Bleach no es mío, pertenece al brillante Tite Kubo - sama!!, alabado sea por crear algo tan magistral, pero regresando de los halagos, este fic es mi segundo desvarió de Bleach, espero les guste.
Advertencia: Mundo Alterno, no tiendo a usarlos pero esta vez me atreví un poco mas je je, Yaoi, claro está, y para rematar y aderezar la locura Mpreg XD, advertidos, no quiero quejas o cuentas para mí porque tuvieron que ir al psiquiatra!!. Por lo demás mucho humor y esperen lo inesperado.
Todo queda en Familia.
Capitulo 10
Uno más
uno es igual a tres?
Por dos meses!, dos meses soportando callada las incontables visitas de un pelirrojo a su querido nii – sama, tantas veces que tuvo que hacerse prácticamente la que no vio nada pero si vio todo, como se maldecía de estar en los momentos y lugares equivocados de su propia casa, era realmente insoportable mirar como Renji se escabullía casi todas las noches dentro de su hogar y pasaba una noche con su hermano para después huir cual ladrón al amanecer, a veces podía escucharlo caer por las escaleras al tratar de escapar mientras se ponía los pantalones a la vez, otras veces se ocultaba tras las casi transparentes cortinas de la sala, otras se lo tropezaba con angustia en el baño, metido dentro de la bañera y ella como buena hermana se hacia la vista gorda volviéndose de sus pasos para darle chance a escapar, pero ya ese jueguito le estaba hartando y su hermano empezaba a actuar más extraño que nunca gracias a ese amor loco que se tenía con el pelirrojo.
- Buenos días. – Rukia miro con cautela hacia
la cocina no sea que Renji este oculto bajo la mesa como una vez
sucedió. –
- Vas a salir vestida así?. – Byakuya le hecho
una mirada analítica y seria a la indumentaria de su hermana. –
-
Que tiene de especial mi ropa?. – se miro con calma el suéter
grueso de lana blanco y una falda a media pierna de jeans. –
-
Hace mucho frio allí afuera. – señalo con su dedo la ventana de
la cocina y como estaba un poco empañada. –
- No creo que sea
mucho nii – sama. – estaba impresionada como su hermano ahora
parecía ser friolento. –
- Nunca es mucho… - sin pérdida de
tiempo se puso de pie y tomo un grueso abrigo negro que colgaba sobre
un pequeño perchero cerca de la puerta que daba a la calle. – con
eso no te enfermaras.
- Pero… - miro mas impresionada como
Byakuya le ponía el abrigo y le completaba la labor besando su
frente como si fuera una madre abnegada con su hijo. –
- Tienes
clases temprano?. – se alejo como si nada de Rukia. -
- Eh…
si. – sus mejillas parecían que hervían de pena por el beso. –
- Ve con cuidado… hoy yo iré mas tarde, debo hacer unas cosas
antes. – sonrió como nunca antes lo había hecho a su hermana. –
- Adiós… - su quijada estaba que caía al suelo, recogió su
bolso y salió de la casa con un rostro de total asombro. – me
cambiaron a mi nii – sama!!
Mientras Rukia parece no salir del
asombro por cómo se porta un enamorado Byakuya, en casa de otra
familia también las cosas se ponían sospechosas, para Isshin su
hijo había llegado muy extraño la noche anterior, estaba medio
perdido en su mundo pero no con ese desanimo que antes le causaba
apatía, llego muy tarde y tratando de soportar el frio de la noche
ya que por cosas extrañas la chaqueta con que salió no regreso con
él, Yuzu estaba muy curiosa por saber que paso con el gatito pero
como su hermano llego tan tarde no le pudo preguntar si no hasta esa
mañana cuando su padre entro de golpe a la habitación de Ichigo al
notar que este no se levanto temprano como siempre para ir a la
universidad.
- A LEVANTAR ESE TRACERO DE LA CAMA!! – tomo la
gruesa colcha donde estaba enrollado el pelos de naranja y sin piedad
alguna la jalo de golpe haciendo que el ocupante de la cama callera
al suelo de cabeza. –
- HUUUUAAAA!! …QUE DEMONIOS TE
PASA!!... – al fin logro ver al causante de su tremendo golpe en la
cabeza. – viejo… PORQUE ME SACASTE DE LA CAMA ASI!!.
