Tokio, Japón.

Tōkaidō Shinkansen.

El Shinkansen es la red ferroviaria de alta velocidad de Japón. Abierta por primera vez en 1964, la red se ha ido expandiendo para conectar la mayor parte de las ciudades de las islas de Honshū y Kyūshū. Con una longitud aproximada de 3,050 km, incluyendo un mini-Shinkansen, y una velocidad de hasta 320km/h, esta era de lejos la mejor forma de viajar en Japón.

Por supuesto, cuando las demás razas se hicieron a conocer el mundo como lo conocíamos sufrió cambios muy radicales y sorprendentes. Cuando las otras razas se dieron a conocer, muchas otras razas que habitaban el mundo humano y se creían falsas o inexistentes se dieron a conocer junto a ellos. Youkais, sirenas, grifos, fantasmas, todos esos seres cuya existencia antes se creía falsa ahora existían y era lo más normal del mundo e incluso comenzaron a coexistir con la raza humana con normalidad.

Cosas como "el monstruo debajo de la cama" se dieron a conocer y se supo que realmente se trataba de un ser demoniaco que se alimentaba de los sueños y tras establecerse la paz entre las facciones, todos esos "monstruos debajo de la cama" necesitaban una licencia especial si querían continuar alimentándose de los sueños de los humano.

Muchas cosas cambiaron y los medios de transporte no fueron una excepción. Ya que el mundo humano ofrecía ciertos beneficios y comodidades al resto de las razas, era común que estas optaran por comenzar a vivir en este mundo. Cientos de casas y complejos de apartamentos fueron creados en los distintos países como medio de poder hospedar a los demonios, ángeles y ángeles caídos que venían a vivir al mundo humano.

Claro, ellos no eran los únicos, los humanos también teníamos la oportunidad de ir al inframundo y quedarnos a vivir allá de desearlo así, aunque para los humanos era un poco más difícil y mucho más caro. Solo aquellos humanos de "clase alta" o con una cantidad de dinero altísima podían costearse un viaje al inframundo y establecerse haya. Poco a poco se estaba trabajando para que los viajes al inframundo fuesen más económicos y todos los humanos, independientemente de su clase o posición social, fuesen capaces de ir al inframundo cuando lo deseasen.

El Inframundo a diferencia de lo que uno pensaría, se trataba de un solo continente con tamaño descomunal, una pangea enorme que flotaba en una dimensión alterna denominada "Inframundo", el nombre se atribuía a la dimensión y no a la masa de tierra en sí. Estudios revelaron que su longitud aproximada es de unos 250 millones de km2, un poco más de lo que media la pangea del mundo humano hace unos 300 millones de años.

¿Lagos, playas y océanos? Solo artificiales, pues el inframundo en si no poseía esas cosas, estábamos hablando de una masa de tierra flotando en una dimensión, naturalmente no tendría nada de eso. Inicialmente esta enorme masa de tierra se encontraba divida en dos secciones; La sección de los demonios y la de los ángeles caídos. Pero después del tratado de paz y la formación de la ORU, dichas secciones fueron disipadas y ahora ambas razas conviven pacíficamente en un solo gran continente.

Nos desviamos del tema. Los medios de transporte también fueron los que tuvieron cambios y vaya que fue así. Los humanos usábamos trenes, automóviles, aviones entre otros medios de transporte para viajar entre distintos lugares, regiones y países. Pero ¿Cómo podríamos viajar nosotros al inframundo? Aquí era donde entraba la magia.

Los medios de transporte fueron implementando magia en ellos y se convirtieron en medios de transporte inter-dimensionales que servían para transportar humanos y demonios entre sus dimensiones.

Tomaremos de ejemplo los trenes. Los trenes tenían distintas rutas que seguían entre las distintas estaciones distribuidas por las distancias ciudades y estados por las que pasaban. Cuando se implementó la magia en el transporte, se crearon nuevas rutas en las cuales se implementaban círculos mágicos que se activaban en determinado lugar y momento, con los cuales el tren y todos los pasajeros eran transportados a unas vías que ya se habían preparado de antemano en una estación de trenes en el inframundo. Dependiendo de la capital que se desease visitar en el inframundo, la información del círculo mágico era modificada para viajar a distintos lugares.

Los aviones, a estos se les implemento un sistema parecido al de los trenes. Al principio se pensó en colocar círculos mágicos en los aires para que estos los atravesaran y pudiesen transportarse al espacio aéreo del inframundo, pero si algún avión tomase un desvió y no tuviera intención de ir al inframundo y atravesara ese círculo mágico, habría muchos problemas y accidentes. Como solución a este problema, se implementó un sistema especial que se integró a determinados aviones, solo aquellos que viajaran al inframundo. Se crearon nuevas rutas aéreas para dichos aviones, las cuales llevaban hacia áreas alejadas de todas las otras rutas o aviones, al llegar a su destino en la nada los pilotos activaban el sistema mágico integrado en su nave, activando un círculo mágico que los transportaba a ellos, al avión y a todos los pasajeros al espacio aéreo del inframundo.

Automóviles, sí señor, estos chicos también sufrieron cambios notables. Solo algunos automóviles fueron modificados y se les implanto el sistema mágico que los aviones poseían, aunque claramente más pequeño y practico pues la cantidad de materia y personas a transportar era más baja. Aunque claro, estos automóviles en si eran tan caros que solo aquellos realmente millonarios podían costearse alguno, las personas de clase media solo podíamos soñar con ir al inframundo en primera clase o por medios normales.

Claro, el inframundo era notificado con anterioridad de cualquier vuelo o llegada de tren, para que pudiesen preparar sus aeropuertos y estaciones, las cuales fueron construidas después de haberse dado a conocer a los humanos.

Aunque había gente que optaba por no usar los métodos convencionales y recurrían a medios externos para ir al inframundo de mala forma. Actualmente se sabía de demonios cuya intensión al venir al mundo humano fue más que nada para cruzar humanos a su mundo por círculos mágicos, lo cual era ilegal. Transportar humanos al inframundo sin haber notificado antes al inframundo o haber usado los métodos creados por los gobiernos y superiores era castigado con varios años de cárcel, para los demonios que los cruzaban y para los humanos que cruzaban usando dichos métodos.

¿El Cielo? El Cielo era actualmente uno de los lugares a los que no teníamos acceso. Ciertamente los ángeles no tenían problema alguno, cuando el dios bíblico creo ese lugar no tenía como objetivo que los humanos lo visitaran, pero ahora que no estaba su gobernante, Michael, el actual gobernante de los ángeles, no encontraba problema alguno con que los humanos visitaran su celestial hogar. Aunque claro, era imposible. No solo por el hecho de que aquel lugar contaba con una poderosa barrera compuesta de distintas y complejas capas, dicha barrera fue activada y reforzada el día en que el dios bíblico murió. También por el hecho de que para que un humano o algún otro ser pudiesen acceder al cielo se necesitaban preparar ciertas cosas y de momento era imposible para cualquiera que no fuera un ángel visitar el cielo. Una pena.

Pues bien, enfoquémonos en el presente.

Actualmente la Shinkansen ubicada en Tokio se encontraba llena de lo que eran estudiantes de una universidad. Pero no eran cualquier tipo de estudiantes, no señor, eran estudiantes de la Sagrada Universidad de Artes Demoniacas.

¿Por qué estaban aquí? Pues estaban a punto de irse a un viaje escolar al inframundo. Durante dicho viaje serian hospedados en el territorio y zona que perteneciera a la casa responsable de su hospedaje.

[Clase S]: Agares.

[Clase A]: Astaroth.

[Clase B]: Bael.

[Clase C]: Glasya-Labolas.

[Clase D]: Phenex.

[Clase E]: Sitri.

[Clase F]: Gremory.

El motivo de la excursión era más que nada hacer que los estudiantes se familiarizasen con el ambiente de las distintas razas, como lo eran los demonios. Si algo era bien sabido, era que los demonios tenían una sociedad algo distinta a la de los humanos, siendo que en el inframundo aun mantenían ciertas costumbres que nosotros ya habíamos dejado atrás hace cientos de años, como lo era el tener clases separadas, plebeyos y príncipes, clase alta y clase baja, algo que muchos estaban tratando de eliminar.

Aunque esta clase de excursiones eran más que nada para las clases con menor prestigio, como lo eran la [Clase F], [Clase E] y la [Clase D]. Pues la universidad en si contaba con un gran número de demonios, ángeles y ángeles caídos, los cuales acaparaban por completo las 4 primeras clases.

Hoy en día encontrar un humano en la universidad que perteneciera a la [Clase A] o cercanas era casi imposible, incluso los más experimentados y dotados de poder mágico apenas rozaban la [Clase D]. Actualmente solo se conocía a un humano en la [Clase S] y era la descendiente de Morgana, Le fay, la maga prodigio dotada de poder mágico que se codeaba con los demonios de clase alta. La primera y única humana que había pisado la [Clase S] desde que la universidad fue fundada.

Si bien el número de humanos en la universidad no era bajo, no era muy alentador tampoco. Los humanos que eran ingresados a la universidad siempre ocupaban las mismas clases, la [Clase F], [Clase E] y la [Clase D], dichas clases tenían en su mayoría humanos o algunos demonios de clase baja. Pues el resto de las clases las ocupaban las otras razas en general.

Explicado lo anterior, la excursión era más que nada para que las últimas tres clases de familiarizaran con el inframundo, pues los demás estudiantes provenían de dicho lugar o simplemente ya sabían todo lo necesario. Si, la excursión era solo para beneficio humano.

Actualmente el número de estudiantes en la estación de trenes ya se había reducido bastante, pues las clases: [Clase S], [Clase A], [Clase B], [Clase C] y la [Clase D] ya se habían marchado hacia el inframundo y la [Clase E] estaba a punto de irse. Dicho eso, la [Clase F] se estaba preparando para partir hacia su destino.

Todos los alumnos de la [Clase F] se encontraban parados, cada uno de ellos llevando una maleta en sus manos pues la excursión duraría poco más de un 1 mes y tenían que irse preparados. La [Clase E] recién había partido y muy pronto seria el turno de la [Clase F].

"¡Muy bien! ¡Todos! ¡Por favor! ¡Préstenme atención…!"

Parada delante de todos los alumnos, la hermosa maestra de magia, Edelia Florence, hacia señas para llamar la atención de sus alumnos mientras sonreía ampliamente. Tras llamar la atención de todos, se aclaró la garganta y se llevó las manos a la cintura.

"Dentro de unos minutos abordaremos el tren de la familia Gremory, el cual se encargara de llevarnos al inframundo y a la estación más cercana a la casa de Gremory" explico la maestra sonriendo "Bueno, a continuación los dejare con la alumna de la [Clase S], Rias Gremory, quien es parte de la familia que nos hospedara durante el siguiente mes"

"¡Ohhh!"

Al instante los varones de la [Clase F] soltaron una ovación. Sonriendo y saludando con la mano, la heredera de la casa Gremory se colocó al lado de la maestra de magia, sonriendo. A unos pasos detrás de la pelirroja se encontraba su nobleza, esperando pacientemente junto a los alumnos de la [Clase F].

"Me presento, mi nombre es Rias Gremory, soy una estudiante de 2do año y pertenezco a la [Clase S]" dijo la pelirroja, llevándose una mano a su voluptuoso pecho y sonriendo "Pertenezco a la casa Gremory, quien está encargada del cuidado de su clase, un gusto en conocerlos"

Los varones de la [Clase F] agradecieron al difunto dios bíblico por la suerte que tuvieron de haber sido asignados a Gremory y por la oportunidad de apreciar desde tan cerca la hermosura y sensualidad que esa hermosa demonio ofrecía. Sus ojos brillaban y no podían despegarse de los "encantos" de la heredera Gremory. Salieron del trance al escuchar a sus compañeras femeninas chasquear la lengua con un sonoro "¡Tsk!" al mismo tiempo que miraban con desprecio a los chicos.

La pelirroja soltó una tierna risita al ver la reacción de los chicos, estaba acostumbrada a ese tipo de mirada y reacción. Curiosa miro entre los estudiantes, deteniendo su mirada en un joven castaño que usaba anteojos semi-montura color negro. El chico al notar la mirada de la pelirroja sonrió, dando un breve saludo con la mano y una sonrisa.

La heredera Gremory sonrió ampliamente mientras regresaba el saludo alegremente, sin saber que sus acciones desataron una guerra entre los estudiantes varones de la [Clase F], quienes comenzaron a pelear con la incógnita "¿A quién saludo?" y rápidamente se produjo una guerra entre los varones, quienes peleaban afirmando que les había saludado a ellos.

No pasaron más de un par de minutos antes de que el tren que los llevaría al inframundo arribara, aunque no fue lo que la mayoría pensó. A diferencia de los trenes bala a los que estaban acostumbrados a usar para transportarse, el tren que había llegado parecía ser de varias generaciones pasadas. Vamos, que incluso tenía un tubo por donde expulsaba el vapor. Aunque podía notarse el distintivo sello de Gremory en el costado del tren.

¡CHU-CHUUUU~!

"Oye, ¿Acaba de hacer "Chu-chu"?" pregunto Arata sorprendido

"Eso escribió el autor, así que si…" respondió Atsushi

"C-Como decirlo, parece antiguo" dijo Takeshi sonriendo, nervioso "Escuche que los demonios se habían quedado un poco atrasados, pero esto es…"

"N-No se preocupen, seguro que es una equivocación" dijo Eiji sonriendo

Se dieron cuenta de que no era una equivocación al ver a la heredera Gremory abordar uno de los vagones con completa naturalidad. No muy convencidos por la idea de viajar en "ese" tren, se les dieron indicaciones de abordar y aunque no estaban convencidos, abordaron los distintos vagones.

Tomaron asiento y se prepararon para lo que fuese. Tras un par de segundos de espera, el tren finalmente se puso en movimiento.

¡CHU-CHUUU~! ¡CHUCU-CHUCU-CHUUU~!

"¡¿Qué pasa con esa onomatopeya tan antigua y pasada de moda?!" exclamo Arata

"¡Tra-Tranquilo, Arata-kun!" Eiji le detuvo, nervioso "¡E-Esa es la onomatopeya que sale al buscar en Google…!"

"Es cierto" dijo Atsushi revisando su teléfono

"A, tienes razón" dijo Takeshi asomándose al teléfono de su compañero

Después de unos minutos habían logrado tranquilizar a Arata y habían tomado asiento. Debido a lo antiguo que el tren parecía ser, tardo un poco en comenzar a moverse con una velocidad decente.

