Ni Evangelion ni Star Wars me pertenecen. Pertenecen a sus respectivos autores.

juans torresc: me alegra que te guste XD.

Zafir09: Touji tiene un cochazo XD. Su madre tiene muchas preguntas que Shinji deberá responder.

Guest: me alegra mucho saber que te agrada XD. Una gran serie y la mejor saga de ficción de la historia. Shinji y Asuka no se esconden de na ni de nadie.

IansInsane: you could use a translator or ask someone to translate it, asking permission to do so, of course. This well written?

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas y demás. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría T.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

-comentarios

-"pensamientos"

-*conversaciones por teléfono, comunicador, etc.*

-Habilidades de la Fuerza


Os invito a leer mis demás historias, buscadlas en mi perfil


Capítulo 9:

LOS PRIMEROS PROBLEMAS – PARTE 03


Shinji se encontraba en su Evangelion, cargando a la inactiva Unidad 03 hacia una de las tantas entradas a los hangares de los Evangelions. Shinji había descubierto varias cosas en su combate. Uno era que se podía comunicar con su madre, otro que era capaz de usar la Fuerza, y por último el más preocupante. Mientras sujetaba al tercer Ángel con la Fuerza, había podido notar como este se resistía. Luchaba contra su agarre. Eso era algo jamás esperado. Nunca antes algo se había podido resistir a la Fuerza. Aquello demostraba porque eran Ángeles. Su poder estaba muy por encima de lo que jamás hubiera imaginado. Y lo había demostrado. Si este Ángel había sido capaz de resistirse, por lo mas mínimo, a la Fuerza, no quería saber de qué serían capaces de ahora en adelante.

Varios minutos después, Shinji llego a uno de los ascensores. Dejo a la Unidad 03 justo encima. Al instante salieron los mismos engranajes que sujetaban al Evangelion mientras ascendían a la superficie. Una vez agarrado, el ascensor empezó a descender a una gran velocidad. Pocos minutos después, el castaño descendía por el mismo ascensor.


Dentro de los cuarteles

Shinji había dejado su Unidad en su hangar. Activo el botón de salida y pudo notar como su Entry Plug se movía, indicando que estaba saliendo del Evangelion. Antes de salir pudo escuchar la voz de su madre.

-La próxima vez hablaremos muy seriamente, jovencito. – sonaba bastante seria, pero pudo escuchar un leve tono de entusiasmo.

-"Por supuesto, mama."

El Entry Plug por fin había salido completamente del Evangelion, permitiéndole a Shinji respirar aire y no el LCL. Una vez que se quitó el líquido de la cara pudo ver el hangar. Lo que paso fue algo que no le sorprendió en lo más mínimo. Cinco militares de la Sección 2 tenían sus armas apuntando al castaño. El joven Padawan bufo con fastidio.

-¡Las manos arriba! ¡Y no hagas nada extraño! – ordeno el líder.

Shinji volvió a bufar con fastidio mientras levantaba sus manos. Podía atraer su sable laser y partirles la cara a esos militares. Las balas de sus armas no se podrían comparar a su sable láser, pero no tenía ganas de enfrentarse a ellos. Algunos podrían pensar que no podría hacer nada contra las armas militares que llevaban, pero estaban muy equivocados. A pesar de no ser aun un Caballero Jedi, Shinji había luchado en una guerra galáctica, donde las armas eran láser o bláster. También hacia que mencionar que podía esquivar y desviar sus disparos. Incluso los de las metralletas, por lo que estas armas no serían nada nuevo.

El muchacho vio como Gendo se acercaba junto a Fuyutsuki, la doctora Akagi y Misato.

-¿Puedo preguntar el por qué? – le pregunto Shinji a Gendo.

-Me parece que tienes unas cuantas preguntas que responder. – contesto con su típico tono.

-Qué yo sepa eso no está en el contrato. Es más, me atrevería a decir que lo está violando.

-Esto es más importante que el contrato.

-El contrato es inviolable. Si lo haces, olvídate de que siga pilotando.

-¡Arrestadlo!

Los militares se acercaron lentamente hacia Shinji. Sin que nadie se diera cuenta, el castaño usaba la Fuerza para llamar a su sable láser.

-Yo que vosotros no me acercaría. – advirtió Shinji.

-No puedes hacer nada, chico. – sonrió con superioridad el líder.

Fue entonces cuando Misato vio algo pasar a una increíble velocidad a su lado. Algo pequeño, alargado y cilíndrico. Dicho objeto fue directamente a la mano derecha de Shinji.

FWSSSSSS

El sable se activó.

-¡¿Pero qué demonios…?!

VMMM

Con un rápido movimiento, Shinji cortó la metralleta del líder del pequeño grupo militar. Nada más cortarlo, empujo con la Fuerza al militar, alejándolo de él. Los otros cuatro militares tardaron varios segundos en reaccionar, producto del shock al ver lo que acababa de hacer. Pero se dieron cuenta demasiado tarde. Aumentando su velocidad con la Fuerza, Shinji se movió a una velocidad inhumana. Para él era como ver a cámara lenta. Se acercaba a los soldados para destruir sus armas y luego golpearles o empujarles. Prácticamente en un parpadeo había acabado con el grupo y vuelto a su posición inicial, aun con el sable láser encendido.

Por su parte, tanto los miembros del grupo de reparación del Evangelion, como Gendo, Kozo, Ritsuko y Misato miraban asombrados lo ocurrido. Incluso Gendo abrió los ojos más de lo normal, pero su pose no cambiaba. Rápidamente Misato sacó su arma y apunto a Shinji.

-¡Suelta ese arma, ahora!

El pulso no le vacilo a la hora de apuntar al chico. Shinji, por su parte, se mantenía con su típica tranquilidad y serenidad. Faltaba poco para que el resto de los agentes militares de la Sección 2 aparecieran, por lo que tenía poco tiempo para terminar con ese estúpido enfrentamiento.

