CUSTODIOS DEL AMOR

Capítulo 10

Advertencia: Este capítulo contiene lemon, leer bajo su propio riesgo

CUSTODIOS DEL AMOR

Capítulo 10

Tras cambiarse de ropa por la bata para que pudieran revisarla comenzó la serie de estudios, análisis y pruebas, ella está demasiado nerviosa, ese tipo de cosas nunca le habían gustado y los hospitales menos, así como tampoco las agujas pero sabía que debía ser responsable y cuidarse, le había dado pena que Seiya estuviera ahí pero también se había sentido mejor al ver su preocupación, al finalizar volvió al consultorio ya con su ropa normal y donde solo estaba Seiya ya que el doctor los había dejado solos.

— ¿Fue desagradable verdad? —Dijo abrochándose el overol.

Tomo su mano para que se sentara a su lado— Seguro lo fue más para ti... ¿te sientes bien?

—Sí, estoy bien, solo que... nunca me han gustado los hospitales o consultorios, gracias por quedarte... —le sonrió sutil sentándose a su lado.

—Es lo menos que puedo hacer por ti... después de todo... es responsabilidad de ambos cuidarnos

Sonrió acercándose a él acariciando su mejilla— Me gusta sentir que cuento con tu apoyo...

Presiono su mano con delicadeza— Recuerda que mi deber es protegerte

Sonrió sutil con un ligero sentimiento de tristeza, sintiendo que eso no era lo que quería escuchar— Cierto tu deber es protegerme...

—Hare lo que sea necesario para cuidarte y protegerte —murmuro con seguridad y firmeza.

Asintió dándole un pequeño beso en los labios pegando su frente a la de él— Gracias... —murmuró cerrando los ojos.

Cerró sus ojos, sin decir más era una sensación de tranquilidad algo que comenzaba a gustarle.

—Lamento interrumpir tan lindo momento... —dijo al abrir la puerta y sonreír al ver a la pareja—todos los estudios salieron bien, así que de ahora en adelante a cuidarse, claro hasta que ustedes decidan que es el momento apropiado para ser padres...

—Muchas gracias doctor —sonrió— ¿que nos recomienda para protegernos?

—La señora Osaka deberá comenzar un tratamiento con anticonceptivos, quizá los primeros días se sienta un poco diferente, es debido a las hormonas, quizá le afecte en sus periodos solo hasta que el sistema lo acepte, y no esta demás la protección que usted decida usar señor Osaka...

—Entiendo, muchas gracias doctor, seguiremos sus instrucciones, por cierto ¿cómo está su estado físico?, ¿no hay nada anormal?

—No tienen nada que agradecer... su esposa está en perfecto estado, estoy seguro que cuando decidan ser padres tendrán hijos hermosos y muy sanos... le daré una próxima cita para ir checándola, siga las instrucciones al pie de la letra y no tendrán de que preocuparse... —dijo extendiendo la receta hacia él.

Tomo la receta— aquí estaremos, gracias por todo —se pudo de pie extendiendo su mano hacia ella— ¿nos vamos?

—Sí, gracias doctor... —le sonrió sutil— nos vemos en la siguiente cita... permiso...

—Hasta la siguiente cita cuídense mucho y sigan siendo tan felices como ahora

Solo sonrió tomando la mano de Seiya para que él la guiara hacia la salida— Iremos a la farmacia supongo...

—Así es hay una aquí cerca podemos caminar un poco

— ¡Señores Osaka! —Se acercó la joven recepcionista— olvidaban su cita... y disculpe que les diga, pero son de las parejas más lindas que he visto... que tengan buen día...

—Muchas gracias señorita... que tenga lindo día —tomo la hoja, despidiéndose, sin saber que responder ante el alago de la joven.

Serena sonrió sintiéndose extrañamente feliz y contenta, tomo la mano de Seiya entrelazando sus dedos— ¿En un mes tengo la cita?

—Así es, a esta misma hora así que vamos, por la medicina —sentía un fuerte latir en su corazón, algo que a la vez le daba miedo.

—Si... —sonrió caminando por la calle tomando su mano algo que la hacía sentir feliz— y quizá algo de tu protección... —dijo traviesa.

—Si... tienes razón —presiono su mano.

Quería mencionar aquello que la hacía sonreír, el hecho de que la hubieran confundido con su esposa, había sido una lástima que no la llamaran "Señora Kou" quizá eso hubiera sonado aún mejor— Y luego al supermercado... creo que ya sé que les daré de cenar...

—Antes de eso hay que desayunar...

—Cierto... —sonrió aun mas— ¿a dónde me vas a llevar?

—Debe ser un lugar donde nadie nos conozca —murmuro mientras caminaba un tanto pensativo.

—Yo iré a donde me quieras llevar... —dijo acercándose a besar su mejilla.

Se sonrojó ligeramente— Serena...

—Uh... la palabra mágica... —sonrió dando un par de pasos para quedar delante de él— concedido... —dijo rodeando su cuello para besarlo, algo que le hubiera gustado hacer en el momento en que dijeron que eran una bella pareja.

Sentir sus labios fue algo mágico en ese momento que su corazón latía con fuerza, se aceleraba aún más con el roce de sus labios, correspondiendo lentamente a ellos.

Nunca había sido una mujer que fuera demostrativa o que le gustara que la vieran, pero en ese instante en aquella calle se sentía libre, que no había nada que le impidiera demostrar cuando deseaba besarlo y así lo hizo al abrazarlo más hacia ella.

La abrazo hacia él, besándola con ternura, como si nada existiera, la besaba como nunca antes había besado a nadie más.

Suspiró sutil entre sus labios, sintiendo algo que le llenaba su corazón sintió la dulzura de sus besos, la calidez y tranquilidad de aquel beso, pero el ruido de su estomago la hizo sonreír aun con sus labios unidos— Tengo hambre... —dijo divertida.

—Bueno vayamos por la medicina, y de ahí a desayunar

—Si... —sonrió separándose de él— entonces a donde me llevaras... —dijo volviendo a tomar su mano comenzando a avanzar— tengo antojo de fresas, mmm jugo de naranja... un omelet...

—Mmm creo que cerca hay un pequeño local de comida podríamos desayunar ahí

— ¿Local de comida? —preguntó confundida.

—Sí, ¿nunca has comido en local de comida?

—Mmm no... —Dijo como si fuera lo más normal— ¿qué es eso?

—Ya verás —murmuro un tanto divertido— anda vamos —sujeto su mano casi corriendo jalándola con él.

—Pero dime ¿qué es? —Sonrió corriendo a su lado.

—Ya lo veras ten paciencia

— ¿Me va a gustar? —Preguntó sonriendo al ver su entusiasmo.

—Mmm no estoy seguro, es difícil complacer a una princesa caprichosa

—Ah... —hizo un puchero sonriendo— mientras tengan jugo de naranja no me quejare...

—Seguro que si —murmuro al entrar a la farmacia— buenos días me puede dar los medicamentos de esta receta y una caja de preservativos por favor

Se sintió sonrojar al ver la mirada del hombre de la farmacia— Amor, hace falta shampoo y pasta de dientes te la terminaste hoy y no me dijiste... —dijo como lo hubiera hecho una joven esposa o al menos eso hacían en las películas.

