Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer.

NO ERES MALO, YO SÍ

Edward POV

Parpadeaba furiosamente mientras embutía mis cosas en la mochila. Intentaba desesperadamente que mis lágrimas no se desbordaran por mis ojos. Sin saber quién era el tío de Bella, lo odié con todas mis fuerzas, deseándola la más lenta y horrible de las muertes. Por su culpa mi ángel se marchaba. Y yo trataba de evitar eso.

El fin de semana había pasado como una exhalación a su lado. Hoy era el fatídico lunes. Y sólo faltaba muy poco para que Bella se marchara.

Mi diosa entró en mi habitación mientras seguía llenando mi mochila. Me miró confusa.

-¿Qué haces?-preguntó. Se acercó a mi y me cogió las manos entre las suyas, intentando que las mías dejaran de temblar.

-Tenemos que irnos-farfullé.

-¿Adónde?

-Tú y yo, juntos-expliqué. Las lágrimas ganaron la batalla y se deslizaron por mis mejillas-. Nos iremos a cualquier lado. Pero no te vayas, te lo suplico. No sé que voy a hacer sin ti.

Bella se puso de puntillas y me besó las lágrimas, limpiándolas con los labios. Luego me dio un casto beso con el sabor salado de mis lágrimas.

-No puedo hacer eso-rechazó.

Sus palabras me hirieron en lo más profundo.

-¿No quieres venir conmigo?-protesté débilmente.

-No es eso, tonto-me calmó-. No quiero meter en problemas a tu familia. Piensa en cómo les afectaría eso a Esme y a Carlisle.

-No te importaba mucho cuando ibas pegándote con Mike en el instituto-protesté.

Bella sonrió.

-No es lo mismo que vayan a hablar con la directora que con los de Asuntos Sociales-explicó-. No intentes ser tan rebelde y malo, Edward. Me gustas con tu timidez y tu inocencia. Además, no se te da bien. Están todos despiertos y no nos dejarían irnos. Lo mejor es que piensen que han ganado. Luego podré pillarles con la guardia baja.

-¿En qué estás pensando?-curioseé.

-Aún tengo que pulir un poco mis planes-sonrió con malicia.

-Eres una chica muy mala-dije con picardía.

Me incliné para capturar mis labios con los suyos. Al principio fue lento, pero mis labios se escaparon de mi control y atacaron los de Bella con necesidad y desesperación. Ella gimió y mordió mi labio inferior. Un gruñido ronco se escapó de mi garganta.

Bella se separó a los pocos segundos y me tendió el inhalador que había en mi mesita. Hasta ese momento que no había dado cuenta, pero mis pulmones ardían por la escasez de oxígeno. Respiré por el pequeño aparato y en un minuto mi respiración se tranquilizó.

En ese momento se oyó un carraspeo y los dos nos giramos hacia la puerta. Rosalie estaba allí, bastante avergonzada.

-Bella, ¿podemos hablar un momento?-preguntó.

Bella se deshizo dulcemente de mis brazos y me guiñó un ojo antes de salir con Rosalie de la habitación. No sabía que se traía Rose entre manos, pero tampoco parecía nada malo.

Con un suspiro, empecé a deshacer mi mochila.

Bella POV

-¿Qué ocurre, Rosalie?-pregunté con toda la amabilidad que pude. Ella y yo apenas habíamos intercambiado más de dos palabras en todos estos meses, pero ahora que mi tiempo en esta casa llegaba a su fin no quería estar a disgusto con nadie.

-Sé que no me he comportado correctamente, y por eso quiero pedirte perdón-se disculpó-. Sé que ya es tarde, pero eres la chica perfecta para mi hermano. Tienes genio, justo lo que le falta a él. He visto lo feliz que es a tu lado y me gustaría poder conocerte mejor. Seguro que seríamos buenas amigas. Aunque le hayas hecho un puente a mi coche.

Sonreí y me lancé a abrazarla. Esta casa había conseguido sacar a la dulce Bella de antaño, aunque aún estuviera mi parte problemática dispuesta a saltar en cualquier momento.

-¡Que alegría que os llevéis bien!-gimoteó Alice, que nos había estado observando desde la escalera.

Con un brinco se unió a nuestro abrazo. Cuando iba a abrir la boca para decir que me ahogaba con el pelo de Rosalie, un rugido se oyó en el pasillo.

-¡MIS CHICAS!

Los gigantescos brazos de Emmett nos envolvieron a las tres y nos alzó en el aire. Chillé cuando mis pies abandonaron el suelo. Jasper golpeó a su hermano en la nuca.

-Bájalas, las vas a aplastar-le ordenó el rubio.

Emmett nos soltó y Jasper se acercó y me abrazó.

-Ha sido un placer conocerte, hermanita-me dijo al oído.

-Bueno, bueno, pero sigue siendo mía-protestó Edward, que había salido al oír tanto ruido. Me rodeó la cintura con los brazos.

En ese momento se oyó el ruido de un coche y todo mi cuerpo se tensó. Pude sentir como Edward se ponía rígido. Nadie se movió mientras oíamos al señor Vulturi saludar a Carlisle y Esme. La madre de Edward nos llamó. Me metí en mi habitación para coger mi maleta. Miré a Edward, cuyo rostro estaba desencajado por el pánico.

-Relájate, todo irá bien-le susurré al oído, sin creerme yo mis propias palabras.

Cuando vi al señor Vulturi apareció de nuevo la Bella antisocial. Fruncí el ceño y mis puños se apretaron alrededor del asa de la maleta.

-¿Estás lista, Bella?-me preguntó.

-¿Usted que cree?-le respondí con desprecio. Vi de reojo la sonrisa orgullosa de Edward, él también había empezado a odiar a Aro.

Aro carraspeó, incómodo.

-Pues será mejor que nos vayamos-dijo, dirigiéndose a la puerta.

Esme se acercó a mí y me abrazó con fuerza.

-Mi pequeña-gimoteó-. Cuanto lamento todo lo que te ha pasado. Ésta casa siempre estará abierta para ti.

Cuando se apartó Esme, Carlisle me rodeó con sus brazos.

-Todo este tiempo te he considerado una hija-sonrió el doctor-. Aún me acuerdo cuando eras pequeña, un rollito de carne tropezando con todo. No sé si ya te lo han dicho, pero te pareces mucho a tu padre. Era igual de rebelde que tú, aunque nunca te lo dijera.

No pude evitar dedicarle la mejor de mis sonrisas. De pequeña había visto muchas fotos de mi padre y Carlisle juntos, y aunque había cambiado mucho, aún podía reconocer en el doctor al chico risueño de las fotos.

Por último me giré hasta la persona de la que más me dolía alejarme. Los ojos de Edward eran la más pura agonía, aunque intentó disimularlo con una triste sonrisa. Me acerqué a él y le planté un apasionado beso en los labios.

-Te echaré de menos-susurró Edward.

-Y yo a ti.

Me despedí de mis otros hermanos con la mano y me dirigí hacia el coche de Aro. Una vez dentro eché un último vistazo a la casa. Ahora mi corazón estaba en dos partes.

Una de ellas descansaba en la tumba de mis padres.

La otra se quedaba en aquella casa, junto a un chico con asma.

Pobre Bella, me da mucha penita.

Una pregunta: hay fanfics de otros países y he aprendido vocabulario que no sabía que existía (gracias) pero aún no sé que significa "nerd". ¿Es algo así como pijo? Agradecería respuestas.