Noté la presencia de alguien a mi lado y levanté con la cabeza con el seño fruncido, lista para gritarle a Edward que no molestara pero me llevé una sorpresa cuando frente a mi estaba el grupo completo de las CN.
- Hola Marie, ¿nos olvidaste? – preguntó Kendra.
- no chicas, y realmente lamento haberlas dejado así. Entiendo que estén enojadas pero yo no quise que se sintieran mal – les dije un poco asustada de sus miradas.
- estamos solas en el aula, al parecer no te enteraste que la profesora no venía. ¿Sabes que tu inútil poder no es nada contra los nuestros? – ante sus palabras me asusté, si mal no recordaba tres de ellas tenían poderes completamente inútiles (respirar bajo agua, hacer pelear a los hombres y leer la mente) pero las otras dos podían desarmarme en un segundo.
- se dio cuenta que está en problemas, no le gusta la idea de que la desarmemos.- dijo Stephanie leyendo mi mente. Con miedo hice lo primero que se me vino a la mente, me concentré en Victoria que era la que podía desmayar a las personas. Stephanie se dio cuenta pero no entendía mi razón, para cuando lo supo ya estaban desmayadas las únicas dos que consideraba peligrosas. Tampoco quería a las cinco tiradas ahí.
- ¿cómo demonios hiciste eso? – pregunto Kendra.
- puede copiar los poderes nuestros e intensificarlos. Es bastante hábil, pero nosotras sabemos tu debilidad… ¿acaso te dolió mucho el pelotazo? – se burló Stephanie mirando mi yeso con burla.
- no – respondí secamente y traté de caminar a la puerta pero ellas me serraron el camino – no les conviene molestarme, no les va a gustar que me enoje – les dije con los dientes apretados, no me gustaba las matonas.
- oh, lo lamento. Ahora te pondrás verde como hulk ¿no? – la vos de Kendra mostraba superioridad mientras hablaba, lo que me dio enfurecerme más.
- no – respondí cortante y al segundo estaban bañadas en agua fría. Aprovechando que no se lo esperaban, corrí a la salida y busqué por los pasillos a alguien, no importaba quien. Doblé en la esquina y choqué con alguien el cual abrasé asustada, pero en cuanto reconocí el perfume de hombre me di cuenta que si importaba si era alguien, prefería que me atraparan las CN a tener que hablar con él.
- ¿estas bien? – me preguntó al verme asustada y agitada.
- yo... sólo…- respondí sin aire.- las chicas de la noche me encerraron. Hay dos desmayadas y el resto están empapadas de pies a cabeza pero seguramente me están buscando. – al segundo se puso tenso y me rodeo los hombros con su brazo de manera protectora. Miró por el pasillo y vio a las chicas venir, pero ellas se frenaron al verlo y dudaron en avanzar.
- frénalas, domina sus cuerpos – cuando entendí lo que me las chicas se quedaron duras ¿cómo no se me había ocurrido antes? Sonreí feliz pero no hice nada mas, no me gustaba mucho la idea de acercarme a ellas. Edward notó que no hacía nada por lo que me apretó mas fuerte el hombro y les habló – no las quiero ver cerca de ella, es mucho más fuerte de lo que parece y yo puedo hacerles tanto daño que no van a reconocer sus propios cuerpos. Si las veo a menos de diez metros de ella les separo los ojos del resto de su cara, ¿entendieron?
Las liberé y ellas asintieron asustadas y se fueron, pero yo igualmente no me sentía bien, las piernas me temblaban y sentía el corazón acelerado. Miré a Edward agradecida pero entonces me calló la ficha de que yo había estado huyendo del todo el día por lo que me separé y caminé al patio ignorándolo olímpicamente. En cuanto llegué me acosté en un banco tratando de calmar mis pulsaciones o de tener control de mis propias manos, pero por alguna extraña razón no podía… entonces pensé en lo que leí una vez en un libro, capas estaba en shock. No lo pude averiguar porque perdí la conciencia.
- Me estoy preocupando, lleva una hora así. Si no despierta en quince minutos la llevo a un hospital – ese era Emmet sin lugar a duda.
- estoy completamente de acuerdo, verla ahí sin poder hacer nada me está matando – se quejó Rosalie.
- tranquilos todos, en unos treinta segundos va a despertar por lo que probablemente ya nos escucha – comentó Alice con su habitual tranquilidad.
- Marie, por favor despierta. Necesito ver que estas bien, hacelo por mi…- me rogó Emmet, realmente se notaba preocupado y por lo que había escuchado tenía razón, ¡¡llevaba una hora desmayada!!
- hola hermano mayor súper sexy– murmuré con vos pastosa mientras abría los ojos suavemente. A mí alrededor estaban todos mirándome felices de verme despierta.
Al parecer Edward me había encontrado inconsciente en el banco y me había traído acá, habían querido que despierte antes de llevarme a un medico ya que no sabían se avisarle o no a mis padres. En cuanto me contaron todo Emmet me levantó en brazos y me llevó al auto para llevarme al médico, según él estaba muy frágil. El médico de guardia me reviso y dijo que me había bajado la presión y junto con la adrenalina acumulada en el momento había causado el desmayo, que no era grave pero que si volvía a ocurrir debía hacerme análisis sobre el porqué de la baja presión. Los chicos no parecían satisfechos con el diagnostico pero me llevaron a mi casa quedándose a hacerme compañía mientras pasaba la tarde. Hoy era el segundo día consecutivo que me retiraba antes de la escuela por mala salud y los chicos lo notaban.
