UN NUEVO AMANECER

Los personajes de Inuyasha son creación de Rumiko Takahashi.

CAPITULO 9

Faltaba muy poco sus garras se incrustaron en la tierra y estiró su cuerpo moviéndose de a poco, ya podía ver la estructura del palacio, sonrió de lado cuando finalmente pudo apreciar a lo lejos la entrada del lugar. Levantó la cabeza observando su meta y entonces la vio.

Los ojos dorados de Sesshomaru miraban fijamente la escena, frente a él estaba Rin, SU Rin hablando con un hanyou, que por cierto él no conocía, intentaba parecer imperturbable pero la ira en su interior crecía y por otro lado no se sentía en derecho de reclamarle nada. Aun podía sentir el olor de la humana que lo había "rescatado" en su cuerpo.

Sesshomaru detallo la figura demacrada de su compañera, estaba pálida y había perdido mucho peso, sus ojeras eran muy pronunciadas aun así era sumamente hermosa. Se sentó dificultosamente recostando su espalda por un árbol y se dedicó a escuchar la conversación.

─ ¿Entonces hoy ya te sientes mejor?. ─ indagó el joven. Sesshomaru frunció el seño.

Y a Ti que te importa cómo se encuentre MI perra. ─ pensó.

─ Sí, Tu compañía me ha hecho bien. ─ susurró Rin, Sesshomaru intento que esas palabras no importaran pero sentía algo extraño en el pecho.

─ Me alegro, ¿quieres que hoy leamos algo?. ─ indagó sentándose sobre el pasto al costado de la edificación siendo seguido por la mujer.

─ Sí. ─ susurró Rin; él nunca había hecho nada de eso con ella, el joven leía una novela que Kagome le había regalado a Rin. Sesshomaru sabía que era su preferida pues siempre hablaba ilusionada de las palabras cursis que se decían los personajes. Por primera vez se sintió fuera de lugar, que Rin merecía más de lo que él le daba.

Cerró los ojos escuchando las palabras leídas por el hombre.

─ Es hermosa. ─ aseguró el hombre mirando directamente a Rin pero haciendo alusión a la novela.

─ Sí. ─ susurró la mujer.

─ ¿Entonces, por qué lloras?. ─ indagó el hombre. Sesshomaru que no podía más verla se sobresaltó por la declaración y pronto pudo percibir el olor salino.

Rin no pudo contestar pronto las lagrimas se convirtieron en un sonoro llanto. Sesshomaru incrustó sus garras en el suelo aguantando las ganas de salir y aunque no la abrazaría cariñosamente, podría mirarla y apoyarla. Con este pensamiento se sintió más miserable aun, el había dado a Rin una relación fría, sin abrazos o palabras dulces.

─ Tranquila, llora todo lo que necesites. ─ musitó el joven. Sesshomaru no podía verlo pero por el sonido aplacado del llanto supo que Rin había abrazado al hombre y llorado contra su pecho.

Pensé que harías una tontería si no llegaba, por eso hice todo lo que pude por volver a ti, pero ahora que veo que tienes personas que te tratan con más cariño y atención me siento estúpido. ─ pensó. Dolía, mucho más que él veneno, dolía, y en ese momento no sabía qué hacer. Podría ser egoísta y volver a reclamar a Rin como su compañera, o podía dejarla y que ese hanyou algún día la conquistara y la marcara, él podría brindarle algo que Sesshomaru no se sentía capaz de darle.

─ Lo siento. ─ susurró Rin entre sollozos, apartándose del hombre.

─ ¿Quieres que continúe leyendo?. ─ indagó intentando animar a la joven.

─ No, prefiero ir a dormir un poco, gracias por su tiempo Asuhara-san. ─ musitó intentando esbozar una sonrisa aun con el rostro lloroso.

─ Llámame Hiro. ─ pidió el hombre.

