Holaaaa!! Bueno... actualicé bastante rápido ¿no? jaja =P y bueno, aca les traigo nuevo cap! espero q les gusteee! =) ahh y Muchas gracias por los reviews!! de verdad se los agradezco... jeje ya son 100 reviews, eso me pone feliiz! jaja =D mmm... bueno los dejo leer! espero q el cap sea de su agrado =)
Capítulo 10: El Jutsu Destructor
Ambos observaban la casa del anciano con atención. Estaba bastante destruida. La mayoría de los muebles, exceptuando una mesa, un par de sillas de madera y un futón, estaban completamente destruidos. Pedazos de madera, pertenecientes a los muebles, residían en varias partes de la casa. Hasta había algunos pedazos de vidrios rotos, seguramente de espejos y ventanas.
Por lo que pudieron ver desde donde estaban, la cocina no estaba tan arruinada como el resto de la casa. El final de la mesada estaba destruida, pero aún seguía sirviendo. Después de aquello, la cocina estaba intacta.
El anciano les ofreció asiento.
-Por favor, tomen asiento- les invitó, señalando las sillas de madera que estaban cerca de la mesa, en una parte de la casa que no estaba destruida.
Ellos asintieron y tomaron asiento.
-Antes de comenzar con la historia, iré a prepararles algo de té- avisó y se dirigió a la cocina.
La Hyuuga y el Uchiha quedaron en silencio. Ninguno pronunció palabra alguna. Cada uno estaba sumido en sus pensamientos. Parecían hacer eso muy seguido últimamente.
Los dos intentaban imaginarse qué clase de historia sería la que le contara el anciano, pero ninguno podía imaginárselo. Es que les era imposible pensar que aquella aldea indefensa, sin ninjas, sin importancia, ocultara un secreto, poseyera algún tipo de poder que le interesaría a Akatsuki. Para que a ellos les interesara, tenía que ser un poder muy importante.
La idea del Jinchuuriki podía ser, pero ambos estaban seguros que el único Jinchuuriki era Naruto y para eso estaban en aquella misión. Para averiguar sus planes contra Naruto y detenerlos antes de que puedan hacer algo. Pero al parecer, Akatsuki no estaba solo tras Naruto sino también que tras un extraño y desconocido poder.
También estaba la idea del Jutsu u objeto de gran poder. Esa idea, en este caso, tenía más posibilidades que la del Jinchuuriki. Tal vez, esa fuera la razón del ataque de Akatsuki, pero no terminaban de comprender por qué una aldea como esa lo ocultaba si no tenían protección alguna.
Ambos estaban tan sumidos en sus pensamientos que no se dieron cuenta cuando el anciano entró en la sala con una bandeja con tres tazas humeantes. El té estaba listo.
Posó la bandeja sobre la mesa y tomó asiento en el lado opuesto de Hinata y Sasuke. Carraspeó.
-bueno, antes de comenzar, déjenme presentarme- dijo el anciano- mi nombre es Takamine Ryo- se presentó- y ustedes son…
-Uchiha Sasuke- se presentó indiferente el pelinegro.
-Hyuuga Hinata- se presentó la Hyuuga- somos ninjas de Konoha- agregó.
-Sí, sí, eso he podido notarlo- les dijo el hombre con una pequeña sonrisa mientras señalaba sus bandas.- y veo también que ustedes forman parte de los Clanes más antiguos de Konoha- comentó.
Ellos asintieron.
El anciano fijó su mirada en Sasuke.
-Pero siempre pensé que el Clan Uchiha había sido exterminado hace algún tiempo y el único sobreviviente era el destructor del Clan- dijo con curiosidad. La mirada de Sasuke se ensombreció ante eso. No le gustaba recordar aquello. Su hermano ya no existía, había muerto, él lo había matado. Sabía que su hermano se lo tenía merecido después de lo que le había hecho a su Clan, pero luego de descubrir la verdad, vacilaba en aquél pensamiento. Después de todo, no lo había hecho porque quería, era algo que le habían ordenado y, además, lo había dejado a él con vida.
