Geeeeeeeeeente! 1º que nada: P-E-R-D-Ó-N por la tardanza! Pasa que tenía gente trabajando en casa, y todavía tengo, y justo estaban arreglando el lugar donde tengo el modem! O sea, hace desde el domingo que no tenía internet! Y bue, aproveché y fui escribiendo el 11 ;)

2º cosa importante para decirles... tengo pensados 3 KakaSaku + 1 InuKago... O sea, no sé si seguir con el sexy peligris enmascarado, o irme con el salvajemente sensual hanyo... ustedes que dicen? Descanso un rato de Kakashi y me voy con Inuyasha? O sigo con el Hatake y que el Taisho espere? ;) Díganme su opinión! ^^

3º cosa importante para decir... emmm... creo que se me fue la manito en este capítulo... haganmelo saber también ^^'

Aviso: este capítulo contiene escenas subidas de tono... por decirlo de alguna manera :P Si no sos capaz o no querés leer... saltea esa parte, y seguía leyendo :P

Los personajes no me pertenecen, son propiedad ultra mega hiper exclusiva y sólo de Masashi Kishimoto Sí, yo también lo sabía... ya somos... no sé cuantos millones, bienvenido al club! ^^

Disfruten, gente ;)


10- Absolutely Irresistible.

Al llegar, le pidió al barman un jugo exprimido, y él le dijo que enseguida salía. La chica se dedico a esperar su trago, pero de la nada, sintió que alguien muy fuerte la tomaba del brazo, le tapaba la boca, y la arrastraba a un lugar. Una vez que su boca estuvo libre, respiró entrecortadamente, por el susto que se llevó. El lugar estaba totalmente oscuro, y lo primero que hizo fue pegarse a la pared más cercana. Sintió a su 'secuestrador' caminar hacia ella, tomarla fuertemente de la cintura y aprisionarla contra su pecho. De más está decir que ella trató de zafarse, pero él era muy fuerte. –Sakura…- escuchó la voz del chico llamarla. Pero esa voz le resultaba demasiado conocida… -¿S-Sasuke?- preguntó confundida. –Hmp, qué inteligente…- comentó él, y la chica simplemente no podía creerlo. -¿Q-qué queres?- le preguntó nerviosa. -¿No es bastante obvio?- devolvió algo molesto el morocho, pero no tuvo respuesta por parte de la chica. –Rememorar viejos tiempos…- musitó cerca de sus labios, y la besó. Sakura sintió el gusto amargo del alcohol en los labios del morocho, pero no le correspondió, y corrió la cara para deshacer el beso. -¿¡Sasuke, qué te pasa!- preguntó histérica la chica, limpiándose los labios con sus manos. –Vamos, Sakura…- musitó él. –No finjas que no te gusta…- le dijo algo molesto, y volvió a besarla. Ella, otra vez, rompió la unión. -¡No finjo nada, no quiero besarte!- exclamó enojada. –Por favor, Sakura…- musitó con sarcasmo el morocho. –Sabes que no podes dejar de amarme…- le susurró al oído. –Eso no es verdad, yo no te amo.- le afirmó la pelirosa. –Hmp, ni vos te lo crees…- le dijo con voz fría, empezando a besar su cuello. –Sasuke, basta…- le ordeno ella, tratando de alejarlo, pero el chico estaba fijo en ella… prendido como una garrapata. El Uchiha siguió besando, sin darle importancia a lo que ella decía. –Sasuke, no…- decía ella, forcejeando para que la soltara. –Sakura, sabes que me amas… siempre lo hiciste y siempre lo vas a hacer…- 'comentó' Sasuke, entre cada beso que le daba. –No, yo no te amo.- volvió a negar ella, alejando su cuello, pero eso sólo le daba un mejor ángulo al morocho para besar. –Estaba pensando en volver con vos…- contó el chico, sin despegar sus labios del cuello de ella. –¡No me importa!- exclamó molesta, y frustrada por ser tan débil y no poder alejarlo.

Sintió que el chico dejaba su cuello y volvía a subir, mirándola fijo. Y gracias a los débiles rayos de luz que entraban por debajo de la puerta, pudo ver algo de la cara del morocho. Y en esos ojos tan fríos, divisó un brillo… de deseo. -¿P-por qué haces esto, Sasuke?- le preguntó nerviosa. –Hmp…- musitó el morocho. Sonrió de lado –Porque quiero que me des lo que siempre me negaste.- le afirmó seguro, mirándola a los ojos. Los orbes de la pelirosa se abrieron de par en par ante eso… él… no, no era capaz de eso… ¿o sí? –S-Sasuke… vos no…- musitó nerviosa y algo asustada. -¿Crees que no?- le preguntó con una ceja alzada. –Vengo a reclamar, lo que por derecho era mío.- afirmó el Uchiha, y volvió a besarla. Sakura, supuso, que por el fuerte gusto a alcohol que el chico tenía, había estado tomando hace mucho… y estaba borracho. Rompió nuevamente la unión, mirándolo asqueada. -¡Sasuke, no!- exclamó asustada, pero él no la escuchó, se zabulló de lleno en su cuello, besándolo fervientemente. Sakura trató de alejarlo, de empujarlo, ¡de que sacara sus asquerosas manos de ella! Pero no pudo… así que lo único que le quedaba por hacer era rogarle, implorarle que NO lo haga. –Sasuke, por favor, no lo…- pero un leve gemido salió de sus labios, al sentir las manos del chico sobre su trasero, apretando sus caderas contra las de él… sintiendo su evidente excitación rozar su centro más sensible. -¿Qué no?- le preguntó con voz ronca en su oído. –S-Sasuke, por favor, basta…- rogó ella, con el nerviosismo y el miedo a flor de piel. Pero lo único que obtuvo fue que el chico 'acariciara' más su parte trasera, y la apresara más contra la pared y él… haciendo que, sin quererlo, un gemido salga de sus labios. -¿Ves, Sakura? Sí lo queres…- volvió a susurrar en su oído, y la besó otra vez. La pelirosa volvió a romper la unión, mientras que él aprovechó y siguió besando su cuello. -S-Sasuke, basta, por favor…- suplicó rendida, con las lágrimas juntándose en sus ojos. –No llores, Sakura…- le dijo con voz ronca sobre su cuello. –Te va a gustar, ya vas a ver…- comentó con malicia, y llevó una de sus manos debajo de su remera. –S-Sasuke, no…- volvió a pedir, pero al ver que el chico no dejaba de besar su cuello ni de acariciar su trasero. Sintió la mano del chico subir por su abdomen, y cerró los ojos con bronca e impotencia… esperando que la tortura terminara… para así, tratar de olvidar…

