Hola gente! perdon por no actualizar antes! me tenian sin vida en la Universidad ahora he actualizado con dos cap dos mas y sera el final! Espero que les guste. Aclaro que el sig cap sera un poco corto. Sin más que decir disfruten.
Cáp10.-The war begins-Confrontation
El tiempo pasó rápidamente llegando a solo cinco días de que todo empiece. La academia estaba prácticamente vacía ya que el director despachó a todos los estudiantes para protegerlos.
Entrando ya el anochecer.
Dentro del despacho del director Cross se hallaban el nombrado, Zero, Kuran, Alucard y Yagari reunidos para lo que pasaría.
-Ya sabemos donde será la guerra-dijo el ingles.
-¿Dónde será?-pregunto el rubio.
-Rido quiere "revivir" la guerra-dijo el castaño-"La guerra de la luna carmesí" fue en un lugar que no está en el mundo humano.
-¿A que se refieren?-preguntó Yagari.
-"Campo de las cien mil tumbas"-dijo Alucard-Así se llama la dimensión donde será el enfrentamiento-dijo esbozando una sonrisa.
-Un campo de batalla sin principio ni fin-dijo el castaño, mientras mostraba un mapa del lugar- Como lo ven, en el mapa, que obviamente fue dibujado sólo los lugares reconocidos-el mapa mostraba un lugar espacioso con relieve que mostraban montañas perfectas para vampiros con habilidad para volar, la zona del bosque era perfecta para atacar por emboscadas-Una pelea como esta sólo se puede hacer aquí, no habría forma de hacerlo en el mundo humano.
-Rido Kuran está aquí-dijo Zero señalando la zona norte-Ahí está el castillo del traidor, que creó como fortaleza para los enemigos que viniesen, ahora la fortaleza, con el pasar de los años se ha vuelto sólo un castillo derruido-dijo para luego señalar punto sur del mapa- Aquí es donde debemos estar. Mi grupo dividirá en cinco. Yo iré adelante con Alucard.
-El mío cubrirá los cinco puntos de división colaborando con los hombres de Hellsing-dijo Kuran-No sólo estarán los que ya conocen sino también más vampiros que están al tanto de la situación y accedieron a ayudar.
-Cross-llamó el menor-Usted ayudará el grupo que se dirigirá por el este y Yagari-sensei al grupo que ira por el oeste.
-¿Cómo llegaremos hasta ahí?-preguntó Cross.
-Sencillo-dijo el amatista-Alucard y Kuran saben cómo abrir el portal esa parte será sencilla-dijo tranquilo.
-Muy bien, Alucard-kun Kaname-kun. Cuento con ustedes para eso el día del ataque-dijo el director seriamente a los vampiros que asintieron ante la petición-Ya no hay nada más que decir, nos reuniremos todos en la zona de lago a media noche pasados estos cinco días-finalizó el director.
Ya fuera del lugar ambos equipos tomaron caminos diferentes. Kuran se dirigió al los dormitorios de la luna y en tanto Zero y Alucard se dirigieron al lugar de descaso temporal del último; mientras se dirigían hacia allí el amatista llamó a Integra para reportarle todo lo ocurrido en la reunión.
-Sí…sí… en la mañana vendrán ¿Seras también? De acuerdo, entonces esperaremos el día…Buenas noches Integra-sama.
-Seras también vendrá, muy bien esto le servirá mucho como experiencia-dijo el azabache sonriendo.
-Sí…-contestó el menor distraído.
-Zero ¿Es imaginación mía o estás muy distraído últimamente?-dijo serio viendo a su compañero.
-Lo siento, he estado así desde…
-Desde que tomaste de esa escoria-completó el vampiro algo molesto por saber lo que ese sujeto tenía en sus recuerdos.
-Sí, pero no tengo tiempo de pensar en lo que haya pasado con Kuran, la guerra se acerca, y pensar en problemas como ese solamente me causaría complicaciones.