-¡Suéltala! – volvió a ordenar Misato.

-No voy a hacerlo, Misato. Si quieres dispararme, adelante.

La tensión del ambiente podía cortarse con un cuchillo. Misato estaba vacilando. Era la mejor militar de la base. Su puntería era la mejor, pero no podía. Shinji solamente se había defendido. Tenía razón en sus palabras. Gendo había violado el contrato, por lo que el castaño estaba en todo su derecho a defenderse. Pero, lo que acababa de hacer era algo demasiado extraño. No solo podía usar telequinesis y tenía un brazo mecánico, sino que encima de todo tenía una extraña espada y era capaz de moverse más rápido que una bala. Sabía que no podía vencerle.

Poco a poco, la Capitana bajo su arma.

FWSSSSSS

Shinji desactivo su sable.

-¿Algo que decir, Gendo?

-…

Shinji podía sentir la mirada de enojo del Comandante de NERV-Japón, pero además, gracias al Sentido de la Fuerza podía sentir el enojo y la furia del hombre. Por parte de Fuyutsuki podía notar fascinación. Por parte de la doctora intriga. Por parte de Misato asombro. El resto también estaban asombrados, pero también podía sentir miedo.

-Sabes que no queda mucho, Gendo. ¿Qué vas a hacer? – volvió a preguntar Shinji.

-Puedes irte. El contrato queda anulado. – respondió serio.

Kozo, Ritsuko y Misato miraban atónitos a su Comandante.

-Como quieras.

Sin nada más que decir, el castaño empezó a caminar, alejándose del Entry Plug rumbo a los vestuarios. Al pasar al lado de Misato, éste le dirigió una mirada, una que decía "luego hablamos". La mujer asintió levemente.

XXXXX

Ya en los vestuarios, Shinji se dispuso a ducharse, dejando su sable láser cerca suyo. Tenía la esperanza de que no intentaran asaltarlo ahí dentro, pero su guardia estaba alta. Pudo escuchar como alguien entraba, pero supo al instante de quien se trataba.

-¿Cómo te encuentras, Touji?

-Buah, tío. Ese combate me ha molido. Me pregunto si todos los Ángeles serán iguales de complicados.

-"Si supieras que cada vez será peor."

-Por cierto, he visto lo que ha pasado nada más salir de tu Evangelion. ¿Cómo has hecho eso, y que era esa arma? – pregunto mientras también se metía a la ducha, a su lado.

Las duchas cubrían el cuerpo, desde las rodillas hasta el cuello, por lo que se podían ver a la cara.

-Digamos que es algo que solo yo tengo el derecho a usar. En cuanto a lo que he hecho… podríamos decir que solo me defendí.

-Pues ha molado. Ni siquiera he podido verte. En un instante estabas quieto y al siguiente solo había algo moviéndose exageradamente rápido y luego estabas otra vez en tu sitio, las armas rotas y los de la Sección 2 inconscientes o casi inconscientes.

-…

-¿Me podrías enseñar a hacer eso? – pregunto ilusionado.

-Eso depende.

-¿Depende de qué?

-¿Estarías dispuesto a dejar tu vida actual atrás? ¿Serias capaz de no dejarte llevar por tus sentimientos? ¿Una vida sin mujer ni hijos?

-… me parece a mí que no.

Una leve sonrisa apareció en el rostro de Shinji.

-Fue una decisión muy difícil, pero no me arrepiento de ello. Es una vida muy dura. Si fallas, acabas mal.

-¿Qué tan mal?

-…

Los pensamientos de Shinji fueron directamente al Sith contra el que se enfrentaron él y Asuka.

-Vale. Me parece que no será nada bonito. Pero, ¿ni mujer ni hijos? ¿Ni novia ni nada?

-Sep.

-Joder. Ahora estoy seguro de que no podría hacer eso. ¿No te vuelves loco?

-No.

-Buah chacho. No sé si eres un genio o un idiota. – su tono fue burlón.

-Jejeje, quien sabe.

El resto del tiempo lo pasaron hablando de cosas ajenas a lo ocurrido en el hangar o sobre las habilidades o arma de Shinji.

Una vez que terminaron salieron de los vestuarios. Allí los esperaba Misato. Esta acompaño a Shinji hasta el despacho de Gendo, donde firmo el despido y se marchó de los cuarteles de NERV.

Gendo lo estaba poniendo a prueba, pero ya vería quien daba su brazo a torces antes. No pasaría más de un mes para que atacara el cuarto Ángel.


Fuera de los cuarteles

Shinji y Misato se encontraban yendo al apartamento de la segunda. Luego de firmar el contrato, Misato había insistido en que la acompañara, por lo que Touji se despidió. Mientras caminaban por los pasillos de NERV, Shinji pudo ver de reojo a Rei, la cual lo miro igual para seguir su camino.

Durante el trayecto en coche ninguno digo nada. No fue hasta que llegaron al apartamento cuando hablaron.

-¿Qué harás ahora, Shinji? – pregunto Misato con un deje de tristeza.

-Supongo que buscarme algún sitio para vivir. Créeme cuando te digo que necesitareis mi ayuda.

-Je. Te lo tienes muy creído, ¿verdad? – sonrió.

-Nop. Pero sé que vendrán más y creo que más poderosos. Es un poco cliché, pero que se le va a hacer.

Esta vez la mirada de la mujer se volvió seria.

-¿Qué sabes tú de todo esto?

-Poco. Sé que nos enfrentamos contra esas criaturas llamadas Ángeles. También sé que los Evangelions son lo único que puede luchar contra ellos y que los pilotos son irremplazables, por mucho que Gendo lo niegue. Si las cosas van como creo, necesitareis tanto mi ayuda como la de Asuka.

