Hola a todos nuevamente, siempre gracias por tu lectura; este nuevo capítulo espero aclare algunas cosas.

Mac1826 siempre es un gran aliciente leer tus reviews, te estoy muy agradecido por las acotaciones mencionadas son de utilidad 10/10. Pronto revelaré algo interesante sobre el joven Tai y su conexión con….. Con respecto a tu pregunta, no, no tengo ningún problema con los gatos jajajajaja creo que los menciono varias veces pero no, me parecen fascinantes los felinos sí pero me gustan más los perros XD

Bien, aquí les dejo el capítulo 10 amig lector .

Psdta:

¿Será acertado el instinto de Sora?

¿Qué país les gustaría que apareciese ahora?

¿Gennai murió realmente?

CAPÍTULO 10

Decenas de criaturas merodeaban en la busca de más humanos a quienes capturar por las calles, era bastante extraño que muchas autoridades hayan dado la señal de alarma para dirigir a los civiles hacia zonas refugiadas pero nada se sabía de ellas, como si no existiesen o como si hubieran sido borradas por sus atacantes zoomórficos. Los capturaban por razones hasta ahora desconocidas y quienes luchaban eran asesinados despiadadamente siendo sus presas favoritas los pobres miembros del ejército. País tras país, nación tras nación iban consumiéndose lentamente. Pero la naturaleza humana es ser bastante obstinados pues hubo varios quienes a pesar de ser conscientes de la diferencia entre fuerzas, prefirieron luchar; hubo gotas de esperanza ya que hicieron bajas al enemigo aunque banalmente dado no solo el poder sino también el número cada vez mayor de esas criaturas añadiéndose al hecho de ser cada vez eran más grandes los que llegaban

-Señor nos están masacrando ya perdimos todo el frente-

-Ordene la retirada cabo- Rusia no iba a perder su orgullo fácilmente, sus comandos habían logrado hacer retroceder durante cinco días a los intrusos usando su mejor arsenal como tanques o aviones creados para lanzar mortíferos misiles, pero llegaron tantos que comenzaron a ser exterminados con ferocidad, hicieron llamadas de apoyo para ser brindados refuerzos hace ya 48 horas pero tal ayuda nunca llegó y no por el hecho de ser altruistas, sino porque no existían fuerzas para ir; perdieron la tercera parte de su ejército. En cuestión de horas las tropas comenzaron a emprender la retirada, colocaron campos minados sobre las calles por donde pasaron para retrasar el avance de los digimon unos cuantos minutos para darse el tiempo en emprender la huida o evitar ser sorprendidos por ellos, nunca imaginaron el arribo de criaturas voladoras, sus minas no serían nada útiles contra esos "nuevos invitados".

-¿ordenes señor?- la voz despavorida del segundo al mando al ver como un centenar de criaturas dotadas de alas ya sean del tipo insecto, ave e incluso seres con figuras extintas similares a las de dinosaurios llegaron sobrevolando los escombros de edificios devorando a cada pobre combatiente, otros usaban sus patas o lo que fuese para cogerles, llevárselos por las nubes, devorándolos sobre los cielos, tan solo podía escucharse el grito atroz de cientos de hombres y mujeres muriendo. -¡órdenes señor!- ser testigo de tanto castigo sangriento dejaron pasmado a un veterano de guerras, sus algo ya ancianos dedos no eran capaces en presionar el botón que servía para trasmitir su voz a través del micrófono y dar las indicaciones necesarias, en todos sus años de entrenamiento nunca lo entrenaron para algo como esto. Tuvo que ser retirado por otros sujetos que se hallaban cerca, lo sentaron sobre una silla amoblada mientras alguien más tomaba su puesto igual de temeroso pero algo más conectado con el entorno. -usen bombas cegadoras, huyan por los drenajes del desagüe- un muchacho bastante inteligente dio tal orden imaginando poder ser útil, tenían acceso a cámaras de toda la ciudad incluso en las cloacas lejos de esas criaturas voladoras….su horror apenas daba inicio.

