Hola de nuevo. antes que nada perdonen la demora, no lo pude evitar.

Espero que les guste este capitulo, muy esperado por la mayoria.


REENCUENTRO

SEIYA PVO

El viaje había sido agotador, sin embargo, el estar allí, en la tierra, en el mismo planeta en que ella se encontraba, en la misma ciudad, me devolvía las energías por completo.

Ansiaba verla. Estaba decidido a darme una ducha rápida, cambiarme de ropa, e ir a buscarla de inmediato.

Respire profundo. Una vez más estaba en Tokio, inhalando el mismo aire que ella respiraba.

Pronto la vería…. Mi dulce bombón.

Habíamos llegado a la azotea del que había sido nuestro edificio, bajamos las escaleras y nos dirigimos al departamento. Estaba convencido de que no podría dormir en lo absoluto esa noche, si no lograba ver antes a mi bombón.

Estaba en verdad ansioso.

Nos paramos frente a la puerta y justo cuando estaba por tocar la perilla, esta giro por sí sola, y la puerta se abrió ante nosotros.

Y allí estaba ella. Frente a mí. A tan solo unos pasos.

Debo admitir que no me lo esperaba, y es obvio que me sorprendió su presencia. No obstante un segundo después, lo único que pude sentir en mi interior, fue la enorme dicha de poder verla, y el inmenso amor que siento por ella me hizo estremecer ante su atónita mirada celeste.

Obviamente no esperaba encontrarse conmigo. En su rostro fue notoria la impresión que mi presencia le causo.

Yo por mi parte sentía que mi cuerpo no podría contener la dicha que me provocaba tenerla tan cerca.

-¿Acaso no te alegra verme?... bombón – le pregunte una vez que pude lograr que mi labios se movieran.

Ella no respondió, tan solo me veía sorprendida. Como si no pudiera terminar de aceptar mi presencia.

-No esperábamos encontrarlas aquí –dijo Taiki aun parado a mi lado. Fue hasta ese momento que note la presencia de Mina. La salude con una leve sonrisa.

No pude contenerme más. Aun cuando eran solo unos cuantos pasos los que me separaban de ella, yo sentía la urgente necesidad de acortar aun más la distancia.

Y lo hice.

Entre al departamento y camine directo a ella, y sin ser capaz de seguir conteniéndome un segundo más, la estreche entre mis brazos. –No sabes cuánto ansiaba volver a verte – le murmure al oído mientras que sentía como todos mis sentidos se embriagaban con su dulce aroma.

Fui dichoso al tenerla entre mis brazos, refugiada contra mi pecho. Mi corazón palpitaba a mil por hora, clamando su nombre a cada segundo.

Un momento después, la tome por los hombros y separe su cuerpo del mío. Ansiaba verla directamente a los ojos. Perderme en ese perfecto color celeste de su mirada. Verme reflejado en sus pupilas. Deleitarme con la hermosura de su rostro.

Al observarla, pude sentir claramente una punzada de dolor atravesarme por completo. Ella estaba llorando.

-Bombón ¿Por qué lloras? –Le pregunte sintiendo el corazón cargado de pena al ver aquellas lágrimas correr por sus mejillas.

-¿Por qué crees que llora? Si serás imbécil – Escuche la voz de Yaten aun desde la puerta –La pobre pensaba que se había librado de ti para siempre, y al abrir la puerta, le metes el susto de su vida al encontrarte.

Las palabras de mi hermano me molestaron, pero más que todo, me dolieron ante la posibilidad de que hubiera algo de verdad en ellas.- ¿Es eso cierto? ¿No te alegras de verme?- Me separe de ella y di un paso atrás. Tenía miedo de que destrozara mi corazón con su respuesta.

La vi tomar aire, quizás dispuesta a responderme, pero la voz de Mina le gano la palabra. –Por supuesto que se alegra- Me aseguro –Es solo que su presencia nos tomo por sorpresa. Recién estábamos hablando de ti, y Serena me decía lo triste que se sentía de saber que jamás volvería a verte.

Ante esas palabras sentí que una inmensa alegría me invadió, y tuve que hacer acopio de todo mi sentido común para no empezar a saltar de un lado a otro como un niño entusiasmado.

¡Ella me extrañaba! y eso solo significaba una cosa: ¡Ella pensaba en mí! -¿Es eso cierto bombón? ¿Me extrañabas?- le pregunte ilusionado.

Rápidamente la vi limpiar el rastro de sus lágrimas con el dorso de la mano. Después me brindo una sonrosa y respondió – Sí, claro¿Por qué no habría de hacerlo? Sabes bien que las inners y yo nos encariñamos mucho con ustedes.-

No era la respuesta que esperaba. Aun cuando sabía que era muy tonto de mi parte esperar algo más que amistad de ella.

