¿Qué hubiera pasado si Victoria tuviera poderes?
Capitulo 9
Me encontraba en el bosque, con la misma ropa con la que había salido de casa de Edward. Iba caminando sin rumbo hasta que al fondo vi una cabañada. Me acerqué y miré por una de las ventanas. El interior me sonaba mucho, era como si ya hubiera estado aquí, asique me armé de valor, y entré.
Lo primero que encontré detrás de la puerta era un largo pasillo muy oscuro. No se veía nada. Al instante un escalofrío me recorrió, y cuando quise dar marcha atrás para salir, la puerta había desaparecido y lo único que veía era oscuridad, asique seguí caminando de frente.
Entonces una pequeña luz apareció al fondo del pasillo y corrí hacía ella. La luz provenía de una puerta, asique cuando llegué me asomé despacito, y lo que vi me dejó... sin palabras. Yo ya había estado aquí. En un sueño, bueno, pesadilla. Era en la que Victoria aparecía y mataba a Edward.
No iba a permitir que le hiciera daño. No esta vez. Asique entré y me dirigí a Edward.
-Bella, no- dijo con voz ronca.
Eso ya me lo había dicho la otra vez. Era como si el sueño se estuviera repitiendo, pero yo iba a intentar que tuviera otro final.
-Edward, esta vez pienso sacarte de aquí- le dije cuando ya estaba a pocos centímetros de él.
-No, es peligroso- dijo en un susurro.
Me estiré he intenté quitarle las cadenas que le tenían atado, de las muñecas, tobillos y del cuello, pero como la otra vez fue inútil. Asique me di prisa, porque sabía que venía ahora, y me puse a buscar algo por la habitación.
En una esquina, tapada con una manta, vi la cuchilla de lo que parecía un hacha, asique a por ella que me fui de cabeza. Cuando la cogí volví al lado de Edward, y me preparé para cortar las cadenas.
-¿Qué vas a hacer?- preguntó en un susurro.
-Voy a intentar soltarte- y clavé el hacha contra las cadenas, pero nada, asique lo intenté varias veces más con el mismo resultado.
-Bella, dejalo, es inútil- susurro.
-No- rugí-, no pienso volver a verte morir en manos de esa loca vampira, esta vez no- y volví a mi tarea.
-Vaya, vaya, vaya, mira a quién tenemos aquí... otra vez...- me giré rápidamente y me contré con Victoria.
Me coloqué delante de Edward en modo protector, aunque la otra vez no resultara, pero no iba a acobardarme.
-Pero mira, la gatita sacó las garras. ¿De verdad piensas que vas a conseguir algo esta vez?- me preguntó burlona.
-No lo sé, pero lo que sí sé, es que no pienso dejartele a ti para que lo mates- la grité.
Entonces apareció delante de mi, me agarró del cuello, clavandome las uñas y me lanzó a la esquina dónde había estado el hacha.
Cuando intenté levantarme ya estaba enfrente de mi, cogiendome del pelo y tirando hacía atrás.
-Ahora tú, vas a sufrir lo que sufrí yo- me dijo con odio.
Se levantó y fue hacía Edward, le soltó de las candenas, y él calló de rodillas. Victoria le agarró del cuello y tiró hacia atrás.
"No, no, no, no", pensé desesperada.
Sabía que iba a pasar ahora, y no podía volver a verlo, asique me levanté y aunque sabía que era inútil, volví a agarrar el hacha y se la clavé a Victoria.
-¿De verdad crees que con eso vas a hacerme algo?- dijo con burla.
Sin soltar a Edward lo arrastró con ella para volver a cogerme y tirarme a la esquina. Lo siguiente que escuché fue el horrible chirrido, y mi grito desgarrador.
-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- grité con todas mis fuerzas.
Abrí los ojos que incoscientemente los había cerrado, y la imagen que vi me dejó helada. La cabeza de Edward estaba en el suelo, a pocos centímetros de mi, y su cuerpo tirado en a la otra punta de la habitación.
