Yay!~ Aquí yo con un nuevo capi, lo que todos estaban esperando: ¡USxUk!. Okey bitches, nos leemos abajo, nos las distraigo más ;3.
Un nuevo día en New York City, la reunión de la ONU estaba por comenzar, pero francamente pocos estaban preocupados por la situación global, preferían cotillear y/o pelearse por conflictos pasados. Ah que bella es la vida~…Pero centrémonos en un par de rubios, un inglés y un estadounidense quienes, como siempre, estaban peleándose…si claro, lo que nadie sabía, era que este par de rubios estaban saliendo en secreto. Siempre fue un secreto, hasta que…
-I love you, Artie~!-
-Shut up, Alfred. Alguien nos puede oír-
De verdad lo amaba. De verdad, de verdad. Pero Inglaterra no se dejaba querer, se escondía tras sus papeles y fingía leerlos, aunque supiese que le estaban mirando. Simplemente tenía miedo o…era demasiado orgulloso como para aceptar sus sentimientos.
Pero el color rosa disimulado en sus blancas mejillas denotaba lo contrario.
La reunión comenzó y nadie comentó nada acerca del extraño acercamiento que tenía Estados Unidos con Inglaterra. Excepto Francia, claro.
-Oh, mon cher!~ ¿No me digas que estás saliendo conAmérique?- Su "galante" tono de voz, alertó a las demás naciones, quienes de inmediato dejaron de hacer lo que estuviesen haciendo para mirar a la pareja de angloparlantes.
-¿¡Pero es que tú estás loco wine frog? I'm not hanging out with US! (¡No estoy saliendo con Estados Unidos!)- La mayoría de los presentes no se alteraron al escuchar la voz enojada de Arthur, sino que al ver su rostro pintado de un lindo color rojo.
-Really? ¡Pensé que estábamos saliendo, Artie!- La voz lastimera de Alfred sorprendió a muchos, aunque a Inglaterra no le gustó mucho su intervención.
-Bloody hell! I told you to shut up, damn it…(Bloody hell!* Te dije que te callaras, maldita sea)- Susurró, pero fue bien escuchado por las demás naciones del Reino Unido.
-¿Es eso cierto, England?- Un pelirrojo bastante alto, inquirió, era la representación de Escocia. Inhaló un poco de su cigarro para luego tirarlo al piso y pisarlo.
-Emmm…esto…I…-
-Yeah, dude! ¡Alfred es mi cuñado!- Australia se acercó feliz a felicitar a la recién anunciada pareja, acercándolos a ambos con sus brazos tras los hombros de ellos.- Hey, New Zealand! ¿No vas a felicitarlos?-
Arthur seguía como en trance, mientras que Alfred se reía y abrazaba a su "cuñado", Nueva Zelanda se acercó a felicitarlos bastante alegre, seguido de Wy, Belice y Jamaica. Los niños estaban muy contentos por las noticia de su ex hermano mayor. El ambiente estaba un poco más cálido e Inglaterra entre abrazos torpes agradeció por lo bajo, mientras era abrazado por Estados Unidos, quien seguía riendo.
No obstante, no todo es color de rosa.
-A ver, a ver, a ver, paren ya con su fiesta- North Ireland se acercó a pocos pasos de Escocia y los miró con desaprobación.
-Arthur, sabes que no está bien- Gales comentó al aire, pero no le miró a los ojos. Bien poco le importaba lo que le pasase a Arthur.
-Pues….-
-Pues, nada. Nos vamos- Escocia caminó enojado hasta Inglaterra y le tomó del brazo, obligándolo a caminar. Le seguían un enfadado norirlandés y un distraído galés. Arthur se revolvía y trataba de zafarse.
-Hey,¿¡A dónde vas? ¡Artie se queda!- Alfred bramó enfadado. Caminó directo hacia los países europeos y comenzó a alejar a Arthur de ellos. Todo era una conmoción.
Los latinos gritaban y avivaban la pelea, incitándolos a seguir, mientras hacían apuesta de quien podría ganar entre ellos mismos y el Bad Friends Trio. Los europeos no sabía si intervenir o quedarse donde estaban, por que cortaron por lo sano y no hicieron nada, quedando como meros espectadores y algunos como Austria y Suiza les miraron mal.
Arthur iba de aquí para allá entre gritos y empujones, soltaba un 'bloody hell!' de tanto en tanto. Mientras que North Ireland y Scotland trataban de llevarse a Arthur, Alfred se aburrió del tonto juego y de un tirón demostró su fuerza como país atrayendo a Inglaterra hacia su pecho. El rubio mayor se sonrojó.