-Tú amiga pelirroja.

-Exacto.

-¿Acaso crees que Touji y Rei no serán capaces ellos solos? – pregunto con irritación.

-El Evangelion de Rei no está del todo operativo, sino hubiera ido a pelear. Por su parte, Touji no podrá solo contra todos los que vengan. Sinceramente, dudo que ellos dos solos puedan. Y créeme cuando te digo que Asuka no se dejara manipular.

-¿Cómo tú?

-Exacto. Firmamos un contrato, el cual Gendo ha violado. Respóndeme una cosa, Misato, ¿qué crees que pasar cuando llegue un Ángel el cual ni Touji ni Rei puedan derrotar?

-…

-Seguramente lo destruirá todo. No tenéis otra arma que pueda luchar contra los Ángeles. Ni Asuka ni yo nos dejaremos manipular ni pisotear por nadie, ni siquiera Gendo. Como ya dijimos, si es con nuestras normas no habrá problema. Si intentan jorobarnos, responderemos.

-…

Durante varios segundos hubo silencio. La mujer se quedó pensando las palabras del chico. Otra vez tenía razón. Los Ángeles serian cada vez más poderosos, y sinceramente dudaba que Touji y Rei pudieran solos.

-¿Cómo quieres que confiemos en vosotros cuando no sabemos nada?

-¿Cómo queréis que pilotemos esas máquinas sin saber absolutamente nada?

-…

-…

-Bufff. Mira, puedes quedarte aquí por un tiempo.

-… gracias.

Misato solo esperaba que Shinji no tuviera razón, y el castaño solo esperaba que las cosas no se tuvieran que poner demasiado feas para que Gendo recapacitara. Gendo tenía que ver que no eran ni sus marionetas ni sus herramientas.


Alemania

Habían pasado horas desde la batalla contra el tercer Ángel. Ahora mismo en Japón era de noche mientras que en Alemania el sol brillaba en lo alto. La pelirroja había recibido el mensaje de Shinji, explicando detalladamente todo.

Soltó un suspiro de cansancio al pensar en lo que pasaría ahora. Shinji había dejado de ser piloto por un tiempo, ya que suponía que Gendo no lo dejaría fuera del todo. Por su parte, el que ahora supieran sobre sus poderes y su sable solo podía significar que ahora ella también sufriría un asalto de preguntas. Lo único que esperaba es que a ella si le respetaran el contrato, sino la cosa se iba a poner aún más complicada.

La pelirroja se encontraba dentro de un automóvil que la llevaría hasta los cuarteles de NERV-Alemania para su primera prueba en el Evangelion 02. Para su relax, no había habido problema ninguno con el matrimonio Langley. Sin duda alguna, ninguno de los dos adultos le agradaban, y los niños… bueno, eran niños. Eran muy curiosos y no habían dejado de investigar la mansión desde muy temprano. La misma Asuka les había acompañado durante un tiempo, antes de marcharse hacia NERV. Antes de irse le había dicho a María que la avisara si surgía algún problema, recibiendo un asentimiento de la mujer.

Durante su trayecto hacia NERV pensaba y pensaba en lo que venía. Shinji había luchado contra el primero de los quince Ángeles contra los que tendían que luchar. Sin duda un largo camino. El problema es que no sabía cuándo iría hasta Tokio 3. Allí es donde se centrarían los ataques angelicales. Según Shinji, ahora que ya no trabajaba para NERV, solo tenían una unidad, la Unidad Evangelion 03. Actualmente, la 00 seguía teniendo problemas, por lo que estaba inoperativa. También dudaba que Touji pudiera solo. Sabiendo lo que sabía de Gendo Rokubungi, no llamaría a la Unidad 02 hasta dentro de unas cuantas peleas.

Soltó un suspiro mientras veía a través de las ventanas como iba llegando a la base.

XXXXX

Una vez que llegaron a los cuarteles, Asuka fue hasta los vestuarios, donde ya aguardaba su traje de conexión. Después de ponérselo se dirigió hacia el hangar donde se encontraba su Evangelion. Y allí se encontraba. Sujetado, de pie, imponente. La Unidad Evangelion 02. Asuka se puso enfrente, como si lo estuviera enfrentando. La alemana podía sentirlo. No solo como la maquina estaba viva, sino también la paz que le producía.

-Señorita Soryu, es el momento. – le dijo Jeth, que estaba a su lado, mirando también al EVA.

-Entendido.

Echando un último vistazo, la alemana camino hasta el Entry Plug. Una vez que ingreso dentro, ésta se cerró y se incrusto en la nuca del Evangelion. Al igual que la última vez, el LCL lo cubrió todo.

Desde la cabina de observación, el comandante, sub-comandante, la jefa médica, la Mayor y los miembros del control del Evangelion esperaban expectantes la activación.

El comandante Jeth pulso el botón de comunicación.

-Bien, señorita Soryu. Ahora activaremos el ascensor para que el Evangelion pueda ir a la superficie de práctica. Allí podrá empezar a moverlo con libertad.

-*Entendido.*

Soltó el botón.

-Bien, activen el ascensor.

FRRRRRRRR

El Evangelion ascendió con enorme rapidez gracias al ascensor. Para Asuka no fue algo raro ya que estaba más que acostumbrada a sensaciones como esa. Sino que le pregunten que se siente al viajar a la velocidad de la luz las primeras veces. Una sonrisa se le escapó al recordar cómo se mareaba y casi potaba.

Una vez que el ascensor llego a la superficie, las sujeciones de seguridad se soltaron, dejando libre al Evangelion. Asuka tomo el control en ese mismo instante, evitando que el EVA se cayera al suelo.