Me senté en mi lugar, me abracé las rodillas y mientras me balanceaba empecé a llorar.
-Bella..., Bella..., despierta- escuché una voz aterciopelada, pero no podía moverme. Lo único que pude hacer fue levantar la cabeza que tenía entre las rodillas, para volver a ver a Edward en dos sitios difenteres de la habitación.
-Bella, mi amor, despierta por favor- volvió a repetir la voz.
Cerré los ojos y me dejé llevar por la inconsciencia.
Cuando los volvía a abrir estaba sentada en el bosque, en la misma posición en la que había estado minutos antes, y delante de mi estaba la imagen más perfecta.
Edward estaba en frente de mi, con las manos estendidas intentando tranquilizarme, y sobretodo, entero. Su cabeza estaba donde siempre. Encima de sus preciso cuerpo, asique no me lo pensé un segundo más y me lancé a sus brazos, dónde lloré.
-Ya está mi amor, ya está- dijo mientras acariciaba mi pelo-. Ha sido una pesadilla, ya está...
-Edward- lloré-, Edward- le abracé más fuerte-, estás bien, menos mal. Estás bien...- volví a llorar.
Después de lo que me parecieron horas, me separé un poco de él.
-¿Qué ha pasado?- le pregunté-. Se suponía que íbamos en el Volvo.
-Verás al poco tiempo que salieramos de mi casa, te quedaste dormida. Entonces empezaste a ponerte muy inquieta, y como no podía despertarte, paré el coche. Miré un momento por los espejos para asegurarme de que no venía nadie, y cuando me quise dar cuenta estabas saliendo del coche corriendo. Por suerte te alcancé rápidamente, pero cuando lo hice tenías...- señaló mi cuello, y rápidamente me puse la mano ahí. Noté un pequeño corte, como la otra vez-. No sé como te has hecho eso, Bella. No te diste contra nada. Simplemente apareció. Y bueno seguí intentando despertarte. Al momento gritaste y entonces te sentaste, metiste la cabeza entre las rodillas y empezaste a llorar mientras decías "no Edward, no, otra vez no". Menos mal que conseguí despertarte pocos segundos después. Lo que estabas soñando tendría que ser terrible para ver como te pusiste.
-Lo fue- dije en un susurro-. Ese sueño ya lo había... soñado.
-¿Cómo?- preguntó confundido.
-Sí, recuerdas la noche que te llamé porque había tenído un sueño que tenía que ver...- cogí aire- con tu muerte; pues lo he vuelto a soñar, pero esta vez se alargó más.
-¿Qué pasaba?
-Después de que Victoria te agarrara del cuello, sonó un chirrido, la otra vez desperté ahí, pero ahora no. Esta vez cuando abrí los ojos vi...- volví a llorar-, vi... estaba tu cabeza a pocos centímetros de mi, y el resto de tu cuerpo tirado en la otra punta de la esquina...- no pude continuar porque Edward volvió a abrazarme más fuerte
-Lo siento cariño, lo siento...- dijo angustiado.
-Ha sido horrible. Esta vez intenté cortar las cadenas con un hacha, incluso se la clavé a Victoria, pero eso no impidió que te matase.
-Ya está mi amor, todo a sido una pesadilla, no me a pasado nada- intentó tranquilizarme.
Me cogió en brazos y me llevó hasta el coche donde me sentó y me puso el cinturon.
Mientras que Edward rodeaba el coche, miré el reloj del salpicadero, y vi que había pasado dos horas desde que habíamos salido.
-Charlie, se estará preguntando dónde estamos- recordé.
-Tranquila, cuando te bajaste del coche corriendo le llamé y le dije que llegaríamos un poco más tarde porque había pinchado una rueda.
-Oh- no dije más. Me acurruqué en el asiento e hicimos el resto del viaje en silencio. Cuando llegamos Edward paró el coche, y yo me giré hacia él-. ¿Esta noche vendrás?, por favor, no creo poder pasar el resto de la noche sola.
