La próxima bruja de la familia

Cap 10: Cerveza de mantequilla o algo más fuerte.

¿Por qué me late así el corazón?

¿Por qué me ha dado un vuelco el estómago?

Cogí aire sin apartar la mirada. Potter es mi pareja de disfraz, mi prometido... ¿Por qué tenía que estar tan relacionado con mi vida¿Por qué...? Da igual, lo mejor es no pensar en él. Es así de sencillo, me concentro en la fiesta, si falta algo, si hay algo roto, que no rompan nada, que él y sus amiguitos no hagan ninguna de sus bromas... Un momento, llevan como medio mes sin hacer ninguna broma. ¿Estarían cambiando¿Ellos¡Ja!

-Lily- sentí que me cogían del brazo, y sólo en ese momento aparté de él la mirada- Lily, tenemos problemas con la música- era Susan, una de las organizadoras.

-Vamos –dije mientras nos hacíamos paso entre la gente. La Sala Común se estaba empezando a llenar. Pero aunque lo intenté, no pude resistir mirar una última vez atrás. Contuve la respiración cuando encontré su mirada.

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Y se perdió entre la gente moviendo las caderas y su melena de fuego...

¿Desde cuándo me he vuelto un poeta? Sacudí la cabeza y busqué a los chicos entre la multitud. Vi dos cabezas que sobresalían, una de color negro y la otra castaña y con el pelo... ¿de punta? Sonreí¡Remus llevaba el pelo de punta! Me dirigí a ellos quitándome de la cabeza las tonterías esas de pelirrojas y sentimientos juntas.

-¡Ey!- dije mientras le pasaba el brazo por el hombro a Remus y empezaba a reírme- ¡Joder Lunático¿Qué han hecho con nuestro Remus¿Y quién eres tú?

-Eso pregúntaselo a Lily, que fue ella la que me peinó.

-¡Madre mía¡Y yo que te consideraba sensato! Ponerte en manos de Lily... - dije mientras le picaba el ojo a Sirius para que me siguiera el juego.

-Remus¿Estas seguro de que éste es el disfraz? A lo mejor Lily te ha gastado una broma.

-¿Hablamos de la misma Lily? Y chicos, no cuela. He visto como le guiñabas un ojo a Sirius, James.

-Bromas... -suspiré- Chicos¿hace cuánto que no gastamos una broma?- nos quedamos los tres en silencio.

-Una semana.

-Sirius, yo diría que más- nos quedamos de nuevo pensativos- No me lo puedo creer, ha sido nuestro récord de abstinencia. ¡Nunca habíamos estado tanto tiempo sin gastar una broma!

-Bueno James... - miré a Remus el cual sonreía de lado, y con las pintas que llevaba quedaba muy siniestro-... eso, tiene fácil solución.

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Todos me están mirando. ¡Qué vergüenza! Tres chicos se me han acercado a preguntarme que si era nueva. ¿Tan cambiada estoy¿O sólo es porque el llevar poca ropa llama mucho la atención...? Bah... Me da igual. Aunque lo que no me da igual, es que ese grupito del fondo no pare de mirarme mal. Son tres chicas, una va disfrazada de coneja, otra de bruja de cuento muggle y la última de... no sé de que pero lleva toda la cara de blanco y los labios negros y se viste de negro, pero va en plan sexy. La coneja y la bruja, van a lo... guarra. La coneja es rubia, lleva como un bañador escotado de color rosa y lo único de coneja que lleva son las orejas y un popón en el trasero. Y la bruja, es pelirroja y lo único de bruja de cuento que lleva es la capa, la escoba y la verruga, porque el vestido que lleva bajo la capa es negro y muy provocativo.

Llevo un rato aquí sentada. La verdad es que no sé qué hacer, ni con quién hablar. Y todo el rato han estado mirándome y cuchicheando, no sé quienes son aunque supongo que serán de séptimo, porque no son de mi curso y las veo demasiado mayores como para estar en quinto. Si por lo menos Hannah estuviese aquí...

