Buenos días, aquí estamos con las aclaraciones, pero antes recuerden cuando por fin rompieron el sello de Kagome sobre sus poderes, cuando Inuyasha la toma en sus brazos las marcas magenta en su rostro desaparecieron solo con ella tocarlo, estoy usado esa habilidad cada vez que los gemelos se preocupan, las marcas de sesshy aparecen y su requeteprotectora madre se las borra.

Otra cosa es que quisiera aclarar algunos malos entendidos jejeje. Como ya saben uso personajes de otros animes que son de mi agrado, Pero aquí quiero aclarar la confusión de los nombres entre el hijo menor de kagome y su amigo pervertido.

Kyoushi, su significado puede ser "Profesor" no estoy segura, si les soy sincera me gusto ese significado y me salte las reglas jajaja.

He usado el nombre de Yuuri, que según leí su significado es "prospero o prosperar", si me equivoco amen, no importa me gusta mucho.

Yuki Eiri nuestro guapo, frio y sexy escritor de Gravitation, tiene salvajismo y es capaz de matar si vieron el anime o el manga, de cierta manera es parecido a nuestro sesshy pero rubio jejejejeje, ya han notado que lo he puesto un poco pervertido… en el anime no es muy dado a las emociones pero le hace muchas cosas sucias el pobre shindou, tomo esa parte en consideración al plasmar su personalidad pervertida con nuestra Kagome.

Okey, ya basta… ahora traguen acido con lo que sigue mujajajajajaja.

CRUCE DE ALMAS

"Yo ya no estoy a tu lado, Y tu mi amado cuarto ménguate de luna…. haz dejado de ser necesario"

CAPITULO 9

Laboratorio GemLab, un mes después en la Oficina de Kagome.

-Me quedare en tu casa esta noche -dice Yuki entrando a la oficina donde kagome terminaba de organizar los datos de su última investigación.

-Tienes un hermoso pent-house de lujo, así que no lo harás -le responde Kagome girándose con las manos en la cintura mientras ve al joven de cabellos dorados sentarse en unos de los sillones frente a su escritorio

-Mañana te vas de viaje a Estados Unidos ¿Cierto? -le pregunta de repente el joven por lo que kagome eleva una ceja en interrogación- en la última cena que tuvimos con los Irie, Kotoko te presento a esos doctores que imparten clases de medicina en california y que te invitaron a dar una charla.

-Así es, me voy por cuatro días, tengo una conferencia sobre medicina natural antigua-responde kagome para cruzar los brazos sobre su voluminosos pechos- ¿Por qué? -pregunta con sospecha

-Los gemelos me pidieron que los llevara a mi finca y pensé en aprovechar ahora que no tenemos pendientes en la clínica o laboratorios -dice Yuki para kagome quedarse pensativa

-Espero que te comportes mientras estas con ellos -le dice kagome para quitarse la bata colgarla y después tomar su maletín con su laptop dentro, revisar su móvil y al ver que no hay llamadas perdidas guardarlo en su chaqueta, mientras pensaba que debía admitir que el chico se parecía mucho a miroku en sus perversiones pero era fiel y cuidadoso con sus amigos- vamos, cenaras en mi casa pero dormirás en tu apartamento de lujo señorito playboy

-En momentos como este, en verdad pareces una señora de 38 años -le dice Yuki para ganarse una mirada severa de kagome

-Te he dicho que no menciones mi edad -le dice kagome para después soltar un suspiro

-Estamos solos descuida -dice Yuki para ponerse de pie y arreglar su chaqueta negra sobre su camisa azul oscuro- por cierto estoy saliendo con una chica-comenta el rubio mientras le abre la puerta a kagome

-Oh, una chica... no un chico, interesante ¿Cómo se llama? -responde kagome saliendo de la oficina seguida de Yuki que cierra al salir para encaminarse hasta el ascensor.

-Asuna, es chef -le cuenta y durante unos segundos guardan silencio, cuando el ascensor llega al estacionamiento de camino hasta el Ferrari de Yuki, este le dice-la conocí en la fiesta que dio el Dr. Irie Naoki, en lo que tu charlabas con esos ancianos -esta aseveración le saca una sonrisa a la mujer.