Volvió la mirada extrañado— ¿En verdad?, mmm entonces también deme una pasta de dientes y shampoo

—Tontito... la luna de miel te afecto... —dijo dándole un suave golpe en la nariz.

Tan solo sonrió sin decir nada, solo esperando que el hombre de la farmacia atendiera sus mandatos, en realidad parecían recién casados.

—En seguida señor... —dijo alejándose con la receta.

Sonrió desviando la mirada— ¿Me vas a decir que es ese lugar?

—No hasta que lleguemos...

—Ah... bueno tendré que esperar... —dijo sonriendo volviendo la mirada a él notando sus labios con rastros de su brillo labial— este color no te queda... —acaricio sus labios limpiándolos.

—Gracias princesa…

—Aquí tienen... paguen en caja

—Gracias —tomo la bolsa para ir a pagar a la caja.

Volvió a tomar su mano sin la cual se sentía perdida— ¿Cuánto es?

—Déjalo que yo pago —saco dinero de su billetera pagando el medicamento.

—Gracias... —dio un beso en la mejilla— ¿y está muy lejos ese lugar?, muero de hambre, si no te apuras me tendrás que llevar cargada

—No está muy lejos, anda vamos —tomo su mano para dirigirse hacia la fonda.

—Todo por no llevarme cargada... por cierto ¿de qué sabor le gustan los pasteles a Hotaru?

—Chocolate

—Chocolate... bueno creo que tendré que hacer con anticipación la masa para el pastel para que ella llegue solo a decorar...

—Entonces hay que comprar lo necesario para ello... estará muy feliz, mira ya llegamos —entro en un local jalando la silla para ayudarla a sentarse.

— ¿Es un restaurante? —Preguntó extrañada mientras tomaba asiento admirando el lugar— ¿por qué no lo dijiste así?

—No es un restaurante como tal, buenos días señora me puede dar dos desayunos uno con omelet y jugo de naranja y para mí lo que tenga del día gracias

—Claro que si joven... —dijo la mujer.

—Pues yo lo veo como un restaurante, no elegante pero parecido a un restaurante... Haru nunca me ha llevado a sitio así...

—Si es algo parecido pero la comida por lo general es más casera y rica que en esos lujosos lugares a los que sueles ir

—Ah el Empire es el mejor restaurante de la ciudad... —dijo sonriendo— aunque el Live sirve comidas raras y no me gustan...

—Bueno espera a probar lo que cocinan aquí, la verdad es que cuando puedo vengo a comer aquí

— ¿De verdad?, entonces gracias por haberme traído... si la comida es tan buena como dices yo también vendré...

—Muy bien —la señora se acercó con los platos de comida.

—Gracias... —sonrió al ver aquel rustico plato— ¿disculpe tendrá algún aderezo?, de preferencia que sea bajo en grasas...

— ¿Aderezo?, mmm solo mayonesa señorita... ¿se la traigo?

—Ah... no gracias... —dijo sonriendo sutil— así está bien... —volteo a ver a Seiya que parecía que en cualquier momento comenzaría a carcajearse— ¿qué?

Ahogó una sonrisa sin apartar la mirada de ella— Nada señorita nada...

—Ah y ahora me dices señorita... —dijo fingiendo molestia tomando un trozo de aquel omelet y al probarlo sintió un sabor suave y distinto.

— ¿Hay algo malo en llamarte así? —Murmuro comenzando con su desayuno.

—No... —dijo saboreando aquel desayuno— solo... que me gusta más "Serena" o "princesa" —murmuró tomando otro bocado, o tenia demasiado apetito o era la cosa más deliciosa que hubiera probado antes.

—Pues tendrás que acostumbrarte por que no dejare de llamarte de ese modo

— ¿Por qué? —volteo a verlo— me gusta más que me digas Serena...

—Si pero no siempre podre llamarte por tu nombre, disculpe me regala una tasa de café de favor gracias

—En seguida...

—Bueno pero mientras estemos a solas dime... "princesa" ya que si me dices Serena no dejare de besarte...

—Te diré como yo quiera llamarte —tomo otro bocado— esta delicioso

Lo miró un tanto extrañada, ¿acaso estaba molesto?, ¿o por qué de pronto lo decía de esa forma?, bueno Seiya siempre era extraño pero aquello sonaba más como una orden o quizá una advertencia— Gracias por traerme aquí, estuvo muy rico...

—Si bastante, por favor me puede servir otro plato

—En seguida... aquí tiene su café... ¿necesita algo más?

— ¿Quieres algo más princesa?

—No gracias... —dijo tomando su jugo— bueno... ¿tendrá fresas?

—Desde luego señorita ¿quiere que le traiga fresas con crema?

—Mmm si está bien... gracias... —volvió la mirada a su jugo bebiendo un poco.

—En seguida le traigo su orden joven... permiso...

—Gracias señora —dio un sorbo al café— delicioso...

—Si... —murmuró jugando con el popote en sus labios.

— ¿Te ha gustado? —fijo la mirada en ella.

—Si... gracias por traerme...

—No tienes nada que agradecer

—Seiya... ¿te fastidio a veces? —Preguntó volviendo la mirada a su jugo jugando con el popote.

—Mmm si eres una chiquilla fastidiosa y muy caprichosa ya te lo he dicho muchas veces

Se mordió el labio sutil— Lamento ser una molestia...

—Es parte de mi trabajo pero debo ser sincero, comencé con este trabajo porque no tenía más opciones... al igual que tu hermana no tuvo más opción que hacerse cargo de las empresas

— ¿Solo me soportas por qué es tu trabajo? —mordió el popote sin mirarlo.

—Si así fuera, no habría sucedido lo que paso en mi habitación aquella noche, aunque debo admitir que esta no es la clase de trabajo que quisiera y que jamás me ha gustado ser niñera salvo de Hotaru

—Eres hombre... y yo te provoque... —dijo afrontando ese hecho, ella lo había buscado desde la primera vez, lo había incitado a que la besara y lo había incitado a que sucediera mucho más— y no me detuve a pensar en las consecuencias...

—Si eso es verdad pero debí ser más prudente porque mi trabajo está en riesgo y aunque no me guste tengo mucho que perder, te lo aseguro, mi primo y yo hemos trabajado mucho para conseguir un ascenso... somos un equipo...

—Permiso joven, aquí tiene... —coloco el plato frente a él y el plato de fresas en frente de la chica— ¿algo más que se les ofrezca?

Serena estaba demasiado pérdida en sus pensamientos que no presto mayor atención.

—No muchas gracias señora así está bien —suspiró— hay una verdad que hasta ahora solo la señorita Aino sabia de nosotros…

— ¿Cual verdad? —Preguntó volteando a verlo, eso sin duda la intrigaba.

—Te lo diré si prometes guardar el secreto...

— ¿No confías en mi acaso?

—No es cualquier cosa y no quiero que te enteres de otro modo...

—Entonces dímelo... deberás confiar en mi tanto como yo confié en ti aquella noche

—Lo hare... pero te diga lo que te diga, no debes decírselo a nadie... —respiro profundamente— en realidad no soy un niñero...