"Muy bien, escúchenme" dijo la maestra de magia, observando a todos los estudiantes en el vagón "Dentro de unos minutos, cuando el tren haya tomado la velocidad suficiente y se hayan hecho los preparativos, se activara el sistema mágico que se encargara de enviarnos al inframundo. No se asusten si sienten algo similar a la turbulencia, pues es completamente normal"

"Espera, espera, espera" dijo Arata alzando una mano, nervioso "¿Turbulencia? ¿Por qué habría de haber turbulencia? Estamos en un jodido tren"

"Si, pero cuando el sistema mágico se active y entremos en el círculo mágico, no iremos al inframundo de forma directa, antes tenemos que a travesar algo denominado "garganta dimensional", que es el atajo que nos permite viajar entre el mundo humano y el inframundo"

"¿Algo parecido a un agujero de gusano?" preguntó el chico de cabellos castaños, alzando una mano

"Muy parecido"

Tomando por sorpresa a la mayoría, el vagón se sacudió con gran fuerza, casi parecía que fuese a descarrilarse. Los estudiantes simplemente se tranquilizaron como pudieron mientras el tren seguía zarandeándose por varios segundos y finalmente seso. Al asomarse por la ventana se dieron cuenta de que ya no veían la pared que componía el túnel por el que viajaban instantes antes, ahora estaban en lo que parecía ser una especie de lugar lleno de colores distintos, parecido a auroras boreales.

"¡Waaa~!" exclamo Hana con ojos brillantes "¡Es hermoso!"

"¡Es ciertoo~!" agrego la compañera de cuarto del castaño, Asia Argento, en el mismo estado que Hana

"Directo a fondo de pantalla" rio Riki tomando fotos por la ventana

"Este sitio es lo que denominamos "garganta dimensional", tardaremos un poco por este sitio y después habremos llegado a nuestro destino" explico la maestra de magia, sonriendo

"Florence-sensei" dijo el joven de cabellos castaños, suspirando

"¿Qué, Ise-kun?"

"¿Podría quitarse de encima mío?"

Efectivamente, de alguna forma la maestra había terminado sobre el cuerpo de su alumno de cabellos castaños y no en cualquier pose, sino sentada en el regazo de él mirándole de frente y hundiendo el rostro de él entre sus enormes senos.

"Jajaja, perdón por eso, Ise-kun" dijo la maestra, rascando su nuca "De alguna forma termino en esto…"

"No mienta" dijo el castaño suspirando "La vi venir directamente hacia mí, no fue un accidente"

Recordando el momento en el que el tren comenzó a moverse, la maestra definitivamente había venido de forma directa hacia el sonriendo de forma divertida, seguramente lo había planeado.

"Me atrapaste" rio la maestra sonriendo

Divertida, la maestra se retiró de encima del chico. El castaño simplemente soltó un suspiro de cansancio, pues habían tenido que madrugar para poder viajar y debido a algunos problemas con el equipaje, no le había dado el tiempo suficiente para tomar una buena siesta.

"Bien, vamos a tardar un par de horas en llegar" dijo la maestra de magia sonriendo, mirando a sus alumnos "Espero que hayan traído algo para distraerse pues en este lugar no hay internet ni mucho menos, estamos en el hueco entre dos dimensiones después de todo"

"¡¿Qué?!" exclamo Arata revisando su teléfono "¡Es cierto…! ¡No hay internet!"

"Adiós, mundo cruel" dijo Atsushi "desmayándose" en el asiento

"¡Resiste, Atsushi-kun!" exclamo Eiji tomándole por la ropa

"Vamos, chicos" dijo Takeshi sonriendo, sujetando una consola portátil en sus manos "Un rato sin internet no va a matarnos"

*No hay datos guardados*

Se quedó pálido al ver esas palabras en la pantalla de su portátil.

"¡Tienes que estarme jodiendo! ¡¿Cómo pude olvidar guardar la jodida partida?!" exclamo Takeshi cubriendo su cuerpo con un manto de aura en representación de su ira, rugiendo al cielo "¡Maldita seas función de autoguardado! ¡Ahora tendré que iniciar desde el maldito inicio…!"

Los chicos estaban en medio de una crisis grave, aunque Hisoka simplemente se mantenía callado y admirando el paisaje de afuera con una expresión seria, ajeno a sus compañeros. Y mientras los chicos estaban en una crisis, las chicas sentadas en los asientos del otro extremo se divertían.

"Tomare muchas fotos para subirlas en cuanto regresemos al mundo humano" decía Riki tomando fotos de todo, de ella, de sus compañeras, de los chicos muriendo en el asiento de al lado, del hermoso paisaje afuera

"Florence-sensei dijo que tardaríamos un rato" dijo Fumiko llevándose una mano al mentón "¿Qué hacemos para perder el tiempo?"

"¿Qué tal "Yo veo"?" propuso Hana sonriendo

"Yo veo que no es buena idea jugar eso en este lugar" dijo Ami sonriendo

"Yo traje un mazo de cartas" dijo Riki sonriendo, mostrando lo que había traído "¿Les apetece una partida?"

"¿De que, poker?" pregunto Fumiko curiosa

"Que va, ni siquiera se jugar eso"

"Florence-sensei y yo jugamos algo muy divertido cuando veníamos a Tokio desde Kuoh, la ciudad natal de Hyoudo-san" comento la rubia, Asia, con una sonrisa deslumbrante adornando su inocente rostro "Hyoudo-san lo llamo "Babasuki""

""Babanuki"" corrigieron sus compañeras al unísono, sonriendo

"Claro, será divertido" dijo Hana sonriendo

"Florence-sensei, vamos a jugar "Babanuki", ¿Quiere jugar con nosotras?" pregunto Fumiko sonriendo, agitando su mano para llamar la atención de su maestra

"Claro" asintió la maestra encaminándose hacia sus alumnas

La maestra tomo asiento junto a sus alumnas y se prepararon para jugar, aunque se detuvieron antes de hacerlo. Era bien sabido que jugar con más personas era mucho más divertido y al ver la crisis que sus compañeros chicos estaban sufriendo, se les ocurrió invitarles a jugar.

"¡Oye! ¡Eiji-kun!" dijo Riki agitando su mano, llamando la atención del mencionado "¿Quieren jugar "Babanuki"?"

"¿Babanuki?" pregunto Eiji mirándole, sujetando de las prendas a un "desmayado" Atsushi "Claro, suena divertido"

"¡¿Podemos jugar también?!" pregunto Arata

"Claro, vengan"

"¡Yahoo~!"

Rápidamente todos los chicos comenzaron a ponerse de pie, con intención de ir hacia donde las chicas. Aunque Hisoka simplemente se quedó sentado sin moverse, admirando en silencio el paisaje por la ventana.

"¿No vienes, Hisoka-kun?" pregunto Takeshi mirando al mencionado

"…" Hisoka simplemente negó con la cabeza

"Ya veo"

Hisoka simplemente continuo admirando el paisaje afuera del tren en completo silencio. Ciertamente una parte de él deseaba ir a jugar con sus compañeros, pero no sabía jugar ese juego y mucho menos sería capaz de entablar una conversación con todos ellos al mismo tiempo, decidió aislarse a sí mismo para no arruinarles el ambiente.

Para su sorpresa, pudo ver como alguien se sentaba al lado suyo. Al mirar, se dio cuenta de que se trataba de Akira, quien se había sentado a su lado y le miraba curiosa. Hisoka dio un ligero vistazo a donde estaban sus compañeros, estos ni se habían percatado de la ausencia de Akira.

"Hola, Hisoka-kun" saludo Akira

"…" Hisoka solo se inclinó un poco a modo de saludo

"¿Qué estás viendo?" pregunto Akira dando un vistazo por la ventana "¿Afuera?"

Hisoka asintió.

"Ya veo…" dijo Akira uniéndose a Hisoka "Es hermoso, ¿No es verdad?"

"…" Hisoka le miro unos segundos antes de asentir "Es hermoso…"

Ambos se quedaron en silencio, admirando con una expresión seria y maravillada el colorido paisaje de la "garganta dimensional". Los ojos de ambos brillaban y aunque no lo demostraba, Hisoka estaba más que alegre.


Los demás por otro lado apenas se estaban acomodando para proceder a comenzar con la partida de "Babanuki".

"¿Y Hyoudo-san?" pregunto Arata curioso

"Es cierto" asintió Riki "¿Dónde está?"

"Alla" respondió la compañera de cuarto del castaño, señalando un asiento al fondo

"¡Oi! ¡Hyoudo-san!" llamo Fumiko levantándose de su asiento "¡Hyoudo-san!"

El castaño, quien se encontraba sentado al fondo del vagón, dejo de reposar en silencio y observo como la mayor parte de sus compañeros de equipo se encontraban reunidos en un solo lugar, a lo que observo como Fumiko le llamaba.

"Quería reposar un poco, pero bueno…" pensó el chico levantándose de su asiento y encaminando se hacia sus compañeros "¿Qué sucede?"

"Estamos a punto de jugar "Babasuki"" dijo la rubia sonriendo alegremente "¿Quieres jugar?"

""Babanuki"" corrigió el castaño divertido, tomando asiento "Claro, jugare"

"¡Bien! ¡En ese caso vamos a acomodarnos de esta forma…!" exclamo Riki levantándose de su asiento "Chico y después chica y así sucesivamente, ¿Ok?"

"Sii~"

Rápidamente todos procedieron a acomodarse de la forma en que habían acordado. El joven de cabellos y ojos castaños se vio a sí mismo en medio de su compañera de habitación y Fumiko, quienes le dedicaron una sonrisa y este simplemente asintió. Rápidamente procedieron a repartir las cartas.

Y cuando estaban por comenzar, Arata alzo su mano.

"Creo que deberíamos hacer este juego un poco más interesante" dijo Arata con una sonrisa algo maliciosa "¿No creen?"

"Bueno, si" asintió la maestra de magia llevándose un dedo al mentón "¿Y qué tienes en mente, Arata-kun?"

"¡Por supuesto…!" exclamo Arata poniéndose de pie, apretando su puño "¡El que pierda tiene que quitarse una prenda, claro!"

La proposición había sido echa y Arata no parecía para nada avergonzado de sus palabras. Como hombre no podía ocultar su deseo por ver a cualquiera de sus compañeras desnudándose o como mínimo en lencería, pensó que sus compañeros varones le apoyarían pero…estaba muy equivocado.

Todos los demás e incluso el resto de los estudiantes en el vagón le clavaron una mirada vacía y llena de desprecio, con asco y decepción, con una expresión vacía mientras decían exactamente la misma palabra al unísono:

"Pervertido…"

"¡¿Q-Que…?!" exclamo Arata, indignado "¡No hagan como si no hubiesen pensado lo mismo…!"

"Decirlo y pensarlo son dos cosas distintas"

"¡L-La diferencia es que se necesita ser valiente para decir lo que se piensa! ¡Cobardes…!"

Cruzándose de brazos con un "¡Hmph!", Arata tomo asiento nuevamente al ver su proposición ser rechazada. Los demás suspiraron un poco antes de tomar la palabra nuevamente.

"Ignorando la pervertida proposición de Arata-kun, creo que es buena idea darle un poco de sabor al juego" dijo Riki "Pero… ¿Cómo?"

"¿Retos, quizás?" pregunto la rubia curiosa

"Jeje~" rio Arata al imaginarse toda clase de reto hacia sus compañeras

"Lo rechazamos" dijeron todas al unísono

"¡Ugh…!"

"¡Ah! ¡Ya se…!" dijo Fumiko sonriendo ampliamente mientras aplaudía, dirigiendo su mirada hacia el portador de la [Bosted Gear] "¿Te parece si tenemos una competencia, Hyoudo-san?"

"¿Qué clase de competencia?" preguntó el castaño curioso

"Si yo gano me dejaras acercarme cuanto yo quiera a Rias-sempai, claro, no pienso forzarla a nada, pero no podrás hacer nada más que mirar, ¿Qué te parece?"

Hubo un ligero periodo de silencio en el que todos miraban a Fumiko y luego al castaño. De la nada el cuerpo del castaño fue cubierto por un grueso manto de energía escarlata que sorprendió e intimido a todos sus compañeros, quienes abriendo los ojos con gran sorpresa pudieron apreciar como el castaño mantenía una expresión de lo más seria.

"Interesante" dijo el castaño ajustando sus anteojos, haciéndolos brillar por el reflejo de la luz "Acepto tu reto"

"Hyoudo-san es tan fácil de provocar…" pensaron todos los demás al unísono

"¡En ese caso quiero agregar otra condición…!" dijo la maestra de magia alzando la mano, con brillo en sus ojos

"¿Qué es, Florence-sensei?" pregunto Riki

"Si yo gano…" la maestra se llevó dos dedos a sus suaves labios, ruborizándose un poco "Quiero que Ise-kun me dé un beso…"

"¡Y una mierda voy a hacer eso…!" exclamo el castaño cubriendo su cuerpo en un manto de aura

"Y-Y-Yo también quiero poner una condición" dijo la rubia, tímidamente "S-Si yo gano…q-q-quiero que Hyoudo-san me dé un abrazo…"

Arata y todos los demás varones del vagón fueron sometidos ante el poderoso brillo puro que esa chica emanaba. ¡Tanta pureza y ternura reunida en un solo cuerpo! ¡Unos cedieron ante una hemorragia nasal y otros cayeron desmayados…!

"¡¿Cómo puede una mujer ser tan tierna, maldita sea?!" pensaron todos los varones al unísono

"Asia-chan eres una traviesa" comento la maestra divertida

"¡N-No, no es eso!" negó la rubia nerviosa, jugando con sus dedos y desviando la mirada "E-E-Eso solo que la última vez que Hyoudo-san me abrazo me sentí muy bien y bueno, yo…"

"Ise-kun, me temo que pediré una explicación sobre eso"

"¡No voy a explicar nada! ¡Empecemos de una vez!" exclamo el castaño con un manto de aura a su alrededor representando su determinación por ganar el juego, ajustando sus anteojos "No perderé"

"En vista de que cada quien está poniendo una condición, también pondré la mía" dijo Riki divertida, girándose hacia Eiji "Si yo gano, Eiji-kun tendrá que contarme a fondo sobre "ese" secreto del que hablamos por Facebook"

"¡¿Q-Q-Que?!" exclamo Eiji nervioso, sorprendido "E-Está bien. Sin embargo, si yo gano Riki-san tendrá que contarme sobre "eso" que dijiste anoche…"

"U-Ugh…es una apuesta bastante fuerte, Eiji-kun"

"Yo también estoy arriesgándome mucho, Riki-san"

"¡Si, si!" exclamo Ami alzando su mano, alegre "Si yo gano, quiero que todos los chicos de la [Clase F] me permitan darles un buen golpe a cada uno de ellos, quiero ver cuantos resisten"

Solo fueron necesarias esas palabras para hacer que los rostros de todos los chicos de la [Clase F] se pusieran azules. Solidificando su hermanan varonil, el resto de los estudiantes varones en el vagón lanzaron una mirada a los varones que jugaban al "Babanuki", transmitiéndoles exactamente la misma cosa: "¡No la dejen ganar!"

"Entiendo. Sin embargo, si yo gano…" dijo Atsushi ajustando sus antejos, seriamente "Quiero ser el único en recibir ese golpe, Ami-san. Estoy seguro que poder resistirlo"

En ese momento todos pensaron exactamente lo mismo.

"Waa~, un masoquista"

"¡Jajaja! ¡Bien, acepto!" dijo Ami sonriendo

"¡Bien! ¡Ahora es mi turno…!" exclamo Arata emocionado "¡Si yo gano…! ¡Quiero que Hyoudo-san me pase el número de Himejima-sempai o Gremory-sempai, cualquiera está bien!"