-Otra conquista -dice Kagome para mirar a Yuki que va conduciendo- tu familia empezara a preguntarse cuando vas a sentar cabeza y yo estaré incluida

-Ya te pedi que nos casáramos pero no te decides -le dijo este mirándola muy serio antes de volver a fijar la vista en la carretera, recordando el anillo que le ofreció en la cena de su cumpleaños.

-Ya te dije que no sería justo para ti, pues no has encontrado el verdadero amor, yo si, por eso no puedo amararte de esa manera -le dice Kagome apretando fuertemente la mano con la que Yuki hacia los cambio de velocidades

-Por ahora te daré la razón, pero volveré a intentarlo mi querida miko… volveré a intentarlo -le dijo Yuki a lo que kagome sonrió soltando un suspiro de no hay remedio

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Al día siguiente en el Aeropuerto Internacional de Tokio

Kagome se puso de rodillas y abrazo a sus pequeños con fuerza. Podía ver las marcas de los gemelos en sus rostros, estaban preocupados, nunca antes se habían separados y esta vez por todo un continente por más de cuatro días.

"Sé que pienso que yo los sobreprotejo, pero la verdad es que ellos son los que me sobreprotegen y me vigilan" pensó kagome al ver los rostros de sus hijos muy serios y fríos "¡Mierda! Se parecen más que nunca al Lord, cuando ella hacía algo que al él no le gustaba"

-No hagan enojar a Yuki y compórtense -le aconseja está a los gemelos que asienten pero no dicen nada, mientras Kagome pone uno de sus pulgares sobre la frente de cada gemelo y borra las marcas magenta de su padre de sus rostros como venía haciendo desde que nacieron.

-Nos divertiremos mucho, deja de preocuparte -le dice Yuki para tomarla entre sus brazos elevarle el rosto y darle un beso en los labios- vete tranquila

-Está bien -dice esta para tomar su maleta y empezar a caminar hacia la puerta de abordaje.

-Es nuestra -dicen los gemelos al mismo tiempo provocando que Yuki suspire mientras le despeina los cortos mechones de cabellos plateados

-En serio niños… su concepto de posesión no deja de sorprenderme, es aterrador -dice mirando lo corto que Kagome había deja el cabello de los gemelos- su madre volvió a cortar su pelo

-Es que nos parecemos mucho a papa con el pelo largo -dice Yuu con el rostro serio

Yuki suspira y poniendo las manos sobre un hombro de cada niño los empujo a la salida del aeropuerto.

-Entonces su padre era muy guapo -dice Yuki haciendo que los gemelos lo miren asombrados, por lo que el rubio sonríe- ustedes mis niños traerán locas a las mujeres cuando sean un poco más grande, por ahora qué tal si vamos divertirnos un poco viendo chicas guapas y…

-Yuki, mama te dijo que te comportaras -le recordó Kyou

-Mama no se enterara del comentario -dijo Yuki ayudándolos a entrar en el mercedes- yo no se lo diré -miro a los gemelos a su lado- ustedes no se lo dirán

Los gemelos se miraron y sonrieron. Ante esto Yuki suspiro aliviado de que los niños olvidaran su control sobre su madre y su descontento por su viaje.

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EN EL SENGOKU

-Eso no te pertenece -dice la Inuyoukai dama de los perros demonios

-Lo sé, pero gracias a esto conseguiremos más poder del que nadie pueda imaginar-dice ese sujeto sujetando un colgante entre sus garras

-Dirás que serán sirviente de eso que tratas de regresar -dice la Inuyoukai delante de los guardias demonios que la estaban protegiendo

-Nadie puede gobernarme -dice el sujeto tocando el otro colgante en su cuello

-El tiempo les mostrara lo equivocado que están -responde a su vez la youkai- solo Inutashio podía controlarlo por eso fue sellado... no cometas un error.