Quitó sus pensamientos de aquél tema. Era mejor no ponerse a recordar en aquél momento.
-No es tan así- respondió con voz monótona- yo soy el único sobreviviente, el que destruyó a mi Clan ya está muerto- respondió con voz fría. El anciano asintió.
-Bueno, mejor dejemos este tema de lado- comenzó- no estamos aquí para discutir nuestras vidas- finalizó.
Ambos jóvenes asintieron y esperaron a que el hombre comenzara.
Se quedaron varios segundos en silencio hasta que el anciano soltó un suspiro y abrió la boca para comenzar.
-Como supongo ustedes ya deben saber, ésta aldea no es un aldea ninja- les dijo. Ellos asintieron, dando a entender que lo sabían- bueno, eso no siempre ha sido así- dijo y ellos se sorprendieron. ¿Aquella aldea había sido una aldea ninja?- hace un par de siglos, cuando las aldeas y Naciones apenas comenzaban a formarse, existían ninjas entrenados en la Aldea Shikon, eran ninjas muy buenos y bien entrenados y todos protegían lo mismo: el mayor secreto de ésta aldea- dijo y quedó unos segundos en silencio.
Entonces sus teorías eran correctas. Aquella aldea poseía un secreto. Ahora les faltaba saber cuál era.
-Ese secreto no lo podía conocer nadie, ese secreto se tenía que mantener de esa manera hasta el final de los tiempos, era demasiado como para que alguien que no fuera de la aldea lo supiera- les comentó- sabíamos que nadie de la aldea intentaría algo, ya que se había hecho una promesa, un contrato inquebrantable cuando lo descubrimos- hizo una breve pausa- todos juramos proteger ese secreto, costara lo que nos costase, no importaba qué- fue interrumpido por Sasuke.
-¿Y cuál es ese secreto?- preguntó indiferente, pero por dentro sentía curiosidad, mucha curiosidad.
El hombre suspiró. Estaba bien decírselos, total, ya lo habían descubierto y además ellos podrían ayudarlos.
-Ese secreto es un poder, un gran poder- les dijo- un poder capaz de destruir a todas las Naciones y personas en tan solo minutos, un poder que nadie tendría que haber conocido- suspiró- nosotros lo nombramos el Jutsu Destructor- dijo y miró fijamente a ambos chicos.
-¿Y cómo fue que se enteraron de ese poder?- le preguntó la Hyuuga.
-Pues, la primera vez que se manifestó ese poder, fue hace mucho tiempo, cuando los ninjas aún existían, ese poder se activa y se guía por el odio, la ira y sentimientos que se le parezcan, pero cuando eso sucedió aquellos sentimientos no eran tan fuertes, así que no se logró destruir todas las Naciones, pero si causó estragos, arruinó aldeas, Naciones, asesinó varias personas, animales, pero no llegó a destruir todo- les contó- solo una persona llena de odio e ira es capaz de utilizar ese Jutsu, es por eso que juramos protegerlo, para que nadie que tenga esas cualidades arrebate nuestro Jutsu y decida utilizarlo para el mal- dijo y suspiró. Sus ojos verdes se opacaron ante el recuerdo.- pero todo se nos complicó cuando nuestro ninjas murieron y la Aldea decidió de entrenar ninjas.
-¿Por qué hicieron tal cosa?- preguntó Hinata con el ceño fruncido.- ¿Acaso no se dieron cuenta que de aquella forma les sería más fácil a otras personas robarles el Jutsu Destructor?- preguntó levemente agitada. Tenían que ser unos idiotas para hacer tal cosa.
-Lo sabíamos, pero creímos que así sería mejor- la miró a los ojos- luego de una guerra que se produjo entre las Naciones, perdimos a todos nuestro ninjas en la batalla y nuestra aldea quedó destruida y casi no pudimos reconstruirla- les contó.- años después de aquella guerra y cuando por fin pudimos reconstruir nuestra aldea, aunque la mayoría pensaba que ya no existía debido a la guerra, decidimos dejar de entrenar ninjas, quisimos mantener un perfil bajo, y así nadie se acercaría a nuestra aldea y eso funcionó durante un largo tiempo hasta ahora- suspiró derrotado.