-Claro que si mi vida, eso no lo dudes- dijo acariciandome la mejilla para acercarse y besarme con todo el cariño que tenía.
-Te amo- le dije cuando nos separamos, pero lo justo para apoyar nuestras frentes.
-Y yo a ti.
Nos terminamos de separar y Edward salió del coche para rodearlo y abrir mi puerta. Me ayudó a salir, pero cuando intenté dar dos pasos mis piernas perecían gelatina y casi caigo, menos mal que mi novio estaba ahí para cogerme. No lo dudó un momento, me cogió en brazos, yo me acurruqué en él, me llevó hasta la puerta, y llamó. Al momento apareció Charlie, y nada más verme se preocupó.
-¿Qué ha pasado?- le ladró a mi novio.
-Jefe Swan, no ha pasado nada, Bella está muy cansada, ha tenído un día muy largo. Si no le importa la dejaré en su cama.
-Oh- dijo Charlie, y se hizo a un lado para que Edward pudiera pasar-. Su habitación es...- pero no terminó de decir la frase porque cuando lo quiso hacer nosotros ya estabamos en mi cuarto.
-Dejaré el coche en casa y vendré corriendo. No tardaré mucho mi vida- dijo mientras me daba un beso en la frente. Se giró al armario y sacó un pijama que me dejó encima de la cama-. Te amo- susurró, y salió de la habitación-. Adiós jefe Swan.
-Adios- le dijo mi padre, y al momento escuché como se cerraba la puerta de la entrada y Edward arrancaba el Volvo.
Mientras tanto me cambié, y me metí en la cama. Poco después escuché unos golpes en la puerta.
-Pasa- susurré.
-Hija- dijo mientras entraba y se sentaba en el borde de la cama-, ¿a pasado algo?
-Nada papá, solo que he tenido un día largo, algo complicado, y estoy muy cansada.
-¿Quieres contarme?
-Pues... por encima... vuelvo a ser el centro de atención, he estado toda la tarde nadando en la piscina... y... hemos pinchado una rueda- no iba a decirle lo del enfrentamiento con Jessica y Lauren, que casi Emmett me ahoga, accidentalmente, y el ataque de mi pesadilla. Mi padre era más feliz si le ocultaba información y la cambiaba un poco.
-Bueno hija descansa. Me voy a dormir, buenas noches- dijo mientras se levantaba y salia de la habitación.
-Vale, buenas noches, papá- le despedí y me di la vuelta.
Poco después noté una brisa, abrí los ojos y ahí estaba el angel más hermoso del planeta.
-Hola- me dijo con una sonirsa.
-Ven- le dejé hueco para que se tumbara conmigo, abriendo la cama.
-Bella, pon las mantas, no quiero que te enfries- me dijo preocupado.
-Edward, me da igual, lo único que me importa es que estés aquí conmigo. Necesito abrazarte. Por favor. Te prometo que si tengo frío te echaré de la cama- intenté bromear-. Por favor- he hice la cara de cachorrito abandonado mojado que me enseñó Alice.
-Ven aquí anda- dijo negando divertido mientras se tumbaba a mi lado y nos tapaba-. Creo que voy a tener que hablar con Alice muy seriamente para que deje de enseñarte a poner esas caritas- dijo mientras me acariciaba la mejilla.
-No importa, con las que ya me ha enseñado, son suficientes. Funcionan- le dije mientras me abrazaba más a él.
-¿Estás más tranquila?
-Algo, pero no logro quitarme esa horrible sensación. ¿Sabes lo horrible que es ver a la persona que más amas en esa situación? Encima dos veces.
-Lo sé mi amor, no quiero imaginarme como sería verte a ti así. No lo soportaría- me dijo aprentandome más contra él.
-Edward, no quiero dormir, por favor, no dejes que me duerma, no quiero volver a tener otra pesadilla.