Pero el sujeto le dio el colgante a su sirviente que portaba una máscara negra y juntos se elevaron al cielo hasta perderse.

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EPOCA ACTUAL

Estados Unidos, Hotel Four Season, California.

Kagome llevaba dos días fuera de su país y de una extraña manera se sentía ligera, si ignoraba esa sensación de abandono que la arropaba.

Sus charlas habían sido de mucho interés para los alumnos especializado en medicina natural y el entusiasmo de los asistentes le recordó como disfrutaba ella las lecciones de Jinenji sobre la tierra y las hierbas.

"Quien diría que estaría tan lejos de Japón… cuando años atrás pensó que su futuro no pasaría de una choza en una pequeña aldea del tiempo antiguo con su hijo" pensó la mujer tocando el cristal de la suite en la que estaba y por la cual miraba a los transeúntes. "Pero al final tuve gemelos y el futuro en esa pequeña choza se esfumo"

-Hubiera sido feliz en esa choza si no…-susurro kagome dejando caer la frente sobre el cristal para respirar profundo al tiempo que cerraba los ojos.

Ese intenso sueño de hacía un mes atrás fue demasiado… que tan profundo podían influir los recuerdos en alguien. "¿Qué estaba esperando?" pensó esta, porque debía reconocer que seguía esperando.

"Te marchaste ¿Recuerdas?" susurro esa voz ronca en su subconsciente otra vez

"El no volvió cuando lo necesitaste..." murmuro la voz como si estuviera a su lado hablándole y Kagome se puso tensa al recordarlo

"Cuantas veces llamaste por él en ese mar de dolor y desesperación" se escuchó el susurro en su oído derecho

"O cuando supiste que estabas a punto de morir… sola… totalmente sola" se deslizo la voz en su oído izquierdo haciendo que Kagome elevara la vista con los ojos abiertos de asombro mientras se alejaba del cristal y se giraba mirando a su alrededor.

Un viento frio la recorrió de pies a cabeza y llevándose la mano a su frente Kagome se dio un masaje en está, tratando de borrar la sensación de una sombra de dolor en su interior.

-Creo que… me dará una migraña -murmura está abriendo los ojos para mirar hacia el teléfono pensando en pedir una calmante, al mirar al baño decidió acercarse al botiquín… pero antes de llegar al espejo del baño el remolino con hilos negros dentro de sus ojos desapareció dejándolos vacíos otra vez.

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Así paso otro año y Yuki cansado de esperar por su alma gemela, como solían llamarla ambos amigos… se le declaro kagome formalmente.

La verdad de todo el asunto era que la adinerada familia de Eiri, le estaba presionando para que contrajera matrimonio con Kagome, esta que sabia y formaba parte de las andanzas del joven no estaba muy segura de aceptar su propuesta, claro que Yuki sabía de su relación fallida con cierto demonio, así que después que se conocieron y ganaron confianza ella le conto su historia. Aunque al principio se sorprendió y más al conocer a los gemelos, su chico americano-japones se volvió su amigo y confidente.

-Yuki, en serio -comenta kagome ante la insistencia del joven para que se case con él, mientras se quitaba la bata de laboratorio y la depositaba en la ropa sucia- no creo que sea sensato comprometernos, eres bisexual.

-Kag, sabes que tengo un año sin una pareja, no he estado con nadie solo para poder estar ahora frente a ti, he decidido que todo lo que soy sea para ti mi gran sacerdotisa... Además de que puedo decir que tú eres mi favorita, aunque me gusten los hombres -dijo Yuki para tomarla de la cintura y plantarle un beso en el cuello que le erizo los bellos a la pobre kagome.

-Esa información no te está ayudando a convencerme yuki -dijo kagome con voz cantarina para taparle la boca con la mano al chico dorado

-Además tu y yo tenemos química sexual... podríamos descubrir hasta qué punto puede llegar hacer erupción -le susurra este mientras saca la lengua y la pasa por la palma de la mano de la joven haciendo sonrojar- nos gustamos desde hace años y te he respetado siempre, pero ya es hora de seguir Kagome y lo harás conmigo porque no te soy indiferente... un solo paso más.