"Ah, me temo que no podré hacer eso" negó el castaño con las manos

"¡¿Q-Que?! ¡¿Acaso me estás diciendo que sales con ambas?! ¡Eso está mal, Hyoudo-san! ¡No seas acaparador! ¡Deja un poco para el pueblo…!"

"No hablo de eso. No puedo pasarte algo que no poseo"

.

.

.

"¡¿Haaa?!" exclamaron todos en el vagón al unísono

"¿Qué pasa?" preguntó el castaño confundido

"¡Digo…! ¡¿Tu y Gremory-sempai están saliendo, no?!" pregunto Arata confundido "¿Por qué no tienes su número telefónico?"

"¿Hyoudo-san no era buen amigo de Himejima-sempai? Yo los he visto alimentarse en el receso" dijo Takeshi confundido

"Bueno, eso es cierto, pero no me he dado a la tarea de pedírselos" dijo el castaño llevándose una mano al mentón "Ahora que lo mencionas, creo que ni siquiera les he enviado una solicitud de amistad en Facebook o he comenzado a seguirlas en Twitter"

"Viejo, incluso yo sigo a Gremory-sempai en Twitter. Deberías ver las fotos que publica" comento Arata

"Bueno, en caso de que ganes este juego, se los pediré y luego te los pasare, ¿Ok?"

"¡Bien, maldita sea! ¡Empecemos este jodido juego! ¡Los voy a barrer a todos!" exclamo Arata emocionado

Rápidamente todos los jugadores se pusieron en marcha y comenzaron su reñida partida, en la cual había mucho que perder para la mayoría y mucho que ganar para otros. Curiosamente el más entusiasmado de todos, Arata, fue el primero en perder la partida inicial, perdiendo la oportunidad de conseguir los números de las dos hermosuras Gremory.

Pasaron varios minutos de angustia y presión, los varones de la [Clase F] en el vagón no podían descansar tranquilos hasta que Ami fuese expulsada y aseguraran su vida, pues un golpe de ella significaría una muerte segura. Afortunadamente fue una de las expulsadas a mitad de la partida.

La partida continuo y como era de suponer el portador de la [Bosted Gear] seguía manteniendo una racha invicta de victorias, solo Fumiko y su maestra de magia le seguían el ritmo. La mayoría fue siendo expulsada poco a poco hasta que tras varios minutos, solo quedaron dos.

"De alguna forma sabía que terminaría de esta forma" dijo Fumiko sonriendo

"Me permito decir lo mismo" dijo el castaño serio

"Boo~, perdí mi oportunidad de conseguir un beso de Ise-kun" quejo la maestra de magia haciendo un tierno puchero

"Fuimos salvados" suspiraron todos los varones de la [Clase F]

"Boo~, quería saber el secreto de Eiji-kun" abucheo Riki

"Sera para la próxima" dijo Eiji alzando los hombros, divertido

"Maldición, mi oportunidad de conseguir los correos de Gremory-sempai y Himejima-sempai" se lamentó Arata llorando "¿Creen que me los den si se los pido yo mismo?"

"Lo dudo mucho, realmente" dijo Keiko divertida

"M-Mi abrazo…" pensó la rubia lamentándose internamente

El joven de cabellos y ojos castaños observaba a su compañera de clase con una expresión seria, misma que la chica regresaba. Ambos se miraban entre ellos, con la expresión más fría y seria que ambos poseían.

"Bien, es mi turno" dijo Fumiko alzando su mano "Voy a ganar y obtendré el derecho para hacer lo que quiera con Gremory-sempai"

"No lo harás" dijo el castaño serio

Esos dos solo estaban jugando "Babanuki" y casi parecían asesinos seriales a punto de cometer un homicidio. El aura que envolvía a ambos y la presión que sus miradas infringían dejaban con angustia a todos en el vagón e intimidaban bastante.


Mientras tanto, en otro de los asientos de ese mismo vagón, Hisoka se encontraba observando el colorido paisaje de la "garganta dimensional" con una expresión seria en su rostro, ajeno por completo a todo lo que sucedía fuera de su campo visual. Akira se encontraba sentada al lado de él, mirándole curiosa, pues había algo en Hisoka que le incomodaba un poco.

¡El calor, maldita sea! ¡Hisoka estaba sudando como nunca antes lo había hecho! Ya se había acostumbrado al calor debido a las prendas que usaba siempre, pero esto era ridículo. Lo antiguo del transporte y la ausencia de calefacción llevaron al límite la resistencia del chico al calor, 10/10 no era suficiente para soportar la temperatura tan alta del vagón.

Los demás estudiantes no parecían tener problema con el calor, pero era debido a que no estaban usando tantas prendas como Hisoka lo hacía, por no hablar de que Hisoka usaba negro y era bien sabido que el color negro atrae más calor.

"Um…" Akira le miro algo preocupada "¿Estas bien, Hisoka-kun? Estas sudando mucho…"

"…" Hisoka asintió, limpiando el sudor de su rostro con la manga de su uniforme "Estoy bien…"

"Me gustaría poder hacer algo para ayudarte…"

"No importa, estoy bien"

Aunque decía eso, su aspecto decía totalmente lo contrario y parecía que estaba a punto de sufrir un golpe de calor. Akira se angustio un poco y comenzó a reflexionar sobre qué hacer para ayudar a su amigo en apuros, a lo que tras unos segundos logro llegar a una conclusión.

"¡Ah! Lo tengo" dijo Akira sonriendo

Hisoka se giró hacia ella, curioso por lo que esta haría. Akira coloco ambas manos delante del rostro de Hisoka y comenzó a mover los dedos de arriba abajo. Hisoka no entendía que estaba tratado de hacer la chica, a lo que ladeo la cabeza, confundido. Ella por otro lado continúo haciendo eso por varios segundos hasta que logro su cometido.

El cabello de Hisoka comenzó a ondear con gentileza y una suave brisa helada comenzó a golpear su rostro. Y no había salido de la nada, esa brisa helada era producida por Akira. Como una digna perteneciente de la [Clase F] su desempeño era bajo y su manejo de la magia endeble, por lo que cuando ella intentaba crear una tormenta helada, lo único que creaba era una ligera brisa que no congelaría ni un hielo. No pensó que ese mal desempeño fuese a serle útil.

"No soy capaz de crear tormentas o ráfagas de hielo, pero al menos puedo enfriar tu cabeza un poco" dijo Akira sonriendo

"…" Hisoka solo le miro en silencio un par de segundos, asintiendo "Akira la mini-split"

"¡¿Q-Que?! ¡N-No me pongas apodos raros, Hisoka-kun!"

Akira desvió la mirada con un tierno puchero, pero sin detener el movimiento de sus manos y aquella agradable brisa que evito que Hisoka muriese de calor. Y aunque gracias al cuello de tortuga cubriendo la mitad del rostro de Hisoka Akira no fue capaz de notarlo, una sonrisa suave adornaba el rostro de Hisoka, quien estaba muy agradecido con su compañera.


Y mientras esto sucedía, en el otro grupo la cosa se había puesto bastante tensa. Después de un par de turnos ambos competidores habían sido capaces de librarse de la mayor parte de sus cartas. Los espectadores tragaban saliva cada vez que uno de los competidores hacia un movimiento. El castaño y Fumiko mantenían una expresión de lo más seria en su rostro.

Nos encontrábamos en una situación en la que Fumiko necesitaba escoger la carta indicada de las dos que el castaño poseía, asegurándose de no escoger el Joker, pues significaría su perdida. Fumiko sudaba por su mejilla, la oportunidad de poder "ligar" con la heredera Gremory estaba a tan solo una carta de distancia y realmente ansiaba ese derecho, pero, no sería tan sencillo por supuesto.

El joven de cabellos castaños mantenía una imponente e imperturbable expresión de poker que no cambio en absoluto durante todo el transcurso de la partida. Era intimidante el cómo podía mantener esa expresión, por no hablar de la presión que su mera presencia y aura emitían, no era sencillo tenerlo de oponente en esta clase de juegos.

GLUP

La chica trago saliva y yendo a por todas decidió tomar la carta de la derecha, la cual tenía una casi imperceptible diferencia con la otra, casi como si quisiera ser ocultada. La tomo y solo en ese instante pudo ver una sonrisa dibujarse en los labios del castaño. Si, había tomado el joker.

"¡Uuuhhhhh!" dijeron los espectadores al unísono

"Tsk…" quejo Fumiko barajeando sus dos cartas "Tu turno, Hyoudo-san"

"Si…" asintió el castaño

GLUP

Todos los espectadores tragaron saliva al ver que el castaño haría su siguiente movimiento, solo necesitaba escoger la carta correcta para ganar la partida y la presión era increíble, para Fumiko. La chica tenía una expresión nerviosa en su rostro, una gota de sudor escurría por su mejilla, estaba a 1 carta de perder su oportunidad de ligar libremente con la heredera Gremory y no le agradaba esa idea.

La mano del castaño lentamente se aproximó hacia las cartas de ella y la angustia se intensificaba. Fumiko, que desde su punto de vista sabía que carta tomaría el castaño, se dio cuenta de que el castaño tomaría la carta que no era el joker, a lo que intento ocultar el joker para simular que esa era la buena.

No funciono.

"Buen juego, Fumiko-san" dijo el castaño sonriendo mientras tomaba la carta que no era el joker

"¡Tsk…!" quejo Fumiko cruzándose de brazos y arrojando el joker sobre la mesa "Que se le va a hacer yo pierdo"

"Y como acordamos, ya no te acercaras a Rias-sempai"

"¿Es eso así?" pregunto Fumiko divertida, llevándose el dedo índice al mentón "Dije que si ganaba me permitirías hacer lo que quisiera con Rias-sempai y no podrías evitarlo. Pero, no dije nada acerca de lo que pasaría si yo perdía…"

"¿Eh?"

"Ahora que lo mencionas…" dijo Hana llevándose una mano al mentón "Tiene razón"

"Si, Fumiko-san no dijo nada acerca de qué pasaría si perdía" complemento Eiji

"Y Hyoudo-san no puso ninguna condición antes de comenzar a jugar…" dijo la rubia

Todos se quedaron en silencio mirando de re-ojo al castaño que estaba más que nada en shock. Tuvo que indagar unos segundos en sus recuerdos más recientes para darse cuenta que efectivamente, tenían razón. Ella no había establecido que sucedería en caso de perder y él no había puesto una sola condición.

"¡Maldición! ¡He perdido mi oportunidad…!"

"Por lo tanto, espero una competencia justa" dijo Fumiko sonriendo mientras hacia el símbolo de paz "No perderé contra ti, Hyoudo-san"

"Maldita sea, perdí mi oportunidad de hacer que Fumiko-san ya no se acercara a Rias-sempai…" pensó el castaño lamentándose internamente, apretando su puño

"Ise-kun"

La voz de un chico le llamo y no era de ninguno de los varones de la [Clase F]. Curioso se giró para encontrarse con un joven apuesto de cabello rubio y ojos azules, sonriendo y saludándole mientras entraba al vagón. Se trataba de él "príncipe", el caballero de Gremory.

"Kiba-kun" dijo el castaño mirándole confundido "¿Qué sucede?"

"Perdón por interrumpirte, Ise-kun" se disculpó el caballero Gremory, inclinándose brevemente

"No me interrumpes, pero, ¿Qué sucede?"

"Veras, Rias-sama me pidió que te llamara para saber si podías ir a su vagón. Dice que quiere jugar una partida de ajedrez contigo y hablar un par de cosas…"

"Bueno, me apetece jugar y también es buena oportunidad para continuar analizándola" pensó el castaño llevándose una mano al mentón "Bien, ¿Podrías decirle que iré en unos minutos? Tengo unas cosas que hacer…"

"Si, no te preocupes. Además…"

El rubio de Gremory se detuvo al ver como Fumiko se asomaba curiosa por encima del hombro del joven castaño, quien también miro a la chica confundido.

"¿Pasa algo, Fumiko-san?" preguntó el rubio Gremory sonriendo

"No, recuerdo que te vi aquella vez en el club de Rias-sempai…" dijo Fumiko con una mano en el mentón, analizando con la mirada el cuerpo del rubio "¿Tu nombre era Kiba-kun, no?"

"Si"

"No me había percatado de esto, pero…" Fumiko se giró hacia el castaño y le dedico una sonrisa mientras alzaba su pulgar, con brillo en su mirar "Kiba-kun parece ser un buen "uke" para ti, Hyoudo-san"

"Lesbiana y Fujoshi, que cliché" quejo el castaño suspirando, cruzándose de brazos "No tenía idea de que tenías esos gustos, Fumiko-san"

"Vamos, resulta imposible no pensar en eso al verlos juntos. ¡Ah, tengo una idea! ¿Qué dices Hyoudo-san? Creo que Kiba-kun podría ser un uke perfecto para un seme como tú, puedes ir a por él mientras yo me encargo de Rias-sempai. Incluso podrías dejarme a Himejima-sempai también…"

"No gracias" quejo el castaño suspirando "Además, no es lo que estás pensando, loca fujoshi"

"Kiba-kun, Kiba-kun, ¿Tu y Hyoudo-san son cercanos?" pregunto Fumiko mirando al rubio Gremory curiosa

"Si, Ise-kun analiza mi espada algunas veces" dijo el rubio sonriendo con normalidad

"¡¿Q-Que?! ¡Entonces Hyoudo-san no es el seme, sino el uke!"

"¡No es eso…!" exclamo el castaño en cólera, cubriendo su cuerpo con un aura escarlata y vociferando "¡Solo analizo su [Sacred Gear] ya que tiene propiedades muy raras!"

"Ciertamente, la forma de la "espada" de cada hombre varia y…" decía Fumiko asintiendo para sí misma

"Lo siento Kiba-kun ¿Podrías retirarte y decirle a Rias-sempai que iré en unos minutos? Las cosas se están poniendo raras por aquí…." Pidió el castaño

"Si, no te preocupes Ise-kun" dijo el rubio girándose y despidiéndose con la mano "Nos vemos después"

Rápidamente el rubio Gremory salió del vagón. El castaño suspiro un poco antes de dirigirse hacia el asiento que él estaba ocupando antes de comenzar a jugar junto a sus compañeros y donde estaba reposando, sobre dicho asiento se encontraba su maleta. La tomo y la abrió para dar un vistazo.

Dentro de su maleta había varios cambios de ropa, comida enlatada a sugerencia del líder de Grigori y algunas otras cosas, como una portátil y demás. Sin embargo, también había algo más y se trataban de varios artefactos caros. Si, en la maleta del chicos se encontraban varios [Sacred Gears] modificables en su forma base (es decir, su forma de rectángulo), los cuales él no había terminado de configurar aun.

"Quería terminarlos aquí en el tren, pero no parece que sea posible" pensó el castaño suspirando y cerrando su maleta "Los terminare durante la primer noche y se los entregare a los chicos mañana. Tengo que entregarlos pronto para que aprendan a usarlos y se adapten a ellos. Si hay algún problema necesito que me lo digan para poder corregirlo, el torneo dará comienzo justo después de este campamento, no hay tiempo que perder"

Coloco su maleta junto a las demás y después procedió a dejar el vagón donde se encontraba toda su clase. Según tenía entendido su clase se encontraba en uno de los últimos vagones mientras que la heredera Gremory y su grupo se encontraban en uno de los que estaban más adelante.