- Ya
acabo la hora de dormir bello durmiente!!, llegaras tarde a clases!!.
– su mirada divertida paso a una de asombro total mientras veía a
su hijo todavía sentado en el suelo y sobando su cabeza. – Ichigo…
- Qué?. – gruño enfadado al tiempo que trataba de ponerse de
pie otra vez. –
Isshin camino hasta la puerta de la habitación
y la cerro con llave dejándolos a él y a su aturdido hijo solos,
paso siguiente camino hasta donde su muchacho y le dio un enorme
abrazo que confundió el doble a Ichigo.
- Viejo... viejo. ya es
suficiente… - estaba realmente apenado por lo que hacía su padre.
–
- Hijo mío ya eres todo un hombre!!. – se separo del
abrazo y miro con risita contenida al cuello de Ichigo. –
-
Que… - acordándose que estaba solo en camiseta se maldijo por no
tapar a tiempo aquel descarado chupete que le había hecho Grimmjow
la noche anterior. – no es… lo que piensas…
- Está bien,
picaron. – codeo con diversión a su hijo. – pero… ojo…
tienen que cuidarse… no queremos nietos por aquí todavía.
-
Nietos… - su rostro paso a un rojo intenso, por esas palabras su
padre juraba que estaba con una chica y esa chica le había hecho ese
moretón. –
- Ya sabes, seguridad ante todo, baja a comer que
llegaras tarde. – le dio una palmadita en la espalda y salió de la
habitación sonriente y feliz. –
- Maldito Grimmjow… - se
llevo la mano al chupete. – tendré que tener más cuidado para la
próxima.
Con algo de prisa se vistió y salió a desayunar
cualquier tontería para dar tiempo a llegar a la universidad, apenas
bajo las escaleras noto que su padre cerraba la puerta de la casa y
caminaba con algo muy peculiar entre sus manos, Ichigo noto de
inmediato lo que era, y en verdad no le quedaba tiempo para curiosear
como su viejo registraba con mala cara un enorme ramo de rosas rojas
en busca de la tarjeta para saber quién era el atrevido que le había
mandado semejante ramo a una de sus inocentes hijas esa mañana.
-
Donde demonios.. auh!!... condenadas rosas!!... donde metió ese roba
hijas la tarjeta auh!!... – se pinchaba los dedos cada vez que
metía la mano en el ramo. – JA JA JA LA TENGO!!.
- Viejo deja
esa tarjeta en paz! – Karin intento quitarle la pobre tarjetita
blanca que traía el ramo. –
- Con que no quieres que vea el
nombre de tu novio!. – su mirada pareció cambiar a una mas
iracunda que antes. –
- YO NO TENGO NOVIO!!. – gruño
ofendida la morena al tiempo que jaloneaba la tarjeta con su padre
para quitársela. –
- Entonces!! Porque no quieres que la vea?.
– afilo una mirada de sospecha sobre Karin. –
- Porque si no
es para mí es para Yuzu y ella merece respeto también!. – jalo
más aun la tarjetita. –
- Para… mi pequeña Yuzu!! – ahora
sí que estaba de infarto papa Kurosaki –
- Pueden seguir
discutiendo, yo me voy!. – Ichigo decidió apartarse de aquella
escamaruza a tiempo pero mientras padre e hija jalaban de la tarjeta
con ganas, esta salió disparada de sus manos y cayó a los pies de
Ichigo. –
- QUE DICEEEE!. – Isshin se abrazo a su hijo con
fuerzas para no dejarle ir con la respuesta de quien era el que las
mando. –
Sin muchos ánimos Ichigo miro la tarjetita y su cara
paso de seria y desinteresada a una totalmente asombrada y fuera de
lugar, la tarjeta tenía una dedicatoria nada romántica que decía
así: "Esto es por las veces que me pateaste, gritaste y te negaste
a ser mío… sin duda lo disfrute, Grimmjow Jeaguer jaques." Para
cuando el pobre de Ichigo leyó aquello no le quedo de otra que salir
corriendo de la casa a toda prisa con la tarjetita muy apretada entre
sus manos, aquellas carreras que daba a diario para alcanzar el
autobús le sirvieron de mucho ya que su padre se le unió a la
persecución vestido solo en franela y calzoncillos de corazones, le
carcomía la duda y ahora más al ver que su hijo también quería
ocultar la procedencia de ese ramo de rosas, Ichigo miro que su padre
a pesar de la edad estaba dándole alcance, estaba perdido si leía
la tarjeta, no sabía bien que iba a hacer pero su salvación le
freno casi encima cuando estaba por cruzar la calle, el autobús de
la universidad le abrió las puertas y este subió acelerado al
mismo.