-Eso se llama años de frustración, Yuki. Además tu familia te está presionando para que te cases conmigo, lo sé porque tu madre no deja de llamarme y tu padre me dará de regalo de bodas un cinco por ciento de las acciones y diez para el primer nieto que le dé -dijo kagome seria- eso me molesto y se lo hice saber, ¡no puedo tener hijos Yuki…! entiendes… estoy segura de que sus intentos se detendrán después de la forma que les hable.

-Oww no sabía que estaba tan desesperados por la gran sacerdotisa, pero sabía que te molestarías cuando te hicieran las ofertas, se los dije pero no me hicieron caso-comenta este pensativo y con una gran sonrisa en el rostro pero al ver a que Kagome sigue seria... la borra.

-¿Y si estando conmigo encuentras a tu alma gemela...? sabes lo que esta va a sufrir al verte conmigo, puede que incluso se aleje sin decirte nada -le cuestiona kagome preocupada

-Es un riesgo... lo sé, tu eres la prueba de lo que sucede cuando encuentras a tu alma gemela y te deja, veo tu sufrimiento a diario kagome y aunque lo ocultas puedo decir que eso acabara contigo algún día, de cierta forma no puedo permitirlo, eres mi mejor amiga y además porque te he deseado desde que te vi hace siete años -dijo Yuki muy serio para bajar las manos a la cintura de kagome y pegarla al masculino cuerpo- te juro que si esa persona estuviera cerca jamás daría tal paso, sabes que lucharía por esa persona

-Claro que lo se Yuki -susurra Kagome acariciando la mejilla del hermoso chico mezcla japonés-americano- sabes que esta pasión que me consume, no es por ti ¿Verdad?, sino por cierto demonio, además de que aunque no lo aparente soy mucho más mayor que tu... Yuki tengo 39 años y tú solo 28 añitos

-Auoch, eso es un golpe bajo para semejante espécimen como yo, ya me canse de decirte que tu edad no importa, mírate pareces una jovencita de 25 años, será de mí que hablen cuando te vean a mi lado -dijo este para bajar la cabeza lentamente, dándole tiempo a kagome a retractarse- son muchos años conociéndonos... intentémoslo

-Prométeme que me dirás si aparece esa persona -le pide kagome acercando su rostro a esos jugosos labios

-Sino estas a mi lado, te enviare un mail -le respondió este con una sonrisa que kagome le devolvió

Luego sus labios se encontraron, fue un beso lento y luego sus lenguas se tocaron, se paladearon. Kagome puso sus manos sobre el pecho de Yuki y lo encontró duro pero no de músculos marcados como los del Lord, los acaricio y fue subiendo sus manos hasta enredarla en sus rubios cabellos. Yuki por su parte subió las manos hasta los pecho de la joven, tomo su peso y con suavidad le acaricio las puntas haciendo temblar a kagome.

-Debemos parar -susurro la joven respirando profundo y con un enorme sonrojo en las mejillas

-Oh no, nos vamos a mi apartamento -dijo Yuki para tomar la mano de la joven y su bulto

-Yuki... yo no... No sé -dice Kagome corriendo detrás de chico dorado

-Yo sé lo que tú sientes, lo amas.-dijo este cuando se detuvo frente a su Ferrari, le tomo el rostro a kagome en las mano y se miraron a los ojos- pero en verdad me gustas y te deseo, confía en mí, pequeña miko -kagome no pudo hablar "Lord" pensó pero descarto la imagen del demonio del Oeste y le asintió a Yuki

Media hora después llegaron al pent-house, al entrar fueron directamente a la cama, y se dejaron caer sobre las sabanas de seda gris mientras se besaban apasionadamente, rodaron sobre esta hasta que Yuki estuvo sobre ella, empezó a desnudarla sin dejar de besarla y cuando kagome intento evitar que abriera la blusa, la sujeto por las muñecas, levantando los brazos encima de su cabeza.

