Ay, ay, ay…no sé cómo pedirles perdón por haber tardado TANTO en actualizar. No sé qué decir…las musas no me inspiraron en esta historia. Pero decidí que ya era hora de subir otro capítulo. No creo que el fic se extienda mucho más…de hecho, estoy considerando terminarlo el próximo. A no ser que me vuelva a inspirar, en cuyo caso me gustaría poder hacer quince capítulos. Les cuento que estoy trabajando sobre un oneshot de Dramione, y si les interesa Inception tengo un fic que estoy por terminar. Este no es un capítulo muy largo pero es uno clave, supongo yo…Bueno, disfruten
Disclaimer: todos estos personajes (y el mundo, obvio) como ya saben, son de la genia JK. Yo solo me divierto armando historias entre ellos.
Capítulo 9: Brotes de sangre y de amor
Dos años atrás, a Hermione le hubiera parecido inconcebible la idea de llevarse bien con Draco. Y sin embargo, aquel mes, las cosas parecían haberse puesto patas para arriba. Malfoy no solo había dejado de insultarla y de hacerle pasar malos momentos, sino que además, había comenzado a tratarla con respeto y con cariño. La Leona estaba segurísima de que eso se trataba, en gran parte, a todo lo que había sucedido en torno a la guerra Ella se había jurado a sí misma más de una vez no perdonar a Draco por todo lo que le había hecho anteaño pero esa era una promesa que no había podido cumplir. Hermione, una mujer racional, había empezado a dejarse dominar por sus sentimientos, y sus sentimientos iban en contra de lo que decía su mente.
Aquella última semana había sido de locos. Sprout había decido tomarles examen sorpresa, Flitwick quiso enviarles a hacer una redacción de seis pergaminos, y Boot le había pedido aumentar las clases a dos veces por semana. Hermione no alcanzaba a comprender la razón por la que Terry quería tal cosa: avanzaba muy rápido y parecía no tener problemas en entender lo que ella le explicaba.
Hermione atravesó las puertas de las mazmorras y caminó hacia la clase de Pociones. Slughorn había tenido la brillante idea de que cada uno trabajara por todo el cuatrimestre con la pareja que les había tocado unos días atrás, así que Granger se unió a Nott.
-Qué honor trabajar contigo por tercera vez seguida, Granger-sonrió Nott.-Supongo que ahora tendremos incluso más tiempo para hablar ¿no qué sí?-le preguntó. Hermione alzó una ceja e intentó ignorarlo-¡Se me acaba de ocurrir una idea brillante! Para que la charla sea más divertida, cada uno hará una pregunta.
-O sino, podemos concentrarnos en la poción que se supone que tenemos que ó.
-Oh ¡vamos! Sabes perfectamente que en esta materia se puede hablar…además, yo soy excelente en esto. Bien…mi turno: ¿por qué estás dándole clases de Transformaciones a Boot?
-Porque me lo ha pedido-respondió ella-De todos modos ¿cómo te has enterado?
-Ya te he dicho que tengo mis métodos…¿te atrae Boot?
-¡Pero es mi turno de preguntar!
-Oh, no…me has preguntado cómo me he enterado.
-Eso no va…
-Sí que vale. Anda, responde-sonrió.
-Demonios…no, no me interesa Boot. ¿Le has hablado a Luna?
-No, todavía no. ¿Y tú, lo has visto a Draco esta semana?
-Bueno, lo he visto en clases de Aritmacia, pero no hemos hablado-y con esa respuesta se dio cuenta de que extrañaba pasar tiempo con él. Giró su cabeza hacia donde estaba y se percató de que la estaba mirando. Ni bien hicieron contacto visual, Malfoy volvió a centrar su atención en la poción y en gritarle a Ron que no servía para esas cosas.
Theo la observaba con una sonrisa casi imperceptible en el rostro.
-Entonces ¿a qué estás esperando?
-¿Y por qué tendría que hablar yo con él?-espetó. Theo sólo se encogió de hombros-Si él desea hablar conmigo, entonces que me busque.
Draco y Ron también hablaban de lo suyo. Y eso era extraño, porque incluso Ron se sorprendía de no estar lanzándole un hechizo a Malfoy.
-No lo sé…ese tío, Boot, es muy raro. Pero Hermione siempre está dispuesta a ayudar al que se lo pida. Así que no, no creo que debas hacerte problema por ello.
-Sí, puede que tengas razón…-admitió.-Pero no lo sé, pasan demasiado tiempo juntos.-Ron rió por lo bajo-.¿Se puede saber de que te ríes, comadreja?
-No creo que pase más tiempo con él del que tú pasas con ella. Así que lo te lo diré del mejor modo posible: la única razón por la que no he intercedido entre ustedes, es porque notó que Hermione está feliz. Pero si me llegara a enterar de que vuelves a tratarla como la tratabas antes, le lanzaré un cruciatus. Aún si eso implica terminar en Azkaban. Hermione ya ha sufrido mucho ¿de acuerdo?