- ICHIGO!!! DAME ESA TARJETA! – Isshin estaba a dos
pasos del autobús pero no le dio tiempo de entrar ya que las puertas
se le cerraron en sus narices. –
- No conozco a ese señor,
arranque!!. – Ichigo se dio la vuelta y le suplico al conductor que
no le dejara subir. –
Al conductor del autobús no le pareció
nada prudente dejar subir a un hombre en ropa interior y pegando
gritos, con un hondo suspiro Ichigo se sentó donde siempre y guardo
la tarjeta entre sus ropas, debía eliminarla de la faz de la tierra
apenas pudiera, a su lado estaba Keigo mirando mudo el nuevo
espectáculo que les brindo Ichigo hoy.
- Eso fue extraño. –
Keigo mira hacia atrás donde se quedo el padre de Ichigo
visiblemente molesto. – ese no era tu viejo?.
- No amaneció de
buenas. – se encogió de hombros con desinterés. –
- Que le
hiciste?, un padre no va persiguiendo a su hijo en ropa interior por
medio de la calle solo por no andar de buenas.
- Quieres que
vuelva a dejar de hablarte como hace dos meses?.
- No… yo me
disculpe por el comentario así que no pregunto más. – suspiro
audiblemente por el mal humor con que llego su amigo ese día, no
tenía intenciones de volver a molestarlo. –
Después de una
llegada movida, el día en la universidad pareció calmado, había
algunos preparativos para la llegada de las vacaciones de invierno y
las festividades navideñas que pronto llegarían, un stop en los
estudios muy deseado por la mayoría de los estudiantes, un respiro
merecido para los profesores y también mucho más trabajo para el
rector Byakuya que debía dejar todo en orden para cuando empezara el
año otra vez y su secretaria también estaba atestada de informes de
los profesores, notas que pasar, evaluaciones que archivar, y eso que
solo era la secretaria pero igual debía poner un esfuerzo enorme por
ordenar lo que después iría a parar a manos del Kuchiki.
- Por
todos los dioses… no pasan de las 10 de la mañana y ya muero por
un sake!. – susurro Matsumoto enterrada en montones de papeles y
mas papeles. –
- Si quieres te invito uno. – una voz
seductora le taladro el oído en un segundo. –
- Que haces
aquí!. – levanto de golpe la cabeza hacia donde estaba la puerta
de la oficina del rector. – sabes que no puedes venir por aquí
cuando te provoque.
- Bah… no le temo al rector, además, se
nota que estas muy estresada hoy. – el hombre camino con paso
seguro hasta donde la chica. –
- Por favor… ahora no es
momento de empezar tus flirteos conmigo. – un enorme puchero se
hizo en los labios de Rangiku. –
- Lo seguiré haciendo hasta
que me aceptes. – sin pena alguna deslizo su blanca mano hacia el
cuello de la chica hasta tomar la delicada cadena que colgaba
atrevida entre los pechos de la misma. – no dejas de ponerte lo que
te regale.
- Solo eso me recuerda un fallido romance. – alejo
con molestia la mano del hombre. –
- Quiero volver contigo…
me hace falta sentir el calor de tus besos… la sensación de
tenerte debajo de mi… sabes que te gusto. – susurro descarado al
oído de la chica. –
- Crees que estaré siempre dispuesta a
aceptarte, estas muy equivocado!. – sin pena alguna le alejo al
ponerse de pie. – debo trabajar.
- Ok… pero no olvides que
vienen fiestas navideñas, en esa época uno puede sentirse tan solo.