Sus suaves gemidos le animaban a continuar la exploración, y cuando por fin termino de desabrochar la blusa, libero sus pechos de su cautiverio de seda y encaje. Con suavidad fue bajando lentamente para con deliberada lentitud pasar la lengua por sus pezones, cuando por fin los tomo entre sus dientes y labios, kagome se arqueo involuntariamente hacia él, un movimiento que la puso en contacto con su duro miembro.

Mientras pasaba la lengua por el rígido pezón, con la mano libre acariciaba su estómago al mismo tiempo que iba bajando las manos para acariciar el interior de sus muslos, húmedo ahora. Sus gemidos se convertían en suspiros de placer mientras la acariciaba íntimamente con dedos expertos.

Estaba muy mojada y se tomó su tiempo, usando su experiencia y habilidad para que perdiera sus inhibiciones y confiara plenamente en él. Yuki dejo de acariciarla y elevo su mirada, durante un segundo esta lo miro con sus ojos vidriosos de placer y la respiración agitada, por lo que cuando este soltó sus manos, esta las dejo sobre su cabeza como una virgen en sacrificio. Con suavidad abrió sus piernas, tenía que probarla, esperaba cierta resistencia, pero cuando sujeto sus muslos con sus manos para someterla a la más dulce de las torturas, esta solo inspiro profundo y cerró los ojos. Estaba duro por ella, pero aun así siguió con su asalto penetrándola con sus dedos, saboreándola hasta que kagome alcanzo el orgasmo con una intensidad que lo dejo pasmado y más cuando vio las lágrimas deslizarse a través de los parpados cerrados de la miko,

-Ahora, por favor... -ese ruego fue la confianza que esperaba de su gran amiga, y se prometió no defraudarla, de modo que se incorporó y luego de colocarse un condón, metió las manos debajo de su trasero para levantarla.

Kagome elevo las caderas cuando Yuki empezó a entrar en ella, lo envolvía como un guante de seda y su miembro respondió hinchándose más

-Yuukiii...

-No pasa nada, relájate... tu cuerpo no ha olvidado cómo hacer esto. Relájate y déjame hacerlo a mi -dijo Yuki mientras volvía a besarla mientras se asentaba completamente en su sedosa cueva.

Empezó a moverse lentamente en un vaivén erótico que detuvo cuando casi estaba fuera de ella, y cuando kagome levanto una pierna para envolverla en su cintura... volvió a empujar y esta vez lo recibió hasta el fondo, sus pliegues dándole la bienvenida a las fuertes embestidas haciendo que la fricción de estás llevara a kagome a otro orgasmo que absorbió su miembro apretándolo hasta que no pudo aguantar y él se perdió dentro de ella.

A la mañana siguiente kagome miraba con gesto nostálgico el anillo de diamante amarillo en su dedo anular.

"Lord... ¡NOO!... No pensare en él" se gritó y reprendió esta por permitir que el rostro de él se colara en un momento tan decisivo como este. Por eso respira profundo y su cuerpo tiembla siendo abrazo por Yuki en ese momento.

-No pienses en él, estás conmigo mi niña- le susurra el chico dorado besando su cuello y lamiendo, causando que kagome aguante la respiración por lo bien que se sintió

-Yukii...-tartamudea kagome mientras siente el placer recorrer su cuerpo, pero luego el chico solo la abraza por la cintura dándole confort.

-Crees que los gemelos se molestaran -le pregunta Yuki después de unos minutos en silencio por encima del hombro, ya que kagome al igual que Yuki se encontraba desnuda solo cubierta por sus largos cabellos y sentada en sus piernas dándole la espalda.

-(Suspira) La verdad... es que no lo sé -dice kagome tapando el diamante con la otra mano- ¿Estás seguro de esto?

-Lo estoy -dijo este sin titubear - te importa si hablo con Kyoushi y Yuuri

-No... Inténtalo -dijo esta para girarse sobre las masculinos muslos y dejar reposar la cabeza sobre el hombro de Yuki cerrando los ojos para aceptar la realidad de lo que acababa de hacer.- Tengo miedo Yuki...

