Capítulo 9


Summary: Su mano se arrastró por su rostro, presionándolo hasta el punto de no dejar pasar aire. La sonrisa irónica que sus labios formaron le supo amargo. Ahora entendía lo que su padre había guardado todos esos años…

Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. La historia a continuación es de mi total autoría, si lo ves en otra plataforma no dudes en comunicármelo y denunciarlo.


Había cumplido ocho años y no sentía un gran cambio como le había dicho su tío Naruto que sentiría, al contrario, se sentía peor que antes. Lo había festejado con su familia, tíos y abuelos, y había conocido, al fin en persona, a tía Ino de quien se había enamorado a primera vista. Era muy hermosa y muy cariñosa.

Tío Naruto le había preguntado cómo era tía Ino y él, con ese extraño sentimiento que no reconocía, había mentido diciendo que era fea y que no era de su gusto, cosa que perdió sentido cuando el rubio le había dicho que había visto las fotos en Facebook. Maldita fuera la chismosa de su madre compartiendo aquello.

Estaba esperando ansioso las notas de su profesor, supuestamente, ese día recibiría su última tutoría con él y en unas cuantas semanas empezaría en la escuela en la que su madre lo había anotado. Ella parecía realmente ansiosa por ello, él también lo estaba pues se relacionaría con otros niños. Sabía que no tendría problemas, era muy inteligente y le estaba empezando a dar gustillo el tema de estudiar al descubrir una manera un tanto no convencional, pero efectivo para él: dibujando.

Podía decir definiciones o relatar la historia a través de dibujos o símbolos, cosa que había sorprendido a su tutor y a su madre por esa manera particular de retener información. Lo que le incomodaba un poco era las constantes charlas que su tutor y su madre mantenían sobre él. Lo presentía, pues muchas de las veces lo observaban a escondidas mientras él pretendía no darse cuenta.

¿Qué les preocuparía?

Además, últimamente, Kakashi parecía más charlatán que de costumbre y le hacía preguntas que lo dejaban pensando mucho. Las preguntas siempre eran cómo estaba o cómo se sentía, si le preocupaba algo, si estaba contento o se sentía triste, como si lo estuviera psicoanalizando de forma casual.

Él se limitó a responder y dejar las cosas así, en su debido momento le dirían porque preguntar sería inútil, le desviarían el tema y hablarían de cualquier cosa.

Ese día su padre estaba en casa, cosa extraña ya que era pleno horario laboral. Aunque había estado notando cosas extrañas desde hace unas cuantas semanas, podrían decirse uno o dos meses, no recordaba muy bien. Lo notaba demasiado calmado, no tan tenso y hasta accesible. Había mantenido una charla casual con él y hasta se había mostrado menos reservado que de costumbre.

No quería hacerse ilusiones, por lo que se mantuvo imperturbable, tomándolo como lo más natural en su distorsionada relación.

Cuando comenzó las clases, empezó a estar más activo en su vida cotidiana. Se había anotado a dos clubes, uno deportivo y otro artístico, por lo que no tenía tiempo para nada más que estudiar al llegar a casa, comer y dormir. Pasaba más tiempo fuera que en casa y estaba teniendo la actividad que esperaba con ansias, conociendo y entablando amistades que tanto deseaba.

Había conocido a una niña que le parecía sumamente peculiar pues no era como las otras. Vestía ropa deportiva siempre y cada que podía lo retaba a cosas absurdas y extrañas como una competencia de comer panes o a correr alrededor de la escuela unas cuantas veces. Ella siempre estaba rodeada de niños y de una que otra niña que le hacía regalos, pero lo que más había notado era su desmedido interés por el profesor de logística, quien pasaba más tiempo fumando y quejándose que enseñando la materia.

A pesar de ello, era algo así como su amiga y si bien le fastidiaba más de lo que le agradaba, le gustaba pasar tiempo con ella. Su madre parecía complacida de que tuviera una amiga y siempre le incentivaba a que tuviera más amistades, que se divirtiera y que fuera a casa de ellos. Aunque le llamaba la atención el que ninguno pudiera ir a su casa. Si bien su madre estaba de acuerdo con que fuera a las casas de ellos, siempre ponía excusas para que no fueran a la suya.

—Pero ¿Por qué? ¿Qué hay de malo con la casa?

—Es que necesitan supervisión y con tu padre casi no estamos.