Pero, como por arte de magia, ya no sintió al cuerpo que estaba encima de ella. Escuchó que el chico se quejaba, la puerta cerrarse abruptamente y ser cerrada con llave. La pelirosa respiraba irregularmente, el miedo y el nerviosismo seguían con ella… sobre todo el miedo. Sus ojos todavía estaban cerrados, apretados firmemente. Sintió que alguien caminaba hacia ella, se escuchó un leve 'click' y sintió que esa persona seguía caminando. Su miedo aumentó más. –S-Sasuke… por favor… no…- musitó asustada, mientras que algunas lágrimas caían por sus ojos. –Sakura…- escuchó la voz del peligris llamarla suavemente. Y ante la sorpresa, dejó de respirar por un momento. –Sakura…- volvió a llamarla el chico, abrazándola tiernamente por la cintura. -¿Estás bien?- le preguntó preocupado. "¿Kakashi?" pensó anonadada. –Sakura, responde…- rogó el chico, y el corazón de la pelirosa volvió a latir contento. Abrió lentamente sus orbes verdes… encontrándose con esos profundos ojos negros. –Kakashi…- musitó incrédula. –Oh, Kakashi…- exclamó con un nudo en la garganta, y sus lágrimas corrieron rápidamente. Se abrazó al chico, escondiendo su cara en el hueco entre su cuello y la clavícula, mientras que él le correspondió con fuerza. –Sakura, ¿estás bien?- volvió a preguntarle preocupado, pero ella sólo podía llorar. –Sakura, por favor, contestame.- imploró el chico, y ella pudo entender su preocupación. Calmó sus lágrimas y trató de respirar tranquila. –Sí… estoy bien… ahora.- contestó suavemente, abrazándolo con fuerza. Kakashi respiró más aliviado… pero la bronca que sentía todavía estaba en él, y en la pose que encontró a ese maldito no era para NADA buena… así que tenía que saber qué pasó antes de que llegara. –Sakura…- la llamó, alejándose un poco para verla. - ¿Qué fue lo que te hizo?- le preguntó serio, mirándola fijamente. Al instante, las mejillas de la chica se tiñeron de un leve color rojizo. –E-eh…- musitó apenada. –Sakura…- le dijo con voz fija. La chica bajo la mirada, no tenía otra opción. –Él… me tocó…- contó avergonzada. El chico trató de aguantar la bronca y la ira que sintió al escuchar eso. -¿Dónde?- preguntó entre dientes. –E-eh…- musitó apenada, y el sonrojo aumentó. –Debajo de la remera y… m-mi… trasero…- musitó avergonzada. El Hatake apretó sus dientes para tratar de calmarse, pero eso no pasó. La ira y las ganas de matar a ese Uchiha corrían por sus venas.