Mientras la abrazaba el joven monje sintió ese extraño frio que a veces estar al lado de la mujer le afectaba, por eso ignorándolo, cerro sus ojos acariciando su delicada espalda desnuda, sin percatarse de un hilo fino de color negro que se escapó de entre los parpados de Kagome y se evaporaba.

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EN EL SENGOKU

Frente a la gran fogata funeral Sango, Rin, Kohaku, Shippo, Kira y Aya decían el último adiós a la anciana Kaede.

-Ella estará muy triste cuando lo sepa -susurra una Rin de unos 27 años de pie al lado de un Kohaku en sus 30´s

-Aun conservas la esperanza de que vuelva ¿Cierto? -susurra el hombre

-Como dijo Kaede, esta barrera es una bendición y una maldición, está violando leyes naturales... -comenta una Sango de unos 42 años en un susurro

-La aldea empieza a deteriorarse por la sobrepoblación de humanos y demonios enfermos -comenta Aya la hija de sango de unos veinte y tantos, al lado de su madre- existe un desorden natural que debe ser corregido, eso es lo que decía Kaede antes de morir.

Al terminar el funeral todos se reunieron en la cabaña de Sango para cenar, y así comentar los por menores que azotaban las aldeas vecinas, las que habían sido destruidas y las que se habían unido a la de ellos.

-Entonces debemos buscar la manera de que los alimentos rindan, deberemos preparar más tierras para nuevas siembras -dice Kohaku al escuchar la escases que estaban sufriendo

-Jinenji dice que la tierra ya no es fértil para su hierbas medicinales, esto se está complicando -informa Kira preocupada mientras toma un sorbo de su taza de te

-Yo he decidido irme, no me necesitan aquí -dice de repente Shippo mirando su taza

-Tú también estabas esperando que ella apareciera en estos 9 años... pero has perdido la esperanza -dice Sango con una sonrisa triste- espero que regreses... algún día.

-Lo hare -dice Shippo con una mirada triste y semblante apagado.

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Al día siguiente de la pedida de mano de Yuki era domingo, Kagome se encontraba sentada debajo del árbol sagrado, la brisa soplaba y esta miraba como el sol se filtraba por las ramas y hojas... tan perdida... que no sintió a sus hijos acercarse.

-¿Mama? -dijeron al mismo tiempo los jóvenes Kyoushi y Yuuri deteniéndose frente a kagome, la cual bajo la mirada y ambos no pudieron ver más que oscuridad en los ojos de esta. Ambos pensaban que las imágenes de su madre en fotos con su verdadero color de ojos era imposible ya ellos solo la conocían de esa forma.

-Estabas pensando en el... nuestro padre -dijo Yuu y vio como los ojos de su madre se cristalizaron pero aun así esbozo una sonrisa- no es la primera vez que te veo perderte en tus recuerdos

-Sé que no podré olvidarlo (Suspira)... pero al menos trato de controlar la intensidad de su recuerdo -dijo esta para echarse al centro del banco y luego dar una palmada en señal a sus hijos de que se sienten a sus lados. Los gemelos casi eran del tamaño de la mujer por lo que al mayor, Kyoushi, sentarse, Kagome pudo cómodamente dejar reposar su cabeza en el hombro de su hijo

-Nosotros... ¿Nos parecemos mucho a él? -pregunto Yuu incomodo mirando sus garras con los codos apoyados en sus rodillas e inclinado hacia adelante… pero mirando a su madre de reojo.

-(Sonríe y los chicos lo notan) Entre los dos son su doble... Kyoushi aunque tus cabellos son de un plateado más gris, los de él iban hacia un plateado blanco como los de Yuu, Kyoushi tienes sus ojos dorados, -le responde kagome para dejar reposar sus manos sobre las jóvenes garras de sus hijos- lo extraño tanto

-¿No crees que ya es tiempo de que nos digas lo que sucedió hace quinientos años? -cuestiono el mayor Kyoushi con una seriedad tan impropia de él que sorprendió a Kagome pues se enderezo y miro a su hijo más revoltoso-... la verdad mama...