Notifico a su maestra que dejaría el vagón y esta otorgo el permiso, el castaño rápidamente se puso en marcha. Después de haber a travesado ya tres vagones recién entraba en el cuarto, pero se detuvo en seco.

A ambos costados se encontraban lo que parecían ser casilleros de metal que posiblemente guardaban en su interior escobas o algún otro artefacto que los encargados de limpiar el tren usaban cuando limpiaban cada vagón. No habría nada extraño de no ser porque podía sentir extrañas energías emanando de ambos casilleros y lo peor del caso era que la esencia de la energía era pura. Si…

Poder sagrado.

"Haa~" el chico suspiro llevándose las manos a la cintura

Se estaba cuestionando sobre si era buena idea indagar. Ya suponía que estaba sucediendo y si era lo que él creía sería bastante molesto, por lo que pensó en ignorarlo y seguir su camino. Pero, las probabilidades de que no fuera lo que él pensaba aun existían y debido a eso decidió arriesgarse.

Empezando por el de la derecha, el castaño abrió el casillero.

"¡No me empujes…!"

"¡Kyaa~!"

Desde dentro del casillero y acompañadas por un par de trapeadores, dos hermosas chicas salieron y cayeron al suelo en una posición bastante comprometedora. Pero no eran cualquieras chicas, no señor, se trataban de las dos escoltas o mejor dicho acosadoras que el líder de Grigori había asignado al portador de la [Bosted Gear]. El dúo de ángeles caídos, Reynare y Kalawarner.

Ambas habían caído en una posición comprometedora en la que "inconscientemente" habían terminado por mostrarle sus bragas de encaje sensualmente negras al chico de cabellos castaños. Los trapeadores no lo hacían ver mejor y aunque al chico no le importaba, no pudo evitar sonrojarse un poco de la impresión. Había visto demasiado hentai como para poder ver esos trapeadores de forma normal.

"¿Y?" preguntó el castaño tendiéndoles la mano a ambas "¿Qué están haciendo aquí, Reynare-san, Kalawarner-san?"

"N-No me malentiendas, no hago esto por que quiera" dijo la peli-negra tomando la mano del chico y poniéndose de pie con ayuda de este, sacudiendo su uniforme "Azzazel-sama nos ordenó vigilarte y por supuesto eso implica hacerlo durante este campamento"

"S-Si, no lo hacemos por gusto" respondió la otra un poco avergonzada por haberse mostrado de esa forma ante el chico, poniéndose de pie

"Ya veo…" dijo el castaño girándose hacia el otro casillero "Supongo que es lo mismo con ustedes, ¿No es así, Irina, Quarta-san?"

El dúo de ángeles caídos dirigió su mirada hacia el otro casillero cerrado al igual que el castaño. Tras unos segundos pudieron escuchar murmullos desde dentro y casi parecía que el casillero estaba temblando. Y después de unos segundos finalmente se abrió

Al abrirse el casillero dejo ver al trio que dentro de este se encontraban dos hermosas chicas jóvenes junto a un par de escobas. Estas al igual que todos los demás usaban el uniforme de la universidad y en su brazo resaltaba una "S".

Se trataban de las primeras acosadoras, digo, escoltas que el castaño había tenido, el dúo de ángeles que le había sido asignado por el actual gobernante del cielo, Michael. Eran Irina, la amiga de la infancia del chico y su compañera Xenovia, la que carecía de sentido común.

"¿S-Sorpresa?" dijo la castaña sonriendo algo nerviosa

El chico suspiro un poco al ver eso y después sonrió divertido, recordando vagamente una vez en el pasado cuando su amiga de la infancia quiso hacerle una "fiesta sorpresa de cumpleaños" y él tuvo que fingir sorpresa debido a que ella era muy mala.

"Moo~, Ise-kun está recordando esa ocasión, ¿No es así?" pregunto la castaña inflando las mejillas

"Perdón, es solo que fue inevitable" dijo el castaño divertido "¿Y, tuve razón? El hecho de que ustedes dos también estén aquí quiere decir que Michael-sama les ordeno vigilarme incluso durante el campamento, ¿No es así?"

"Si, tienes razón" asintió el ángel peli-azul

"Ya veo" dijo el chico suspirando con resignación "Siento algo de pena por ellas, después de todo perdieron la oportunidad de ir a Agreas por estarme vigilando. Mejor no se los digo o se pondrán peor"

"Por cierto, Ise-kun" la mirada de la castaña se afilo y se plasmó sobre la figura del ángel caído peli-negra, mirándole con seriedad "¿Quiénes son estas?"

"¿"Estas"?" pregunto la peli-negra con un tic en su ceja, cruzándose de brazos para hacer notar aún más su voluptuoso busto "Pero que irrespetuosas, no tenía idea de que Michael-sama había bajado sus estándares a este nivel tan bajo. Supongo que no se necesita mucho para ser un ángel después de todo"

"¿Ha?" la castaña alzo una ceja "¿Quién te crees que eres para decir esas cosas, tu pechugona caída? Te recuerdo que tú también fuiste un ángel antes…"

"Si, antes…"

"Y dejaste de serlo por algo, pecadora…"

"¡¿Ha?!"

"¡¿Ha?!"

El castaño simplemente soltó un suspiro de resignación al ver como la peli-negra y la castaña peleaban verbalmente. Casi podía afirmar ver los relámpagos entre ellas y el aura alrededor de sus cuerpos no ayudaba mucho.

Y mientras sus dos compañeras peleaban, ambas chicas de cabello azul se miraron entre ellas con una expresión seria. Avanzaron hacia la otra, deteniéndose justo delante de cada una, y se miraron a los ojos.

"No me agrada esta chica" dijeron ambas girándose hacia sus compañeras con una expresión de poker, señalándose entre ellas con el dedo

"¡Bien dicho, Xen-chan!" exclamo la castaña colocándose al lado de su compañera, sonriendo

"¡No podría haberlo dicho mejor, Kalawarner!" dijo la peli-negra colocándose al lado de su compañera

"No me agradas" dijo la ángel peli-azul mirando a la peli-azul delante de ella

"Tú tampoco me agradas" dijo la caída peli-azul mirando al ángel de cabello azul delante suyo

Los dúos se miraron entre ellas con una expresión seria, gruñéndose entre ellas mientras sus cuerpos eran envueltos por un manto de energía sagrada. De la nada, la peli-negra y la castaña se señalaron mutuamente con el dedo.

"¡Largo, nosotras llegamos primero!" exclamo la castaña enojada "¡Ustedes solo hacen que sea más difícil vigilar a Ise-kun…!"

"¡Ha…! ¡Habla por ti! ¡Nosotras lo hemos estado siguiendo todos estos días y no hemos visto ni rastro de ustedes dos! ¡¿Dónde estaban?! ¡¿Si quiera pueden cumplir con su tarea efectivamente?!" quejo la peli-negra enojada

"¡Eso es porque Ise-kun nos pidió que no lo siguiéramos tan de cerca…! ¡Es incómodo para el…!"

"¡Lo mismo nos dijo a nosotras…!"

"¡En ese caso hay que preguntarle a Ise-kun!" exclamo la castaña

"¡Hmph! ¡No podría haberlo dicho mejor…!"

Ambas se giraron hacia el chico.

"¡Ise-kun! ¡¿A quién prefieres como…?!"

Antes de que ambas pudieran terminar se detuvieron y fue por una simple y sencilla razón, el chico ya no se encontraba ahí. Durante la pelea entre ellas el chico se había aburrido y simplemente se retiró sin hacer nada de ruido, tan sigiloso fue que ellas no lo notaron.

En su lugar había una pequeña nota que decía "Dejen de seguirme".

Las 4 chicas observaron la pequeña nota en el suelo con una expresión llena de frustración, con tics en sus cejas y emanando una gran cantidad de aura de su cuerpo. Desde que se habían conocido hace unos instantes habían tenido desacuerdos, pero ahora estaban perfectamente sincronizadas:

"Ese maldito humano…" decía la peli-negra temblando de ira

"Se atrevió a dejarnos aquí…" dijo la peli-azul caída

"Ise-kun…" decía la castaña temblando con enojo

"…" la ángel peli-azul temblaba, pero solo por seguirle el juego a las otras tres

Rasgaron la nota en muchos pedazos exclamando al unísono:

"¡¿DONDE ESTAS?!"

El grito fue tan fuerte que se escuchó en todos los vagones del tren. El joven de cabellos castaños quien recién se acababa de cruzar a otro vagón simplemente soltó una risita divertida mientras escuchaba ese grito un par de vagones detrás de él. Rio divertido y se dispuso a ir al vagón que seguía, que era a donde se dirigía.

Entro al siguiente vagón y como ya sabía el, dentro del vagón se encontraban la heredera Gremory y todos los siervos de esta. Aunque hubo una cosa que le hiso sorprenderse bastante y no era particularmente ninguna de las personas en el vagón, sino que fue el vagón mismo el que le hiso sorprenderse.

Inexplicablemente el vagón parecía ser un poco más grande que los otros, ¿Cómo? Ni idea, solo parecía serlo. Aunque no parecía un vagón de un tren tan antiguo ni mucho menos, tampoco parecía ser el vagón de un tren actual. Si tuviéramos que ponerlo en palabras simples podría decirse que el vagón se asemejaba bastante a… ¡Una maldita casa!

¡Mesa! ¡Sofás! ¡Sillas! ¡Cuadros en las paredes! ¡Alfombras! ¡Una lámpara súper elegante de cristal colgando en el techo del vagón! ¡Mesa de centro con una canasta con bocadillos que sin necesidad de probarlos podrías saber que estaban deliciosos! ¡Maldita sea incluso había un jodido librero y un mueble lleno de trastes de porcelana fina!

¿Y saben qué? Eso no era lo peor.

¡Lo peor era que todo eso era de un material y calidad jodidamente alta!

Sin necesidad de indagar podía darse cuenta de que la calidad de los muebles y cada una de las cosas en el vagón era un nivel superior al de cualquier cosa que sus padres poseyesen en su casa. Cosas que solo aquellos de "clase alta" tendrían y que el solo soñaría con obtener.

"¡Maldita pobreza…!" lloro el castaño internamente

"Ah" la heredera de Gremory noto la presencia del chico "Ise-kun, me alegro de verte"

Saliendo de su trance inducido por la sorpresa de ver tal calidad de "vagón", el castaño se dio a la tarea de observar a todas las personas en el vagón. La pelirroja se encontraba sentada alrededor de una mesa, sobre una silla de madera, bebiendo una taza de café. La reina de Gremory se encontraba sentada en un sofá, también bebiendo una taza de café que posiblemente ella preparo y sirvió.

La peli-blanca de baja estatura se encontraba reposando en otro de los sofás, comiendo lo que parecía ser un poco de youkan, con la expresión de poker que le caracterizaba. El caballero de Gremory se encontraba sentado en otro sofá y saludaba al castaño con una sonrisa. Y por último pero no menos importante teníamos al alfil de Gremory, el Dhampiro que amaba vestirse como una mujer, el cual se encontraba dentro de una caja de cartón ubicada en una de las esquinas del vagón, emanando un aura aterradora de ella.

"Ise-kun, bienvenido" dijo la reina Gremory sonriendo ampliamente

"Hola, Ise-kun" saludo el rubio con una sonrisa

"Hola…" dijo la peli-blanca sin dirigirle la mirada

"Un gusto verlos" dijo el castaño sonriendo, entrando y cerrando la puerta "Kiba-kun me dijo que me llamo para jugar una partida de ajedrez…"

"Si, encuentro satisfactorio jugar contra ti, Ise-kun" dijo la pelirroja sonriendo, levantándose de su asiento "Toma asiento por favor, preparare el tablero"

"Claro"

El castaño se encamino hacia el sofá donde se encontraba la reina Gremory y se sentó al lado de esta, esperando mientras la heredera Gremory preparaba el tablero para su partida. Tan pronto tomo asiento, la sacerdotisa del relámpago le abrazo por el brazo, recargándose sobre el con una enorme sonrisa alegre. El chico no le dio importancia y la dejo ser, sonriendo un poco.

"Sabes, Ise-kun…" hablo la reina Gremory sonriéndole al chico

"¿Qué pasa, Akeno-sempai?" preguntó el chico mirándole curioso

"Rias ha estado muy emocionada por jugar contigo. Ha estado todo el día esperando por ti…"

"¿En serio?"

"¿No puedes decirlo con solo verla?"

Dirigiendo su mirada hacia la pelirroja, el castaño se dio cuenta de que lo que decía la reina Gremory era cierto. Ahí se encontraba la heredera de Gremory, acomodando el tablero y las piezas en sus respectivas posiciones, sonriendo alegremente y silbando con un tierno y lindo rubor adornando sus hermosas mejillas, incluso silbaba y podía vérsele bastante feliz.

"Bueno, Rias no es la única feliz de verte" dijo la reina Gremory mostrando una mirada seductora, incluso su tono de voz cambio

"¿E-Es así?" preguntó el chico sonriendo un poco nervioso, rascando su nuca

"Dime, Ise-kun, ¿Recuerdas la oferta que te hice el día que Ai-chan fue al salón del club?"

"¿O-Oferta?"

El chico comenzó a recordar el día que su compañera de clase, Fumiko, había ido al salón del club de la pelirroja y había confesado su amor por la heredera Gremory y el cómo se la arrebataría. Mucho había sucedido ese día, pero si recordaba correctamente ese día la reina Gremory le había dicho que… ¡Él podía medir personalmente el tamaño de su busto!

"E-Eso es…" dijo el chico nervioso

"No tiene por qué ser mi pecho exactamente, si Ise-kun lo desease…" dijo la reina Gremory sonriendo con lujuria, tomando la mano del chico "Podrías tocarme donde y cuando quisieras…"

Inesperadamente la reina Gremory llevo la mano que el chico tenía en la nuca hasta su suave pierna. El chico se sonrojo al sentir la suave y agradable sensación de la pierna de tal hermosa mujer en su mano. Que él no era nuevo en esto, era verdad, durante el tiempo que salió con su ex-novia ya había tenido algunos momentos como este, nada exagerado, pero no era tan nuevo. Pero esta vez era completamente distinto, pues el aire y el atractivo que esta mujer presentaba era jodidamente superior.

Alarmado por la situación intento buscar ayuda en los alrededores. La pequeña peli-blanca continuaba comiendo youkan, ajena por completo a todo y mirando por la ventana con una expresión seria. El caballero Gremory al parecer estaba consciente de lo que pasaba, pero había decidido no tomar partido y desvió la mirada, no sin antes hacer un gesto de disculpa con la mano. El Dhampiro continuaba dentro de aquella caja y no había forma de pedirle ayuda.

"A-Akeno-sempai…" susurro el chico sonrojado

"No hagas mucho ruido, Ise-kun" susurro la reina Gremory al oído del chico, con un tono seductor "Rias se va a dar cuenta…"

El chico miro por encima de su hombro como la heredera Gremory continuaba preparando todo para su partida y al parecer estaba por terminar. Intento jalar su mano, pero la reina Gremory no tenía intención alguna de dejarle ir.

