Comenzaré dándoles las gracias a todas las personas que han estado siguiendo la historia

Gracias: asukasoad, setsuna17, kokoro-chan O.O, aanneth, Ikamari, Katherune-Madness, DaniMoro16, asuka uzumaki, vicatoal, kariedu56, PolinSeneka y .

Gracias por darle la oportunidad a mi fic. De verdad, me hacen requete feliz sus comentarios tan bellos.

atte. Katary Kanae ^^


Capítulo 10: Y el botón funcionó cuando se le dio la gana…

Era Tsunade, quien venía a hacer personalmente para hacerle un chequeo a Sasuke para ver cómo seguía tras haberse despertado. Llevaba unas bolsas de sangre consigo.

- Veo que ya te sientes mejor.- dijo en cuanto vio al moreno en esa posición tan tranquila y despreocupada sobre la cama- ¿Cómo va la herida, Sasuke?

- Horrible. Esta cosa- apuntándose a la cabeza- ¿Por cuanto tiempo más tengo que tener estos corchetes?

- Mmm…- miró el reporte que colgaba desde la parte inferior de la cama – Por como sanas yo creo que unos cuatro días más.

- ¿Tanto?- dijo sorprendido.

- ¿Te parece poco? Una persona común tendría eso por lo menos una semana o dos. Sé agradecido por tener una salud tan buena. Hasta yo te la envidio.

- ¿Me envidias?- arqueó una ceja a la Hokage.

- La verdad no. Era para enfatizar la oración. Puedo curarme mucho más rápido que tú.

Tsunade se acercó a la estructura de acero de la cual colgaban las bolsas vacías de sangre para reemplazarlas por unas nuevas. Sacó de un pequeño mueble un frasco de alcohol, un poco de algodón y tomó de la aguja que colgaba de un tubo delgado, flexible. Procedió a desinfectar. Miró a Sasuke, regañándolo con los ojos y tomó sin previo aviso de su mano para introducir la aguja directo en su vena.

- ¡Ay!- se quejó Sasuke, sorprendido.

- El simple hecho de que se acabe la sangre no significa que te tengas que quitar el catéter. A la próxima llama a una enfermera.- y salió de la habitación.

- Maldita vieja…- dijo Sasuke, mirándose la aguja que había vuelto a su mano. Cómo la odiaba. No podía esperar para que pasaran los benditos cuatro días para irse a casa y descansar en su cama.

- Te escuché, Uchiha- se oyó del otro lado de la puerta. El sonido de sus tacones anunció el momento en que desapareció.

Sasuke no había reparado hasta entonces en lo que estaba pasando frente a sus narices. Sakura y Naruto se dedicaban unas miradas un tanto sospechosas.

- La temida mirada babosa atacó a Sakura ahora, ¿a qué se deberá?- pensó Sasuke.

Naruto estaba un tanto sonrojado y con la mano tras la nuca y Sakura se agarraba una muñeca tras la espalda. También estaba un tanto sonrojada por algo que Sasuke, por más que odiara, desconocía. Algo había ocurrido y no le estaba gustando por dónde se estaban yendo sus pensamientos. Se había acordado de la noche anterior y de qué habría pasado si Sai no hubiese interrumpido…

Sakura estaba más arreglada y ya no tenía esas horribles ojeras. Se había cambiado de ropa y su cabello estaba más arreglado. Naruto estaba en las mismas condiciones. Aunque no se le notaran tanto las ojeras como a Sakura, ahora no tenía ni rastro de nada. También estaba más arreglado y se había cambiado de ropa.

¿Cuánto tiempo habían tardado ambos desde que se había marchado Sakura al momento en que había despertado tras su desmayo? Unas, ¿cinco horas?

Tiempo suficiente para hacer algo de índole sospechoso...

- ¿Qué les pasa a ambos? ¿Por qué la cara de babosos?- dijo Sasuke molesto, volviendo a recostarse.

- Amm- Sakura no sabía por dónde empezar. Recordó lo que le había dicho Naruto cuando estuvieron en su casa y encima del sofá.

- Te amo tanto, Sakura-chan- dijo Naruto, mirándola a los ojos.

- Yo también, Naruto.- respondió Sakura, abrazándose al cuello del rubio una vez terminaron su acto encima de aquel sofá- Te amo mucho.

- ¿Tienes pensado contarle a Sasuke de lo de nosotros?- dijo juguetón.

- Podemos contarle en cuanto lleguemos al hospital si así lo quieres.

- Por supuesto. Para que se vaya acostumbrando a la idea.