-¡Puff!- me giré al escuchar a alguien desplomarse en el sillón a mi lado, era Lily Evans. Me miró y me sonrió, Evans era como mi ejemplo a seguir. Durante dos años la gente se reía de ella porque el grupo de Remus le hacían bromas, pero ella aguantó y revindicó su forma de pensar. El año pasado James Potter no paró de pedirle citas, y este año todos los chicos quieren estar con ella y todo eso gracias a su fuerza de voluntad y en cierto modo valentía. Volví a mirar al grupito de la esquina, ahora miraban peor.
- Parece que no les caemos muy bien.

-¿Qué?- me giré mirándola confundida.

-Digo que esas de ahí, nos miran como si quisiesen matarnos- dijo mientras me sonreía.

-Bueno... -no es momento de ponerse tímida, me dije-... llevan un rato así, pero ahora nos miran peor.

-¿Ves a la que va de mimo, la de negro y blanco?- asentí con la cabeza- la hice vomitar babosas durante tres horas más o menos, además, parece que para ellas somos la "competencia" - el comentario fue en plan sarcástico y eso junto a la imagen de la chica vomitando me hizo reír.

-Creo, que está pensando en devolverte el golpe- ella echó una carcajada.

-No creo que lo intente, soy premio anual... Y... no nos hemos presentado, soy Lily Evans, Lily para ti.

-Anne Hopkins. Puedes llamarme Anne si quieres.

-¿Por qué estas aquí sola Anne?

-Bueno, digamos que no soy muy sociable, que mi mejor amiga aún no se ha recuperado de la viruela de dragón y que no me siento muy a gusto con el disfraz, mi amiga me lo obligó a ponérmelo.

-¿A ti también te ha pasado?- yo la miré sin entender y ella sólo se rió- Marilyn, mi mejor amiga también hace lo mismo. ¡Me obligó a ponerme tacones!-Se agachó hacia a mí y me miró con complicidad-... Anne, se supone que soy premio anual y que debería ser un ejemplo correcto para todo el mundo, pero... siento que en cierto modo somos parecidas y me has caído bien, así que¿me acompañas a tomar una cerveza de mantequilla... o algo más fuerte? ...

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Mi pareja de disfraz tiene el pelo de punta y me saca una cabeza de altura. Es todo lo que sé. Cuando le vi, salí pitando para la otra punta de la sala a buscar a Remus, y ver con quien le había tocado. Seguro que con una súper tía, de la cual se va a enamorar y yo, comeré chocolate y me lamentaré porque me ha tocado un chico raro con pelo de punta, aunque yo llevo una cresta... pero es diferente, yo no soy muy rara. Por lo menos me podría haber tocado con Siri... No, mejor con el tío raro con el pelo de punta.

No encuentro a Lily... ¡mph¡Se fue de la habitación sin despedirse, no me dijo de qué iba disfrazado Remus y ahora no aparece! Echo de menos hablar con Sirius... si no hubiese pasado eso...

-Jajajaja¿de verdad le dijiste eso Sirius?

-Si, estuve un mes castigado por decirle a Minerva que no me importaría tener una aventurilla con ella si no nos castigaba. Se puso roja de la rabia y la vergüenza y me empezó a gritar con la voz más aguda de lo normal... -no pude evitar reírme y él se vio contagiado, haciendo que nos riésemos los dos mientras salíamos de Madame Tudipié.

Mientras él comentaba otras de sus graciosas anécdotas me abroché todos los botones del abrigo. Ya había anochecido y hacía frío. Me lo estaba pasando mejor de lo que esperaba, al principio todo fue demasiado frío por el encuentro con Remus, pero poco a poco la cosa se fue relajando y empezó a fluir. Me dijo que había reservado una mesa en no sé qué restaurante, del cuál no tenía ni idea de que existiera, pero existen demasiadas cosas en Hogsmeage de la que aún no tengo ni idea. Su idea había sido cenar temprano, dar un paseo y terminar en Madame Tudipié.