La pelirroja se puso a observar el lugar. Dicho lugar de entrenamiento era un gigantesco valle en el que parecía no vivir absolutamente nadie. No había muchos árboles, pero la hierba cubría el lugar. También había un enorme y cristalino lago a no mucha distancia. Las cumbres de las montañas no tenían nieve, pero si estaban cubiertas de vegetación. El cambio climático dificulto la existencia de la nieve. Tenías que ir muy al Norte o ir a montañas muuuuuuy altas para encontrarla.

En la sala, todos esperaban ansiosos los primeros movimientos de su Evangelion.

-Bien Asuka, intenta caminar. – pidió Jeth.

-*Bien.*

Gracias a la gran concentración que adquirió con los años, no tuvo muchos problemas para realizar esa acción.

POOOOM-POOOOM

Las pisadas del Evangelion resonaban en todo el valle. Los pasos eran pequeños, pero no había fallo ninguno. Para la pelirroja, hacer eso era de lo más fácil. Lo que le extraño fue no oír a su madre.

-Bien, ahora prueba a hacer algunos ejercicios como trote, correr y demás.

-*Entendido.*

Tal y como pidió el comandante, Asuka estuvo la siguiente media hora realizando distintos ejercicios, comprobando la compenetración con el Evangelion. Tal y como supuso, no había ninguno.

-Perfecto, creo que ya puedes volver.

A pesar de lo que había dicho Jeth, Asuka no se movió.

-¿Señorita Soryu?

Asuka no contestaba.

-Comprobad las comunicaciones.

-Están perfectas señor.

-¿Y el piloto?

-Normal.

-¿Entonces?

-No lo sabemos. Esperemos un poco.

Por su parte, Asuka no hacía caso por un simple motivo.

-Hola, Asuka.

-"Hola… mama."

-Vaya, mírate. Te has convertido en toda una mujer.

Las palabras de Kyoko iban cargadas de alegría, incluso podía notarse como si estuviera a punto de llorar.

-"Me alegra volver a oírte, mama."

-Y a mí también, mi pequeña.

Para ambas era muy extraño. Asuka había esperado ese momento por trece años y ahora que pasaba no sabía que decir. Por su parte, Kyoko estaba casi igual.

-Creo que deberías responder, no vaya a ser que se preocupen demasiado.

-"Si. Creo que tienes razón."

-Volveremos a hablar, pequeña.

-"Tenlo por seguro." *Comandante.*

-Oh, por fin contestas. ¿Qué ha pasado?

-*Nada. Me disculpo. Estaba un poco ida.*

-Ya veo.

-*Ahora mismo vuelvo.*

La pelirroja volvió hasta la plataforma del ascensor, donde volvió a llevar al Evangelion al hangar.

XXXXX

Una vez que se ducho y puso ropa informal, la pelirroja se dirigió al despacho de Jeth, siendo guiada por Frank.

-¿Qué es lo que ocurre? – pregunto la chica.

-¿Hablas con Shinji?

-Así es.

-¿Te ha informado de lo que paso ayer?

-¿Se refiere a que después de luchar contra el Ángel, Gendo violo el contrato y Shinji ya no trabaja con NERV?

-Eso y lo de sus habilidades y espada.

-Oh. Si. Lo sé.

-Ya veo. ¿Tú también usas telequinesis? ¿Y tienes una espada como esa?

-"Telequinesis. Así que eso es lo que creen que usamos." Si, también puedo. Y si, también tengo una. Esos sables solo podemos usarlas nosotros. Nadie más tiene ese derecho.

-Entiendo. ¿Y qué tipo de tecnología es? Según la doctora Akagi de NERV-Japón, eso parecía una especie de láser, pero con tamaño limitado, cosa que hasta ahora nos es imposible de reproducir.

-Pues sí. Es un sable láser.

-¿Y no podríais compartir esa información? Creo que podría ser de utilidad.

-¿Utilidad para vuestros ejércitos? Lo siento, pero no cooperare. Si estuvierais más avanzados como civilización entonces podría.

-¿A que te refieres?

-He estudiado la historia desde el Segundo Impacto. Tanta guerra, tanta muerte. No. El compartir esa información sería un gran futuro problema. No ayudare a crear armas para la guerra.

-Entiendo tu punto de vista. Los humanos podemos ser capaces de las peores cosas.

-Todos somos capaces de lo peor, pero también de lo mejor.

Dicha esa frase, ambos no volvieron a decir nada durante el trayecto hasta el despacho de Jeth. Allí, el rubio le informo a Asuka sobre lo ocurrido en Tokio 3, cosa no nueva para la pelirroja. Intercambiaron varias palabras sobre su poder y su arma. Asuka le dijo lo mismo que a Frank. Jeth no quiso presionar y la dejo irse.

-Un arma láser. Eso es algo nunca visto. Lo más avanzado son los Evangelions, pero esa arma es sin duda mucho más avanzada. – murmuro Jeth mientras miraba unos informes.

-Pero hay que admitir que la jovencita tiene razón.

-Eso es lo que más me molesta. Que tiene razón respecto a la humanidad. ¿Te imaginas que los ejércitos del mundo tuvieran armas láser? Podría llegar a ser mucho más peligroso que los mismos Evangelions.

-Eso es lo que le preocupa al a señorita Soryu y al señorito Ikari si comparten la información.

XXXXX

Después del viaje del viaje de vuelta a su casa temporal, Asuka se quedó pensando en la breve conversación con su madre. Después de todo lo ocurrido se sentía un poco tonta por las cortas palabras.

Pudo divisar la mansión y a los pocos minutos ya se encontraba dentro. Los sirvientes estaban a lo suyo. Podía observar como limpiaban la piscina, arreglaban las plantas del jardín, limpiaban las ventanas…. Entonces su vista se posó en los hijos del matrimonio Langley. Ambos estaban en el parque infantil, jugando en uno de los toboganes. La pelirroja se acercó a ellos, por lo que ambos niños dirigieron su mirada hacia ella. Una leve sonrisa apareció en el rostro de Asuka.