Aun así no me rendiría antes de luchar. ¡Yo la amaba! Y a su momento le haría saber el propósito de mi regreso. Pensaba luchar por su amor, por la posibilidad de que ella llegara a quererme como algo más que un buen amigo. Por la ilusión de un futuro juntos…

La voz de Mina capto mi atención -No lo puedo creer. - afirmo en tono molesto, viendo fijamente a mi bombón a los ojos con una notable expresión de reproche.- Después de lo que ha pasado en estos últimos días con Darien y las chicas, tu… ¿Tu planeas seguir con el juago de la ingenua amiga?

No comprendí sus palabras, pero la momentánea expresión de pánico en el rostro de mi Bombón, no me gusto en lo absoluto, así como tampoco me agrado escuchar nuevamente el nombre de Darien.

Si bien era cierto que prácticamente no lo conocía. La verdad es que no podía evitar recordar los malos momentos que mi bombón paso por su culpa. Eso me daba aun más motivación para luchar por ella.

El fue egoísta al dejarla. El amor no es egoísta, y eso me hace suponer que el no la ama. Por lo menos, no como yo.

Yaten entro al departamento y Taiki cerró la puerta- ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué ha ocurrido con las chicas y con Darien? ¿Acaso están en medio de otra batalla?

Mina tomo aire y respondió -Todos nos encontramos bien… físicamente. – Aclaro– solo que si nos encontramos en medio de una batalla, aunque no por algún enemigo, más bien es… un conflicto interno. ¿Verdad Serena?-

Creo que en ese momento todos depositamos nuestra atención en mi bombón. Sin embargo, casi de inmediato la voz de Mina se volvió a escuchar -Dime algo Seiya¿Aun amas a Serena? – me pregunto tranquilamente, como si estuviera hablando del clima.

Indudablemente me vi sorprendido por esa pregunta. No me la esperaba. Pero aun así mis ojos se posaron en el dulce rostro de mi amada. Respire profundo y respondí con toda sinceridad: Si, más que a mi propia vida.

No era así como tenía planeado darle a conocer mis intenciones, pero ya no tenía caso ocultarlo. Yo la amaba, estaba allí por ella, en busca de su amor, de una oportunidad.

Me acerque a ella nuevamente y tome su mano derecha entre las mías. – No pensaba decírtelo tan pronto, ni de esta forma, pero… la pregunta de Mina me ha delatado. –Le asegure sintiéndome un poco nervioso ante su posible reacción - Yo he vuelto por ti bombón… he venido en busca de una oportunidad. Te amo, y anhelo que tú puedas llegar a sentir algo más que una simple amistad por mí.

Estaba hecho. Se lo había confesado. Y ahora, con el corazón palpitándome desesperadamente, esperaba con ansias que ella pudiera darme alguna señal de esperanza.

Sin embargo, eso no paso.

Ella no pronuncio ni una sola palabra, y yo sentí que cada segundo se hacía eterno en aquel silencio.

Ella tan solo me observaba.

Sus ojos se humedecieron y un instante después una serie de lágrimas comenzó a deslizarse por sus mejillas.

Me odie a mi mismo por eso. Y me sentí como el más grande de los imbéciles.

El hecho de que mi confesión de amor la hubiera hecho llorar, no me daba muy buenas esperanzas. Me sentí como el más vil gusano al saberme causante de su llanto.

No soportaba verla llorar. Me partía el corazón.

Solté su mano y lleve la mía hasta su mejilla, donde limpie con una suave caricia el rastro de sus lagrimas –Por favor, no llores – le suplique – No tienes idea del daño que me hacen tus lagrimas. Me destroza el alma verte así. –

Baje la mirada y desee que la tierra me tragara al saberme culpable por su llanto.

La última vez que le confesé mi amor, ella también termino llorando. ¿Se puede ser más imbécil? Al parecer Yaten tenía razón. Ella jamás sentirá algo más que una amistad por mí. Me dolía tener que aceptarlo. No sería fácil.

Pero la amaba tanto, que preferiría ocultar mi amor y jugar el papel del amigo, antes que perderla por completo.


SERENA PVO

Mina giro la manija de la puerta y la abrió dispuesta a marcharse.

En ese instante lo vi. Parado frente a nosotras, inicialmente sorprendido por vernos allí, y aun segundo después, mostrándose alegre.

Yo sentí que el aire escapo de mis pulmones en un ligero grito que apenas pude acallar. Mi pulso se acelero, y un intenso hormigueo me recorrió el cuerpo, mientras que mi corazón comenzó a palpitar con desenfreno, y a cada latido, pude escuchar claramente como clamaba su nombre: Seiya….