Volviendo al tiempo actual, dentro de la habitación de Sasuke, éste se sentía un tanto incómodo a causa del aura que emanaban aquellas dos personas en frente suyo.

- Bueno, todo tiene una razón, Sasuke-kun- comenzó Sakura- La cara de babosos que tenemos se debe a que…

Alguien o más bien algunos entraron en la habitación, haciendo un gran alboroto. Sasuke automáticamente se cubrió la cabeza con la almohada. Nadie tenía por qué enterarse de su calva ni menos verla.

Eran Kiba, Ino, Shikamaru, Hinata, Shino, Chouji, Lee, Kakashi, Neji, Tenten y Sai.

- ¡Sasuke-kun!- era Ino quien por poco se lanzaba encima del susodicho si no fuera por Shikamaru- ¿Cómo te sientes?

- ¿Qué fue lo que pasó, Sasuke?- preguntó Shikamaru metiéndose las manos a los bolsillos y soltando un bostezo.

El resto de shinobis se agolpó, lanzando preguntas a diestra y siniestra.

- ¿Por qué te desmayaste?

- ¿Estabas bebido?

- Diablos, sí que consume sangre este bastardo.

- Es la juventud consumidora.

- Tengo hambre.

- Cuantas bolsas vacías.

- Ya te digo yo que es un puto vampiro, Neji.

Los recién llegados no paraban de hablar y volvían loco a Sasuke. Habían aparecido a solo perturbar su paz y además en esta situación no los aguantaba. Sakura estaba a punto de contarle algo importante y llegaban ellos. Tal vez otro día podrían interrumpir… dentro de unos cien años más. Cuando ya estuviera muerto y bajo diez metros de tierra.

- ¡YA!- gritó Sasuke, desesperado y levantándose de su cama. Tenía la mano derecha formando un puño para liberar tensión mientras que con la otra se cubría la cabeza.

- Sasuke…

- ¿Qué?- soltó furioso.

- ¿Por qué tienes una almohada en tu cabeza?- preguntó Kakashi, curioso.

- Me molesta el sol, ¿algún problema?

- Qué sensible, Uchiha- dijo Sai- Si apenas ilumina el sol afuera.

Estaba atardeciendo. Eran cerca de las siete treinta y los rayos del sol apenas llegaban a tocar la ventana de la habitación.

- Espera…- soltó Ino. Sospechaba algo- Si a Sasuke-kun lo golpearon en la cabeza…

- Y estaba por la herida aquí en el hospital…- continuó Shikamaru.

- Eso quiere decir que… - siguió Kiba.

Oh, oh.

- Sasuke, quítate la almohada.- dijo Kakashi acercándose al susodicho. Estiró una mano hacia el objeto sobre la cabeza y Sasuke le golpeó la mano.

- Que no. ¿Qué tanto quieres ver? Me molesta el sol, nada más- se dio la vuelta y caminó hacia la ventana, dándole la espalda a todos los presentes.

Para mala suerte de Sasuke, se le había olvidado un pequeño detalle con respecto de lo que llevaba puesto…

- Ey, Uchiha- le llamó Sai- Desde aquí tenemos una perfecta visión de tu retaguardia por si no te diste cuenta…

Sasuke trató de no inmutarse ante el comentario. Sentía la mirada de todos sobre su humanidad. Para ser más exactos; en su parte baja. Entrecerró los ojos, enojado.

- Y a mí qué. No tendrían por qué estar mirando mi trasero tropa de libidinosos.- se cruzó de brazos. Oh, sí. Orgullo Uchiha sólo había uno.

- Vaya sí que ejercita este bastardo- sin duda era Sai el que se atrevía a seguir hablando.- Ya quisiera tener yo un trasero de ese tipo.

Sasuke corrió un poco la bata para cubrirse atrás.

- Se me había olvidado que uno aquí era gay…- se dio la vuelta.

- No es cierto. Prefiero a las mujeres, pero cuando tienes una visión tan amplia y gratis como la que nos acabas de ofrecer… Tenemos el derecho de mirar, ¿o no?

Todos trataron de ahogar sus risas y tenían espasmos, causados por la escena tan cómica entre un Sasuke enfadado y un Sai pervertido y relajado.

Todos se divirtieron tras una hora de conversación colectiva. Hablaron de la fiesta, de los hechos ocurridos, del juego de la botella y de la borrachera de la cual Hinata no recordaba nada.

- Te hubieras visto, Hinata. Es la primera vez que actúas de una forma tan…- decía Ino.

- No-Hinata- soltó Kiba

- No puede ser… ¿No actué como stripper ni nada por el estilo?