Los valientes guerreros hicieron caso a tal orden sin vacilar creyendo en ser una estrategia aceptable, lanzaron las cegadoras tal y como se les indicaron, en un principio parecía dar resultado pues los voladores comenzaron a tropezarse con los edificios al ser incapacitados de sus vistas, tiempo bien aprovechado por los combatientes para "refugiarse"; pero la masacre continuaría. -Noooooooooo-, -Auxilioooooo-, -Ahhhhhhh- los radares no fueron capaces de detectar a más monstruos debajo de la superficie, no hubo salvación, tan solo se escucharon más gritos de dolor proviniendo desde los micrófonos insertados en los trajes de quienes luchaban; desde su cuartel ese joven militar quien hubiese dado la orden sobre refugiarse entre las tuberías de drenaje miró con horror el rostro de todos sin poder decir ninguna palabra quedando con un sentimiento repulsivo para sí mismo, tragó saliva haciendo un sonido estrepitoso (por llamarlo así) y con manos temblorosas tomó su arma sujeta a su cinturón tan solo mirando a los ojos al veterano de mayor experiencia, parecía haber dicho algo pero su voz temblorosa no le permitieron sonar claramente, luego se dio un tiro en la cabeza, vivir con la culpa de haber sido quien enviase a la muerte a toda esa gente aunque no fuese a propósito iba a atormentarlo de por vida, su elección tal vez fue la mejor pensaron unos. No hubo llanto ni lágrimas o pena alguna, se llevaron el cuerpo inerte para luego limpiar la habitación ensangrentada. -Comuniquen a todos que España ha sido tomada- otro más hizo la de "sujeto al mando" para trasmitir lo más obvio pero que nadie quería aceptar, al fin y al cabo tuvieron que hacerlo, mayor fue su sorpresa al escuchar unas palabras desesperadas desde otra emisora a la cual supuestamente debían reportar la caída, Portugal, Francia y gran parte del Reino Unida yacían tomadas por los digimons, la cantidad de bajas arrojó un número que produjo un asombro de terror, ciento cincuenta millones de pérdidas entre guerreros y civiles, los pocos sobrevivientes estaban por algún lugar del planeta luchando por mantenerse con vida.

….

-No tenías un mejor método para decir "hola"-

-Perdóneme no sabía si me estaban siguiendo, era lo único que se me vino en mente-Izzy respondía el sarcasmo hecho por Matt ya que les debía una explicación del porqué les atacó desde los cielos para luego salir volando a toda velocidad mientras el resto lo seguía; el ataque nunca fue certero pues la descarga eléctrica proveniente desde las fauces de Kabuterimon impactaron a diez metros desde los niños elegidos, como por instinto, los camaradas digitales de los humanos evolucionaron para dar pelea a su agresor, tuvieron que desistir al notar a un escarabajo gigante sobrevolando los cielos montado por un chico esbelto de cabellera marrón dotado de una mente maestra; no supieron el motivo de tal intervención pero decidieron seguirlo con la esperanza de encontrar respuestas en él; fue extraño saber que no las tenía y algo molesto enterarse que el "ataque" lanzado fue para llamar sus atenciones e invitarlos a salir de ese lugar pues consideraba (el chico genio) en estar siendo seguido por la monstruosa criatura a la cual vio dentro del laberinto donde estuvo cautivo, dio su explicación al grupo para ser respondido con el típico sarcasmo del rubio. Ahora que tenía a sus amigos cerca y percatarse en la ausencia de peligro aterrador, pudo notar la presencia de un nuevo personaje llevado por la gran fénix naranja llamada Bridramon al igual que Sora. Notaron su intriga.

-Es una larga historia amigo- Joe intervino para tranquilizarle, era consiente que Izzy debería de saber con mayor detalle las cosas recientemente acontecidas o del peligro al cual estaban expuestos en esta oportunidad y el hecho de ver a un "nuevo elegido" no era precisamente algo que él desearía por la sencilla razón que todos los dispositivos digitales funcionaban únicamente con ellos como medios para permitir acceso al mundo digital; si alguien más desease entrar debería de hacerse con cualquiera de los doce digivices que cargaban o, haberle robado a alguno y coincidentemente ser un niño elegido; o peor aún….haber acabado con uno. Hizo un conteo veloz para asegurarse en tener al grupo completo, fue un alivio saber que su última teoría se descartaba. -Debemos irnos a un lugar más seguro, tengo que contarles algo muy delicado-