—Eres un guardaespaldas... tu primo también y no es un niñero porque protege a mi hermana...

—Lo sé... pero aun así no somos niñeros o guardaespaldas como quieras llamarlo, en realidad somos agentes de la CIA

— ¿Qué? —Murmuró apenas tomaba una fresa la cual dejo caer— eso sería imposible... ¿cómo?

—Estamos aquí encubiertos para hacer una investigación y lo mismo hacíamos cuando estábamos con la señorita Aino

—Pero... ¿qué es lo que investigan? —preguntó preocupada.

—No quiero que te alarmes, pero parece que han habido algunos fraudes dentro de las empresas, obviamente cuidando de ti no poder sacar información y Darien hasta ahora no ha obtenido mucho

Se quedó callada, meditando sus palabras— ¿Investigan a las empresas?, ¿están cerca de nosotras por qué nos investigan?

—Sí, es la única forma de hacerlo son casos especiales... —tomo su mano— espero que comprendas el por qué no me agrada mucho este tipo de trabajo, aunque debo admitir que no sé qué me pasa contigo, he sido sincero contigo...

Sintió sus ojos arder— Pero si por ti fuera desde un principio te hubieras alejado de mi ¿verdad?, ¿por eso me preguntaste cosas de ese hombre?, Seiya la verdad es que... me duele pensar porque motivo estas a mi lado, y si no sirvo para tu investigación solo eres un niñero que cuida de la chiquilla caprichosa...

—No sé... si decirte la verdad ha sido o no lo mejor —bajo la mirada— no soy el hombre que tú piensas, no me conoces lo suficiente y no te conozco lo suficiente... aun así creo que ha sido mejor que lo sepas de mi labios y no de otra persona

—Tienes razón, no te conozco lo suficiente, pero algo en mi me hace sentir que puedo confiar en ti... por eso es que quiero estar contigo Seiya, pero comprende que me duele saber que investigan a mi familia, a las empresas, que entraste a mi vida solo porque era una obligación...

—No puedo cambiar ese hecho, lo siento... —observó su plato ya había terminado de comer se puso de pie dejando dinero en la mesa— entenderé si me quieres sacar de tu vida...

Tenía lágrimas en los ojos, si le dolía lo que le había dicho, pero en ese instante le dolió mas pensar que quizá ya no volviera a tener esos detalles con ella, llevarla al médico, tomar su mano, besar sus labios, por primera vez desde que su extraña relación inicio sentía que marcharse no era lo correcto, se puso de pie y lo abrazo sin más respuesta que ese acto.

Se sorprendió ante ese acto, sin duda era algo que no esperaba que sucediera que de pronto lo abrazara— Se... Serena...

—Te quiero en mi vida... —dijo tomando su rostro para besarlo.

— ¿Aun cuando lo único que nos une es... —se acercó a su oído— el deseo?

¿De verdad solo era el deseo?— Si... solo deseo ser tuya... —murmuró abrazándolo con fuerza.

No sabía que pensar, ni siquiera el por qué le había dicho su verdadero objetivo, no dijo nada tan solo la abrazo.

Lo abrazo con más fuerza, humedeciendo su saco con las lágrimas que no había conseguido contener, había sido un día extraño y lo que más le había asustado era perderlo, en cualquiera que fuera su situación.

Se separó un poco— Vamos... quieres ir al supermercado ¿no es así?

Asintió limpiándose los ojos— ¿Quieres que te haga de cenar no?

—Si... creo que comí demasiado así que no comeré hasta la cena —guiño un ojo.

Sonrió sutil— ¿Y dónde queda el supermercado?

—Tendremos que volver por el auto

—Está bien... —murmuró tomando su mano— ¿nos vamos?

—Si vamos —murmuro caminando con ella, se sentía confundido y tenía mucho que pensar la actitud de ella siempre lo dejaba consternado—

X-X

Después de comer con su hermana, ella y Seiya se fueron directo a casa ya que tendría una tarde muy ocupada al preparar ella la cena, le daría una sorpresa a su hermana a duras penas y si tuvo tiempo de terminar y de ir a cambiarse para darle esa noticia a su hermana que quizá cambiaría su situación.

Al bajar de la camioneta no evito bostezar un poco— Que día —murmuro caminando hacia la puerta— cenare y me iré a la cama

—La vi muy tensa... —dijo siguiéndola.

—Esos accionistas siempre quieren hacer de las suyas, el señor Zafiro vendió sus acciones y no sé a quién... aun no comprendo el por qué tomo esa decisión...

—Bueno esperemos que sea alguien que sea bueno para la empresa... —abrió la puerta para dejarla pasar.

—Si eso espero... la empresa va bastante bien como para que alguien ajeno a todo el proceso quiera venir a cambiarlo todo —entro en la casa observando todo en silencio.

—No se preocupe antes de tiempo... —dijo siguiéndola.

—Aun así me gustaría saber quién será la persona que va a adquirir las acciones... no sé pero sigue sin agradarme la idea —dejo el portafolios sobre el sillón— bueno puede r a cenar Darien yo haré lo mismo permiso —murmuro alejándose al comedor.

—Hermanita... —le sonrió arreglada para la ocasión— bienvenida... —recorrió la silla principal para que Haruka tomara asiento.

— ¿Y esto? —murmuro sorprendida al ver la mesa, y notar que habían puesto una de las vajillas que solían usar para ocasiones especiales, tomo asiento— ¿a qué se debe?, no es mi cumpleaños ni el tuyo ¿acaso olvide alguna fecha especial?

Sonrió dándole un beso en la mejilla— Quiero que me digas si es posible que pueda pasar el examen de admisión de la escuela de gastronomía

— ¿Harás la prueba? —Sonrió ampliamente, entre sorprendida y contenta de escuchar a su hermana.

Asintió destapando su plato— Prepare ravioles... espero que te gusten, pero ¿sabes?, me gustaría invitar a unas personas para que los prueben ¿puedo?

— ¿A quiénes? —enarco una ceja un tanto confundida.

—A Darien, Seiya y Luna... —dijo sonriendo.

—Mmm está bien, quizás su opinión te ayude mucho para que en un futuro te vuelvas una chef muy famosa

—Entonces iré por ellos... —dijo sonriendo.

—Bueno entonces esperare a que estemos todos a la mesa —tapando su plato de comida, el cual sin duda olía muy bien.

Sonrió feliz corriendo hacia la cocina— Hola... —saludo— quiero invitarlos a cenar y a ti también Luna...

Luna que se encontraba sirviéndoles de cenar a los chicos la miro sorprendida— ¿En verdad niña Serena?

—Claro Luna... —sonrió acercándose a ella— y necesito que sean mis críticos ¿qué dicen?

—Mmm no veo ningún problema... será un placer comer lo que cocino señorita —Dijo Seiya sonriendo.

—Vamos entonces... —dijo abrazando a Luna para llevarla al comedor.

— ¿Y ahora? —Preguntó Darien algo confundido siguiéndolas— ¿que ya quiere cenar en familia? —dijo un tanto burlista.

—No te burles, está nerviosa por una prueba que debe presentar en dos semanas... teme no ser buena —murmuro mientras las seguía.