-De acuerdo…no he pasado mucho tiempo con ella estos días, de todas formas.
Ron supo que lo más sabio era dejar la conversación ahí. Se había tenido que auto-controlar para no llevar la amenaza a palabras mayores, pero le pareció necesario dejar las cosas en claro.
Harry, por otro lado, parecía seguir discutiendo con Blaise.
-No, recuerdo que el libro de Snape decía que aplastáramos estas cosas.
-No, estúpido. Estos no se estrujan. ¿No ves que son blandos?
-¡Aún así! ¿Puedes hacerme caso?
-Bien, bien…pero tú te haces cargo si algo sale mal.- Blaise aplastó el bicho que parecía querer escaparse de la mesa y aprovechó todo el jugo que salió de él-. Supongo que estabas en lo cierto…
-No respires sobre el jugo…te marearás.
-¿Otro consejo de Snape?
-No…-sacudió la cabeza-De Luna…ella me lo ha dicho.
-Ajá…Nott muere por ella. Aunque nunca le habló, en realidad…que tío extraño tengo de amigo, por Merlín.
oOoOoOo
Por fin era sábado. Malfoy había estado esperando ese día toda la semana y, en especial, toda la noche. Días atrás Theo y Blaise lo habían vuelto a forzar a tener una charla, dejándole en claro que no podía seguir escapando de sus sentimientos. Ya llevaba muchísimo tiempo huyendo de ellos y había decidido que sus amigos tenían razón. Sin embargo, no sabía cómo carajo hablar con Hemione y esa era la razón por la que había estado evadiéndola todos aquellos días. Temía que pudiera decirle, temía que Granger lo rechazara o le dijera algo que no quisiese oír.
Salió de su Sala Común y ascendió por las escaleras. Su corazón latía con fuerza debajo de su pecho, tan fuerte que tenía la sensación de que en cualquier momento se saldría de él. Nunca se había encontrado a sí mismo así de nervioso. Él siempre había sido el Príncipe de Slytherin, lo que significaba que conseguir mujeres no le resultaba dificultad alguna. Pero Hermione era distinta, siempre lo había sido. Sabía que la razón principal que lo había llevado a odiarla era no poder acercarse a ella, sentir que no tenía la posibilidad de estar a su lado. Sin embargo, las cosas habían cambiado, y ahora tenía una chance, por más remota que fuese.
Se dijo a sí mismo que en algún punto la situación no era tan terrible. Después de todo, Hermione había sido de las pocas personas que ignoró su pasado como mortifago.
-¿A qué demonios estás esperando, Draco?-le preguntó Blaise-Si no actúas rápido, alguien te quitara a Hermione.
-¿De qué demonios hablas, Blaise?
-Piénsalo…Hermione está bellísima, y no son solo tú y Boot quienes tienen ojos para ella ahora.
-Blaise tiene razón, Draco-dijo Theo con severidad-Si no haces algo rápido, te lo arrepentrás de por vida.
Y Draco no quería arrepentirse, quería ser feliz. Así que allí estaba, yendo a la biblioteca a buscarla para confesarse de una vez por todas. Pero cuando llegó, lo que vio le hizo sentir un retorcijón en su pecho y creyó quedarse sin aire. Odiaba a Boot. Lo odiaba de veras.
oOoOoOo
Hermione se sentó junto a una de las mesas de la biblioteca y esperó que Boot llegara. El Ravenclaw entró, sonriendo anchamente, y se acercó a ella. Sacó sus cuadernos y le mostró los ejercicios que le había mandado a hacer. Hermione tomó la hoja y reviso todo. No había ni un solo error, ni uno solo. Arrugó la nariz y lo miró fijamente.
-No entiendo por qué necesitas clases…parece que entiendes muy bien todo-le dijo, alzando una de sus cejas.
-Bueno…eso se debe a que eres una excelente profesora.
-Ya…-contestó ella. Empezaba a sospechar que había algo raro en la situación. Empezaba a pensar que Ginny tenía razón
-Hermione, solo te digo que uses la cabeza. Piensa, Terry Boot es de Ravenclaw y siempre se ha sacado excelente notas en todo. ¿Por qué le iría mal en Transformaciones?
-No lo sé, Ginny…le costará ¿quizás?
-Oh, anda…¿en serio? ¿Esa es tu respuesta?-bufó-De acuerdo, como quieras…si no me quieres escuchar, no me escuches. Pero después no digas que no te lo advertí.
-Parece que todo esto lo tienes bien…así que ¿por qué no comenzamos con la práctica? Un hechizo fácil para comenzar es el desvanecedor. Te resultará fácil porque algunos lo usamos en la sala Menestres ¿recuerdas?-él asintió-Bueno…una de las cosas más importantes en Transformaciones es la pronunciación, así que repite conmigo. Evanesco.