-¿Qué más?- masculló entre dientes. –É-él… m-me… besó.- 'confesó' al final. Y la chica sintió como el peligris apretaba sus puños encima de su cintura. -¿Dónde?- preguntó irritado. –E-en… el cuello y… e-en… la boca.- contestó nerviosa por la reacción del peligris. Kakashi sintió su sangre arder de bronca, ¡ese maldito había osado besar a SU pelirosa! "Maldito baboso… si llego agarrarlo…" pensó con aires asesinos, pero trató de calmarse, no iba a conseguir nada con eso. "… pobre de él." Finalizó enojado. –¿Qué más?- preguntó enojado. –E-eh… m-me dijo… q-que… yo todavía lo amaba y que sí quería… hacerlo.- contó apenada. –D-dijo… que quería lo que por derecho… e-era suyo.- siguió contando. "¿Lo que por derecho era suyo?" se preguntó el peligris en su mente. Llevo una de sus manos al mentón de ella y lo levantó con delicadeza, haciendo contacto con sus ojos verdes. -¿Qué era lo que por derecho era suyo?- preguntó con voz 'tranquila' el peligris. Los orbes de la chica se abrieron de par en par. –E-eh…- musitó nerviosa. –S-supongo q-que…- dijo torpemente. -¿Qué, Sakura?- preguntó el chico. –Mmm…- musitó ella. –S-Sasuke y yo… n-nunca… llegamos… a… la cama.- contó apenada, con el sonrojo mucho más fuerte. –É-él siempre quería… pero yo no podía… por alguna razón… no podía…- agregó con voz suave. –S-supongo… q-que… era… eso.- finalizó apenada. –Voy a matarlo…- musitó con voz fría el Hatake, y los ojos de la chica se abrieron de par en par. –Juro que voy a matarlo…- agregó cegado por la ira, y trato de dar media vuelta para ir a buscar al morocho, pero sintió a la chica frenarlo. -¡No, Kakashi!- exclamó ella, agarrándolo del brazo. -¿¡Cómo que no!- exclamó como loco el peligris, volviendo a mirarla. -¡Él estaba borracho, no sabía lo que hacía!- contó la chica. -¿¡Estás tratando de defenderlo!- le preguntó irritado, mirándola fijo. -¡No!- negó rápidamente ella. -¿Te gustó lo que te hizo?- le cuestiono con voz fría. –No…- musitó débilmente la chica, sintiéndose cohibida por como él la miraba. -¿Lo disfrutaste?- agregó igual. –No…- respondió casi inaudible. -¿Querías que lo haga, verdad?- le preguntó con total furia. –¡No!- gritó ella, mirándolo a los ojos. -¡No quería que él lo haga, no quería que él me besara, no quería que él me tocara!- exclamó la pelirosa. -¡No quería porque él no era vos!- le confesó, con las lágrimas al borde de sus ojos.

Los ojos negros de Kakashi se abrieron de par en par al escuchar eso. –Sakura…- musitó suavemente él, sorprendido por lo que había escuchado. La chica escondió su cara en el pecho de él. –No vuelvas a decir eso…- le ordenó Sakura. Levantó la cara, y lo miró fijo. –No vuelvas a decir que me gusta que otro me toque.- agregó segura. –No vuelvas a pensarlo.- le pidió con voz suave. –Sakura…- musitó anonadado, pero la abrazó otra vez por la cintura. La chica lo abrazó por el cuello, y escondió su cara en el hueco entre su cuello y su clavícula. –Perdón… por gritarte.- le pidió con arrepentimiento el peligris. La chica sonrió tiernamente, se alejó un poco de él, sólo un poco, para poder mirarlo. –Yo soy la que vive pidiendo perdón…- le recordó con una mezcla de divertida y calmada, mirándolo a los ojos. –Ummm…- musitó el peligris, perdido en los ojos hechizantes de la pelirosa. Pero ese hechizo se rompió, cuando sintió los dulces labios de la chica posarse sobre los de él, y claro está que le correspondió. La pegó más fuertemente contra su cuerpo, mientras que ella profundizó más el beso. Como siempre pasaba, el calor nació dentro de ellos con cada movimiento de sus labios, con sentir el cuerpo del otro rosar el suyo. La falta de oxígeno exigía que se separaran, y así lo hicieron, sólo un poco. Sus respiraciones volvían a chocar, y en sus ojos podían ver ese brillo de deseo y pasión. –Kakashi…- musitó suavemente la pelirosa, haciendo que el chico perdiera un poco más la cordura. Y la besó. La besó en un beso demandante, que pedía, exigía más… mucho más. El peligris le pegó a la pared, aprisionándola contra su pecho. La chica lo abrazó fuertemente por el cuello, y jugó con los cabellos plateados de la nuca del chico… encendiendo más el fuego dentro del peligris. Kakashi dejó sus labios, y atendió el delicado cuello de la pelirosa, mientras escuchaba sus suspiros… y su nombre salir de esos labios que a él tanto le fascinaban. Siguió besando, apretándola más, sintiéndola más… necesitándola más. Una de sus manos, se aventuró debajo de la remera de la chica, acariciando su suave estómago… y ella tembló al sentir ese contacto que la quemaba. Se abrazó fuertemente a los hombros del chico, y se dedicó a disfrutar de sus caricias, sus besos, de su aroma tan varonil… se dedicó a disfrutar de Kakashi.