- No, pero no te lo pensaste dos veces en lanzarte encima de Gaara en cuanto salió seleccionado para el reto.

- Uy, qué vergüenza…- se puso coloradísima.

Uno a uno se fueron marchando. Ahora solo quedaban Shikamaru e Ino. Sakura y Naruto conversaban animadamente con ellos. Siempre bajo la atenta mirada de Sasuke.

- Uy, mira la hora, Shikamaru- soltó de pronto Ino viendo su reloj de muñeca.- Es tarde, tenemos que irnos.

- ¿Qué tanto te urge, mujer?- dijo hastiado, Shikamaru. Todavía no quería marcharse.

- ¿Ya se te olvidó el compromiso de hoy?- le abrió los ojos, queriendo decir algo con la mirada.

Shikamaru captó en seguida y se acordó. Sonrió de lado y se sonrojó un poco.

- Ok. Nos vamos. Adiós muchachos- se despidió Shikamaru, tomando de la mano a Ino.

- Cuídate Sasuke-kun. Espero sanes pronto.- y salió de la habitación.

- Ahh- suspiró el moreno- Paz.

- ¿Qué hora es?- preguntó, Sakura.

Naruto miró el reloj que estaba encima de la cabecera de la cama de Sasuke.

- Las doce un minuto, ¿por qué?

- Es muy tarde, mejor vámonos para dejar a Sasuke-kun descansar.

- Estoy perfectamente bien. ¿No había algo de lo que querían hablarme antes de que llegara la turba?

- Te lo contamos mañana- Sakura miró a Naruto. Éste solo asintió ya que no había prisa en nada. Las cosas entre ellos ya estaban hechas y lo único que harían con Sasuke sería comunicarle que estaban juntos. Mañana a primera hora se lo dirían porque si se lo contaban ahora, lo único que conseguirían sería alterarlo.

- Nos vamos- se acercó al moreno para darle un cálido beso en la mejilla- Que descanses, hermanito.

- Adiós, Teme- y salieron de la habitación.

Sasuke se quedó pensativo por un momento. Su estómago rugió luego de diez minutos y frunció el ceño.

- Y no me trajeron estas enfermeras mi comida… ¿En qué estarán pensando? Con razón no viene nadie; mala atención o mueren pronto los pacientes de inanición.- buscó el botón para llamar a la enfermera y lo presionó- Comida, muero de hambre…- soltó el botón.

Pasaron dos horas y nadie respondía a su llamado. Cuando Sasuke perdía la esperanza y después de cinco llamadas más, entró una enfermera con una bandeja en donde había una gelatina sin azúcar, un té con endulzante y un pan sin sal.

- Esto es peor que no comer nada.- dijo molesto.

- Lo siento, Uchiha-san- respondió la enfermera inclinándose un poco en señal de disculpa.- Pero son las órdenes de Tsunade-sama.- salió de la habitación.

- Quiero mi cama… quiero mi habitación…quiero comida- cerró los ojos- quiero golpear a Naruto.- comenzó a comer.

Todos descansaban en Konoha a esas alturas. Era una hora tranquila en el que los grillos se escuchaban por todas partes y los faroles iluminaban las vacías calles.

Sakura había llegado finalmente, junto con Naruto, a la residencia Uchiha. Se habían distraído jugando como niños en un parque de juegos que estaba cerca del hospital y se les había ido la hora. Eran cerca de las tres y a Sakura se le había ocurrido la idea de invitar, inocentemente, a dormir a la casa a Naruto. Éste se sentía un tanto incómodo en cuanto Sakura le preguntó.

- No lo sé, Sakura-chan…

- Solo es dormir. No te preocupes.

- No es por eso…

- Relájate.- Sakura cayó en la cuenta de a lo que se estaba refiriendo el rubio y sonrió divertida- Sasuke no se dará cuenta. A menos que escribas en la pared- alzó las manos para enmarcar lo que iba a decir- "Uzumaki Naruto durmió aquí, ttebayo"

Naruto rió y aceptó, pero no muy seguro de la respuesta de la pelirrosa. Pronto se olvidaría de todos sus prejuicios. Los besos de Sakura lograban doblegarlo de una manera que no creía posible. Y le gustaba que ella fuera la que provocaba eso únicamente.


Me salió algo corto el cap pero si quiero seguir con la trama como es debido, tengo que cortarla hasta aquí.

Besos a todos mis lectores/as. No olviden los dulces reviews que me hacen tan feliz.

Nos leemos luego.

Katary Kanae