Toda la sala estaba en silencio.
-England, debes venir con nosotros- Habló Irlanda del Norte, entre bufidos de cansancio.
-Si vienes ahora, no le comentaremos nada a la reina, Arthur- Escocia tocó su punto débil, Arthur amaba a su reina tanto como a su propia cultura y ver la completa desaprobación en los ojos de alguien a quien apreciaba como una madre era mucho para él. Guardó silencio.
-…Llamaré al chofer…- Gales sacó su teléfono móvil, indiferente.
-Yo…no-
-¿Um?- Los tres europeos le miraron, dos más interesados que el otro. La sala entera seguía la conversación como una telenovela mexicana.
-No iré- Arthur se colocó de pie, erguido, y tomó la mano de Alfred, quien estaba bastante sorprendido, pero recuperó la sonrisa pronto.
-Así es, Artie se queda conmigo-
-Well, si lo que quieres para nuestro Reino en un futuro es ser el estado 51 de este Yankee, adelante- Gales, Irlanda del Norte y Escocia se retiraron de la sala. Los dos últimos echando humos por las orejas.
Las antiguas colonias inglesas fueron donde Arthur a animarlo y alentarlo a no escuchar a sus hermanos. Estados Unidos se puso a gritar cosas sobre heroísmo y a discutir un poco con Rusia y México. Mientras Bolivia, Hungría y Japón preparaban una boda mental con noche de bodas incluida, Chile se acercó a Inglaterra.
-Ya tranquilo weón oh…si estos tan puro tratando de asustarte- Manuel le colocó una mano en el hombro y susurrando continuó- Si igual vo' sabi' que estoy en las mismas con el rucio del Diego-
Arthur sonrió.
-Thank you- Chile le guiñó el ojo sonriendo y se fue, seguido de un celoso rubio argentino. Arthur estaba más tranquilo, se despidió de sus ex hermanitos y se llevó a Alfred a su casa.
El camino estuvo bastante agradable, conversaban de temas triviales obviando la situación inminente a pesar de los fallidos intentos de Alfred por sacar el tema a flote. Aunque aún se podía sentir un poco la tristeza y preocupación de Arthur. Ya era de tarde y estaban recostados en el pasto del jardín del rubio mayor, mirando las estrellas.
-Estoy preocupado-Finalmente soltó Inglaterra. Alfred apretó su mano y sonrió.
-No te preocupes Artie, el héroe te protegerá de esos tontos- Su risa suave entibió un poco el corazón de Arthur.
-No es por eso – El rubio frunció el ceño, sonrojado- Me preocupa lo que diga mi reina-
-¿Solo eso? ¡Pero si ella te adora! –
-Sí pero…tú no sabes cómo son ellos Alfred, son capaces de contarle atrocidades-
-Ya lo creo, pero ella no las creerá… ¿O sí?-
-No lo sé…-
Se quedaron en silencio mirando el firmamento nocturno que Londres les ofrecía, estaban juntos ¿qué importaba lo demás? Trataron de alejar esos problemas de sus mentes y de relajarse en su estadía en la capital inglesa. Un par de mariposas les hicieron compañía jugueteaban a su alrededor contentas y brillando. Sonrieron.
Subieron las escaleras de la hermosa casa estilo victoriano, abrieron juntos la puerta de la habitación, se cambiaron y recostaron. Podían mirarse eternamente y sentirse llenos, tocarse las manos y sentir el cielo, pero lo que más les gustaba era besarse dulcemente y mirar los ojos del otro, como reflejo de su puro sentimiento. Siempre era perfecto.
-Artie…-
-¿Yes…?-
-I love you-
-I love you too, Alfred-
Después de eso se quedaron dormidos, no necesitaban demostrarse su amor de forma carnal, solo les bastaba estar juntos y ya. A veces, muy frecuentemente en realidad, las pasiones se desataban, pero esta noche no. No estaban con los ánimos suficientes.
La mañana apareció de a poco sobre la capital inglesa, los cielos londinenses estaban nublados, como casi siempre. Arthur se despertó a eso de las 8, pero al hacer frio fuera y estar tan calentito en el abrazo de Alfred no quiso levantarse. 'Shit' pensó '¿Desde cuándo soy tan dependiente de Alfred?'...Se sonrojó.
-¡Yawwn!~ ¿Artie?- Alfred se despertó y se frotó un ojo, sin soltarse del abrazo del inglés.