"Eres tan lindo, Ise-kun" susurro ella con sensualidad

Ella comenzó a introducir la mano del chico cada vez más a fondo. El chico abrió sus ojos cual platos y enfoco su mirada en la pierna que su mano acariciaba, poco a poco se estaba introduciendo en la entrepierna de ella y la sensación de la pierna de la reina Gremory era sorprendente.

"¡¿Q-Que es esta carne tan suave y jodidamente sensual?!" pensó el chico sonrojado y casi explotando en una hemorragia nasal "¡Quiero jalar mi mano…! ¡Pero…!"

Fue en ese momento que el chico recordó que esta mujer era una demonio/ángel caído. Había escuchado hablar de la "sensualidad" y capacidad de "seducción" que los ángeles caídos poseían y después del intento de violación que había sufrido por aquella maniática enfermera lo había confirmado, pero no tenía idea de que una mujer podía ser tan seductora y sexy.

Pudo apreciar como su mano desaparecía en el interior de la falda de la chica y sabía perfectamente que no faltaban más que unos escasos centímetros para que su mano alcanzara el Valhala. La reina Gremory se relamió los labios y diciendo un seductor "Fufufu" se dispuso a empujar un poco la mano del chico para que terminara de recorrer el camino.

"Akeno"

La reina Gremory y el mismo castaño se pusieron tiesos al escuchar las palabras anteriores ser dichas con un tono súper aterradora. Robóticamente ambos giraron sus cabezas hacia atrás, encontrándose con la heredera Gremory mirándoles con una expresión sumamente seria, cruzada de brazos y emanando un manto de aura oscura de su cuerpo.

"¿Se puede saber que estás haciendo, Akeno?" pregunto la pelirroja con un tono de voz severo, alzando una ceja

"Ara ara, Rias, no tienes por qué estar tan celosa" dijo la reina Gremory divertida, soltando una de sus tan características risitas "Solo estaba jugando un poco con Ise-kun, eso es todo"

"¿Jugar, dices? ¿Qué parte de meter la mano de Ise-kun en tu falda se le puede llamar "juego"?"

"Bueno, así jugamos los adultos. Lo sabrías si tuvieras experiencia, "Virgen caliente""

"¡¿Q-Que?! ¡Te dije que no me llamaras así…! ¡Además….! ¡Tú también eres virgen!"

"No necesitaba saber eso" pensó el castaño suspirando, un poco nervioso por la pelea de esas dos

"Fufufu, Rias…" el tono de la reina Gremory se volvió inusualmente serio, al igual que su expresión "¿Puedo hacerte una pregunta?"

"¿Ahora qué?" pregunto la pelirroja cruzándose de brazos

"¿Se puede saber por qué estas celosa, Rias? En primer lugar…" la reina Gremory sonrió ampliamente "Tu e Ise-kun ni siquiera están saliendo realmente…"

"E-Eso es…"

La pelirroja retrocedió un paso, con una gota de sudor escurriendo por su mejilla al saber que había sido puesta en una situación complicada. La reina Gremory por su lado soltó un "Ara ara" mientras se llevaba una mano a la mejilla, al ver a su rey siendo acorralado.

Y mientras esto pasaba, el castaño las observaba mientras pensaba:

"¿Sería una mala idea gritar "¡Turn Down for What!", cierto?"

Aquellas dos habían continuado peleando por un par de minutos más, aunque al final el castaño no fue capaz de soportar y tuvo que intervenir para que ambas se tranquilizaran.

Ya después de unos minutos nos encontrábamos en la siguiente situación:

La pelirroja se encontraba sentada en una silla alrededor de una mesa elegante, sobre la cual había un tablero de ajedrez con sus respectivas piezas perfectamente acomodadas y listas para la partida, las piezas eran de color escarlata y negra. El joven de cabellos castaños se encontraba sentado del lado contrario a la heredera Gremory, optando por las piezas negras, pues la pelirroja había escogido las escarlatas. Los siervos de la heredera Gremory se encontraban sentados en los respectivos sofás, haciendo de espectadores para la partida, incluso el Dhampiro había salido de su caja para ver la partida. A excepción de la reina Gremory, quien se encontraba parada justo detrás del castaño, posando su inmenso par de senos sobre la cabeza del chico, generando un suspiro en el chico y enojo en su rey.

"Entonces, ¿Te importa si tomo el primer movimiento, Ise-kun?" pregunto la pelirroja sonriendo

"Para nada, primero las damas" dijo el castaño aceptando con una sonrisa

"Buena suerte, Ise-kun" alentó la reina Gremory, palmeando ligeramente los hombros del chico

"Bien, entonces…" la heredera Gremory tomo un peón "¡Empecemos…!"

Inmediatamente la partida dio inicio. Al igual que la vez pasada, el comienzo fue más bien rápido y preciso, ambos comenzaron a acomodar sus piezas en la forma que deseaban y viceversa, preparándose y demás. Nuevamente los siervos de la pelirroja se sorprendieron por la increíble habilidad del castaño, quien seguía el ritmo de su rey sin ningún problema, es más, podría decirse que la pelirroja seguía el ritmo del chico.

Justo como las otras partidas, ambos llegaron a un punto en el que ya no podían hacer un movimiento rápido y comenzaron a reflexionar seriamente sobre qué hacer. La pelirroja tenía una mano en el mentón y observaba las piezas sobre el tablero con seriedad, no recordaba que la partida anterior hubiese sido tan complicada, ni siquiera su mejor amiga, la heredera de Sitri, se la ponía tan difícil, pero resultaba interesante y divertido.

El castaño por su lado mantenía una expresión seria mientas observaba el tablero, podría decirse que reflexionaba pero no precisamente sobre la partida de ajedrez, pues su mirada se encontraba fija en la pelirroja. Tras unos segundos el chico asintió para sí mismo y tomo un alfil.

"¿Puedo hacerte una pregunta, Rias-sempai?" preguntó el castaño antes de mover la pieza

"¿Estas tratando de distraerme, Ise-kun?" pregunto la pelirroja un poco extrañada, pero sonriendo inmediatamente "¿Qué sucede?"

"Voy a mover mi alfil y me comeré a tu caballo. Quiero saber, ¿Qué es lo que tu harás después de eso?"

"¿Qué?"

La pelirroja ladeo la cabeza, confundida. Sabia de los pequeños juegos mentales durante las partidas para distraer al rival y todo eso, pero nunca le había sucedido que su oponente le dijese que iba a hacer. Más que estar sorprendida, estaba confundida.

"¿De qué hablas? ¿Qué hare?" pregunto la pelirroja

"Si, voy a mover mi alfil y me comeré a tu caballo, ¿Qué vas a hacer tu?" pregunto nuevamente el castaño

"¿Qué voy a hacer, preguntas?"

La pelirroja miro el tablero buscando respuestas. Si lo que el chico decía era cierto, entonces su alfil quedaría perfectamente expuesto ante su torre.

"¿Vas a mover tu torre y comerte mi alfil?" preguntó el castaño

"¿E-Eh?" la pelirroja le miro, sorprendida "S-Si, eso iba a hacer"

"Y después yo me comeré tu torre con mi caballo, tu comerás mi caballo con tu alfil, me comeré a tu alfil con mi peón, tu reina se comerá a mi peón, mi torre se comerá a tu reina, tu rey se comerá a mi torre, mi peón ascenderá a reina y tu rey se comerá a mi nueva reina, para después ser comido por mi reina original y jaque mate"

"E-Eso es…"

"Una simple predicción, solamente…"

Dijo el chico moviendo su alfil justo a donde había indicado sin ninguna clase de inconveniente. La pelirroja observo eso y dudo un poco sobre si era buena idea hacer el movimiento que el chico ya había predicho. No le dio muchas vueltas, pensó que quizás era un juego mental, más que una predicción, era una simple especulación para hacerle perder el control y que perdiese, pero ella no era tan tonta y no caería. Eso pensaba…

Solo tuvo que hacer tres movimientos para darse cuenta de que todo estaba sucediendo exactamente como el chico lo había predicho. Después de que ella se comiese al alfil de él, él se comió la torre con su caballo y después ella al caballo con su alfil. Estaba sorprendida, no solo porque todo estaba sucediendo exactamente como él lo había dicho, sino porque no había sido capaz de evitarlo de ninguna manera.

Siguiendo la predicción del castaño, el siguiente movimiento de ella debía ser comerse el peón de el con su reina. Sin embargo, la pelirroja se dio cuenta de que había una opción más, la cual era atacar directamente la reina del chico que se encontraba vulnerable y ese movimiento no estaba en la predicción del chico.

"Entonces, hare esto…" pensó la pelirroja atacando a la reina del castaño con su reina

Tras ese movimiento la pelirroja sonrió satisfecha por lo que había hecho. El castaño observo el tablero unos segundos en silencio. La heredera Gremory interpreto el silencio del chico como sorpresa por sus acciones, pensó que le había tomado por sorpresa.

"Umm, creo que hubo un malentendido…" dijo el castaño mirándole "No se supone que hicieras ese movimiento, Rias-sempai"

"Lose, no estaba en tu predicción" dijo la pelirroja orgullosa "¿No quiere decir eso que te equivocaste, Ise-kun?"

"No, quiere decir que perdiste antes. Jaque mate"

"¿Eh?"

Observando el tablero con sorpresa por las palabras del chico, la pelirroja se dio cuenta de que efectivamente. Tras mover su reina y comerse la reina del chico, había dejado el camino hacia el rey completamente libre para el alfil del chico.

"Ara ara, Rias perdió, de nuevo" comento la reina Gremory divertida

"Esto es…" dijo la pelirroja sorprendida "No puedo creerlo"

"Por eso dije que fue un malentendido. La predicción que hice no fue solo para joder, Rias-sempai" dijo el castaño tomando a su rey "La predicción que hice fue sobre los mejores y más seguros movimientos que Rias-sempai podía hacer. Claro, considere que podrías comer a mi reina, pero no pensé que fueses a hacerlo, porque significaría tu derrota…"

"Eso es…"

"Parece que Sona-sempai tenía razón…"

"¿Sona? ¿Qué dijo Sona, Ise-kun?"

"Dijo que tu habilidad para predecir los movimientos de los adversarios era muy baja" dijo el castaño suspirando "Sona-sempai tiene una increíble habilidad para predecir los movimientos de los adversarios, me atrevo a decir que es incluso mejor que yo. Y aunque Rias-sempai tiene habilidad, tu predicción no se compara en absoluto a la de Sona-sempai"

"¿Sona dijo eso?" pregunto la pelirroja un poco sorprendida

"Si, dijo que lo noto después de jugar unas partidas contigo. Tu predicción es buena, pero necesitas mejorar"

"Si Sona dijo eso entonces debe ser cierto, pensé que era buena pero supongo que no lo soy"

"Nadie dijo eso" dijo el castaño estirando su mano hacia la pelirroja y tomando la mano de ella, sonriéndole suavemente "Rias-sempai es muy buena, solo necesita un poco de práctica y mejorara, usted tiene el potencial para ser mejor que cualquiera"

"Ise-kun…" dijo la pelirroja ruborizándose, sonriendo ampliamente "Gracias"

"Ara ara, Ise-kun es todo un gigoló" comento la reina Gremory sonriente "Primero la hace sentir mal para después consolarla, eres todo un pro"

El chico no le dio importancia al comentario y la pelirroja no lo escucho por estar aislada en su alegre mundo por haber sido elogiada por el castaño.

"Ahora que lo mencionas…" la pelirroja inflo sus mejillas "Parece que eres muy unido a Sona, Ise-kun"

"Estoy en el consejo estudiantil después de todo, me paso por el salón del consejo algunas veces y casi siempre juego ajedrez con Sona-sempai o hablo con Tsubaki-sempai, ambas son muy agradables" respondió el chico acomodando las piezas

"Parece que te agradan mucho, Ise-kun" dijo la reina Gremory sonriendo, aunque podía notársele un poco celosa

"Si, Tsubaki-sempai es muy amistosa y agradable, pensé que era un poco fría y seria, pero nos hicimos amigos muy rápido y es agradable hablar con ella. Sona-sempai es una persona seria, pero también es muy agradable, es muy buena jugando ajedrez, es divertida, amable y…"

Antes de terminar de hablar el chico se detuvo en seco, bajando la mirada mientras sujetaba su rostro con una mano.

"¡Ahhh!" exclamo el chico levantándose de golpe, tirando algunas piezas al suelo "¡Ahora lo entiendo…!"

"¿Q-Q-Que pasa, Ise-kun?" pregunto la pelirroja sorprendida por el arrebato del chico

"¡Sí! ¡Ya decía yo que las condiciones que Sona-sempai había puesto eran un poco raras! ¡¿Cómo no me di cuenta antes?! ¡Te daré crédito, Sona-sempai, por poco y no me doy cuenta!"

La cosa iba de esta forma: La heredera de Sitri le había al unirse al consejo estudiantil que a cambio de pasar por alto los "errores" en los presupuestos que el chico tuviese, ella simplemente le preguntaría si quería unirse a la nobleza de esta, mas no quería decir que el tuviese que aceptar. El chico pensó que era raro al inicio y más considerando que desde que se había unido al consejo la heredera Sitri no le había preguntado ni una sola vez si había considerado unirse a su nobleza, pero ahora finalmente lo había entendido.

Recordó las palabras de ella: "Si te unes al consejo, estarás conviviendo más conmigo."

El objetivo de la heredera Sitri era hacer que el chico se uniese al consejo estudiantil para que pudiesen interactuar más íntimamente entre ellos. Claro, la chica se había asegurado de mostrarle todos y cada uno de sus puntos buenos al chico, quien sin saberlo poco a poco comenzaba a cambiar su imagen sobre la heredera Sitri. Antes de notarlo, él ya pensaba en Sona Sitri como una persona genial y eso le molesto.

"¡No voy a caer, Sona-sempai! ¡Incluso si me muestras todos tus puntos buenos! ¡No voy a ceder…!" exclamo el castaño mirando el techo del vagón, mirando un elegante candelabro zarandearse ligeramente de un lado a otro "¡¿Quieres jugar?! ¡Juguemos entonces…! ¡Jajaja…!"

En el respectivo de tren de Sitri, cierta heredera estornudo y sintió una especie de escalofrió en su espalda que le hiso sonreír un poco.

Los demás presentes en el salón observaban al castaño reír a carcajadas con una expresión nerviosa, pues apenas y entendían por qué decía todas esas cosas y por qué se las estaba diciendo al candelabro. La heredera Gremory soltó un par de risitas al considerar que quizás el chico pensaba que la heredera Sitri parecía un candelabro y le fue imposible contenerse al imaginar a su rival y amiga de la infancia en un disfraz de candelabro.

Pasaron un par de minutos, el castaño y la pelirroja continuaron jugando varias partidas de ajedrez mientras los siervos de esta hacían de espectadores. El chico encontraba divertido jugar ajedrez ya sea con la heredera de Gremory o de Sitri, jamás podría cansarse de jugar con ellas.

