Hola, gente bella y bonita.
Aquí, por fin después de un milenio sin actualizar, les traigo conti. Sé que he tardado mucho y en verdad lo siento, y bueno, después de debatirme mentalmente para escoger entre mis historias cual actualizar primero, me decidí por esta, porque para ser honesta es la que más había adelantado, pero no se preocupen, que pronto verán las otras historias y… Una sorpresa que traigo por ahí e.e
Y bueno sin más preámbulos ¡Disfruten!
Capitulo 9: Pactos (Primera parte)
Ira, celos y frustración era lo que sentía en esos momentos aquel joven. Él jamás imagino que alguien pudiera despertar en él los sentimientos más egoístas y posesivos que jamás pidiera tener y en ese momento sentía que su razón se desvanecía. Con su rostro que enmarcaba suma seriedad, se dirigió hasta Byakuya. –A partir de ahora puedo hacerme cargo -Ichigo le quito a Orihime de sus brazos, quien se encontraba dormida, entonces lo reto con la mirada y se retiro del lugar con la chica. Byakuya había notado todos aquellos sentimientos al mirar sus ojos y sus dudas acerca de la relación de ellos dos crecieron más.
-Disculpe señor Byakuya pero ¿Qué le ha pasado a la señorita Orihime? -pregunto Tatsuki al ver el estado en el que llegaba la joven.
-La encontré siendo atacada por unos delincuentes, pero afortunadamente llegué a tiempo y no paso a mayores consecuencias -la ama de llaves apretó los puños con furia, definitivamente el castigo que le había aplicado a Senna era poco a lo que se merecía. –Por favor, permítanos ofrecerle nuestro agradecimiento con nuestra hospitalidad.
-No es necesario, debo retirarme porque ya es demasiado tarde -Tatsuki y los demás hicieron una pequeña reverencia en señal de agradecimiento y el hombre se marcho.
Ichigo llego hasta su habitación y deposito a la chica en su cama; ella despertó y comenzó a gritar mientras lloraba. Ichigo se acerco a ella y la tomó en sus brazos para tranquilizarla. –Tranquila, nadie te hará daño -Orihime lo miro desconcertada, en esos momentos sus recuerdos estaban algo confusos, pero la cara de sus agresores estaban presentes y asustada se aferro al pecho de Ichigo a llorar mas. El chico la abrazo con fuerza y sintió una inmensa furia al imaginar la agresión que había sufrido la chica. –¡Tatsuki! -grito Ichigo al imaginar que se encontraría fuera a esperar ordenes de él. La ama de llaves entro rápidamente y miro con cierto asombro como el heredero abrazaba a la joven. –¿Qué paso con Byakuya y que te dijo?
-Se marcho y solo dijo que Orihime fue atacada, pero que afortunadamente llego a tiempo -el chico separo a Orihime de él y la recostó nuevamente en la cama mientras ella seguía llorando.
-Curen su rostro y prepárenla para dormir, esta noche quiero que duerma en mi habitación y luego quiero que vayas a la biblioteca para que me expliques que paso en mi ausencia -Tatsuki solo asintió a todo lo que dijo e Ichigo salió de la habitación.
Karin escuchaba voces y una de ellas era la de su hermana que preguntaba con desesperación una y otra vez "¿Por qué no despierta?" y de pronto sintió que alguien la tomaba de los hombros y la sacudía para despertarla. –Por favor Karin, abre los ojos ya, por favor hermanita perdóname, fue mi culpa -por supuesto que debía ser la misma Yuzu quien la zarandeaba de esa manera, así que poco a poco abrió los ojos y vio los ojos llorosos de su gemela.
-Por favor Yuzu, detente, ya desperté -Yuzu al ver que su hermana estaba despierta sonrió ampliamente y la abrazo con fuerza, haciendo que Karin gritara de dolor y Yuzu se alejara rápidamente de ella.
-¿Qué ocurre hermanita? -en ese momento Ishida se acerco a ella y comenzó a inspeccionar su brazo donde tenía un gran moretón.
-No te preocupes Karin, tan solo es un fuerte golpe que recibiste con la caída, con un poco de ungüento que te recetare te pondrás bien -Karin lo miro desconcertada, realmente no recordaba mucho, tan solo que iba corriendo tras de su hermana y luego no recordaba nada de lo que había pasado.