-Hola niños.

-Buenas tardes. – dijeron al unísono.

-¿Qué estáis haciendo?

-Estábamos aburridos y hemos venido a jugar aquí. – respondió la niña.

-¿No os ibais a ir a casa?

-Papa dijo que por ahora nos quedaríamos aquí. – respondió el niño.

El cejo de Asuka se entrecerró levemente ante las respuestas de los niños. Supuestamente los Langley se irían hoy. Dirigió su vista hacia una de las ventanas del segundo piso, encontrándose con el señor Langley, que tan rápido vio que Asuka lo veía se apartó de la ventana. Cuando se dispuso a irse de allí se encontró con María.

-María.

-Señor Langley.

-¿Qué es lo que quieres?

-Eso debería preguntárselo yo, señor Langley.

-A mí no me hables así.

-Le hablo como se merece, señor Langley. Usted ya no es nadie aquí. No tengo porque obedecerle. – dicho esto siguió caminando – Por cierto, si intenta recuperar esta casa, será mejor que no lo intente.

-Ten por seguro que la recuperare.

-Dudo que el gobierno alemán lo consienta.

-¿El gobierno alemán? No tiene nada que ver en esto. – sonrió con superioridad, pero las palabra que escucho por la boca de María la borraron.

-La señorita Langley donara la casa, su fortuna y posesiones al gobierno alemán con la condición de que este lugar se convierta en un orfanato y para gente sin techo ni trabajo. Toda su fortuna financiara esto, además de que nosotros podremos seguir viviendo aquí.

-¡¿Cómo?! ¡Eso es una gilipollez! – grito furioso al escuchar las palabras.

-Ella es la dueña de esta casa, señor Langley. Puede hacer con ella lo que quiera. Usted no volverá a ser dueño de ella nunca más.

La mujer siguió caminando hasta desaparecer por el pasillo. Por su parte, el señor Langley estaba más que furiosos. Estaba por coger uno de los tantos jarrones que había y destrozarlo.

-Si va a tener un berrinche le pediría que no rompiera nada. Después de todo, ahora pertenece a la señorita Asuka, por lo que estará rompiendo algo suyo, y no creo que eso le agrade.

Lo que más enfureció al señor Langley fue el tono burlón de la mujer. En un principio pensaba esperar a que la trasladaran a NERV-Japón y entonces haría su movimiento, pero parecía que eso no sería posible. Tenía que pensar otra cosa si quería recuperar su antigua casa.

XXXXX

Durante el resto de la tarde, Asuka se dedicó a jugar con sus dos hermanastros. Los niños mostraban un gran respeto hacia la pelirroja.

Así fueron las siguientes dos semanas para la pelirroja. Intercambiaba mensajes con Shinji, el cual parecía que seguía a la espera del próximo ataque. Por las mañanas y algunas tardes realizaba las pruebas con el Evangelion. También recibía clases, sobre todo de cosas que Asuka no conocía, como historia. No fue sorpresa para nadie que la muchacha tuviera unos conocimientos tan avanzados en las ciencias y biología. Sin duda una genio.

Por otra parte, ni Jeth ni Frank ni la doctora Von Kleist ni la Mayor Merkel preguntaron sobre los poderes y arma de la pelirroja ni tampoco que les hiciera alguna demostración. Lo último que querían es que la pelirroja dejara NERV-Alemania, como hizo Shinji Ikari con NERV-Japón.


Tokio 3

Pasaron varios días desde que Shinji dejo de trabajar con NERV-Japón. El castaño seguía con su rutina diaria. Por la mañana iba al instituto/academia de Tokio 3, por la tarde hacia los deberes y entrenaba, y por la noche o bien salía a dar una vuelta con Touji y Kensuke o bien se comunicaba con Asuka.

Por otra parte, Touji le iba contando a Shinji sobre el avance con su Evangelion. Al parecer, el EVA 01 volvía a estar inoperativo. A pesar de poder activarla, ésta parecía no responder a ninguna de las señales y/u órdenes que le enviaban desde la sala de control. Eso tenía muy frustrada a la doctora Ritsuko.

El EVA 00 parecía que mejoraba su condición. Habían intentado otra activación, y parecía ser que esta vez no había habido tantos errores.

Actualmente nos encontramos en una de las tantas montañas que rodean Tokio 3. Eran las siete de la tarde, por lo que el sol estaba empezando a esconderse. Shinji realizaba sus entrenamientos de la Fuerza apartado de la gente. La compañía de Misato no era buena para sus entrenamientos. La mujer se aburría con gran facilidad y no le permitía concentrarse. Con Touji y Kensuke pasaba algo muy parecido. Por su parte, Pen Pen iba a lo suyo, pero cuando Shinji entrenaba en el apartamento, el pingüino se le unía. Shinji no dudaba que fuera un ser sensible a la Fuerza, claro que no podía usarla. Sin duda era un gran compañero de entrenamiento. Lo último que le faltaba era Asuka, ya que con ella podía realizar eficientemente su entrenamiento con el sable láser.

El castaño abrió los ojos y deshizo su posición de loto, la cual usaba para entrenar. Pocos segundos después, mientras caminaba de vuelta a la ciudad, su móvil empezó a sonar.

PIII-PIII

Miro la pantalla y una gran alegría nació. El nombre que aparecía en la pantalla era el de Vin. Al no haber nadie alrededor, Shinji podía realizar una llamada intergaláctica sin problema alguno.

CLIC

Nada más contestar la llamada, un mini agujero de gusano se formó en la parte de arriba del teléfono. Era tan pequeño que tenías que acercarte mucho o tener unos buenísimos prismáticos para poder verlo.