Sintió la mano del chico subir, tocando su abdomen con delicadeza… hasta que se topó con la prenda interior de Sakura. La chica soltó un leve gemido al sentir la gran mano del chico sobre su pecho derecho, y se pegó más a él… Kakashi acarició con ternura el seno del chica, y supo, sin verlo, que era grande, pero sin exagerar, y firme, pero suave. Pero esa maldita prenda se interponía, y él quería sentirla directamente… nada de telas. Retrocedió un poco su mano, y la metió por debajo de la molesta prenda, apretando delicadamente el busto de la chica. La pelirosa, al sentirlo, gimió un poco más fuerte, lo que hizo que la cordura del Hatake bajara un escalón más… quedando muy cerca, peligrosamente cerca, de perderla completamente. Kakashi dejó su cuello, y volvió a besar sus dulces labios, acariciando cada vez con más fervor el pecho en su mano. Sakura gimió contra los labios de Kakashi, lo que provocó que el calor abrasador creciera enormemente en el peligris… como el calor que él le producía con cada caricia crecía en ella también. Lo abrazó por el cuello, atrayéndolo más hacia ella, profundizando ese fogoso beso, mientras él seguía acariciando y apretando su pecho. –Mmm… Kakashi…- musitó con placer la pelirosa, contra los labios del chico, y fue ahí cuando su cordura se perdió un poco más… quedando al borde. La besó frenéticamente, con mucha más fuerza, más demandante… más posesivo. Sakura sintió que su última mano libre dejaba su cintura, e imaginó que iría a parar al mismo lugar que la otra…. Pero fue tal su sorpresa al sentirlo acariciar la zona baja de su abdomen, rozando el borde de su pantalón, que a penas y podía creerlo. Volvió a gemir contra sus labios, aunque no se esperaba eso… le gustó. Pero en el momento en que el chico se adentró lenta y sensualmente en sus pantalones, fue cuando el nerviosismo se hizo presente en ella. Cosa que desapareció como por arte de magia cuando él acarició su centro más sensible con la yema de sus dedos… haciéndola gemir contra sus labios y arquearse contra él. En ese momento, Kakashi dejó de besarla, sólo para mirarla. Admiró el color carmesí de sus mejillas, sus labios rojos e hinchados por sus besos, un leve rastro de transpiración podía verse en su frente… y el brillo de la pasión y el deseo pintados en el jade de sus ojos. Sonrió de lado… sensualmente, sólo como él podía hacerlo, y volvió a acariciar su centro, viéndola y escuchándola gemir otra vez… para él y sólo para él. Lentamente, bajo su mano izquierda, dejando de tocar su pecho, y tomó su pierna, enredándola a su cintura. Y así, pudo tener un mejor acceso a esa parte tan íntima de la chica. Sakura volvió a gemir al sentirlo acariciarla otra vez… y gimió más fuerte cuando él aumentó la velocidad de su caricia. La pelirosa ya no aguantaba… tenía que… necesitaba que… quería que… deseaba que… que él… -Kakashi…- gimió buscando sus labios, pero él se los 'negó', desviando su cara a su oído. –Sakura… quiero que… vos también lo quieras…- le dijo con voz ronca y sexy el peligris, señal de que él tampoco aguantaba más. –Sí… Kakashi… mmm… sí.- contestó entre gemidos, mientras sentía la juguetona mano del chico acariciarla.

Kakashi sonrió sensualmente, y volvió a besarla. Con más fuerza, con más ganas, con más necesidad… con más cariño, con más ternura, como nunca antes besó a nadie. -¿Dónde estará Kakashi?- se escuchó preguntar muy cerca de la puerta. Sakura, al escuchar eso, quiso pararlo, pero él seguía besando. –Kakashi…- lo llamó entre besos, con la voz algo preocupada. El peligris, al escuchar su tono de voz, frenó, mirándola. Sus respiraciones volvían a chocar, y él pudo divisar en los ojos de su… de la chica algo como… ¿miedo? -¿No… queres… que… siga?- le preguntó serio, sin despegar su mirada de ella. –N-no eso… es…- contestó con la respiración agitada la pelirosa. –Este Kakashi, odio cuando desaparece así.- comentó una voz, evidentemente de Obito. –Eso…- respondió apenada la chica. Y fue ahí cuando lo entendió, ella no quería ser sorprendida en una situación TAN intima. "O sea… que sí quería hacer el amor conmigo…" pensó feliz el peligris. "¿¡Pero qué estás pensando, Kakashi!" se preguntó rápidamente. "Yo no hago el amor…" se mentalizó con voz fría. –Kakashi…- lo llamó preocupada la chica, haciéndolo salir de sus pensamientos. -¿Dónde podrá estar?- preguntó, lo que parecía la voz de Asuma. –De seguro con Sakura-chan…- contestó la voz pícara del morocho, y Sakura se sonrojó más… si es que podía. -¿¡Qué! ¡A Sakura no puede gustarle mi eterno rival!- exclamó molesto Gai. –Sí, sí…- acotaron cansados los otros dos. –Mejor vayamos a buscarlo afuera.- comentó Asuma, y escucharon como se alejaban. La pelirosa suspiró un poco más calmada… ¡pero la mano de Kakashi seguía AHÍ! Y la calma desapareció tan rápido como llegó. –K-Kakashi…- lo llamó nerviosa. El chico sólo la miraba, y tras haber escuchado la conversación de sus amigos… a demás de sentir el nerviosismo de la chica… tuvo que terminar, con la mayor molestia que jamás sintió, el dulce juego en el que habían entrado. Fue sacando lentamente la mano del pantalón de la chica, y la vió tratar de no gemir. Y sonrió de lado. Se acercó a su oído, antes de sacar completamente su mano, y le dijo –No me gusta que me prohíbas escuchar algo tan lindo… Sakura.- con la voz tan ronca y sexy que le produjeron un cosquilleo recorrerla de punta a punta. Kakashi se alejó de ella, sacando además, su mano. Soltó suavemente la pierna que tenía enredada a la cintura, y la miró fijo. Sus labios, su sonrojo, su traspiración, su respiración agitada, su pecho subir y bajar, su cabello algo despeinado… y ese brillo en sus ojos… estaba muy tentadora. –Será mejor que… me vaya…- comentó con voz suave el peligris. –M-mmm… s-sí.- contestó avergonzada la chica, bajando la mirada. Pero sintió al chico acercarse otra vez a ella, a su oído. –Te… espero a fuera para llevarte a tu casa.- le afirmó en un susurro. –N-no tenes por qué…- comentó ella, pensando que tal vez… el chico se sentía 'obligado' a hacerlo por… lo que pasó hace algunos segundos. Kakashi sonrió de lado, lástima que ella no podía verlo. –No me importa, voy a hacerlo…- le dijo seguro. Se alejó un poco de ella, sólo un poco, para verla. Levantó delicadamente el mentón de la chica, para hacer contacto con esos pozos verdes. –Amenos… que vos no quieras…- comentó con voz suave… con sus ojos como los de un cachorrito. La ternura invadió a la pelirosa al verlo así… ¿cómo era que podía existir alguien como él? –Mmm… te veo afuera.- fue lo que contestó ella, embobada por el chico. El Hatake sonrió de lado. La besó dulcemente, por unos cuantos segundos. Y, sin querer, se alejó de ella. Sakura lo vió partir, y una vez que lo vio salir por la puerta, soltó un suspiro… un largo suspiro. "Yo… ¿cómo puedo amarlo así?" se pregunto, mientras se agarraba la cabeza con una mano. (¿¡Por qué, Kami!) Preguntó dolida su Inner. (¿¡Por qué SIEMPRE tienen que interrumpir en la MEJOR parte!) Preguntó molesta su voz interior. "I-Inner…" dijo apenada la chica. (¡Por Kami!) Comentó. (¡QUÉ HOMBRE!) Dijo, completamente rendida por ese chico. "E-es… increíble" pensó, con una sonrisa. (¿Alguna vez podrás hacerlo con él?) Cuestiono la Inner. "N-no se…" contestó apenada la pelirosa. (Sólo espero que sí…) Comentó la voz interior. (Si eso nos provoca con sólo acariciarnos y besarnos… ¿te imaginas lo que haría si no hubiera interrupciones?) Le preguntó pícara. "¡I-Inner!" chilló Sakura en su mente, muy sonrojada en el exterior. (¡Por favor!) Exclamó con sarcasmo. (Como si no lo quisieras…) Le dijo insinuante. "L-l que quiera o n-no… es cosa mía" le dijo molesta. (Está bien, está bien…) comentó la Inner. (Sólo no entiendo por qué paraste, hubieras seguido.) Le recriminó. "Pero… ¿y si entraban?" le preguntó. (¡Estaba cerrada con llave!) Exclamó. "B-bueno…" contestó apenada. (Está bien, te entiendo…) Contó la Inner. (Queres que sea romántico, no te culpo) Le dijo con sinceridad, para después callarse. Sakura suspiró, y lentamente, fue saliendo el lugar.