No era una mala razón, pero se le hacía pura excusa, pues los días que ellos no trabajaban tampoco podían y siempre decía que estaban cansados y que querían tranquilidad.

Ese día no había tenido que ir al club de arte, por lo que volvió antes de la escuela. Estaba un poco exhausto porque era semana de exámenes y si bien era inteligente, estudiar también lo cansaba un poco. Entró a su casa dejando sus zapatos de calle en la entrada y corrió por la casa en medias. El ruido de algo rompiéndose lo alertó y se detuvo precipitadamente. Provenía del despacho de su padre.

Corrió escaleras arriba dejando sus cosas tiradas en el trayecto y entró de forma abrupta y poco consciente al despacho. Allí estaba su padre lanzando cosas de forma violenta. Por extraño que pareciera, no tuvo miedo cuando corrió a abrazarlo por la espalda, a la altura de la cintura, para detenerlo.

Su padre se sacudió intentando deshacerse del niño, cosa sin éxito. Tomó una de las muñecas del niño y la apretó fuerte, obligando a Ren a soltarse por el dolor. Su padre tenía una mirada escalofriante, pero Ren aun así le hizo frente y se quedó allí. Su padre respiró profundo y le señaló la puerta.

—Largo.

—¿Qué te ocurre? —el niño ignoró la orden, haciéndole frente.

Sasuke parecía preocupado y un poco perturbado. El teléfono estaba partido a la mitad y los papeles estaban desparramados por todas partes. La llamada previa había hecho de él, un hombre que trataba de mantener la calma y la mente fría, en algo lleno de odio y pensamientos oscuros, rayando a homicidas.

—Vete, no volveré a repetirlo.

La advertencia no pareció llegar al niño que dio un paso hacia él. Sasuke retrocedió uno y ante su extraña paranoia, la sensación de encierro y asfixia, trató de mantener alejado de sí a su hijo. Lo intentó, de nuevo pidió que se largara y ésta vez no escatimó en palabras crueles y duras, de desprecio y odio hacia el niño que parecía cada vez más perturbado ante las declaraciones de su padre.

Sabía que no era objeto de devoción de su padre, pero lo que había dicho había herido y matado el poco amor que mantenía aún por él. Entonces la furia comenzó a ganar lugar y mientras su padre parecía asustado y aterrado por no tener el resultado que esperaba de su hijo, el niño estaba llenándose de odio y una ira que comenzaba bullir por todo su cuerpo, quemando todo a su paso.

Luego de haberle dado un puñetazo en el abdomen a su padre y haberle gritado algo que le salió desde lo más profundo de su odio, se vio intentando recuperar el aliento con desesperación, pues su garganta se iba cerrando gracias a la mano de su padre apretándole con fuerza.

Se sentía desfallecer; boqueaba con fuerza intentando llenar sus pulmones que parecían a punto de estallar. Miró a los ojos de su padre y vio odio puro en sus pupilas contraídas; no lograba distinguir el color de sus irises ni de sus pupilas, eran de un negro mortífero que daba escalofríos. Entonces lo supo, allí moriría. No entendía muy bien lo que le gritaba su padre, pues sus oídos parecían haber estallado en ruido blanco y ya la fuerza se le estaba yendo del cuerpo. Sus ojos se cerraban y su última imagen sería la de su padre odiándolo.

De repente, el grito de su madre le devolvió el aliento y los gritos de su padre a la par mientras lo sostenía contra su pecho. Ese calor que había sentido una vez lo llevó al pasado y sabía de quien era, no era de madre. El traqueteo lo descompensó aún más. El pecho le dolía ante las presiones de su madre tratando de reanimarlo ¿estaba muriendo?

Lo último que le quedó de consciencia le permitió ver a su madre llorar y a su padre volviendo a romper cosas como si nunca hubiera pasado nada y estuviera metido en su problema anterior.


N/A: Hola, la realidad es que no iba a actualizar porque tenía que estudiar, pero la verdad me dio paja y me quería ir a acostar, solo que me jodieron para que subiera esto y pos acá estamos(?

Sepan chicas del grupo de wsp que las odio(? Okno xd

Gracias por seguir leyendo esto, no me odien por cómo se está desarrollando, lo había pensado así. Y no falta mucho, ya casi termina, creo.

Bai bai y nos leemos el próximo viernes si es que puedo actualizar porque estoy hasta la madre de cosas de la universidad y me dormí mucho, es decir, que colgué porque tengo una paja monumental de vivir.