-Hola Vin.

-*Hola Shinji. Da gusto volver a oírte. ¿Cómo van las cosas?*

-¿Aun no has hablado con Asuka?

-*Pues no. Sinceramente prefería hablar primero contigo. Si Asuka está durmiendo… no quiero que me grite.*

-Jejeje. Eso sería lo más normal.

-*Sep. ¿Entonces?*

-Ha pasado lo que creíamos que iba a pasar.

-*Cuentame.*

-Sencillo. Llegamos, realizamos los contratos, Asuka se marchó a Alemania, el Cuarto Elegido y yo luchamos contra el tercer Ángel, yo use la Fuerza con éxito, eliminamos al Ángel, Gendo violo el contrato y ahora ya no trabajo con NERV.

-*… bueno, lo suponíamos. ¿Ya saben todo?*

-Casi. Según ellos, Asuka y yo usamos telequinesis, y quieren la tecnología de mi brazo y mi sable.

-*Pero no lo habrán intentado.*

-Intentarlo lo intentaron, pero no pudieron.

-*Bueno, esos idiotas no saben que se enfrentan a un Jedi, aunque aún sea un Padawan.*

-Gracias por el alago. – comento con humor.

-*Sabes que hablo en serio. Tú y Asuka sois los más avanzados y preparados de vuestra generación.*

-Ya veo.

-*Bueno, aun así. ¿Qué estás haciendo ahora?*

-Vivo con la capitana de NERV, Misato Katsuragi. Es una buena mujer, pero su deseo de venganza es muy grande.

-*Todos tienen algún deseo grande. Entonces, ¿qué harás?*

-Esperare al próximo ataque. Tengo la sensación de que Touji podrá con él, pero tengo un mal presentimiento con el quinto Ángel.

-*Bueno, habrá que esperar para ver. Te deseo suerte.*

-Mándale recuerdos a Torn y Angeline. Por cierto, ¿cómo están?

-*Ambos están bien. Os echan de menos. Torn tiene una misión en Naboo y Angeline en Dantoine.*

-Ya veo. Si quieres llamar a Asuka, te recomiendo que lo hagas dentro de unas cuantas horas. Seguramente estará despierta. Tiene cosas que contarte.

-*Entiendo. Ha sido un gusto volver a hablar contigo, Shinji. Hasta luego.*

-Hasta luego, Vin.

CLIC

Una vez terminada la llamada guardo su teléfono de nuevo en su bolsillo y emprendió el camino de vuelta al departamento. Después de una larga caminata llego hasta la ciudad. Mientras pasaba por un parque pudo ver a un grupo de cinco niños, no mayores de siete años, que intentaban recuperar una pelota en un alto árbol. Uno de los niños estaba escalándolo, apoyándose en una rama.

-Ya lo tienes.

-Un poco más.

-Ya casi.

-Vamos. Tú puedes.

Los demás niños animaban a su amigo, que casi podía rozar la pelota. Pero, como suele pasar, el peligro acecha en todas partes.

CRASH

-¡Aaaaaahhhhhh!

La pequeña rama en la que estaba apoyado el niño se rompió, provocando que cayera de espaldas desde una altura que le provocaría una muy grave lesión.

Cuando estaba a punto de caer al suelo, noto que paso. Como si estuviera flotando. Abrió los ojos bañados en lágrimas para mirar a su espalda. Podía ver el suelo del parque a menos de veinte centímetro. Poco a poco fue bajando hasta que su espalda sintió el cálido suelo, que se había calentado debido al calor del día.

Los niños, asombrados miraron a todas partes, encontrándose con Shinji, que tenía su mano apuntando hacia el niño. Éste dirigió su mirada a la pelota y, usando la Fuerza, la bajo del árbol. Uno de los niños la cogió, aun asombrado.

Sonriéndoles, Shinji siguió su camino hacia el departamento, aunque a lo lejos podía escuchar a los niños gritar un "gracias".

XXXXX

Al siguiente día, en el instituto, se encontraban Shinji, Touji y Kensuke reunidos bajo uno de los arboles más grandes del patio trasero. Allí los chicos podían conversar en paz, tranquilos.

-¿Y qué nuevas cosas vais a hacerles a los EVAS? ¿Cuándo vendrá un nuevo Ángel? ¿Cuándo…?

O bueno, eso sería si Kensuke no fuera un otaku de los Evangelions y Touji no fuera uno de los pilotos.

-Ya te he dicho que no hemos hecho nada nuevo, y no sé cuándo vendrá el próximo. – le contesto con lo poco que le quedaba de paciencia.

-Kensuke, - lo llamo Shinji – si fuera tú lo dejaría en paz. Su paciencia es muy limitada.

-Eso, escúchalo.

-Está bien… - fingió ser derrotado, pero la sonrisa malvada que apareció en su cara hacia Shinji solo hizo que este se incomodara – Bueno bueno, mi queridísimo amigo Shinji. ¡Enséñame esa espada! – grito mientras se lanzaba hacia el castaño… bueno, más bien hacia su cinturón.

Shinji solía guardar el sable láser en su maletín, pero cuando había recreo lo llevaba encima...

La forma en la que se abalanzo hacia el maletín le recordó a un cazador a punto de cazar a su presa. Con un rápido movimiento, se apartó, dejando que su amigo probara la verde hierba.

-Kensuke, solo lo diré una vez, no vuelvas a hacer eso.

-Yo que tú le haría caso, hermano. Yo he visto a Shinji derrotar a varios militares de la Sección 2 con una rapidez inhumana. Nunca podrás arrebátaselo.

-¡Pero yo quiero verlo! ¡Quiero ver si es verdad que es un láser! ¡Nunca antes habríamos visto algo así! ¡Imagínate como debe molar! – grito con estrellitas en los ojos.