-Sakura, ¿qué hacías en la sala de mantenimiento?- preguntó Tsunade, quien la veía salir de ahí. –Ah, eh…- musitó nerviosa la pelirosa. –Estaba… eh… buscando un trapo.- mintió descaradamente. -¿Un trapo?- cuestionó su tía, incrédula. –Sí, un trapo.- repitió convencida la pelirosa. -¿Para qué?- preguntó dudosa la rubia. –Para… limpiar un trago que se cayó en la mesa.- mintió tranquila. –Ah…- musitó la mujer, creyéndole. -¿Y cómo está todo?- cuestiono rápidamente la chica, para cambiar de tema. –Bien, ya no queda nadie.- contestó su tía. Sakura pestañó incrédula, ¿ya? Miró a su alrededor, y era verdad… el lugar estaba vacío. -¿Qué hora es?- preguntó la pelirosa. –Son las 3:30hs.- contestó la rubia. Los ojos verdes de la Haruno se abrieron de par en par… ¡cómo volaba el tiempo! –Los chicos estaban buscando a Kakashi, pero lo encontraron hace un rato en los baños.- comentó la rubia. –Se fueron recién.- contó cansada. –Ah, bueno… entonces yo también me voy.- comentó la pelirosa. –En taxi.- ordenó firme Tsunade. –En taxi…- repitió cansada la pelirosa. –Nos vemos, tía.- la saludó, y después se encaminó a la puerta del lugar. "Es increíble cómo pasa el tiempo…" pensó la muchacha. "Si lo hubiéramos hecho… hubiéramos tardado horas…" agregó, pero al instante se sonrojó. (Sí, hubieran salido al amanecer) Comentó su Inner. (Claro, si es que paraban…) Aclaró con picardía. La pelirosa no le contestó a su parte pervertida, y salió rápidamente del lugar. Y como él había dicho, ahí estaba Kakashi… esperándola. –Kakashi…- musitó la chica al verlo. –Ummm… ¿vamos?- le preguntó él. –Es tarde y hace frío… no quiero que te enfermes.- comentó con voz suave. La pelirosa le sonrió tiernamente y asintió con la cabeza. El chico la admiró unos segundos… sintiendo una calidez llenar su alma… sintiéndose feliz. Caminó unos cortos pasos a su auto, seguido por la chica. Le abrió la puerta para que suba, como todo un caballero. Y una vez que ella estuvo dentro, dio media vuelta y subió también. Kakashi puso en marcha el automóvil, y en pocos minutos estuvieron en frente del edifico de la pelirosa. Ambos bajaron, y caminaron hasta llegar a la puerta de entrada. –Gracias por acompañarme, Kakashi…- las dio con una sonrisa la chica. –Ummm… de nada.- contestó el chico, mirándola fijo, y el sonrojo no tardó en llegar a las mejillas de la chica… recordando algunos momentos pasados. –Sakura…- la llamó el chico. –Quería… pedirte perdón por… lo de esta noche.- comentó con sutileza. La chica sintió un dolor enorme en su corazón "No… le gustó" pensó triste la pelirosa. Bajó la mirada con tristeza. –Supongo… que son reacciones… que no pudiste evitar…- contó la Haruno, con un dolor evidente en su voz. Kakashi entendió a la perfección que lo había mal interpretado… lo que no entendía era cómo pudo haberlo hecho. –No…- negó él, con voz suave, levantando su mentón para verla. –Es lo que vos provocas en mí.- le afirmó seguro, mirándola fijamente.