-¿Qué harás en cuanto acabe todo? ¿Se lo dirás? O ¿Te mantendrás en silencio?
-Yo…no lo sé…-dijo el menor serio-Además, ya te dije que lo importante es ahora concentrarnos en entrenar para la batalla.
-Espero esta vez una recompensa si te gano-dijo sonriéndole seductoramente. Era verdad…hacia una semana que el amatista y el azabache no tenían relaciones, no era nada extraño, muchas veces no podían hacerlo por diversos motivos, pero esta vez era diferente.
El menor no quería estar con Alucard, no se sentía bien, pensado en Kuran mientras era tomado por otro. Zero aun no sabía de los sentimientos de Alucard, ya que este los ocultaba muy bien, para evitar las sospechas de su compañero de cama.
-Tal vez la tengas-sonrió de lado para seguir su camino con el vampiro inmortal hacia la habitación, pero con Kuran en sus pensamientos.
Mientras tanto en las habitaciones de la Luna.
El castaño no estaba en las mejores condiciones.
Desde que vio a Zero en ese estado tan vulnerable se sentía intranquilo, aunque estaba fuera de peligro, temía por la vida de este. Además, el amatista se la pasaba evitándole, aunque tenía teorías erróneas acerca del porque, le preocupaba.
Y no habría que mencionar, la traición de su hermana por el cazador. Aun no entendía por que lo había hecho.
No podía matarla, aunque amenazara con matar a todos con tal de tener a Zero a su lado. Era su hermano mayor y la adoraba, sería algo inaceptable acabar con esa vida tan preciada para él.
Pero…
¿Si intentase matar a Zero?
Una pregunta con una respuesta inconclusa.
Zero era el amor de su maldita existencia, la única razón por la cual estaba con vida…
¿Qué iba a hacer?
No lo sabía, ansiaba en ese momento, que alguien le diera un consejo.
-(Sonido de puerta) Hola… ¿Puedo pasar?-dijo una voz conocida.
-Claro Takuma, en estos momento necesito hablar con alguien, y pedir un consejo a un buen amigo-dijo mirando la ventana mientras bebía algo de vino.
-Me halagas Kaname-sonrió-¿Qué consejo quieres que te dé?
En un dormitorio de Sol.
Un joven peliplata descansaba en su cama tranquilamente ya que había sido una tarde agotadora de entrenamiento incesante con el azabache.
Miraba el techo blanco de la habitación pensando en el mismo color, no quería pensar en la guerra que se aproximaba y en lo sucedía con el vampiro y aunque no quería admitirlo, esos recuerdos lo atosigaban todo el tiempo.
Sin embargo, tenía que concentrarse en lo que ahora era importante, que era vencer en la guerra. Después pensaría en qué hacer con Kuran, si obviamente salía vivo del enfrentamiento.
Cuando sus ojos estaban por cerrarse el sonido de su celular lo despertó.
-¿Si?...
-Buenas noches Zero-sama-dijo una voz.
-Walter-san ¿Qué sucede?...
-Lo llamo para darle buenas noticias, las nuevas armas y el arma que hice para usted ya fueron creadas.
-¿Las armas ya están hechas? Perfecto
-Las nuevas armas las llamamos "Dark Death" por las balas bañadas en el veneno negro.
-Muy ingenioso-sonrió el amatista-¿Los muchachos ya saben cómo manejarlas?...
-A algunos les falta algo de práctica, pero estamos progresando, y en cuanto a su arma se llama Deadly Cross mismo peso que su Bloody Rose balas bendecidas, y tiene un cartucho con las balas de veneno pero solamente para caso extremo.
-Ansió verla-dijo sonriente-¿Cómo están todos?
-Estamos bien, Seras-sama esta impaciente por ir a verlo. Y como siempre Integra-sama siente no poder estar presente.
-La batalla será peligrosa, además que como líder de Hellsing debe quedarse al frente.