— ¿Y si nos envenena? —sonrió.

—Tomen asiento... —dijo corriendo a poner los platos necesarios, al estar cerca de Seiya le sonrió sutil.

No evito corresponder a su sonrisa, sintiéndose un tanto nervioso al compartir la mesa— Muchas gracias por invitarnos...

—Espero que les guste y siéntanse con la total confianza de decirme si les gusto o no la comida... —dijo sirviéndoles.

—Y más vale que sean sinceros —sonrió Haruka mas que complacida al ver a todos en la mesa— pero sin duda esto hay que celebrarlo —se puso de pie para sacar un poco de vino blanco y unas copas para servir.

—Aun no es tiempo para celebrar Haru... esto solo es una pequeña prueba además me tendría que poner a practicar y estudiar

—Claro que lo es, si pasas esa prueba la celebración será aún mayor, por ende te encargaras de las comidas de toda la semana, eso te ayudara a practicar, claro está que Luna puede ayudarte —llevo las copas a la mesa.

—Entonces vendrás todos los días a comer... —sonrió feliz terminando de servirles.

—Así es y si a los caballeros no les molesta acompañarnos, hasta que sea tu prueba, para dar sus críticas constructivas no sería mala idea, lo mismo tu Luna

—Será un placer niña Haruka —sonrió ampliamente de verlas tan contentas.

—Por supuesto... —dijo Darien mirando a Haruka que lucía muy feliz— será un placer ayudar

—Lo mismo digo... será un placer... gracias por considerarnos...

—Tendré que ser muy ingeniosa a la hora de preparar la comida... —sonrió feliz tomando asiento quedando frente a Seiya.

Ya lo creo hermanita, por que recuerda que soy de gustos exigentes —destapo su comida justo cuando el timbre de la casa sonaba— ¿quién podrá ser a esta hora?

—Ah yo voy... —estaba tan entusiasmada y feliz que no tardo en ponerse de pie y correr hacia la puerta, sin mencionar los nervios que tenia de lo que dijeran de su comida.

—Te esperamos —suspiro al verla correr, le gustaba verla tan feliz y con tanto entusiasmo como en ese momento.

Abrió la puerta con una sonrisa quedándose callada al ver quien era— Hola... —murmuró.

—Hola preciosa... —sonrió al verla llevando consigo un hermoso arreglo de flores y chocolates— ¿cómo has estado?

— ¿Qué haces aquí? —Preguntó un tanto confundida— me refiero... no me avisaste que vendrías

—Te he estado tratando de localizar desde ayer, pero no recibí respuesta alguna por eso vine... Serena perdóname... no debí presionarte...

Era cierto, se había olvidado por completo de él, y peor aun de que le había mentido a su hermana, ¿y si se daba cuenta que habían estado peleados?— No tiene importancia Andrew...

—En verdad perdóname... yo... —bajo la mirada sintiéndose culpable por lo que había ocurrido— esperare por ti si es posible hasta el día que nos casemos en verdad perdóname... —extendió el ramo de flores hacia ella— yo te quiero y no quiero estar lejos de ti

Respiró profundamente tomando las flores— Lo siento... yo debí pensar mejor las cosas

Sonrió acariciando su mejilla— Seré más paciente lo prometo...

Sonrió sutil— Gracias... mmm ¿quieres pasar a cenar? hoy prepare la cena

— ¿En verdad?, me encantaría —le sonrió más que feliz— ¿qué te parece si en compensación a lo que sucedido vamos mañana a cenar y después a bailar?

—Mmm bueno, pero después me dejaras estudiar ¿sí? —Dijo haciendo que entrara a la casa para cerrar la puerta.

— ¿Estudiar?, ¿pero no ya había terminado las pruebas para la universidad? —murmuro tomando su mano para entrar con ella.

—Tomare un examen para una escuela de gastronomía...

— ¿En verdad? —Sonrió presionando su mano— pero ¿cómo o por qué?, vaya me ausento unos días de tu vida y me das muchas sorpresas

—Haru me inscribió... —sonrió feliz— hermanita, es Andrew, lo invite a cenar...

Se puso de pie— Bienvenido Andrew toma asiento, Serena preparo la comida y espero que tu amor por ella no te ciegue y seas sincero porque eso le ayudara a saber si podrá o no superar esa prueba

—Estoy seguro que será una estupenda cena... huele delicioso... —dijo besando la mejilla de su novia.

—Siéntate... —dijo Serena viendo de reojo a Seiya.

Se tensó al ver ese acto, desviando su mirada de ella hacia su plato destapando su comida.

—Muchas gracias preciosa —tomo asiento a un lado de ella.

—Bueno entonces pondré una copa más porque este será un brindis previo, al éxito que mi hermanita obtendrá

—Gracias Haru... —dijo colocando las flores en la mesa a sus espaldas— espero que les guste, y si no me gustaría saberlo...

Al comenzar a comer, sintió una extraña sensación invadiendo su cuerpo era un platillo sumamente exquisito, no dudando en terminárselo, aun el apetito se le había ido y lo único que deseaba era dejar de ver a la melosa pareja, Andrew le dedicaba sonrisas y tomaba su mano cada que podía alagándola, pero no podía ser grosero y dejar que sospecharan que algo sucedía entre ellos— Sin duda le ha quedado muy rica la cena señorita Serena y con la practica mejorara aún más para ser de las mejores...

—Gracias Seiya... me alegra saber que le gusto... —le sonrió siendo amable con él aunque por dentro se sentía feliz de que le dijera eso, ya que era una de las personas que más ansiaba que probara su comida.

—Opino igual que mi primo, estaré gustoso de probar cada día algo preparado por usted y darle alguna que otra crítica constructiva —dijo Darien notando esa extraña aura entre ellos.

—Si estoy de acuerdo con ellos... mañana espero un exquisito desayuno —sonreía observando a su hermana— y sin duda quiero repetir —extendió el plato hacia ella para que le sirviera más.

Seiya se puso de pie— Si me disculpa, me retiro a descansar... gracias por la cena

—Pero... hice postre también... —dijo Serena intentando que se quedara.

—Perdone señorita, en verdad estoy muy cansado y quede satisfecho, permiso —se puso de pie inclinando la cabeza en son de disculpa para enseguida retirarse.

Se quedó callada observando cómo se marchaba— Descanse... —murmuró volviendo la mirada a la deliciosa tarta de fresa que había preparado.

—Se ve deliciosa, no cabe duda que los postres son tu mejor especialidad

—Gracias Andrew... —volvió la mirada hacia él— ¿quieres que te sirva Haru?

—Por supuesto, es lo que estaba esperando con mucha ansiedad, ¿usted también quiere probarlo Darien?

—Claro... se ve delicioso...

—Bueno espero que no les parezca demasiado dulce... —dijo cortando algunas rebanadas.

—Un postre hecho por mi niña seguro debe ser delicioso como los que solía preparar antes... además vi su entusiasmo mientras lo hacia mi niña, el hacer las cosas con amor es lo que las hace ser aun mas deliciosas

Sonrió sutilmente con cierta tristeza ya que estaba entusiasmada porque en particular el postre lo probara Seiya y ahora ni siquiera lo haría— Gracias Luna...