Acabamos yendo a las tres escobas y conseguimos cervezas de mantequilla gratis porque Sirius se puso a coquetear con Rosmerta. Creo que cuando estaban en la barra Sirius le dijo algo de mí porque ella no paraba de mirarme socarronamente. Comimos unas empanadas y tomamos un par de cervezas de mantequilla. Mientras lo hacíamos hablamos de diversos temas, el que no toqué fue el de la familia. Él no nombraba a sus padres ni a su hermano Regulus. De quién sí hablaba un montón era de la abuela de James, Leonor Potter, la adora.

Miré cómo terminaba de contarme una historia en la que Remus, Peter y él hicieron comer a James su colección de grajeas asquerosas por haber estropeado una broma. Definitivamente, me lo estaba pasando muy bien. Como al principio, me tapó los ojos para que no pudiese ver cómo volvíamos a Hogwarts. Tras pasar agachados por un húmedo túnel, llegamos a Hogwarts. Aunque no fue hasta diez minutos después que me soltó la mano y me quitó la venda. Caminamos por los pasillos hablando de nada, pero en cierto modo de todo, haciendo la escena agradable. Pero todo cambió cuando le pregunté, en plan colegas, cuál era su plan para que le empezase a gustar a Remus. Entonces, todo cambió. Antes de que me contestase, puso esa expresión fría que tanto odio.

-No creo que sea buena idea Marilyn.

-¿El qué?

-Hacer de celestina- dijo mientras miraba a otro lado.

-¿Por qué? Yo he cumplido con mi parte del trato, ahora te toca a ti. No entiendo por qué ahora no puedes hacerlo, al principio estabas muy seguro de ti mismo- dejé de caminar y le hice frente, él me miró sin ningún tipo de expresión y dándome a entender que no me iba a dar explicaciones- ¿Por qué ahora no quieres hacerlo?

-Porque ahora no me parece una buena idea, pienso que no está bien, ni que le haga mucha gracia...

-¿Mucha gracia qué¿Salir conmigo?- echó una especie de resoplido y miró al suelo.

-Yo no he dicho eso.

-¡Has estado apunto de hacerlo¡Si lo que crees, es que no soy lo suficiente buena para Remus ten el valor de decírmelo!- dije mientras daba un paso hacia él de manera amenazante, aunque quien me intimidó fue él. Tuve que levantar la cabeza para poder mirarle a los ojos.

-No es eso- dijo fríamente. ¿Por qué se comporta así¿Cómo si todo le diese igual?

-¡Maldita sea Sirius¡Deja de mirarme así y aclárame las cosas!

A partir de ahí todo fue muy raro... mejor dicho, todo fue muy rápido. Me cogió del cuello y la cintura y me puso de puntillas mientras él se agachaba para besarme. Al principio no supe cómo reaccionar. Simplemente me quedé quieta mientras él me besaba con demasiada fuerza, después simplemente me dejé llevar. Una de mis manos la llevé a su pelo, del cual tiraba de vez en cuando, la otra la llevé a su pecho. No sé por qué lo hice, seguramente por que era lo más cómodo, no pensar y simplemente sentir como él me besaba con rabia, como me mordía y succionaba los labios, como él me dominaba... Sirius Black me dominaba, Sirius Black me estaba besando, él me estaba utilizando y no me iba a ayudar con Remus.

Sin pensarlo me aparté bruscamente y le pegué. Le di una cachetada, si le dolió no lo mostró en su expresión. Si le importó que me marchase sin decir nada y sin mirar atrás, tampoco lo sé porque no me persiguió, y desde ese día no me ha vuelto a hablar.

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00:00

Es la hora del "Gran Baile". No he visto a Lily desde que bajó, seguramente con lo responsable que es, estará preparando todo para que sea perfecto. Terminé de escuchar las tres últimas campanadas que indicaban que todos nos teníamos que reunir en la improvisada pista de baile. Levanté un poco la cabeza para intentar encontrarla¿dónde estará? Seguramente está intentando retrasar nuestro encuentro. Me miré las uñas con ganas de mordérmelas, pero en vez de eso apreté los puños. ¿Cómo reaccionará cuando le cuente lo que pretenden nuestras abuelas¿Por qué se lo tengo que contar yo? Todo sería más fácil si le hubieran mandado otra carta.

