¡Hola a todos! Siento mucho la inactividad de esta historia... Pero bueno, ¡aquí os dejo el capítulo 10 de esta historia!

Este capítulo no tendrá tanta acción como los demás pero, igualmente, ¡espero que os guste!


CAP X

El estrecho camino se terminaba. Podíamos ver la Villa desde donde nos encontrábamos. La niebla nos nublaba un poco la vista. El cielo tenía ese característico tono grisáceo el cual apenas dejaba que los rayos del Sol iluminaran nuestro trayecto.

-Debemos estar cerca-digo al girarme hacia mi hermana y mi madre. Federico se encontraba a mi lado.

-Este lugar es un poco fúnebre- dijo mi hermana.

-Ya te acostumbrarás- dijo Federico sin mirarle a la cara mientras que miraba el cielo. El lugar no era muy acogedor, pero no teníamos otro lugar a donde ir. Tenía pensado pedirle a nuestro tío Mario que nos dejara quedarnos en un hogar hasta que todo el tema de nuestra familia se olvidara y pudiéramos buscar un lugar mejor en el que vivir como Roma.

-Continuemos- dije con tono serio. Continuamos andando por aquel camino. Al girar, vimos la Villa. Simplemente enorme. Una gran casa rodeada de una muralla con lo que parecía ser pequeñas estancias en las que podías coge carruajes e ir adonde quisieras. Pareciera que dentro hubiera una pequeña ciudad. Seguimos nuestro camino hasta que vimos una figura la cual me resultaba muy familiar…

-Vaya, vaya…

Vieri. Vieri de Pazzi.

-No esperaba encontrarte aquí, Ezio Auditore.- Su voz me resultaba irritante. En otras circunstancias le hubiera respondido con algo sarcástico pero… en las circunstancias en las que nos encontrábamos… no debía ponerme gracioso. Me quedé callado.

-Es gracioso encontrarte aquí, viejo amigo. -Escuché cómo Federico soltó un pequeño gruñido.

-¿Qué quieres, Vieri? -dije de forma seria.

-Para serte sincero, muchas cosas. Dinero, muchas chicas…- Dejé de escucharle por unos segundos. Me puse a pensar sobre qué tendría él que ver con esto. Si estaría ahí por una razón. O simplemente para incordiarme un poco más.

-Ah, y tu vida- dijo. Al escuchar eso volví a poner toda mi atención. ¿Mi vida? ¿A qué se refería? Vieri sacó una espada y varios hombres salieron de detrás suya. Todos armados. Todos con espadas, excepto nosotros. Yo solo iba armado con mi hoja oculta y apenas sabía usarla. Cuando creía que todo estaba perdido, se escuchó un estallido y un humo empezó a emerger del camino de piedra.

- ¡Que alguien me explique qué demonios es esto! ¿Brujería? – Una voz emergió después de la palabra que dijo Vieri.

- Brujería no, ¡habilidad! -dijo la misteriosa tenía ni idea de quién era. Entonces, del humo salieron varios hombres armados. Uno de ellos era un hombre no muy viejo, de unos cuarenta y tantos años. Casi cincuenta se podría decir. El hombre se acercó a mí y se paró a unos metros de nosotros.

- ¡Coged esto! – nos dijo a Federico y a mí mientras lanzaba dos espadas. Cada uno cogimos una al vuelo. Federico y yo nos miramos a la cara.

-Creo que toca pelear- dijo.

-Pues vamos a ello- respondí mirando a la multitud de soldados que teníamos delante. Me giré hacia donde se encontraban mi madre y mi hermana para decirles que se escondieran. Al girarme, cada una sacó un cuchillo.

-¿Desde cuándo teníais un cuchillo?

-Paola nos los dio por si teníamos problemas. Supuso que Federico y tú iríais armados.

-Pues creo que supuso mal. Tened cuidado. -Me giré hacia delante.

-Es hora de luchar. -dijo Federico. Y nos adentramos al fuego de la batalla.


¿Qué os ha parecido? Sé que ha sido un poco flojo y que no tiene mucho que ofrecer pero, en el siguiente capítulo, ¡veremos la batalla!

ZAAMEI cambio y corto :3