-¿Sí?-
-¿Qué hora es?-
-Son como las…-
Pero Arthur no pudo terminar la oración, ya que su puerta se abrió de golpe, mostrando a sus tres 'hermanos' y a dos guardias reales, quienes le miraron sorprendido. Se incorporó apresurado y se arregló bien la piyama, a su lado, Alfred se colocó sus lentes y les miró feo.
-Perdonen por interrumpir, pero venimos a darles un aviso- Habló North Ireland, con una cínica sonrisa en su rostro.
-…T-The queen wants to s-see you, Mr E-England (La reina quiere verlo, señor Inglaterra)- El guardia más alto habló, mirando de reojo a su compañero, quien estaba detrás.
-Te verá en la cena…no tardes- Gales jugaba con su teléfono, sin mirar a nadie, solo estaba allí por acompañar a Escocia.
-Te veremos más tarde 'Artie' Jajajaja- Scotland rió y cerró la puerta, afuera se escucharon pasos fuertes al bajar las escaleras.
…
-¿Irás?- Inquirió Alfred, estaba preocupado ¡Escocia y los otros manipulaban a Arthur como una marioneta! Eso le hacía hervir de rabia.
-Tengo que…- Suspiró y se colocó de pie, directo al baño.
-¡Pero no puedes dejar que te hagan esto! ¡Ellos no son tus dueños!-
-Pero ella es mi reina, Alfred-
-No importa, podemos no ir….¡Ven conmigo a New York!-
-¿¡Estás loco? ¡Es mi superior te guste o no, y le debo respeto!-
-Pero…lo más seguro es que te prohibirá verme…- El tono de voz de Alfred se suavizó.
-Tengo un sentido de la responsabilidad Alfred, me parece que no lo aprendiste en todos tus años de colonia-
-¿Responsabilidad? ¿¡Responsabilidad significa que harás que te traten como a un perro? ¡Entonces no quiero ser responsable!-
-Alfred ¡Ya déjalo! Iré y no se habla más del asunto, ya luego veremos que haremos-
-¡No habrá un luego! ¡Son capaces de encerrarte! Ven conmigo a New York, Artie, please, podemos irnos y alejarnos de aquí, mi presidente lo entenderá…-
-Sabes que es mentira Alfred, ¡Deja de soñar y comportarte como un niño!- Inglaterra golpeó la pared con su puño…ya no podía….ya no quería seguir así…
-¡Solo trato de proteger nuestro amor!-
-No puedes protegerlo evadiendo los actos frente a ti, USA-
-Veo que a ti no te importa lo que nos suceda…-
-¿Qué? ¡Claro que sí! ¡Por algo estoy yendo, quiero tratar el tema!-
-Sabes que no te dejarán-
-Pero…-
-I'm leaving (Me voy) – Estados Unidos caminó hacia la puerta, rápido y enojado.
-¡Alfred no me dejes hablando solo!-
-Te escucharé si vienes conmigo- El rubio tenía su mano sobre el pomo de la puerta abierta, solo faltaba dar un paso y cerrarla. Diciéndole adiós a lo que tanto le costó construir.
-No puedo…voy a ir y hablaré con ella, sé que me escuchará, le diré que…que t-te amo y…-
-¿Y luego qué?-
-Sé que será convaleciente conmigo, me escuchará-
…
-Te amo, Arthur- Alfred estaba cabizbajo- Pero no puedo creer en tus palabras-
-Alfred…yo-
-Mi vuelo sale a las 8, te estaré esperando-
Un portazo fue lo único que se escuchó. Apretó la mandíbula muy fuerte ¿Qué se creía ese idiota americano? ¡Le estaba diciendo por todos los medios que haría hasta lo imposible por que le escuchasen y le aprobasen su relación con él! Pf. No importaba, iría a esa cena con su reina le gustase a Estados Unidos o no y aclararía las cosas, lo sabía.
Sonrió levemente, su reina era una persona muy comprensiva, estaba seguro que luego de todo eso él y el norteamericano podrían ser felices. Aunque fuese un idiota enojón.
Sí, nada podía salir mal.
oOoOOoOo
Creo que sus palabras fueron muy apresuradas.
-Me temo que, no puedo dejarte seguir con esa impugna relación, Arthur- Habló Isabel II, la monarca inglesa. Tomando té, tranquilamente, como si estuviese hablando del clima.
