayunar, antes de que mi otro desconsiderado hijo se lleve a mi nuera.- lo hace saber al ponerse de pie, sintiéndose enojada con esos hombres, ¿Por qué no pudo tener una bella niña que la cuidara?.

Tsubaki sonríe con victoria, al ver como los tres Taisho's acaban de recibir una pequeña regañada y con esa sonrisa comienza a servir el desayuno.

-.-

Regresaremos en la época de cría.- lo anuncia Sesshomaru al estar en la puerta principal con las maletas.

No molestes ahora Sesshomaru, no quiero ni pensar en esas fechas.- lo dice Miroku al saber que esos días es un caos total en la compañía y rancho.

Cuando lleguen a recoger a mi nieto, háblenme quiero saludarlo.- se lo dice a su hijo que ambos están abordando su carro.

Sabes que si mamá.- contesta el mayor de los Taisho, viendo a su esposa ya acomoda en el interior del carro- por cierto hermanito.- lo dice al ver a Inuyasha y llamar su atención- habla con mi cuñadita que creo que debes de corregir esos celos.- lo termina con una burla, y pensar que Inuyasha era el mas equilibrado en el amor, hasta ahora claro esta.

¿celos?.- lo pregunta con burla su hermano menor.

¡feh! Cállate.- responde para salir del lugar.

¿y mi nueva nuera?.- lo pregunta Izayo al ver que Kagome no los acompaño en la despedida.

Esta descansando.- responde Sango al lado de su suegra.

Ya recuerdo yo cuando estuve embarazada de estos tres malagradecidos.- lo último lo dice al ver a su hijo menor el que esta a su lado.

¡no soy el único hijo!.- exclama al sentirse que sobra en aquel lugar y mas le vale marcharse o si no su madre lo hace papilla.

Vamos a platicar a dentro Sango y me contaras como te trata mi hijo.- lo dice Izayo al dejar a tras a su niño.

Miroku por su parte tan solo da una patada en el piso, preguntándose ¿por que kami le manda ese castigo ahora?.

-.-

¿así que tu eres mi nueva nuera?.

Se lo había preguntando Izayo al momento de estar las cuatro mujeres de los Taisho's reunidas.

Mi nombre es Izayo Ikeda, pero como sabes el apellido de soltera pasa a segundo termino cuando uno se casa, así que solo dime Izayo.

Se había presentado con ella de esa forma calida, es como si le recordara a su mamá.

Eres muy bonita, al principio me senti muy ofendida por que mi propio hijo no me invitara a la boda, pero ahora que te conozco entiendo por que Inuyasha apresuro los planes.

Pareciera que Izayo no sabía la verdad de su matrimonio ella piensa que Inuyasha esta enamorada de ella, ¡ja!, si eso fuera cierto habría algo de cariño en su relación y no todo sería fingido hacia los demás, aparte Inuyasha no la trataría como una mercancía.

Pague por ella y como comprador deseo que mi mercancía no sea reclamada por nadie

Todavía esas palabras le llegan a doler, pero conforme pasa el tiempo su corazón hecho trisas comienza ha volverse a recuperar, gracias al cariño de u hermana y nana, y algo le dice que Izayo es una pequeña muy bondadosa.

Se concentra en el libro que tiene en sus manos, lo había encontrado junto con otros que la misma Izayo le ofrecí de la biblioteca, en si del despacho donde Inuyasha trabajo, lleno de libros las repisas situadas en la pared.

Escucha como la puerta se abre obligándola a retirar la vida del libro.

No se que demonios le pasa a mi hijo, cuando le mencione que te trajera algún aperitivo me respondió que lo hiciera yo, ya verá por eso lo voy a castigar, aunque sea un hombrecito y este casado eso no le da derecho ha hablarme así y tratarte de esa forma.- lo explica Izayo al entrar con la bandeja de galletas y un pastel con un vaso de leche para su nuera.

Kagome sonríe a pesar de que su corazón vuelve a sentir un dolor en el corazón.

Ya verá la sorpresa que le tengo preparada a mi hijo.- se lo hace saber al sonreír de forma maliciosa.

A pesar de su suegra es de cabello negro, se podría decir que Sesshomaru e Inuyasha sacaron eso de su madre a diferencia de Miroku, y los ojos de Izayo son iguales a su hijo menor a lo contrario de los dos mayores, pero la piel blanca suave es igual a los tres hijos, a pesar de que su estatura es diferente a los dos primeros que la sobre pasan por una cabeza y media.

¿te gusta vivir en el rancho querida?.- lo pregunta Izayo al retirar el libro del regazo de Kagome ponerle la bandeja para que pueda comer algo.

Si.- es su única respuesta se siente un poco incomoda por esas atenciones.

Te traigo algo después de la merienda, se que una mujer embarazada necesita alimentarse correctamente y créeme lo se por experiencia he traído a tres bakas que solo me ignoran.- lo termina reprochando Izayo, al ver como su nuera come ago de galletas.