Andrew comió un poco de aquella deliciosa tarta— Si la comida estuvo deliciosa, esto no se le compara con nada es perfecto, sumamente delicioso jamás había comido algo como esto

—Qué bueno que te gusto... —sonrió probándola— espero que el examen sea sencillo y con una tarta gane más puntos

—Será mejor que no te confíes hermanita, es una de las escuelas más exigentes que hay en el país —guiño un ojo mientras comía— aunque sin duda comparto la opinión de Andrew, es exquisito y... afrodisiaco —murmuro mientras disfrutaba de un bocado más cerrando los ojos, saboreando esa delicia.

Sonrió admirando a su hermana— ¿Afrodisiaco?, vaya no lo pensé, solo se me ocurrió hacerlo...

—Sin duda es delicia... —dijo Darien comiendo un trozo de tarta.

—Claro... si presentas esta delicia sin duda podrás seducir a los jueces —bromeo un poco.

Sonrió sonrojada— Lo tomare en cuenta

—Sigue así y no te rindas hermanita, sin duda esta es tu vocación

—Tomare el examen si quedo pensare en la posibilidad de estudiar, si no continuare con mis planes originales ¿de acuerdo?

—Me parece bien —se acercó a ella para besar su frente— pero más vale que des todo de ti... y agotes hasta tu último recurso por hacerlo ¿de acuerdo?

—Está bien hermanita... —dijo sonriéndole— gracias por esta oportunidad

—De ti depende que tan lejos quieras llegar

—Si hermanita, gracias... —le sonrió poniéndose de pie para abrazarla— te quiero mucho

Correspondió a su abrazo— Y yo a ti te quiero mucho Serena —revolviendo su cabello— bueno me llevo otro trozo a la biblioteca —beso su frente— con su permiso Andrew... está en su casa

—Yo también me retiro, muchas gracias —dijo Darien poniéndose de pie— la cena estuvo deliciosa...

—Descansa hermanita... —Serena volvió a besar la mejilla de su hermana— que descanse Darien

—Si tú también, y no te duermas muy tarde, por que mañana quiero mi desayuno

—No hermanita... descansa... —dijo volviendo a tomar asiento— preparare algo especial para ti

Hizo un movimiento de cabeza tomando otro trozo de la tarta prácticamente el ultimo para llevárselo consigo a la biblioteca— Luna me regala un poco de café de favor

—Claro que si niña Haruka... —se puso de pie comenzando a recoger todo— muchas gracias por la cena

—Si muchas gracias, todo estuvo exquisito —murmuro Andrew tomando la mano de su novia— ¿entonces paso por ti mañana para cenar?

—Sí, está bien... —dijo sonriendo sutil— ¿a dónde iremos?

— ¿Te parece si vamos a donde siempre?

—Está bien... —sonrió sutil comiendo un poco más de tarta.

—Esto está muy rico Serena, serás la mejor, estoy seguro

—Gracias Andrew... —murmuró jugando con el tenedor— que bueno que te gusto

—Te iba pedir un poco más pero tu hermana se llevó la última rebanada es que esto es un privilegio de los dioses, tu eres una diosa

—Exageras... —dijo sonrojada.

—No es una exageración es solo la verdad, y yo me considero muy afortunado por ser tu novio

Se quedó callada por un segundo sintiéndose mal por lo que hacía— ¿De verdad?

—Claro mi amor, eres una persona maravillosa —murmuro acariciando su mano— y quiero vivir mi vida a tu lado...

Miró sus manos un tanto pensativa— ¿No te parece un poco precipitado?

—Yo esperare por ti el tiempo que sea necesario hasta que estés lista —se acercó a ella rozando sus labios— eres muy importante para mi Serena...

Sonrió sutilmente— Lamento no haber respondido tus llamadas...

—No te preocupes... supuse que estabas molesta... perdóname...

—Olvidémoslo ¿de acuerdo? —Le sonrió dándole un suave golpe en la mano.

—Está bien —le sonrió— entonces me iré para que descanses... mañana vendré a buscarte

—Si está bien... —se puso de pie para acompañarlo a la puerta— gracias por las flores y los chocolates...

—Espero que te gusten, nos vemos mañana, descansa

Se acercó tan solo dándole un pequeño beso en los labios— Hasta mañana...

Sonrió al recibir su beso— Hasta mañana

Solo sonrió al observar que se alejaba, apenas si tendría tiempo para ir a arreglarse un poco para ir a la torre, era una pena que no hubiera quedado algo de esa deliciosa tarta, pero ya le haría otra solo para Seiya, tras marcharse Andrew subió a su habitación y espero impaciente a que la casa quedara en silencio y en penumbras para poder escapar directo hacia su escondite.

X-X

Por su lado Seiya se había ido directo a su habitación, colocando el seguro para no ser molestado. Esa noche en particular tenia demasiado calor, por lo que se quitó la ropa quedando tan solo en boxers apago la luz dejando la ventana abierta para que entrara un poco de aire, se recostó sobre la cama, observando el techo, sintiendo mil pensamientos cruzar por su mente y todos y cada uno de ellos solo se encontraba presente ella y lo ocurrido durante el día, se habían comportado como si fueran una pareja joven recién casada, y le había agradado, aunque también sabía que eso era solo pasajero que no había nada más que solo deseo y atracción si solo eso era, un vicio incontrolable, algo que tarde o temprano terminaría, y que sin duda no lo llevaría a nada bueno, pero— No puedo evitar besarla cada que la tengo tan cerca... y hacerla mía... —murmuro cerrando sus ojos hasta quedarse completamente dormido pensando en ella, y tratando de evadir los celos que sentía al verla tan contenta con su novio.

Estaba sentada en los escalones de la torre, observo su reloj ya era tarde, suspiró sintiéndose decepcionada, ella quería verlo, necesitaba estar a su lado, se había puesto bonita solo para él y ni siquiera la había visto, se puso de pie suspirando, bajo con pesar los escalones, se detuvo al pensar en algo que quizá a él no le hiciera mucha gracia pero que para ella era necesario, salió con cautela de la torre y se dirigió hacia el área donde daban las habitaciones de los empleados, hizo un rápido cálculo mental de cuál ventana era la de su habitación, la vez que había estado ahí a lo que menos le prestó atención fue a saber a qué área daba, se asomó a una ventana que estaba abierta y sonrió al reconocer la habitación— ¿Seiya? —Murmuró subiendo con dificultad tallándose un poco la pierna al entrar— ¿Seiya?

Se movió quedando boca abajo, sentía como si alguien lo llamara, pero no atinaba de donde provenía aquella voz, buscando entre sueños, seguramente era un invento de su imaginación, seguramente ella seguiría platicando con su novio y se habría olvidado de él.

Se acercó al verlo no evitando sentir ese deseo al verlo así, con su espalda perfectamente marcada, lo acentuado de su respiración, ¿que le había hecho Seiya que se había convertido en su más terrible adicción?, se sentó con cuidado en la cama para quitarse los zapatos e inclinarse un poco hacia él— Mi Seiya... —susurró a su oído.