-Kensuke, - volvió a hablar Shinji – este aparato no es un juguete. Tiene una misión, y no puedo dejarla por un capricho tuyo. Lo siento.

Kensuke hizo un puchero mientras desviaba la mirada.

-Tranqui. Se le pasara. – comento como si nada Touji mientras volvía a zampar.

No muy lejos de allí, Rei Ayanami se encontraba comiendo tranquilamente su almuerzo. No había ni una pizca de carne. La peli azul miraba desde su lugar al trio. Desde que vio lo que le hizo a los agentes militares de la Sección 2, la duda había nacido en Rei. Algo que le extrañaba. Lo que había presenciado no podía ser realizado por un humano. Se preguntaba quién era realmente Shinji Ikari.

De vuelta con el trio, este conversaba sobre ir a darse una vuelta por la tarde-noche, ya que era viernes.

-¿Y que os parece ir a los recreativos? – pregunto Touji.

-¿Y por qué no a un karaoke? – pregunto Kensuke.

-No me apetece volver a ir. Ya fuimos el miércoles y ayer nos fuimos a pescar.

-Bien. Recreativos pues. ¿Y si mañana nos vamos al a playa? Nos pilla aquí al lado.

-Mmm. Mañana no tengo nada que hacer en NERV, así que… ¡vámonos!

-¿Tu que dices, Shinji?

El castaño solo se mantenía escuchando a ambos. Bien es cierto que no salía todas las noches, pero el próximo Ángel no atacaría hasta dentro de unos días, por lo que decidió aceptar.

-Está bien. Adelante.

-¡Yeah! ¡Vamos a ver mujeres en bikini! – grito Kensuke mientras un poco de sangre le salía por la nariz.

-Pervertido.

-Pues sí, lo soy. Además, ¡tú quieres ver a Hikari en bikini también! Debo admitir que esconde un buen físico. Me pregunto cómo sería….

El chico de gafas dejo de hablar al ser estrangulado por un sonrojado Touji. Por su parte, Shinji se reía ante la actitud de ambos. Cierto es que los Jedi casi siempre entrenan y/o están de misión, pero también tenían sus días de relajación.

-Touji, deja de asfixiar a Kensuke.

La voz de la delegada de clase llamo la atención del trio. Touji, al instante, se le quedo observando embobado.

-Hola, Hikari.

-Hola Shinji.

-Delegada. – saludo Kensuke, intentando recuperar el aire.

-Ay, Kensuke. A saber que comentario has hecho esta vez.

-Nada raro. Solo comentaba que a Touji le en….

Esta vez Touji le tapó la boca.

-¿Le gustaría?

-¡Nada! S-solo que mañana vamos a ir a la playa y me encantaría… ¡darme un buen baño! ¡Eso es!

Hikari solo levanto una ceja al notar el nerviosismo del deportista.

-Oh, ¿vais a ir a la playa?

-¡Sep!

-Si quieres puedes venirte. – comento Shinji, comiendo tranquilamente.

Touji lo miro con los ojos abiertos como platos, Kensuke lo miro con una pequeña sonrisa malévola e Hikari sonreía.

-Ahora que lo pienso, podríamos quedar todos. Me refiero a pasar la clase un tranquilo día en la playa.

Las palabras de Hikari desanimo un poquito a Touji. Solo un poquito.

-Me parece bien.

-De acuerdo.

-Pos vale.

-Perfecto. Creare un grupo de WhatsApp para comentar sobre esto.

Durante la tarde, en el grupo se estuvo preparando el viaje. Por suerte, la playa no estaba a más de media hora en autobús, por lo que no habría problema. Shinji, Touji y Kensuke se dedicaron a jugar a videojuegos dicha tarde y luego se fueron a sus casas para preparase para pasar el sábado en la playa.

Al llegar al departamento, Shinji preparo la cena, se ducho y ceno. Cuando estaba terminando, Misato apareció por la puerta con gesto agotado.

-Buenas noches, Misato.

-Hola Shinji. Touji ya ha dicho que mañana ira a la playa. Tiene suerte de que sea aquí al lado, sino dudo que hubiera podido ir. ¿Tú también iras? – le pregunto mientras se sentaba y empezaba a comer.

-Así es.

-Pero, ¿y tú brazo y cicatrices? Tus compañeros y demás gente lo verán.

-Por el brazo tranquila, tengo un guante con grandes características. – sonrió mientras levantaba su brazo enguantado – En cuanto a las cicatrices, no importa.

-Ya veo. ¿Tienes todo listo?

Sep. Mientras volvíamos fuimos a comprar trajes de baño y protector solar, además de comida y bebida para mañana.

-Espero que no bebáis alcohol.

-Jejeje. Tranquila. No lo tengo permitido.

-¿En serio? – pregunto asombrada – Ahora solo falta que me digas que no puedes comer cerdo.

-Jajaja, muy graciosa. Como de todo. Todo alimento tiene su parte importante. La carne sus nutrientes y los vegetales y frutas sus vitaminas. Claro que también hay más, pero lo mejor es comer de todo. Incluso un vaso de cerveza o vino al día es bueno.

-… Bueeeeeeeno. Me voy a dormir. Mañana he de levantarme temprano.

-Buenas noches, Misato.

-Buenas noches.

Una vez que la mujer se fue a dormir, Shinji lavo los platos y se dispuso a hacer su último entrenamiento. Una vez posicionado en flor de loto, Pen Pen se puso a su lado. El pingüino había cogido esa costumbre.

XXXXX

A la mañana siguiente, la clase de Shinji se encontraba reunida en la estación principal de autobuses de Tokio 3. Tenían los tickets del autobús preparados para irse a la playa.