No comprende a Izayo, se nota que adora a sus hijos pero a veces les reprocha cosas como si ella fuera en lugar de la madre la hija.

Es solo broma, se me olvida que eres nueva cielo, pero así suelo llevarme con mis hijos, mis nueras ya me conocen y espero que tu también llegues a conocerme.- se lo explica al captar la confusión de Kagome.

No logra entender mucho y la familia de Inuyasha es algo rara, no esta acostumbrada a esas muestras de afecto y se le hace algo muy extraño.

-.-

Se siente tan cansado, que lo único que desea es meterse a la cama y dormir con su esposa, gracias a que su familia sigue ocupando las habitaciones Kagome tiene la obligación de dormir con él.

¿A dónde vas?.- lo pregunta la voz femenina que puede reconocer en cualquier situación… su madre.

A mi habitación.- responde secamente, desde que llego su mamá en la mañana no hace otra cosa que acusarlo de no ser buen marido, de no atender a Kagome y un sin fin de cosas y aunque sea su madre se esta hartando de la situación.

No dormirás con Kagome.- lo declara como ultimátum la señora Taisho.

¿y quien demonios me lo impide?.- se lo pregunta al darse la vuelta y encarar a su madre.

¡yo!.- lo exclama como respuesta.

¡ja! Eso veremos.- responde cínicamente ¿Qué se cree esa mujer?.

Posa su mano derecha encima de la perrilla para dar la vuelta y querer entrar a la habitación, pero parece ser que esta cerrada con llave.

¡DEMONIOS!.- lo grita al jalonear la puerta para abrirla.

Te dije que ibas a pagar por lo que has hecho señor Taisho.- lo dice Izayo al ver a su hijo desesperado.

¡es mi esposa!.- lo grita al ver a su madre.

A la esposa no se le trata así, Kouga me hablo de lo que sucede entre ustedes dos, ¡acaso no te enseñe a respetar a las mujeres!.- lo termina gritando muy molesta Izayo.

¡arg!.- gruñe al darse la vuelta, no puede decir nada a su favor.

¿Qué pretendía ese niño?, ¿Qué iba a dejar que el hiciera de las suyas?, pues llego su madre para ponerlo a raya.

-.-

Abre sus ojos lentamente, moviéndose dentro de las colchas y notar que Inuyasha no esta a su lado, ¿se habrá ido tan temprano?.

Alza un poco la cabeza para revisar la habitación y se le hace raro no ver la topa que uso ayer Inuyasha en el suelo, ¿Dónde abra dormido?, ¿se abra ido con su amante?.

Se levanta de la cama, pero parece ser que son las dos de la madrugada, no podría irse o ¿sí?.

Abre la puerta de su habitación escuchando como algo en la cerradura lo abre como si hubiera estado cerrada, algo raro por que no recordaba haber cerrado con seguro.

Todo se encuentra a oscuras, comienza a bajar las escaleras lentamente, necesita un vaso de leche y no le hará daño ir a la cocina por el.

Siente el frió azulejo en sus pies desnudos, no fue muy buena idea bajar descalza, pero bueno su nana esta dormida y también la mama de Inuyasha, así que no hay nadie que la regañe por eso.

Cruza con cuidado la sala y trata de no pegarse gracias a que las luces del árbol de navidad que iluminan un poco la sala.

Entra a la cocina y abre el refrigerador para sacar el cartón de leche y llenar en el vaso que acaba de sacar del mueble.

Toma un trago de leche, para fijar sus ojos marrones alrededor de la cocina haber si puede encontrar algo de comer, desea algo de comer y ahora, ve un pan dulce como si Kaede hubiera pensado que tendría hambre en la noche.

Camina hacia donde esta el pan dulce siendo cubierto por un toper de plástico, con la mano mueve la tapa para tomar el pan y llevárselo a la boca.

¡que haces aquí!.- lo exclama una voz masculina en la muerta de la cocina ocasionando que Kagome suelte el vaso de vidrio que tiene en su mano izquierda y de un brinco.

¡no te muevas!.- lo grita Inuyasha al ver que su esposa esta descalza.

Y Kagome solo se queda quita pasando el trozo de pan por su garganta.

¡¿cuatas veces te he dicho que no andes descalza?!.- lo pegunta y reclama Inuyasha yendo hacia donde esta su mujer.

Kagome no contesta solo siente como Inuyasha la toma entre sus brazos y la lleve con el hacia su despacho.

¿Qué haces a estas horas despierta?.- lo pregunta el mismo ojidorado al depositar a Kagome en el sofá cama.

Muestra el pan que esta en su mano derecha como si eso explicara todo.

Debí de haberlo supuesto.- lo murmura para ver como su esposa comer algo del pan.

Se levanto al escuchar que alguien estaba en la cocina hasta había tomado el revolver que tiene en su despacho para atrapar al individuo sospechoso, pero resulto ser Kagome.

Tenía hambre.- lo murmura suavemente Kagome.