-Sí, lo mismo dijo ella. Pero debe saber que siempre usted y Seras-sama están en sus oraciones y en las mías.
-Muchas gracias-dijo sonriendo por aquellas palabras.
-Ya se hace tarde y usted debe descansar y espero que este comiendo bien.
-Tranquilo lo estoy haciendo, por favor mande mis saludos a Integra-sama y Seras.
-Lo haré, buenas noches Zero-sama
-Buenas noches Walter-san-y con esas palabras la llamada termino. Ahora Zero se sentía mejor ya que esas nuevas armas los ayudarían durante la batalla ahora solamente quedaba seguirse preparando para lo que vendría.
Los días pasaron rápidamente y con eso la madrugada del día de la batalla.
Varias camionetas entraron a la Academia Cross donde en las puertas de entrada esperaba Zero junto con Alucard que estaba bajo una sombra, Kuran que estaba igualmente bajo una sombra pero lejos del azabache, Cross y Yagari.
En cuanto se abrió la puerta de la camioneta, una chica rubia que llevaba puesto un abrigo (encapuchado) tumbó al joven causando impresión y obvia molestia en un presente ya que los demás sabían que la chica era muy efusiva con Zero.
-¡Zero! ¡Zero! ¡Quería verte! ¿Cómo has estado? ¿Estás comiendo bien? ¿No estás herido?-decía la chica entre divertidas lágrimas.
-Seras basta…no puedo respirar…
-¡Wua! Lo siento lo siento-se separo la mujer, avergonzada ayudando a para a su hermano.
-Sigues siendo ruidosa como siempre mujer policía-dijo Alucard sonriendo.
-¡Maestro!-gritó la chica emocionada mientras se acercaba al vampiro que además que ser su maestro era como un padre para ella. Pero mientras Zero veía la escena de su hermana y de su amigo.
-¡Capitán!- lo rodearon varios hombres todos gritando emocionados, alguno con pequeñas lagrimas, preguntándole casi lo mismo.
-¿Capitán?-pregunto el castaño.
-Sí, Zero es el capitán al mando de la armada de Hellsing-dijo con orgullo el cazador de un solo ojo.
-Además que es el protegido de Integra-sama y la Reina-dijo feliz el rubio-Aun puedo recordar el día en el que lo supimos-dijo recordando "según él" un momento feliz, lo que en realidad fue un momento muy vergonzoso para el amatista y su maestro.
-No me lo recuerdes-dijo el moreno tapándose la cara al recordar algo tan vergonzoso.
-Fue un día muy lindo-dijo el director con un puchero empezando a discutir.
-*Capitán, no se porque pero presentía algo así, auque jamás llegue a pensar que terminarías trabajando en equipo Zero*-sonrió para sí el mayor, mientras miraba al amatista hablando con sus soldados.
Todos hablaban con Zero y le hacían preguntas, pero todos a la vez y sólo había una manera de hacer que se calmen.
-¡Atención!-gritó el menor haciendo que todos se callasen y los soldados se parasen firmes-*Gracias* Muy bien, bienvenidos a la Academia Cross. Les presento a Kaien Cross, director de la academia, Yagari Cross mi maestro, y finalmente pero no menos importante a Kaname Kuran el Rey Vampiro.
Obviamente todos empezaron a hablar al escuchar el nombre mientras que la rubia solo miraba, al fin conocía que había hecho daño a su hermano. Auque había algo extraño en él no sentía que fuese una mala persona, no sabía el porqué pero lo sabía.
El cazador al ver el comportamiento calló a sus soldados con una fría mirada.
-Es nuestro aliado, sus fuerzas nos acompañaran en esta batalla ya que también esto lo incumbe a él. Y como aliado no permitiré malos comentarios ni a él o sus compañeros ¿Entendido?
-Sí-dijeron todos al unísono.