Todos vestían ropas veraniegas, contrario a su uniforme. Los chicos usaban sus bañadores y las chicas tenían los bikinis bajo su ropa. Shinji busco una cabellera azul o unos ojos rojos entre el grupo, pero no la encontró. Tenían las toallas o en bolsas o colgadas del cuello. En las bolsas que cada uno llevaba, contenía la comida y bebida del día.

-¿A quién buscas, Shinji? – le pregunto Hikari, que estaba a su lado mientras esperaban a Kensuke, que se estaba retrasando.

-Busco a Rei. Además de Kensuke, es la única que no está aquí.

-Ah, Rei, me dijo que no podía venir. – dijo con pena.

-Esa chica es muy rara. Sabía que no iba a venir a pesar de no tener pruebas ni nada por el estilo. – comento Touji como si nada.

-A pesar de ello es nuestra compañera.

-Ya ya.

-¡Chicoooooooooosssssssssssssssssss!

El grupo pudo ver como llegaba Kensuke. El chico iba como todos los demás. Lo que les extraño fueron unas gafas de buceo, pero eran un poco distintas a las normales.

-Buenas Kensuke. Llegas tarde. – recrimino Hikari.

-Lo siento. Es que no las encontraba. – explico mientras cogía las gafas de buceo.

-¿Qué son?

-Dado que uso gafas y no puedo llevar lentillas, estas gafas de buceo son graduadas, por lo que puedo ir con ellas en la playa.

-Vaya. Sin duda muy útiles para este caso.

-¿A que si?

PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

La bocina del autobús sonó, indicando que los jóvenes debían subir. Uno a uno, los jóvenes fueron subiendo al transporte. Touji e Hikari se sentaron juntos, y justo detrás Shinji y Kensuke.

-¡Si! ¡A ver mujeres en bikini! – grito Kensuke a todo pulmón, provocando que los demás tíos gritaran y Shinji suspirara sonriendo.

-Tsk. Hombres. Siempre pensando en lo mismo. – negó Hikari con la cabeza.

-Oh vamos. Vosotras también deseáis ver a alguno en bañador. Y tú también.

Las mejillas de la delegada se tiñeron de rojo mientras su imaginación volaba.

-¡E-eso es m-mentira!

-Ohhhhh. ¿Y ese sonrojo? ¿En quién pensabas, Hikari-chan? – pregunto malévolo mientras miraba de reojo a Touji, que parecía no inmutarse salvo por el pequeño sonrojo.

Automáticamente, la castaña miro de reojo al deportista, cosa que fue muy obvia para Shinji y Kensuke, y gran parte de los demás jóvenes, que no perdían detalle.

-Uuuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhhhhhh. – dijeron todos a la vez.

-¡C-callaos! – grito la castaña muerta de vergüenza.

Durante el viaje de ida, los jóvenes se dedicaron a avergonzar a Touji e Hikari con cosas sobre futura boda, como serían los hijos, etc. Sobre todo las chicas. Los chicos, por otra parte, fueron un poco más burros.

XXXXX

Una vez llegaron a la playa, casi todos salieron como si les persiguiera el diablo. Al ser sábado, la playa estaba bastante poblada, pero se podían encontrar sitios para poner la sombrilla y las toallas. Decidieron buscar un lugar para ponerse todos juntos. Una vez que lo encontraron, se quitaron la ropa, quedando solo en bañador, y se lanzaron al agua, no sin antes ponerse protector solar. Los que no esperaron ni un minuto no pudieron ver las cicatrices de Shinji mientras se quitaba la camisa.

-Shinji, ¿qué demonios te paso? – pregunto Hikari.

Los chicos ya habían visto esas heridas cuando se cambiaban para hacer gimnasia. Era la primera vez que las chicas lo veían.

-No es nada.

-¿No es nada? Pero si…

-Hikari, no es nada. – sonrió, tranquilizándola – Son cosas del pasado que te recuerdan cosas.

-Entiendo. – susurro.

Luego dirigió su mirada a Touji, que ya se encontraba en bañador y echándose el protector. Kensuke se quitaba sus gafas y se ponía las otras mientras cogía un balón de playa. Al final todos se metieron al agua, disfrutando del sol y el azul océano. Por su parte, Shinji observo los alrededores con su vista mejorada gracias a la Fuerza. Lo que buscaba era algún agente de la Sección 2 o alguien relacionado con NERV. Después de comprobar que no había nadie, oculto su sable láser y fue hasta el agua para unirse a sus compañeros. Debía de admitir que se lo paso bien.

Durante el resto del día se dedicaron a lo mismo. Bañarse, jugar a distintos juegos en arena y agua, comer y beber, algún que otra alguna cerveza, tomar el sol, etc. En fin, lo que sería un día divertido.

Cuando el sol se estaba escondiendo, cada uno recogió lo suyo y dejaron limpia la arena donde estuvieron. El viaje de vuelta en el autobús fue bastante tranquilo, ya que habían agotado sus energías. Por suerte para Shinji, nadie pregunto sobre su guante. Los chicos sabían que no debían preguntar, y las chicas lo hacían por petición de Hikari.

Luego de llegar al departamento, se encontró a Misato dormida y a Pen Pen en su frigorífico. Dejo las cosas en su sitio y se dio una ducha para luego irse a dormir. Antes de nada reviso su móvil. Había recibido un mensaje de Asuka comentándole lo que había hablado con Vin.

Una vez leído se acostó, pensando que quedaba poco para el segundo ataque.


Bueeeeeeeeno. Pos no ha pasao tiempo ni ná. Más de un mes. Pero que queréis que os diga, los exámenes y trabajos finales están por algo. Aun no los he terminado todos, pero he tenido tiempo para escribir XD. Recuerdo que tanto Asuka como Hikari tienen el pelo suelto o trenzado y ambas tienen el cabello largo.