De repente, sentí un escalofrío en la nuca y unas manos que me rodeaban la cintura desde atrás. Por ese simple contacto supe que era Lily... un segundo¿Lily abrazándome? Me giré rápidamente, esto hizo que ella perdiera el equilibrio, la cogí por los hombros para que no se cayese. Esto pareció hacerle gracia porque soltó una leve carcajada y me miró... olía a wisky de fuego...

-¿No estarás borracha?-nada más oír esto, me soltó del agarre e intentó ponerse recta sin conseguir un buen resultado.

-¿De qué estas hablando Potter? Yo... jamás, estaría borr... borracha cuando yo soy una de las responsables de la fiesta- estaba borracha, tenía las mejillas rojas, el pelo desordenado, le costaba hablar y estar recta. Aunque si se hubiese estado callada me habría convencido de lo contrario.- Por cierto Potter, no tengo toda la noche para bailar contigo¿sabes? Y no me gusta que todos nos estén mirando por no haber empezado a bailar.

Sin decir nada la cogí de la cintura y de la mano, pegándola a mí. No se quejó porque sabía que si no lo hacía seguramente acabaría tropezándose. Ella, al poco tiempo de empezar a bailar apoyó su cabeza en mi hombro, seguramente por el mareo que tenía encima. Es la primera vez que... bueno, que estamos así abrazados. En estos momentos, me doy cuenta de lo pequeñita que es. Le saco más de media cabeza, pero cuando se enfada y se enfrenta conmigo, perece que somos de la misma altura. Suspiré varias veces profundamente y me mentalicé de que le tenía que contar las nuevas noticias. Es el mejor momento, está borracha y un poco atontada...

-Lily... -le susurré en el oído.

-¿mmm?-dijo sin mover la cabeza.

-Hoy he recibido una carta de mi abuela, contándome que... cosas importantes- seguramente notó nerviosismo en mi voz, y por eso levantó la cabeza para mirarme.

-James Potter... siempre pones esa voz cuando tienes miedo a que me... a que me... enfade¿qué cosas importantes?

-Pues como que este año, vamos a tener las vacaciones de navidad antes de tiempo. A finales de este mes iremos a tu casa durante unas semanas y las últimas semanas de navidad las pasaremos en mi casa. Y... mi abuela hará una fiesta anunciando nuestro compromiso- ya está, ya solté la bomba, ahora solo hace falta que explote.

-¿Qué tipo de fiesta?

-Una, a la que irán todas las familias importantes y conocidas de mis abuelos, y en la que después de esa fiesta saldremos en los periódicos y todo el mundo mágico sabrá que estamos prometidos-en ese momento, cuando sus hombros se tensaron, supe que la bomba estaba apunto de explotar. Dejó de bailar y se agarró a mi brazo.

-Necesito... tomar el aire.

Sin decir nada la cogí de la mano y la llevé hacía el retrato de la dama gorda. Lo mejor será ir a hablar a un lugar dónde no nos oiga nadie. Ella no me soltó la mano, lo más seguro es que con la que lleva encima y con la información que le acabo de dar no se haya dado ni cuenta. La gente se nos quedaba mirando. James Potter y Lily Evans cogidos de mano y... ¡encima son pareja de disfraz! Hablarán de esto durante semanas, y lo hablarán mucho más si Lily accede a fingir un poco. Salimos de la Sala Común y sin decir nada pasamos a través de la Dama Gorda. Y la llevé entre los pasillos hasta asegurarme que el lugar era lo bastante solitario como para hablar con tranquilidad.

Me senté en el suelo y ella hizo lo mismo. En ese momento fue cuando me soltó la mano y se las juntó en su regazo. Me fijé en su colmillos, en su expresión de preocupación, en su... corsé, estaba guapísima. Pero... ¿por qué nunca está bien conmigo? Nunca se ríe, ni es simpática cuando estoy yo delante y...

-James...

-¿Sí?- le pregunté sin mirarla.

-... me da vergüenza.

-¿El qué?