-¿Y cómo funciona esto del Jutsu Destructor? ¿Lo tenían todo en pergaminos, elegían a alguien para que lo aprendiera?- preguntó Sasuke.
El anciano sacudió la cabeza negativamente.
-No, no, así no es como funciona- negó él- cada 70 años nace una persona que posee el Jutsu y que es el único que puede utilizarlo y hace 10 años nació esa persona- contó- y es a esa persona a la que los Akatsuki se llevaron, era mi nieto, ellos tienen a mi nieto y planean utilizarlo para lograr sus objetivos- dijo mientras finas lágrimas se agolpaban en sus verdes ojos.
Hinata y Sasuke sintieron pena por el hombre frente a ellos, aunque no lo demostraron.
Sasuke conocía ese sentimiento. El sentimiento de no poder proteger algo que se amaba. Como a él le había pasado con su Clan. Él no pudo ser capaz de proteger y salvar a todos los de su Clan. Se había sentido tan débil entonces.
Hinata fue la que habló.
-Pero como usted dijo, solo su nieto puede utilizar ese Jutsu, a menos que pueda extraerlo de él, pero no creo que sea posible extraer un Jutsu y no creo que ese Jutsu se pueda enseñar tampoco- dijo Hinata. El anciano asintió.
-Tiene razón, Hyuuga-san, solo mi nieto puede utilizarlo, pero sé que ellos harán algo para que Hiro utilice el Jutsu, no sé qué, pero estoy seguro de que harán algo, los he escuchado decirlo- les dijo y ésta vez las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas.
Hinata sintió un nudo en la garganta. Ese anciano le daba mucha pena y verlo llorar la hacía sentir mal. Al parecer no había cambiado por completo. Todavía quedaba algo de la antigua Hinata en ella y no sabía si tenía que alegrarse o no por eso.
-Pero ese Jutsu solo se guía por el odio y la ira ¿no?- dijo Hinata en un intento de consolarlo- y yo creo que su nieto no es mala persona ¿o me equivoco?- preguntó.
-No, no, claro que no, Hiro-kun es un gran niño, nunca ha lastimado a nadie- respondió secándose las lágrimas.
-Entonces no hay de qué preocuparse, ya que no serán capaz de utilizarlo- dijo Hinata con esperanza. Ojalá puedan encontrarlos antes de que pudieran hacer algo.
Ryo sacudió la cabeza negativamente. No era así. Ellos sabían cómo funcionaba el Jutsu aunque no sabía cómo se habían enterado.
-No, ellos saben cómo funcionan y no sé cómo lo averiguaron, no creo que mi querido nieto se los haya dicho, jamás lo haría, y yo sé que Hiro-kun jamás se enfadaría tanto y odiaría tanto a algo o alguien como para que el Jutsu se active, pero yo los escuché decir que implantarían algo en él, no sé qué, y que de esa forma el Jutsu se activaría- dijo llevándose las manos a la cabeza mientras más lágrimas caían por sus mejillas.
Ambos se quedaron pensativos. ¿Implantar algo el niño? ¿Qué podían implantarle? Una idea cruzó por sus mentes. Ambos se miraron sorprendidos. No, no, no podía ser ¿no? Era totalmente imposible. Bueno, por ahí no imposible, pero sí improbable.
Miraron al anciano y este los miró a ellos con curiosidad.
-Creemos saber qué es lo que piensa hacer Akatsuki- dijo Sasuke con frialdad. Su ceño estaba fruncido. ¿Cómo podía hacerle eso a un niño?
El hombre quedó asombrado ante sus palabras. ¿Sabían lo que harían? ¿Cómo?
-¿Cómo lo saben? ¿Qué es lo que le van a hacer a mi nieto?- preguntó inquieto. Quería respuestas. Quería saber.
Hinata negó con la cabeza.
-No podemos decírselo, por lo menos no hasta que confirmemos nuestra teoría- respondió Hinata.
El anciano agachó la cabeza. Entonces solo era una teoría. Aún no estaban seguros.