*Atención pasajeros*

Esa voz llamo sonó en todos los vagones, llamando la atención de todos y cada uno de los pasajeros, quienes miraron a las bocinas que se encontraban en las esquinas de los vagones.

*Dentro de unos minutos saldremos de la "garganta dimensional". Prepárense, pues el viaje podría ponerse un poco agitado*

Tras decir eso último, el mensaje termino.

"Parece que estamos a punto de llegar al inframundo" dijo la pelirroja caminando hacia la ventana

"¿Es así?" preguntó el castaño acercándose a la ventana, un poco ansioso

Justo como había dicho la voz que sonó en todos los vagones, el tren comenzó a moverse con un poco de fuerza, nada grave, pero si duro un par de segundos. Todos los integrantes de la [Clase F] se pegaron a las ventanas entusiasmados, para la mayoría esta sería la primera vez que observarían el inframundo y estaban muy emocionados, incluido el joven castaño.

Hubo un destello cegador que robo la visibilidad de todos los que veían por la ventana por varios segundos. Tras un par de segundos y cuando recupero la visión, el joven de cabellos castaños se asomó por la ventana, abriendo sus ojos cual platos al igual que su boca.

Fue capaz de apreciar un espectacular y extenso paisaje lleno de enormes montañas, bosques espesos, verdes y rebosantes de vida. Gracias a que el tren se encontraba a varios cientos de metros en el aire, fue capaz de apreciar todo en su totalidad. Montañas, ríos, ciudades con casas y demás, aunque las casas eran un poco curiosas, pero no le dio importancia.

"Todo esto pertenece a Gremory, hasta donde alcanza la vista" comento la pelirroja inflando su pecho con orgullo "Si no mal recuerdo debe ser tan grande como lo es Honshu, de Japón. Puede parecer un poco grande, pero considerando la falta de océanos y demás, los territorios de las distintas casas son igual o incluso más grandes que este, no es nada tan sorprendente"

La heredera Gremory termino de explicar y ladeo la cabeza, un poco confundida debido a que el chico no le había respondido nada. Curiosa miro al chico e inmediatamente entendió el porqué del silencio, sonriendo complacida.

El castaño se encontraba pegado a la ventana, observando todo el paisaje con una expresión llena de asombro, podía verse cuan emocionado estaba por el enorme brillo en sus ojos. Sería la primera vez que cualquiera en este vagón le mirara tan emocionado, y tanto la heredera como la reina de Gremory pensaban que se veía lindo.

"¡Increíble! ¡Simplemente increíble!" exclamaba el chico emocionado, mirando hacia todos lados "¿Todo esto pertenece a Gremory?"

"Si, todo"

"Es sorprendente…"

Si de por si la pelirroja ya estaba muy orgullosa por el tamaño del que en un futuro seria su territorio, cuando heredase su clan, ahora se sentía muchísimo más orgullosa y feliz de poseerlo, pues al parecer al chico le había encantado muchísimo.

*Atención, pasajeros. Tomen asiento por favor, vamos a descender…*

"¿Descender?"

Al igual que un avión planeando, el tren comenzó a descender como un proyectil a una increíble velocidad, surcando los cielos mientras cortaba el viento y disipaba un par de nubes. Los pasajeros sintieron la presión y algunos casi salen volando, pero no hubo problema alguno.

Después de un par de minutos de un veloz descenso, el tren aterrizo en un par de vías y después siguió su camino con normalidad, avanzando hacia lo que parecía ser su destino, la estación ene l inframundo desde la cual partirían a la casa Gremory.

*Muchas gracias por viajar en transportes Gremory. Por favor, desciendan en orden y tengan cuidado al salir*

Las puertas de los vagones se abrieron.

"Parece que es hora de salir" dijo la heredera Gremory sonriendo, tendiéndole su mano al chico "¿Vienes, Ise-kun?"

"¡Sí!" asintió el chico emocionado, tomando la mano de la pelirroja

Uno a uno, en orden como había indicado la voz, todos y cada uno de los alumnos de la [Clase F] comenzaron a descender de los distintos vagones, inundando rápidamente la estación a la que habían llegado, todos cargando sus respectivas maletas y demás cosas, ya preparados técnicamente para lo que fuera.

"¡Woau! ¡Así que este es el inframundo…!"

"Viejo, pensé que el aire sería diferente, pero veo que puedo respirar con normalidad"

"Es otra dimensión, no el espacio"

"Ah, tienes razón"

"Puedo decir que incluso el ambiente es mejor"

"Es un poco más cálido, pero esta genial"

"Podría acostumbrarme"

"No deberías"

"Cállate"

Los estudiantes rápidamente comenzaron a hablar entre ellos. Todos estaban sorprendidos, era su primera vez en el inframundo pero resultaba ser un poco distinto a lo que esperaban. Las películas y demás les habían preparado para un lugar desolado y lleno de muerte, pero en su lugar tenían un lugar que era técnicamente igual a su mundo.

El joven de cabellos castaños no era una excepción, pues aunque ciertamente pensó y supuso que el inframundo no sería tan distinto, podía verse que también esperaba algo más, aunque no le dio importancia. Aunque hubo una cosa que le hiso sonreír falsamente y ponerse un poco nervioso.

"¡Rias-sama!"

"¡Rias-Ojou-sama ha vuelto!"

"¡Bienvenida sea, Rias-sama!"

"¡Te amamos, Rias-sama!"

En la estación y al parecer habiendo esperado el regreso de la heredera de Gremory, una enorme legión de personas se encontraba reunida, en su totalidad eran demonios. Había algunas cercas metálicas colocadas para evitar que alguno de esos demonios pasara y el castaño noto una barrera que posiblemente habían puesto de antemano.

¿Dónde había visto esta clase de escena? Ah, claro, en la televisión, cuando las Idol arribaban en cualquier lugar a donde fuesen a presentarse. Eso era exactamente lo que parecía estar sucediendo en este preciso momento.

"¿Rias-sempai es algo así como una idol?" preguntó el castaño un poco nervioso por la multitud

"¿Hmm? Para nada" negó la pelirroja sonriendo, saludando a las masas "Esto es completamente normal"

"¿Normal?"

Sin importar cuanto lo considerara y pensara, no había absolutamente nada "normal" en esta clase de situación.

Y por si la situación actual no fuese lo suficientemente extraña, todavía tuvo que suceder otra cosa. Desde el interior de la estación, un grupo de lo que todos reconocieron como mayordomos y sirvientas, por los atuendos característicos, comenzó a avanzar hacia donde se encontraban todos. Se formaron en dos filas a los costados y mostraron sus respetos, inclinándose y diciendo al unísono:

"¡Bienvenida, Rias-sama!"

"Si, muchas gracias por venir" respondió la pelirroja sonriendo "He vuelto"

"¿Todos ellos son servidores de Gremory?" preguntó el castaño sorprendido

"Si, todos ellos sirvan a la casa Gremory" respondió la reina Gremory sonriendo

"Veo que has regresado a salvo, Rias-sama"

Una nueva voz sonó desde el fondo, llamando la atención de todos. Desde el interior de la estación y caminando por en medio del "pasillo" creado por todos los servidores de Gremory, una persona caminaba.

Era una mujer entre sus 25, quizás. Un hermoso y sedoso cabello plateado recogido. Hermosas facciones faciales, con piel blanca y unos hermosos ojos grises serios adornando su rostro. Un cuerpo de infarto que en proporciones superaba a la heredera Gremory, deseable y sensual. Vestía un traje de sirvienta, por lo que suponía ser otro servidor de Gremory, pero había un aire distinto en ella y en como los otros servidores la miraban.

"¡Siii! ¡Maldita sea, una hermosa maid fría!" exclamo Arata explotando de felicidad

"Contrólate un poco, Arata-kun" suspiro Keiko

La maid peli-platino camino con normalidad hasta la pelirroja y se detuvo delante de esta, inclinándose brevemente. La pelirroja por otro lado sonrió ampliamente, dándole un pequeño abrazo que la maid correspondió.

"He vuelto, Onee-sama" dijo la pelirroja separándose ligeramente de la maid, dedicándole una cálida sonrisa

"Si, bienvenida, Rias-sama" respondió la maid mostrando una suave sonrisa "Llegaron un poco antes de lo esperado. Me alegro de ver que el viaje ha ido bien y no ha habido ningún problema"

"Si, gracias por venir a recogernos"

"No ha sido nada, es mi deber después de todo"

Mientras esas dos hablaban el castaño no podía evitar mantener la mirada sobre aquella hermosa maid de cabello plateado. Ciertamente ella era una mujer hermosa que llamaba y técnicamente obligaba a cualquier hombre a verle con deseo y lujuria, pero más que estar interesado en su aspecto físico, había algo en el cuerpo de esa mujer que ponía al castaño nervioso.

Su energía.

No solo hablando de calidad y cantidad, la energía que esa mujer emanaba de su cuerpo y la complejidad de la estructura en si resultaba increíblemente complicada. El aura tenía una naturaleza seria, serena, tanto como el rostro de la dueña de dicha energía, pero el chico podía detectar cierto grado de agresividad en el aura y debido a la cantidad, resultaba imposible no ponerse un poco nervioso al estar delante de dicha mujer.

"Ah, permíteme presentarte" dijo la pelirroja girándose hacia el castaño, sonriendo "Grayfia-Onee-sama, este de aquí es Hyoudo Issei-kun, es un kōhai de la universidad"

"Un gusto en conocerlo, Hyoudo-sama" dijo la maid inclinándose brevemente "Mi nombre es Grayfia Lucifuge, una sirvienta de la casa Gremory"

"El gusto es mío" respondió el castaño inclinándose un poco "Como Rias-sempai dijo, mi nombre es Hyoudo Issei, soy de primer año y pertenezco a la [Clase F]. Un gusto conocerla, Lucifuge-sama"

"Por favor, llámeme Grayfia"

"Entiendo, Grayfia-san. Entonces, me gustaría pedirle que no me llamase "Hyoudo-sama", puede llamarme Ise"

"Como ordene, Ise-sama"

No muy convencido por el resultado el castaño suspiro resignado y después sonrió, rascando su nuca, pues era la primera vez que le llamaban de esa forma y que no fuera a modo de burla, como lo hacía su mejor amigo.

Después de haberse presentado la maid de cabello plateado se inclinó nuevamente y después se dio la vuelta, colocándose nuevamente en medio de las dos líneas de servidores de Gremory, observando con una expresión seria a todos los demás alumnos de la [Clase F]. La heredera Gremory se despidió del castaño con la mano y junto a su nobleza fue a colocarse al lado de la maid peli-platino, mientras que el castaño se unía a su clase.

"Primero que nada es bienvenidos al inframundo, espero que puedan encontrar su estancia satisfactoria aunque solo sea por unas semanas" dijo la maid de cabello plateado "A continuación procederemos a salir de la estación e iremos a la casa Gremory en un transporte que ya hemos preparado de antemano. Por favor, si son tan amables de seguirnos, los guiaremos hasta su transporte"

La heredera Gremory dedico una sonrisa a todos los de la [Clase F], ganándose aún más popularidad en los varones, para después darse la vuelta y comenzar a adentrarse en la estación, siendo seguida por su nobleza y después por todos y cada uno de los servidores de Gremory que habían llegado de la nada.

Los estudiantes de la [Clase F] se quedaron unos segundos parados en silencio, apenas podían asimilar lo que estaba sucediendo. Afortunadamente su maestra de magia, Edelia Florence, se colocó delante de ellos con su actitud tan alegre y positiva que le caracterizaba.

"¡Bien! ¡Todos préstenme atención!" dijo la maestra alegremente, ganándose la atención de todos sus alumnos "Se perfectamente que están sorprendidos y aún hay algunas cosas que no entienden, pero ahora mismo necesitamos seguir. Por lo tanto, procedan a seguirme en orden y despacio, no hay prisa"

La maestra sonriente comenzó a llamarles con la mano mientras caminaba de espaldas por la estación, guiando a sus estudiantes. Los alumnos de la [Clase F] caminaban por donde su maestra indicaba, pero podían sentir las miradas punzantes de los demonios en la estación que les miraban con cierto desprecio, quizás eran algunos de los pocos que aún no aceptaban del todo la alianza entre facciones y aun mantenían un desprecio por las demás razas.

El joven de cabellos castaños se quedó parado sin moverse, suspirando por no ser capaz de asimilar todo lo que sucedía. Si se había sentido decepcionado al llegar por que el inframundo era muy parecido a su mundo, lo que vio hace unos segundos había superado sus expectativas por completo.

"Hyoudo-san"

Girandose hacia su derecha, el castaño fue capaz de apreciar a su compañera de cuarto, Asia Argento, quien le miraba con una sonrisa y cargando dos maletas, una de las cuales pertenecía al castaño.

"Tome, Hyoudo-san, por poco olvidas tu maleta" dijo la rubia entregándole la maleta al chico

"Argento-san…" dijo el castaño tomando la maleta y colgándosela en el hombro, sonriendo suavemente mientras acariciaba la cabeza de la chica "Gracias, no sabría qué hacer en caso de perderla"

"Jejeje~" rio la chica ante las caricias "De nada"

El chico ofreció su brazo a la chica y esta no dudo un solo segundo en abrazarle por el brazo alegremente. Sonrientes y completamente ajenos a todos, ambos se encaminaron por la estación siguiendo a sus compañeros de clase, ignorando por completo las miradas de los demonios.

Después de un par de minutos y con la guía de su alegre maestra de magia, todos los alumnos de la [Clase F] finalmente habían sido capaces de salir de aquella estación a la que habían arribado. Y aunque pensaron que sería imposible, al salir fueron sorprendidos nuevamente.

¡Fuera de la estación había una fila de largas y elegantes limusinas negras con vidrios polarizados esperándoles! ¡Incluso había muchas más personas a los alrededores ovacionando por completo la presencia de la heredera Gremory! ¡Esto ya era otro nivel comparado con la mejor y más famosa idol del mundo humano! ¡Una princesa! ¡Si, era la única forma de verlo! ¡Ella era tratada como una princesa!

Y técnicamente era de esa forma, considerando que sus padres eran los supremos lords de todo este territorio, en efecto la heredera de Gremory era una princesa, la "Princesa de Gremory", podría decirse.

Ciertamente había muchas cosas por las que estar sorprendido, pero cierto castaño estaba más sorprendido por el estado de la ciudad en sí, pues contrario a lo que había imaginado, las edificaciones eran bastante actuales y modernas. Recordaba haber escuchado que los demonios se habían atrasado un poco y espero encontrarse con algunos edificios de aspecto antiguos o casas como las de las eras medievales, pero al parecer no era el caso.

Incluso las ropas que los demonios vestían eran modernas y a la moda con cualquier revista del mundo humano, claro había excepciones y algunos vestían prendas extravagantes y elegantes, pero parecía que no estaban tan atrasados.

La influencia del mundo humano les había hecho muy bien.