-Conocer a tu familia- me giré a mirarla, estaba sonrojada y miraba hacia el suelo.

-Ya conoces a mi abuela y a x. Solo te falta conocer a mi abuelo... si te sirve de consuelo, les vas a caer genial. Y a mí también me da un poco de vergüenza conocer a tus padres y todo eso. Va ser todo un poco violento. ¿Qué les vas a decir? "Papá, mamá, él es James Potter el chico que cuando era pequeña no paraba de hacerme bromas y con el que siempre estoy discutiendo... ¡ah! Y se me olvidaba me tengo que casar con él, si o si"-esto hizo que se riese y yo sonreí con ella- digamos que no es la típica presentación padre-novio.

-No, la verdad es que no es muy típico... Por cierto, tengo una insufrible hermana que se llama Petunia, te odiará.

-¿Porque no quiere que te cases a la fuerza?

-Jajaja, no. A mí también me odia. Odia todo lo que tiene que ver con el mundo mágico.

-¿Te odia desde hace siete años?

-Si.

-¿Me habrías contado todo esto si no estuvieses borracha?

-Seguramente no, pero que sepas que ya se me está pasando.

-¡Jum! Seguro- me miró medio indignada y me golpeó el hombro.

Nos quedamos en silencio. Nuestra primera charla amistosa en... ¡siete años¿Por qué no se emborracha todos los días? Pero es una borracha rara, no grita, no se ríe por todo, simplemente está como relajada y habla de más. Aunque también es verdad que dijo hace un momento que se le estaba pasando. Suspiré y miré el techo. Tengo que decírselo, es lo mejor para los dos, pero sobre todo es lo mejor para ella. Si no la prensa se la comerá con chocolate y ella sufrirá las malas miradas de los magos y brujas que por una mala crítica en un periódico ya te tienen crucificado.

-Hay algo que tampoco te he contado.

-Pues cuéntamelo.

-Cuando hagamos público nuestro compromiso, la prensa empezará a hacer averiguaciones. Y si no es la prensa la gente hablará con personas que nos conozcan. Y a todo el mundo le sonará raro que nos casemos así de repente, cuando siempre has hecho público que te caigo mal. Cuando eso pase la gente empezará a hacer rumores y lo más seguro es que lo peor vaya para ti.

-Eso es una tontería, a lo mejor somos una pareja tímida que hemos preferido tener todo en secreto y...

-¿Desde cuándo soy yo tímido?- se quedó un momento pensativa intentando buscar algo con lo que contradecirme- Dirán que te dejé embarazada, o que encontraste algo con lo que sobornarme para casarme contigo... Por eso, lo mejor es que finjamos un poco. No te estoy diciendo que nos besemos apasionadamente por los pasillos ni nada por el estilo. Sino esperarnos después de clase y esos pasteleos que hacen las parejas normales, comer juntos, ir ha Hogsmeage y esas cosas.

-¡Vale!-dijo enérgicamente. Se levantó demasiado rápido para estar aún un poco borracha, haciendo que perdiera el equilibrio y que yo me tuviese que levantar lo más rápido que pude para sujetarla antes de que se cayera- lo siento, pensé que el mareo había desaparecido- me cogió de la mano y empezó a caminar hacia La Dama Gorda- Date prisa antes de que se me vaya todo el alcohol de las venas y me arrepienta de lo que tengo pensado hacer.

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¡No me lo puedo creer¡La chica que le gusta a Remus está loca! O mejor dicho¡borracha! Llevo como dos minutos escuchando cómo habla sin parar y cómo empieza a reírse sola. Me ha dicho tres trabalenguas seguidos, diciendo que cuando uno está borracho no puede decir trabalenguas. Pero aunque me los dijera yo no la entendí nada. Lo que sí me hizo gracia fue que cuando vimos a James y a Lily pasar unas parejas más allá que nosotros me dijo que... si que es gracioso¡qué Lily la había emborrachado¡Lily!