Tuve deseos de ser tragada por la tierra en ese instante.

¿Por qué la vida es tan cruel? ¿Por qué mi maldita existencia me torturaba de esta manera?

Tal solo unos minutos atrás ya estaba decidida. Tenía que olvidar a Seiya, era la elección más lógica.

Sin embargo ahora, mi maldito destino se burlaba de mí descaradamente.

Sí, me alegraba verlo.

Si, moría en deseos de acercarme a él y abrazarlo. De confesarle cuanto lo había extrañado. De hacerle saber la falta que me había hecho todo ese tiempo.

Si, cada poro de mi cuerpo ardía ante su presencia.

Y si, tuve una férrea lucha interna entre quedarme en mi sitio o correr hacia sus brazos.

-¿Acaso no te alegra verme?... bombón – y allí estaba, su dulce voz llegando a mis oidor y logrando estremecer cada fibra de mi cuerpo.

Lo ansiaba tanto y la vez, le tenía tanto miedo.

Si, tenía miedo de acercarme a él y no poder contenerme. Tenía miedo de gritarle cuanto lo amaba. De aferrarme a su cuerpo y aprisionar sus labios con los míos.

De hacerle sentir de la manera más nítida, toda la gama de sensaciones que su simple presencia había desatado en mi interior.

-No esperábamos encontrarlas aquí –escuche apenas la voz de Taiki. Lejana, casi en un murmullo.

-Voy a desmayarme-pensé suponiendo esa opción como un pronto escape al aturdimiento de mis sentidos.

Seiya camino hacia mí pasando de largo a Mina. La hermosa sonrisa en sus labios y la brillante luz en su mirada me tenían por completo hipnotizada.

¡¿Por qué diablos sigo consciente?

Se paro frente a mí, y tomándome por sorpresa me estrecho entre sus brazos. –No sabes cuanto ansiaba volver a verte – Me murmuro al oído, y ante esa confesión, las lagrimas bañaron mi rostro.

Yo también ansiaba verlo. Yo también moría de ganas por sentirme entre sus brazos, por mirarle a los ojos, por escuchar su voz, disfrutar su presencia. Yo también… yo también lo amaba.

Y si, moría en deseos de poder confesarle mi amor. Pero de momento me sentía ajena a esa realidad.

-Es un sueño, una fantasía – me dije a mi misma llegando a la conclusión de que este era solo otro espejismo creado por mi subconsciente.

No podía ser real, aun cuando cada poro de mi cuerpo exigía que lo fuera.

Sin embargo, podía sentirlo tan palpable, tan presente, tan perfecto… y aun así, yo me sentía tan embelesada, tan impactada por aquel espejismo, debatiéndome en comprender plenamente si lo que estaba frente a mi era realidad o no.

Yo podía sentir sus brazos rodeando mi cuerpo, su respiración acariciando mi cuello, su fragancia inundando mis sentidos.

Podía sentirlo tan real, tal y como lo había añorado por tanto tiempo y aun así, no podía creerlo…

Seiya me tomo por los hombros y me separó de su cuerpo para poder unir su mirada a la mía. –-Bombón –murmuro con voz enternecida -¿Por qué lloras? –

No fui capaz de darle una respuesta. Tan solo lo observaba con asombro y embeleso.

-¿Por qué crees que llora? Si serás imbécil – Escuche la voz de Yaten aun desde la puerta –La pobre pensaba que se había librado de ti para siempre, y al abrir la puerta, le metes el susto de su vida al encontrarte.

La mirada de Seiya reflejó una repentina tristeza -¿Es eso cierto? ¿No te alegras de verme?- bajo los brazos y dio un paso hacia atrás, como si temiera mi respuesta.

Y al ver la tristeza refregada en sus ojos, la realidad cayó sobre mí como un balde de agua fría.

Yo jamás, consiente o inconscientemente, evocaría su recuerdo con esa tristeza impresa en sus facciones, en su celeste mirada…

¡Era real!

El estaba allí, frente a mí, a tan solo un paso. A mi alcance, a mi disposición… viéndome con esa triste pero esperanzada mirada. Anhelando que yo le confesara alguna clase de afecto.

Tome aire dispuesta a responder, cuando la voz de Mina me arrebato la palabra –Por supuesto que se alegra- Le aseguro viéndome de forma retadora. Yo note de inmediato que ella seguía molesta conmigo. –Es solo que nos tomo por sorpresa. Recién estábamos hablando de ti, y Serena me decía lo triste que se sentía de saber que jamás volvería a verte.