-Además, confió en que Kuran haga lo mismo con su séquito-dijo girando a verlo que solo asintió-Los guiare a sus habitaciones-dijo serio mientras todos seguían a su líder.
-¿Y yo Zero?-dijo la rubia sonriendo.
-Alucard te mostrara tu habitación-dijo tranquilo marchándose mientras la chica veía al azabache.
-Vamos chica policía-decía el azabache mientras se retiraba con su hija.
-Sí maestro-decía mientras iba detrás de él pero no sin antes observar las miradas que tenia cierto castaño para con el amatista-*No puedo ver burla o algo negativo en su mirada, parece muy triste y solo… ¿Este hombre fue quien daño a mi hermano?*-pensaba la menor mientras iba detrás del azabache rumbo a la habitación
Los soldados descansaron, comieron en abundancia, practicaron para la batalla y Zero les dio la estrategia y como seria la zona de batalla.
Pero mientras tanto en la habitación del amatista.
Seras hablaba con el residente de la habitación, contándole lo que pasó en Inglaterra.
-Y así fue como logramos manejar mejor las nuevas armas-dijo mientras tomaba un jugo.
-Me alegra que lo hayan hecho a tiempo-dijo mientras bebía de su lata de soda.
-Ehm Zero hay lago que quiero preguntarte-dijo algo tensa.
-Es sobre Kuran ¿Cierto?
-Bueno sí, no luce como el sujeto que te daño… no lo sentí así.
-Lo sé
-¿En serio? Creí que te molestarías-dijo la rubia extrañada.
-Seras debes saber algo. Créeme cuando yo me entere de esto también me sorprendí-dijo mientras veía la mirada atenta de su amiga, y así le contó el verdadero motivo por el cual Kuran lo había abandonado-Y eso pasó en realidad.
-No puedo creerlo ¿Ahora qué harás? *¿Que pasara con el maestro?*
-No lo sé, pero prefiero pensar en eso después de que matemos a Rido-dijo mientras veía la luna en lo alto del cielo.
-Pero volverás con nosotros a Inglaterra ¿Verdad?-dijo la chica policía preocupada por la respuesta de su hermanito.
-No seas idiota. Claro que volveré, ahí es mi lugar, después de todo soy el capitán de Hellsing.
-Es un alivio-dijo respirando tranquila.
-Además que debo cuidar de mi torpe hermana-dijo burlón.
-¡Eres malo!-dijo haciendo un puchero
-Vamos Seras, debemos prepararnos pronto será media noche-dijo parándose.
-Iré a ver al maestro-dijo parándose.
-Kiryu-kun ¿Puedo pasar?-dijo la voz del sangre pura detrás de la puerta
-Adelante. Ve a prepararte-ordeno y esta sin replicar fue a hacer lo ordenado dejando a ambos hombres solos-¿Qué necesita?-decía mientras le daba la espalda.
-Solamente quería verte ¿Estas nervioso?-dijo el vampiro serio.
-Para nada-decía mientras cargaba sus armas-¿Y tú? ¿Estás nervioso?
-Por supuesto que no, eso solamente nubla el juicio-Procura no alejarte demasiado.
-Tú no me das ordenes Ku…-calló al sentir los brazos del mayor por su cintura, esta vez permitiría al castaño esa clase de acercamiento.
-Esta será la noche que teñiremos de carmesí la luna.
-La mirare bien-dijo mirando arriba-Puede ser que sea la última vez que la vea-dijo tranquilo, pero sintió como el abrazo del vampiro se hacía más fuerte-¿Kuran?
-No lo vuelvas a decir-dijo suavemente.
-Es la verdad Kuran. No nos engañemos-dijo liberándose del agarre del castaño para encararlo-Puede ser que sea la última vez que hablemos así-dijo con tristeza mientras veía los ojos borgoña del castaño y este hacia lo mismo perdiéndose en los ojos amatista. Ambos, perdiéndose en la mirada del otro.