Se quedaron unos minutos en silencio hasta que Sasuke habló.
-Creo que será mejor que nos vayamos, tenemos que encontrar a los de Akatsuki, a los que se llevaron al niño- dijo Sasuke, dejando su taza de té ya vacío sobre la mesa y parándose. Hinata hizo lo mismo- ¿sabe quién fue?- le preguntó.
-No sé quién es, solo sé que era un muchacho de cabello rubio y largo que utilizaba arcilla y otro muchacho extraño que tenía una máscara- respondió.
-Deidara y Tobi- susurró sasuke. Pensaba que Deidara estaba muerto, pero al parecer no era así. Así que vería otra vez a Madara ¿eh? Esa era la verdadera identidad de Tobi, Uchiha Madara, pero no podía mencionarlo allí. Ni Hinata ni el viejo sabían de él.
-¿Los conoces?- preguntó Hinata.
-Si, peleé contra ellos en una ocasión- respondió casualmente. Hinata asintió.
-Antes de que se vayan, necesito pedirles un favor- dijo el anciano. Ambos lo miraron esperando a que continuara- por favor, no les digan a nadie todo lo que les he contado hoy, nadie más necesita saberlo y prométanme que no harán nada con Hiro-kun- les pidió, casi suplicó.
-Lo segundo podemos cumplirlo, lo primero no tanto- dijo Hinata- a la Hokage debemos contárselo, pero prometemos que solo a ella se lo diremos- prometió Hinata con una muy pequeña sonrisa en su rostro y dirigida al anciano. Éste suspiró aliviado.
-Está bien, a su Hokage pueden contárselo, pero a nadie más, por favor- aceptó Ryo.
Ambos jóvenes asintieron y empezaron a retirarse de la casa. El hombre los seguía por detrás.
Una vez afuera, Sasuke se dirigió al anciano.
-¿Sabe por dónde se fueron?- preguntó y el anciano asintió.
-Sí, por allí- dijo y señaló al bosque que había más adelante. Sasuke asintió.
Luego de agradecerle por la información dada, partieron hacia el bosque. Ahora tenían que encontrar algún rastro de ellos. Alguna huella, marca o lo que fuera les serviría. Pero ya habían pasado más de tres días desde lo ocurrido. ¿Habría quedado alguna pista? Pensaban ambos mientras saltaban de rama en rama. Pasaron varios minutos en silencio hasta que Sasuke le habló a la Hyuuga.
-¿Piensas lo mismo que yo sobre lo que intentarán implantarle al niño?- preguntó Sasuke observando a Hinata.
Ésta le devolvió la mirada y asintió con la cabeza.
-Sí y luego de que consigamos encontrar a esos dos y el paradero del resto de Akatsuki tendremos que avisar a la Hokage sobre la situación- le dijo- no importa lo qué él hizo, tenemos que protegerlo- dijo ésta vez mirando hacia el frente y con la mirada perdida.
Sasuke la miró por unos segundos más antes de volver su vista hacia el frente.
-Sí- fue lo que le respondió él y continuaron con su camino.
***
Mientras tanto, en Konoha, un muchacho de cabello rubio y ojos azul cielo caminaba por las calles con la cabeza gacha. Se podía notar en su mirada la tristeza y agonía que poseía.
Hacía días que no sonreía ni hacía cosas estúpidas como de costumbre. No se encontraba bien como para hacerlo.
Se sentía triste, culpable por todo lo que había hecho. Había intentado disculparse en varias ocasiones, pero ella jamás se lo permitía. Jamás había querido herirla de aquella manera. Jamás fue su intención que las cosas pasaran como pasaron. Él quería arreglar las cosas, solucionar todo. No quería que todo quedara mal entre ellos.
Tenía muy claro que la había lastimado hace años. Lo sabía muy bien y se sentía horrible por ello.
Hacía varios días que ella se había ido en una misión con Sasuke y no había podido disculparse, nuevamente en días. Y la última vez que lo intentó, ella no lo dejó. Y ahora no solo ella lo odiaba sino, estaba seguro, de que Sasuke también. Su mejor amigo, el amigo más importante para él, ahora lo odiaba. Pero él nunca quiso que las cosas fueran así.