Ella seguía hablando, contándome algo sobre una carpeta llena de dibujos preciosos y sobre un Slytherin... definitivamente borracha ¿un Slytherin dibujando... cosas preciosas? La miré sin escuchar lo que decía, además ¿para qué hacerlo? Las cosas que dice no tienen sentido, menos algo muy interesante. Según ella, tres chicas guapas y un poco... frescas, habían estado mirando mal a Lily y a ella. Dato interesante cuando se buscan una o varias víctimas para una broma. Pero sin duda el mundo está del revés, a Remus le gusta esta chica, a mí me pegan por besar y encima en la cara... Miré como Marilyn y Remus hablaban mientras bailaban. ¿Por qué le tiene que gustar Remus? Si fuese cualquier otro chico daría igual, pero Remus no.

-Oye Hopkins¿por qué no me hablas de Remus y de ti?- por primera vez desde que empezamos a bailar se calló.

-Es verdad, tú eres su amigo. De eso me sonaba tu cara. Pues, Remus es mi profesor particular- dijo mientras miraba hacia donde Remus bailaba- y ya está.

-Tsk, tsk, tsk. Hopkins, mentir no está bien. Él me lo ha contado todo- debería de cumplir lo que predico pero... tengo que averiguar lo que hay entre ellos.

-¿Te lo ha contado?- qué mona se puso roja- bueno supongo que es normal, que te cuente cuando se besa con una chica. Yo también se lo conté a Hannah.

-Bueno... pero de eso ya hace tiempo¿no?

-Si, dentro de nada hará un mes por ahí... ¿sabes que tus ojos depende de a qué distancia los mires parecen grises o azules?- dijo medio extrañada por ese insignificante detalle.

-Si, alguna vez me lo han dicho. Lo que te decía. ¿Y a ti no te gusta Remus?- me miró desconfiada, en plan: "Eres su amigo¿de verdad piensas que te lo voy a decir?"- Yo lo digo porque¿ves la chica que está bailando con él? Está loca por sus huesos y si a ti, en un caso hipotético te gustase él, deberías preocuparte.

-Oye¿te importa que deje de bailar contigo? No es que no me haya gustado, pero tengo que bailar con alguien más.

Sin decir nada más me soltó y se dirigió hacia donde estaban bailando Remus y Marilyn. No me lo puedo creer, o bien está muy borracha o tiene unos huevos... Y si iba va a hacer lo que estoy pensando, no me lo puedo perder. La seguí mientras se hacia paso entre las demás parejas. Se paró detrás de Remus y se quedó un momento ahí parada observando como él se movía, dado que a Marilyn no se la veía tras su espalda. Sin ningún tipo de vergüenza le dio tres golpecitos en el hombro a Remus. Éste se giró lentamente y su cara fue digna de ser fotografiada. Se sorprendió de ver a Hopkins y¡se puso rojo!

-Ehm... Hola Hopkins- ¿desde cuándo mi Lunático tenía esa voz?

-¡Hola Lupin!- dijo enérgicamente. Merlín, cada vez me cae mejor esta chica. Marilyn miraba extrañada esta escena sin saber qué esperar. Abrió los ojos ante la sorpresa de verme tras Hopkins y frunció el ceño- Disculpa, - le dijo Hopkins a Marilyn- quiero bailar con Lupin¿te importa?

Los tres segundos que tardó en contestar se hicieron eternos. Su cara se descompuso, claro que le importaba dejar de bailar con Remus. Era su primer contacto con él. Miró a Lunático y luego me miró a mí y se dio cuenta de que tendría que bailar conmigo. Cuando se percató del detalle se le sonrojaron las mejillas. Podría haberse sonrojado porque acababa de recordar el beso que nos dimos o, porque se siente arrepentida de la cachetada. Por último, miró a Hopkins y con una sonrisa demasiado fingida negó con la cabeza.

No me fijé en Remus, ni en su chica, simplemente la miré. Intenté que mi cara no trasmitiera ningún tipo de emoción, recordar que me había pegado¡a mí! Intenté... muchas cosas, pero al mirarla, no pude resistir sonreírla como si nada hubiese pasado y demostrar picardía en mi mirada. Cómo ya había hecho una vez en la Sala Común, le hice una reverencia como si de una princesa se tratase y le tendí la mano para empezar a bailar. Temerosa ante el contacto dudó en aceptarla, pero ella sin duda es demasiado orgullosa como para huir ante un desafío.