El mayor volvió a abrazar el cuerpo del cazador con más fuerza, como si intentara retenerlo. Acerco sin decir nada sus labios a los del menor juntándolos en un beso casto y puro, cuando se separaron las mejillas del menor estaba teñidas de rojo escarlata.
-Puede ser esta la última vez que te bese o que te mire sonrojado-dijo separándose-Nos vemos en las filas Kiryu-kun-finalizó mientras traspasaba la puerta-*Procuraré que no sea la última vez que veas la luna. No me permitiría perderte de nuevo*-pensaba mientras se marchaba.
En cuanto el mayor se marchó, Zero empezó a cambiarse rápidamente, pero con el rostro encendido.
-*Procura no morir maldita sanguijuela*-pensaba el amatista sin dejar de pensar en el beso de hace rato.
Dentro de poco seria la media noche.
Cross y Yagari estaban en el punto acordado armados y esperando el momento y listos para defender a la humanidad.
Zero iba con el uniforme de la organización Hellsing en tanto Kuran iba vestido completamente de negro al igual que sus seguidores, tanto como la camisa, los pantalones; sólo que en la parte superior del abrigo tenia en un broche el escudo de su familia y para la batalla llevaba consigo una espada antigua que había sido usada por sus vidas anteriores para las batallas (1).
Ya todos los soldados de Zero y seguidores de Kuran esperaban en el punto acordado, con sus líderes frente a ellos.
El joven líder se dirigió ante sus soldados que estaban formados en un bloque.
-Nos enfrentamos a una amenaza más difícil que las otras a las que nos hemos enfrentado en anteriores misiones. El enemigo nos supera en número. Son veinte de nivel B y doscientos cincuenta de nivel E. El que tenga miedo de enfrentarse a ellos tiene la oportunidad de irse ahora-decía con seriedad.
Podía ver la duda en los ojos de sus hombres y no les culpaba ya que era una misión suicida, un enfrentamiento masivo contra los vampiros.
-Sé que en esta misión nuestra vida corre mucho peligro-dijo tomando una bocanada de aire-Pero no me quedare quieto a ver como destruyen a la humanidad, la defenderé así no me quede ninguna bala, así mi muerte este a un paso. Así que, los que están dispuestos a enfrentarse a la muerte por la tierra, por la humanidad, den un paso al frente-dijo con una mirada llena de determinación y valentía.
Sus ojos se abrieron cuando vio que todos los soldados dieron un paso al frente.
-¡Yes Sir!- dijeron haciendo el saludo militar, lo que provoco una sonrisa suave en el menor.
-¡Les demostraremos el poder de la organización Hellsing!
-¡Sí!-gritaron emocionados.
-¡No mostraremos piedad ante nadie!
-¡Sí!
Zero vio como sus hombres, estaban con fuego en sus miradas, llenas de energía y dispuestos a pelear por los suyos.
- Seras, Garret, Anderson Thompson, Nicolai (1)-llamó el menor –Cuento con ustedes para liderar los grupos-los nombrados asintieron-Alucard, Kuran por favor habrán el portal.
Estos hicieron caso a la petición del amatista, diciendo una oración en un idioma antiguo de la nada empezó a abrirse el portal hacia el campo de batalla. Cuando ya estuvo abierto, Zero dio las últimas palabras a sus hombres antes de entrar.
-Que Dios y Su majestad la Reina los proteja.
-Amen.
-Entren ya-ordenó y todos incluida Seras entraron. Después los siguieron los vampiros al final entraron ambos vampiros rivales y estos cerraron el portal.
El campo era enorme, frente a ellos estaba el bosque y mas allá el castillo donde se resguardaba Rido Kuran.
-Avancen-ordenó por el auricular el amatista y estos empezaron a marchar por la zona indicada.
Poco a poco escucharon como el gran grupo de enemigos aceleraba su paso para atacar.