Sintió un escalofrió recorrerlo, era definitivo esa mujer seria su ruina, lo estaba llevando al borde de tal locura que la escuchaba con tanta claridad, como si estuviera junto a él.

Sonrió al ver que no lo podía despertar— Mi Seiya... —murmuró dándole un sutil beso en la nuca.

Aquello ya era demasiado, abrió sus ojos con la intención de darse una ducha que calmara sus deseos, se movió un poco para levantarse pero lo que vio en verdad le sorprendió— ¿Que... que haces aquí?

Sonrió subiendo los pies a la cama quedando sentada— Ya que la montaña no va a mí, yo voy a la montaña...

—Pero... ¿por dónde entraste? —murmuro observando la puerta que seguía cerrada.

—Por la ventana... —dijo señalándola— y me lastime...

Observo la ventana, y enseguida a ella sin saber que decir.

Lo miró fijamente no dudando en comenzar a desabotonar su blusa con lentitud sin dejar de mirarlo.

— ¿Qué haces? —Murmuro en voz baja temiendo ser descubiertos.

— ¿Es necesario que te lo diga? —Se hincó en la cama acercándose a él quitándose poco a poco la blusa.

Mantuvo su mirada fija en ella, sin duda era hermosa, quizás eso también era producto de todas aquellas fantasías que había tenido en esos últimos días.

Así hincada desabotono su falda, se sentía extrañamente excitada al sentir su mirada mientras ella continuaba desnudándose, tal vez estaba loca pero lo deseaba tanto, era como si no pudiera pensar en nada mas que no fuera él.

No podía despegar la mirada de ella, aun en medio de la oscuridad de su recamara podía verla perfectamente bien, sintiendo ese deseo nacer en todo su ser, en definitiva aquello era una locura— Alguien podría descubrirnos... —murmuro en voz baja.

—Te corresponde callarme... —dijo al quitarse la falda y quedar en solo lencería dejando caer la falda bajo de la cama.

—Estás loca —se incorporó un poco, recorriéndola con la mirada.

Sonrió soltando su cabello— ¿Hasta ahora te has dado cuenta?

—Habla más despacio —susurro acercándola hacia él.

—Shhh... —Murmuró sonriendo acercándose más a él— tú tienes la culpa, debiste ir a la torre... —susurró a su oído rozando su cuello.

—Creí que estarías ocupada y no acordamos vernos hoy —cerro sus ojos disfrutando de ese roce.

—Pensé que lo darías por hecho... —murmuró aun jugando con sus labios por su cuello— te espere... y te espere... —dijo dándole dos pequeños mordiscos.

— ¿Por qué pensaste eso? —la abrazo hacia él, acariciando su espalda.

—Porque... —sonrió al sentir su caricia— pensé que quizá tú también me necesitarías hoy...

—Pensé que estarías ocupada... y no quise importunarte...

—Pero no estaría ocupada hasta media noche... —murmuró bajando lentamente una mano hacia la orilla de su bóxer.

— ¿Y qué hora es? —Respiro profundamente al sentir sus manos sobre su piel como si esta le quemara.

—Pasa de media noche... —murmuró bajando lentamente el elástico de su bóxer.

La abrazo más hacia él desabrochando su sostén— Esto es una locura...

—Entonces... vivamos una locura... —dijo bajando aun mas su bóxer sintiendo por fin su miembro.

Cerró sus ojos con fuerza ahogando un gemido, acercándola hacia él para besar sus labios ya no necesitan más palabras que eso, para poseerla.

No tardo en corresponder a sus besos callando sus gemidos y los de ella comenzando a acariciarlo como había visto que más le gustaba, poco a poco estaba aprendiendo a conocerlo y eso haría ese encuentro más placentero.

No tardo en deshacerse de toda su ropa interior dando inicio a caricias intensas, mientras la besaba con pasión y con locura olvidándose de lo ocurrido esa noche y solo centrándose en ese instante placentero.

—Seiya... —murmuró entre sus labios— yo... te necesito, quiero... hacerte mío...

—Shhh —coloco un dedo sobre sus labios haciéndola guardar silencio, para acariciar su intimidad.

Suspiró profundamente, esas caricias eran tortuosas tanto que le gustaban, tomo la mano que tenía sobre sus labios y la beso, de alguna forma necesitaba acallar lo que sentía.

Sonrió introduciendo sus dedos buscando quedar sobre ella lentamente para volver a besar sus labios acallando los jadeos que amenazaban con salir, mordisqueando un poco sus labios, para enseguida acercarse a su oído— No resisto más... —respiro profundamente separándose un poco tan solo para sacar del cajón la protección adecuada para ese instante.

Respiraba acelerada y profundamente, se sentía mareada y sonreía, ¿cuánto podía descubrir de su propio cuerpo gracias a Seiya?, haberlo sentido de aquella forma había sido una agradable experiencia y ahora ansiaba sentirlo por completo— Te necesito... —murmuró acariciando su brazo ya húmedo.

—Shhh —murmuro acercándose a ella una vez que ya estaba listo para hacerla suya, se acomodó dando inicio a la unión de sus cuerpos.

No podía hacer nada tan solo cubrirse la boca, evitando que sus gemidos los delataran, pero es que sentirlo era tan maravilloso que le costaba guardar silencio, no resistía y lo único que podía hacer era besarlo y hacerle sentir que se moría estando en sus brazos.

La besaba con esa pasión que sus cuerpos desbordaban moviéndose dentro de ella, comenzaba acostumbrarse a ella a sentirla y sobre todo a disfrutar todas esas sensaciones que ella despertaba en él, apretaba sus labios contra los de ella mordiéndolos, ahogando de esa forma los gemidos que no debían salir.

Araño con fuerza su espalda, que difícil se le estaba haciendo no expresar el sin fin de emociones que sentía a cada embestida, aunque no podía negar que ese instante estaba siendo por demás excitante, pensando en la posibilidad de que alguien los descubriera le añadía adrenalina al momento.

Respiraba agitado y sudoroso, abrazándola con fuerza hacia él, al llegar ese momento máximo de su unión, en el silencio de su habitación, había sido por demás excitante, algo que nunca antes había experimentado y sin duda le había gustado, más porque en esa cama le había arrebatado su pureza, para hacerla completamente suya.

Sonrió aun abrazándolo con fuerza, su cuerpo se estaba acostumbrando a él y no quería dejar de sentirlo, se abrazó besando su cuello— Te extrañe... —murmuró a su oído.

—Adicta... —murmuro besando su cuello— debes volver a tu habitación —murmuro con pesar.

—Solo un poco más... —murmuró abrazándose más.

Aspiro su aroma— Eres demasiado adicta... igual que yo —murmuro al salir de ella lentamente.

Sonrió al sentir su cuerpo estremecer al dejar de sentirlo— No me puedes culpar... mi cuerpo te reclama... —susurró acariciando su espalda.

—Igual que el mío a ti... —suspiro— anda vuelve a la cama... no querrás tener problemas si nos descubre ¿verdad?

—No, pero... si lo ves desde otra perspectiva, estoy en cama... —dijo sonriendo traviesa abrazándolo al quedar él recostado a su lado.