-Bella, tienes que dormir, mañana tienes que ir al instituto. Si no tuvieras que hacer finales te propondría no ir, pero...
-Lo sé- dije con resignación.
-Duerme mi amor, yo protegeré tu sueño.
-Eres increible- le dije y un bostezo apareció-. Te amo tanto.
-Como yo a ti mi vida.
Se agachó hasta quedar a mi altura y atrapó mis labios entre los suyos en un beso lentro y cargado de amor. Después de unos momentos no separamos y Edward empezó a tararear mi nana. No tardé mucho en quedarme dormida.
-Cariño- noté una caricia-, es hora de levantarse- susurró Edward en mi oído. Me removí y abrí los ojos-. Buenos días preciosa.
-Hola, ¿qué hora es?- pregunté estirándome.
-Las siete, voy a ir a casa a cambiarme y a por el coche para venir a recogerte. Charlie ya se marchó.
-Creo que deverías de dejar ropa en mi armario, así no tendrías que marcharte todas las mañanas- le dije en un puchero.
-Pero igual tendría que marcharme para ir por el coche.
-No si vamos en mi camioneta- le dije como si fuera obvio.
-Bella, si fueramos en tu camioneta tendría que despertarte dos horas antes.
-Oye, no te metas con mi camioneta- le di un pequeño empujón-, no va tan lenta, lo que pasa es que tu conduces como un loco.
Mi novio al darse cuenta que no tenía respuesta empezó a reír.
-Anda vamos, que si no llegaremos tarde. En unos minutos vengo por ti- dijo mientras nos levantábamos de la cama, y nos dábamos un pequeño beso. Cuando nos separamos Edward saltó por la ventana como cada día.
Los días pasaron, y así el viernes, el día que más temía, llegó. Hoy era el día que tendría que llevar mi carta de dimision al establecimiento Newton.
Después del instituto le pedí a Alice que me llevara ella a mi casa, para así luego yo poder ir en mi camioneta al trabajo.
-Bella, sabes que no hace falta que vayas tú, yo lo hago encantada- me dijo mi amiga mientras nos sentábamos en mi cama.
-No, Alice, quiero hacerlo yo, debo hacerlo. No puedo esconderme siempre.
-Muy bien, como quieras, pero si te echas hacia tras me avisas- dijo levantándose para irse.
Cuando se fue, me preparé para ir a lo que sería mi último día de trabajo. Cogí las llaves de mi camioneta, un paraguas, porque se había puesto a llover bastante fuerte y me puse rumbo a la tienda Newton.
Al llegar aparqué y entré como todos los viernes.
-Bella- me llamó la madre de Mike.
-Hola, señora Newton.
-Hoy no hay mucho trabajo, pero puedes ponerte...
-Señora Newton- la interrumpí-, no he venido a trabajar, he venido para presentar mi dimisión
-Bella, por favor, sé que lo que hizo mi hijo no tiene nombre, pero no te marches. Yo sola no puedo ocuparme de la tienda, y nadie va a querer trabajar aquí después de...- cogió aire-, por favor, no te marches. Te subiré el sueldo, te reduciré las horas, pero no te vayas.
En el momento que la señora Newton me empezó a suplicar me dio lastima. Ella no tenía la culpa de que su hijo fuera un sin vergüenza. Asique lo medité un momento.
-Está bien- suspiré-, seguiremos como hasta ahora.
-Oh, gracias, Bella, gracias- dijo mientras me abrazaba-. Si quires puedes tomarte el día libre, hoy no tenemos nada que hacer.
-Bueno, hiré a colocar las cajas del almacén, y después me marcharé.
-Vale- dijo y se fue a limpiar el polvo de las estanterías.
Mientras me dirigía al almacén decidí llamar a Edward para que no se preocupara. Habíamos quedado después en ver películas. Al segundo toque respondió.