-¿Qué me paso? -pregunto desconcertada la chica, entonces Urahara se acerco a ella mientras lloriqueaba y también la abrazo, pero un fuerte golpe en la cabeza lo alejo de ella.
-Estuviste a punto de ser arrollada por un carruaje cuando saliste tras Yuzu, pero afortunadamente esto no paso gracias al sobrino de Rangiku Matsumoto -explico Yorouichi mientras se hacía a un lado para que la chica lo viera. El chico se encontraba en una esquina de la habitación con las manos en los bolsillos y su vista hacia la ventana. Karin no podía creer lo que escuchaba y sus mejillas no pudieron evitar enrojecer al imagina ser salvada por el "niño".
-¡Oh Karin! Fue tan romántico -Yuzu la miro mientras sus ojos brillaban y su hermana enrojeció mas por el comentario de Yuzu, sin saber que Toushiro también estaba sonrojado, pero no podían ver esto pues el chico se encontraba volteado.
-De-deja de de-cir esas cosas Yuzu y yo pues… Te agradezco mucho que me salvaras -Karin ladeo su rostro incapaz de ver a Toushiro, el solo recordar cómo habían peleado en la fiesta la hacía sentir muy incómoda. El chico volteo a verla y luego miro a los presentes, quienes solo esperaban escuchar lo que el muchacho diría, entonces se acerco hasta la cama donde estaba Karin.
-No tienes nada que agradecer y como veo que ya estás bien, yo me tengo que ir -el chico se despidió de todos los presentes y se retiro; Urahara salió de la habitación junto a él para acompañarlo hasta su carruaje, mientras que Yuzu veía a su hermana de forma picara.
-En verdad que fue muy romántico, mira que incluso se quedo hasta ver que despertaras y saber que estuvieras bien.
-¡Basta Yuzu! -reclamo la chica con la cara totalmente roja y Yorouichi e Ishida la miraron divertidos.
Nada, de nada había servido ir a la oficina de correos. La carta no estaba y ya le habían confirmado que esta no había llegado en ningún momento. –Te lo suplico Renji, necesito saber que estas bien -Rukia se abrazo a sí misma y veía por la ventana el cielo nocturno y para colmo su hermano aun no llegaba. ¿Qué lo habría retrasado? En ese momento escucho el relinchido de un caballo que la sobresalto. No había porque preocuparse, su hermano ya estaba de regreso. Salió de su habitación para su encuentro y el hombre fue atendido por sus sirvientes al verlo entrar.
-¿Qué haces despierta tan tarde Rukia? -pregunto Byakuya al verla entrar al recibidor.
-Perdón hermano, estaba esperándote porque estaba preocupada -Byakuya se acerco a ella y toco su cabeza acariciándola, un gesto que se le hacía bastante extraño a la chica pues su hermano no era muy afectuoso o de los que mostraran ese tipo de gestos.
-No hay de qué preocuparse, estoy bien y ¿aun no hay noticias de Renji? -la chica negó con la cabeza y aunque sabía que delante de su hermano debía disimular sus sentimientos hacia su protector, esta vez no se contuvo y mostro una inmensa tristeza y preocupación; por supuesto Byakuya lo noto, pero por su cabeza no cruzaba la idea de los sentimientos verdaderos de Rukia e interpreto que esto le afectaba porque después de todo Renji y Rukia convivían la mayor parte del tiempo y lo lógico es que ella se sintiera mal. –Tomare medidas drásticas, mandare a buscarlos -a Rukia se le ilumino el rostro al escuchar aquellas palabras de su hermano. Si Byakuya hacia eso, ella quedaría más tranquila, solo esperaba que Renji estuviera bien. –Ahora ve a dormir porque ya es muy tarde.
-Si hermano.