Los ojos de Sakura se abrieron de par en par… "Le gustó… él quería…" pensó anonadada la chica. –Aparte…- musitó él, abrazándola por la cintura, pegándola dulcemente contra su pecho. –No es algo que quiera evitar…- le susurró tranquilo, sin dejar de mirarla. La chica lo miraba sorprendida… él… él quería… él sí… -Buenas noches, Sakura.- la saludó para después darle un dulce y corto beso en los labios. Estaba por alejarse de ella cuando sintió que lo abrazaba fuertemente por la espalda, escondiendo su cara en su pecho. –Kakashi…- musitó la pelirosa, y él le correspondió el abrazado. -¿Qué pasa, Sakura?- le preguntó con voz suave, acariciando su espalda. –Quiero… pedirte un favor…- comentó con voz suave la chica. –Ummm…- contestó él para que siguiera. Pero la chica no respondió, la vergüenza y el miedo la invadieron. "¿Qué va a pensar de mí?" se preguntó avergonzada. (Si le explicas, no va a pensar mal) Contestó su Inner. "Pero no es algo normal que le pedís a alguien con quien y por poco te acostas… ¡dos veces!" dijo algo nerviosa. (¡Por favor! Kakashi no es así, lo sabes.) Refutó su voz interior. "No quiero que piense mal…" comentó triste. (¡Me cansaste! ¡Hace lo que quieras!) Le gritó histérica su Inner, y se calló. –Sakura…- la llamó el Hatake, sacándola de sus pensamientos. –Ah, eh… no, no, no era nada.- negó rápidamente la chica, separándose de él. –Sakura…- la llamó con voz firme el chico. La pelirosa lo miro a los ojos, y pudo ver un dejo de molestia en sus pozos negros. –Mmm… de verdad… no es nada.- mintió apenada. El peligris suspiró cansado ¿por qué no quería decírselo? -¿Por qué no me lo queres decir?- cuestiono serio. –Mmm… porque… no quiero que pienses mal de mí…- contestó algo triste la chica, bajando la mirada. Pero sintió la suave mano del chico tomar su mentón, subirlo delicadamente, y se encontró con esos ojos profundos… -Sakura, jamás pensaría mal de vos...- le dijo seguro el chico. –Mmm…- musitó ella. -¿Vas… a pedirme ese favor?- le preguntó tranquilo, sin dejar de mirarla. –Sí…- afirmó ella, totalmente derrotada. Kakashi soltó lentamente su mentón, y la miró expectante. –Bueno… mmm… quería pedirte… que…- musitó torpemente la chica. –Que… te quedaras a… dormir conmigo.- soltó muy nerviosa, con un gran sonrojo en toda su cara. El peligris apenas podía creer lo que había escuchado. –Es que… t-tengo miedo… de que… S-Sasuke…- musitó asustada, recordando los horrendos minutos que pasó con su ex novio. Y fue ahí, cuando Kakashi la abrazó protectoramente… posesivamente, sorprendiéndola. –Sí, claro, Sakura…- aceptó tranquilo. "No voy a dejar que ese maldito te traume" pensó molesto. –Mmm… gracias.- contestó apenada. El chico se separó de ella, se miraron unos segundos, y después la chica abrió la puerta del edificio, entrando junto con el peligris.

El viaje en el ascensor era muy silencioso. Sakura estaba tan avergonzada y con tantos nervios que no podía mirarlo a los ojos. ¿Por qué tuvo que pedírselo? ¿Por qué tuvo que sentir esa sensación de miedo cuando él se alejaba? ¿Por qué las manos de Sasuke volvían a sentirse sobre su cuerpo? ¿Por qué sintió sus fríos labios sobre su piel? ¿Y por qué ese agrio sabor a alcohol? ¿Por qué tenía miedo de que Sasuke volviera esa noche y tratara de hacer lo que no pudo? "Tonta…" se dijo a sí misma. "Pero… de verdad… tengo miedo" pensó asustada. Pero el sonido de las puertas abrirse la sacó de sus pensamientos. Ambos salieron del aparatejo, y después de que la chica abrió la puerta de su casa, entraron. La pelirosa prendió las luces del lugar. –Esta es la sala de estar.- comentó la chica con voz suave. –Esa es la cocina…- y señaló el lugar. –Doblando a la izquierda está el baño y mi pieza…- contó apenada. –Ummm…- musitó tranquilo el peligris. –Y-yo voy a ponerme el piyama…- comentó la pelirosa. –S-sentite como en tu casa…- le dijo con voz baja, y desapreció de la escena. Kakashi la vió 'huir' y sonrió divertido… que chica tan singular. Normalmente, cualquier chica, se le tiraría encima a penas cerrara la puerta… pero Sakura se ponía nerviosa y se avergonzaba… era increíble. El chico sonrió con ternura. Se encaminó a unas de las bibliotecas que la chica tenía al lado del televisor, y pudo ver algunas fotos en los estantes. Una de cuando era chiquita, otra de su graduación, otras de algún viaje, sonrió suavemente… siempre fue hermosa. Y cuando llegó a la última… lo vio a él. Frunció el seño molesto. En la foto, podía verse al rubio hiperactivo, a su… a Sakura, y al morocho Uchiha, cuando tenían unos 12 años. Naruto sonreía de oreja a oreja, Sakura estaba con una dulce sonrisa dibujada en sus labios, a demás de sus ojos verdes brillando intensamente… y al lado de ella, Sasuke. Igual de antipático, igual de frío, igual de arrogante… mirando de costado a su… a la pelirosa. "Tarado." Pensó molesto el peligris. –Kakashi…- lo llamó una voz tímida detrás de él. El aludido dio media vuelta… y pudo verla. Sakura tenía puesto un piyama que consistía en un short rosa liso, con una musculosa rosa lisa también. "Está… hermosa…" pensó embobado el chico. -¿V-vamos a… dormir?- preguntó nerviosa la pelirosa. –Ummm…- musitó él, y sin dejar de mirarla, se acercó a ella.