-A dónde sugieres, hasta donde sabemos el enemigo puede ir al mundo humano. No estamos seguros del todo en ningún lugar-

-Tienes razón, y es justo allí a donde nos dirigimos…..A ningún lugar- Pocos eran quienes entendían a Izzy en un primer intento peo esta vez fue Kari quien pudo notarlo simplemente, se llevó las manos hacia la boca sabiendo el destino al cual se dirigían. Tan solo pudo murmurar "el lago negro". Acudir al sitio que conectaba este mundo con el humano era tal vez el último lugar pensado, pero evidentemente, dada las circunstancias no era descabellado pensar que el enemigo se hallase fuera de tales confines pues de haber atravesado el nexo entre esos dos mundos, tal acceso les era prácticamente inalcanzable. Cada quien montaba sobre su amigo digital abriéndose paso ya sea por mar, aire o tierra, todos esperaban con ansias extremas el siguiente paso. Izzy no tardó en notar el digivice que ese chico nuevo cargaba, era exactamente el que su amigo Tai tenía y por el cual pasaron un gran aprieto costándole incluso casi la vida al genio. Habría tiempo para las preguntas más tarde, ahora ese chico viajaba dormido sujeto por Sora para evitar que cayera al vacío.

-Pa….pá…pa…pá…...no…mue…ras- su voz era muy apagada, recordó que antes de la llegada de Izzy, Shinobu les mencionó estar en este lugar para encontrarse con su padre quien fue asesinado por criaturas monstruosas muy semejantes a las cuales ellos tenían por amigos (refiriéndose a los digimons); no parecía estar fingiendo agotamiento. La joven Sora pudo escuchar esos murmullos totalmente sorprendida, su instinto le hizo pensar detenidamente en una sola cosa, tenía el emblema, tenía un respeto impresionante hacia él apenas habiéndole conocido, y esa forma tan extraña de caminar tan similar a la de su querido amigo; una única cosa retumbaba su cerebro ahora "¿Es el hijo de Tai?".

…..

-¿Nos vieron?-

-No lo creo, del contrario estuviéramos muertos, sigamos-

-¿Podemos confiar en él?-

-Si puede llevarme donde mis hijos lo seguiré- los señores Yagami caminaban a paso presuroso siguiendo a un peculiar "amigo", junto a ellos marchaban el señor Ishida y la madre de Sora, la señora Takenouchi. Eran todos a quienes pudieron alertar sobre la amenaza creciente junto a la supuesta traición del estado para con los civiles, les enseñaron el mensaje enviado por Izzy el cual revelaba gran peligro para todo aquel que se haga llamar ser humano. Tuvieron mucha suerte en toparse con este extraño ser hace unas cuantas horas; de hecho fue la madre de los Yagami quien pudo notarlo primero, caminaban durante las noches aprovechando la menor capacidad visual de las criaturas digitales, moviéndose de edificio en edificio, pasaje tras pasaje evitando ser vistos, su tarea consistía en mantenerse con vida y alertar a cuantos más pudieran. Tan solo pudieron hacerse con dos personas pero tal vez era suficiente, lamentaron no haber podido ir a por más pues las circunstancias se los impidieron. Fue hasta hace poco que mientras se escurrían entre las calles fueron sorprendidos por una especia de caracol de casi diez metros quien manaba gas desde su boca, la escopeta de cacería usado por el señor Yagami tan solo atraería más enemigos de hacerla sonar pero era su única salida o al menos un intento, evidentemente fue nulo el resultado; a unas cuantas calles más arriba, un dinosaurio naranja con casco marrón acercándoles a toda prisa pronunciando el nombre de su hijo mayor; ambos se abrazaron esperando una muerte rápida pero el destino les preparaba algo especial, vieron como esa feroz criatura anaranjada luchaba contra el otro digimon, el gas de este no parecía afectarle en lo más mínimo y usando el cuerno sobre la coraza del cráneo le dio el final definitivo, tuvo que rematarlo usando una especie de poder saliendo desde sus fauces la cual acabo definitivamente con el "caracol", el miedo aumentó al ver a más criaturas llegando hasta el punto catastrófico pero para este monstruo fue tarea sencilla eliminar a los demás, luego se acercó hasta la pareja mostrándoles esos enormes dientes. -Huelen a Tai, pero no son Tai- casi se desmayan al escuchar hablar a ese monstruo de casi quince metros pero el oír ese nombre con mayor claridad les hizo mantenerse en pie. -¿Eres amigo de mi hijo?- fue la señora Yagami quien habló primero intentando hacer contacto con la criatura esperando tener respuestas sobre su hijo.

