Las imágenes vistas y comprendidas por el muchacho, por más que el Saiyajin le había aclarado que eran falsas, se contemplaban abismalmente violentas. De manera tal, que provocaba que involuntariamente cubriera sus ojos, tanto por la vergüenza como por la impresión que le daba lo visto y oído por los personajes de esta obra agresiva.
Las dudas circulaban por la cabeza del Semi Saiyajin. Su mente daba in giro de ciento ochenta grados (180°) al contemplar su antecesora acción. Pero, por más que sabía que debía ser paciente, y aparentemente profesional, sus cuestiones no le permitían estar tan atento a lo sucedido frente a sus ojos. Dudaba de su habilidad de comprensión en cuanto a lo dado a contemplar, tanto que maldijo a su manera de entender en el abismo de la desesperación. Sus ojos brillaban ante a la imagen violenta de si mismo golpeando a lo que se podría nombrar como su contraparte. Fruncía el ceño, empuñaba sus manos y elevaba su ki involuntariamente por su manera de actuar. Pero tratando de parecer lo más calmado posible ante ese Saiyajin, quien había pasado la mayoría del tiempo recriminándole sus reacciones infantiles, se inmutó y se mantuvo firme ante su promesa antes hecha.
(…)El golpe atizado por el joven había dejado a su antónimo en un estado agonizante. Su puño provocó que alzara su vientre al cielo, doblando parte de su cuerpo en esa dolorosa reacción. Lloraba, pero gran fracción de su ser se encontraba cohibido y lastimado por las palabras ásperas de ese sujeto, quien se había posesionado del semblante del joven guerrero. Rápidamente y sin dudarlo, Gohan comenzó a golpear la espalda de su enemigo con una convicción algo cambiante, pero realmente muy poderosa. Mientras comenzaba a degustarse de esa agonía probada por su contraparte, podía notar como los huesos de su enemigo comenzaban a cambiar su posición, reacción dada debido a los golpes fuertemente propinados. Podía oír como su espina dorsal crujía ante la decisión del muchacho.
Pero, mientras continuaba con antecesora acción, no pudo notar que alguien más se encontraba con él, y menos que se dirigía hacia donde ellos rápidamente. Cuando comprendió aquello, comenzó a prepararse en sentir la presencia de quien quería convertirse en su nueva víctima, sin embargo gran confusión adquirió al verse a si mismo nuevamente en dos lugares diferentes…
— ¿Crees que con eso acabarás con nosotros? — Decía el más cercano a él, mientras tiraba de su brazo izquierdo, el cual mantenía a uno de los tres Gohan en el aire.
— Se ve que aún no has entendido por qué estamos aquí… — Continuó el otro — ¡¿Por qué nunca entiendes nada?! — Grito, buscando que reaccionara ante sus exigencias en conseguir su mirada. Sin embargo, Gohan lo tomo de sus prendas al mismo tiempo que lo miraba a los ojos y expulsaba su ki de manera destructiva, causando un dolor sin igual en el ser perteneciente a su mente, destrozando partes de sus prendas y magullando la piel de ese nuevo enemigo. Al notar el acercamiento de otro sujeto, Gohan se libro del anterior enemigo, lanzándoselo a quien ahora se le estaba acercando. Siguiendo torturando a quien sostenía de la cabeza, repitiendo los golpes en la espalda e intercambiándolos por patadas altamente rápidas aplicadas al abdomen del enemigo.
— ¡No sirves para esto! ¡¿Por qué es que insistes?! ¡¿Acaso no notaste que se equivocó al decir eso?! ¡Tú nunca estuviste preparado! ¡Fue una completa mentira la que te dijeron!... No eres el hombre más poderoso del universo… Tu padre te mintió… — Insistía el otro, al mismo tiempo que intentaba acercarse con gran valor. Buscando la mirada de quien ahora estaba ignorándolo. Sin respuestas, se acercó a Gohan, quien al notarlo cerca, le regalo la mirada que tanto estaba buscando. Pero no era lo que él esperaba, la mirada de Gohan era triste, sus ojos estaban brillantes por las lágrimas a derramar, con gran dolor, pero sin lo que buscaba. Su seño se había fruncido, las venas que cruzaban por parte de la frente del Semi Saiyajin estaban altamente hinchadas, y sus dientes apretados de tal manera que provocaba que sus encías sangren por la alta presión recibida. La mirada calma de ese otro Gohan había cambiado de súbito, pero su miedo se contrarrestaba y ocultaba con sus dudas. Por lo que impulsado por aquello, dio un paso no muy estable en retroceso. Gohan, al notar que el sujeto intentaba escapar, levanto su brazo, dejando la palma de su mano rozando el rostro de su adversario.