-Espera Rukia -la chica volteo a verlo desconcertada y Byakuya estuvo a punto de contarle lo que había pasado con Orihime; pero decidió dejarlo para el día siguiente, lo mejor era no alarmarla con eso, pues suficiente tenía con lo de Renji como para preocuparla más. –Nada, puedes irte -Rukia asintió y se fue a su habitación mientras que Byakuya se dirigió a su biblioteca, donde se sirvió una copa de vino y miro por el ventanal y a su mente vino el recuerdo de Orihime. No se explicaba porque, pero aquella chica llamaba inmensamente su atención, además de que cuando la vio tan indefensa, unas enormes ganas de protegerla y tenerla a su lado se apoderaron de él. Recordar como la joven se había quedado dormida en sus brazos mientras la llevaba de regreso a su hogar lo hiso sentir tan bien que tenía el deseo de acercarse a ella y tener la oportunidad de tratarla más, pero Ichigo estaba en su camino y estaba seguro que él no iba a permitir eso, pero ya se encargaría de que no le estorbara, además no por el hecho de que la chica se había quedado desamparada quería decir que el primogénito de los Kurosaki podía mandar sobre ella o eso es lo que pensaba él.
Ichigo se encontraba en su despacho sentado tras su escritorio y con la mirada clavada en Tatsuki, quien ya le había contado todo acerca de lo que había pasado mientras él se encontraba ausente. El joven heredero se levanto dando un golpe en su escritorio y le ordeno a la chica que trajera a Senna inmediatamente; la ama de llaves así lo hiso y Senna entro con un notable miedo en su rostro. –Déjanos solos -Tatsuki salió del lugar e Ichigo observaba a la mucama de manera fría. –¿Te das cuenta de lo que tu estupidez provoco?
-Le aseguro que mi intención jamás fue que a ella le pasara algo.
-¡No mientas! -Ichigo se acerco a la mucama y la tomo por el cuello apretándoselo. Senna lo miro horrorizada, conocía bien esa mirada, era aquella que poseía cada que cambiaba su personalidad. Ichigo la miraba con desprecio y rabia, la mucama trataba de zafarse pero le era imposible y cuando el chico vio que Senna se quedaba sin aire la soltó aventándola hacia el suelo. –Dime donde está, y más vale que esté vivo el animal porque de lo contrario te lo hare pagar muy caro, ¡Dime! -Senna gateo hasta estar en un rincón de la habitación, sentía como un inmenso miedo se apoderaba de su cuerpo, pero también una inmensa furia, pues odiaba ver a Ichigo de esa manera y todo por ella.
-… … … No se lo voy a decir -Ichigo arqueo una ceja mientras se acercaba poco a poco a ella. Senna no comprendía de donde había sacado el valor para haber dicho eso, pues en estos momentos era la otra personalidad quien dominaba a Ichigo.
-¿Te atreves a desafiarme? Muy bien, te sacare la verdad con azotes -el joven heredero salió de la habitación y llamo a Tatsuki para que llamara a Sado e inmediatamente Sado llego al cuarto para recibir y acatar las órdenes de Ichigo. –Quiero que ates a Senna en la bodega. El hombre obedeció y tomó a la mucama del brazo para llevársela a la bodega; al salir, Tatsuki miro desconcertada como Sado y Senna eran seguidos por Ichigo, quien en su rostro se le notaba furia y rabia, además de que en sus ojos se veía aquel brillo que a la ama de llaves advirtió que su otra personalidad estaba presente.
-Ichigo, ¿qué vas hacer? ¿Adónde llevas a Senna? -pero el chico no contesto y siguió su camino.
Al llegar a la bodega, Sado encendió una antorcha para iluminar el lugar que estaba totalmente oscuro y que con el candelabro que llevaba, no alumbraba mucho, luego tomó un par de cuerdas y ato de cada muñeca a dos esquinas a la mucama. Ichigo se acerco a ambos sirvientes con un fuete entre las manos, dispuesto a llevar a cabo su castigo.
-Es-espere señor, ese castigo es muy excesivo, solo dejémosle atada -dijo Sado al ver las intenciones de Ichigo. Sabía que era estúpido contradecirlo cuando el heredero se encontraba en ese estado, pero tampoco podía dejar que aplicara un castigo tan brutal.
-¡Aquí quien decide que se hace y que no, soy yo! ¡Si no quieres presenciar esto, entonces vete!