-Evanesssco.
-No, la ese tiene que ser más suave-sacudió la cabeza.-Evanesco.
-Evanessco.
-Más suave todavía.-le pidió.
-Evanesco.
-Muy bien.-lo felicitó. Boot la miró, se acercó a ella y la besó. Hermione lo apartó de una bofetada. Escuchó una voz a sus espaldas y cuando giró su cabeza se dio cuenta que se trataba de Draco que había alejado de ellos, dando zancadas.
-¿Qué demonios haces? ¿Has perdido la cabeza?
-Lo siento, Hermione…pero no sabía de qué otra manera acercarme a ti.
-¿Qué? ¿O sea que me has pedido clases solo para estar conmigo? ¡Eres un idiota! Pensar que Ginny me lo dijo, pensar que ella me advirtió que había algo raro. Y ahora, Malfoy está enojado.
-Me disculparé por haberte hecho pasar un mal momento-la observó-Pero no me disculparé por haber hecho que el cretino de Malfoy malpensara las cosas. No entiendo cómo puedes estar con él después de todas las cosas que te dijo, después de todas las humillaciones a las que te sometió.
-Eso no es asunto tuyo. Ahora, si me disculpas, debo ir a aclarar todo esto. Y hazme el favor de no acercarte a mí estos días.
-Como quieras…-se encogió de hombros.
oOoOoOo
Necesitaba descargar su furia, necesitaba desahogarse, y lo único en ese momento que podía sacarle la bronca era aquella pared. ¿Por qué? ¿Por qué Hermione tenía que quererlo a Boot y no a él? ¿Por qué tenía que besarlo en frente de todos, en la biblioteca? No debería haber sido Terry el que estuviese en ese lugar, debería haber sido él. Draco impulsaba una y otra vez sus puños sobre el muro de piedra, tiñéndolo de la sangre que brotaba de sus nudillos. Ignoró que estaba haciéndose daño, ignoró el dolor punzante que se había apoderado de sus manos y continuó golpeándolo como si se tratase de una persona, como si se tratase de Boot.
Hermione lo buscó y por fin pudo encontrarlo en el pasillo que daba a la Sala Menestres. Se acerco corriendo hacia donde estaba y dejó escapar un chillido de su garganta al verlo. Le gritó para que se detuviese pero él no hizo caso.
-¡Malfoy, detente!-le dijo. Draco continuó con aquella locura-¡Que te detengas, he dicho!-se acercó a él-¡Te lastimarás, tarado!-él parecía no escucharla, lo único que quería hacer era seguir descargando su fuerza sobre el muro. Lo tomó del brazo e intentó que parase pero fue en vano. El Slytherin se sacudió, se liberó de ella y continuó con lo que estaba haciendo-¡Malfoy, demonios, para, es una locura, mira como tienes los nudillos!
-¡Vete con Boot!-le dijo, continuando con su tarea.
Hermione se cansó de que hiciera oídos sordos, se cansó de que no la escuchará. Frenó su puño en el aire y lo obligó a que la mirase.
-Draco, detente, no hay absolutamente nada entre Terry y yo. Por favor, dentente- Malfoy le atravesó la vista con sus ojos grises.- ¡Mira lo que has hecho!-agregó Hermione, observándole los dedos.-Tendremos que llevarte a la enfermería- el rubo no contestó, siguió observándola-Vamos-quiso arrastrarlo pero él hizo fuerzas para quedarse en su lugar.
-Me has llamado por mi nombre-le dijo. Hermione pestañeó.-Me has llamado Draco-repitió.-Dilo de vuelta. Di mi nombre de vuelta.
-Draco.
Y entonces la besó. Hermione cerró los ojos cuando sintió a los labios de Draco apoyarse sobre los suyos. Malfoy la besaba suavemente, como si tuviera temor de hacerle daño. Y eso se debía a que en realidad, él nunca había estado con una mujer de esa manera. Sus besos eran siempre meramente carnales, besos que siempre estaban acompañados de toqueteos y llevaban a otra cosa, pero con ella era distinto. Quería disfrutar aquel momento, quería saborearlo. Llevó una mano hacia su nuca y la otra a su rostro. La mejilla de Hermione estaba caliente. Profundizó el beso el beso antes de separarse. La castaña respiraba hondo. Draco apoyó su frente sobre la suya y susurró "Hermione"
Sé que no es un capítulo ni brillante ni largo, así que les pido perdón a tod s por eso. Espero no haberlos decepcionado, y nuevamente les pido perdón por la cantidad de tiempo que tardé en actualizar.
Por favor, dejen sus reviews, saben que son muy imporantes para mí
Así que ¿muchos tomates? ¿o algo de flores?