-amigo es…¿tienen galletas?- no era precisamente algo cuerdo que se les mencionara por alimento, pero rápidamente hicieron la analogía entre comida y Tai, posiblemente no mentía. Aquel dinosaurio reveló haber sido el primer compañero digital del castaño cuando este apenas era un niño y que gracias a él pudo transformarse en la poderosa bestia que era ahora, también les mencionó conocer a la pequeña Kari a quien se refirió como la niña "caballito" (recordando que la primera vez que la vio, la niña insistía en jugar montada sobre su lomo como si fuera un equidae); se trataba de la evolución llamada Greymon del primer digi-huevo que esos dos hermanos tuvieron por primera vez hace más de diez años.

Les condujo por las calles eliminando a cuanto rival quiso con simpleza, les mencionó a los señores sobre el peligro inminente el cual aquel hijo estaba inmerso y que era tarea suya protegerlo en este mundo (el mundo humano) pero que primero debería permitirle a esos dos entrar al mundo digital, una verdadera locura; en el camino encontraron al padre de Matt y a la madre de Sora escondidos entre las malezas de árboles ubicados en los parques ya desahuciados. Que un humano entrase al mundo digimon sin ser un elegido significaba para esa criatura una sola cosa, la barrera ya no era selectiva; pero lo más preocupante era saber que aquel muchacho de nombre Tai era una verdadera bomba de tiempo. Sabiendo eso, los estaba conduciendo hasta un viejo portal ubicado a más de quinientos kilómetros al sur de Japón. –Será mejor que suban en mí, habrá más peligro si me enfrento a otro digimon para ustedes, pero llegaremos mucho más rápido….. ¿ya consiguieron mis galletas?- la memoria de esa criatura era más que asombrosa pues a pesar de los años mantenía vigente su capacidad para recordar gratos momentos vividos con los en ese entonces niños Tai y kari, aunque la señora madre de esos dos no era precisamente una exquisita cheff, a este ser le parecieron apetitosas las galletas de zanahorias, cosa que a un niño no es de muy agusto.

-No tenemos galletas en este momento grandulón-

-Ahhh, vaya suerte (lo dijo en tono sarcástico), suban, suban- les permitió trepar por su gruesa piel hasta la nuca, los cuatro padres emprendieron una veloz carrera gracias a Greymon sobre las calles japonesas infestadas por digimons manipulados, todo era un caos; tuvieron que taparse los ojos para no ver la masacre sobre los de su especie, cientos de calles estaban manchadas con sangre por doquier, cuerpos despedazados (militares en su mayoría), destrucción por donde se viese, la aniquilación ya estaba en marcha.