-Hola, amor, ¿ya has hablado con la señora Newton?- preguntó.
-Emm... si...- le dije dudosa.
-¿Qué ocurre?
-Pues veras..., no he dejado el trabajo- le dije en un susurro.
-¿Cómo?- levantó la voz, dio un par de respiraciones para tranquilizarse y volvió a hablar-. Bella, habíamos quedado en que ibas a dejar ese trabajo...
-Lo sé, lo sé, pero he hablado con la señora Newton, y está sola, y me ha dado pena. Además no creo que pase nada por que trabaje aquí. Mike de momento no va a volver asique...
-No Bella, no quiero que trabajes ahí- dijo sin modo de discursión.
En ese momento me enfurecí.
-¿Pero sabes que pasa? Resulta que eres mi novio, no mi padre, y no puedes prohibirme que trabaje donde yo quiera.
Bella...- levantó más la voz. Se notaba que estaba muy enfadado porque nunca me la levantaba-, no vas a trabajar ahí, asique ahora mismo voy a buscarte.
-No, Edward, ni se te ocurra, porque no pienso dejar mi trabajo- le dije muy enfadada.
Entonces empezamos una discursión. Nosotros nunca discutíamos, pero hoy lo hicimos como nunca. Llegó un momento que me cansé de las opiniones de Edward y le colgué.
No sabía que se había creído, se supone que es mi novio, y tiene que apoyarme en lo que haga, no prohibirme que haga lo que yo quiera.
Después de eso, me puse a trabajar. Como me dijo la señora Newton no había mucho que hacer, asique después de colocar el almacén, me despedí de ella, y me dirigí a mi camioneta.
Cuando arranqué decidí no ir a casa de los Cullen, no creía que fuera conveniente viendo como estaban las cosas, asique decidí irme a mi casa.
La carretera se me estaba haciendo dificil de ver entre la lluvia que caía y que era de noche, no veía mucho.
Entonces todo pasó muy deprisa. Una sobra roja se me cruzó, por el susto di un volantazo, y con la lluvia las ruedas patinaron, sacandome de la carretera, cayendo por un terraplén que hizo que volcara, dando un par de vueltas. Cuando la camioneta paró no podía moverme. Noté un fuerte dolor en el costado y cuando me llevé la mano a la esa zona noté que tenía clavado un hierro. También me dolía mucho la cabeza, me estaba mareando por la sangre.
Tenía que pensar rápido, asique cogí el teléfono del bolsillo y llamé a Edward, pero no me lo cogía, asique lo intenté un par de veces más con el mismo resultado, incluso rechazandome la llamada.
Al siguiente que se me ocurrió llamar fue a Emmett, que me contestó al segundo pitido.
-Ey, ¿que pasa Bellita?- dijo.
-Emm- me costaba respirar-, ne...- cogí aire- necesito... que me ayudes...
-¿Qué pasa Bells, te has vuelto a caer?- bromeó
-Emm, por favor- necesitaba decirselo rápidamente, la cabeza no dejaba de darme vueltas-, Emmett, he tenido...
-No me digas que te has caído y necesitas que vaya a levantarte- volvió a bromear.
-Emm- tosí, y me dolió-. He tenído un accidente con la camioneta.
-¿Qué?- al fin pareció entender- ¿Pero estás bien?
-No Emmett, me duele mucho la cabeza, y tengo un hierro clavado en un costado, además de toda la sangre que estoy perdiendo.
-¿Has llamado a mi hermano?
-Si, pero no me lo coge- gimoteé, todo me dolía-. Emmett necesito que vengas.
-¿Dónde estás?
-Pasando el puente del pueblo, salía de la tienda Newton.
-Bella, escuchame bien- era la primera vez que le oía tan serio-, no cuelgues, voy a buscar a mi hermano, y quiero que sigas hablandome, ¿entendido?
-Vale- respiré con dificultad, y empecé escuchar ruido al otro lado del teléfono.