-P-pero… -Ichigo lo miro de una forma que Sado sintió un escalofrío recorrerle todo su cuerpo y que le helo la sangre, así que sin más salió del lugar sin protestar. Tatsuki miraba desde una esquina a Sado salir de la bodega y lo detuvo para preguntarle lo que pasaba. Cuando el hombre le conto, la chica se llevo una mano a la boca y entonces corrió hacia donde estaba Rinrin para decirle algo y luego corrió hacia la bodega, donde el joven heredero ya estaba a punto de darle el primer golpe a la mucama.
-¡Detente! ¡No lo hagas Ichigo! -Tatsuki tomó el valor para acercarse y tomar el brazo del chico para detenerlo. Ichigo aparto bruscamente a la chica y volteo a verla amenazadoramente.
-¡Sal de aquí si no quieres que te toquen a ti también!
-No lo hagas. Tu jamás has hecho algo como esto y además, en estos momentos Orihime te necesita, te quiere a su lado -Ichigo bajo la mano al escuchar aquellas palabras y su semblante cambio totalmente. Escuchar que Orihime lo necesitaba y lo quería a su lado, lo hicieron sentir como jamás se había sentido en mucho tiempo. Miro a Tatsuki de forma más calmada y aventó el fuete hacia un lado y desato a la mucama.
-Mas te vale que la hagas decirte donde está el animal, porque créeme que no volveré a detenerme -el chico salió de la bodega sin esperar la respuesta de Tatsuki y corrió hasta la mansión para dirigirse a su habitación; cuando llego y entro, la joven se encontraba fuera de la cama y ella al verlo entrar, sonrió y camino hasta él para abrazarlo.
-Pensé que te habías vuelto a ir -aquel acto tomó por sorpresa al chico, quién inconscientemente abrazo a Orihime y beso su cabeza. La joven de cabellos naranjas se separo un poco de él y lo miro a los ojos para luego sonreírle. –N-no quiero estar so-la -dijo la chica tímidamente y sus mejillas enrojecían al darse cuenta de lo que había hecho y dicho. –L-lo siento, yo no debí…
-Está bien, me quedare contigo si es lo que quieres -Ichigo tomó a Orihime en sus brazos cargándola para llevarla nuevamente a su cama, la chica se sonrojo aun más y oculto su rostro en el pecho del heredero para que él no lo notara. Una vez que la deposito en su cama, se acostó junto a ella y acaricio con ternura su mejilla donde tenía el golpe que le había dado aquel maleante.
-Eres una inconsciente, ¿cómo se te ocurrió salir sola y exponerte de esa manera? Si te hubiera pasado algo, yo… No se te ocurra volver hacer eso -la chica levanto la mirada y se sorprendió al ver que en los ojos de Ichigo había una preocupación e impotencia extremas. Orihime solo asintió y le pidió disculpas mientras de sus ojos comenzaban a brotar lagrimas.
-En verdad lo siento, pero es que Tsubaki…
-Sí, lo sé y puedes estar tranquila, ya que lo voy a recuperar -los ojos de Orihime detonaron un brillo de felicidad al escuchar las palabras de Ichigo y que de las cuales confiaba firmemente que el joven heredero le traería de vuelta a su pequeño amigo. La chica sonrió dándole las gracias y en ese momento cerro sus ojos quedándose dormida. Ichigo la contemplo y recargo su frente con la de ella mientras seguía acariciando su mejilla.
Cuando amaneció, Ichigo despertó repentinamente. Se había quedado dormido junto a ella sin darse cuenta; se levanto con sumo cuidado para no despertarla y se acomodo las ropas para después salir de la habitación y buscar a Tatsuki, la cual se encontraba en la cocina conversando con Ikumi. –¿Te dijo donde está? -ambas mujeres miraron al heredero cuando escucharon sus palabras y Tatsuki asintió diciéndole que Senna había abandonado a Tsubaki en el bosque atado en un árbol cerca del rio. –¿Senna sigue en la bodega?
-No, se encuentra en su habitación -Ichigo arqueo una ceja y salió de la cocina para dirigirse a la habitación de la mucama, la cual encontró sentada en la cama y llorando. Ella se sobresalto al verlo y se levanto con su rostro enmarcando una gran angustia y desesperación.