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"Creo que soy lesbiana. Quiero bailar con Lupin¿te importa?" Definitivamente Anne Hopkins siempre me sorprenderá. La agarré de la cintura y la cogí de la mano mientras esperábamos a que empezase la música. Estaba rara, no parece ella. No para de mirar a los lados y parece nerviosa, como si tuviese ganas de decirme algo pero que en el último momento se echara para atrás. A Harrison parece que le impactó el poco tacto de Anne. Harrison antes de constestarle puso una cara... Definitivamente es una chica agradable, espero que con ella Sirius deje de ir de flor en flor. Otra vez Anne abrió la boca y al momento la volvió a cerrar mientras desviaba la mirada al suelo.

-Hopkins¿pasa algo?- me miró como avergonzada e hizo lo mismo que las otras veces: mirar al suelo- me estas poniendo nervioso, Anne... – levantó la cabeza y me sonrió. Creo que es porque le he llamado por su nombre.

-Si... antes que nada, te diré que he bebido y estoy un poco borracha- así que era eso lo que la hacía estar tan animada- y lo que quería preguntarte es si... ¿te gusta esa chica?

-¿Quién¿Harrison?- ¿por qué me pregunta eso?

-Supongo que se llama así, yo no la conozco.

-No, no me gusta. ¿Por qué lo preguntas?- ¿de dónde habrá sacado esa idea?

-Bueno. Tu amigo Black, me contó que le gustabas o algo así- dijo mientras se giraba a ver como bailaban Sirius y Harrison mirándose con una mezcla entre pasión y... odio, seguramente lo suyo era la típica atracción fatal- pero la verdad, ahora no sé si me lo dijo porque era verdad o para que te pidiese bailar para que ellos también lo pudiesen hacer.

-Seguramente será lo segundo. Con Harrison he hablado contadas veces, es divertida y simpática. Pero no creo que con las pocas veces que hemos hablado le pueda gustar...

-¿Yo te gusto?- ¿por qué tiene que ser tan directa? Su falta de tacto me mata. Lo más seguro es que me haya dejado con una cara de tonto ante esa pregunta. Es como si yo le comento, hace sol y ella me contesta diciendo¿te gusto? Bueno, pero eso no es lo que importa ahora Lupin. Saca tu vena Griffindor y contéstale con la verdad- lo digo porque...

-Si, me gustas. ¿Por qué lo decías?

-Porque a mí también me gustas y solo hemos intercambiado unas pocas frases- esa contestación hizo que sonriera, era tan mona.

-Anne,- me agaché y le di un beso en la nariz- creo que lo mejor es que te sientes mientras te busco una limonada o alguna empanada. Y creo que por esta noche no deberías tomar más alcohol- le dije mientras la cogía de la mano y la guiaba hacía los sillones.

-Si yo no habría bebido si Lily no me lo hubiese pedido...

-¿Lily Evans?- dije con tono sarcástico.

-La misma- sonreí, al darme cuenta de lo borracha que debía de estar para pensar que Lily la había emborrachado.

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Suspiré mientras miraba la limonada que tenía en la mano. Hace un rato, cuando me levantaba del pasillo solitario cogiendo a James de la mano, tenía una fuerza y una seguridad de la cual no me queda nada. Yo pensaba entrar en la Sala Común y gritar a todo el mundo que estábamos saliendo, abrazarle o cogerle de la mano, besarlo... no sé, cualquier cosa que hiciese pensar a la gente que estábamos juntos. Sin embargo nada más entrar por la Dama Gorda, apareció Black le cogió por el brazo, le susurró un par de cosas al oído y James diciendo que nos veríamos después se fue. ¡Se fue! Yo que me había decidido a hacer algo...