"Por favor, procedan a adentrarse en cada una de las limusinas disponibles para transportarlos. Los choferes guardaran sus maletas en el maletero y tan pronto hayan terminado de montarse en los vehículos procederemos a irnos hacia la casa Gremory"

Ciertamente estaban sorprendidos por todo lo que estaba sucediendo, pero solo un tonto desperdiciaría la oportunidad de ser tratado como una celebridad y ni un solo alumno de la [Clase F] se hiso del rogar a la hora de acercarse a las limusinas y entregar sus equipajes a los distintos servidores de Gremory, quienes de inmediato los colocaban en el maletero.

"Dios, me siento como una celebridad" dijo Arata con el pecho inflado, orgulloso

"Esta es la única vez que lo harás, así que disfrútalo" rio Keiko divertida

"¿Po-Podría poner mi equipaje junto a los demás?" pidió Hana tímidamente a una maid

"Como ordene, ama" asintió la maid sonriente

"¡¿Woau, acaba de llamarte ama?!"

"Ehh, ¿Así se sienten las idols? Podría acostumbrarme a esto…"

Uno a uno todos los alumnos fueron ingresando a las distintas limusinas en distintos grupos, pues claramente solo había un número determinado de personas que podía ingresar a una sola limusina. El castaño y su compañera de cuarto se aproximaron a una limusina dispuestos a ingresar en ella y como todo un caballero el chico permitió que su compañera ingresase primero, pero cuando estaba por ingresar sintió que le tocaban el hombro.

Curioso se giró solo para encontrarse con aquella hermosa maid de cabellos plateados y ojos al juego que le miraba seriamente. Se giró hacia ella curioso y aprecio como esta le señalaba con la mano otra limusina aparte.

"Ise-sama, por favor usted ingrese en esta de acá, por favor" pidió la maid

El chico se puso un poco nervioso, pues por el tono y expresión de la maid más que una petición parecía una especie de orden. Suspiro resignado y decidió obedecerle e ingresar en la limusina que le habían indicado, solo para darse cuenta unos segundos después que se había adentrado en la limusina en la que la heredera Gremory y su reina iban.

"¡Oh! Pero si es Ise-kun" dijo la pelirroja juntando sus manos con una sonrisa alegre "Que agradable coincidencia"

"Que Ise-kun terminase en esta limusina debe ser obra del destino" dijo la reina Gremory sonriente

"Si como no" pensó el castaño suspirando

Y si eso no fuera suficiente, la hermosa maid de cabello plateado también ingreso en la misma limusina y tomo asiento al lado del castaño, poniéndole aún más incómodo. Terminaron de forma que el chico se encontraba sentado al lado de la maid y las otras dos chicas se encontraban sentadas adelante, mirándoles de frente.

"¿Está todo listo, Rias-sama?" preguntó el chofer a través de la ventanilla

"Si, pueden proseguir" dijo la pelirroja sonriendo

Con una sincronización que solo podía categorizarse como "perfecta", todas las limusinas encendieron el motor al mismo tiempo y una a una todas procedieron a recorrer la ciudad con una velocidad normal y sin ninguna clase de prisa o contra-tiempo.

Los alumnos de la [Clase F] observaban la ciudad y los alrededores a través de la ventana, con expresiones brillantes y llenas de sorpresa, pues como era su primera vez en este lugar, absolutamente todo era nuevo para ellos. Se divertían y demás, platicando entre ellos y demás, pues la limusina tenia botanas y demás, al parecer preparadas de antemano especialmente para ellos y estos no dudaron un solo segundo en tomarlas, pues al parecer el camino sería un poco largo.

Pudieron apreciar a algunas personas intentando correr tras las limusinas, saludándoles con una sonrisa. En definitiva era como si fuesen celebridades muy famosas.

Y aunque para la mayoría el viaje resultaba agradable y tranquilizador, para el pobre joven de cabellos castaños era todo lo contrario. En su limusina la heredera Gremory y su reina se encontraban platicando con normalidad y divirtiéndose entre ellas, el chico por su lado mantenía una mirada en la ventana pero estaba nervioso, podía ver a través del reflejo en el vidrio como la maid de cabello platino le dirigía la mirada varias veces durante todo el camino.

[Incomodooo~] dijo el dragón escarlata a modo de burla

"Cállate, estoy intentando no prestarle atención" pensó el castaño con un tic en su ceja "Dime, Ddraig, ¿Los demonios siempre han hecho las cosas de este modo?"

[¿De qué hablas?]

"Trenes, miles de sirvientes, limusinas, tratados como si fuesen celebridades…"

[No sabría decirte, mis anteriores portadores no eran precisamente queridos por los demonios y la mayoría de sus encuentros terminaban en muertes. Pero, los demonios siempre han tenido sus costumbres y su forma de hacer las cosas siempre ha sido extravagante, muchísimo más que cualquier otra raza]

"Eso lo explica…"

[Por cierto, compañero] hablo la espada [Ya debiste notar que esa mujer te está viendo…]

"No me lo recuerdes, intento ignorarlo" pensó el castaño fingiendo no sentir la punzante y aterradora mirada de la maid sobre su persona, estremeciéndose un poco "¿Falta mucho para llegar, Rias-sempai?"

"No realmente" dijo la pelirroja asomándose por la ventana "Ya deberíamos estar cerca…"

"¿Es así?" preguntó el castaño mirando por la ventana "Es la tercer vez que veo esa estatua, creo que estamos yendo en círculos"

"No, es que a padre le gustan mucho y repite algunas de las esculturas. Madre ya le ha dicho que no coloque tantas esculturas en el patio, pero padre siempre la ignora"

"¿Eh?" el castaño le miro "¿Patio?"

"¿No lo notaste, Ise-kun?" pregunto la reina Gremory sonriendo "Llevamos dentro del patio de la casa Gremory desde hace unos minutos"

"¡¿Ehhhhhh?! Entonces…" dijo el chico recordando cuando se habían detenido hace unos minutos "En ese momento…"

"Si, entramos en el patio de la casa Gremory"

El chico solo pudo suspirar mientras miraba por la ventana con una expresión cansada.

"Si así de grande es el patio, no quiero no imaginarme que tan grande es la casa" pensó el chico

Pasaron un par de minutos en el que continuaron yendo a través del "patio" de la casa Gremory y el chico seguía sin creerse el tamaño que este patio presentaba, el de su casa apenas y servía para tender la ropa y en este de aquí podías jugar un partido de soccer sin problemas.

Una a una todas las limusinas se detuvieron en fila delante de algo, al parecer habían llegado a su destino. El chico dudo un poco y trago saliva antes de abrir la puerta de la limusina, pero fue incitado por la heredera de Gremory y no le quedo de otra más que salir.

Las puertas de todas las limusinas se abrieron al mismo tiempo y uno a uno los estudiantes procedieron a descender de los autos, quedando en shock uno detrás de otro en el instante en el que salían del auto. Cuando el ultimo estudiante termino de salir de la limusina y el joven de cabellos castaños descendió de la limusina, abrió sus ojos cual platos y su quijada llego hasta el suelo, metafóricamente.

Ante sus ojos se encontraba lo que inmediatamente reconocieron como un inmenso, no, enorme castillo de un tamaño descomunal, muchísimo más grande que cualquier otro castillo que haya existido en toda la historia humana. A los alrededores había inmensos y verdes campos, más grandes que cualquier reserva en el mundo humano. Pudieron apreciar a algunos cientos más de servidores de Gremory trabajando en sus respectivos puestos, ya sea limpiando, cortando el césped, regando las plantas y demás. El cielo siendo surcado por distintas especies de aves de elegantes y ostentosos colores, incluso los animales eran elegantes, joder.

Si alguno de ellos hubiese traído su maleta consigo, lo más seguro es que la habrían tirado al suelo de la impresión. Afortunadamente las maletas fueron sacadas por los servidores de Gremory, quienes con normalidad se adentraron junto al equipaje en el enorme castillo, entrando por una enorme e imponente puerta.

Y una vez más, unos cuantos varios de maids y mayordomos se acomodaron en dos filas creando un pasillo que iba desde las limusinas hasta la puerta del castillo, todos inclinados hacia adelante a modo de respeto y diciendo al unísono:

"¡Bienvenida sea, Rias-sama!"

"Y esta es la casa de mis padres" dijo la pelirroja llevándose las manos a la cintura, inflando su voluptuoso pecho con orgullo "¿Qué piensas, Ise-kun?"

Inesperadamente no recibió respuesta.

"¿Ise-kun?" pregunto la pelirroja mirando a su kōhai

El chico estaba muerto en vida, no tenía ni la menor idea de cómo responder a lo que sus ojos estaban admirando. El castillo, su tamaño, todo, si intentara ver la cima del castillo seguramente se caería de espalda en el intento, simplemente era enorme. Eso sin contar el tamaño del patio, la cantidad de sirvientes y todo lo demás. Si alguna vez deseabas sentirte pequeño en comparación, venir al inframundo era la mejor opción.

"No quiero ni imaginarme el tamaño que tendrán las otras casas" pensó el castaño calmándose y suspirando "Me pregunto cómo la estará pasando Saji y Hanakai-san"


En otro lado del inframundo, una joven pareja compuesta por un joven de cabello rubio y una hermosa chica de cabello blanco se encontraban delante de una imponente y descomunal mansión, y se desmayaron al instante.


Los alumnos salieron de su trance al ver como la heredera de Gremory junto a su nobleza y aquella hermosa maid de cabellos plateados se colocaban delante de ellos, en medio del pasillo de sirvientes, mirándoles.

"Bueno, hemos llegado" dijo la pelirroja sonriendo "Por favor, sean tan amables de seguirme, vamos a entrar a casa. No sean tímidos"

La sonrisa de esa hermosa pelirroja fue suficiente para calmar los nervios de los varones de la [Clase F], quienes sentían que estaban muertos en vida por la impresión de tal enorme castillo. En orden y siendo guiados por su alegre maestra de magia, los alumnos de la [Clase F] procedieron a seguir a la heredera Gremory al interior del castillo mientras observaban a los sirvientes a los costados, quienes mantenían una actitud intachable.

Abrieron la puerta y al instante fueron deslumbrados por un cegador brillo que vino del interior del castillo. Recuperaron la visión solo para ser nuevamente sorprendidos, aunque parecía imposible, fueron sorprendidos nuevamente.

Lo primero que vieron fue un enorme y ancho pasillo que se extendía varios metros a lo largo. Una alfombra en el suelo de color rojo con líneas delgadas de color amarillo y negro, de un aspecto elegante y de gran calidad. Dicho pasillo también contaba con una gran cantidad de maids y mayordomos perfectamente alineados a los costados, inclinados hacia adelante ante la presencia de la heredera Gremory.

El techo adornado por enormes y elegantes candelabros de vidrio brillante que se asemejaba bastante a una piedra preciosa, por lo menos, los alumnos de la [Clase F] querían pensar que los candelabros eran de vidrio y no de una piedra preciosa. Supieron al instante que si alguno de esos candelabros les caía encima, seguro los mataba al instante.

"¡Rias-Onee-sama!"

Una voz un poco más chillona resonó en el pasillo por completo y todos los alumnos de la [Clase F] dirigieron su mirada hacia el fondo del pasillo, donde pudieron apreciar la silueta de alguien corriendo hacia la pelirroja.

Desde el interior del castillo un niño pequeño corría hacia la heredera Gremory. El niño era joven, entre sus 10 o 12, máximo. Vestía un elegante conjunto de color rojo con los hombros dorados y una gema escarlata. Debajo usaba un chaleco gris sobre una camiseta negra y unos shorts negros, con zapatos negros brillantes. El chico tenía el cabello corto y de un extravagante cabello carmesí idéntico al de la heredera Gremory, con ojos azules al juego con los de la pelirroja y un rostro inocente.

"¡Millicas!" exclamo la pelirroja atrapando al pequeño pelirrojo, abrazándolo afectuosamente con fuerza "¡Mira que grande te has puesto!"

Separándose brevemente del pequeño, la heredera Gremory le sujeto de las mejillas e inclinándose un poco le beso brevemente en la frente, generando un par de tiernas risitas en el pequeño.

"Permítanme presentárselos" dijo la pelirroja girándose hacia todos, sonriendo "Este de aquí es Millicas Gremory, es mi sobrino. Es hijo del Maou Sirzechs Lucifer, mi hermano mayor. Millicas, saluda"

"¡Un gusto en conocerlos a todos! ¡Soy Millicas Gremory!" saludo el pequeño pelirrojo con una sonrisa

"¡Que lindoooo~!" exclamaron todas las féminas de la [Clase F]

El halago género que el pequeño se rascase la nuca con un adorable sonrojo apoderándose de sus mejillas, bajando un poco la mirada con timidez, lo cual género que las mujeres de la [Clase F] nuevamente pensaran que era muy lindo.

"¿Lindo? ¿Lindo, dicen?" pensó el castaño ajustando sus anteojos, con una gota de sudor escurriendo por su mejilla "Ese chico de ahí es…"

A través de sus anteojos el castaño fue capaz de apreciar la energía de ese pequeño y si la sorpresa del castillo no era suficiente, este pequeño tenía muchas cosas sorprendentes en él. No solo hablando de la calidad y refinamiento de su energía, la cantidad que este pequeño poseía en su cuerpo era simplemente absurda.

"La complejidad y cantidad de su energía es increíble, es la primera vez que veo algo como esto…" pensó el castaño sonriendo, aunque un poco nervioso "No podía esperar menos del hijo de Sirzechs-sama y Grayfia-san, supongo…"

"¿Y quiénes son ustedes?" preguntó el pequeño pelirrojo llevándose un dedo al mentón, curioso

"Todos ellos son kōhais de la universidad, estarán quedándose aquí a partir de ahora durante unas semanas" explico la pelirroja

"Ya veo, pero, quiero saber sus nombres…"

"¿Nombres? ¿Quieres que nos presentemos todos?" pregunto Fumiko señalándose a si misma y a todos sus compañeros

"¡Sí!" asintió el pelirrojo sonriendo

Los alumnos comenzaron a susurrar entre ellos, pues contándolos a todos eran alrededor de 30 y tantos, tardarían un poco en presentarse individualmente. Fumiko se dio a la tarea de presentarlos a todos ella misma con simplicidad.

"Fumiko, Arata-kun, Atsushi-kun, Takeshi-kun, Eiji-kun, Hisoka-kun, Hyoudo-san, Argento-san, Keiko-san, Riki-san, Ami-san, Akira-san, Hana-san y Florence-sensei" dijo Fumiko con normalidad "Los demás no tienen nombres porque son de relleno"

"¡Oye…!" quejaron los alumnos del fondo

"¡Un gusto en conocerlos, Fumiko-san, Arata-kun, Atsushi-kun, Takeshi-kun, Eiji-kun, Hisoka-kun, Hyoudo-kun, Argento-san, Keiko-san, Riki-san, Ami-san, Akira-san, Hana-san y Florence-sensei…!" exclamo el pequeño pelirrojo sonriente "¡Y también a los de relleno…!"

"¡No somos relleno…!"