-Empaca tus cosas y lárgate, no quiero verte más aquí.
-¿Q-qué? Pero yo…
-¡Cállate! No quiero escucharte más -Ichigo saco de su saco un pequeño bolso y se lo aventó en la cama a la mucama. –Esa es tu paga por todos los años de servicio a esta familia, ahora vete -Ichigo salió de la habitación y Senna salió tras él.
-No me haga esto por favor, no tengo a donde ir.
-Eso hubieras pensado antes de hacer estupideces -Ichigo siguió caminando hasta que salió de la mansión, Senna lo alcanzo y abrazo por la espalda.
-Por favor… Ichigo -el joven heredero se volteó y la aparto de él con brusquedad, haciendo que cayera en el suelo mientras la miraba con despreció y furia.
-Te lo advierto, si a mi regreso estas todavía aquí, te juro que te sacare de la forma que te mereces -la mucama quedo en el suelo mientras lloraba con rabia. Ichigo monto en su caballo y este por orden de su amo comenzó a andar.
-¡Lo pagaras Kurosaki Ichigo, juro que lo pagaras! ¡Pagaras el haberme despreciado! ¡También ella lo pagara! -gritaba Senna golpeando con los puños el suelo mientras gritaba amenazas y blasfemias al heredero.
Mientras que dentro de la mansión, Orihime había despertado al escuchar gritos. Se levanto y se dirigió a la entrada de la habitación dispuesta averiguar lo que ocurría. Rinrin al estar pendiente de ella la vio salir y la detuvo. –¿Qué crees que haces Orihime? Vuelve a la cama.
-Rinrin, ¿Qué son esos gritos? ¿Qué ha pasado?
-Ah, eso, no es nada… I-Ikumi esta regañando a Keigo –Rinrin sonrió nerviosa y llevo a la muchacha nuevamente a la habitación.
-¿Estás segura que no es nada grave?
-Completamente, anda acuéstate -Orihime obedeció y volvió acostarse, no sin antes preguntar por Ichigo, a lo que Rinrin contesto que había ido en busca de Tsubaki. La joven de cabellos naranjas sonrió llena de felicidad y cerro sus ojos para quedarse dormida nuevamente.
Senna había terminado de empacar sus cosas y salió de la mansión, todos los que servían a la familia Kurosaki la observaban marcharse, ella miraba el suelo con profundo odio mientras juraba vengarse. –Senna , quiero que sepas que a pesar de todo, si hay algo…
-No quiero ni necesito de tu lastima, Tatsuki, no quiero la lastima de ninguno de ustedes. Juro que todos los que viven aquí lo van a pagar -dicho esto, Senna salió por el gran portal y mientras avanzaba se perdía de la vista de los demás. Cuando se encontró fuera de los terrenos y de todo aquello donde vivió, las lagrimas volvieron a salir de sus ojos, en ese momento un hombre montado en caballo la vio y se detuvo frente a ella.
-¿Le ocurre algo señorita? -Senna no contesto, tan solo se quedo contemplando aquel hombre. –A juzgar por el tipo de ropa que lleva puesta, yo diría que sirve a la familia Kurosaki ¿o me equivoco? -Senna negó y bajo la mirada.
-Ya no sirvo más a ella… Me han echado.
-El heredero no debió ser muy amable con usted al echarla, ¿verdad? -la chica volvió a negar y apretó los puños con rabia. Aquel desconocido sonrió con malicia y bajo del caballo. –Venga conmigo, estoy seguro que usted y yo podemos hablar de cosas que le pueden interesar -Senna lo miro dudosa y con desconfianza, pero por algún extraño motivo sentía que en verdad le convenía hablar con aquel desconocido.
(…) (…) (…) (…) (…) (…)
Muajajajajaja, ¿Qué les pareció este capi? ¿Quieren aventarme tomatazos por dejarlo hasta ahí? Perdón, pero este capítulo iba hacer demasiado largo y decidí dividirlo, y que mejor que dejarlo en una parte con demasiado misterio…
Y bueno, por ahora me despido y si no es mucho pedir les agradecería que me dejaran un review, a pesar que no lo merezco ;_;