Sus palabras, si bien eran ciertas, estaban cargadas de un notable reproche hacia mí y de un anhelante impulso de revancha.

Tuve deseos de fulminarla con la mirada, pero en realidad, mis ojos se opusieron a perder de vista los de Seiya, y fue así que note como la sombra de tristeza se disipaba, para ser remplazado por una radiante chispa de ilusión.

-¿Es eso cierto bombón? ¿Me extrañabas?- me pregunto ilusionado

Rápidamente limpie el rastro de lagrimas con el dorso de mi mano y después le brinde una sonrosa – Sí, claro –le confesé - ¿Por qué no habría de hacerlo? Sabes bien que las inners y yo nos encariñamos mucho con ustedes.- le dije tratando de frenar mis impulsos de acercarme a él, y darme mi respuesta en una apasionado beso.

El sonrió tristemente. Yo de inmediato supe que esa no era la respuesta que esperaba.

-No lo puedo creer. - Afirmo Mina en tono molesto.- Después de lo que ha pasado en estos últimos días con Darien y las chicas, tu… ¿tu planeas seguir con el juago de la ingenua amiga?

Mi sangre se congelo. Mina no sería capaz. ¿O sí?

Mis ojos se clavaron en ella con expresión suplicante. Esa no era la forma en que el debía conocer mis sentimientos. Ni de boca de ella y mucho menos, bajo las actuales circunstancia.

Yo necesitaba tiempo. Tan solo un poco para terminar de asimilar su regreso. Para que mi corazón dejara de latir tan salvajemente ante su presencia. Para no cometer el error de dejarme llevar por el momento.

Solo un poco más de tiempo…

Yaten finalmente entro al departamento y Taiki cerró la puerta- ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué ha ocurrido con las chicas y con Darien? ¿Acaso están en medio de otra batalla?

Mina no despego su molesta mirada de la mía, sin embargo respondió – todos nos encontramos bien… físicamente. –Le aclaro – solo que si nos encontramos en medio de una batalla, aunque no por algún enemigo, más bien es… un conflicto interno. ¿Verdad Serena?-

Yo baje la mirada y apreté los puños a mis costados

- Un conflicto interno- sus palabras resonaron en mi mente, y de inmediato el recuerdo de Darien y las chicas inundaron mis pensamientos.

-Dime algo Seiya –escuche una vez más la voz de Mina - ¿Aun amas a Serena?

Deje de respirar.

Sentí como una ráfaga de electricidad me recorrió por completo. Tuve deseos de salir corriendo de allí ante la posibilidad de que sus sentimientos hubieran cambiado en ese tiempo, pero mi cuerpo se negó a moverse y aun en contra de los reclamos de mi razón, mis ojos se posaron en el rostro de Seiya.

Sin duda la pregunta lo había tomado por sorpresa. Él respiro profundo relajando sus músculos y respondió – Si, más que a mi propia vida – le escuche confesar mientras su dulce mirada de fundía con la mía.

Sentí que las rodillas comenzaron a temblarme, a la par que un excitante hormigueo me recorría por completo.

El me amaba, y lo había confesado así, sin más, sin ningún impedimento, sin ninguna sombra de duda o de culpa en su mirada.

El me amaba.

Seiya se acerco a mí y tomo mi mano derecha entre las suyas. – No pensaba decírtelo tan pronto, ni de esta forma, pero… la pregunta de Mina me ha delatado. –Aseguro con una tierna sonrisa- Yo he vuelto por ti bombón… he venido en busca de una oportunidad. Te amo, y anhelo que tú puedas llegar a sentir algo más que una simple amistad por mí.

Mi visión se nublo debido a las lágrimas, y un gran nudo se instalo en mi garganta.

-¡Me ama!… ¡El aun me ama!- repetía una ensoñadora voz en mi cabeza.

Mis lágrimas comenzaron a descender por mis mejillas, sin que yo fuera capaz de pronunciar una palabra.

Tan solo lo veía a él, a mi Seiya.

El soltó mi mano para llevar la suya a mi rostro, y con una suave caricia, limpio el rastro de mis lágrimas. –Por favor, no llores – Me suplico con la voz quebrada – No tienes idea del daño que me hacen tus lagrimas. Me destroza el alma verte así. – Me aseguro con un notable gesto de dolor en sus facciones.

Dio un paso atrás, alejando su mano de mi rostro, y bajo la mirada por un momento, -Perdóname…- Me pidió volviendo a verme - Quizás no debí….

No lo soporte más. No pensé. No medí mis acciones. Solo…

Solo me deje llevar…

Acorte la distancia, y tomando su rostro entre mis manos, selle sus labios con el contacto de mis míos.