"Jajaja…"

"Rias-sama, me gustaría llevar a nuestros invitados a sus respectivos cuartos para que vayan acomodando sus cosas. Recuerde que esta noche habrá un banquete de bienvenida para nuestros invitados" informo la maid peli-platino

"Tienes razón" dijo la pelirroja "Quiero ir a saludar a padre y madre"

"Desafortunadamente el amo Zeoticus se encuentra ausente. Se ha previsto su hora de llegada para la cena, donde se reunirá con todos ustedes y les dará la bienvenida a la casa Gremory"

"Entiendo…" dijo la pelirroja sonriendo, un poco decepcionada "Entonces me gustaría pedirte que los lleves a sus habitaciones, Grayfia-Onee-sama, para que se relajen un poco antes de la cena y puedan asimilar todo…"

"Como ordene, Rias-sama"

"Ara. Rias, veo que has regresado"

Antes de que cualquiera pudiese ponerse en marcha una nueva y aguda voz se escuchó y sonaba como una hermosa melodía que deleito a todos los varones presentes. Aproximándose desde dentro del castillo y a paso lento, una hermosa mujer de cabello corto y castaño se encaminaba hacia la heredera de Gremory.

La mujer era la actual matriarca de la casa Gremory, Venelana Gremory, la madre de la pelirroja. La hermosa castaña vestía un impecable vestido blanco con algunos detalles en negro, corto hasta sus rodillas. Usaba mallones blancos debajo y unos tacones al juego. Guantes blancos que llegaban hasta sus codos. Su rostro adornado por unos hermosos ojos violetas alegres y una hermosa sonrisa deslumbrante.

Los varones de la [Clase F] por poco y comenzaban a babear por la belleza y sensualidad que esta mujer poseía, pues en términos de atributos y proporciones era casi igual a su hija, aunque le superaba por poco.

"He vuelto…" dijo la pelirroja sonriendo "Madre"

"¡¿MADRE?!" exclamó la mayoría de los alumnos con harta sorpresa

"¡Nah, no puede ser su madre!"

"Seguro es su hermana"

"Luce demasiado joven como para ser su madre"

"Idiota, ¿No lo recuerdas? Los demonios pueden mantener su imagen con magia y no envejecen"

"Ahora que lo mencionas…"

"Fufufu…" la actual matriarca de la casa Gremory soltó un par de risitas ante la reacción de los chicos de la [Clase F], avanzando un paso y dedicando una suave sonrisa a todos "Un gusto en conocerlos, mi nombre es Venelana Gremory, soy la actual matriarca de la casa Gremory y la madre de Rias, espero que encuentren satisfactorio el tiempo que pasaran en nuestra casa"

Si no fuese suficiente con ganarse la admiración de los varones, la matriarca de la casa Gremory también se había ganado la admiración de todas las féminas de la [Clase F], debido a que a pesar de tener ya una edad aproximada en miles de años, su cutis y figura se mantenía en perfecto estado y tenía una belleza sin igual. Aquello deseado por toda mujer lo tenían los demonios, envejecer sin perder belleza, señores.

La mirada de la hermosa castaña se paseó por todos los alumnos de la [Clase F], al parecer buscando algo. No había nada que destacar, pues la mayoría poseía una energía apenas por encima de la normal. Pudo notar 4 energías inusualmente sagradas escondidas en el fondo, pero no le dio importancia, seguramente había razón para ello. Tras unos segundos sonrió, su mirada se fijó en un joven de cabellos castaños que intentaba pasar de ser percibido.

"Nos volvemos a ver, Ise-kun" saludo la madre de la pelirroja, agitando su mano en dirección al castaño

Eso género que todos los alumnos plasmaran su mirada fija sobre el pobre castaño que luchaba por no destacar y ahora era el foco de atención de toda su clase, lo que le hiso soltar un suspiro.

"¿Por qué Venelana-sama conoce a Hyoudo-san?"

"Tonto, ¿No lo sabes?"

"¿Qué cosa?"

"Gremory-sempai y Hyoudo-san están saliendo, es normal que Hyoudo-san conozca a la madre de Gremory-sempai"

"Tienes razón…"

Aunque eran susurros, todos fueron perfectamente audibles para la matriarca de Gremory que sonrió y junto sus manos ante esos comentarios. Sonriendo, avanzo hacia el castaño, parándose delante de él.

"Ya veo, así que mi hija y tu realmente están saliendo, me alegro de saber eso" dijo la castaña sonriente

"Ve-Venelana-sama…" dijo el castaño inclinándose un poco, susurrándole al oído "N-No estamos saliendo realmente, es solo una farsa…"

"¿Qué?"

"Digo que yo y Rias-sempai no estamos saliendo de verdad…"

"¿Qué? ¿Es una farsa?" pregunto la matriarca de Gremory desplegando un abanico carmesí y cubriéndose la mitad del rostro mientras soltaba un suspiro de decepción "Y yo me que me emocione por nada"

La matriarca de Gremory se encamino hacia su hija y su nieto.

"Rias, demos un paseo, quiero hablar algo contigo" dijo la castaña siguiendo su camino

"Si" asintió la pelirroja mirando a su sobrino "¿Vienes, Millicas?"

"¡Siii~!" asintió el pequeño sonriendo

De esa forma el trio Gremory se encamino por el pasillo hacia dentro del castillo, desapareciendo tras dar vuelta en una esquina. Los estudiantes de la [Clase F] mantuvieron su mirada fija en el pobre castaño, quien maldecía al difunto dios bíblico por ponerle tantas complicaciones en su vida.

"Bien, por favor síganme" dijo la maid de cabellos plateados, colocándose delante de todos los alumnos "Los guiare hacia sus respectivas habitaciones y no se preocupen, sus equipajes ya se encuentran en sus habitaciones"

La hermosa maid peli-plateada se dio la vuelta y comenzó a caminar, con toda la [Clase F] siguiéndole de cerca a través de los enormes y anchos pasillos del enorme castillo Gremory. Había enormes y altas ventanas a los costados de los pasillos, por las cuales podían apreciar los enormes campos verdes a los alrededores del castillo, los cuales solo les sorprendían más por el inmenso tamaño de la propiedad Gremory.

Después de un par de minutos de haber recorrido ya varios y enormes pasillos, al parecer finalmente habían llegado a su destino, pues la maid de cabellos plateados finalmente se había detenido en un pasillo y señalo distintas puertas.

"Hay una habitación para cada uno, son libres de ingresar en ellas y revisar que todo esté en orden, nos hemos tomado la molestia de colocar una placa en cada puerta para que puedan identificar sus habitaciones, pues vivirán en ellas por las semanas siguientes" explico la peli-platino "Ahora, si gustan…"

Incitados por la maid, todos los alumnos procedieron a caminar por el pasillo un poco inseguros. Justo como había explicado la maid, en las puertas de cada habitación había una placa de metal con sus respectivos nombres, por lo que encontrar sus habitaciones no fue problema. Uno a uno fueron entrando en sus habitaciones y sorprendiendo a los que aún no entraban en las suyas exclamando un "¡WOAU!", por lo que la expectativa ya era alta.

El joven de cabellos castaños se detuvo delante de una puerta sobre la cual había una placa metálica que decía "Hyoudo Issei", era su habitación. Estaba inseguro sobre si entrar, pues aunque los demás estudiantes ya habían entrado y todo parecía ir bien, él no estaba muy seguro. Suspiro y se resignó, sujetando el picaporte y girándolo, ya nada podría sorprenderlo llegado a este punto.

Estaba equivocado.

"Pero que dem…." Dijo el castaño sin terminar

Ante sus ojos se alzaba una inmensa habitación elegante que por sí sola era muchísimo más grande que la casa de sus padres. El techo era alto y tenía un candelabro de vidrio brillante. Había unos sofás y una mesa de centro, muebles con vajilla y demás cosas para preparar té, libreros llenos de libros, claro, una inmensa cama que parecía ser para 5 personas con su propio techo y una enorme ventana al fondo por la cual podía apreciarse el inmenso patio de Gremory.

"Me rindo" pensó el castaño con una expresión de poker

Cerró la puerta y camino hasta el centro de la habitación. El tamaño y todas las cosas que esta habitación tenia, la humilde y pequeña casa de sus padres jamás podría compararse, era a otro nivel por completo. Con una expresión vacía paseo la mirada por toda la habitación, encontrando su maleta sobre el enorme colchón, a lo que fue hacia haya.

Se sentó en el borde del colchón y abrió la maleta, observando los [Sacred Gears] modificables que aún no terminaba de configurar. Cerró la maleta y después se recostó en el colchón, admirando el techo de la cama con una expresión seria.

El sonido de la puerta abriéndose llamo su atención, a lo que se sentó nuevamente en el borde del colchón y pudo apreciar a su compañera de cuarto asomándose por la puerta, sonriéndole y entrando en el cuarto.

"Hyoudo-san" saludo la rubia alegre

"¿Pasa algo, Argento-san?" preguntó el castaño curioso

"Yo y los demás saldremos a recorrer un poco los alrededores, la maid-san dijo que podíamos hacerlo y que no había problema con ello" explico la rubia "¿Quieres venir con nosotros?"

"Eso me gustaría, pero…" dijo el chico mirando disimuladamente su maleta, abriendo su boca, fingiendo un bostezo "Estoy un poco cansado y las sorpresas desde que llegamos al inframundo me tienen un poco…"

"No te preocupes, Hyoudo-san, te entiendo perfectamente" dijo la rubia saliendo mientras se despedía con la mano y una sonrisa "Descansa bien, Hyoudo-san"

"Gracias, nos vemos en la cena"

"Hasta luego"

La chica salió de la habitación y cerró la puerta. El joven de cabellos castaños se recostó nuevamente en el colchón admirando el techo mientras soltaba un suspiro y tapaba sus ojos con su brazo. Las expectativas que había tenido sobre lo que paso vería hoy habían sido superadas y por creces, no entendía como el inframundo podía parecerse tanto al mundo humano y a la vez ser tan jodidamente distinto.

Misterios de la vida.

Se levantó de un salto y mostro una mirada determinada, le había mentido a aquella hermosa e inocente rubia por una razón y no desperdiciaría la oportunidad que ahora tenía. Se giró hacia su maleta y la abrió, tomando entre sus brazos un montón de [Sacred Gears] modificables. Se giró y camino hacia un escritorio que había cerca, dejando todos los [Sacred Gears] sin configurar sobre el mueble y después jalando una silla para tomar asiento.

"Bien, es hora de empezar" dijo el chico entusiasmado, estirando los brazos y abriendo la interfaz de uno de los [Sacred Gears], desplegando un teclado y una pantalla holográfica "Empecemos por…"

"¿Qué estás haciendo, Ise-kun?"

Una voz sonó justo en su oído izquierdo y al girar hacia dicho lugar pudo apreciar la cabeza de su alegre y hermosa maestra de magia posada sobre su propio hombro. El giro repentino causo que los labios del chico accidentalmente chocaran contra la mejilla de ella, besándole en la mejilla.

"Kyaa~, Ise-kun es tan atrevido" dijo la maestra ruborizándose, sujetándose las mejillas mientras pequeños corazoncitos salían de su cabeza

"¿Qué estás haciendo aquí, Florence-sensei?" preguntó el castaño con molestia "Más importante aún, ¿Cómo fue que entraste?"

"Hay una puerta por ahí…"

"Déjeme ser más específico, ¿Cómo fue que entro sin que lo notara, Florence-sensei?"

"¿Eso? Es simplemente magia de camuflaje, muy útil, puedo enseñártela si gustas" explico la maestra sonriendo "Y llámame Edelia, ahora mismo estamos solos"

"Haa~" el chico suspiro, girando su mirada nuevamente hacia la interfaz y comenzando a teclear con velocidad "¿Y qué estás haciendo aquí, Edelia?"

"Estaba muuuuuuy~ aburrida en mi habitación, así que pensé en venir contigo, Ise-kun" explico la maestra posando su majestuoso par de senos sobre la cabeza del chico, masajeando los hombros del castaño suavemente "Tuve que despertarme desde muy temprano a terminar todo el papeleo y demás cosas, déjame darme gusto por lo menos un ratito"

"Haga lo que quiera…"

"¿L-L-Lo que quiera?" dijo la maestra con sus ojos en forma de corazón, babeando

"No esa clase de hacer lo que quiera, simplemente no me interrumpas, estoy ocupado"

"Siii~"

Ambos se quedaron en silencio. El chico tecleaba con velocidad distintas especificaciones y demás comandos en la interfaz del [Sacred Gear], mientras que su maestra de magia simplemente contemplaba todo con una sonriso alegre, tarareando una melodía que quien sabe de dónde había sacado, pues el chico no podía reconocerla. Inicialmente su presencia le incomodaba, pero ahora no parecía ser el caso, ya que ella le estaba dando un masaje le resultaba un poco más llevadero esto de programar un [Sacred Gear] y de momento no le molestaba su presencia.

"Ahora que lo recuerdo…" hablo el castaño sin despegar la mirada de la interfaz o detener el movimiento de sus dedos "¿Y Azzazel-sensei? ¿No debería haber venido con nosotros?"

"Si, pero él tuvo que ir a encargarse de unos asuntos a otro lugar. El vendrá aquí mañana" respondió la maestra de magia "Como detalle extra, Alex-chan y otros cuantos más vendrán mañana para ayudar con la excursión, hay muchas cosas que hacer"

"Entiendo…"

Regresando a lo suyo el castaño intensifico la velocidad de sus dedos, tecleando a un velocidad increíble distintos comandos y especificaciones. La maestra de magia, quien observaba todo, tenía los ojos abiertos con gran sorpresa debido al movimiento de manos del chico y después de pensar por unos segundos, se ruborizo y comenzó a temblar un poco.

"¿Qué pasa ahora, Edelia?" preguntó el castaño al sentir el temblor en ella

"Bueno, es que…" dijo ella un poco tímida

"¿Qué?"

"Al ver como tecleabas tan rápido, yo…"

"¿?"

Ella comenzó a jugar con sus manos, sonrió un poco y llevo sus manos a sus mejillas, sacudiendo su cabeza de un lado a otro con pequeños corazoncitos saliendo de su cabeza. El chico le miro confundido mientras que ella decía:

"No pude evitar imaginar que tan bueno serás cuando me des placer con esas manos…"

"Bien, detengámonos aquí"


Fin del capitulo

Y que mejor forma de cerrar un capitulo que con una broma sucia, sí señor.

Después de no sé cuánto tiempo finalmente le llego su turno a esta y joder, que se complicó un poco escribir el capítulo. Ah y créanme que no confundí el aspecto del tren Gremory, sé que no luce de esa forma tan antigua, solo que quise variar un poco y cambiar algunas cosas, solo eso.

Aquí empieza el "Arco del Inframundo", hubo muchas cosas que quería plasmar en este capítulo, pero decidí mostrarlas en el siguiente, pues no quiero apresurar nada e ir lento pero seguro, por lo que me tome mi tiempo en algunas cosas, como lo fue el viaje en el tren. Además, los demás personajes también tendrán sus escenas y demás.

¿Qué más decir? Espero que el capítulo haya sido de su agrado y espero que haya valido la pena por la espera, me disculpo por haber tardado tanto pero he tenido unas cosas personales de que encargarme y bueno, no me queda el tiempo para escribir como me gustaría.

Eso sería todo por mi parte.

Espero que les haya gustado.

Me despido humildemente de ustedes.

Nos leemos después.

Seky fuera.