Rin ya no agregó nada solamente se alejó. Sesshomaru sonrió amargamente. Por un momento pudo ver a Rin de pequeña corriendo tras él con flores, su amplia y pura sonrisa y una devoción absurda hacia él. Sonrió levemente; sintió una presencia frente a él por lo que abrió lentamente los ojos y pudo ver la misma tierna sonrisa reflejada en el rostro de su hijo quien sonreía y lloraba al mismo tiempo.

End Tercera Persona´s POV-

Todo había cambiado desde el día del ataque, el espíritu de batalla había muerto con sus seres queridos; todos habíamos perdido a alguien, un padre, un hermano, un compañero. Yo tan solo caminaba entre esos seres que ya parecían resignados a morir; y no sabía que podía decir o hacer para recobrar ese anhelo que habíamos mantenido por ver el amanecer en el que seríamos libres de toda persecución. Sentí la pequeña mano de Kagome entrelazándose a la mía y agradecí infinitamente ese apoyo.

─ Inuyasha creo que debemos llamar a una asamblea y seguir con los planes que teníamos, destruir las instalaciones de Sáigo. ─ Musitó mi compañera.

─ Si, ayer partió Kuro al palacio de Maneki deben estar por llegar, y envié a Mishio junto a Totosai para traer las espadas; esperemos que ya estén listas. ─ comenté. Kagome había estado muy triste por todos y principalmente por Rin. Pero hacía tres días que Rin se reunía con el hanyou, se la veía mejor, al menos ya demostraba sus sentimientos, eso hacía que Kagome estuviera más tranquila.

Habían pasado nueve días desde el ataque, y en la última asamblea se había decidido atacar en tres semanas, por ello era necesaria una nueva reunión cambiando los líderes luego de las recientes bajas y adelantando los planes antes de que el enemigo atacara nuevamente. Pude percibir a lo lejos el aroma de Sesshomaru por lo que corrí saliendo afuera de la edificación y lo primero que vi fue al hanyou sentado sobre el césped observando despreocupadamente los árboles.

Corrí apresurado donde me guiaba mi olfato y miré el pequeño charco de sangre al costado de un árbol, y el olor de Toshio. Sesshomaru estaba vivo no pude contener una gran sonrisa. Podía ver la esperanza resurgir.

Iba a seguir el aroma de Toshio y Sesshomaru pero el olor de Kuro hizo que desistiera de la idea y esperara la llegada del Youkai en ese lugar. Un fuerte viento alerto su llegada y luego la figura del joven se hizo visible. Kuro era uno de los más veloces por ello Sesshomaru siempre le había confiado está clase de misiones.

─ Inuyasha-sama. ─ saludó al llegar haciendo una reverencia. Era muy extraño tanto respeto hacia mi persona pero solo asentí con la cabeza esperando su informe. ─ Le tengo muy malas noticias, el palacio de Maneki fue atacado. ─ informó.

─ Número de sobrevivientes. ─ indague intentando sonar frio como Sesshomaru pero dolía mucho; Maneki había sido como un padre para mi estos tres años, era una muy buena persona, era fuerte y lo admiraba.

─ Cero. ─ Susurró. ─ Al parecer Maneki había instalado explosivos dentro del palacio y para evitar que se llevaran a los heridos para sus experimentos, decidió detonarlos y matar a todos.

─ Kuso, kuso, kuso. ─ mascullé y golpee un árbol intentando contener mi frustración, ahora solamente quedábamos nosotros; solamente las tres mil personas en ese lugar y los doscientos niños en los refugios secretos. Habíamos perdido a más de la mitad en tan solo 9 días. Kuro me miraba estoicamente esperando cualquier orden pero yo no veía una salida ya no teníamos lugar donde escondernos, pelear ya no tenía sentido.

─ Inuyasha-sama, podría hablar con usted a solas. ─ escuche la voz del hanyou que si recordaba bien se llamaba Hiro.

─ Ahora no es buen momento. ─ Aseguré estaba enojado, frustrado.

─ Solo unos minutos. ─ pidió. Le miré fijamente por unos segundos y luego asentí.