-Tú...- dijo Emmett-, Bella te ha estado llamando, ¿se puede saber que haces que no la respondes el teléfono?- le gritó enfurecido; nunca le había escuchado así.
-Emmett, ahora no quiero hablar, déjame solo- oí la voz de Edward.
-No, ahora tú y yo nos vamos. Bella a tenído que llamarme para decirme que a tenído un accidente con la comioneta, y tú en vez de ir a por ella estás aquí tirado escuchando música, mientras que ella está sola en mitad de la nada desangrandose- le gritó Emmett.
-¿Cómo?- dijo Edward gritando, muerto de preocupación, y volví a escuchar ruido-, ¿dónde está?, hay que avisar a Carlisle para que envíe una ambulancia.
-Está pasando el puente del pueblo.
-No...- se lamentó Edward-, en esa zona hay varios terraplenes, si ha caído por uno la ambulancia tardará el doble en llegar hasta ella- dijo preocupado-. Todo esto es mi culpa, no tendría que haberla gritado- se lamentaba.
-Ed, no es momento para lamantos, Bella nos necesita, vamos- le dijo a Edward-. Bella, tranquila, ya vamos para allá- me dijo Emmett-, Edward está avisando a Carlisle.
-Daros prisa- susurré-, tengo mucho sueño...
-Bella no te duermas, ¿me has oído?, no te duermas. Estámos llegando...
Entonces el movil se apagó avisando que me había quedado sin batería.
Pocos minutos después oí pasos y alguien que me llamaba.
-Bella, Bella- entonces la voz la escuché a mi lado. Giré mi cabeza con cuidado y vi a Edward con su cara muerta de preocupación-. Oh, Dios, Bella. Lo siento, lo siento- se lamentó.
-Ed...- tragué con dificultad-. Edward...
-Bella, ya estas a salvo, todo se va a arreglar- me tranquilizó.
-Me duele mucho...- lloré.
-Bella, escúchame- intenté presarle atención, aunque me costaba a horrores, lo único que quería era dormir-. Bella, tengo que sacarte el hierro, si lo dejamos más tiempo va a empezar a oxidarse y eso es peligroso para los demás organos. Lo voy a hacer muy deprisa, para que te duela menos- dijo mirandome a los ojos-. Confía en mi.
-Edward, yo confío en ti- suspiré-. Siempre.
-Emmett- le llamó Edward, y se acercó-, necesito que cuando saque el hierro aprietes la herida para que no se desangre- le dijo muy seriamente, y Emmett asintió-. Y sobre todo no respires- le advitió y volvió a asentir-. Vale, Bella, relajate- me dijo Edward, asique busqué sus ojos y me concentré en ellos. Al momento noté una presión en el lado donde estába el hierro, y algo frío. Entonces sentí como si algo me desgarrase, y de seguido las manos de Emmett apretanado.
-¡Ahhhhhhhhh!- lloré.
-Ya está, ya está- dijo Edward y me apartó el pelo de la cara-. Lo siento tanto Bella. Perdóname- me suplicó, pero yo no tenía cabeza para nada y le miré confundida-. Siento haberte gritado por teléfono, y no haberte respondido cuando me necesitabas...
-Ed...- le llamé con dificultad-, estabas enfadado...
-No- me interrumpió-, eso no justifica mi comportamiento. Siempre debo responderte el teléfono, siempre. Te he fallado...
-No Ed...- tosí-, no lo has hecho, estás aquí y es lo que importa...
Entonces de fondo escuche la sirena de la ambulancia.
-Amor, la ambulancia está llegando, tranqui...
Pero no conseguí terminar de escucharle porque el sueño terminó de vencerme, y la oscuridad me llevó con ella.
Hola, parece que Victoria volvió a protagonizar las pesadillas de Bella, y encima ahora este accidente, haber que pasa en el siguiente capitulo con Bella...
Espero que os haya gustado y me dejéis reviews.
Besitos =)