-P-Pero su majestad-
-No hay ningún pero válido, lo siento mucho- Dejó su taza en el platillo, se limpió la boca y gritó- ¡Guardias!-
-¿Q-Qué?- Arthur estaba estupefacto.
-¿Yes, your highness? (¿Sí, su alteza?)-
-Por favor lleven a Arthur a su casa, quiero que lo vigilen día y noche y que lo acompañen a sus reuniones, no quiero ningún tipo de contacto con Estados Unidos de América, cualquier asunto político lo resolveré yo-
-Reina…yo realmente pensaba que…-
-¿Qué, pensabas que aprobaría tu relación? Lo siento mucho Arthur, pero deberías de conocer bien los principios de la corona inglesa, señores llévenselo-
-No, s-suéltenme, ¡Suéltenme!-
Los guardias arrastraron a Arthur hasta fueran del Palacio de Buckingham, donde estaba parado un sorprendido norte americano.
-¡Arthur!- Alfred se lanzó al ataque, tal y como un héroe, entre él y Arthur, quien no era ninguna niñita, pudieron sacarse a los guardias de encima.
-¿Are you OK?- Entre suspiros de cansancio, comentó Alfred.
-Y-Yeah…Gracias, por venir- Inglaterra sonrió.
- Vámonos, volverán por nosotros-
Arthur asintió. Se tomaron de las manos y comenzaron a correr.
Se dirigían corriendo hacia el auto de Alfred, que estaba a un par de cuadras más allá. Arthur simplemente no podía creer todo lo que había pasado, la imagen mental que tenía de su reina se había desmoronado por completo, siempre quiso una vida tranquila al lado de Alfred ¿Por qué nadie podía entender eso? Ojalá hubiesen nacido en otro tiempo y otro lugar, a veces le comentaba a Alfred sobre estas ideas, y el atinaba a sonreír y hacerle ver que quizás la situación actual real no era tan mala.
Ahora no había argumento que refutara aquello.
Como iba perdido en sus pensamientos no se dio cuenta de la presencia de la mariposas que les seguían, pero al ver un brillo tras la cabeza de Alfred se dio vuelta a ver de qué se trataba, soltándose de su mano.
Craso error.
Solo fue un instante entre que el auto azotó su cuerpo y que cayese estrepitosamente al piso. Pero para Alfred fueron siglos, todo sucedió en cámara lenta. Y no pudo hacer nada.
Gritos, luces, patrullas y ambulancias se escuchaban a lo lejos, pero él no podía ver nada, estaba completamente ciego ante la imagen de su rubio amante frente a él. Inconsciente, magullado y sangrando. Cayó al piso entre aullidos de dolor y lágrimas, casi arrastrándose se acercó al cuerpo de Arthur para envolverlo entre sus brazos. La gente alrededor le miraba estupefacta. No pasó ni un minuto y la ambulancia se llevó a Arthur separándolo de Alfred a pesar de sus reclamos.
Los siguió a toda velocidad aunque a penas pudiese ver por sus gafas empañadas, pero no le importó. Cuando llegaron al hospital le pusieron en una camilla de inmediato, el rubio iba a su lado sosteniéndole la mano. No lo dejaría nunca.
Le hicieron soltarse de él cuando lo estaban revisando, y lo mandaron al pasillo. Tal vez solo fuesen un par de horas, o minutos o días no lo sabía. Para él, el tiempo era eterno. Se sentaba, se paraba, daba vueltas y se volvía a sentar, estaba muy inquieto. Finalmente el doctor salió.
-¿Es usted algún pariente del paciente?-
-Soy su pareja-
El viejo doctor alzó una ceja.
-Muy bien, señor…-
-Jones, Alfred F. Jones-
-Bien, señor Jones, me temo que no le tengo muy buenas noticias-
Alfred se mordió los labios.
-¿E-Está muy mal?- Su mirada estaba en suelo, por alguna razón no quería mirar al doctor a los ojos.
-Está estable, pero…-
-¿But, what?- Estaba desesperado, si alguien no le decía ya qué tenía Artie lo averiguaría él mismo.
-Está en coma-
Allí fue cuando su corazón se paró y miró al médico con los ojos fuera de sus órbitas, Artie…su Artie ¿Estaba…?
-¿D-Despertará?- Su voz tiembla.