Hoy era sábado y mis padres estaban en casa, por lo que desayuné con ellos y respondí las preguntas rutinarias de los fines de semana… ¿Cómo estas? ¿La pasaste bien en la escuela? ¿Tenemos que firmar algo? Probablemente si les daba una nota de la directora diciendo que era un desastre no lo notarían. Cuando les dije que los chicos me pasarían a buscar para ir a el centro comercial no dijeron nada y me tendieron un par de billetes para que me compre algo, realmente odiaba que mis padres se interesen tan poco en mi pero me alegró un poco la idea de que la protección de Emmet lo nivelaba.
A las diez, el timbre sonó y Rosalie, Emmet y Alice estaban en la puerta con una sonrisa. Los abrasé a los tres, feliz de ver a los que consideraba parte de mi familia y me dispuse a salir pero Rose me frenó y entraron, yendo directo al living donde estaban mis padres. Al parecer planeaban pedirles que yo me quedara todo el fin de semana con ellos y yo volvería el lunes luego de la escuela, y vinieron juntos pensando que así lograrían convencer a mis padres, pero eso era estúpido porque mis padres hubiesen aceptado aunque se los hubiese dicho yo por mensajito de texto. Cuando se lo pidieron mis padres dijeron "ok" ellos me miraron sorprendidos, yo hice una mueca y fui a la salida directo a el auto, esta vez estaban los dos ya que no entrabamos todos en uno. Subí al descapotable porque no quería ver a Edward pero le pedí a Emmet que viajara en la parte de atrás conmigo, en ese momento necesitaba desesperadamente que alguien se preocupe por mi y él pareció entenderlo ya que cuando subió al auto me abrasó y comenzó a decir blasfemias contra mis padres pero a un volumen tan bajo que era imposible que yo entendiera una palabra. El viaje era de una hora y recién a la media hora Em dejó de murmurar cosas y me prestó atención.
- lo siento tanto, pero no puedo entender como unos padres pueden desentenderse tanto de sus hijos. Pero te juro que yo siempre voy a estar para vos y te voy a molestar como lo hace un padre. – me aseguró sonriendo.
- lo sé, confiaba en que eso sucedería – le respondí con la misma sonrisa pero luego me puse seria - ¿y sus padres? Nunca los vi y sé que no son todos hermanos.
- bueno, Jasper y yo lo somos. Yo tengo tu edad y él un año más, somos huérfanos desde que tenemos memoria y en cuanto descubrimos nuestros poderes nos escapamos de donde vivíamos y a los pocos días Alice nos encontró. – habló Rose.
- sí, los había visto. Nosotros si tenemos padres pero se asustaron cuando Emmet desintegró el sofá y Edward hiso volar los platos sobre nuestras cabezas por lo que se fueron. Nos quedamos con la casa y falsificamos un par de papeles para que crean que nuestros papás si están. No fue difícil, y ganamos la plata para comer cuando apostamos usando mi habilidad o Rose saca algo de dinero de un cajero, técnicamente ese dinero aún no es de nadie. – Se justificó al final. No lo podía creer, sus historias eran tan tristes que era una estupidez que yo me ponga triste por la mía. Me abrasé más fuerte a la cintura de Emmet.
- lo lamento mucho, no entiendo como alguien no puede quererlos. Yo los adoptaría a todos
- gracias, pero creo que sería mejor al revés. – rió Rose.
En el centro comercial hay unas docientas cincuenta tiendas y visitamos cada una de ellas comprando todo lo posible. Desde ropa, accesorios y maquillaje hasta videojuegos que querían los chicos; en el único local que me sentí extremadamente incomoda fue en Sweet Victoria, Alice me hizo entrar y no sólo que me compro dos pijamas nuevos (ella pagaba todo) sino que me buscó conjuntos de ropa interior, de distintos colores y muy atrevidos. Para cuando salimos mi cara estaba del mismo color que los labios de Rose, con su pintalabios "rojo pasión".
Comimos algo allí y seguimos comprando hasta que no quedó un local sin revisar por lo que fuimos a jugar a los bolos ahí mismos. Como nunca había jugado tuvieron que enseñarme, todos intentaron ayudarme, incluso un chico del juego de al lado pero Emmet, Edward y Jasper (que ahora era igual de sobreprotector que los otros dos) lo echaron con claras amenazas. Resultó que a pesar de ser pésima hice un poco de trampa moviendo la bola con la mente o dejando parados los de los otros, por lo que empatamos. Todo el viaje de vuelta escuché las quejas de Emmet y Alice que odiaba no ganar, pero la pasé de maravilla… este había sido el mejor sábado de mi vida.
En la casa Alice decidió que sería una pijamada en la cual veríamos películas hasta tarde, por lo que al llegar, mientras Jasper pedía pizzas, nosotras nos fuimos a poner nuestros pijamas nuevos. El mío era una remera de tirantes negra muy pegada al cuerpo y la parte del estomago trasparente y un short negro; en resumen era extremadamente sexy y me moría de la vergüenza a bajar pero al ver a Alice y Rose con cosas igual o más reveladoras que el mío decidí bajar. Primero bajó Alice, después yo… Emmet chilló y trató de cubrirme con algo para que Jasper y Edward no me vean, mientras que Edward me miraba con los ojos como platos y la boca acierta.
Gracias a todos por los reviews!! Me encantan sus comentarios y me alegra que les guste mi historia. Para mi no hay nada mas tierno que Emmet sobreprotector o Edward tratando de negar lo que siente, por lo que espero que disfruten y pronto subo otro cap…
XOXO, CamiMasen