La pelirosa lo guió hasta su pieza, mirando todo el tiempo el piso. Al entrar, prendió la luz, y el peligris se quedó maravillado por el lugar… era tan Sakura. –P-perdón por los colores… son algo llamativos…- comentó apenada. –Ummm… son divertidos.- contestó tranquilo el chico. –Mmm… ¿v-vas a dormir vestido?- le preguntó la chica, mirándolo, al fin. El Hatake la miro 'sorprendido', sólo para verla sonrojarse otra vez. –Ah, eh, digo… puede ser incómodo.- se 'defendió' la chica, para que él no lo mal pensara. Kakashi sonrió de lado, y el rubor de la chica aumentó un poco más. –Ummm… tenes razón.- comentó el chico. Fue sacándose lenta y sensualmente la remera… dejando ver ese físico perfecto que tenía. Sakura se lo quedó mirando embobada, disfrutando de esa imagen tan… tan exquisita. (¡SEXY!) Chilló como loca su Inner. "Parece tallado a mano…" pensó babosa la chica, admirando su pecho, sus brazos… todo en él era, sencillamente, PERFECTO. -¿Vamos a la cama?- le preguntó el chico. La pelirosa se sonrojo mucho, mucho más al escucharlo decir eso. (¡Sí! ¡Vamos, vamos!) Acotó histérica su Inner. –A dormir…- 'aclaró' divertido el peligris. –M-mmm…- musitó la chica. Abrió su cama de dos plazas, ya que tenía el gusto de tener una, y se acostó del lado derecho; mientras que Kakashi se acostó a su izquierda, no sin antes apagar la luz. Estaban frente a frente, mirándose fijamente. –Buenas noches… Sakura…- le deseó el peligris, con voz suave. –B-buenas noches… Kakashi…- devolvió MUY nerviosa la pelirosa. Y antes de que perdiera el control de su cuerpo, cerró fuertemente los ojos, tratando de dormir. El Hatake la vio hacer eso, sonrió de lado con ternura, y decidió hacer lo mismo. Morfeo no tomó nada en apiadarse de la pelirosa, y tomarlas en sus brazos. Pero, desgraciadamente, la chica empezó a soñar con los horrendos minutos que pasó con su ex novio. Las manos del Uchiha volvían a tocarla, sus labios volvían a besarla, y el miedo y la desesperación de ella volvieron a hacerse presentes. Sakura daba vueltas en su cama, y se quejaba levemente, tratando de 'zafarse' de su secuestrador. Pero nada pasaba, Sasuke seguía con su tortura: besando, acariciando, tocando… y ella sólo sufría. –No… Sasuke…- musitó entrecortadamente. –No… por favor…- dijo, mientras 'veía' al morocho volver a besarla. -¡No, Sasuke!- gritó con las lágrimas al borde. –Sakura…- escuchó la voz del peligris llamarla alarmado, y sintió sus manos zamarrearla un poco para que despertara. Los ojos de la pelirosa se abrieron de par en par… y pudo verlo a él, mirándola preocupado desde arriba. –Kakashi…- musitó casi inaudible. – ¡Oh, Kakashi!- exclamó con un nudo en su garganta, mientras que se incorporaba y lo abrazaba, quedando los dos sentados en la cama. El Hatake la abrazó protectoramente, tratando de reconfortarla. Acarició tiernamente su espalda y sus cabellos rosados. –Shhh… todo está bien, Sakura…- le dijo con voz suave, mientras la escuchaba sollozar.