-No lo sabemos…lo siento- Y se retiró dando media vuelta, con huecas pisadas en el blanco pasillo. Alfred trata de contener las lágrimas, pero no puede. Ya no…
Ya no puede hacer nada…
Dejó que el mundo de Arthur se derrumbara lentamente y no hizo nada, ahora probablemente no volvería a ver esos orbes verdes mirándolo con amor nunca más, o su esporádica risa, su ceño fruncido al luchar contra Francis, ya no podría verlo vivir. ¿Qué clase de héroe era él?
Rió por lo bajo.
Él no era un héroe. Un héroe de verdad no deja que a la persona que ama le pase algo. Un héroe es inteligente, sabe cuándo y cómo actuar. Un héroe protege a todo ser querido para él, lo esconde tras su espalda y lo defiende con uñas y dientes. Eso es un héroe.
Él no es nada.
Ya podía imaginarse las represalias de las demás naciones, todos y cada uno echándole la culpa de no haber podido cuidar a Inglaterra, de no haberlo protegido, que debió ser él en vez de Arthur. Sí, ya podía escucharlo. Pero no importaba, nada importaba, en realidad. Solo quería a Arthur. No necesitaba nada más.
Entra de apoco a la blanca alcoba, casi con temor, pues no sabe si quiere ver lo que encontrará allí. Cierra la puerta en un sonido suave y camina torpemente, casi sin poder sostenerse hasta estar al lado de la cama donde Arthur está reposando. Se sienta a su lado.
-I'm sorry…I'm sorry, Artie- Lleva una mano a los dorados cabellos de Inglaterra y los revuelve con tranquilidad.- I love you...
Alfred no se imagina lo que estará soñando, pero le hace sonreír y eso le hace feliz. Quizás vivir en sueños le haga una vida más dulce, quizás allí obtenga todo lo que nunca tuvo y siempre mereció.
Casi podía imaginarse que clase de sueños podría tener, uno en donde no fuesen naciones y simplemente fuesen adultos enamorados sin ser criticados por la sociedad, o adolescentes comunes y corrientes, mejores amigos, cualquier cosa; cualquier cosa era mejor que lo que estaban viviendo ahora…
Estaban sentados en posición india sobre la cama de Alfred, uno al lado de otro, al medio había un bol con palomitas y tenían los audífonos puestos.
Perfecto.
Tarareaban la melodía mientras se miraban y sonreían. ¿Quién lo hubiese pensado? El presidente del concejo estudiantil y el capitán de fútbol americano, juntos, saliendo. Obviamente tuvieron sus dificultades para llegar a lo que eran ahora, el miedo de ambos aún permanecía, aunque mucho más ligero. Pero eran lo que nunca antes habían sido.
Completa y absolutamente felices.
Susurraban algunas líneas y otras no para escuchar la voz del cantante original, era un grupo muy bueno. En un momento Arthur comenzó a cantar…
-We said 'No more war! No more clothes! Give me peace!'…Oh, kiss me…-
Y el rubio de gafas, se inclinó suavemente a atrapar los labios de su pareja. Entre un par de mordiscos y sonidos propios de un beso, se separaron. Abrieron los ojos y se sonrieron.
Se amaban, y nadie se podía interponer entre ellos.
Arthur sonrió entre su sueño y Alfred le imitó pronto. Si su amado era feliz él también. Aunque esa situación se le escapase de las manos, quizás fuese mejor así, él podría concentrarse en su país, en su economía, y Arthur podría soñar la vida que nunca tuvo y siempre quiso.
Sonrió, se vale soñar.
Aunque un sueño es una mentira piadosa. Es más lindo vivir una fantasía.
Que el dolor de la cruda realidad.
…
Okey, esta es la historia amiwos, escribí el final primero y luego todo tuvo una conexión instantánea. Espero les gustara…a mí me gustó pero…*Buaaaaa* ;A; ¡Casi mato a Artie! n.
Sobre lo de la reina…Ella no es mala, solo que necesitaba a una semi-villana aquí y pos ahí la tienen. Pero ella no es mala en realidad ….o si? ;/
La canción de Arthur es de uno de mis grupos favoritos Panic! At The Disco, la canción Hurricaine, es muy buena se las recomiendo ;D
Sobre las mini traducciones, las puse allí porque es más fácil entender que dicen los personajes allí que bajar hasta aquí para mirarlo, pero creo que la mayoría de la gente de FF entiende inglés….ni modo. Sobre el asterisco:
Bloody hell: Insulto inglés, pero literalmente sería algo como "Infierno sangriento" y eso no es muy insultable (?) por eso lo dejé como está ;)
Bueno mis amiwos, espero que comenten y que hayan disfrutado la historia ¡Nos leemos~! ;3