─ Kuro, entra al palacio, come, descansa, has hecho un gran trabajo. ─ susurré. El asintió y caminó rumbo al palacio. ─ Kuro, no comentes de esto con nadie es un secreto. ─ agregue. El giró la cabeza y asintió antes de seguir con su camino. ─ Sígueme. ─ ordené al hanyou quien asintió y corrió atrás mío.

Cuando creía que la distancia era prudente me detuve y enfrente al joven para que hablara.

─ Me disculpo, no pude evitar oír la reciente conversación. ─ comento por lo que fruncí el seño enojado. ─ Estoy muy agradecido con usted y con la señora Kagome, por dejarnos quedar estos días. ─ agregó.

─ Ahora que sabes que pronto nos atacarán quieres irte. ─ supuso Inuyasha.

─ Sí. ─ aseguró el hanyou.

─ Está bien, partan hoy así tendrán más posibilidades. ─ aconsejó Inuyasha.

─ Es usted una buena persona. ─ musitó el hanyou.

─ Keh. ─ masculló Inuyasha. ─ Si eso era todo, volvamos, quiero estar con mi familia. ─ agregue.

─ Inuyasha yo estos días he estado observándolos, son buenas personas por ello no quiero que mueran, le confesaré un secreto de mi clan que ha sido guardado por siglos. ─ susurró. ─ mi padre es el líder actual de los Youkai Tigre, nuestra raza ha vivido desde hace siglos, en una aldea que se encuentra en un lugar desolado, pero lo que ha asegurado nuestra conservación es que nuestra aldea esta varios metros bajo el suelo, si partimos ahora y llegamos allí ya no tendrán que pelear, viviremos una vida pacífica.

─ Pero…─ susurré impactado por la noticia, sonaba demasiado bueno para ser verdad. ─ tarde o temprano necesitaremos salir a la superficie para conseguir comida y ahí nos cazaran. ─ susurré.

─ No, en nuestra aldea tenemos plantaciones, agua, y todo lo necesario para vivir. ─ explicó.

─ ¿Entonces por que abandonaron ese lugar?. ─ indagué escéptico.

─ Yo lo abandoné por seguir a mi hermana. ─ comentó.

─ ¿Hermana? ─ indague.

─ Kohana. ─ susurró. ─ Ella se molestó con mi padre pues él ha decidido finalmente tomar a otra mujer como compañera. Mi hermanita no lo aceptó por ello huyo, pero luego de todo lo que pasamos, ella lo único que desea es volver a la tranquilidad de nuestro hogar.

─ ¿Podríamos ir todos?. ─ indagué, sonaba a trampa pero ya no teníamos otras opciones.

─ Si, pero le advierto que lo más probable es que todos muramos mi aldea esta a 8 días corriendo desde aquí. ─ explicó, sonaba un plan suicida, pero la esperanza de una vida tranquila a tan solo ocho días era algo por lo que yo me animaría a arriesgarme.

Cuando volvimos al palacio llamé a una asamblea urgente. Kagome me había reprendido por mi repentina fuga, en menos de media hora todos se encontraban reunidos en el salón principal.

─ Escúchenme atentamente. ─ musité finalmente y todos guardaron un silencio sepulcral. ─ he sido informado que todos los que se encontraban en el palacio custodiado por Maneki han sido atacados y lamentablemente todos han muerto. ─ comenté seguido de la frase vinieron lamentaciones, gritos e inclusive desmayos. ─ pronto quizá también atacarán este lugar. ─ agregué. ─ Pero tenemos una oportunidad.

─ Ya no quiero pelear, es mejor morir, nunca termina, cuántas muertes más debemos presenciar. ─ gritó una mujer Youkai que como Rin había perdido su compañero.

─ Solo les pido un último esfuerzo, será la última batalla, y les prometo que alcanzaremos la paz. ─ aseguré, de una u otra forma la paz vendría o con la vida o con la muerte. ─ Debemos salir ahora, así que todos aquellos que deseen pelear por su vida, por nuestros deseos por favor salgan afuera, es decisión de ustedes, no los obligaré. ─ musité.

─ Yo pelearé. ─ aseguró Kouga, quien fue el primero en caminar rumbo a la salida. Seguido por varios Youkais fieles a él.