– el hombre de mirada zorruna se despidió con un ademan de manos.
–
- Adiós Gin. – tomo entre sus manos algunas carpetas y se
dispuso a entregarlas a su jefe. – como se atreve a proponerme
volver con él!.
Matsumoto se remedaba a si misma de no cometer
otra vez el mismo error de salir con un hombre tan extraño como el
profesor Ishimaru, ya había tenido muchos problemas para buscárselos
otra vez y mas al saber de malas fuentes por los pasillos de la
universidad que ese hombre estaba teniendo un amorío con un
estudiante, no era capaz de creerlo pero la cautela nunca le faltaba,
con eso en mente abrió de golpe la puerta de la oficina y sin
avisar, sus ojos no salieron del asombro al ver a su serio,
trabajador, recatado y ordenado rector Byakuya durmiendo de lo lindo
sentando en su escritorio y con la cabeza apoyada en un montón de
papeles.
- Je..jefe?. – camino vacilante e incrédula todavía
por la escena. –
Byakuya parecía dormir profundamente y muy
cómodo, estaba todavía con el abrigo de calle puesto y a su lado
había una enorme taza de chocolate caliente medio tomada, Matsumoto
pensó que el pobre hombre se estaría muriendo de calor con todo eso
puesto y encerrado allí, con cuidado dejo las carpetas en el
escritorio y se dispuso a tratar de quitarle el abrigo a su jefe sin
despertarle, se paso poco a poco por detrás de la silla para tomar
uno de sus brazos y jalar la ropa con cuidado, pero la pobre no noto
que la pequeña papelera donde Byakuya botaba la basura estaba
atravesada y como imaginaran se la llevo por el medio y con ello hizo
un gran escándalo despertando súbitamente a su jefe.
- Que..
paso?. – el moreno levanto la cabeza del escritorio adormilado. –
- Discúlpeme jefe… es que…. – la chica miro desconcertada
el rostro del Kuchiki. – eh… jefe, tiene…
- Qué?. –
agudizo la mirada hacia la expresión de gracia de su secretaria. –
- Tiene… una nota pegada a la mejilla.
- Cómo?. – tanteo
su rostro y en seguida se quito la notita amarilla con molestia. –
- Se siente mal?. – acomodo la papelera notando en ese instante
que la misma estaba llena de papeles de golosina vacios. –
-
Solo… me dio pesadez en la vista, cerré los ojos y me dormí… -
bajo la mirada un poco incomodo por lo que le sucedió. –
-
Puede ser la gripe estacional… debería tomar algo caliente que no
sea chocolate. – señalo la taza medio vacía en el escritorio. –
- Tenias algo que decirme?. – desvió el tema de la taza de
chocolate, no quería tener que admitir que esa mañana le dieron
unas enormes ganas de comer algo dulce. –
- Solo le traía
algunos informes que dejaron los profesores de la facultad de
odontología. – señalo con su dedo la carpeta que traía. –
-
Ya los veo. – tomo uno del montón. – puedes irte.
- Si se
vuelve a sentir mal me lo puede decir… - salió de la oficina
rápidamente. –
Byakuya estaba actuando realmente extraño,
tanto que hasta el se sorprendió de quedarse dormido en la oficina,
no se había trasnochado más de lo normal por culpa de cierto
pelirrojo pero también tenía mucho mas frio de lo normal y ese raro
nuevo gusto por comer dulces en la mañana, estaba pensativo en sobre
todo eso hasta que nuevamente la puerta de su oficina se abrió
trayendo ahora a su "amante" trajeado de una manera única como
era el, se podría decir que se les había escapado algún esquimal
de la sala de exhibición de un museo.
- Que… demonios haces
aquí y vestido así!!. – señalo el enorme, grueso, notorio y
extravagante abrigo tipo esquimal color marrón que traía Renji
puesto. –
- Estoy en un trabajo… pero quería pasar primero
por aquí…
- Qué?, El trabajo era en algún iglú? – Byakuya
le miro indignado por ese raro traje que esta vez se puso. –
-
No me ofendas!, mal agradecido solo pase porque me preocupo como te
deje esta mañana… - sin pedir permiso se sentó en una de las
sillas de la oficina. –
- Si tanto te interesa mi estado de
salud sabrás que no vomite, solo fueron nauseas… esa comida que
trajiste anoche me cayó mal. – sentencio secamente para desviar el
tema. –
- Igual estas medio extraño… - miro fijamente a su
pareja. –
- Extraño eres tú con esas ropas, no sé cómo no
te da vergüenza salir a la calle vestido así.