—No me refería a mi cama, si no a la tuya —recostó la cabeza sobre la almohada.

—Mi cama es muy grande... y esta fría... —dijo jugando con los pequeños caminos de su abdomen.

—Esta es muy pequeña...

—Pero calientita... —dijo subiendo su pierna a las de él acariciándolo.

—Aun así debes volver... —cerro sus ojos disfrutando esa caricia.

—Está bien, pero déjame estar así unos minutos más —dijo abrazándolo tanto con la pierna como con su brazo— quiero llevarme tu aroma en mi...

La abrazo hacia él rozando sus labios— Estas loquita y me gustas...

Sonrió devolviéndole el beso— ¿Por qué estoy loquita?, me gusta sentir tu aroma en mí...

—Quizás por introducirte de esta forma a mi habitación pese a que pueden descubrirnos

Beso su pecho pegándose más él— Te necesitaba... ansiaba ser tuya

— ¿Por qué?

Se encogió de hombros— Creo que esta es la mejor forma de cerrar nuestro día como una impostora pareja de recién casados

—Sí, lo es... —mantuvo sus ojos cerrados aspirando su aroma dejando que el sueño lo venciera rehusándose a soltarla aun cuando sabía que debía hacerlo.

—Me gustas Seiya... —murmuró al ver que comenzaba a dormirse, quedándose recostada solo observándolo— me gustas tanto que no tienes idea... —acariciando suavemente su cabello, era un hombre perfecto y no estaba tan segura de dejar que algún hombre que no fuera él la tocara o la hiciera suya, porque su cuerpo se estaba acostumbrando a él.

Sentía sus caricias y su aroma, relajándose por completo, era extraño ni con Amy y mucho menos con aquella mujer se había sentido así de tranquilo y lleno de paz como en ese momento, le agradaba sentir su calor cerca de él, sintiendo que podría descansar, sin tener preocupaciones— Que magia tan extraña —murmuro perdiéndose en el sueño.

Sonrió al escucharlo, lucia tan dulce y tan tierno, jalo un extremo de las mantas de su cama y los cubrió a ambos, se refugió en sus brazos tan solo admirando su rostro, lucia tan guapo, tan atractivo que simplemente no se sentía capaz de dejar de verlo o siquiera de alejarse, solo lo abrazo con suavidad y se quedó contemplándolo— ¿Qué hiciste de mi Seiya?, no imagino otras manos tocándome, otros labios besándome... me hiciste tuya por completo y sé que esto está mal, que yo debería respetar a Andrew, pero no puedo, simplemente no puedo al tenerte cerca de mi... es como si mi cuerpo solo reaccionara ante ti... —pensaba sin dejar de verlo, sin darse cuenta y en medio de pensamientos el amanecer la sorprendió, con cuidado se puso de pie y busco su ropa para vestirse tan rápido como le era posible, al terminar se acercó besando suavemente sus labios para salir de ahí antes de que fuera sorprendida por alguien aunque con todo gusto ella se hubiera quedado a dormir en brazos de su héroe.

X-X

Se movió un poco al sentir que algo le faltaba abrió sus ojos ya era de día justo cuando la alarma comenzó a sonar, noto la cama desarreglada y el aroma de su perfume había sido realidad y no solo un sueño, sonrió ligeramente, ¿en qué momento se había quedado dormido?, mientras pensaba en ella se metió a bañar para prepararse para ese día, saliendo de la habitación después de arreglarla un poco para dirigirse a la cocina, sorprendiéndose al verla cocinando— Bom...bombón...

—Hola buenos días —le sonrió volteando a verlo llevando en la mano un platón con algunos hot cakes, volteo hacia la puerta y no vio a nadie por lo que se sintió en más confianza— ¿cómo amaneciste?

—Más descansado... pero ¿y tú? —Se acercó a ella— te ves cansada ¿no has dormido nada?

Negó dejando el platón— Me gusto verte dormir... —dijo en un sutil murmullo.

—Te puede hacer daño no dormir como debes —se sentó a la mesa.

—Dormiré mas tarde... —se acercó sirviendo un vaso de jugo de naranja— las horas que no pueda estar contigo... —dijo acercándose a la mesa quedando frente a él extendiéndole el vaso.

Tomo el vaso rozando su mano— Desayunas y te vas a dormir un rato ¿sí?

Sonrió asintiendo— Me gusta cuando me hablas así...

—No quiero que enfermes...

—Claro que no lo hare... —volvió la mirada hacia las puertas y al no ver nada se acercó robando un beso— tu también descansa...

Se sonrojó un poco— Alguien puede vernos...

—No viene nadie... —sonrió volviendo a darle otro beso— te guarde hotcakes, son especiales para ti... tienen esencia de almendra... ¿me dirás si te gustaron?

—Gracias, se ven deliciosos —tomo el tenedor comiendo un poco— ¿desde qué horas estas cocinando?

—Mmm poco después de que deje tu habitación, solo subí a bañarme y cambiarme, aunque si tengo sueño pero anoche se me ocurrió hacer esto... bueno mientras te veía dormir —sonrió mirándolo comer— ¿te gustaron?

—Si me gustan —murmuro mientras seguía comiendo— tiene un buen sabor, nunca los había comido así...

Sonrió aun mas— Los de mi hermana llevan arándanos... pero tengo que ser más ingeniosa que esto para hacer un buen desempeño...

—Eso sin duda mmm podrías experimentar con frutos ros rojos y nueces con crema batida

—Sí, quizá lo intente... —se acercó colocándose a un lado de él para recargarse en la mesa— necesito que me des más inspiración... —se inclinó lo suficiente para darle un más marcado beso en los labios.

Cerró los ojos tan solo sintiendo sus labios, como si fuera algo tan natural, y sin duda algo que no podía evitar.

Un solo roce y sintió que era lo correcto, comenzar de esa forma su mañana.

—Buenos días... —dijo deteniéndose en seco al ver a su primo y a la joven rubia que al verse sorprendida se separó de Seiya, ¿y él que hacia?, solo opto por dar la media vuelta y volver por donde había entrado.

— ¿Que vamos a hacer? —Preguntó asustada Serena— lo siento, yo... en verdad lo siento...

—Tranquila... —se puso de pie sonriendo— todo estará bien mientras nadie más nos descubra... debemos ser más cuidadosos ¿de acuerdo?

Asintió mirándolo— ¿No le dirá a nadie verdad?

—No a nadie, pero debemos evitar este tipo de acercamientos... por suerte fue él y no otra persona

—Está bien... lo siento... —bajo la mirada— es que yo... tú tienes la culpa, me incitas a besarte y no me resistí

—Tendremos que aprender a contenernos y soportar hasta que podamos estar a solas

—Está bien... —sonrió acercándose rápido a darle otro pequeño beso para luego correr hacia el otro extremo de la mesa y tomar el platón— me voy a desayunar con Haru... ¿crees que puedas escaparte a mi habitación mas tarde?

—Señorita Tsukino... ¿no se le hace algo demasiado peligroso con tanta gente en casa?

Sonrió traviesa— Tal vez pero eso lo hace más interesante... señor Kou

—No le prometo nada porque aunque es interesante, mi trabajo es el que peligra...