Así vieron como los niveles E empezaban a salir del bosque para atacar.
La guerra dio inicio.
Las balas perforaban a los vampiros, las garras destrozaban la piel, la sangre corría y seguramente pronto teñiría la luna.
Los grupos empezaron a avanzar atacando a todo nivel E o nivel B poco a poco separando a las filas.
-¡Seras!-llamo el capitán-que estaba en una parte alta del lugar atacando a los vampiros que iban en picada.
-¡Tranquilo Zero, ve adelante con el maestro!-dijo la chica mientras disparaba a los vampiros.
-Alucard envía copias (1) a las zonas menos protegidas-el ingles libero sus sellos de restricción y mando a las copias a ayudar a los grupos-Andando-dijo el menor para luego quitarse la chaqueta militar y el casco, para estar solamente con una camiseta negra sin mangas que tenía el emblema de Hellsing pegada al cuerpo que marcaba su abdominales, sus pantalones verde oscuro, el cinturón con sus dos armas y sus botas negras.
-¿Lo llevo capitan?-dijo el mayor con una sonrisa coqueta.
-No gracias-respondió el menor de la misma manera y dio un gran salto y en el aire liberó a las que tenía a su alrededor espinas plateadas. El mayor se rió ante lo que hizo el cazador y lo siguió convirtiéndose en miles de murciélagos.
Mientras tanto en la zona del bosque.
Kuran y su grupo iban atacando a todos los enemigos que tenía en frente, pero de pronto sintieron como alguien apareció de la nada y atacó directamente al castaño.
-Hola onii-san-dijo una voz femenina.
-Yuki-dijo entrecerrando los ojos y de un contra ataque la alejo un par de metros, eso sería útil por un momento.
-Adelántense-dijo el castaño.
-¿Qué? ¿Kaname estás loco?-dijo el rubio
-Ella me quiere a mí. Váyanse ya.
-Pero Kaname…
-¡Es una orden!-dijo molesto el sangre pura.
-Suerte amigo-dijo el rubio-¡Andando!-dijo el oji-esmeralda y todos fueron con este dejando al líder vampiro con su hermana.
La vampiresa se paró como si nada la hubiera golpeado, rápidamente intentó atacar a los soldados pero el castaño se lo impidió sujetándola fuertemente de las muñecas.
-Yuuki, no tienes que hacer esto-dijo intentándole hacer entrar en razón.
-Tengo que hacerlo sólo así estará a mi lado-dijo con un rostro sonriente.
-¿Por qué te uniste a Rido? ¡El mató a nuestros padres!
-Prometió que Zero sería mío.
-Lo que estás haciendo es una locura. Detente ahora.
-¡No!-dijo separándose del agarre-¡Quiero que Zero esté a mi lado, que sea mi rey, quiero que sea mío!-grito histérica. ¡En guardia hermano!
-*No, esto no puede ser *-pensó pero en ese momento recordó las palabras de su amigo.
F.B.
-Me halagas Kaname-sonrió-¿Qué consejo quieres que te dé?
-Yuuki ha decidió traicionarnos por su obsesión con Zero. ¿Ella debe morir?-dijo mirando el suelo.
-Ella te traicionó.
-Pero aun así… Es mi hermana menor.
-Lo sé, por ello te aconsejo algo. Si ves en su mirada a tu hermana has lo posible de salvarla-dijo sentándose al frente del castaño-Pero si no ves a Yuuki-chan reflejada en sus ojos, la única manera de salvarle es matarla.
F.F.B.
Tenía que elegir uno de esos dos caminos.
El destino de la Reina vampiro se definiría con la decisión del Rey.
Continuara…
(1) Me invente los nombres de los soldados XD
(2) No sé si de verdad Kuran tiene una espada, pero no se me ocurría otra arma mejor que una espada.
(3) No tengo idea si Alucard puede hacer eso pero es un poder que se me ocurrió.