- Byakuya… no
me ofendas. – siseo con molestia. –
- Retírate, tengo
trabajo que hacer!. – sin previo aviso hizo una bola de papel y la
lanzo a la cabeza de Renji.
- Vuelvo a repetirlo… no eres tú!.
– trato de quitarse la bola de papel de su enorme abrigo. –
-
Pues terminemos. – se cruzo de brazos sin ánimos. –
- No
quiero. – se puso de pie y camino con paso seguro hasta Byakuya
para después robarle un beso apasionado que dejo sin aliento al
moreno. – estabas comiendo chocolate?
- No es tu problema. –
sus mejillas estaban algo sonrojadas. –
- Si tu no comes
chocolate!, la última vez que te quise dar uno me lo rechazaste!.
-
Ya deja de molestar… - sin querer se le escapo un enorme bostezo
que no pudo ocultar de Renji. –
- También estas que te
duermes.
Aquella discusión pareció fuera de lugar pero Renji
estaba notando cosas que el Kuchiki empezó a hacer que jamás
imagino verlo hacer, el comer dulces, dormir en la oficina, llegar
tarde, comer a deshoras y lo de abrigarse de mas también era
curioso, parecía un raro cambio de actitud pero que mas daba,
Byakuya no lo admitiría nunca, primero muerto que decir que alguien
tiene razón en vez de él, después de discutir un poco más el
pelirrojo se retiro a trabajar y dejo a su pareja mas pensativo sobre
esos raros cambios que tenia y no quería prestarle atención. Pero
cambiando de tema, recordaremos que Isshin se quedo con las ganas de
saber quien había mandado ese enorme ramo de rosas rojas a su casa,
pues saco la bella conclusión que eran de Ichigo, pero que no quería
revelar el nombre de la chica que se las mando, pobre papa Kurosaki…
así que empezó a hacer descarte, por cómo estaba el pelos de
naranja y por lo que le había dicho la noche que llego tarde para
tapar su retraso, le hizo confabular una estratagema detallada y que
dejaría al descubierto a Ichigo y a su misteriosa novia, tomo en
cuenta a las amigas de su hijo, de seguro era alguna de ellas, pero
su radar "defectuoso" de padre se centro en una, la pequeña
morena ya que Ichigo la uso como excusa esa noche, dijo que había
llevado el gato al veterinario pero que después se había ido a casa
de su amiga Rukia para completar un trabajo, Isshin sonrió
descarado, sabía que Ichigo mentía y de manera nada creativa a su
parecer, así que lo iba a desenmascarar pronto para vengar esa
salida de su casa en paños menores.
- De que te ríes?. –
Urahara mira que el director de la clínica reía solo cual vil loco
al tiempo que ponía en orden algunos informes en su oficina. –
-
De nada… pero sabes algo, manda a llamar a Rukia apenas llegue a la
clínica, necesito hablar con ella. – se llevo las manos a la
cabeza mientras se reclinaba en su silla. –
- Y… se podría
saber de qué?. – pregunto curioso. –
- Tú sabes muy bien
que mi hijo anda en algo raro… y ella lo sabe.
- (al fin lo
nota… pensé que nadie se daría cuenta de que ese chico anda
arrastrando la cobija por el paciente de aquella vez.) y en verdad la
chica sabe?.
- Si… anoche tuvieron… ejem…. Mejor no ahondo
en lo demás pero Ichigo llego tarde a la casa y dijo que estaba con
ella… pero creo que paso algo mas… - se inclino repentinamente
hacia Urahara. – creo que se emocionaron mucho y mi pequeño chico
recibió un chupetito en el cuello.
- De Rukia?... ( pero si
andaba tras el paciente… o sea que… se lograron encontrar a pesar
de que escondí su historial!!... vaya que ese chico me engaño de lo
lindo) si tu lo dices Isshin.