Miraba y re miraba sus apuntes, estudios de toda una vida a la cual se le fue ajena la parte llamada diversión, siempre se consideró un ser dotado de un intelecto inigualable, el pertenecer a un país tercermundista nunca le amilanó las ganas por superarse y por eso fue que a sus cortos catorce años logró una beca de estudios para una universidad estadounidense, un mérito por donde se viese, la promesa de una nación urgente de mentes como esa; pero al volver no pudo encontrar más que corrupción y mentiras entre quienes tenían el poder político, todos sus planes fueron descartados pues implicaban ciertos costos a los sujetos enternados, viejas sanguijuelas devoradoras de pobres. Harto de tanta gente nada proba, buscó la manera en continuar sus proyectos de investigación en el extrajero, y qué mejor lugar que el sitio donde se formó. En menos de un año la mitad de sus protocolos estaban aprobados, la idea de mundos paralelos con la futura búsqueda de ejércitos no armamentistas pero con tecnologías impensables sedujeron a varios países quienes se hicieron con sus servicios por sumas de dinero nada despreciables. Fue hasta hace unos años en que su mundo tan perfectamente construido cambió para la más nefasta de las realidades; una de sus pasiones consistía en viajar a países con diversas culturas pre-históricas fascinantes como la Egipcia, Griega, Romana, Inca, Mapoche, Azteca, Anglosajona, etc. Cada una le resultaba tan apasionante que bien pudo haberse dedicado al estudio de ellas como un historiador de primera, pero la verdadera pasión radicaba en las ciencias; en uno de sus viajes hacia tierras sureñas chilenas logró encontrar algo que llamó su atención como nunca nada lo había hecho, descansaba haciendo más ciencia y entre sus idas y vueltas a cientos de libros logró encontrar un encriptado sobre una cultura sometida a la esclavitud por parte de las naciones más poderosas de América Latina de ese entonces, tanto la Inca como la Mapoche, enemigos antiguos pero con semejanzas en cuanto a religión, apuntaban ambas a secretos guardados en libros con escrituras propias las cuales los conquistadores nunca tuvieron acceso, escritos tan siniestros provenientes incluso de culturas más antiguas y una de ellas fue la cual esas dos oprimieron, pero no eran precisamente humanas. Preso por la curiosidad sobre esta mitología nueva, devoró libros históricos enteros y entre sus descubrimientos encontró una conexión entre las diversas culturas "¿por qué adoraban animales?" se suponía que como seres superiores se abastecían de cuanto deseasen, la pregunta era por qué adorar a un simple animal como si fuera un dios, aunque algo era diferente según un manuscrito escrito por un cronista, no eran precisamente animales, eran más bien de apariencia zoomorfa pero como si estuvieran mezcladas con algo más. Pidió extender una semana más a sus vacaciones para luego retomar a sus labores principales, en vista de haber sido de gran utilidad en el desarrollo de tecnología inteligente dicha petición se le fue permitida, tiempo más que suficiente para alguien con su cerebro.

Se dedicó a viajar a los pueblos aledaños a las ciudades pues consideraba que las fábulas contadas por los habitantes le darían mayor alcance a su objetivo, fue hasta que se topó con un anciano quechua-hablante entre las fronteras de Perú con Bolivia, este octogenario y endentado sujeto le mencionó algo sobre un libro meticulosamente guardado por los caciques del pueblo, que lo mantenían en secreto pues eran lecturas que tan solo los "hijos católicos" podían acceder. Su gran soporte económico hizo posible que llegara hasta el objeto. Y ahí estaba, un libro de tapa negra, pesado por tener más de mil hojas todas empolvadas algo corroídas, grande fue su sorpresa cuando al abrirlo no encontró nada, preso de ira denunció al cura por haberle estafado tremenda suma de dinero por algo tan trivial pero el destino le hizo retroceder. Diez de marzo, 05:00 horas, Fragmighan despertó de sobresalto al ver ese libro arder en llamas sin quemarse, se sobó los ojos con fuerza creyendo ser todo una alucinación, le tiró agua de inmediato imaginando en primera instancia que una vela encendida hubiera desatado eso pero el líquido no hizo más que resbalarse por el cuero de la tapa sin producir efecto alguno. -¿Tienes miedo Fragmighan?-

Dio un salta hacia atrás golpeándose la cabeza contra la parte dura del filo de su cama, despertó sin saber cuánto tiempo trascurrió y nuevamente la voz. -Abre y lee- Fragmighan, un sujeto esbelto con lentes de media luna, chapado a la antigua, poco sociable con matices de ser algo altanero sujetó ese objeto con ambas manos para lanzarlo lejos, grande fue su sorpresa al ver como las llamas desaparecieron luego que hicieran contacto con sus dedos desnudos, preso de pánico dejó caer el libro al suelo y este se abrió de par en par revelando escrituras, cosa que nunca antes hubo percatado y eso que se dio la molestia en revisar página por página anteriormente. –Te contaré la historia del digimundo Dr. Fragmighan-

-¿Del qué?-

-Sácame de este libro y te mostraré-

Nadie supo lo que esa cosa le mostró, tan solo framighan y ese libro, a la semana, retornaba a sus labores como si nada hubiera pasado pero con una idea en mente tan siniestra como asombrosa; en tan solo un día logró crear una entrada al mundo digital. Ya podía alcanzar las estrellas con ayuda de este libro.

…..