Lo deseaba tanto, cada poro de mi piel clamaba su nombre, lo reclamaba como mío… Mi Seiya

Lo bese de forma anhelante, desesperada, como si se tratase del último deseo de un condenado a muerte. Como si la vida se me fuera a terminar tras ese beso, y por consiguiente, no quisiera jamás separarme de sus labios.

Sentí con toda claridad cómo se sorprendió ante mis actos. Sin embargo, le tomo solo un segundo corresponder a mi encuentro.

El me beso de forma ansiosa. Mostrándose hambriento por la humedad de mi boca. Desesperado por la cercanía de mi cuerpo.

Desesperado por tenerme, por sentirme, por amarme…

El mundo a nuestra alrededor se esfumo en un segundo y me sentí volar en el mas hermoso cielo al estar entre sus brazos.

Mis manos se deslizaron por sus mejillas hasta permitir que mis dedos se internaran en la negrura de su cabello. Era mío, solo mío. Nadie más existía en ese momento.

Sus brazos se ciñeron alrededor de mi cintura dejándome claro que el me reclamaba como suya.

Yo...suya… de mi Seiya.

Nuestros labios se separaron tan solo cuando el aire nos fue del todo indispensable. Aun así permanecimos unidos.

El me estrecho con fuerza entre sus brazos, ocultando su rostro en mi cabello, mientras que yo encontré mi perfecto refugio en la calidez de su pecho.

-Oh bombón- Me llamo de forma anhelante –Te amo tanto… yo….

Comenzó a llorar mientras me estrechaba aun más en su abrazo.

Me había extrañado, había anhelado mi cercanía tanto como yo la suya.

¡Me amaba!

¡El me amaba!

Pude sentir sus lagrimas internarse en mi cabello. El estaba llorando por mí, mientras que yo lo hacía por él.

Por mi Seiya…


HOLA

Si ya sé que me súper pase con la demora. Lo siento mucho.

Aun así espero que hayan podido disfrutar el capítulo. Sé que lo deje algo corto, pero no quise arruinar la escena.

Por favor dejen sus comentario, y hablando de ellos, aprovecho para responder a los del capítulo pasado.

Por lo general los respondo en privado, pero esta vez no me alcanzó el tiempo y no quise dejar de hacerlo. Así que:

Princessnerak
Bueno, como ves, si me tarde un poco en actualizar. Solo espero que haya valido la pena un poco la espera. Hare lo posible por no demorar tanto para subir el próximo. Gracias por leer esta historia.

Con respecto a tu inquietud: no te prometo lo de Seiya, aunque a mí también me gustaría, pero de momento me falta participación de Darien, que ya aparecerá en capítulos siguientes. Yo aun no me decido por cual dejar con Serena, a veces digo que uno y de repente hago otra escena y dio que mejor el otro.

Con respecto a la lloradera, tienes razón, Serena va a empezar a sacar las uñas un poco más adelante. Ten un poco de paciencia. Plis.

Kagome-Black
Muchas gracias por el comentario y en verdad me alegra que la historia te agrade. Como tu bien dices, se va a poner feo el asunto ahora que Seiya volvió, porque Darien también va a regresar.

En esos momentos no envidio a la pobre de Serena.

Peluches0901
hola, como ves, si tarde un poco con la actualización. Lo siento. Tratare que no vuelva a pasar.

Me alegra mucho que la historia te agrade. Y ahora que Seiya regreso las cosas se van a poner tensas. A ver qué pasa.

Una Lectora
Antes que nada, gracias por leer mi historia. Y bueno, tienes razón, va arder Troya. Seiya volvió y Darien también lo hará. Las cosas se van a poner feas.

Princess Mko

Hola gracias por el comentario. Si, ya llegó Seiya y si, Darien debe regresar, y lo hará. Las cosas se van a poner feas para la pobre de Serena.

Nos leemos en el siguiente capítulo.

Selenney
hola, antes que nada gracias por el comentario. Me encanto leer lo que opinabas. Yo pienso lo mismo que tu, Darien volvió a equivocarse al irse y si, la carta es linda, pero hubiera sido más lindo que se quedara y hablara claro con Serena. Con esto no quiero decir que ya le dé el gane a Seiya, que obvio si se lo merece. Pero bueno.

Darien va a regresar y no la va a tener fácil, ahora Seiya también entrara en acción.

Yo tampoco me decido quien será la pareja de Serena, los dos son lindos y los dos la aman y aquí el dilema es que ella los ama a ambos. Wow que problemón!

Bueno, nos leemos en el próximo capitulo.

Cuídense!