- Por eso voy a invitar a cenar a
Rukia y a su familia esta noche… dejare en claro que no tienen que
ocultar su cariño. – sonrió tranquilamente seguro de su treta. –
- Que genial idea… (pobre Isshin… como desearía decirle la
verdad pero no debo ser yo quien le diga lo que verdaderamente su
hijo quiere.) – Urahara suspiro quedamente para él. –
Aquella
artimaña inventada por Isshin tendrá un resultado nunca antes
visto, como deseaba, apenas Rukia piso la clínica junto con su amiga
Orihime, Urahara aparto a la chica de su amiga y la hizo dirigirse
donde el director, dentro un muy cariñoso papa Kurosaki le hizo la
invitación para la cena con la excusa de que quería conocer a su
familia y poder hablar mejor sobre lo buena que estaba resultando
ella en su labor, Rukia se comió todo aquel cuento orgullosa y luego
de ello llamo a su amado Nii – sama para darle la noticia.
- En
verdad podrás venir?. – hablaba por su celular con su hermano. –
- Déjame ver… a qué hora será?. – miro con desanimo su
agenda del día. –
- A las 8… es una cena con la familia de
mi amigo Ichigo, su padre es el director de la clínica y quiere
conocerte. – sonrió orgullosa. –
- Está bien… iré,
estaré allí a las 8, no dejare que vayas sola a la casa de un grupo
de hombres.
- Pero Nii – sama… el vive con sus hijas también.
– Rukia renegó con su cabeza, a veces su hermano se pasaba de
sobre protector. –
- No importa, allí estaré… y no olvides
abrigarte bien. – tranco la llamada. –
- Que empeño se trae
con lo de abrigarme!. – miro su celular con rostro resignado.
–
Como recordaran Ichigo y había culminado su castigo de dos
meses así que ese día decidió ni aparecer por la clínica de su
padre, no tenía intenciones de generar otro encontronazo
desagradable fuera de su casa, luego de quedarse casi toda la tarde
en la biblioteca de la universidad terminando de recabar algunos
datos para un informe final de año, se devolvió a su casa cuando ya
era más de las 7 y media y el frio de la noche se colaba sin permiso
debajo de su gruesa chaqueta, claro que no era la misma que dejo
donde Grimmjow, esa tendría que ir a buscarla antes de que el
desquiciado peli azul se le diera por mandarla por correo y con
alguna otra nota "afectuosa" para él, renegó con la cabeza al
pensar en el enorme ramo de rosas, parecía un detalle cursi pero la
tarjetita le quito todo grado de color rosa al asunto, suspiro con
desanimo, esa relación que empezaba a tener con aquel hombre podría
ponerle en riesgo más adelante, no sabía si seguiría con él o si
daría por terminado ese asunto de encuentros repentinos y fogosos,
sin querer se llevo la mano al cuello donde tapaba muy discretamente
aquel moretón amoroso con el cuello de su chaqueta.
- Si me
descuido me dejara marcado de por vida… - sonrió con ironía pero
pronto su sonrisa se borro cuando su nariz sintió un agradable aroma
que provenía sin duda alguna de su casa. –
Sin mucha prisa
camino hasta el pórtico y saco su juego de llaves para abrir
mientras pensaba que de seguro su hermana Yuzu preparaba una de esas
cenas que solo se hacen en ocasiones especiales, estaba a punto de
girar la llave cuando un frenazo en seco tras él le hizo voltear
hacia la acera, en ese justo instante de un moderno auto se pudo ver
bajar a dos hombres teniendo una acalorada discusión sobre algo que
no logro entender pero su rostro paso de curioso a asombrado al notar
que uno de los hombres era nada más y nada menos que el hermano de
su amiga Rukia y rector de la universidad de Karakura.
- Porque
me sigues hasta aquí!. – sin prestar atención al pelos de naranja
que estaba parado en el pórtico de la puerta frente a ellos siguió
dando una muy buena discusión a su pareja. –
- Porque no voy a
dejarte solo después de lo que paso esta tarde - Renji ya no con el
estrafalario abrió de esquimal le trataba de sujetar el brazo al
molesto Kuchiki. –
- No me agarres, no soy un enfermo.