Ojalá nada hubiera pasado de aquella forma. Así todos estarían bien y felices. Ojalá nunca se hubiera enamorado de Sakura. Ojalá nunca hubiera dejado de amar a Hinata. ¡Qué ganas tenía de que las cosas volvieran a ser como antes! Quería que aquellos tiempos felices regresaran, pero sabía que era imposible.
Él se había enamorado de Sakura y no podía evitarlo. Tenía que admitir que por ella sentía algo mucho más fuerte que lo que había sentido por Hinata. Por eso necesitaba disculparse y quería que ella entendiera, lo comprendiera. Él no había elegido dejar de amarla y enamorarse de otra persona, pero así había sucedido y por eso había perdido a dos personas muy importantes en su vida.
Ojalá Hinata pudiera disculparlo. Solo le pedía eso, que lo disculpara. Si no quería no tenía que volverse su amiga, aunque eso fuera lo que él más quería.
Lo mismo pasaba con Sasuke. Quería que lo perdonara. Él sabía que su amigo estaba enamorado de Sakura aunque nunca lo había demostrado. Sakura también, en algún punto, estuvo enamorada de él, pero sus sentimientos habían cambiado, al igual que los suyos.
Una lágrima traicionera cayó por su mejilla. Le dolía saber que había perdido a esas dos personas, quizá, para siempre. Pero él siempre tenía esperanzas, pro muy pocas que fueran. Él quería creer, pensar, que algún día lo comprenderían y serían capaces de perdonarlo. No solo a él, sino a Sakura también. Quien por cierto había estado más distante que nunca y él sabía la razón. Sasuke. Sabía que los sentimientos que alguna vez la pelirrosada tuvo por el pelinegro habían salido a flote una vez más, pero también sabía que ella ya no lo amaba como antes. Esos sentimientos habían regresado solo porque él también había regresado. Pero no era que ella volvía a sentir lo mismo, solo recordaba lo que alguna vez sintió, aunque ella no supiera eso.
Una pequeña sonrisa se asomó en su rostro y miró al azul cielo. Cuando Hinata y Sasuke regresaran de su misión, volvería a disculparse. Intentaría hacerles ver que él no tenía la culpa de que sus locos sentimientos hubieran cambiado tan drásticamente. Necesitaba que lo perdonaran. No podría vivir mucho con la culpa que sentía, pero él aún seguía manteniendo las esperanzas.
Nunca se rendiría por más dura que fuera la situación, las palabras de ellos, sus pensamientos…
Continuará…
se acabó el cap! xD aunque creo q de eso ya se dieron cuenta =P Bueno... ¿les gustó o no? espero q si! =) mmm ¿Qué tendrá planeado Akatsuki? Capaz que algunos ya lo saben o adivinaron =O pero bueno... eso lo sabremos en los proxs caps! =)
A mi me da lástima Naruto u.u ¿a ustedes no? Pobre... no fue su culpa, bueno, no fue toooda su culpa... uno no eleige de quién enamorarse u.u ¿lo perdonarán Hinata y Sasuke? Yo espero que sí! aunque eso todavía no lo sé, así que... xD jajaja... Bueno, voy a intentar actualizar pronto, las otras actualizaciones fueron lentas ¿no? y vi que por eso perdí a muchos lectores y también personas que dejaban comentarios u.u pero bueno, agradezco muuuucho a las personas que siguen leyendo la historia y la siguen comentando y también a los que recién empiezan a leerla y a comentar también!! =D esperemos que algún día recupere, sino a todos, a la mayoría de los lectores! =)
Voy a hacer lo mejor que pueda para actualizar un poco más seguido... la semana que viene ya empiezo las clases u¬¬ así que ya veré cómo hago para actualizar seguido!! =) Bueno... me voy yendo, espero q el cap les haya gustado y que dejen sus opiniones en un review =) Nos leemos en el prox cap!! se cuidan, besos, xauuuuuu...