Lo se, pero si hubiera estado a tu lado yo hubiera ido por la comida.- se lo hace saber y es verdad.

Pero tú no estabas.- se lo dice al ver a Inuyasha, esos ojos dorados que tanto adora.

Lo se, mi madre no me dejo dormir contigo.- lo explica lo mas breve posible.

¿Por qué?.- lo pregunta al no entender.

Por que se cree muy lista.- responde sin querer decirle la verdadera razón.

Oh.- es la única respuesta, pero desea algo de leche.

Iré por algo de leche, pan dulce y unas cobijas, no te muevas.- lo informa Inuyasha al salir del despacho, ¿así que Inuyasha estaba durmiendo en ese lugar?, no se fue con su amante y eso le hace sonreír de alegría.

Ve como Inuyasha llega de nuevo al salón con todas las cosas que le dijo, deja la las cobijas a su lado y la charola enfrente en la mesita pequeña.

Anda come.- se lo dice al ver como Kagome toma algo de leche y comienza a comer pan, entiende que a veces las mujeres embarazadas tienen antojos cualquier hora del día y parece que las dos de la madruga no es excepción.

De todos modos apenas ha dormido algo.

Observa como su esposa da un largo bostezo que cubre con su mano, pero parece ser que ya tiene algo de sueño.

Duerme.- se lo dice al tomar del vaso de leche que ha dejado un poco.

Asiente un si, para levantarse cosa que Inuyasha le impide el paso.

Iré a dormir.- se lo dice.

¿Dónde vas?.- lo pregunta

A la cama.-

Estas muy cansada no dejare que te arriesgues a caer por las escaleras, anda acuéstate en el sofá cama, es una matrimonia y no habrá problema.- se lo dice para ver como Kagome hace lo que le se ordeno, acostándose en aquel lugar.

Toma las colchas que trajo y comienza a extenderlas encima de Kagome por lo menos tres mas incluida la que estaba.

Apaga la lámpara del despacho que prendió hace unos minutos atrás, para irse al otro lado y meterse debajo de las cobijas.

¿tienes frió?.- lo pregunta por el hecho de que esta nevando esas horas.

Un poco.- lo murmura, no debió de haber salido de la recamara ahí hay calefacción.

Ven acércate y te dale calor.- lo dice al dejar que sus brazos se abran y de forma automática Kagome acude a ellos, abrazándolo para que él mismo la abrace y puedan darse calor.

Duerme.- lo murmura para que cierre los ojos Kagome.

-.-

¿Por qué me desobedeces Inuyasha?.- lo pregunta Izayo al estar en la estancia.

Madre ya basta, si en verdad quieres armonía no te metas en mi matrimonio.- lo dice el propio Inuyasha al soportar esos días, no lo ha dejado dormir con Kagome, pero en la madrugada Kagome comienza a tener hambre y baja por algo de comida es ahí cuando la lleva con él a dormir.

¡no te reconozco Inuyasha Taisho!.- lo exclama la misma Izayo al ponerse de pie enfrente de su hijo.

¡Yo te voy a decir que sucede madre!.- lo dice Inuyasha al estar ya furioso por las intervenciones en esos días de su madre, esta harto de ello- ¡¡compre a esa mujer con mi dinero, su padre me la vendió como si fuera un objeto y lo es, pero mas te vale que esto lo comprendas es mi objeto, es mi mercancía y te prohíbo que te metas con ella!!.- lo concluye furioso.

Inu…

¡¡Estoy arto que me estés diciendo de el amor que hubo entre mi padre y tu, no estoy enamorado de esa mujer!! ¡¿lo comprendes?¡.- continua con aquellos gritos de furia- ¡¡solo la utilizo para lo que se me plazca y eso es el sexo y mas…

No continúa por que recibe una fuerte cachetada por parte de su madre.

¡Eres un demonio Inuyasha Taisho!.- grita Izayo al ver la cara de su hijo al recibir ese golpe.

Se da la vuelta queriendo alejarse de su hijo, esas palabras la habían dañado en el corazón, pero se detiene al ver como su nuera esta de pie en las escaleras con el rostro pálido, como s hubiera escuchado toda la discusión.

¡oh kami Kagome!.- lo exclama Izayo al ver a su nuera en el lugar.

Inuyasha fija su mirada en las escaleras y ve a su esposa, tan pálida sosteniéndose del barandal para no caer.

Continuaraaaa!!!!

¡konichiwa!, si se que merezco la muerte por traerlo hasta ahora, pero como estuve explicado por MSN tuve problemas todo el día en mi casa vino y se iba la luz y a veces tardaba dos horas en regresar y en una de esas que estaba escribiendo el capitulo, que se me borra una gran parte del capitulo y tuve que volver a escribirlo todo, por ello hasta esta hora lo pongo, si quieren demandar a alguien háganlo a la compañía de luz.

No se que decir respecto al capitulo, me he quedado sin palabras.

Si ustedes tienen alguna son bienvenidas como siempre.

¡gracias por sus comentarios!

Se despide

Fesabi