-
Deberías calmarte… estas muy alterado.
- Y como no estarlo si
voy a una cena donde tú no estás invitado y me sigues!. – camino
unos pasos hasta estar cerca de donde Ichigo. –
- Byakuya, te
desmayaste! Acaso no sabes que tantas enfermedades pueden tener como
síntoma un desmayo!.
- Yo sé una manera muy fácil de dejarte
tirado en el suelo. – sin nada de pena le enseña su puño cerrado
en alto. –
- Si quieres me golpeas pero no voy a dejarte solo.
– sin pena alguna se acerca donde Byakuya y le rodea bruscamente
entre sus brazos. – me preocupas…
- Yo… como que mejor
entro… - Ichigo aun con los ojos como platos por la escena vista en
frente de su casa decide pasar y dejar a esos dos con su rara
discusión y entra rápidamente. –
Al cerrar la puerta otra
enorme sorpresa le espera, su ramo de rosas estaba casi que siendo
exhibido como trofeo en una pequeña mesa cerca del retrato de su
fallecida madre, en otro lado de la sala estaba Yuzu acomodando la
mesa del comedor y Karin le ayudaba también poniendo unos lindos
candelabros de plata que fueron un regalo de bodas para sus padres
hace años atrás, hasta allí la situación era rara pero no
perturbadora, camino impresionada hasta la sala para tropezarse a su
padre sentado en el sofá más grande de la misma y junto a él
estaba su amiga Rukia riendo como loca y con una copa de vino en la
mano.
- Qué demonios pasa aquí!. – sin pena alguna da unas
grandes zancadas para ver de que tanto se reía su viejo con su mejor
amiga. – FOTOS… MIAS…. DESNUDO!.
- JE JE JE JE JE JE...
eras... tan lindo de bebe Ichigo!!. –Rukia sostenía sobre sus
piernas un viejo álbum con fotografías de él cuando era solo un
crio de meses. –
- VIEJO!! PORQUE SACASTE ESAS FOTOS!. – sin
pena alguna le arrebata el álbum a la morena. –
- No te
molestas hijo… si ella le pareció lindo verlas. – sonrió
orgulloso hacia Rukia. –
- Estás loco… - se llevo la mano a
la cabeza con fastidio. – y que se celebra hoy? Porque toda la casa
esta tan arreglada?.
- Decidí conocer mejor a tu amiga y a su
familia.
- Familia… - la imagen de Byakuya siendo apapachado
por un pelirrojo que no conocía se le vino a la mente. – tu…
hermano viene?.
- Si, es raro que no haya llegado. – Rukia mira
su reloj de pulsera algo preocupada. –
Un incomodo silencio se
hizo en la sala, Ichigo no quería decir que había visto al hermano
de su amiga en una situación comprometedora con otro hombre pero
para cuando intento cortar el silencio tocaron a la puerta y el
estaba más que seguro de quienes se trataba. El mismo Isshin se puso
de pie y camino hasta la puerta para recibir a su último invitado de
la noche, delante de él se presento un centrado y serio Byakuya
acompañado de un pelirrojo igual de serio, los saludos no se
hicieron esperar pero para Rukia las sorpresas de la noche apenas
empezaban.
Continuara…
Jejejeje a que ya saben quién es el primer premiado… err…. Es que no solo será uno XD… pero no los voy a asustar mucho mejor esperen a que pase lo del próximo capítulo je je je. Bueno… Grimmjow no es muy romántico que digamos o si lo es pero lo arruina con lo que escribe, Ichigo ocultando evidencias que igual serán descubiertas, mas detalles de ese raro encuentro de Matsumoto y Gin… no les parecerá bonito lo que planeo…. Sonrisa macabra… pero bueno esto debe ser entretenido y mas detalles después!!, espero les gustara y volví a cumplir con lo de subir los capítulos rápido, espero tener listo el próximo antes de que termine la semana!!, bueno gracias y nos leemos byeeeee. Otra vez saludos a mi amiga aurorita, manis que inspiraciones me das!!.
Próximo Capitulo:
Aunque Byakuya
no lo crea.