A lo lejos vi a Marilyn apoyada contra la pared mirando a la ventana. Le da un aspecto un poco tétrico con el disfraz que lleva. Parecía aburrida o confundida. De verdad, qué mala amiga soy. Me fui de la habitación sin decirle nada, me olvidé de contarle que Remus era su pareja de disfraz... y encima ni si quiera me emborracho con ella. Bueno aunque lo que es estar borracha, ya no lo estoy. Entre el paseo, las dos empanadas que me acabo de tomar, y la limonada... Me acerqué y le mordí el hombro haciendo que saltase.

-¡Lily¿¡Dónde te habías metido!? Llevo toda la noche buscándote.

-Lo siento, de verdad. Pero no te vas a creer lo que te voy a contar- le dije mientras me acercaba a ella en plan confidente- ¡me he emborrachado!

-Si, claro. Lily, hoy es Halloween no el día de los inocentes.

-Va en serio Mary... bueno y también estuve hablando con James. Me voy de vacaciones de Navidad a finales de mes y- miré al suelo avergonzada- ... voy a tener una fiesta de compromiso...- levanté la mirada justo a tiempo para ver como se le iluminaban los ojos.

-¡Madre mía¿¡Me invitaras verdad¡Me tengo que comprar algo elegantísimo y...!

Su voz fue interrumpida por un gran estruendo que nos hizo girar a las dos. Tosí mientras me sorprendía al ver toda la Sala Común llena de humo de varios colores. Poco a poco el humo se fue yendo y no estaba preparada para lo que mis ojos veían... ¡Las chicas que nos miraban mal a Anne y a mí estaban suspendidas en medio de la Sala común¡Tenían el pelo de color verde moco de punta hacia todos lados¡Llevaban un saco de papas y daban vueltas sonrientes, como si fuesen bailarinas, mientras sonaba una música de fondo!

Sólo unas sonoras carcajadas me hicieron apartar la mirada de... las chicas. Al primero que vi fue a Peter tirado en el suelo y llorando de la risa. Sirius y Remus estaban riéndose y se aguantaban como podían entre ellos. También vi a Anne que sonreía y me guiñaba un ojo detrás de ellos. Y por último, vi a James Potter. Nada más poner mis ojos en él mi corazón empezó a latir fuertemente.

Nunca me había fijado mucho en él cuando hacía bromas, simplemente llegaba y empezaba a gritar riñéndoles por sus comportamientos. Pero esta vez le observé detenidamente. Se reía a carcajada viva y sus ojos le brillaban de una manera que no parecía natural. El tiempo se paró. Dejé de escuchar la música, sólo oía los latidos de mi corazón. Sin desearlo mis pies empezaron a caminar hacia él. No sabía que iba ha hacer cuando llegase a él, ni qué decirle...

Nos separaban dos pasos. Sentí como el corazón me latía más rápido, si es que eso era posible. Él apartó la mirada de las chicas de pelo moco y aún sonriendo me miró. ¡Por todo el oro de Gringotts! En ese momento dejé de pensar y... definitivamente, fue lo mejor que pude hacer.

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Día uno de Noviembre. Todos iban al Gran Comedor ojerosos y cansados. Aunque ninguno se arrepentía de la fiesta de Halloween. Los Griffindor estaban cansados, pero no lo suficiente como para contar a las demás casas lo ocurrido la noche pasada, el mejor cotilleo de todo el curso...

¡Lily Evans se había lanzado a James Potter y los dos habían acabado besándose apasionadamente delante de todos!

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¡Buenas! Antes que nada siento la tardanza... aunque espero que haya valido la pena. Las clases, los carnavales y la vida social (si, tengo una aunque parezca increible xD) me han tenido "entretenida" por así decirlo. La verdad es que he hecho este capítulo más largo para terminar la fiesta de Halloween, si no iba a ser interminable. Tengo que decir¡gracias Vhande! mi correctora... jeje si no os asustaríais si ella no lo corrigiese xD.

Muchas gracias a: Brown-Potter, jo-soc-io, RM-Paws, Lucia Bonna, monse evans y MysweetAngel.Mi tardanza no se podría justificar ni con palabras, pero al leer vuestros reviews, me subías la moral y me dan ganas de seguir escribiendo :)

oDarame.