Sakura se abrazó fuertemente al chico, tratando de parar su llanto. Sentía la gran y suave mano del chico acariciar su espalda y su cabello, tranquilizándola. Su respiración era calmada, y ella trató de imitarla. Inhalo y exhalo varias veces, normalizándola. Su cuerpo ya no estaba tenso, y las lágrimas fueron retrocediendo. Abrió sus ojos verdes lentamente, y pudo ver la oscuridad del lugar. Levantó un poco su vista, y pudo ver los despeinados cabellos plateados del chico. Sonrió levemente, y disfrutó de su exquisito aroma. Tanteó la suave piel del chico, acariciando suavemente su cuello, y lo sintió estremecerse un poco… sonrió un poco más. Y cuando estaba por alejarse de él, lo escuchó susurrar -Green eyes, you're the one that I wanted to find…- con su voz tan dulce, y ahora fue ella la que se estremeció. -And anyone who tried to deny you, must be out of their mind…- le cantó, con una sonrisa que ella no podía ver. -Because I came here with a load, and it feels so much lighter since I met you…- dijo con total sinceridad el peligris, pegándola más contra él. –Honey, you should know that I could never go on without you…- su voz sonó con tanta necesidad en esa parte… que el corazón de la pelirosa palpitó contento, y en sus labios se dibujó una sonrisa… esa canción era para ella, no le quedaba ninguna duda. -Green eyes, green eyes, oh oh oh oh…- tarareó con voz suave en su oído, y ella rió por lo bajo. Sakura se separó un poco de él, sólo un poco, para poder verlo. –Gracias… Kakashi…- le susurró con una sonrisa. Kakashi la admiró por unos segundos… era, realmente, hermosa. –Ummm… -musitó él, totalmente embobado. Fueron acostándose lentamente, quedando frente a frente, sin dejar de mirarse. -¿Qué estabas soñando?- le preguntó suavemente el peligris. El sonrojo no tardó en llegar a las mejillas de la chica. –Ummm… escuché que lo nombraste… a Sasuke.- masculló entre dientes el nombre del Uchiha. –Mmm… es que… soñé que él… él volvía a… tocarme.- confesó apenada. –E-era tan real…- comentó asustada, pero sintió la fuerte mano del chico abrazarla por la cintura y pegarla al fuerte y cálido pecho del chico. –No va a pasar, Sakura.- le aseguró, mirándola fijo. –Yo estoy con vos…- le recordó en un susurró. –L-lo sé…- comentó apenada, con el sonrojo más fuerte. –E-es que…- musitó la pelirosa, pero no siguió. -¿Es que qué?- le preguntó el chico, para que continuara. –Es que… me siento sucia.- le confesó, mirándolo con vergüenza.

-¿Sucia?- le preguntó con una ceja alzada el peligris, signo de confusión. –S-sí…- afirmó ella. -¿Por qué?- le preguntó curioso. Silencio… -P-porque…- musitó apenada la chica. –Mmm… no me gustó que él me tocara.- comentó, bajando la vista. Y con un rápido movimiento, escondió su cara en el pecho del chico. –Ya te dije…- musitó suavemente. –Él no era vos.- le recordó apenada. Y en los labios del Hatake se dibujó una sonrisa de lado, llena de satisfacción. –Ey…- la llamó en un susurro, alejándose un poco para verla. Y cuando sus ojos hicieron contacto con esos orbes verdes, pudo decirle –No voy a dejar que te vuelta a tocar.- con seguridad. –Ni él, ni nadie…- afirmó serio. –Nadie… que no sea yo.- aclaró en un susurro, perdido en esos pozos verdes, acercándose lentamente a ella. –Mmm… Kakashi…- musitó embobada la chica, acercándose también, hasta besarlo. Sus labios volvieron a unirse, en un beso dulce, suave, lento… con mucho cariño. Se separaron lentamente, quedando a escasos milímetro de distancia, sin despegar sus miradas. Sakura sentía, que si seguía mirándolo, no resistiría a volver a besarlo… y quién sabe qué más. –B-buenas noches… Kakashi…- lo saludó apenada. El Hatake no le contestó, sólo se la quedó mirando. Al no obtener respuesta por parte del chico, decidió darse vuelta, dándole la espalda… porque si no, terminarían con lo que empezaron en la sala de limpieza. (¡Tonta! ¿¡Por qué no lo besaste!) Le preguntó como loca su Inner. "P-porque íbamos a terminar…" dijo nerviosa. (¡ESA ERA LA IDEA!) Contestó histérica su voz interior, interrumpiéndola. "P-pero… n-no sé s-si… me ama…" comentó algo triste. La Inner iba a contestarle, pero sintió esa tristeza… y no pudo culparla por querer hacer el amor, y no tener sólo sexo. (Tal vez… algún día…) Comentó con voz baja, para después callarse. Sakura suspiró con melancolía… ¡cómo le gustaría saber los sentimientos del peligris! Pero no podía preguntarle, no podía forzarlo. Y cuando estaba por tratar de conciliar el sueño, sintió los suaves labios del peligris sobre su cuello, besándolo dulcemente; y su mano abrazarla posesivamente por la cintura, pegándola contra su pecho. La chica suspiró ante esa caricia tan tierna… que sólo él podía brindarle. –Kakashi…- musitó extasiada. –Ummm… perdón.- pidió el Hatake, con voz suave… tan sexy. –Es que…- dijo tranquilo. Lo sintió acercarse a su oído. –Es muy difícil resistirse…- le confesó en un susurró. Las mejillas de la pelirosa se tiñeron de un color carmín muy fuerte. –Buenas noches… Sakura.- le deseó, antes de besar otra vez su cuello, y acomodarse tranquilamente detrás de ella para dormir… con una gran sonrisa en sus labios.


Decime si no te dan ganas de estar en el lugar de Sakura! Por Dios! Qué chico! :$

Ah, si esto les pareció fuerte... no se imaginan lo que viene en el 11 ;) Saludos! ^^