—Lo sé... solo... ¿ve a despertarme si?, recuerda que tengo que hacer la comida

—Está bien lo hare ¿a qué horas te despierto?

—A medio día... —dijo sonriéndole— que tengas buen día, Seiya... —sin decirle más salió hacia el comedor, suspiró sintiéndose tan bien de haber estado un momento más con él y después de esa noche que habían pasado juntos sabía que la sonrisa no se le borraría aunque fuera acompañada de bostezos.

Suspiro mientras terminaba con el desayuno, sonriendo ligeramente al verla salir— Sin duda demasiado impredecible... —murmuro para sí mismo.

— ¿Ya puedo pasar? —Preguntó asomando primero la cabeza buscando a cierta rubia— ¿estás solo?

—Si entra —murmuro ocultando esa sonrisa— estoy solo...

—Oye, si van a tener sus amoríos al menos que sea en un lugar más privado... ¿cómo en la cocina?, de mínimo estaban vestidos... —dijo tomando asiento junto a él dispuesto a robar de su plato.

Aparto el plato— Son míos —bromeo.

—Uy que egoísta... —dijo tomando el vaso de jugo— ¿en serio ustedes dos...?

—Ten te regalo uno —acerco el plato a su primo— como recompensa por cuidar que no viniera nadie

—Ah gracias... al menos tengo un pequeño pago...

Sonrió ligeramente— Tengo que evitar momentos como este con ella, por fortuna no fue Luna quien nos descubrió...

—Por fortuna, pero vaya que les gusta la adrenalina a los dos, cuando menos lo espere estará metida en tu habitación... —dijo tomando un trozo de hotcake.

—Ya lo estuvo ayer por la noche, entro por la ventana...

Casi se atraganto por lo que tomo rápido el vaso de jugo bebiendo— ¿Qué?, ¿en serio?, oye esa niña está loca...

—Si lo sé... —murmuro con una sonrisa tomando un trozo más de hotcakes.

— ¿Y luego que paso?, supongo que entro en ti la razón y la mandaste a dormir...

—Si la mande a dormir pero es aferrada, termine quedándome dormido y no supe en qué momento se marcho

—Seiya... ¿ustedes dos en serio?, me refiero, no solo a lo que vi si no… ¿ustedes, tienen relaciones?

—Lo que viste es nada... comparado a lo que ha sucedido entre nosotros es lo único que te voy a decir

—Vaya... pensé que a la niña se le quitaría la curiosidad... —dijo pensativo comiendo un poco más— ¿estás seguro de lo que estás haciendo?

—No estoy seguro, es algo que simplemente no tiene explicación, algo que sé que no debería, y sin embargo no puedo parar, un simple roce de ella y provoca que pierda la cordura —tomo el vaso dando un sorbo— es algo inexplicable Darien... jamás de había sucedido algo así...

—Eso quiere decir que continuaras con ella, ¿verdad?

—Si... yo... —se sonrojó ligeramente— no puedo resistirme a ella, es una locura lo sé pero... esta atracción que siento por ella es incontrolable

Respiró profundamente al terminar con su premio— Bueno Seiya, solo puedo decir que te cuides, porque no creo que quieras un hijo con una chica que posiblemente no esté en condiciones para criar, siendo que es casi una niña y por otro lado el trabajo que tenemos aquí, cuentas conmigo y lo sabes

—Lo sé, en el aspecto de la protección ya tome mis medidas... ayer fuimos a ginecólogo, está claro que esto es una aventura y que ninguno de los dos desea tener un bebé

—Tú también cuentas conmigo Darien... lo sabes ¿verdad?, somos un equipo y sé que esto pone en riesgo la misión y sé que dije que jamás me fijaría en una chiquilla por eso sé que esto es una locura que no está bien... pero... no puedo engarme... a esto que me hace sentir...

Sonrió ligeramente— Confió en que cuidaras que esto no perjudique nuestra misión, solo ten cuidado, es una aventura pero... no sé, cuando los vi lucían... tan como pareja, no sé si me explico

— ¿Como una pareja? —Murmuro en voz baja— solo es atracción y deseo lo que nos une...

—Es bueno que lo tengas claro, solo así explicaría que engañes a Amy y que ella engañe a su novio... tenías razón al decir que le das lo que no le da su novio, pero... ¿qué te da ella que Amy no te da?

Por primera vez desde que había iniciado esa locura se ponía a pensar en ese detalle él que jamás había sido infiel lo estaba siendo ahora pero ¿por qué?— Una pasión desbordante...

—Entiendo... ¿pero estas seguro que es solo eso?

—Sí, solo eso, hay cosas que jamás me habían pasado que solo con Serena me pasan... —sacudió su cabeza— en especial esa necesidad de protegerla no sé por qué, pero bueno imagino que no tardaras en irte con la señorita Haruka ¿verdad?

—De hecho ya casi nos vamos, por cierto aún no han encontrado nada de ese tal Rubeus, el señor Black esta limpio, pedí una investigación más exhaustiva del tal Rubeus,...

—Entiendo... entonces debemos enfocarnos en él, ¿los guardias adicionales que solicitamos para el cuidado de la casa no los han autorizado?

—Aun no, supongo que creen que los sustos de las dos veces pasadas son solo eso sustos, pero no te preocupes le di otra opción al jefe, solo que estén al pendiente cuando los necesitemos y que tengan una reacción inmediata...

—Bueno que remedio... nos mandan a la guerra sin fusil... a veces pienso que solo nos quieren cansar...

Se puso de pie golpeando su espalda— Todo saldrá bien, solo tenemos que hacer bien nuestro trabajo, ¿ya decidiste si quieres quedarte o que te manden a algún otro lado?

— ¿Quedarme?, ¿a qué te refieres?

— ¿No te dijo nada el jefe?, con el asenso viene el puesto, puede ser aquí o pedir cambio a otro país...

—Aquí, lo que quiero es pasar más tiempo con Hotaru ¿y tu que harás?

—Mmm no sé, quizá pida mi cambio, aun no estoy seguro... —tomo el vaso de jugo bebiendo de golpe el restante— bueno ya me voy, te aviso si hay novedades con respecto a Rubeus... espero que cuides muy bien a tu cerecito —dijo un tanto burlista— nos vemos primo...

—Nos vemos... cuida de cerezo dos...

—Por supuesto... —dijo divertido y con seguridad.

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Notas de Autoras:

Pues bien ¿Qué les pareció?, ¿la espera valió la pena?, después de mucho estamos de vuelta, y con la noticia de que aún no hay bebé , es muy pronto ¿no les parece?, digamos que Serena corrió con suerte por esta ocasión, ahora si me disculpo ya que me había hecho el firme propósito de actualizar cada semana, pero entre una cosa y otra no pude, además que quería dejar descansar a las lectoras y lectores ya que a lo mejor los fastidie con actualizaciones semanales, sé que no debería importar mucho la cantidad de reviews que recibe un fic, al final del día las personas que escribimos lo hacemos por amor al arte, aun así se les agradece un comentario, ya sea bueno o malo, ya saben cualquier queja o comentario estamos a un review de distancia, nos leemos en el siguiente capítulo.