─ Se que es difícil luchar por la vida, se que fueron muchas muertes, se que todo parece oscuro ahora, pero si mi compañero dice que será la última batalla no es mejor morir intentando alcanzar nuestros deseos antes que morir cobardemente escondidos y gimiendo de agonía, si se quedan aquí ciertamente morirán, si deciden pelear probablemente vivirán. Yo pelearé a tu lado. ─ aseguró Kagome caminando rumbo a la salida varias personas siguieron a Kagome y yo sonreí orgulloso.

─ Yo…ya no tengo deseos de vivir, pero no acepto la muerte de mis hijos, pelearé. ─ aseguró Rin sorprendiéndome también caminando hacia la salida.

─ Espero que este refugio nunca sea encontrado y aquellos que han deseado desistir encuentren aquí protección. ─ musité viendo a la gran cantidad de personas que aun estaban dentro. Fui a mi habitación a buscar mi espada y luego alcance a las personas que estaban afuera. Miré resignado, había quizá como mucho mil personas, los entendía, muchos de los que habían quedado dentro ya habían perdido todo por lo que valía la pena vivir, yo agradecía a Kami que aún tenía a mi familia, ellos eran mi fuerza.

Empezamos a caminar en la dirección que Hiro indicó, todos iban muy concentrados y gracias a las investigaciones de Toshio sabíamos la ubicación de los edificios de Sáigo por lo que evitábamos acercarnos, ya habíamos podido avanzar medio día.

─ ¿Estás bien Inuyasha?. ─ indagó Kagome sacándome de mis pensamientos.

─ Estoy preocupado por Toshio y Mishio. ─ expuse.

─ Pronto nos alcanzarán. ─ aseguró sonriendo levemente, sabía que ella intentaba convencerse de ello, por eso le devolví la sonrisa. Ese día incluso durante la noche caminamos era tonto estábamos volviendo por el mismo lugar por el que habíamos venido antes pero era el camino que se debía recorrer.

Un día y medio alternando la caminata con una rápida carrera donde yo cargaba en mi espalda como tiempo atrás a Kagome y todos se esforzaba por llevar el mismo paso llegamos al lugar de la anterior masacre, los cuerpos ya no estaban, solamente el resto de los armamentos demostraba que había ocurrido, medio día más y podíamos ver a lo lejos nuestro antiguo hogar. Seguimos con nuestro camino, me sentía muy motivado por no habernos topado con nadie aún. Pero minutos después de ese pensamiento pude escuchar a lo lejos como se acercaba una gran cantidad de personas.

─ Iremos por aquí. ─ ordené desviando el camino, lo bueno en esta ocasión era que no habían heridos, por lo que escapar era más factible, desviamos la ruta atravesando hacía un bosque aún más espeso que el anterior. Gracias a Kami los soldados siguieron su camino y nosotros el nuestro, una hora más tarde sentí el apretón de la mano de Kagome en mi cuello por lo que desvié la mirada interrogante.

─ Avancemos más rápido por favor. ─ me susurró yo no entendí pero asentí, pude apreciar un enorme castillo intentamos solamente pasar cerca de el pero al percibir un ataque viniendo desde esa dirección la esquivé y me detuve levanté el brazo para que los demás atrás de mi también lo hicieran.

─ No buscamos pelea, déjenos pasar. ─ pedí en vos alta a un Youkai de cabello verde quien sonrió.

─ Interesante, así que él es tu compañero. ─ musitó el Youkai. No entendía a que se refería pero sentía el cuerpo de Kagome tenso.

─ No he olvidado tu pequeño regalo. ─ Aseguró tocando su hombro, ─ te haré pagar. ─ aseguró.

Continua…

Bueno ha sido un día largo escribiendo jejeje desde las 11 de la mañana hasta las 8 de la noche jeje pero bueno al menos pude escribir algo…gracias por sus review del capi anterior..espero que hayan pasado un grato momento leyendo y espero tener otro tiempo libre como hoy para seguirlo pronto.

Mizune-Mei