— ¡APARTATE! — Exclamó al mismo tiempo que expulsaba gran cantidad de energía en el rostro de, quien en su momento, trató de huir. Lanzándolo contra una roca y provocando que se golpee fuertemente la nuca.
— ¡GOHAN, YA BASTA! — Gritó el otro, al que anteriormente había lastimado con la capa de su ki. Al mismo tiempo que se acercaba y daba un golpe en rostro del muchacho, comenzó a gritarle cosas que el Semi Saiyajin no entendió. Provocando el enfurecimiento en él, mientras dejando caer al primer Gohan en ser aparecido, quien hace rato, había dejado su transformación de Súper Saiyajin. Totalmente enfurecido, el hijo de Gokú lanzó un gran número de bolas de energía a quien con gran velocidad las esquivaba. Pero de repente, cuando la última bola de energía chocaba con el antebrazo de su contraparte, Gohan, desde el cielo, golpeó fuertemente en la cabeza a su némesis. Provocando una caída libre y dura contra el suelo. Rápidamente, el Semi Saiyajin se encaminó hacia su presa levantándolo del suelo, al mismo tiempo que apretaba fuertemente con su mano derecha lo que parecía ser el esófago del Reflejo enemigo.
— Go…. Gohan… Deten-te — Intentaba decir con ansias ese ser. Gohan al notar su insistencia, alejó su brazo izquierdo, con intención de darle el golpe final — Estás olvidando quien eres… Pero, por lo menos recuerda quien soy — Suplicaba insistente y agonizante.
— ¡CÁLLATE! — Exclamó aterradoramente.
— Recuerda… Se… que estás furioso… También se por qué… Pero no por eso tienes que ceder ante tu naturaleza. Tú… eres mejor que esto. — Dijo esto último con poca fuerza y con un registro de voz muy diferente al suyo, provocando extrañes en el muchacho, quien comenzaba a cambiar su expresión. — Gohan… Tú eres el ser más poderoso de todo el universo… Pero no por eso puedes abusar de tal autoridad. Por favor… Recuerda quien eres… quien soy… y también recuerda…. Quien es tu padre, y la autoridad que te entregó al sacrificarse por ti y por este planeta — Monologó con menos aire esta vez, haciendo que dichas palabras extrañaran al muchacho, tanto como por lo que lo había provocado, como por lo que lo había hecho sentir 'mejor' — Todo eso… lo hizo por ti. Lo estás… olvidando. ¿Recuerdas cuando te llevé a entrenar?... Habías dicho que no querías pelear… y que tú no tenías tal clase de poder — Al decir aquello, la imagen de ese ser comenzó a cambiar, y rápidamente a tener un tono más vivo y natural— En ese momento… me sorprendí en gran manera. Y ahora no tengo más que estar orgulloso por el nivel de pelea que acabas de alcanzar — Esas últimas palabras provocaron un recuerdo repentino en el joven que lo hizo dudar de su actuar, y lentamente a estar avergonzado y altamente arrepentido por su actuar, debido a quien había estado golpeando cruelmente fue a su maestro.
— Señor Pikoro…— Decía en forma de cuestión, por lo vivido anteriormente.
— Por favor Gohan… De-tente — Esto último provocó un reconocimiento exacto de quién era y de lo que estaba haciendo el joven. Por lo que su sangre comenzó a bajar de temperatura y sus músculos a calmarse, haciendo también que sus pupilas comenzaran nuevamente mostrarse. Mas cuando estuvo a punto de soltar a su maestro, un golpe extremadamente destrozador, recibido en la nuca de Gohan, lo hizo soltar a su maestro y caer al suelo, dejando de lado esa extravagante transformación anteriormente adquirida, provocando que sus sentidos se relajen al extremo y que vagamente la vista se le nuble, y finalmente la luz desaparezca, provocando que la obscuridad se adueñara de la vista del muchacho (…)
— Pero… ¿Qué es lo que hice?... — Es lo único que logró decir ante la triste imagen que tuvo que admirar…
